BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO

Rango Ley
Publicación 1996-03-27
Última actualización 1900-01-01
Estado Vigente
Departamento HONORABLE CONGRESO DE LA NACION ARGENTINA
Fuente InfoLEG
artículos 14
Historial de reformas JSON API

BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO

Ley 24.628

Apruébanse modificaciones al Convenio Constitutivo. Aumento del Aporte.

Sancionada: Febrero 21 de 1996.

Promulgada de Hecho: Marzo 13 de 1996.

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc., sancionan con fuerza de Ley:

ARTICULO 1º — Apruébanse las modificaciones al Convenio Constitutivo del Banco Interamericano de Desarrollo, conforme a las reformas propuestas en el Proyecto de Resolución, Anexo D, Sección I, que en copia autenticada forma parte de la presente ley como Anexo I.

ARTICULO 2º — Apruébase el aumento del aporte de la República Argentina al capital autorizado del Banco Interamericano de Desarrollo en la suma de tres mil setecientos noventa y cinco millones cuatrocientos cuarenta y cinco mil trescientos cuarenta y nueve dólares estadounidenses (u$s 3.795.445.349), destinado a incrementar dicho capital junto con los demás países miembros, en la suma de cuarenta mil millones mil cuatrocientos sesenta y seis dólares estadounidenses (u$s 40.000.001.466 ), conforme al aumento propuesto en el Proyecto de Resolución, Anexo A, que en copia autenticada forma parte de la presente ley como Anexo II.

ARTICULO 3º — El citado aumento estará representado por la suscripción de trescientas catorce mil seiscientas veinticuatro acciones (314.624), de las cuales seis mil setecientas veinte acciones (6.720), corresponderán a acciones de capital pagadero en efectivo y trescientas siete mil novecientas cuatro acciones (307.904), serán acciones de capital exigible.

ARTICULO 4º — El pago de las seis mil setecientas veinte acciones (6.720 ) de capital pagadero en efectivo por un valor de ochenta y un millones sesenta y seis mil doscientos sesenta y seis dólares estadounidenses (u$s 81.066.266) ser realizado en seis (6) cuotas iguales que serán efectivas, la primera el 31 de marzo de 1995, y las restantes, respectivamente, el 31 de diciembre de cada año hasta 1999 inclusive, o en las fechas posteriores que determine el Directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo, conforme a lo señalado en el Proyecto de Resolución, Anexo A y en la Resolución DE-174/94, del 21 de diciembre de 1994, que en copia autenticada forman parte de la presente ley como Anexos II y III respectivamente. Cada cuota deberá abonarse dentro de los treinta (30) días siguientes a su respectiva fecha de efectividad. La suscripción ser pagada en moneda argentina, para lo cual se harán arreglos a satisfacción del Banco Interamericano de Desarrollo que aseguren su libre convertibilidad en las monedas de otros países para los objetivos de las operaciones del Banco.

ARTICULO 5º — El Banco Interamericano de Desarrollo podrá recibir pagarés o valores similares no negociables, que no devenguen intereses, en la forma prevista en el Artículo V, Sección 4, del Convenio Constitutivo del Banco, en reemplazo del pago inmediato del total o de cualquier parte de la suscripción de acciones del capital pagadero en efectivo.

ARTICULO 6º — La suscripción de las trescientas siete mil novecientas cuatro acciones (307.904) de capital exigible, se efectuará en seis (6) cuotas iguales que serán efectivas, la primera el 31 de marzo de 1995, y las restantes, respectivamente, el 31 de diciembre de cada año hasta el año 1999 inclusive o en las fechas posteriores que determine el Directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo, conforme a lo señalado en el Proyecto de Resolución, Anexo A y la Resolución DE-174/94, del 21 de diciembre de 1994, que en copia autenticada se acompaña a la presente ley como Anexos II y III respectivamente.

ARTICULO 7º — Apruébase el aumento del aporte de la República Argentina al Fondo para Operaciones Especiales del Banco Interamericano de Desarrollo en la suma de trece millones trescientos noventa mil setecientos veinte dólares estadounidenses (u$s 13.390.720), destinados a incrementar dicho fondo junto con los demás países miembros, en la suma de mil millones cuatro mil setecientos treinta y seis dólares estadounidenses (u$s 1.000.004.736), conforme al aumento propuesto en el Proyecto de Resolución, Anexo B, que en copia autenticada forma parte de la presente ley como Anexo IV.

ARTICULO 8º — El aumento al Fondo para Operaciones Especiales se efectuará mediante una Contribución Básica por un monto de once millones trescientos cincuenta y dos mil dólares estadounidenses (u$s 11.352.000) y una Contribución Especial por dos millones treinta y ocho mil setecientos veinte dólares esta-dounidenses (u$s 2.038.720). El pago de la Contribución Básica se hará en cuatro (4) cuotas iguales que serán efectivas, la primera el 31 de marzo de 1995, y las restantes respectivamente el 31 de diciembre de cada año hasta el año 1997 inclusive o en las fechas posteriores que determine el Directorio Ejecutivo del Banco. La Contribución Especial se hará en seis (6) cuotas iguales que serán efectivas, la primera el 31 de marzo de 1995, y las restantes, respectivamente, el 31 de diciembre de cada año hasta 1999 inclusive o en las fechas posteriores que determine el Directorio Ejecutivo del Banco, conforme a lo señalado en el Proyecto de Resolución, Anexo B y en la Resolución DE-174/94, del 21 de diciembre de 1994, que en copia autenticada se acompañan a la presente ley como Anexos IV y III respectivamente. El Banco Central de la República Argentina queda autorizado a convenir con el Banco Interamericano de Desarrollo los arreglos necesarios para que cada una de esas cuotas pueda ser convertida a una de las diecisiete (17) monedas designadas libremente convertible por la citada institución financiera internacional.

ARTICULO 9º — El Banco Interamericano de Desarrollo podrá recibir pagarés o valores similares no negociables, que no devenguen intereses en la forma prevista en el Artículo V, Sección 4, del Convenio Constitutivo, en reemplazo del pago inmediato total o de cualquier parte de la Contribución del país a cada cuota.

ARTICULO 10. — Autorízase al Banco Central de la República Argentina a efectuar, en nombre y por cuenta de la Nación Argentina los aportes y suscripciones establecidos por las presente ley. El pago de cada una de las cuotas de aporte quedará condicionado a que del total de las cuotas anteriores al Capital Autorizado y al Fondo para Operaciones Especiales que se encuentren vencidas, los países miembros hayan abonado como mínimo el porcentaje de aportes establecido en el Artículo II, Sección 4, Apartado c) y Artículo IV, Sección 3, Apartado f) del Convenio Constitutivo del Banco Interamericano de Desarrollo.

ARTICULO 11. — Para el cumplimiento de lo indicado en el artículo precedente, el Banco Central de la República Argentina podrá emitir, en nombre y por cuenta de la República Argentina, a la orden del Banco Interamericano de Desarrollo, valores no negociables que no devengarán intereses, pagaderos a la vista que serán entregados a dicha Institución en reemplazo de los aportes en efectivo conforme a lo señalado en los artículos anteriores de la presente ley y de acuerdo a los términos del Artículo V, Sección 4, del Convenio Constitutivo del Banco Interamericano de Desarrollo.

ARTICULO 12. — A fin de hacer frente a los pagos emergentes de la presente ley, el Banco Central de la República Argentina deberá contar con los correspondientes aportes de contrapartida que serán proporcionados por la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos, previa inclusión de dicha erogación en la Ley de Presupuesto General de Gastos y cálculo de Recursos de la Nación en los ejercicios pertinentes.

ARTICULO 13. — El señor Gobernador por la República Argentina ante el Banco Interamericano de Desarrollo, queda autorizado a votar favorablemente el Proyecto de Resolución que figura como Anexo C, referido a la Transferencia de Recursos Adicionales a la Cuenta de Facilidad de Financiamiento Intermedio, que en copia autenticada forma parte de la presente ley como Anexo V.

ARTICULO 14. — Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional. —ALBERTO R. PIERRI. — EDUARDO MENEM. — Juan Estrada. — Edgardo Piuzzi.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS VEINTIUN DIAS DEL MES DE FEBRERO DEL AÑO MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y SEIS.

Resolución AG - 6/94

INFORME SOBRE EL OCTAVO AUMENTO GENERAL DE LOS RECURSOS DEL BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO

CONSIDERANDO:

Que el informe final emitido por el Comité de la Asamblea de Gobernadores sobre la situación de los recursos del Banco recomendando su aumento ha sido examinado por la Asamblea de Gobernadores;

Que los países miembros reconocen la imperiosa necesidad de tomar las medidas adecuadas para asegurar que el Banco continúe prestando su apoyo a las necesidades de desarrollo de la región;

La Asamblea de Gobernadores

RESUELVE:

Aprobar el informe titulado "Informe sobre el Octavo Aumento General de los Recursos del Banco Interamericano de Desarrollo" que consta en el Documento AB – 1704; recomendar a los países miembros que adopten las medidas que fueren necesarias y apropiadas con el objeto de dar cumplimiento a las resoluciones similares a las contenidas en el citado informe; e instarlos a que pongan a disposición del Banco a la brevedad posible sus respectivas suscripciones y contribuciones.

(Aprobado el 12 de agosto de 1994)

INFORME SOBRE EL OCTAVO AUMENTO GENERAL DE LOS RECURSOS DEL BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO

INDICE

PERSPECTIVAS DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO SOCIAL EN AMERICA LATINA

INTRODUCCION

ACONTECIMIENTOS RECIENTES

REFORMAS SOCIALES

REQUISITOS PARA LA ACELERACION DEL DESARROLLO

PERSPECTIVAS DE LA ECONOMIA INTERNACIONAL: CRECIENTE INTERDEPENDENCIA

AUMENTO DE LA COMPETITIVIDAD INTERNACIONAL

NECESIDAD DE CAPITALES EXTERNOS Y PERSPECTIVAS

FINANCIAMIENTO OFICIAL

CONCLUSION

EL PROGRAMA DE PRESTAMOS PARA EL PERIODO DEL OCTAVO AUMENTO GENERAL DE LOS RECURSOS DEL BID

CONSIDERACIONES GENERALES

CAMPOS CLAVE PARA LA ACTIVIDAD DEL BANCO

reducción de la pobreza y equidad social

Modernización e integración

El medio ambiente

MODALIDADES E INSTRUMENTOS DEL BANCO

La programación como instrumento

Préstamos en apoyo de reformas políticas

Cooperación técnica

Programa de desarrollo del sector privado

Cofinanciamiento

Promoción de las exportaciones

Matriz

Política sobre acceso a la información

Función de inspección

Función de auditoría interna

Evaluación de operaciones

Préstamos en condiciones concesionales

Revisión por parte de los Gobernadores

EJECUCION DEL PROGRAMA DEL SEPTIMO AUMENTO GENERAL DE RECURSOS DURANTE EL PERIODO DE 1990 A 1993

INTRODUCCION

PROGRAMA DE PRESTAMOS PARA EL PERIODO DE 1990 A 1993

Parámetros del programa de préstamos

Préstamos por grupo de países

Préstamos sectoriales relacionados con las reformas de política

Uso de los recursos concesionales

Aprobaciones por sector

Cooperación técnica

AREAS DE ENFASIS ESPECIAL EN LOS PROGRAMAS DEL BANCO

Beneficiarios de bajos ingresos

Consideraciones ambientales

La mujer en el desarrollo

Proyectos pequeños y para microempresas

Cofinanciamiento

Programación y planificación estratégica para los países

Actividades de evaluación

Grupo de políticas para la Agenda Social

DESEMBOLSOS DURANTE EL PERIODO DEL SEPTIMO AUMENTO GENERAL DE RECURSOS

ACTIVIDADES FINANCIERAS

CONCLUSION

ESTRUCTURA ACCIONARIA, PARAMETROS FINANCIEROS Y CAPACIDAD CREDITICIA DEL OCTAVO AUMENTO GENERAL DE RECURSOS

ESTRUCTURA ACCIONARIA

Estructura del capital al final del Octavo Aumento General de Recursos del Banco

Capital pagadero en efectivo: Determinación del porcentaje de capital pagadero en efectivo que habrá de suscribirse

PARAMETROS PARA EL AUMENTO DE CAPITAL

Monto del aumento de capital

Parámetros crediticios

Suscripciones y redenciones

Monedas

PARAMETROS PARA EL AUMENTO DEL FONDO PARA OPERACIONES ESPECIALES

Monto del aumento del Fondo para Operaciones Especiales

Uso de la liquidez del FOE para generar recursos para cooperación técnica y para la Facilidad de Financiamiento Intermedio

Calendarios de contribuciones y redenciones

Mantenimiento de valor

Transferencia de la Reserva General del FOE a la cuenta de la FFI

Monedas

MODIFICACIONES RECOMENDADAS DEL CONVENIO CONSTITUTIVO Y DE OTROS DOCUMENTOS BASICOS DEL BANCO

PROCEDIMIENTOS RECOMENDADOS PARA LA EJECUCION DEL OCTAVO AUMENTO GENERAL DE RECURSOS

DISPOSICIONES APLICABLES DEL CONVENIO Y DE LAS NORMAS GENERALES

Recursos de capital

Fondo para Operaciones Especiales

Facilidad de Financiamiento Intermedio

FONDO DE COOPERACION TECNICA

PROCEDIMIENTOS PARA LA ADOPCION DE DECISIONES

MODIFICACIONES DEL CONVENIO CONSTITUTIVO Y DE OTROS DOCUMENTOS BASICOS DEL BANCO

RENUNCIAS REQUERIDAS

PROYECTOS DE RESOLUCION

PROCEDIMIENTOS DE VOTACION

MEDIDAS ESPECIFICAS REQUERIDAS DESPUES DE LA ADOPCION DE LAS RESOLUCIONES.

Aumento del capital

Aumento del Fondo para Operaciones Especiales

PROYECTOS DE RESOLUCION

ANEXO A AUMENTO DE U$S 40.000 MILLONES EN EL CAPITAL AUTORIZADO Y LAS CORRESPONDIENTES CUOTAS DE SUSCRIPCION

ANEXO B AUMENTO DE LOS RECURSOS DEL FONDO PARA OPERACIONES ESPECIALES Y LAS CORRESPONDIENTES CUOTAS DE CONTRIBUCION

ANEXO C TRANSFERENCIA DE RECURSOS ADICIONALES A LA CUENTA DE LA FACILIDAD DE FINANCIAMIENTO INTERMEDIO

ANEXO D MODIFICACIONES DE LOS DOCUMENTOS BASICOS DEL BANCO

ANEXO E ESTABLECIMIENTO DE UN FONDO DE COOPERACION TECNICA

CAPITULO I

PERSPECTIVAS DE CRECIMIENTO SOCIAL EN AMERICA LATINA

1.

Introducción

1.1 La política económica de América Latina ha cambiado de manera fundamental, con objeto de acelerar el crecimiento económico y aumentar la equidad. Como consecuencia, varios países de la región han logrado progresos en cuanto al restablecimiento del equilibrio macroeconómico, la introducción de cambios estructurales orientados a incrementar la competitividad internacional y la búsqueda de una mayor participación de todos los estratos sociales en la distribución de los beneficios del crecimiento. Esto ha incluido esfuerzos por establecer un sector público fortalecido pero de menores dimensiones, con una mayor disciplina fiscal, que complemente al sector privado. Asimismo incluye un régimen de pagos y de comercio internacional más abierto, un sistema de incentivos liberalizado que reduce la discrecionalidad en la administración de controles, licencias y subsidios, asignando por lo tanto una mayor gravitación a las fuerzas del mercado y al establecimiento de sistemas más equitativos y eficaces de prestación de servicios sociales.

1.2 La piedra angular de este enfoque ha sido la creación de un entorno favorable al ahorro, la inversión y el crecimiento por medio de la estabilidad macroeconómica, en el marco de un mayor compromiso social y de instituciones democráticas más fuertes. Reviste especial importancia el hecho de que estos cambios hayan sido iniciados y mantenidos por gobiernos de diferente orientación política. Ello se ha logrado en virtud del sostenido apoyo político al cambio que se manifiesta en amplios segmentos de la población de esos países. El consenso en favor de las reformas, que no siempre había existido en América Latina, surgió de la crisis económica de los años ochenta, y ha sido consecuencia del diálogo mantenido por los responsables de la formulación de políticas, los dirigentes políticos y los agentes del sector privado.

1.3 En varios países, la reforma de las políticas y el ajuste están bastante adelantados. En otros se hallan en etapas menos avanzadas, y en unos pocos ha sido difícil iniciar las reformas necesarias. Las pruebas que enfrenta cada país son diferentes, aunque todos comparten el mismo imperativo: crear y sustentar un entorno de políticas que respalde la recuperación económica. Para que esto ocurra, es preciso reducir la incertidumbre asociada con los desequilibrios macroeconómicos, mantener la transparencia en la política económica, mejorar el clima de inversiones, eliminar los incentivos a la salida de capitales, fortalecer la rentabilidad de la inversión privada, y aumentar la inversión pública en infraestructura socioeconómica que complemente la inversión privada.

1.4 Una parte esencial de esta estrategia de crecimiento es la utilización más productiva de todos los recursos disponibles, incluidos los recursos humanos. La reducción de la pobreza mediante el incremento de la productividad en los sectores más pobres, que de por sí constituye un importante objetivo, desempeña un papel especialmente crítico en el proceso de modernización y en la creación de las condiciones necesarias para un crecimiento económico sostenido. Sin ese incremento, el amplio segmento de la población que experimenta dificultades para satisfacer sus necesidades mínimas de alimentación, salud, vivienda y educación permanecerá al margen del proceso productivo, poniendo freno al avance hacia una economía de mercado descentralizada, más abierta, moderna, flexible y tecnológicamente dinámica. El objetivo de esta estrategia es reducir las desigualdades sociales, incorporando plenamente los sectores marginados a la economía moderna. En definitiva, la estabilidad política y la democracia, así como el crecimiento equitativo, guardan estrecha relación con la correcta aplicación de tales políticas.

2.

Acontecimientos recientes

1.5 Los voluminosos déficit presupuestarios que en los años ochenta desataron y mantuvieron un explosivo proceso inflacionario en varios países se han visto notablemente reducidos o eliminados en la mayoría de ellos. Actualmente están siendo controlados los déficit de balanza de pagos ocasionados, en parte, por el continuado deterioro de los términos de intercambio de la región, el gasto excesivo del sector público, los niveles sin precedentes a que ascendieron los intereses de la deuda externa de esos países sujeta a tipos de interés variable y la sobrevaluación de las tasas de cambio reales financiada mediante incrementos insostenibles del endeudamiento externo. El excesivo peso de la deuda externa, que redujo los recursos disponibles para inversión y por lo tanto disminuyó el ritmo de la reanudación del crecimiento económico, se ha tornado más manejable en algunos países en el marco de la estrategia internacional de la deuda con la banca comercial, la obtención de condiciones más favorables en las renegociaciones con el Club de París, el vigoroso comportamiento de la exportaciones y los mayores ingresos de capitales. Por consiguiente, a partir de 1989 disminuyeron considerablemente los intereses debidos en cuanto proporción de las exportaciones de bienes y servicio (véase el cuadro). Para la región la caída fue del 18,3 por ciento al 13,5 por ciento, lo que refleja en parte la fuerte disminución de la carga de intereses para Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Uruguay y Venezuela.

1.6 En algunos países se procedió a un corte radical de los grandes subsidios y de la expansión de empresas estatales ineficientes, que encauzaban recurso escasos hacia usos improductivos, mediante la adopción de medidas tendientes a reducir los déficit, o al cierre o privatización de esas empresas. Las elevadas barreras al comercio, utilizadas para proteger de la competencia internacional a empresas locales, algunas de ellas ineficientes, se han reducido sustancialmente en casi todos los países de la región. Durante los pasados tres años la mayoría de los países adoptó vigorosas medidas tendientes a incrementar el comercio con sus vecinos por medio de acuerdos subregionales de libre comercio para complementar la apertura de sus economías al comercio internacional.

1.7 Gracias al avance registrado en la ejecución de estas reformas, el comportamiento económico de la región mejoró significativamente. Después de varios años de estancamiento, el PIB regional creció 3,7 por ciento en 1991, 2,9 por ciento en 1992 y 3,3 por ciento en 1993 (véase el cuadro I-1). La recuperación del crecimiento ha sido especialmente notable en unos cuantos países -Argentina, Chile, Guyana y Panamá- cuyo PIB registró un aumento real promedio superior a 7 por ciento durante el período de 1990 a 1993. Durante los últimos dos años también fue firme el desempeño de las economías de Belice, Costa Rica y Uruguay, cuyas tasas de crecimiento alcanzaron un promedio superior a 5,5 por ciento. Este auge de la actividad económica fue acompañado por un progreso sustancial en cuanto a la reducción de la inflación. Casi todos los países de la región tienen ahora tasas de inflación relativamente bajas y el progreso más sensible se registró en algunos de los que tenían un inflación sumamente alta. Entre 1988 y 1990 Argentina, Nicaragua y Perú se hallaban al borde de la hiperinflación, pero durante los años recientes lograron abatir radicalmente la tasa de aumento de los precios. Igualmente significativa fue la disminución de la inflación en Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guatemala, México y Trinidad y Tobago.

1.8 Las expectativas favorables que creó el proceso de reforma estimularon la inversión privada, alentando un auge en los mercados de valores, y siguen atrayendo considerables caudales financieros del exterior. El aumento neto de las corrientes de capital, sumado a la caída de los tipos de interés en los Estados Unidos al nivel más bajo en más de un decenio, alcanzó una magnitud suficiente para invertir la transferencia de recursos en favor de la región, permitiendo así la plena conversión del ahorro interno en formación de nuevo capital. Gracias a esto, la inversión interna bruta de la región aumentó durante los últimos tres años a razón de 8 por ciento como promedio, después de varios años de merma constante, brindando un estímulo importante a la actividad económica. En muchos países de la región hubo una recuperación sustancial de la inversión interna bruta. Los aumentos fueron especialmente sólidos en Argentina, Belice, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Chile, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Perúú, República Dominicana y Uruguay.

Cuadro I – 1

Indicadores macroeconómicos: América Latina

y el Caribe, 1986-1993

1986

1987

1988

1989

1990

1991

1992

1993

Crecimiento del PIB real

4,5

3,4

0,5

0,6

-0,1

3,7

2,9

3,3

Inflación (% cambio en IPC)

87,7

125,9

255,5

466,1

550,5

142,2

143,5

228,9

Inversión bruta (% cambio del PIB)

21,3

21,8

21,9

20,2

19,6

20,4

21,7

22,0

Consumo interno (% cambio)

6,1

2,2

0,2

2,1

1,1

4,8

3,1

3,7

Entrada neta de capital

(en miles de millones de U$S)

8,8

12,7

6,3

5,6

17,0

35,2

58,1

65,0

Transferencias netas

(en miles de millones de U$S

-22,6

-19,4

-28,8

-33,4

-18,7

3,1

28,3

35,4

Reservas internacionales

(en miles de millones de U$S

30,2

36,3

29,1

31,5

46,4

64,2

86,7

110,6

Tasa de reservas sobre importaciones

25,6

38,7

27,3

27,6

35,4

43,0

48,6

56,2

Deuda como % del PIB

49,2

50,5

47,6

46,5

49,1

46,3

45,1

43,9

Deuda como % del XBS

427,0

397,0

334,0

297,8

283,9

293,8

282,1

277,2

Pagos de intereses como % de XBS

36,6

25,3

26,1

18,3

14,1

15,0

13,5

13,5

1.9 La entrada neta de capital, que ascendió a U$S 175.000 millones en los pasados cuatro años y en buena medida sin crear endeudamiento, modificó radicalmente las cuentas externas de América Latina. Más de la mitad se utilizó para reconstituir las reservas internacionales y el resto financió un sustancial aumento en importaciones. Este es un acontecimiento positivo porque indica que se ha iniciado el proceso de transformación de los flujos financieros en formación de capital fijo y en un aumento de consumo. La acumulación de más de U$S 23.000 millones de reservas internacionales que tuvo lugar en 1993 incrementó el total de las reservas a más de U$S 110.000 millones, el nivel nominal más alto en la historia de la región.

3.

Reformas sociales

1.10 La experiencia indica que si bien la estabilidad macroeconómica y el ajuste estructural son necesarios para reactivar el crecimiento, no resultan suficientes para encarar eficazmente los problemas sociales que subsisten en la región y que persistirán a largo plazo si no se lleva a cabo una reforma social. Aun en los países que han logrado mayores adelantos en el proceso de ajuste y en los que la reactivación del crecimiento se halla más avanzada, subsisten esos problemas y se presta atención prioritaria a la aplicación de los programas concebidos para tratarlos.

1.11 La pobreza y los trastornos sociales que origina están arraigados en la experiencia histórica de la región. Durante los años ochenta los problemas sociales existentes se agravaron. El estancamiento económico contribuyó a la reducción del crecimiento de las oportunidades de empleo, la erosión de instituciones clave y el debilitamiento de los servicios públicos esenciales. Los sistemas de salud y de abastecimiento de agua potable y el medio ambiente también sufrieron un deterioro. La educación se vio afectada seriamente por la falta de recursos, dificultando el desarrollo de una fuerza laboral capacitada, más productiva y flexible. En toda la región, el índice elevado de subempleo, la reducción de los ingresos perú cápita y un nivel de servicios sociales que no se ha mantenido a la par de las crecientes necesidades de una población en constante aumento han originado una enorme acumulación de necesidades sociales e institucionales.

1.12 A medida que los países han avanzado en el proceso de reforma, los principales motores del cambio han sido los agentes económicos más flexibles y mejor informados, que poseen el conocimiento y el capital necesarios para responder a los nuevos incentivos económicos. En consecuencia, los beneficios han sido menores para los más pobres, que carecen de la capacitación, la flexibilidad y los recursos para adaptarse rápidamente a los nuevos incentivos. Ellos continúan siendo los más vulnerables, puesto que disponen de menos recursos para responder al cambio, están viviendo a un nivel de subsistencia, y no están en condiciones de aportar al crecimiento económico. Los gobiernos de toda la región han asignado un alta prioridad al aumento de las oportunidades económicas para las personas de menor ingreso, permitiéndoles convertirse en participantes más productivos del crecimiento económico. Está acordándose un mayor reconocimiento al importante papel de la mujer en el proceso de desarrollo. Los esfuerzos de los países deberán orientarse especialmente al mejoramiento de la salud, la educación y la capacitación práctica, especialmente de los pobres. Igual importancia reviste el mantenimiento de un ritmo de crecimiento económico que asegure un adecuado aumento de las oportunidades de empleo productivo.

1.13 En la actualidad muchos de los programas sociales de la región no alcanzan a los segmentos más desprovistos de la población. Las reformas económicas se están dirigiendo a incrementar el impacto distributivo y la eficiencia de estos programas, incrementando de esta manera su contribución a la incorporación de las personas de menor ingreso en el proceso de modernización. En este sentido, los programas dirigidos a los pobres desempeñan un papel especial. Se puede obtener un incremento importante en la calidad y la orientación de los servicios sociales por medio de reformas institucionales que aumenten la eficiencia del gasto social.

4.

Requisitos para la aceleración del desarrollo

1.14 Una de las lecciones que ha aprendido América Latina de la experiencia histórica es que la aceleración del desarrollo requiere adelantos simultáneos en varios frentes interrelacionados. La reforma del sector público es un elemento esencial de este proceso. Un grupo de países de la región ha iniciado esa reformas, reconociendo la importancia de proveer a los gobiernos con instrumentos modernos que les permitan llevar a cabo sus funciones eficientemente en apoyo al proceso de desarrollo.

1.15 El objetivo de esa reforma es fortalecer la administración pública, incluida su capacidad para formular, analizar y ejecutar la política económica y social, administrar el gasto público, mejorar la política y la administración impositivas y establecer capacidades regulatorias que complementen los procesos de privatización en curso. Comprende, asimismo, la modernización de los sistemas judiciales, la provisión de servicios auxiliares básicos para aumentar la eficacia del proceso legislativo y el fortalecimiento de la viabilidad y la eficiencia financiera de los regímenes de previsión social. Todos estos esfuerzos para modernizar, focalizar y reforzar el Estado son esenciales para la aceleración de su desarrollo económico y social.

1.16 El mejoramiento de la eficiencia del sector privado y su adecuado crecimiento revisten igual importancia para la aceleración del desarrollo. Para competir exitosamente en los mercados mundiales, el sector privado deberá acelerar la absorción de las tecnologías modernas. Esto demandará el mejoramiento de capital humano y de la infraestructura económica y tecnológica. La modernización y ampliación de los mercados internos de capitales, o la creación de esos mercados donde no existen, asume una alta prioridad para que pueda movilizarse mayor ahorro interno y externo hacia inversiones orientadas a la modernización del sector privado. Tales medidas estimularán la reutilización constante de capitales extranjeros y parte de dichos fondos se podrían canalizar hacia el financiamiento a largo plazo de la modernización de la industria y la agricultura, y hacia la infraestructura comercial.

1.17 La modernización de los sectores agropecuarios e industrial constituye una parte esencial del proceso de liberalización del comercio. El crecimiento de los países en desarrollo está estrechamente vinculado a las exportaciones de productos manufacturados y agropecuarios. Para incrementar su competitividad internacional los países deberán mantener el impulso de las reformas económicas, lograr mayor acceso a los mercados externos por medio de alianzas estratégicas con los sectores privados extranjeros, establecer mejores vínculos de comunicación internacional y adoptar nuevas técnicas de producción y de gerencia. Los países que cuentan con una fuerza laboral y grupos empresariales bien capacitados y que mantienen flujos comerciales y de inversión abiertos se hallan en mejores condiciones de absorber y difundir internamente tales técnicas. Los países que no asignen Énfasis al desarrollo de los recursos humanos en todos sus niveles y el establecimiento de nexos con las fuentes de información internacional encontrarán dificultades para competir exitosamente en los mercados mundiales de exportación.

1.18 El sector informal reviste especial importancia. Este sector ha crecido rápidamente al estancarse el crecimiento económico general en los años ochenta, y actualmente el desafío consiste en lograr su integración más plena en la economía nacional. Esto requiere la modernización de las microempresas y el mejoramiento de las posibilidades de crecimiento de la pequeña y mediana industria. Esto constituirá un importante paso no sólo para mejorar la eficiencia de la economía en general, sino como parte de las reformas sociales, dado que los niveles de ingresos de muchos de los integrantes del sector informal son muy bajos. Las empresas pequeñas y medianas son las que están en mejor posición para canalizar la creatividad empresarial, las que resultan más eficaces para aplicar nuevas tecnologías, y las más activas en la creación de nuevos empleos. Parte del proceso de modernización del sector privado tiene como finalidad promover un enfoque más abierto que facilite la integración del sector informal y de las microempresas en la economía. Los programas de apoyo a las microempresas y al sector informal constituyen elementos fundamentales de este proceso.

1.19 No puede existir crecimiento económico sin una sociedad estable. Las reformas radicales emprendidas en América Latina lograrán los resultados deseados únicamente si se llevan a cabo en el marco de una sociedad más integrada, en la que los factores de exclusión se vayan reduciendo, para que todos los grupos puedan ser parte y beneficiarios de la modernización de los sectores productivos. Una sociedad más integrada solamente puede enriquecer este proceso por medio de la creatividad y apoyo de un gran número de agentes económicos que están preocupados por su éxito, y que en definitiva conduzca a una mayor cohesión social, que es esencial para un crecimiento económico acelerado y sustentable en el futuro. Una condición previa esencial para superar la marginación y la pobreza es que la sociedad en su conjunto apoye un proceso de participación política que conduzca a un proceso democrático basado en el consenso y a un gobierno estable, sensible y transparente. Esto fortalecerá la cohesión social, promoverá la participación de todos en los procesos productivos y ayudará a forjar acuerdos que propicien una distribución más equitativa de los beneficios del crecimiento económico.

1.20 Esta meta no podrá lograrse si no se hace frente a diversas pruebas. Una de ellas, de especial interés para el Banco, es la reforma del sector financiero. Esta reforma es un requisito necesario para impulsar la movilización del ahorro financiero interno para la inversión y para fortalecer instituciones que puedan distribuir eficientemente dichos recursos entre todas las empresas, incluyendo las pequeñas y medianas, trabajadores por cuenta propia, y microempresarios en el sector informal. Otra exigencia importante es la creación de una red de instituciones que pueda proveer asistencia técnica y asesoría de expertos a estas empresas.

1.21 La industrialización acelerada ha provocado severos problemas ambientales urbanos en toda la región. Estos problemas, que en su mayoría afectan más seriamente a los grupos de bajos ingresos, no fueron tratados durante el anterior decenio, en el que la inversión pública se redujo. Para seguir avanzando en este campo ser necesario efectuar sustanciales inversiones adicionales, pues de lo contrario los problemas ambientales continuarán limitando el desarrollo. En las zonas rurales, particularmente en las que predominan los pequeños agricultores con bajos ingresos, las elevadas tasas de deforestación y erosión de los suelos plantean un problema igualmente serio. El costo que conllevan la contención del menoscabo del entorno natural y el mejoramiento del medio ambiente urbano es enorme, no solamente en términos financieros sino también en cuanto a la necesidad de establecer la capacidad institucional y técnica apropiada en el gobierno y en el sector privado. Se trata de un esfuerzo que demandará apoyo sustancial de las instituciones financieras internacionales.

1.22 La gravedad de los problemas ambientales y de recursos naturales ha originado en la región importantes iniciativas de gobiernos e instituciones no gubernamentales. Estos esfuerzos comprenden reformas de políticas, legales e institucionales y el diseño de proyectos de inversión, y se basan en el reconocimiento de que se necesita un mayor caudal de recursos financieros para sustentar esas iniciativas.

5.

Perspectivas de la economía internacional:

Creciente interdependencia

1.23 En la medida en que los países de América Latina han realizado notables esfuerzos por reducir las barreras al comercio y restablecer su acceso a los mercados internacionales de capital, ha crecido su interdependencia con la economía mundial. Los acontecimientos ocurridos en los países industrializados tienen una repercusión cada vez más importante sobre las tendencias en las economías de América Latina. El curso futuro de los precios mundiales de los productos básicos continúa revistiendo importancia. En aquellos casos en que sea improbable revertir la tendencia declinante de larga data de los precios de los productos básicos, los países deben realizar cambios en la estructura productiva con el propósito de crear nuevas fuentes de ingreso y ganancias por exportaciones. Dado el éxito más reciente que han alcanzado los países latinoamericanos en la diversificación y expansión de sus exportaciones no tradicionales, incluso alimentos, materias primas y productos manufacturados, el acceso a los mercados de los países industrializados ha asumido mayor importancia. En vista del entorno comercial global más competitivo e integrado, sus perspectivas también se verán determinadas, en gran medida, por el éxito que logran en el fortalecimiento de sus vínculos con la economía mundial.

1.24 Las perspectivas de la economía mundial para el resto de la década son variadas. La recuperación de los Estados Unidos es firme y los demás países industrializados están recuperándose de la contracción cíclica que han experimentado recientemente. El pronóstico más aceptado acerca del crecimiento de los países industrializados durante la segunda mitad de los años noventa vaticina un moderado éxito para la gestión de la política económica de esos países, incluyendo déficit presupuestarios reducidos, menor inflación, una cierta distensión de los tipos de interés real y mayores tasas de crecimiento que en la primera mitad de la década. Se prevé que el crecimiento promedio para esta década sea menor que el registrado durante los años ochenta. Sin embargo, la conclusión positiva y largamente esperada de los siete años de negociaciones de la Ronda Uruguay del GATT da pie para el optimismo en cuanto al futuro del sistema de comercio mundial y del crecimiento económico global.

1.25 Existen riesgos asociados con esta proyección que es prudente considerar. Es posible que los países industrializados, que hasta ahora han evitado las expectativas inflacionarias, puedan entrar en un período de crecientes déficit presupuestarios, mayor inflación, prolongados conflictos salariales y de tipos de interés real más elevados para contrarrestar las presiones inflacionarias. Otros países pueden no tener más éxito que en el pasado para enfrentar los déficit presupuestarios. Esto podría originar constantes presiones al alza en las tasas de interés real y debilitar la recuperación. También podría experimentar tropiezos el proceso de reforma de los países de Europa oriental y la ex Unión Soviética. Los bloques comerciales regionales podrían volverse introspectivos y podría incrementarse la desviación del comercio. Si bien estas circunstancias no se prevén en el consenso hoy predominante, todas son posibles. Si ello sucediera, el entorno externo sería menos favorable para la recuperación económica de la región.

6.

Aumento de la competitividad internacional

1.26 Durante el año pasado los países latinoamericanos adoptaron decididas medidas tendientes a reducir las barreras al comercio e integrarse más estrechamente con la economía mundial, y a establecer acuerdos regionales y subregionales de integración, como el Mercosur, la Caricom y el Mercado Común Centroamericano. La aprobación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte está llamada a mejorar las perspectivas de crecimiento de los tres países miembros y abre cauce a la constitución en el futuro de un Acuerdo de Libre Comercio del Hemisferio Occidental. En la economía de los años noventa, más abierta y competitiva, ha aumentado la urgencia de que los países latinoamericanos redoblen las políticas y programas encaminados a aumentar su competitividad internacional. Una oferta eficiente de los productores nacionales de rubros de exportación y sustitutos de las importaciones ser esencial para determinar la sustentabilidad del proceso de apertura.

1.27 Para alcanzar las tasas de crecimiento económico que se requieren para absorber la vasta masa de mano de obra subempleada que América Latina acumuló durante los años ochenta, las exportaciones de la región deberían crecer durante el resto de la década de 1990 más rápidamente que el comercio mundial. Los países latinoamericanos tendrán que incrementar su participación en los mercados mundiales. Para lograrlo, deberán aumentar su competitividad internacional mediante la profundización y la expansión de las reformas del mercado, absorbiendo, difundiendo y dominando nuevas tecnologías de comercialización, administración y producción tendientes al incremento de la productividad, y forjando vínculos más vigorosos en materia de comercio internacional, finanzas, inversiones y comunicaciones.

1.28 Los menores costos del transporte y las comunicaciones han expandido la globalización de la comercialización y la producción. Ello ha dado como resultado una mayor especialización entre países con respecto a diferentes productos y dentro de las distintas etapas de producción. Las nuevas tecnologías que permiten la producción de artículos más diferenciados, una vinculación más estrecha entre la producción y la demanda, y un manejo "inmediato" ("just-in-time") de los inventarios, posibilitadas por la utilización de la computación, requieren una estrecha colaboración entre diseñadores, productores, proveedores y comerciantes minoristas. La mayor competencia en los mercados globales y regionales ha incrementado la presión para que las empresas latinoamericanas adopten estrategias empresariales globales congruentes con las ventajas comparativas dinámicas del entorno económico en el cual están basadas. En este contexto, ha crecido la importancia de la capacidad de la mano de obra local, de una infraestructura moderna para respaldar la flexibilidad de producción requerida para mantener la calidad y las especificaciones de entrega, y de una red internacional de empresas nacionales.

1.29 El mejoramiento del nivel de vida sin perder la competitividad internacional requiere un aumento de la productividad. Ello puede lograrse de una forma eficaz desde el punto de vista del costo mediante la adopción de técnicas gerenciales y de producción desarrolladas en otros lugares. Este proceso se puede ver facilitado por la inversión directa extranjera y la creación de alianzas estratégicas entre empresas locales y extranjeras. Los países que cuentan con una mano de obra altamente capacitada y con un buen nivel de educación y regímenes abiertos de comercio y de inversiones se encuentran en mejor posición para absorber y difundir internamente las técnicas innovadoras de producción y de administración. Aquellos que no logren acelerar el desarrollo de sus recursos humanos y establecer vínculos internacionales quedarán rezagados en un mercado global cada vez más competitivo. Los países latinoamericanos no deben limitarse a ser exportadores de productos básicos y de bajo costo de mano de obra. La región necesita aprovechar la creatividad de su población, fortaleciendo los recursos humanos por medio de la capacitación y el desarrollo del conocimiento científico y la nueva tecnología. Por este motivo es muy importante lograr una mayor integración de los segmentos más vulnerables de la sociedad en la economía moderna.

1.30 Para acelerar un crecimiento impulsado por las exportaciones, los países de la región deberán diversificar sus exportaciones en aquellas áreas en que el crecimiento de su valor agregado probablemente sea más rápido. Esto reflejará las ventajas comparativas de la región como proveedora de productos basados en recursos naturales, incluyendo productos agrícolas, minerales y manufacturados como las materias primas procesadas, los productos alimenticios procesados no tradicionales y las bebidas. Las exportaciones de productos agropecuarios se verán favorecidas por el proceso de apertura, la desreglamentación y la eliminación del anterior sesgo "antiagrario" de las políticas de desarrollo sectorial. Estas medidas han reforzado las ventajas comparativas derivadas de los abundantes recursos naturales de la región.

1.31 En el crecimiento y la composición de las exportaciones de productos manufacturados probablemente influyan en gran medida tres acontecimientos que se refuerzan mutuamente. En primer lugar, en la medida en que los países industrializados se orientan hacia productos más intensivos en tecnología, habrá una creciente demanda por otros productos fabricados en forma más eficiente en el exterior, proporcionando a los países latinoamericanos más oportunidades para la exportación de productos de mayor complejidad tecnológica. En segundo lugar, la mayor inversión en recursos humanos y la absorción y el desarrollo más acelerados de nuevas tecnologías incrementarán el comercio interindustrial. Por último, la liberalización del comercio y la expansión de las zonas francas regionales ofrecerán mayores oportunidades de obtener economías de escala y una base manufacturera de exportación más eficiente.

7.

Necesidades de Capitales Externos y Perspectivas

1.32 Teniendo en cuenta las tendencias de la economía mundial previstas para los años noventa, es posible que el balance global ahorro-inversión continúe siendo restrictivo durante toda la década. Las fuentes tradicionales de financiamiento externo para los países en desarrollo serán escasas. Los empréstitos serán objeto de un escrutinio más estricto y las instituciones de crédito, tanto oficiales como comerciales, se esforzarán más por asignar sus recursos de la manera más eficaz posible. Los países de la región que más éxito están teniendo en la ejecución de políticas para reanudar el crecimiento y restablecer su solvencia son los que tendrán mayor acceso a flujos adicionales de capital. Este hecho ya ha comenzado a ocurrir en la medida en que varios países han llevado a cabo reformas de gran alcance, han negociado reducciones de la deuda, restablecido el crecimiento y recuperado su posición de solvencia en los mercados financieros mundiales.

1.33 Como consecuencia de ello, los ingresos netos de capital a la región aumentaron en el período de 1991 a 1993. Las entradas han incluido emisiones de bonos, colocaciones privadas, efectos comerciales, certificados de depósito y mayores inversiones extranjeras directas. Estas corrientes parecen haber incluido una sustancial repatriación de capitales. Las entradas de capitales se han concentrado en algunos de los países -Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México, Perú y Venezuela". Poco capital se ha dirigido a los países más pequeños. Además, las características de estos flujos sugieren que el proceso todavía es frágil. Las entradas de capital registradas hasta ahora parecen limitadas en cuanto a su repercusión en el desarrollo; en gran medida se recurrió a ellas para elevar el precio de activos financieros existentes más que para contribuir plenamente al aumento de la inversión a largo plazo, que acelera el desarrollo.

1.34 El hecho de que los ingresos de capitales también se dirigieran a varios países de la región que aun experimentan importantes desequilibrios macroeconómicos y graves problemas financieros sugiere que los inversionistas pueden estar previendo mejorías que aun no han tenido lugar, basándose en el mejoramiento de la gestión económica que se ha registrado en otros países de la región. Si no se corrige esos desequilibrios macroeconómicos, podría producirse un freno al flujo de capitales a la región y la década de 1990 podría representar para varios países un nuevo período de aguda escasez de capitales externos.

1.35 Pese a las entradas de capital subsiste el riesgo de que un inadecuado financiamiento externo a largo plazo pueda nuevamente limitar el desarrollo y socavar los esfuerzos de ajuste. Hasta la fecha solo relativamente pocos países y grandes empresas de América Latina han tenido éxito en acceder a los mercados internacionales de capitales en forma sostenida. Parte de las corrientes de capital ha ingresado por corto plazo y no es apropiada para muchas de las inversiones en desarrollo a largo plazo que ahora deben emprender los países de la región si se desea que la infraestructura social y económica no se convierta en un obstáculo para la recuperación sostenida. Las continuadas presiones al alza que se espera habrán de afectar a los tipos de interés mundiales durante los años noventa harán que los préstamos privados probablemente continúen siendo limitados y costosos, aun para aquellos países que mantengan su solvencia. Asimismo, es improbable que estén disponibles para los países más pequeños y de menores ingresos, así como para las pequeñas y medianas empresas.

8.

Financiamiento Oficial

1.36 Aun en el caso de que la región tenga éxito en atraer más capitales privados, tales flujos tienden a concentrarse más en los países más grandes y en las empresas mayores y de más sólida trayectoria y de ingresos medianos. Además, las corrientes de capital privado tienen características que hacen esencial la existencia de flujos adicionales de asistencia oficial para el desarrollo. Esas corrientes están típicamente relacionadas con la expansión de inversiones en plantas y equipos, que requieren inversiones complementarias en infraestructura económica y social. Ante la ausencia de mercados nacionales de capitales de ingresos fijos, las inversiones deben financiarse mediante la asistencia oficial para el desarrollo. Esta necesidad es particularmente aguda en América Latina, donde la década de 1980 ha dejado a la mayoría de los países con enormes déficit de infraestructura. La brecha en la infraestructura ya ha afectado negativamente el crecimiento económico de la región y ello a su vez ha limitado el ingreso de capitales privados.

1.37 Las necesidades financieras para la infraestructura son grandes y no podrán satisfacerse sin una estrecha asociación entre el financiamiento privado y oficial. Ello es particularmente cierto en el caso de la generación de energía y aun más en los casos del agua potable y el saneamiento básico. En materia de generación eléctrica debe efectuarse grandes inversiones en hidroelectricidad, que requieren condiciones que los mercados financieros privados no pueden proveer. La alternativa sería recurrir a la generación térmica, con su impacto ambiental adverso. El agua potable, el saneamiento y los servicios sociales básicos como la salud, la capacitación y la educación también requieren la participación gubernamental. Si bien el sector privado puede contribuir a la provisión más eficaz de estos servicios y en algunos casos proveer financiamiento, éste deberá provenir principalmente de fuentes oficiales. Aunque la introducción de tarifas realistas puede incrementar la sustentabilidad y la eficiencia de tales servicios, su capitalización inicial no puede satisfacerse solamente mediante fuentes privadas de financiamiento, puesto que el rendimiento de tales inversiones en capital humano con frecuencia es difícil de captar y puede ocurrir solo a lo largo de un período que excede con creces el horizonte de tiempo de los inversionistas privados. El financiamiento oficial a largo plazo para el desarrollo habrá de desempeñar un papel esencial en el diseño y el apoyo de estos servicios.

1.38 En el caso de los países más pequeños y de menores ingresos o de aquellos que se hallan en las primeras etapas del ajuste, la asistencia concesional puede constituir un factor crítico para salvar la brecha de financiamiento que debe cubrirse con el fin de facilitar las corrientes comerciales y solventar la reconstrucción y la expansión de la infraestructura. Resulta improbable que los países que experimentan grandes e inesperadas conmociones externas y un repentino deterioro en su situación externa logren atraer corrientes de capitales privados en momentos en que estas se necesitan con mayor urgencia. En el caso de estos países, la asistencia oficial puede constituir la única fuente para financiar sus déficit externos. En el caso de los países que acaban de completar el proceso de ajuste y han establecido las bases para la recuperación de la inversión y la producción, la asistencia oficial para el desarrollo puede tener un fuerte efecto catalizador sobre los flujos privados.

1.39 Para todos los países en desarrollo, las fuentes oficiales de financiamiento externo serán limitadas en los años noventa, y más aun para América Latina. Las corrientes netas de recursos dirigidas a la región a través de donaciones y préstamos bilaterales, concesionales y no concesionales, ya han comenzado a decrecer. Las corrientes netas de préstamos otorgados por instituciones multilaterales disminuyeron de U$S 4.100 millones en 1990 a U$S 3.400 millones en 1992. Entre las instituciones financieras internacionales, se estima que el Banco Interamericano de Desarrollo sea el único prestamista oficial que muestre flujos netos positivos en los próximos años. En ausencia de una Octava Reposición, las corrientes netas del BID comenzarían a disminuir en 1994 y no resultarían suficientes para compensar los flujos netos negativos del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

9.

Conclusión

1.40 Al acercarse el próximo milenio, la región debe salir de un período de crisis y de reforma y orientarse hacia el logro de un crecimiento sustentable desde los puntos de vista financiero, ambiental y social. Ello significaría nada menos que la transformación de la región, y la asistencia a los países en este esfuerzo representará una importante prueba para el Banco.

1.41 Los países de la región están eligiendo un camino hacia el crecimiento sustentable que se basa en economías abiertas y orientadas hacia el mercado, que puedan competir exitosamente en la economía mundial. La puesta en práctica de las reformas necesarias para crear esas economías manteniendo al mismo tiempo sociedades democráticas constituye una tarea formidable. Requerirá la creación de sectores privados dinámicos que generen empleos e ingresos, y sectores públicos eficientes que provean la infraestructura social, económica y reglamentaria requerida por el crecimiento. Puesto que la estabilidad social y política es una condición indispensable para originar un crecimiento sustentable, todos los segmentos de la sociedad deben estar convencidos de que tienen un interés particular en el sistema y en el futuro del país. Ello significará que debe atribuirse a las consideraciones de equidad un peso mayor que en el pasado, y que los países deberán realizar un decidido esfuerzo por incorporar a los grupos excluidos en la sociedad moderna.

CAPITULO II

EL PROGRAMA DE PRESTAMOS PARA EL PERIODO DEL OCTAVO AUMENTO GENERAL DE LOS RECURSOS DEL BID

1.

Consideraciones generales

2.1 Tradicionalmente, la contribución del Banco al desarrollo de la región se ha circunscrito al financiamiento de proyectos de inversión. En esta materia, desde un principio el Banco ha demostrado aptitudes de liderazgo e iniciativa. En efecto, desde sus primeras operaciones el Banco comenzó a financiar proyectos en los sectores sociales, por ejemplo obras de agua potable, práctica que posteriormente fue adoptada por otras instituciones. Con el Séptimo Aumento General de Recursos, el Banco amplió su asistencia a la región, participando en el constante proceso de reestructuración mediante la concesión de préstamos sectoriales en apoyo de reformas de políticas. Esta nueva modalidad hizo que el Banco pasara a desempeñar un papel más activo en los esfuerzos desplegados en la región con el fin de superar la crisis de los años ochenta. Las operaciones del Banco coadyuvaron a que los países hicieran frente a las dificultades transitorias asociadas con la apertura de las economías a la competencia externa, la reforma de los sistemas financieros, la reestructuración del sector estatal, la eliminación de distorsiones en los mercados, y el fortalecimiento de los sistemas fiscales y aduaneros, entre otros. El Banco también ha brindado apoyo a los países en sus esfuerzos de reducción de su deuda.

2.2 Al iniciarse el Octavo Aumento General de Recursos, resulta conveniente profundizar la acción del Banco en el campo social. A medida que la región deja atrás la aguda crisis financiera de los años ochenta, el énfasis se desplaza hacia la resolución de los problemas de la "deuda social", a fin de garantizar un desarrollo más equitativo. El trabajo operativo que se cumpla en los sectores sociales, desde el diálogo previo necesario, hasta el otorgamiento de préstamos y su ejecución, constituirá un elemento central de las operaciones que el Banco habrá de encarar para apoyar los esfuerzos que hagan los prestatarios para hacer frente a este desafío durante el decenio de los años noventa.

2.3 Sin embargo, no bastará con aumentar el volumen de préstamos para los sectores sociales. Para maximizar su impacto durante el período del Octavo Aumento General de Recursos, el Banco hará lo posible por asegurar que en conjunto sus actividades complementen en forma directa o indirecta los esfuerzos que realicen los prestatarios por reducir la pobreza e introducir reformas sociales y económicas. A fin de enfrentar este desafío, el Banco deberá revisar y ajustar su propia capacidad y aptitud de procesamiento, tanto en términos de la combinación de especialidades de su personal como de sus procedimientos internos, así como la estructura institucional necesaria para tal fin. Asimismo, el Banco deberá fortalecer su propia planificación estratégica, vinculando los programas en cada uno de los países con las directrices acordadas para el Octavo Aumento General de Recursos, y llevando a cabo una continua evaluación y ajuste de las actividades realizadas con apoyo del Banco, a medida que se adquiera experiencia en esta materia. La planificación estratégica brinda un marco de trabajo para la adopción de decisiones sobre políticas y temas operativos por parte de la Administración y del Directorio.

2.4 Dentro de un marco estratégico global como éste, los programas del Banco deberán configurarse reconociendo que los países se encuentran en distintas etapas de desarrollo y diferentes niveles de modernización social y política. En muchos casos, los cambios económicos y sociales de carácter estructural, aunque difíciles de implantar, pueden por sí mismos conducir a la consolidación de sociedades democráticas y a la integración de la economía en el ámbito internacional. En otros países, si bien estas reformas son necesarias, ellas no serán suficientes para producir un crecimiento sustentable hasta que no se haya desarrollado aún más las instituciones y se haya creado las condiciones sociales necesarias que garanticen la continuidad de las nuevas estructuras económicas. Para unos pocos países, la tarea es aún más fundamental: deben crear estructuras e instituciones viables que puedan cumplir eficazmente las funciones básicas que legítimamente corresponden al Estado.

2.5 Por lo tanto, el Banco no puede aplicar un enfoque único y uniforme a todos los países de la región. Los pormenores específicos del papel del Banco y de sus operaciones de préstamo variarán según las condiciones imperantes en cada país miembro prestatario y según el grado de desarrollo de éste. Estos pormenores específicos surgirán de un proceso que comienza con el trabajo analítico a nivel del país sobre temas de índole socioeconómica y que incluye el análisis estructural de las políticas y problemas de naturaleza económica y social de los países. Es así como se sientan las bases para las estrategias a nivel de cada país que, junto con la evaluación de la cartera del Banco en el país respectivo, orientan el ejercicio de programación por país. Este trabajo se continuará coordinando con el de otras instituciones bilaterales y multilaterales.

2.6 En síntesis, el Banco se encuentra en una posición propicia para asistir a sus países miembros prestatarios en los esfuerzos que los conducirán al desarrollo sustentable en los años noventa. Como se señaló en el Capítulo I, en la actualidad el Banco es la institución financiera oficial que está en mejores condiciones de proporcionar flujos financieros netos a la región y, en particular, a los países de menor desarrollo relativo. Más aún, al ser un organismo regional que pone un énfasis decidido en un diálogo estrecho y continuo con sus miembros que son a la vez importantes accionistas y prestatarios, y al disponer de una amplia red de Representaciones, el Banco tiene una clara ventaja comparativa para colaborar con los países prestatarios en la tarea de reestructurar sus economías de modo que puedan hacer frente al entorno competitivo que caracterizará al siglo próximo.

2.

Campos clave para la actividad del Banco

2.7 A partir del análisis realizado en el Capítulo I, sobre los desafíos que enfrenta la región, surgen tres campos de crucial importancia para la participación del BID: i) reducción de la pobreza y equidad social, ii) modernización e integración, y iii) el medio ambiente. Estos no son campos de acción nuevos para el Banco. Se trata de áreas en la que el Banco puede aprovechar de manera más específica su experiencia y conocimientos para ayudar a los países miembros prestatarios a responder a los desafíos que enfrentan. Para el período del Séptimo Aumento de Recursos, los Gobernadores identificaron cuatro campos de importancia cardinal para la acción del banco, a saber: i) los grupos de bajos ingresos ii) la mujer en el desarrollo, iii) el ordenamiento ambiental y iv) el apoyo a los microempresarios. Esos cuatro temas se han convertido en parte integral de las operaciones del Banco y éste mantendrá su decisión a ellos, en todas sus actividades, durante el período del Octavo Aumento General.

A. Reducción de la pobreza y equidad social

2.8 La región continúa experimentando problemas difíciles en el campo social. El mejoramiento significativo alcanzado en los indicadores sociales durante las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta fue erosionado en la década de los ochenta. El deterioro de la infraestructura social, de las instituciones públicas del sector y de sus sistemas de prestación de servicios, podría agudizarse en el futuro, de continuar la presente tendencia. Para corregirla se requiere acciones inmediatas. Es preciso adoptar políticas macroeconómicas acertadas que eviten que la inflación continúe erosionando el poder adquisitivo de los salarios y que eliminen las distorsiones que afectan el desarrollo del mercado laboral y de los sectores productivos, sobre todo de la agricultura. Las reformas macroeconómicas son necesarias pero no suficientes para asegurar más y mejores oportunidades para que los pobres se incorporen a las actividades productivas. Asimismo, la adopción de políticas macroeconómicas acertadas debe ir acompañada de un renovado diálogo nacional que conduzca a la elaboración de un programa para la reforma social, basado en un sólido consenso político. Las reformas deben orientarse hacia la ampliación de los programas sociales y garantizar la participación plena de todos los segmentos de la población, especialmente los pobres, en las actividades productivas, promoviendo así la estabilidad social y política. Por último, es necesario poner en marcha programas directamente orientados a aliviar la pobreza.

2.9 De allí el necesario apoyo del Banco a sus países prestatarios para consolidar las reformas económicas; para elaborar y poner en efecto un renovado programa social que esté basado en sólidos consensos políticos; y, a la vez, garantizar una red de protección adecuada para los pobres. El apoyo del Banco debe estar guiado por el principio de colaborar con los países miembros prestatarios en incorporar la gran mayoría de sus poblaciones a la plenitud de los beneficios que genera el crecimiento económico, creando empleos y ampliando la base empresarial.

2.10 La reforma de la política social es una labor compleja que debe surgir de la voluntad política de cada país miembro. La estrategia de país del Banco, las operaciones y el diálogo entre el país y la institución, deben respaldar y complementar los esfuerzos en el ámbito nacional. Durante el período de la Octava Reposición, el Banco aumentará el número de los proyectos sociales, así como la proporción de los préstamos dirigidos a operaciones del sector social, siempre en el contexto de un diálogo amplio con los países prestatarios y en base al acuerdo mutuo sobre la prioridad que se le debe asignar a los proyectos sociales. Sin embargo, la capacidad de la mayoría de los países prestatarios de administrar eficazmente las operaciones en el sector social todavía es limitada. En la mayoría de estas operaciones, ello requiere mayor esfuerzo del personal en la preparación y ejecución de los proyectos y entraña períodos más largos de gestación. Asimismo, implica la necesidad de poner mayor énfasis en operaciones de fortalecimiento institucional, lo que, por la propia naturaleza de dichas operaciones, se traduce en un número mayor de operaciones más pequeñas que el promedio en otros sectores.

La función del Banco

2.11 Con el fin de lograr las metas de reforma social y reducción de la pobreza, el Banco actuará en una diversidad de frentes.

a)

En primer lugar, deberá analizar junto con los países miembros prestatarios las causas de la pobreza y las limitaciones al progreso social. El Banco profundizará su análisis de la pobreza y sector social nivel de país, para permitir la completa incorporación de la temática de reducción de la pobreza y la equidad social al proceso de programación por país. El objetivo es completar en los próximos años dicho tipo de análisis para un número considerablemente mayor de países miembros con el fin de llegar a abarcar en un futuro cercano la totalidad de nuestros países miembros prestatarios. Los referidos estudios incluirán un análisis de la brecha financiera que afecta al desarrollo del sector social de cada país. Como parte de su trabajo analítico, el Banco prestará su apoyo a los esfuerzos destinados a perfeccionar los datos relativos a la pobreza, niveles de vida e indicadores sociales sobre los países de la región, y periódicamente realizará estudios para evaluar los avances registrados por los sectores sociales en los países de la región. Cada dos años elaborará también un resumen de la contribución de las operaciones del Banco a la solución de las necesidades sociales de la región y a la reducción de la pobreza.

b)

Segundo, el Banco utilizará su proceso de programación para llegar a un acuerdo con cada país con respecto al diseño de una estrategia que tenga como uno de sus principales objetivos la reducción de la pobreza y la reforma del sector social. Los mecanismos existentes para realizar estudios y formular programas y proyectos, que incluyen préstamos de preinversión, la Facilidad para la Preparación de Proyectos de la institución, y operación de cooperación técnica, serán puestos a disposición de los países miembros del Banco. Estos esfuerzos conducirán a un diálogo con los países, con el fin de identificar y acordar áreas prioritarias para la acción del Banco en cada país. Al preparar el inventario de proyectos se deberá prestar atención especial a las acciones que lleven a cabo otras instituciones bilaterales y multilaterales, a fin de lograr una mayor coordinación de los esfuerzos para evitar duplicaciones.

c)

Tercero, el Banco fortalecerá aún más la capacidad de sus Representaciones en el campo social, de manera que dichas oficinas puedan participar activamente en la pronta identificación y preparación de posibles operaciones y en el seguimiento y supervisión de la ejecución de las mismas, manteniendo durante todo el proceso un diálogo continuo con las autoridades del gobierno.

d)

Cuarto, el Banco comenzará a trabajar en forma más sistemática con los prestatarios para evaluar la sustentabilidad financiera de los proyectos de los sectores sociales, una vez concluida su ejecución. El programa anual de la Oficina de Evaluación deberá incluir una evaluación ex post de los proyectos sociales.

2.12 La reducción significativa de los niveles de pobreza es un objetivo que debe ser abordado simultáneamente en varios frentes:

a)

El objetivo central de las reformas del gasto social en los países miembros prestatarios debería ser el aumento rápido en la eficiencia y equidad de las acciones gubernamentales. Los ajustes y reformas de la política social deberán incluir una revisión y reasignación del gasto público hacia y/o dentro de los sectores sociales, ya que la reducción de la pobreza y las mejoras en la formación del capital humano perdurables solo podrán lograrse mediante un esfuerzo presupuestario sostenido con el propósito de elaborar e implementar programas de reducción de la pobreza. El Banco utilizará su diálogo con los gobiernos y sus recursos financieros y de cooperación técnica para brindar asistencia en el diseño de políticas y mejorar la eficiencia y equidad en la asignación del gasto social, al tiempo que servirá como agente catalizador para aumentar las corrientes de recursos externos hacia los sectores sociales mediante actividades de coordinación y cofinanciamiento con otras fuentes de recursos.

b)

Los problemas más acuciantes de la pobreza crítica deben ser enfrentados a veces por medio de programas de emergencia. Las acciones de corto plazo pueden mitigar los efectos más adversos de la pobreza mediante fondos de inversión social y programas focalizados de carácter asistencial para proteger los sectores más vulnerables de la población, acompañando a los gobiernos en acciones que tengan un impacto inmediato, particularmente durante los programas de ajuste. También es posible lograr efectos significativos sobre la demanda de mano de obra mediante programas de empleo de emergencia.

c)

Es necesario hacer nuevas inversiones en recursos humanos, primordialmente en los ámbitos de la educación, la salud y la formación profesional, tanto por razones de equidad como para elevar su productividad. La creación de una fuerza laboral más saludable, más capacitada y más productiva, es esencial para incrementar el empleo, modernizar los procesos productivos, y lograr reformas en la política social que aumenten la eficiencia y la equidad del sistema económico. El Banco continuará respaldando este tipo de programas de recursos humanos. En esos programas se considerará el gasto en nutrición, salud y educación como inversión en capital humano. Por lo tanto, según el caso y si se justifica plenamente, una parte de los costos recurrentes de los proyectos sociales será elegible para recibir financiamiento. El objetivo es que, dentro de un plazo limitado, los recursos propios del país financien totalmente los costos recurrentes de esos programas.

d)

Es necesario estimular los esfuerzos que realizan los gobiernos para descentralizar los programas sociales. La descentralización de las decisiones hacia niveles más próximos a los propios beneficiarios, acompañada del correspondiente fortalecimiento institucional y financiero de los entes responsables, mejorará la eficiencia en la asignación de recursos en general. El papel del Banco en este proceso será apoyar a los gobiernos que así lo deseen a poner en práctica estrategias coherentes de descentralización, incluso mediante operaciones de préstamo destinadas a apoyar programas a nivel local.

e)

Quizá los plazos y condiciones normales del Banco no sean apropiados para todos los proyectos sociales. Por consiguiente, el Banco debe estudiar la posibilidad de ajustar las condiciones y los períodos de gracia de los préstamos para el sector social tomando en cuenta las características particulares de esos proyectos. También debe considerarse las consecuencias financieras que conlleven para el Banco esos ajustes.

2.13 La índole de la pobreza y de la equidad social reclama una amplia variedad de actividades estrechamente relacionadas con la reforma social y la reducción de la pobreza. Esto incluye iniciativas en materia de educación, salud, saneamiento, nutrición, y soluciones habitacionales, así como actividades que trasciendan los confines de la definición tradicional de los sectores sociales, en materia de desarrollo urbano y rural, creación de empleos, especialmente mediante los sectores de microempresas y pequeñas empresas, medio ambiente y la modernización del Estado, en la medida en que éstos encaren temas relacionados con la equidad social y la reducción de la pobreza.

2.14 Se dará atención especial a las necesidades de la población de bajos ingresos mediante programas y proyectos en los siguientes ámbitos: educación preescolar y básica (primaria y secundaria); atención de salud primaria y maternoinfantil; nutrición; mejoramiento de los barrios pobres; y medidas destinadas al mejoramiento de la capacidad productiva de los pequeños agricultores y las microempresas.

2.15 Al dar seguimiento a la alta prioridad asignada a la reducción de la pobreza dentro de su programa de préstamos, el Banco, mediante su proceso de programación, identificará como inversiones relacionadas con la pobreza aquellas operaciones que se ajusten a cualquiera de estos dos criterios: primero, que el proyecto o programa esté geográficamente orientado a beneficiarios pobres o, segundo, que se determine que una mayoría significativa de los beneficiarios del proyecto o programa, de acuerdo a las condiciones de cada país, sean pobres. En todos los préstamos de inversión que se presenten al Directorio se indicará si el proyecto o programa cumple por lo menos con uno de estos criterios, y la forma en que se logra. La Administración hará el seguimiento e informará anualmente al Directorio Ejecutivo sobre la proporción de los préstamos que cumplan con al menos uno de los dos criterios y le propondrá los ajustes que sean necesarios para asegurar que el Banco se aboque adecuadamente al cumplimiento de sus objetivos en materia de reducción de pobreza. Finalmente, el Banco desarrollará programas con entidades de los países prestatarios con el fin de mejorar las bases de datos sobre la pobreza y utilizará datos refinados para intensificar, mediante la programación por país y el diseño de los proyectos, la orientación de sus operaciones en favor de la reducción de la pobreza.

2.16 El Banco apoyará a la región en tres ámbitos principales íntimamente relacionados entre sí: i) las necesidades de la familia, de la mujer y de la juventud, ii) la salud y la nutrición y iii) la formación de capital humano.

Familia, mujer 1/y juventud

1/En relación con este campo, la Institución ha realizado acciones importantes en el período de la Séptima Reposición, tal como puede apreciarse en los informes requeridos por la política operativa sobre la Mujer en el Desarrollo (GP-114-3), la cual establece la necesidad de presentar, cada dos años, una evaluación del plan de acción del Banco sobre la mujer en el proceso de desarrollo. El último de estos informes recoge lo realizado en cuanto a las tres iniciativas principales: programación, formulación y análisis de proyectos y fortalecimiento institucional.

2.17 La pobreza tiene múltiples dimensiones, que se expresan a nivel familiar y personal, en un conjunto amplio de carencias o insuficiencias en materia de ingresos, accesos a los servicios básicos (salud, educación, viviendas, seguridad social, justicia) y exiguas oportunidades de empleo y desarrollo personal y social. Estas carencias tienen un efecto negativo tangible sobre la calidad y las condiciones de vida de los hogares y de sus miembros.

2.18 En su objetivo de reducir la pobreza, el Banco promoverá proyectos que beneficien a los sectores más vulnerables de la población, en particular a las mujeres, jóvenes y niños. Estos esfuerzos contribuirán, a su vez, a alcanzar otros objetivos, tales como la modernización de la producción y la conservación del medio ambiente.

2.19 Continuando con las acciones ya iniciadas durante la Séptima Reposición, el Banco asistirá a sus países miembros prestatarios para fortalecer la contribución de la mujer al proceso de desarrollo y aumentar los beneficios que ésta recibe de los programas y proyectos por él financiados.

2.20 Las acciones focalizadas en la mujer producen rendimientos sociales importantes, además de los beneficios económicos que las participantes reciben en forma individual. De allí la necesidad de apoyar activamente a la mujer en el desarrollo integral de la familia, en su contribución a las organizaciones comunitarias locales, en la generación de ingresos para el grupo familiar y en la atención de las necesidades particulares de la mujer en materia de salud. El acceso a los servicios básicos y la mayor participación en los esquemas de capacitación, no sólo contribuirán a la realización personal de la mujer, sino que mejorarán su productividad y su acceso al mercado laboral.

2.21 El Banco vigilará estrechamente que las necesidades particulares de la mujer sean tomadas en cuenta en los diseños de programas y proyectos. Teniendo presente que la mujer está asumiendo cada día mayores responsabilidades fuera del hogar, es sumamente importante y necesario incrementar los servicios de apoyo y adaptar los horarios de éstos a su disponibilidad de tiempo.

2.22 La superación de la pobreza dependerá también de las oportunidades que se otorgue a los jóvenes. La marginalidad de un amplio contingente de jóvenes en la región, que no están incorporados al sistema educacional ni al mercado de trabajo, no sólo representa un grave problema social, sino que implica el desaprovechamiento de la mayor riqueza que tiene un país, que son sus jóvenes. La solución al problema de la pobreza de las generaciones futuras depende de que se preste atención adecuada y conveniente a las necesidades de la juventud de hoy en materia de nutrición, salud y educación, lo que permitirá incorporarla al proceso de desarrollo económico y social y al adelanto cultural de la sociedad. De este modo se estará fortaleciendo paralelamente, la base de capital humano de los países de la región, elemento indispensable para alcanzar un crecimiento económico sostenido.

2.23 Aunque los componentes específicos de la asistencia del Banco en este ámbito variarán de un país a otro, abarcarán una amplia variedad de actividades:

i)

Instalaciones de atención prenatal, materna e infantil que ofrezcan servicios integrados de salud, nutrición, y planificación y apoyo familiar.

ii) Programas que permitan que las familias de bajos ingresos tengan mejor acceso al capital y a los insumos productivos.

iii) Actividades generadoras de ingresos, empleo y educación de adultos para las mujeres, por cuanto existe una relación positiva con la calidad de vida de los niños.

iv) Programas que porten soluciones habitacionales.

Salud y nutrición

2.24 Las deficiencias de salud y nutrición en los países de América Latina y el Caribe continúan siendo un gran obstáculo que enfrenta la modernización económica y social de la región. Solamente una población bien alimentada y saludable es capaz de responder a los nuevos desafíos que presenta el desarrollo económico y social. La buena alimentación es esencial para la buena salud y tiene un efecto positivo directo que estimula la capacidad intelectual. En su programa para los próximos años, el Banco otorgará la prioridad que merece al trabajo con los países para el establecimiento de sistemas más eficientes de prestación de servicios de salud y nutrición.

La consulta de este documento no sustituye la lectura del Boletín Oficial de la República Argentina correspondiente. No asumimos responsabilidad por eventuales inexactitudes derivadas de la transcripción del original a este formato.

Este texto se publica bajo las condiciones de reutilización propias de InfoLEG, no bajo una licencia de Legalize ni de dominio público. InfoLEG
CC-BY 4.0 (atribución obligatoria a SAIJ)
Datos legislativos provistos por el Ministerio de Justicia de la República Argentina a través de la Dirección Nacional del Sistema Argentino de Información Jurídica (SAIJ). Publicados en https://datos.jus.gob.ar bajo licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.