TRATADOS INTERNACIONALES

Rango Ley
Publicación 1970-04-03
Estado Vigente
Departamento PODER EJECUTIVO NACIONAL (P.E.N.)
Fuente InfoLEG
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SALUD PUBLICA

LEY N° 18.551

**Apruébase el Acuerdo para la realización de un estudio sobre salud, recursos

para la salud y la educación médica y profesional en salud en la**

República Argentina.

Bs. As., 31/12/69

En uso de

las atribuciones conferidas por el artículo 5° del Estatuto de la Revolución Argentina,

**El Presidente de la Nación Argentina, Sanciona y

Promulga con Fuerza de**

Ley:

Artículo 1°-Apruébase el acuerdo celebrado el

19 de junio de 1968, entre el Poder Ejecutivo, representado por la Secretaría de Estado de

Salud Pública, la

Asociación de Facultades de Medicina de la República Argentina

y la Organización

Panamericana de la

Salud regional para América de la Organización Mundial

de la Salud, el

que forma parte integrante de la presente Ley.

Art. 2°-Las obligaciones contraídas por el

Gobierno Nacional para el acuerdo que se aprueba serán atendidas en la forma

estipulada las partes V y VII del mismo.

Art. 3°-Sin perjuicio de lo estipulado en

el acuerdo que se aprueba, serán además recursos del estado los provenientes de

la venta de publicaciones, registros y trabajos para terceros y las

contribuciones, aportes y subsidios de provincias, municipalidades,

dependencias o las particiones oficiales, organismos mixtos, privados o

internacionales.

Art. 4°-Las actividades previstas en el

acuerdo quedan, en cuanto sean aplicables al caso, comprendidas en las

disposiciones de la Ley

17.622, artículos 10, 11, 12, 13, 15, 16 y 17.

Art. 5°-Es obligatoria y sujeta a sanciones

previstas en la Ley

17.622, la concurrencia a exámenes médicos o citaciones relacionados con el

estudio convenido. Los empleadores considerarán justificadas las inasistencias

en que por tal motivo incurrieren sus dependientes y abonarán los jornales y

demás emolumentos correspondientes a las mismas.

Art. 6°-El Poder Ejecutivo proveerá a las

tareas de actualización permanente, de los resultados que se hubieren obtenido

y determinará el organismo y dependencia que las tendrá a su cargo, asignándole

los registros, elementos y materiales que reciba a la finalización de las

actividades previstas en el acuerdo.

Art. 7°-Comuníquese; publíquese; dése a la Dirección Nacional

del Registro Oficial y archívese.

ONGANIA.

Carlos A. Consigh

**ACUERDO PARA LA REALIZACION DE

UN ESTUDIO SOBRE SALUD, RECURSOS PARA LA SALUD

Y LA EDUCACION MEDICA

Y PROFESIONAL EN SALUD EN LA REPUBLICA

ARGENTINA**

El Gobierno de la República Argentina,

representado por la

Secretaría de Estado de Salud Pública (que en adelante se

denomina “el Gobierno”).

La Asociaciónde Facultades de Medicina de la República Argentina

(que en adelante se denominará “la Asociación”), y

La OrganizaciónPanamericanade la Salud/Organización Mundial

de la Salud

(que en adelante se denominará “la Organización”).

Deseando llegar a un acuerdo para llevar a cabo

un estudio que incluya la investigación de la población en relación con la

salud, los recursos materiales y humanos en operación en el sectorsalud del país, los recursos médicos, de

enfermería, de odontología y otras profesiones de la salud; la utilización de

los servicios de atención médica en el país, y la estructura y volumen de la

morbilidad, especialmente respecto al propósito de este proyecto y a las

obligaciones correspondientes a cada una de las partes.

Declarando que estas obligaciones serán

cumplidas dentro de un espíritu de amistosa cooperación.

Han acordado lo siguiente:

PAARTE I

BASE DE LAS RELACIONES

El Acuerdo Básico firmado el 12 de junio de

1956 y la Enmienda I

del 31 de diciembre de 1963, el Gobierno y las Organizaciones representadas en la Junta de Asistencia Técnica

servirán de base a las relaciones entre el Gobierno y la Organización, y el

presente Acuerdo ha interpretarse a la luz del mencionado Acuerdo Básico y

Enmienda I.

PARTE II

ANTECEDENTES

Son muchos los esfuerzos realizados por el

Gobierno para perfeccionar la organización de sus servicios de salud y mejorar

las condiciones sanitarias de la población, con un propósito de solución

integral de los problemas existentes. Las dificultades halladas han sido de muy

diversa índole, pero resaltan nítidamente aquellas que radican en la escasez o

carencia de información factual, con suficiente validez interna y externa, que

permita una delimitación precisa de las variables que determinan las

situaciones problemáticas, tanto de las de carácter sustantivo que miden los

niveles de salud de la población, como las de carácter operativo que radican en

la cantidad y calidad de los recursos existentes y en las técnicas de

organización y aplicación de ellos dentro de la política sanitaria imperante.

En el año 1956, el Gobierno expresó a la Organización el

propósito de “perfeccionar la organización de los servicios de Salud Pública y

Bienestar Social del país y, consecuentemente, mejorar también las condiciones

sanitarias de la población y facilitar así su desarrollo económico y social”,

indicando que tenía interés especial en llevar a efecto un estudio total del

problema, que pudiera determinar las bases y recomendaciones que servían para

llevar a efecto una reorganización de los servicios de salud pública, y

solicitó para ello la colaboración de la Organización. Esta

designó a una Comisión de Consultores Internacionales, la cual se abocó al

estudio, formulando recomendaciones concretas para el mejoramiento de los

servicios de salud nacional, provinciales y municipales, dentro de un plan a

largo plazo compatible con la situación política social y económica del país.

Muchas de esas recomendaciones siguen aún vigentes, dentro de la generalidad

con que ellas fueron formuladas pero en particular cabe destacar la continua

referencia de la Comisión

a las limitaciones impuestas por la escasa disponibilidad o inexistencia de

información en todos los aspectos relevantes del sector salud, lo cual no

permitió una mayor especificidad en la recomendación de acciones a seguir.

El Gobierno ha desarrollado durante el último

decenio, múltiples acciones enmarcadas dentro de las líneas generales

enunciadas por la Comisión

de Consultores; pero al mismo tiempo ha desarrollado actitudes y enfoques ajustados

a criterios de valide, factibilidad y realismo nacional, que han eclosionado

particularmente en los últimos años. Muestra de ello son las decisiones

adoptadas de transferir los servicios nacionales para su administración por los

servicios provinciales y municipales; de racionalizar los servicios a todos los

niveles; de perfeccionar los servicios de recolección de todo tipo de

información en salud; de adiestrar y capacitar personal en todos los niveles y

especialidades; y de hacer que la

Secretaría de Salud Pública se convierta en el órgano rector,

normativo, asesor, colaborador y conductor de la política nacional en salud,

mas no el ejecutor de las acciones, responsabilidad que recae en los servicios

locales de salud.

Hay mucho interés de instrumentar la nueva

política sanitaria nacional, encauzándola dentro de un proceso coherente de

planificación de su desarrollo. Con tal propósito se ha investigado y continúa

la investigación de modelos que podrían ser aplicados a tal propósito,

habiéndose dado énfasis a dos aspectos en los que se trabaja en la actualidad

intensamente; uno, es el desarrollo de un modelo nacional de programación de

actividades para los establecimientos de atención médica, con miras a obtener,

en primer lugar el uso más racional posible, dentro de las limitaciones de la

información existente, de los recursos que existen para la atención médica; el

otro, es el énfasis puesto en el mejoramiento y desarrollo de los sistemas de

producción de estadísticas vitales y de salud por los procedimientos regulares

de recolección de datos, cuyo funcionamiento ha sido hasta ahora insuficiente.

Aun con el pleno funcionamiento del Programa Nacional de Estadísticas de Salud

y del Modelo de Programación de Actividades se prevé que ha de persistir el desconocimiento

de ciertos elementos de información de suma importancia para la adopción de

ciertas decisiones de trascendencia de la instrumentación de la política

nacional de salud. Tales son, por ejemplo: un conocimiento más cabal del

tamaño, estructura y dinámica de la población y los distintos tipos de

servicios que ésta requiere, los recursos humanos, materiales y financieros, su

tipo, volumen, distribución y estructura; sus mecanismos de formación,

perfeccionamiento, vida útil y adecuación a las necesidades de la población;

los niveles de salud; la demanda de servicios, la estructura y distribución de

ésta y los factores biológicosambientales, económicos, sociales y administrativos que la determinan.

1. Población

Los problemas de salud de una comunidad se

presentan como resultado de la interacción entre las características propias de

la población y las características del ambiente físico, biológico y social en

que ésta se desenvuelve. Es obvio señalar que la población es el sujeto de

trabajo del Secor Salud que, como tal, es a ella a la que va dirigida la mayor

parte de las acciones desarrolladas; y que su tamaño, distribución geográfica y

estructura biológica, y social configuran lo que se puede concebir como

“factores endógenos” determinantes de una mayor o menor proclividad a la

presentación de enfermedades. Por otro lado, es también obvio que el estado de

salud tiene una repercusión directa en la configuración de ciertas

características de la población, las que a su vez inciden en las actividades de

ésta en otros sectores económicos y sociales.

La importancia que tiene el estudio de la

población y de sus interrelaciones con los factores ambientales y con la salud,

rebasa la clásica necesidad de contar con “número de personas” para programar

el “número de actividades”, y cobra su real dimensión en la urgencia por

profundizar en el conocimiento científico de dichas interrelaciones utilizando

el análisis demográfico y la epidemiología, como elemento para la formulación

de una amplia política de población.

Es muy escaso el conocimiento que se tiene en

el país acerca del estado de la población, de su dinámca y de los factores que

la determinan excepto en términos muy generales referidos a la población total

del país y excepcionalmente a la de algunas jurisdicciones. El último Censo

Nacional de Población realizado en 1960 no ha sido publicado aún en su

totalidad, siendo escasa la utilización que se ha hecho de sus resultados. Se

desconoce también la magnitud y características de las migraciones internas.

La carencia de información demográfica no

estatal, por el contrario, existe en el país gran cantidad de datos

desaprovechados, aún en los mismos programas de salud. Por ejemplo las campañas

de erradicación del paludismo y de la enfermedad de Chagas ofrecen para

extensas áreas rurales principalmente, un registro de la población cubierta,

que en general es poco utilizado para otros propósitos que los de los programas

específicos. La información disponible en otros sectores también es abundante,

pero poco difundida y aprovechada.

Otro problema evidente en el país, es la escasa

disponibilidad de personal capacitado para llevar a cabo estudios demográficos

y de población. Esta situación está en vías de solucionarse con la

incorporación de especialistas que se han adiestrado en el extranjero y con la

inclusión, cada vez con mayor intensidad, de la enseñanza de la Demografía en la Escuela de Salud Pública y

en la Facultad

de Medicina.

El Programa Nacional de Estadísticas de Salud

ha uniformado los sistemas de producción de estadísticas vitales, con una

cobertura total del país, y ha de facilitar el uso de las estadísticas

continuas de natalidad, mortalidad y nupcialidad. Existirá desde 1968 una gran

cantidad de material susceptible de ser analizado y será necesario introducir

el estudio sistemático en el mismo.

**2. Recursos de Salud

en Operación:**

El estudio de la política de salud imperante en

el país requiere del conocimiento del tipo, cantidad y distribución geográfica

de los recursos destinados a la atención de la salud, así como del tipo y

cantidad de actividades que con ellos se desarrollan. De manera esporádica se

han llevado a cabo catastros de recursos en diversos lugares del país y la

última operación se realizó en 1964/65, con una cobertura nacional, siendo necesario

proceder a una actualización mediante un procedimiento más simplificado que

proporcione la información requerida acerea de las instituciones de salud,

camas, equipos, personal médico, paramédico y auxiliar, estructura de los

establecimientos, dependencia, actividades desarrolladas, recursos financieros,

etc. Es imprescindible la producción rápida de esta información con su

respectivo análisis, ya que ella proporcionará un marco indispensable para

otros estudios cuya realización es urgente en el país dentro del esquema de los

planes nacionales que se están trazando.

3. Recursos Humanos:

La cantidad, calidad y distribución de los

recursos humanos son los elementos que en último análisis determinan la

cantidad, calidad y distribución de las acciones de salud. En particular es

importante destacar el rol del recurso médico, cuya simple expresión numérica

suele considerarse como un indicador importante de salud. La República Argentina

tiene aproximadamente más de 35.000 médicos, o sea más de 15 médicos por 10.000

habitantes, proporción ésta que va en aumento continuo. La cifra exacta es en

realidad desconocida, así como también lo es la información relativa a la

distribución geográfica, las características demográficas, económicas y

sociales, la especialidad y tipo de adiestramiento. Hay varios hechos que

vienen siendo materia de inquietud para las autoridades sanitarias y

universitarias. La producción masiva de médicos podría haber ido en detrimento

de la calidad profesional ante los limitados recursos para su formación por

otro lado, la excesiva concentración en algunas áreas del país determina un

cierto desamparo de otras, así como la aparición de conflictos generados por la

gran competencia en las unas y la ausencia de ella en las otras. E

desconocimiento de todos estos aspectos impide la adopción de medidas

destinadas a fomentar la corrección de muchos defectos que radican en el

estudio con cierta urgencia si se desea llegar a un verdadero equilibrio entre

el tipo de medicina y de atención médica que se propicia para el país y el

tipo, cantidad y distribución del recurso médico.

Un recurso que se considera crítico para la

atención de la salud en el país, es el de enfermería. Las cifras adquieren

proporciones dramáticas cuando se tiene en cuenta que no existen más de 300

enfermeras universitarias y que la gran masa de personal de enfermería de que

se dispone proviene de la más variada gama de planes de adiestramiento, cursos

y escuelas. La Secretaría

de Salud Pública ha iniciado un proceso de ordenamiento y se halla abocada al

estudio de normas nacionales y a la promoción del adiestramiento de enfermería

que opera en la actualidad en el país. Las Universidades, y en particular las

Facultades de Medicina también precisan de esta información para ajustar los planes

de enseñanza en congruencia con las necesidades del país.

Tampoco cuenta con información de esta

naturaleza, con respecto a los odontólogos, y otros profesionales del campo de

la salud, cuyo estudio se requiere también para la orientación de los planes

nacionales de salud y de los planes de formación y adiestramiento. Los datos

existentes, por lo general se restringen al número de profesionales recibidos

en las universidades y no se cuenta con la información acerca de su actividad

actual.

**4. Recursos para la Educación Media,

Odontológica y de Enfermería:**

Existe gran inquietud, tanto en las Facultades

de Medicina del país, como en las esferas del Gobierno, para adecuar la

enseñanza de la Medicina

y las ciencias afines a las necesidades que muestra la realidad sanitaria

nacional. Lo obvio, para proceder a tal adecuación, es la determinación de

dicha realidad sanitaria por un lado, y del tipo de formación que se está dando

a los médicos para enfrentarlo dentro de una política nacional de salud por

otro lado. La inquietud demostrada por la Asociación de Facultades de Medicina de la República Argentina

llevó a ésta a promover un diseño de una Encuesta Nacional de Morbilidad que

pudiera proveer una mayor información relativa a la salud del país. El proyecto

de investigación fue presentado por la Asociación en la Conferencia

Internacional para el Estudio de Recursos Humanos para la Salud y la Educación Médica

reunida en Maracay, Venezuela en junio de 1967.

Luego de esta Conferencia surgió la intención

de complementar dicho estudio de morbilidad con un estudio de los recursos para

la situación media, que consistiría en un inventario de los recursos físicos,

humanos, financieros, institucionales y científicos asignados a la formación

profesional, la investigación en calidad y cantidad para la formación de los

profesionales que el país requiere.

**5. Utilización de los

Servicios de Atención Médica:**

Se da generalmente por sentado que la capacidad

instalada para brindar servicios de atención médica en la Argentina es considerable

y que posiblemente podría cubrir una elevada proporción de los requerimientos

actuales, si no la totalidad de ellos. Por lo común, estas afirmaciones toman

en cuenta cifras globales o promediables y probablemente dejan de lado algunos

aspectos de índole caritativa pero sirve, de todos modos, como una hipótesis de

trabajo que permita encarar muy eficazmente las actividades destinadas a

racionalizar el uso de los recursos existentes, en especial, de los recursos

estatales disponibles para la atención médica. Ello es lo que se persigue con

el uso de un Modelo Nacional de Programación de Actividades para

Establecimiento s de Atención Médica, propiciado por la Secretaría de Salud

Pública de la Nación

y aplicable a las instituciones oficiales.

La política de salud a ser adoptada en el

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