APRUEBA LA POLÍTICA NACIONAL DE DESARROLLO PRODUCTIVO SOSTENIBLE
Núm. 76.- Santiago, 27 de octubre de 2025.
Visto:
Lo dispuesto en los artículos 1 inciso cuarto, 32 N° 6, 33 y 35 del decreto supremo N° 100, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Constitución Política de la República; en el decreto con fuerza de ley N° 1, de 2000, del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Ley N° 18.575, Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado; en el decreto con fuerza de ley N° 88, de 1953, del Ministerio de Hacienda; en el decreto supremo N° 104, de 2022, del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo; en la resolución N° 36, de 2024, de la Contraloría General de la República, que fija normas sobre exención del trámite de toma de razón y en la demás normativa aplicable.
Considerando:
Que, la Constitución Política de la República consagra que el Estado está al servicio de la persona humana y que su finalidad es promover el bien común, para lo cual debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y material posible. 2. Que, el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo tiene como objetivo promover la modernización y competitividad de la estructura productiva del país, la iniciativa privada y la acción eficiente de los mercados, el desarrollo de la innovación empresarial y la consolidación de la inserción internacional de la economía del país, a fin de lograr un crecimiento sostenido, sustentable y con equidad. 3. Que, el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo tiene a su cargo la intervención que realiza el Estado a través de sus diversas reparticiones en las actividades del comercio y de la industria, en virtud de las leyes y reglamentos vigentes. En este contexto, esta Cartera busca impulsar un nuevo modelo de desarrollo productivo en el país, que se haga cargo de los desafíos asociados a la crisis climática y la generación de empleos de calidad, a través de una estrategia integral descentralizada y con perspectiva de género, de fomento a la innovación empresarial y al cambio tecnológico, al emprendimiento y transformación digital de las micro, pequeñas y medianas empresas así como de las cooperativas, a cambios que incrementen la productividad y competitividad de nuestra economía, y en la cual el conocimiento, la ciencia y la tecnología jueguen un rol primordial, con el fin de impulsar el progreso económico y aumentar el bienestar de la sociedad. 4. Que, el decreto supremo N° 104, de 2022, del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo creó el Comité de Ministros y Ministras para el Desarrollo Productivo Sostenible (en adelante el "Comité DPS"), fijó su funcionamiento interno y estableció en el artículo 3 letra a) que dicho Comité tendrá por objeto proponer al Presidente de la República la Política de Desarrollo Productivo Sostenible (en adelante la "Política") y aprobar la propuesta de Plan de Desarrollo Productivo Sostenible. Asimismo, le corresponderá orientar la ejecución del Programa de Desarrollo Productivo Sostenible, de acuerdo con los lineamientos y a la disponibilidad presupuestaria que se disponga en la respectiva Ley de Presupuestos del Sector Público. Le corresponderán, además, las demás finalidades que le asignen las leyes u otros decretos supremos. 5. Que, el anotado decreto dispone que la Política establecerá los objetivos, orientaciones estratégicas y lineamientos generales, en el ámbito de las políticas públicas, considerando a lo menos los siguientes ámbitos: desarrollo y transformación productiva; ciencia, tecnología y conocimiento con impacto en la actividad productiva; innovación; emprendimiento; y desarrollo de capacidades productivas. 6. Que, la elaboración de la Política implicó la coordinación de los miembros del Comité de Desarrollo Productivo Sostenible, así como la revisión de la misma por parte de sus respectivos equipos técnicos, culminando en el texto que se aprobó proponer al Presidente de la República en la instancia señalada en el considerando siguiente. 7. Que, en cumplimiento de lo dispuesto en los artículos 3 letra a) y 4 letra a) del referido decreto, el Comité de Desarrollo Productivo Sostenible, en su sesión ordinaria N° 12, celebrada el día 10 de octubre de 2025, aprobó de forma unánime proponer al Presidente de la República la Política presentada por su Secretaría Ejecutiva. 8. Que, la referida Política, que se aprueba mediante el presente decreto, tiene por propósito promover el desarrollo productivo para el bienestar socioeconómico de todas las personas a lo largo del territorio nacional, con el debido respeto y cuidado de la naturaleza y su biodiversidad, a la vez que toma en cuenta y aborda los desafíos y oportunidades que trae consigo la triple crisis ambiental y la transición energética global. Con este objeto, la Política define un objetivo general y objetivos específicos, principios transversales que deben orientar las acciones, y una serie de ámbitos de intervención con sus respectivas líneas de acción, que permitirán cumplir su propósito final de impulsar, mediante la incorporación de más conocimiento y tecnología en los procesos productivos, un crecimiento sostenido y sostenible de la economía.
Decreto:
Artículo único
Apruébase la Política Nacional de Desarrollo Productivo Sostenible, cuyo texto se transcribe a continuación:
I. Fundamentos y diagnóstico para el Desarrollo Productivo Sostenible (DPS)
1) Desafíos actuales de la economía chilena
Desde hace más de una década Chile ha enfrentado un desafío estructural en su economía: la ralentización de la tasa de crecimiento tendencial del PIB. Mientras que en 2011 la economía crecía a tasas del 5%, desde el 2012 la economía se desaceleró, llegando en 2023 a un crecimiento del 2% (1), reflejando una dinámica que limita las mejoras sostenidas en la calidad de vida de la población. Además, en el Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre 2024, el Banco Central mantuvo a la baja la trayectoria de crecimiento del PIB tendencial, estimando una tasa de 1,8% anual para el periodo 2025-2034(2). Este estancamiento tiene su raíz en diversos factores, varios de los cuales se reflejan en la caída en la productividad total de factores (PTF), que pasó de variar un 2,35% anual en promedio entre 1991 y 2000, a un promedio de -0,41% en la última década(3). La concentración de la actividad económica en un número reducido de sectores, con un rol preponderante de los sectores basados en recursos naturales, se asocia a diversas dificultades para el crecimiento. Por un lado, se hace cada vez más difícil seguir aumentando la productividad en un grupo acotado de sectores, que además presentan límites naturales. Por otro, se observa un estancamiento en la diversidad de productos que se exportan, y en los volúmenes exportados(4). La dependencia en un grupo reducido de actividades primarias, algunas además con precios volátiles, se ilustra con claridad con la minería, que representa en promedio un 10% del producto nacional, y cerca de un 20% si se incluye la actividad económica que genera indirectamente en otros sectores(5). A su vez, el cobre representa aproximadamente un 90% de la actividad minera . Por último, esta estructura productiva también está relacionada con la baja inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), ya que por ejemplo la minería, en comparación con economías mineras(6) desarrolladas, destina relativamente pocos recursos a actividades de I+D+i. Más allá de los sectores de recursos naturales, la inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en general es fundamental para retomar el crecimiento, como muestran la teoría económica y la evidencia comparada(7). Pese a que se ha trabajado intensamente en el fomento de estas actividades en los procesos productivos del país, Chile sigue teniendo una brecha importante en el esfuerzo de I+D respecto al promedio OCDE: este gasto representó un 0,41% del PIB del país en el 2023, mientras que el promedio del grupo fue de 2,7%(8). Otra cara de la misma moneda es el hecho de que, para el mismo periodo, Chile se ubicó en el lugar 78 de 133 países en el Índice de Complejidad Económica (ECI), según el Laboratorio de Crecimiento de Harvard(9). Este ranking sitúa al país en un nivel intermedio, indicando que su economía es menos compleja de lo esperado para su nivel de ingreso y resaltando la oportunidad de diversificación hacia industrias de mayor valor agregado. En el plano medioambiental y su relación con la economía, Chile es un país altamente expuesto a la crisis climática –cumple con 7 de los 9 criterios de vulnerabilidad climática según la Organización de las Naciones Unidas (10) – lo que impacta directamente en el quehacer de las distintas empresas, especialmente debido a la especialización del país en recursos naturales y desafíos asociados a estos(11). Durante los años 2023 y 2024, el país ha tenido que enfrentar emergencias, como incendios e inundaciones, que han afectado la producción, y en respuesta, el Gobierno ha brindado apoyo a más de 7.500 empresas para mitigar los efectos de estos eventos. Las estimaciones disponibles en la literatura académica muestran una alta variabilidad en cuanto al impacto que estos desafíos y oportunidades podrían tener sobre la economía nacional. Por ejemplo, algunas proyecciones indican que el PIB per cápita podría disminuir en un 11% y otras que podría aumentar hasta en un 32% hacia el año 2100, relativo a un escenario sin cambio climático(12). Chile, a pesar de su vulnerabilidad, podría llegar a ser el país que más se beneficie económicamente de la transición energética(13), si se toman medidas para aprovechar las oportunidades descritas en la sección siguiente. Los desafíos económicos que ha experimentado nuestro país en la última década también se vinculan con las desigualdades sociales, de género y territoriales. En tal sentido, las brechas de género en el mercado laboral, agudizadas por la crisis de los cuidados(14), se expresan en una menor tasa de participación laboral de las mujeres y en diferencias salariales que aumentan según la responsabilidad del cargo(15). Estas brechas son aún mayores en espacios de toma de decisiones, con solo entre un 13,8% y un 17,6% de los puestos directivos de las empresas que reportan a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) ocupados por mujeres(16).
________ (1) Base de Datos Estadísticos del Banco Central. (2) Informe de Política Monetaria (IPoM) del Banco Central, septiembre 2024. (3) Comisión Nacional de Evaluación y Productividad para el periodo 1990-2024. (4) Agosin, M. (2023). Política de desarrollo productivo para Chile: una alternativa al estancamiento. Revista CEPAL, N°139. (5) Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. (2023). Impactos socioeconómicos de la minería en Chile. Serie Informes Nº 04-23. (6) Base de Datos Estadísticos del Banco Central. (7) Ver por ejemplo Romer, P. (1990). Endogenous technological change. Journal of political Economy, 98(5, Part 2), S71-S102; Aghion, P., & Howitt, P. (1990). A model of growth through creative destruction; Griliches, Z. (1987). R&D and productivity: Measurement issues and econometric results. Science, 237(4810), 31-35; Bloom, N., Schankerman, M., & Van Reenen, J. (2013). Identifying technology spillovers and product market rivalry. Econometrica, 81(4), 1347-1393. (8) Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (2023) y Encuesta de Gasto y Personal en Investigación y Desarrollo (I+D) del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación – Instituto Nacional de Estadísticas (2023). (9) The Growth Lab at Harvard. (2019). "Growth Projections and Complexity Rankings", V7. (10) Según los criterios establecidos por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. (11) Comisión Económica para América Latina y el Caribe (2012). La economía del cambio climático en Chile. Documento de proyecto. (12) Hernández y Madeira (2021). The impact of climate change on economic output in Chile: past and future, Banco Central de Chile. (13) Según un estudio de McKinsey & Company, Chile es el caso más claro de potencial valor presente negativo de lograr la carbono neutralidad a 2040, de más de 40 países analizados, que representan 75% del PIB global. McKinsey (2023). ¿Cómo puede Chile liderar la transición hacia Net Zero? (14) Cepal (2020). La Pandemia del COVID-19 profundiza la crisis de los cuidados en América Latina y el Caribe. (15) Dirección del Trabajo (2024). Brecha Salarial de Género en la Gran Empresa usando Datos Administrativos.
En cuanto a las empresas de base científico-tecnológica en Chile, sólo un 7.5% están lideradas por mujeres y un 42,4% poseen liderazgo mixto. El 50.1% restante son empresas sin socias mujeres(17). En la dimensión territorial también se manifiestan desigualdades vinculadas a la participación en el producto nacional de cada región. Ilustrativo de este punto es el hecho de que la Región Metropolitana genere un 38,7% del PIB Nacional mientras que regiones como Aysén y Arica y Parinacota generan un 0,7% y un 0,6% respectivamente(18). Además, la relevancia de los recursos naturales para nuestra economía provoca una marcada heterogeneidad espacial en la distribución de las actividades productivas. Esto se refleja en una concentración de oportunidades productivas -y sus impactos medioambientales- en ciertos territorios, mientras que otros enfrentan dificultades para desarrollarse. Esfuerzos como la ratificación del Acuerdo de Escazú y la generación de una Estrategia Nacional de Transición Socioecológica Justa son pasos relevantes para avanzar en un desarrollo territorial justo, democrático y equitativo. Para hacerse cargo de los desafíos que debe enfrentar el sector productivo, Chile necesita que la economía adquiera una nueva trayectoria, competitiva y dentro de los estándares nacionales e internacionales, que permita retomar el crecimiento y las mejoras de productividad de forma ambiental y socialmente sostenible(19). Los distintos desafíos medioambientales existentes, junto con los compromisos de descarbonización, representan importantes oportunidades para transitar hacia esta nueva trayectoria.
2) Oportunidades para un crecimiento económico sostenible en Chile
Las economías del mundo se encuentran en un momento de transición profunda respecto a los factores que condicionan su desarrollo debido a la crisis ambiental que conlleva contaminación, pérdida de biodiversidad y calentamiento global, exigiendo con urgencia la carbono neutralidad, adaptación y resiliencia de los sectores productivos(20). Chile se encuentra en una posición privilegiada para contribuir a enfrentar estos desafíos, gracias a su ventaja comparativa en la exploración y explotación de minerales críticos -cuya demanda global continuará creciendo en las próximas décadas- y en la generación de energías renovables no convencionales. Estos factores podrían convertir la lucha contra la crisis climática en un motor clave de dinamismo económico para el país. El desarrollo sostenible de estas industrias, que pueden atraer grandes volúmenes de inversión extranjera, deberá ocurrir con altos estándares medioambientales, desarrollo de capacidades humanas y conocimiento, y garantizando beneficios para las comunidades de los territorios donde se materialicen estas oportunidades. Además, el desarrollo de estos sectores asociados a la transición energética puede ocurrir con una mayor intensidad tecnológica que la que han tenido otros sectores asociados a los recursos naturales, permitiendo que su contribución al crecimiento, en el largo plazo, sea todavía mayor. Estos sectores tienen el potencial de fomentar la generación de conocimiento local para abordar los nuevos desafíos globales, de impulsar emprendimientos de base científico-tecnológica, y de desarrollar capacidades tecnológicas que podrían ser transferidas a otros sectores, complejizando así la economía nacional, e incluso convertirse en ventajas comparativas y una nueva forma de insertarnos en las cadenas de valor globales, exportando productos y servicios asociados. En la medida que el desarrollo de estos sectores dinámicos esté encadenado productivamente, podrán existir nuevas oportunidades para micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) y cooperativas a lo largo del país, y no exclusivamente en las zonas donde se emplacen estas actividades. ________ (16) Comisión para el Mercado Financiero (2024). Informe de Género en el Sistema Financiero 2024. (17) Cuarta Radiografía de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (2025). (18) Base de Datos Estadísticos del Banco Central, datos para el 2023. (19) Empleamos el concepto de sostenibilidad más comúnmente usado en la literatura, que considera la compatibilización del bienestar social, económico y ambiental en el tiempo. Purvis, B.;Mao, Y.; y Robinson, D. (2019). Three pillars of sustainability: in search of conceptual origins. Sustainability Science 14:681–695. (20) Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo. (2022). Estrategia Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo de Chile – 2022.
La transición energética y la conformación de una matriz productiva más resiliente al cambio climático representan una oportunidad para que los sectores tradicionales de la economía adopten nuevas tecnologías y métodos de producción. Al resolver sus desafíos con el uso y desarrollo de conocimiento y tecnología, aumentarán su competitividad y productividad; y el hecho de incorporar altos estándares ambientales y prácticas sostenibles no solo contribuirá a mitigar la crisis climática, sino que también fortalecerá su posición en mercados internacionales cada vez más exigentes en términos de trazabilidad, carbono incorporado y sostenibilidad en las cadenas de valor.
3) Avances y desafíos para un desarrollo productivo sostenible en Chile
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