MINISTERIO DE DEFENSA

Rango Decreto
Publicación 2009-11-12
Estado Vigente
Departamento PODER EJECUTIVO NACIONAL (P.E.N.)
Fuente InfoLEG
Historial de reformas JSON API

MINISTERIO DE DEFENSA

Decreto 1714/2009

Apruébase la Directiva de Política de Defensa Nacional.

Bs. As., 10/11/2009

VISTO lo dispuesto por la Ley de Defensa Nacional Nº

23.554, la Ley de Reestructuración de las Fuerzas Armadas Nº 24.948, la

Ley de Ministerios Nº 22.520 (t.o. Decreto Nº 438/92) y sus

modificatorios, el Decreto Reglamentario Nº 727 del 12 de junio de

2006, la "Directiva sobre Organización y Funcionamiento de las Fuerzas

Armadas" aprobada por el Decreto Nº 1691 del 22 de noviembre de 2006,

el "Ciclo de Planeamiento de la Defensa Nacional" aprobado por el

Decreto Nº 1729 del 27 de noviembre de 2007, la Doctrina Conjunta

vigente, y

CONSIDERANDO:

Que la Defensa Nacional es una obligación esencial e

indelegable del Estado, donde deben coincidir todos los esfuerzos

necesarios para preservar los intereses vitales de la República.

Que la legislación vigente, particularmente la Ley

de Defensa Nacional Nº 23.554 y la Ley de Reestructuración de las

Fuerzas Armadas Nº 24.948, establece lineamientos y prioridades

generales en la materia.

Que es política de estado ejercer la plena

conducción política de los asuntos de la Defensa Nacional, impartiendo

directivas políticas claras que establezcan rigurosamente los criterios

y lineamientos a los que deberá ajustarse la Política de Defensa, la

Política Militar y, consecuentemente, la organización y el

funcionamiento de las Fuerzas Armadas.

Que es voluntad política explicitar los principales

lineamientos de la Política de Defensa Nacional; en particular la

concepción y el posicionamiento estratégico que, en materia de Defensa,

seguirá orientando y conduciendo las cuestiones de la Defensa Nacional.

Que en el impostergable proceso de modernización del

Sistema de Defensa Nacional y del Instrumento Militar puesto en marcha,

el Ciclo de Planeamiento de la Defensa Nacional es uno de los

componentes más trascendentes a tales efectos, puesto que en el mismo

se identifican y determinan las instrucciones rectoras de la Política

de Defensa, de la Política Militar y de todos los subsistemas del

Instrumento Militar, a saber, recursos humanos, infraestructura,

logística, material, formación, adiestramiento, organización,

información y doctrina.

Que este Planeamiento de la Defensa Nacional

comienza en el más alto nivel de conducción política del Estado a

través de una Directiva de Política de Defensa Nacional, impartida por

el PODER EJECUTIVO NACIONAL a propuesta del MINISTERIO DE DEFENSA.

Que esta Directiva de Política de Defensa Nacional

es el documento del más alto nivel de Planeamiento, del que se derivan

los principales lineamientos de la Política de Defensa y de la Política

Militar y, consecuentemente, el Planeamiento Militar Conjunto que será

el encargado del diseño del Instrumento Militar de la Nación.

Que, en función de algunas de las temáticas

abordadas en esta Directiva de Política de Defensa Nacional, el

MINISTERIO DE DEFENSA ha realizado la consulta pertinente con el

MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES, COMERCIO INTERNACIONAL Y CULTO.

Que la DIRECCION GENERAL DE ASUNTOS JURIDICOS del MINISTERIO DE DEFENSA ha tomado la intervención que le compete.

Que la presente medida se dicta en uso de las

atribuciones emergentes del artículo 99, incisos 2) y 12), de la

CONSTITUCION NACIONAL.

Por ello,

LA PRESIDENTA DE LA NACION ARGENTINA

DECRETA:

Artículo 1º— Apruébase la "Directiva de Política de Defensa Nacional" que, como Anexo I, forma parte del presente.

Art. 2º— Comuníquese, publíquese,

dése a la DIRECCION NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese. —

FERNANDEZ DE KIRCHNER. — Aníbal D. Fernández. — Jorge E. Taiana. —

Nilda C. Garré.

(Nota Infoleg: por art. 1° y 2° delDecreto N° 2645/2014*B.O. 19/1/2015 se aprueba la

actualización de la “Directiva de Política de Defensa Nacional” (DPDN). Las apreciaciones e

instrucciones contenidas en la mencionada Directiva constituyen la

actualización y revisten el carácter de complementarias de las

dispuestas por el presente Decreto)*

ANEXO I

CAPITULO I

Diagnóstico y Apreciación del Escenario de Defensa Global y Regional:

En orden a una aproximación contextual en el

marco de la cual se inserta la REPUBLICA ARGENTINA y su sistema y

política de defensa nacional, a continuación se describe y analiza,

desde el enfoque sectorial y específico de la defensa, el escenario

mundial y regional, a los fines de identificar situaciones, tendencias,

riesgos y desafíos que deben ser necesariamente ponderados a los

efectos de la adecuada formulación y permanente actualización de la

Política de Defensa de la Nación.

En la actualidad se asiste a una creciente

complejidad de las cuestiones de seguridad internacional, en cuyo

contexto se inscriben los asuntos de la defensa nacional,

caracterizados éstos por, entre otros tópicos, los protagonismos

ascendentes de actores de naturaleza no estatal e incluso no nacional,

la emergencia de realidades elusivas para los estados nacionales, la

ausencia de consensos genuinos, inclusivos y colectivos en cuestiones

claves de los diferentes regímenes de seguridad (por ejemplo, la no

proliferación de armas de destrucción masiva), la coexistencia e

interacción entre principios, prácticas y acciones multilaterales, de

consenso, cooperativas y en consonancia con el derecho internacional

por una parte y, por otra, los despliegues de políticas de poder y

conductas unilaterales no respetuosas del derecho internacional.

También se debe contemplar la irrupción de enfoques

sobre la naturaleza "multidimensional" del concepto de seguridad o las

irresueltas tensiones generadas entre los deberes y principios de la

comunidad internacional (por ejemplo: el deber de custodia de los

derechos humanos y el deber de respeto por el principio de soberanía y

no intervención en los asuntos internos de los Estados).

El escenario global en materia de defensa y

seguridad internacional presenta, entre otras importantes

características, una marcada asimetría interestatal respecto de las

capacidades militares de las naciones que componen el sistema

internacional.

En términos estrictamente militares, sólo los

ESTADOS UNIDOS DE AMERICA, detenta una supremacía indiscutible,

caracterizada por, entre otros elementos, un gasto de defensa que

equivale a más de la mitad del total mundial, un liderazgo

incuestionable en lo que ha dado en llamarse la "Revolución de los

Asuntos Militares", una presencia militar a escala mundial —más de

CIENTO VEINTE (120) bases de diversa magnitud en todo el mundo,

situadas selectivamente en áreas y zonas estratégicas clave desde el

punto de vista de sus intereses vitales— y una efectiva capacidad para

proyectar globalmente recursos militares y sostener simultáneamente DOS

(2) o más operaciones militares de envergadura en diferentes regiones

del orbe. En atención a este aspecto, se debe reseñar que,

consecuentemente, la agenda y el escenario internacional en materia de

defensa y seguridad internacional se encuentran manifiestamente

condicionados por las conductas y las políticas desplegadas por dicha

nación.

Asimismo, cabe subrayar la existencia de áreas y de

regiones claramente diferenciadas en función de sus particulares,

distintas y específicas realidades de defensa y seguridad

internacional. En efecto, en algunas de ellas, los factores y variables

que configuran y caracterizan las realidades en la materia pasan por

rivalidades, conflictos y enfrentamientos interestatales en desarrollo

o altamente probables, la vigencia de concepciones militares ofensivas,

la puesta en ejecución de doctrinas de "ataques preventivos" y

relaciones signadas predominantemente por el balance de poder, altas

probabilidades de resolución militar de diferendos, esfuerzos por el

mantenimiento o la obtención de significativas cantidades de armas

convencionales o de exterminio masivo o claros intervencionismos y

políticas de poder desplegadas por potencias regionales y

extrarregionales, como es el caso extremo de regiones del Medio Oriente

o la del Sudeste Asiático.

En otras regiones del planeta, en cambio, como es el

caso del ámbito sudamericano más inmediato a la REPUBLICA ARGENTINA, la

realidad en la materia se encuentra caracterizada por la escasa

posibilidad de conflictos interestatales con derivaciones militares, el

generalizado apoyo a las iniciativas de establecimiento de la región

como una "zona de paz", el compromiso extendido a los esquemas de

seguridad colectiva regional y mundial o el constatado incremento de

medidas de confianza mutua y cooperación militar tanto bilaterales como

multilaterales.

Cabe destacar que, desde la perspectiva de la

Defensa Nacional, debe ponderarse una realidad que se registra a nivel

global y se reproduce también a nivel regional, que es, la de la

persistencia de diferendos interestatales irresueltos en materia de

soberanía territorial, así como el mantenimiento de enclaves coloniales

en diversas partes del mundo (por ejemplo, para el caso argentino, las

ISLAS MALVINAS), como también la existencia de grandes espacios

territoriales efectiva y potencialmente provechosos en materia de

recursos naturales, que serán objeto de reclamaciones soberanas en un

futuro inmediato y que podrían derivar en la asignación de nuevos

ámbitos espaciales que deberán, necesariamente, ser objeto del

ejercicio efectivo de actos soberanos por parte de los Estados

Nacionales.

Respecto del estado del sistema internacional en lo

que específicamente se refiere a las cuestiones de paz y de seguridad

internacional, cabe señalar que luego de más de una década inédita en

lo que se refiere al auspicioso protagonismo desplegado por las

Naciones Unidas y a las expectativas generadas con motivo de ello, se

han registrado en años recientes importantes retrocesos para el sistema

multilateral materializado en la ORGANIZACION DE LAS NACIONES UNIDAS

(ONU). En efecto, en los últimos años se asistió a la regresión y al

deterioro del sistema multilateral y del orden normativo internacional,

con un avance de las políticas unilaterales y de poder, en desmedro de

las políticas multilaterales y de consenso.

Sumadas a las cuestiones de naturaleza

fundamentalmente interestatal, propias de una perspectiva de seguridad

internacional tradicional, en donde pesan de manera preponderante la

perspectiva diplomática y militar, se registran de manera creciente

nuevos fenómenos, procesos y actores que inciden en la agenda de

seguridad internacional y se instalan como desafíos a la seguridad,

entendida ésta de manera integral.

Estas situaciones y problemáticas protagonizadas por

actores que no necesariamente son estatales —sino, preferentemente, de

naturaleza más bien transnacional y/o intranacional— requieren

abordajes y formas de resolución que no pasan de manera exclusiva a

través del empleo de fuerzas armadas: las mismas, eventualmente, se

constituyen en elementos de apoyo para gestiones estatales más

integrales.

Se trata de desafíos que no se ajustan a los

patrones tradicionales de abordaje, resolución y tratamiento en materia

de seguridad internacional y defensa, como efectivamente fue regla

hasta hace poco más de dos décadas atrás; a saber aquellas situaciones

de conflicto y/o enfrentamiento interestatales o intermésticos

derivadas de crisis alimentarias, competencias por recursos escasos o

riquezas naturales, confrontaciones étnicas, religiosas y/o raciales o

del desarrollo transfronterizo de actividades criminales tales como el

terrorismo, narcotráfico, tráfico de personas, tráfico de armas

pequeñas, convencionales y de destrucción masiva, entre otros.

Asimismo, no pueden dejar de contemplarse y

ponderarse un conjunto de circunstancias y acontecimientos que, con

diferentes alcances y desde distintas perspectivas, pueden contribuir a

generar situaciones de características tales que demanden y/o requieran

de los estados nacionales la necesidad de disponer de elementos

militares para contribuir en su gestión y contención, tales como

catástrofes naturales y/o situaciones de emergencias humanitarias

provocadas por causas diversas. Estas circunstancias, pueden significar

el empleo de las Fuerzas Armadas en un amplio espectro de actividades

operacionales, sea como tales, o bien, en función de las actividades

subsidiarias que éstas desempeñan al servicio y requerimiento del

Estado.

En este sentido, como una de las materializaciones

posibles de lo precedentemente afirmado, cabe señalar que en los

últimos años se ha registrado a nivel mundial una intensa cooperación

entre fuerzas armadas tendiente a la superación de emergencias

humanitarias y desastres naturales. Como ejemplo de ello, puede

destacarse el caso de la propia REPUBLICA ARGENTINA que, durante el año

2007, contribuyó a través de un empleo intensivo y sostenido de sus

Fuerzas Armadas en apoyo a situaciones de catástrofes humanitarias de

gran magnitud en diversos países de la región, particularmente, en las

ocurridas en las hermanas REPUBLICAS de BOLIVIA, del PERU y del

ECUADOR, con recursos que involucraron a más de CUATROCIENTOS (400)

hombres, helicópteros, aviones de transporte mediano y pesado, lanchas

y plantas potabilizadoras. Estas acciones se desplegaron al margen de

las operaciones de mantenimiento de paz y de observación militar que

cumplen las Fuerzas Armadas por disposición del PODER EJECUTIVO

NACIONAL en el marco del compromiso de la Nación con la ORGANIZACION DE

LAS NACIONES UNIDAS y haciendo uso de capacidades específicas

disponibles en las Fuerzas Armadas propias para el cumplimento de sus

funciones.

El Escenario Regional en Materia de Defensa:

El escenario sudamericano en materia de defensa

experimentó en el transcurso de los últimos VEINTICINCO (25) años

trascendentes transformaciones, la mayoría de las cuales estuvieron

directamente relacionadas con la desaparición del orden internacional

propio de la Guerra Fría (1947-1991), aunque otros cambios de

sustancial importancia en el presente, en especial desde la perspectiva

de la defensa, se originaron, apoyaron o respondieron a dinámicas que

poca relación tuvieron con el fin del ciclo bipolar y sí estuvieron

relacionadas con procesos políticos y económicos iniciados durante la

primera mitad de los años ‘80, tales como la restauración democrática

generalizada y el incremento de la interacción económica, comercial,

productiva y de infraestructura y comunicaciones.

El despliegue de estos factores enmarcó, posibilitó

y/o promovió, en términos de un proceso sinérgico, una generalizada

dinámica de distensión, diálogo, cooperación, concertación e

integración entre los estados de la región, particularmente entre las

naciones de la subregión del cono sur, geografía ésta donde se han

registrado de manera mucho más profunda los positivos avances de estos

cambios en las últimas DOS (2) décadas.

Se registró, así, un encadenamiento entre los

procesos anteriormente mencionados y la progresiva disminución de las

percepciones de amenazas y competencias estratégicas y militares

mutuas, matriz que caracterizó la relación entre estos países durante

prácticamente la totalidad del siglo XX. De hecho, esta nueva dinámica

abrió paso al inicio de procesos de establecimiento de medidas de

confianza mutua y a una interacción y cooperación en materia militar

que no encuentra precedente desde la configuración de los estados

nacionales en el siglo XIX. Estas nuevas interacciones se consolidaron

especialmente en el ámbito subregional del cono Sur, entre las

REPUBLICAS de ARGENTINA, de CHILE y FEDERATIVA DEL BRASIL.

En efecto, el actual escenario de defensa y

seguridad regional, en especial en la subregión sudamericana del cono

Sur, se caracteriza por un conjunto de situaciones y tendencias, que

entre las más relevantes, registra a las siguientes:

a)

El generalizado compromiso con los esfuerzos y

los intentos tendientes a la preservación del status regional de zona

libre de armas nucleares, químicas y biológicas, consagrado a través de

múltiples declaraciones regionales, tratados y resoluciones de la

ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS (OEA), como así también respetuosa

del derecho internacional y de los principios de solución pacífica de

controversias, al tiempo que se constata y reafirma en ella la

existencia extendida de políticas de defensa orientadas por el

principio de legítima defensa y de concepciones y "actitudes

estratégicas" de carácter defensivas.

b)

El afianzamiento de las alternativas de carácter

diplomático y de concertación para la resolución pacífica y negociada

de los diferendos y conflictividades interestatales, con explícita

renuncia a las alternativas de resolución militar de los mismos.

c)

El incremento y sostenimiento de medidas de

cooperación y de fomento de la confianza y la seguridad tanto

bilaterales cuanto multilaterales (tanto de nivel político como

militar), entre las que se cuentan, por ejemplo, las iniciativas de

transparencia en los gastos militares (a través de los mecanismos

multilaterales sobre Información en materia de Gastos Militares y de

Transferencias de Armas Convencionales, sistema estandarizado de la

ORGANIZACION DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU) y Registro de Armas

Convencionales, respectivamente), ejercicios combinados entre las

diversas Fuerzas Armadas de la región o iniciativas para instrumentar

institucionalmente el diálogo y la concertación política en materia de

defensa. En este contexto se debe inscribir el reciente establecimiento

de la fuerza conjunta y combinada "Cruz del Sur" para operaciones de

mantenimiento de la paz entre la REPUBLICA ARGENTINA y la REPUBLICA DE

CHILE.

d)

Un compromiso generalizado con los esquemas de

seguridad colectiva global y regional (la región aporta casi el DIEZ

POR CIENTO (10%) del personal de operaciones de paz de la ORGANIZACIÓN

La consulta de este documento no sustituye la lectura del Boletín Oficial de la República Argentina correspondiente. No asumimos responsabilidad por eventuales inexactitudes derivadas de la transcripción del original a este formato.