TRANSPORTE FERROVIARIO
TRANSPORTE FERROVIARIO
Decreto 793/2012
**Rescíndese el contrato de concesión
para la explotación de los servicios ferroviarios de pasajeros
suscripto con la empresa Trenes de Buenos Aires S.A.**
Bs. As., 24/5/2012
VISTO el Expediente CUDAP-S01:0158999/2012 del Registro del MINISTERIO
DE PLANIFICACION FEDERAL, INVERSION PUBLICA Y SERVICIOS, y
CONSIDERANDO:
Que el crecimiento del ferrocarril argentino supo ser ejemplo de
desarrollo en Sudamérica, contando en 1947 con una red de más de 43.000
Kilómetros de vías. Esta impronta fue potenciada a partir del primer
gobierno del General JUAN DOMINGO PERON, quien con la nacionalización
de los ferrocarriles, adoptó un papel nacional activo en la gestión y
explotación de tales servicios.
Que en el año 1948 se creó la empresa FERROCARRILES ARGENTINOS la cual
tenía como objeto la titularidad de los servicios de transporte
ferroviario de pasajeros y de cargas en la República Argentina y se
desarrollan los denominados ferrocarriles de fomento, construidos por
el Estado para brindar conectividad, aun cuando no fueran totalmente
rentables.
Que en dicho marco se desarrolla el Ferrocarril General Belgrano, el
más extenso de la red, que se construyó de este modo a cargo de la
empresa de Ferrocarriles del Estado.
Que el crecimiento del ferrocarril se mantuvo en forma constante hasta
el año 1955, fecha en la cual declina el interés político en su
sostenimiento y finalmente resulta seriamente afectado a partir del año
1958, por aplicación del denominado “Plan Larkin” el cual fue el primer
factor del desmantelamiento del ferrocarril argentino.
Que el plan consistió en abandonar el 32% de las vías férreas
existentes, despedir a 70.000 empleados ferroviarios, y reducir a
chatarra todas las locomotoras a vapor, al igual que 70.000 vagones y
3.000 coches, con la idea de que se comprase todo esto en el mercado
exterior.
Que en el año 1974, en el tercer mandato del General Juan Domingo
PERON, se retoma la política de desarrollo de los ferrocarriles,
iniciándose un período de modernización del sector, mediante la
electrificación ferroviaria, al autorizarse posteriormente las obras
correspondientes a la electrificación del Ferrocarril ROCA.
Que con la finalización de dicha obra, en el año 1982 se dio
certificado de defunción a la industria ferroviaria, correspondiendo a
dicho hito el último riel cocido en la fábrica argentina SOMISA.
Que, efectivamente, en los años 80, con la dictadura militar que azotó
a la República Argentina, se profundiza la política liberal de abandono
del servicio, aún cuando el mismo estaba en manos del Estado, y así, en
un sino trágico, FERROCARRILES ARGENTINOS ingresa en un profundo
deterioro, con un alto déficit operativo, obsolescencia técnica, falta
de mantenimiento de los bienes e infraestructura y bajo nivel de
inversión.
Que ello llevó a la irremediable declinación del nivel de calidad en el
servicio, contribuyendo a la caída de la demanda de pasajeros y de
transporte de cargas, junto con un alto nivel de evasión.
Que en base a dicha situación, y el colapso general en que se
encontraba el sistema económico argentino, con su punto más agudo en el
año 1989, es que en el marco de las Leyes Nros. 23.696 y 23.697 se
decide agudizar la política liberal, en la denominada Reforma del
Estado y Privatizaciones de las haciendas públicas productivas.
Que, en dicho marco, se decide la PRIVATIZACION de los ferrocarriles
metropolitanos de pasajeros y de cargas, mediante la técnica de la
CONCESION.
Que, con fundamento en la Ley Nº 23.696 de Reforma del Estado; el
“Memorándum de Entendimiento para la Reestructuración Ferroviaria y su
Programa Anexo”, aprobado por Decreto Nº 2740 de fecha 28 de diciembre
de 1990; el Decreto Nº 1143 del 14 de junio de 1991 y la Resolución
MEyOSP Nº 1456 del 13 de noviembre de 1991, se convocó a Licitación
Pública Nacional e Internacional para la Concesión de la Explotación de
los Servicios de Transporte Ferroviario de Pasajeros —de superficie y
subterráneos— del Area Metropolitana de Buenos Aires.
Que, asimismo, en base al Decreto Nº 666/89, se inició el proceso de
transferencia de los ramales a los concesionarios privados de
transporte ferroviario de cargas y pasajeros, bajo la figura de la
explotación integral del servicio, lo que incluye la prestación del
modo, el mantenimiento e inversión en infraestructura y material
rodante y el mantenimiento de los bienes inmuebles que se transfirieron.
Que, la privatización de los servicios ferroviarios y la visión del servicio como un negocio privado profundizaron la crisis.
Que, en efecto, en búsqueda del mayor beneficio, la política pública
inspirada en el neoliberalismo de la época, llevaron al cierre de los
talleres ferroviarios y la reducción dramática de los recursos humanos,
mediante retiros voluntarios y despidos, llevando a la paradoja de
contratar un préstamo del Banco Mundial por 700.000.000 de dólares para
el pago de indemnizaciones por despido y prescindibilidad de personal,
arrojando como resultado que de los 90.000 empleados ferroviarios al
inicio de la privatización se redujeron a menos de 10.000.
Que a poco que se comenzó a aplicar el sistema, en el año 1997, se
dictan los Decretos Nros. 543/97 y 605/97, los cuales, reconociendo el
fracaso del sistema, inician a menos de 3 años de la fecha de
suscripción de los contratos, la renegociación de los mismos,
abandonando los objetivos iniciales de mejora del servicio prevista en
los pliegos licitatorios.
Que finalmente los contratos de concesión de los servicios de
transporte ferroviario de pasajeros del Area Metropolitana de Buenos
Aires fueron modificados por la autoridad competente, entre los años
1999 y 2001.
Que la fuerte recesión sufrida desde el año 1998 provocó durante el
período 1998-2000 el amesetamiento de la cantidad de pasajeros
transportados, para sufrir durante los años 2001 y 2002 una caída
promedio de más del 20%, respecto al pico de 1999.
Que efectivamente se verifica un período de grave recesión in crescendo
en el sector, que va a colapsar en el año 2000 y que finalmente
desembocara en la sanción de la Ley Nº 25.561 que declara la emergencia
pública en materia social, económica, administrativa, financiera y
cambiaria.
Que en la misma fecha se empieza a evidenciar un gravísimo deterioro
del sistema ferroviario nacional, denunciándose la existencia de actos
vandálicos y usurpaciones que se han producido en numerosas estaciones
y zonas de vía.
Que a ello se le suma la política de los años 90 de provincialización
de los servicios ferroviarios locales, en el marco del Decreto Nº
1168/92, política que fue un rotundo fracaso por la imposibilidad de
sostener tales servicios por parte de las provincias y la carencia de
interconectividad entre las redes provinciales, por lo cual, a los
fines de retomar tales servicios, se dictó el Decreto Nº 1261/04, que a
su vez derogó el Decreto Nº 1168/92, haciéndose cargo la Nación,
nuevamente, del monitoreo de los servicios de larga distancia de
pasajeros.
Que, asimismo, la Red Metropolitana sufrió un deterioro general en la
calidad del servicio, por falta de mantenimiento e inversiones en
infraestructura, coincidiendo lamentablemente con el deterioro general
sufrido por el resto de las actividades económicas y la sociedad.
Que hacia mediados del año 2002 la situación de la Red Metropolitana
era desesperante y por ello se dictó el Decreto Nº 2075 de fecha
16/10/02, a través del cual se declara en estado de emergencia a la
prestación de los servicios correspondientes al sistema de transporte
ferroviario de pasajeros de superficie y subterráneo del Area
Metropolitana de Buenos Aires.
Que, por medio de este decreto, entre otras cuestiones, se contempló un
Programa de Emergencia de Obras y Trabajos Indispensables y de
Prestación de Servicios, para procurar la mejora de la crítica
situación por entonces imperante.
Que cabe destacar que al 25 de mayo del año 2003, con la asunción del
Presidente Néstor Kirchner, el Gobierno nacional se encontró con un
escenario devastador: más de 15.000 kilómetros de vías fuera de
servicio, cientos de estaciones clausuradas y abandonadas y con ello
pueblos aislados.
Que en virtud de lo expuesto, el sistema ferroviario argentino fue
afectado por políticas erráticas que desalentaron el sostenimiento del
servicio, y prueba de ello es el derrotero que padece el ferrocarril en
un concierto económico absolutamente complejo, donde casi todos los
servicios públicos: agua, gas, energía, comunicaciones, en manos
privadas, reclamaban urgentes inversiones.
El resultado de aquellas políticas fue tan pernicioso para el
ferrocarril que hasta la Escuela de Ingeniería Ferroviaria de la
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES había cerrado sus puertas en el año 1989,
atento que no se vislumbraba la necesidad de la educación ferroviaria,
siendo retomada en el año 2010 cuando se reabre nuevamente la citada
escuela.
Que, como consecuencia del proceso licitatorio llevado adelante en la
década del 90, TRENES DE BUENOS AIRES SOCIEDAD ANONIMA, es titular de
la Concesión para la Explotación de los Servicios Ferroviarios de
Pasajeros, correspondiente a los Grupos de Servicios Nros. 1 y 2,
Líneas GENERAL MITRE y SARMIENTO, según el Contrato de Concesión
aprobado por el Decreto Nº 730 de fecha 23 de mayo de 1995, modificado
por la Addenda aprobada por el Decreto Nº 104 de fecha 25 de enero de
2001.
Que en la contextualización del tema, es menester señalar, que en el
año 2003 el PODER EJECUTIVO NACIONAL decidió adoptar como Política de
Estado, un rol activo en las concesiones ferroviarias a fin de
reconstruir el sistema ferroviario desmantelado por las políticas
reseñadas en los primeros considerandos del presente, con el fin de
fortalecer y mejorar los sectores actualmente en explotación,
incluyendo la reactivación de distintos ramales ferroviarios de
pasajeros de media y larga distancia.
Que en este sentido, desde el año 2004 a la fecha el Estado Nacional
asignó a la ejecución de obras y para el mantenimiento de la red y la
infraestructura ferroviaria la suma de pesos tres mil novecientos
sesenta y nueve millones seiscientos treinta y nueve mil novecientos
setenta ($ 3.969.639.970).
Que, asimismo, a través del Proyecto de Transporte Urbano Buenos Aires
(PTUBA), con financiamiento del Banco Mundial, se invirtió la suma de
pesos setecientos diecisiete millones novecientos veintidós mil
cuatrocientos cuarenta y tres ($ 717.922.443) en la mejora de
infraestructura de estaciones, pasos a nivel, pasos bajo nivel y áreas
de influencias de estaciones en distintas localidades del área
metropolitana, lo que ha mejorado no solo la prestación del servicio
ferroviario, sino también el tránsito vehicular, los centros de
transferencia multimodal y la vinculación interurbana.
Que debe destacarse también como obra de infraestructura medular para
el transporte de carga y de larga distancia de pasajeros la obra sobre
la laguna La Picasa con una inversión de pesos ciento setenta y siete
millones doscientos trece mil doscientos veinticuatro ($ 177.213.224),
resolviendo un problema de carácter hidráulico permanente que había
inutilizado el sistema ferroautomotor e implicaba efectuar más de 400
kilómetros para unir Buenos Aires con la región productiva del sur de
Córdoba y Cuyo.
Que la Administración de Infraestructuras Ferroviarias S.E. (ADIF S.E.)
invirtió en el período 2010-2011 la suma de pesos ochocientos seis
millones doscientos treinta y tres mil seiscientos veinticuatro ($
806.233.624) para la rehabilitación y puesta en valor de distintos
ramales ferroviarios de carga y pasajeros en las provincias de Santa
Fe, Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones, con el objeto de mejorar el
sistema de evacuación de la producción agropecuaria hacia los puertos y
rehabilitar la red de transporte hacia los centros urbanos en el
interior del país, proyecto éste que se encuentra actualmente en plena
ejecución.
Que específicamente para la línea Sarmiento el Estado Nacional se
encuentra llevando adelante obras de mantenimiento de carácter
estructural a efectos de mejorar el estado de las vías y señalamiento
en el tramo ONCE-CASTELAR.
Que asimismo se encuentran iniciadas las obras de soterramiento de la
Línea Sarmiento, en la primera etapa entre las estaciones de Haedo y
Once, por una inversión aproximada, al momento de la contratación, de
pesos seis mil millones ($ 6.000.000.000).
Que en lo que respecta al material rodante se han adquirido e
incorporado al sistema más de 553 coches nuevos y se encuentran en
ejecución otras 710 unidades. Además se han renovado más de 448
kilómetros de vías y se encuentran en ejecución otros 750 kilómetros
más.
Que en este escenario cabe destacar las importantes obras que se han
realizado tales como la recuperación y puesta en funcionamiento de los
talleres ferroviarios de Remedios de Escalada, Belgrano Sur y San
Martín, entre otros; la puesta en servicio del Tren Talgo a la ciudad
de Mar del Plata; la ampliación de la Línea E del servicio de
subterráneo de pasajeros; recuperación del sistema del ferrocarril Roca
y San Martín; la reparación y mantenimiento de vagones y locomotoras
del Belgrano Cargas, el corrimiento de las vías y obras complementarias
en el Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires, y la adquisición de
material rodante para el servicio de subterráneos de pasajeros.
Que por otra parte, y en el marco de la política de inclusión social
llevada adelante por el Gobierno Nacional desde el año 2003 y con el
objeto de garantizar el pleno empleo y el derecho de traslado de las
personas a un precio acorde con el carácter social que tiene el sistema
ferroviario, se subsidiaron costos de explotación y mantenimiento
promedio del orden de los novecientos millones (900.000.000) usuario
año —entre 2004 y 2011— por aproximadamente la suma de pesos trece mil
millones ($ 13.000.000.000).
Que en este marco debe destacarse la política desplegada por este
Gobierno en cuanto a la aplicación e implementación del Sistema Unico
de Boleto Electrónico (SUBE).
Que, en este sentido, cuando los subsidios de servicios públicos son
dirigidos a las empresas proveedoras y no a las personas, se inhiben
los objetivos reales de las empresas en cuanto a competitividad,
eficiencia y por tanto efectividad en los costos.
Que en este esquema, el SUBE se convierte en la herramienta que
posibilita identificar al USUARIO y llevar adelante un cambio
paradigmático del sistema.
Que sin perjuicio de las inversiones descriptas, resulta necesario
destacar las situaciones originadas en hechos de violencia que
sufrieron los bienes objeto de las concesiones ferroviarias.
Que entre los hechos de vandalismo en el sector ferroviario, el robo de
cables de cobre es un hecho común, el cual se repite constantemente, en
tanto que en el año 2004 totalizaron en el ferrocarril Sarmiento
aproximadamente 12.950 metros.
Que del relevamiento de incidentes y actos de vandalismo en trenes
desde el año 2003 hasta el año 2012 que han tenido trascendencia y
difusión en los medios de prensa podemos señalar algunos de relevancia;
como el de agosto de 2003 en el que se produjo un tiroteo en el
interior de una formación del ferrocarril de la Ex Línea Sarmiento
entre las estaciones de Ituzaingó y Castelar que además de dejar tres
personas heridas produjo daños materiales y derivó en la detención del
tren por varias horas.
Que, en el mismo mes, incidentes en la Estación de trenes de Once,
motivados por un grupo de pasajeros que intentaron entrar por la fuerza
a los andenes tras enterarse de las demoras en el servicio
desencadenaron en el incendio de los molinetes de acceso, provocaron
daños en la boleterías de la Terminal, destrozos en los andenes de la
central, se derribaron y se destrozaron vallas de acceso y se treparon
sobre las boleterías y las rompieron.
Que, en noviembre de ese mismo año, la Secretaría de Seguridad Interior
lanzó un plan denominado “Corredores Seguros” para la prevención del
delito afectando a 1200 gendarmes en forma rotativa a las estaciones
ferroviarias de la ex Línea Roca, Sarmiento, San Martín, Mitre, Urquiza
y Belgrano Sur y Norte, diagramando una distribución de tareas que
ayude a disminuir los índices de delitos y actos de vandalismo.
Que a fin de dicho año estadísticas de la CNRT evidenciaron una mejora parcial en los índices.
Que en marzo de 2004, las quejas por el servicio en las líneas del
Ferrocarril Sarmiento se vinculaban con el mal funcionamiento de las
máquinas expendedoras de boletos por actos de vandalismo, las que eran
trabadas para sustraer la recaudación.
Que en agosto de ese mismo año se produjo en reiteradas oportunidades
el robo de cables de cobre y elementos de bronce del sistema de
señalización en las inmediaciones de San Antonio de Padua, Merlo y
Haedo, entre otros.
Que en el mes de mayo de 2005 los medios de prensa titulaban que
“viajeros furiosos prendieron fuego un tren en Castelar”, los
destinatarios de la agresión fueron cuatro vagones en la Estación
Castelar, al oeste del conurbano. La detención de los trenes
incendiados se debió a un accidente por un hombre electrocutado. Además
de los vagones incendiados se apedrearon los vidrios de los restantes,
hubo insultos, golpes y disturbios entre los pasajeros y la destrucción
casi total por fuego de las cuatro formaciones.
Que, también ese mismo mes, otra vez el robo de un tramo de 40 metros
de cable del ferrocarril ocurrido cerca de la Estación Retiro de la
Línea Mitre generó demoras e inconvenientes por los cuales los
pasajeros debieron caminar por las vías unos 600 metros, hasta los
andenes de la estación.
Que en noviembre del mismo año en Haedo, un grupo de personas incendió
vagones, vehículos e instalaciones de la estación donde hubo saqueos y
hechos de violencia con más de 20 heridos y 100 detenidos, producto de
la reacción violenta por demoras y deficiencias en la Ex Línea
Sarmiento.
Que en septiembre de 2006 en la estación de Temperley dos grupos de
hinchas de fútbol que debieron realizar un trasbordo para viajar hasta
Cañuelas, produjeron destrozos en las formaciones, arrancaron
pasamanos, rompieron vidrios y utilizaron las vigas de las ventanas
como facas para utilizarlas unos contra otros.
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