Acta de la VII Reunión de la Comisión Mixta Hispano-Paraguaya de Cooperación por el que se aprueba el Marco de Asociación País España-Paraguay 2020-2023, hecha en Madrid y Asunción el 9 de noviembre de 2020
Este es el acto tal como se publicó. Las modificaciones posteriores no están incorporadas al texto: cada una es un acto aparte en este repositorio y una entrada en el historial de esta ley.
ACTA DE LA VII REUNIÓN DE LA COMISIÓN MIXTA HISPANO-PARAGUAYA DE COOPERACIÓN CIENTÍFICA, TÉCNICA Y CULTURAL
1. Introducción
En el marco del Convenio General Básico de Cooperación Científica, Técnica y Cultural, firmado el 7 de febrero de 1990, se celebró́ la VII Reunión de la Comisión Mixta Hispano-Paraguaya de Cooperación Científica, Técnica y Cultural, el día 09 de noviembre de 2020, mediante videoconferencia, en las ciudades de Madrid y de Asunción. En este contexto, ambas Delegaciones acordaron trabajar conjuntamente en el desarrollo del programa de cooperación en áreas de interés común para el periodo 2020-2023, que se describen en el documento Marco de Asociación País con la República del Paraguay.
La Delegación española estuvo presidida por la Secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Sra. Dña. Ángeles Moreno Bau.
La Delegación paraguaya estuvo presidida por el Ministro de Relaciones Exteriores, Embajador Sr. D. Federico González Franco.
Se incluye como Anexo I a la presente Acta la lista de participantes de cada Delegación.
Ambas Delegaciones manifestaron su acuerdo sobre los temas a tratar y la estructura del Acta, que contiene dos capítulos principales y 2 anexos que forman parte integrante de la misma:
– Marco de Actuación: Marco de Asociación País España-Paraguay 2020-2023.
– Consideraciones finales.
– Anexos:
• Lista de las Delegaciones Oficiales de España y de Paraguay. (Anexo I).
• Marco de Asociación País España-Paraguay 2020-2023. (Anexo II).
Ambas delegaciones resaltaron la importancia de esta reunión en un contexto de Pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud a causa del COVID-19, por cuando que los acuerdos en ella contenidos están dirigidos a contribuir a una respuesta a los efectos producidos por dicha Pandemia.
Ambas delegaciones acordaron utilizar todos los instrumentos a su alcance, tanto a través de ayuda no reembolsable como reembolsable, y contar con el apoyo de los actores de la Cooperación Española, incluyendo a la cooperación descentralizada, sector privado, ONGD y sociedad civil, bajo el principio de que todas y todos unidos, pararemos al COVID y mitigaremos sus efectos.
Ambas delegaciones resaltaron las excelentes relaciones de amistad entre la República del Paraguay y el Reino de España que, en el ámbito de la cooperación para el desarrollo, se han visto fortalecidas durante la vigencia de la VI Comisión Mixta Hispano-Paraguaya de Cooperación Científica, Técnica y Cultural, firmada el 28 de octubre de 2011, en Asunción, en el marco de la XXI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.
La Cooperación Española, en estrecho diálogo y negociación con las instituciones de Paraguay, han elaborado el nuevo Marco de Asociación País (MAP) que define las prioridades estratégicas en las que se concentrará la Cooperación Hispano-Paraguaya para el periodo 2020-2023. El MAP tiene el objetivo de contribuir al desarrollo humano sostenible y a la erradicación de la pobreza en Paraguay de manera alineada con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, el V Plan Director de la Cooperación Española 2018-2021 y el Plan Nacional de Desarrollo 2030 de Paraguay, en un contexto de Pandemia a causa de la COVID-19.
Como fruto de los procesos de diálogo con todos los actores implicados, en este MAP han quedado establecidos los objetivos y resultados de desarrollo a los que se contribuirá, el rol que va a desempeñar cada actor de la cooperación, las modalidades e instrumentos que se utilizarán, los recursos previstos y los mecanismos de seguimiento, evaluación y rendición de cuentas. De esta forma, a través del MAP se pretende impulsar una mayor apropiación, alineamiento, armonización, previsibilidad y coherencia de las intervenciones de la Cooperación Española (CE) en Paraguay. Este MAP pretende seguir construyendo sobre nuestros logros y aprendizajes de los últimos 30 años y dar respuesta a los efectos de la Pandemia a causa de la COVID-19.
2. Marco de actuación del MAP
El Marco de Asociación País España-Paraguay 2012-2015 prorrogado hasta la firma de un nuevo MAP y el Acta de la VI Reunión de la Comisión Mixta Hispano-Paraguaya de Cooperación, de 28 de octubre de 2011, son los antecedentes más inmediatos de planificación estratégica de la Cooperación Hispano-Paraguaya.
Finalizado el periodo de vigencia del MAP 2012-2018, y tras la revisión final del mismo, se elaboró́ el MAP España-Paraguay 2020-2023, anexo a la presente Acta, que define la nueva estrategia compartida de cooperación para el desarrollo, a ejecutar durante el periodo mencionado.
Paraguay ha adoptado la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas como política pública del Gobierno Nacional, comprometiéndose a implementarla y a alinear la planificación nacional con la misma. Para ello, se creó en 2016 la Comisión ODS Paraguay 2030, instancia encargada de la implementación, seguimiento y monitoreo de los compromisos internacionales asumidos por el país en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Con el apoyo de dicha Comisión, se presentó en 2018 el primer Examen Nacional Voluntario sobre los avances en la implementación de la Agenda 2030 en el país y se ha actualizado en el transcurso del año 2020 el Plan Nacional de Desarrollo para alinearlo a los ODS y sus respectivas metas.
En coherencia con este paradigma de desarrollo, el MAP, a través de los distintos instrumentos y modalidades de la CE, así como de sus diferentes actores, pretende contribuir a la consecución de los ODS en Paraguay en un contexto de Pandemia a causa de la COVID-19.
La elaboración del Marco de Asociación País España-Paraguay ha sido dirigida por dos grupos:
Por la parte española, el Grupo Estable de Coordinación (GEC), conformado por: la Embajada de España, que preside el GEC; la Oficina Técnica de Cooperación de la AECID en Paraguay, que ha asumido la coordinación y la secretaria técnica del proceso; el Centro Cultural de España en Paraguay Juan de Salazar, las diversas Consejerías sectoriales de la Embajada de España en Paraguay; las ONGD españolas con sede en Paraguay, a través de la Coordinadora de ONGD españolas en Paraguay (COEPy); y representantes del sector privado español presentes en el país, a través de la Cámara Oficial de Comercio, Industria de España en Paraguay.
Por la parte paraguaya, el proceso de diálogo que ha permitido el diseño del documento del Marco de Asociación País, estuvo coordinado por la Dirección de Cooperación Internacional, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, con la participación activa del Ministerio Secretaría Ejecutiva de Planificación y Desarrollo Sostenible (STP).
Durante el proceso metodológico de diseño del MAP, más de 70 entidades públicas y privadas, españolas y paraguayas, participaron activamente en los diversos espacios de consulta en Asunción y en varios Departamentos del Paraguay. Además, la Plataforma de Consulta en Sede y el Equipo Ampliado País, aglutinaron las diversas aportaciones de la Administración Pública española bajo la coordinación de la Dirección General de Políticas para el Desarrollo Sostenible (DGPOLDES) del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.
Ambas delegaciones remarcaron el esfuerzo realizado en torno a la apropiación, la armonización, la coherencia y el alineamiento de las acciones priorizadas que reflejan el compromiso del Gobierno de España con las prioridades establecidas por Paraguay, trabajando por ellas tanto de manera bilateral como con otros donantes, especialmente la Delegación de la Unión Europea y las 16 Agencias de Naciones Unidas presentes en el país.
Como resultado de los procesos participativos de análisis, negociación, diálogo y consenso con los actores españoles y paraguayos de la cooperación se han seleccionado 8 ODS, 15 Metas y 18 Líneas de Acción en los que se concentrará la cooperación hispano-paraguaya en el marco del MAP España-Paraguay 2020-2023 y que contribuirán a las dimensiones de la Agenda 2030 de NNUU.
Cuadro 1.ODS, Metas y Líneas de Acción priorizadas (MAP 2020-2023)
Dentro del ODS 2, el trabajo de la Cooperación Española se concentrará en contribuir a la siguiente Línea de Acción:
L.A. 2.3.B Apoyar a productores rurales a que aumenten de manera sostenible la producción y la productividad de sus explotaciones agrarias.
Las acciones en esta línea estarán enfocadas en que los productores rurales mejoren su capacidad de producción, transformación y comercialización de manera sostenible con un enfoque de cadenas de valor. Para ello, se incentivará la constitución y/o el fortalecimiento del asociativismo entre productores (organizaciones de productores y/o cooperativas), desde la producción hasta la comercialización, fomentando la generación de valor añadido en todo el proceso.
Dentro del ODS 3, Salud y Bienestar, el trabajo de la CE se enfocará en dos Líneas de Acción:
L.A. 3.8.A. Mejorar la calidad de los servicios sanitarios nacionales de salud.
En este ámbito, la CE brindará esfuerzos y recursos para que el sistema público de atención primaria en salud (APS) articulado en redes integradas mejore, en calidad y eficiencia, el servicio de atención integral, especialmente para los grupos en situación de vulnerabilidad (mujeres, jóvenes, personas con discapacidad, personas pertenecientes a pueblos indígenas, entre otros).
L.A.3.8.B. Reforzar la salud sexual y reproductiva.
En este contexto, la CE plantea dar continuidad a las acciones que se han venido desarrollando con el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, desde el año 2014, en el marco de los programas de salud sexual y reproductiva y, en especial, con el Programa para Reducción de la Mortalidad Materna y Neonatal, con el objetivo de que las mujeres mejoren su acceso a servicios seguros e inclusivos de cuidados de embarazo, parto y postparto.
También, en esta línea se pretende mejorar la prevención de enfermedades de trasmisión sexual, el cáncer cérvico uterino y de mama y los embarazos no deseados, especialmente para los grupos en situación de vulnerabilidad.
En el ámbito del ODS 4, se enfocarán esfuerzos en dos Líneas de Acción:
L.A. 4.4.A. Capacitar a los más vulnerables en su formación técnica y profesional para favorecer su empleabilidad.
En esta línea de acción, se actuará para que los grupos en situación de vulnerabilidad (especialmente jóvenes, mujeres y personas con discapacidad) puedan acceder a oportunidades de formación profesional que proporcionen competencias técnicas orientadas a la empleabilidad y el emprendimiento.
L.A. 4.7.B. Fomentar las actividades culturales alternativas.
A través de las actividades desarrolladas por el Centro Cultural de España Juan de Salazar en Paraguay, la CE contribuirá a que la población tenga acceso a actividades culturales y formativas inclusivas, con perspectiva de género y respeto a la diversidad cultural. De esta forma, la mejora de la oferta cultural del país podrá favorecer el respeto a la diversidad, el desarrollo de las capacidades creativas y críticas, la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres, y la cultura de paz.
Para contribuir a la Igualdad de Género, ODS 5, se enfocarán esfuerzos en tres Líneas de Acción:
L.A. 5.2.A. Trabajar para garantizar que las mujeres víctimas de violencia de género están amparadas por marcos integrales que protegen eficazmente sus derechos.
Las intervenciones en este ámbito estarán orientadas esencialmente a dos propósitos. En primer lugar, el fomento de un marco legal, institucional y operativo más efectivo en la protección de los derechos de las mujeres víctimas de violencia de género (VVG), para lo cual la CE se focalizará en fortalecer las capacidades de las instituciones públicas que tienen obligaciones en materia de prevención. En segundo lugar, la CE se centrará en habilitar el acceso a mejores servicios de atención integral para las mujeres VVG.
L.A. 5.5.A. Apoyar un marco jurídico e institucional propicio para la incorporación de la igualdad de género en las políticas públicas y en la sociedad.
En esta línea de acción, la CE impulsará la integración efectiva de la perspectiva de género en dos niveles: por un lado, las instancias responsables de la implementación de políticas públicas y por el otro, en la sociedad civil y sus organizaciones.
L.A. 5.5.B. Fomentar actuaciones dirigidas a que las mujeres refuercen su liderazgo y participación en los espacios de toma de decisiones de la vida pública.
En esta línea de acción se desarrollarán iniciativas dirigidas a reforzar a las mujeres y sus organizaciones en términos de liderazgo, representación y participación en los espacios de toma de decisiones en la vida pública.
En el marco del ODS 6 Agua limpia y saneamiento, se trabajará con la siguientes tres Líneas de Acción:
L.A 6.1.A. Ampliar la cobertura del servicio de agua potable.
L.A 6.2.A. Fomentar el desarrollo de infraestructuras de acceso a servicios básicos de saneamiento.
A través de fondos del FCAS y FONPRODE, se continuará la ejecución de proyectos para ampliar la cobertura en agua y saneamiento en área rural y periurbana, con perspectiva de género y enfoque de derechos, a través de la construcción de infraestructuras.
Asimismo, se velará por el adecuado funcionamiento, calidad y continuidad de los servicios de agua y saneamiento creados.
L.A 6.5.A. Apoyar la gobernanza del agua y la gestión integral de los recursos hídricos.
En esta línea, se promoverá la sostenibilidad, protección y preservación de los recursos hídricos con un enfoque de Gestión Integral de Recursos Hídricos (GIRH) que tenga en cuenta los intereses ambientales, sociales y económicos, en una perspectiva multinivel.
Para contribuir a potenciar la industria, innovación e infraestructuras, ODS 9, la CE enfocará sus esfuerzos en la siguiente Línea de Acción:
L.A. 9.3.A. Apoyar la elaboración de un marco favorable para el desarrollo de actividades económicas.
En esta línea de acción, se promoverá el desarrollo de emprendimientos económicos, en el sector tanto productivo como de servicios, dirigidos a la generación de ingresos, especialmente para poblaciones en situación de vulnerabilidad (jóvenes, mujeres y personas con discapacidad, entre otros) y con particular atención en el área rural.
También, se pretende estimular la competitividad de las empresas micro, pequeñas y medianas (MIPYMES de producción y servicios), así como su inserción en el mercado, para que, a través de la innovación y la incorporación de tecnología en el encadenamiento de valor, aumenten su productividad y rentabilidad, especialmente en el área rural.
Para contribuir a mejorar las ciudades y comunidades sostenibles, ODS 11, desde la CE se enfocarán esfuerzos en dos Líneas de Acción:
L.A. 11.3.A. Apoyar políticas que fomenten el desarrollo territorial integrado.
La CE brindará recursos técnicos y financieros para que la planificación y la gestión del desarrollo territorial, tanto urbano como rural, se lleve a cabo incorporando mecanismos de participación, integración y sostenibilidad. Para lograrlo, se apoyará a las instituciones y actores clave en favor de una gobernanza territorial que incorpore a la sociedad civil y sea inclusiva con grupos en situación de vulnerabilidad.
L.A.11.4.A. Apoyar planes de actuación de rehabilitación del patrimonio histórico y cultural.
La CE actuará para que la recuperación, puesta en valor y gestión del patrimonio histórico y cultural favorezcan el desarrollo económico local y la inclusión social.
Para contribuir a la Paz, Justicia e Instituciones Sólidas, ODS 16, se enfocarán esfuerzos en cuatro Líneas de Acción:
L.A. 16.1.C. Promover la lucha contra la trata de seres humanos.
En este ámbito, se promoverá que las instituciones responsables de la lucha contra la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes mejoren sus capacidades para prevenir y dar una respuesta integral y eficaz a las víctimas de trata de seres humanos.
L.A. 16.3.A. Apoyar los sistemas judiciales sólidos e independientes para la protección integral de los derechos humanos.
En esta línea de acción, la CE se concentrará en la mejora del acceso a las instituciones y/o servicios de justicia, especialmente para la población de las áreas rurales y periurbanas. Asimismo, en esta línea se apoyará específicamente la implementación de la Mediación Penal Juvenil como una herramienta de la Justicia Restaurativa en los procesos de responsabilidad penal de los adolescentes infractores.
L.A. 16.3.B. Trabajar para garantizar que los ciudadanos conozcan sus derechos legales y cómo ejercerlos.
La CE trabajará para que la población paraguaya, especialmente los grupos en situación de vulnerabilidad, con particular atención a las mujeres, personas con discapacidad e indígenas, mejoren sus conocimientos sobre el ejercicio y exigibilidad de sus derechos legales, desde una perspectiva de corresponsabilidad de titulares de derechos y de obligaciones para la consolidación del estado de derecho.
L.A. 16.6.A. Fortalecer los sistemas de gestión del sector público.
En esta línea, se contribuirá a que las instituciones públicas, tanto a nivel central como regional (departamental y municipal), mejoren sus capacidades para planificar y ejecutar los recursos públicos de manera eficiente y en función de resultados, ofreciendo servicios públicos de calidad y rindiendo cuentas.
La CE promoverá la construcción y fortalecimiento de alianzas con diferentes actores (públicos, privados y agentes sociales) comprometidos con los ODS de forma que se puedan coordinar y armonizar las diferentes intervenciones.
El Marco de Asociación será el marco de referencia para impulsar relaciones horizontales y sinergias entre organismos homólogos de España y Paraguay, así como para el establecimiento de alianzas a diferentes niveles. Esta alianza entre diferentes actores de la CE con instituciones públicas y agentes sociales de Paraguay será un proceso continuo durante toda la vigencia del MAP que reforzará el protagonismo y liderazgo del país, por medio del fortalecimiento de las instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil. Para ello, la CE desde su capacidad de poner en relación a organismos públicos, privados y agentes sociales frente a un objetivo común, impulsará las alianzas multiactor como medio para contribuir a los ODS y las metas seleccionadas desde las capacidades de los diferentes actores involucrados.
Una vez acordado el MAP, se establecerá un sistema de seguimiento que permitirá contar con una actualización anual del avance de los indicadores del nivel de resultados intermedios definidos en la Matriz de Resultados. Como resultado de este mecanismo, se generará un Informe Anual de Seguimiento que contemplará el avance en su consecución y la contribución de la CE a los resultados de desarrollo del país.
El Informe Anual de Seguimiento será coordinado por la OTC y para su elaboración se activarán un conjunto de reuniones con instituciones contrapartes, ONGD españolas y sus socias locales y actores estratégicos que realizarán sus aportes sobre los avances conseguidos y elaborarán recomendaciones que orienten los esfuerzos de la CE en función de los objetivos definidos en el MAP.
Se realizará, además, una evaluación final externa del MAP 2020-2023, ejercicio que se llevará a cabo bajo el liderazgo y acompañamiento de la Dirección General de Políticas de Desarrollo Sostenible.
Con respecto a la transparencia y la rendición de cuentas, se destaca, por un lado, el rol de la Comisión de Seguimiento y Evaluación (CSE) de la Comisión Mixta Hispano-Paraguaya, que en el marco del MAP se constituirá como el espacio de coordinación de más alto nivel de la CE con el Gobierno de Paraguay; y por el otro, el papel del Grupo Estable de Coordinación en el Terreno conformado por los actores de la CE con presencia en Paraguay.
También, actuarán en función de la rendición de cuentas los Comités de Seguimiento bilaterales de los diferentes proyectos en los que la AECID participa junto a otros actores de la cooperación.
Análogamente, cabe poner de relieve otros espacios específicos de rendición de cuentas, tales como la Mesa de Cooperantes y las Mesas Sectoriales de Donantes convocadas y lideradas por el gobierno paraguayo, en las que la OTC participará activamente junto con los diferentes actores de la cooperación presentes en el país. En la misma línea, los Encuentros de Jefes de Cooperación de los países miembros de la UE, lideradas por el jefe de la sección de cooperación de la Delegación de la UE (DUE), servirán de mecanismos de comunicación, transparencia y articulación de las respectivas intervenciones.
Por último, cabe mencionar que la OTC implementará una estrategia de comunicación para garantizar la oportuna información sobre los desafíos, oportunidades y resultados de la cooperación española en Paraguay. Dicha estrategia tomará en cuenta tanto los grupos receptores de la cooperación, como los donantes y otros actores involucrados, para asegurar la rendición de cuentas multinivel (vertical y horizontal).
3. Consideraciones finales
Al término de la reunión ambas Delegaciones reiteraron su voluntad de continuar trabajando para fortalecer las acciones de Cooperación de acuerdo con el alto nivel de sus relaciones bilaterales, basadas en los profundos lazos históricos, culturales y de amistad entre los Gobiernos y pueblos de España y Paraguay, y en un contexto de Pandemia, a causa de la Covid-19, que hace hoy más que nunca necesaria esta cooperación entre los dos países, para mitigar los efectos de la misma.
Y con la finalidad de consignar lo acordado durante la citada Comisión Mixta, suscriben la presente Acta en dos ejemplares en español, igualmente válidos, en la ciudad de Madrid, España, y Asunción, Paraguay, a día 9 de noviembre de 2020.
| Por el Gobierno del Reino de España, | Por la República del Paraguay, |
| Sra. Dña. Ángeles Moreno Bau, | Sr.D. Federico González Franco, |
| Secretaria de Estado de Cooperación Internacional (SECI) | Ministro de Relaciones Exteriores de la República del Paraguay |
Anexos:
1. Relación de integrantes de las delegaciones oficiales de España y de Paraguay.
2. Marco de Asociación España-Paraguay 2020-2023.
ANEXO 1. Relación de integrantes de las delegaciones oficiales de España y de Paraguay
Delegación española:
Ángeles Moreno Bau, Secretaria de Estado de Cooperación Internacional.
Javier Hernández Peña, Embajador España en Paraguay.
Gabriel Ferrero y de Loma-Osorio, Director General de Políticas de Desarrollo Sostenible.
Rafael Garranzo García, Director General para Iberoamérica y el Caribe.
Carmen Castiella Ruiz de Velasco, Directora de Cooperación con América Latina y el Caribe.
Fernando Rey Yébenes, Coordinador General de la Cooperación Española en Paraguay.
Fernando Fajardo Fernández de Bobadilla, Director del Centro Cultural de España Juan de Salazar.
Delegación paraguaya:
Emb. Federico A. González, Ministro de Relaciones Exteriores.
Emb. José A. Dos Santos, Viceministro de Relaciones Exteriores.
Emb. Estefanía Laterza, Directora General de Política Multilateral.
Min. Helena Felip, Directora General de Política Bilateral.
Min. Cynthia Filártiga Lacroix, Directora de Cooperación Internacional.
Min. Nilda Acosta, Directora de Europa.
Min. Jorge Brizuela, Director de Relaciones Culturales, Deportes y Turismo.
Embajada de Paraguay en España:
Embajador Ricardo Scavone Yegros.
Ministra Liz Coronel.
Consejera Lilian Afara.
Secretaría Técnica de Planificación:
Gisella Dimodica, Directora General de Cooperación Internacional.
Karina Ayub, Directora de Cooperación Internacional.
Ministerio de Hacienda:
Fernando Santander, Dirección de Política de Endeudamiento.
ANEXO 2. Marco de Asociación País España-Paraguay 2020-2023
ÍNDICE
1. Resumen ejecutivo.
2. Situación inicial.
2.1 Contexto del país.
2.2 Antecedentes de la Cooperación Española en Paraguay.
2.3 Principios de Eficacia.
2.4 Conclusiones.
3. Resultados de desarrollo: Estrategia de desarrollo sostenible.
3.1 ODS, Metas y Líneas de Acción priorizadas.
3.2 Personas, Prosperidad, Planeta y Paz.
3.3 Contribución a los 16 ODS: Marco de Resultados.
4. Implementación de la estrategia.
4.1 Alianzas: Cuadro de Asociación.
4.2 Modalidades e Instrumentos.
4.3 Recursos.
4.4 Riesgos.
5. Seguimiento, evaluación, rendición mutua de cuentas y transparencia.
5.1 Seguimiento.
5.2 Evaluación.
5.3 Rendición Mutua de Cuentas y Transparencia.
Glosario de acrónimos.
Anexos.
– Matriz Marco de Resultados.
– Matriz Cuadro de Asociación.
– Matriz de Previsión de Recursos.
1. Resumen ejecutivo
La Cooperación Española, en estrecho diálogo y negociación con las instituciones de Paraguay, en el marco del Convenio General Básico de Cooperación Científica, Técnica y Cultural, firmado el 7 de febrero de 1990, han elaborado el nuevo Marco de Asociación País (MAP) que define las prioridades estratégicas en las que se concentrará la Cooperación Hispano-Paraguaya para el periodo 2020-2023. El MAP tiene el objetivo de contribuir al desarrollo humano sostenible y a la erradicación de la pobreza en Paraguay de manera alineada con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, el V Plan Director de la Cooperación Española 2018-2021 y el Plan Nacional de Desarrollo 2030 de Paraguay.
Como fruto de los procesos de diálogo con todos los actores implicados, en este MAP han quedado establecidos los objetivos y resultados de desarrollo a los que se contribuirá, el rol que va a desempeñar cada actor de la cooperación, las modalidades e instrumentos que se utilizarán, los recursos previstos y los mecanismos de seguimiento, evaluación y rendición de cuentas. De esta forma, a través del MAP se pretende impulsar una mayor apropiación, alineamiento, armonización, previsibilidad y coherencia de las intervenciones de la Cooperación Española (CE) en Paraguay.
Durante las últimas dos décadas, Paraguay ha experimentado un fuerte crecimiento económico, debido en parte al auge de las exportaciones de productos agropecuarios (principalmente la soja y la carne bovina) con los buenos precios obtenidos en el mercado internacional y al potencial hidroeléctrico del país que le ha convertido en el mayor exportador de electricidad limpia del mundo. La mejora de la situación económica ha permitido reducir la pobreza (desde 2003, la pobreza total y la extrema disminuyeron en 49 y 65 por ciento, respectivamente), ampliar la clase media (casi se ha duplicado desde 2003, alcanzando a un 38% de la población total) y aumentar progresivamente el bienestar de la ciudadanía en ámbitos como el acceso a los servicios de salud o el aumento en la cobertura de educación y protección social. Estos datos económicos favorables han conducido a que Paraguay pase a ser considerado desde el año 2017 como un país de Desarrollo Humano Alto y de Renta Media Alta.
Sin embargo, a pesar de los buenos resultados en varias dimensiones del desarrollo en los últimos años, Paraguay enfrenta importantes retos a medio plazo para sostener el desempeño económico, hacer más inclusivo y equitativo el modelo de desarrollo en un marco de mayor democracia y respeto a los derechos humanos, reducir aún más los niveles de pobreza, combatir las grandes desigualdades, mejorar el acceso a servicios sociales básicos y generar oportunidades económicas para todos los estratos sociales. Por ello, de acuerdo con el Plan Director de la Cooperación Española vigente (PD 2018-2021), Paraguay es considerado un «país de asociación prioritario», en el que se debe apostar por intervenciones centradas en la construcción de resiliencia, el apoyo en la transición hacia modelos productivos sostenibles, la garantía de servicios sociales de calidad, el fomento de la diversidad y la inclusión, y la construcción institucional.
Concretamente, en el ámbito social, el país enfrenta importantes desafíos en el sector de la salud, ya que a pesar de las mejoras experimentadas en los últimos años, aún se mantienen importantes déficits en el acceso y la cobertura de la atención sanitaria, que afectan de manera más específica a las mujeres y a la población de las zonas rurales, con la persistencia de elevados índices de mortalidad materno-infantil. En lo que se refiere a educación, todavía hay numerosos retos, destacándose la necesidad de mejorar la calidad educativa, que se traduzca en un incremento –en cantidad y en calidad– de las competencias asumidas por los alumnos y, especialmente, en el sistema de formación profesional que mejore su orientación hacia la empleabilidad de los jóvenes.
En lo que relativo al desarrollo territorial, la falta de un adecuado ordenamiento del territorio ha generado la proliferación de asentamientos informales con un acceso limitado a servicios públicos y una importante degradación ambiental, patrimonial y urbanística. Análogamente, pese a los avances en la cobertura de agua potable, aún un 22% de la población no tiene acceso a la misma. Por lo que se refiere al saneamiento, el país presenta niveles muy bajos de tratamiento de aguas residuales (sólo 12.2% con acceso a alcantarillado sanitario y 2% tratamiento de efluentes) y una elevada contaminación de los recursos hídricos, lo cual conlleva riesgos claros para la salud y el medio ambiente.
En el ámbito económico, a pesar del crecimiento económico experimentado en los últimos años, son numerosos los retos que enfrenta el país, tales como la insuficiente diversificación de la matriz productiva nacional, la limitada competitividad de su economía, el escaso desarrollo en innovación, la baja productividad de los productores de pequeña escala y las elevadas tasas de informalidad laboral que alcanzan aproximadamente el 65% (con estimaciones de más de 80% en la economía rural).
En el ámbito político e institucional, el país presenta cierta estabilidad política y ha avanzado en fortalecer las instituciones que componen el Estado de Derecho. En este contexto, los principales desafíos se refieren a la mejora del acceso a la justicia, la plena realización de los derechos humanos, especialmente para los grupos en situación de exclusión, el fortalecimiento de las capacidades y la mejora de la transparencia y la rendición de cuentas de la administración pública. Existen también retos derivados de la escasa descentralización de competencias a los territorios, persistiendo un elevado nivel de centralismo estatal en la gestión de las políticas públicas, lo cual tiene un impacto directo sobre los servicios sociales ofertados a los ciudadanos.
Por otro lado, la situación de la mujer en Paraguay presenta notables brechas en el acceso a la salud, educación, trabajo, remuneración y especialmente en los espacios de participación y representación. La violencia de género sigue siendo un problema de gran magnitud, con un importante incremento de víctimas mortales al año y miles de casos reportados de violencias contra las mujeres. También, resulta alarmante que uno de cada cuatro embarazos en el país se produzca en la adolescencia, impactando de manera directa en las oportunidades de desarrollo a futuro de esas mujeres.
Para hacer frente a estos desafíos, Paraguay ha adoptado la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas como política pública del Gobierno Nacional, comprometiéndose a implementarla y a alinear la planificación nacional con la misma. Para ello, se ha creado en 2016 la Comisión ODS Paraguay 2030, instancia encargada de la implementación, seguimiento y monitoreo de los compromisos internacionales asumidos por el país en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Con el apoyo de dicha Comisión, se ha presentado en 2018 el primer Examen Nacional Voluntario sobre los avances en la implementación de la Agenda 2030 en el país y se actualizó en el transcurso del año 2019 el Plan Nacional de Desarrollo para alinearlo a los ODS y sus respectivas metas.
En coherencia con este paradigma de desarrollo, el MAP, a través de los distintos instrumentos y modalidades de la CE así como de sus diferentes actores, pretende contribuir a la consecución de los ODS en Paraguay. Concretamente, la cooperación Hispano-Paraguaya en el periodo 2020-2023 concentrará sus esfuerzos en 8 ODS y 15 Metas de la Agenda 2030, según se relaciona a continuación:
Estos 8 ODS y 15 Metas de la Agenda 2030 priorizados se alinean con 18 Líneas de Acción del V Plan Director de la CE, que se han traducido, a su vez, en 22 Resultados Intermedios de Desarrollo, los cuales guiarán las intervenciones que realicen los diferentes actores de la cooperación en el marco del presente MAP.
Para la selección de los ODS, Metas y Líneas de Acción en los que se va a enfocar la CE en Paraguay en los próximos 4 años, se han tomado en cuenta las prioridades de desarrollo de Paraguay fijadas en el Plan Nacional de Desarrollo 2030 (PND 2030); las prioridades fijadas para los Países Renta Media (PRM) en el V Plan Director de la CE 2018-2021; las ventajas comparativas de la Cooperación Española en Paraguay, como resultado de la experiencia acumulada en las diferentes intervenciones realizadas a lo largo de los años; y los resultados de un análisis estratégico del contexto, en el que se han identificado los sectores que constituyen los mayores desafíos de desarrollo del país.
En Paraguay, la CE mantiene un diálogo permanente con el Gobierno en todos los niveles del Estado, sustentado en la interacción directa con los responsables públicos, el acompañamiento de procesos y el establecimiento de relaciones de confianza y continuidad para promover el desarrollo sostenible y el cumplimiento de los ODS.
En este sentido, la CE reconoce y promueve la rectoría de las instituciones del Paraguay sobre las políticas de desarrollo. Por ello, el presente MAP pone especial énfasis en la apropiación y en el alineamiento de las intervenciones de la CE con el PND 2030, por ser el instrumento de planificación estratégica de largo plazo que marca la política de desarrollo nacional. El PND 2030 fue aprobado inicialmente en 2014 y recientemente actualizado a finales de 2019, con metas intermedias hasta 2023 y metas finales hasta 2030. El proceso de elaboración y actualización se llevó a cabo bajo el liderazgo de la Secretaría Técnica de Planificación del Desarrollo Económico y Social (STP) contando con una importante participación de la sociedad civil a través de distintos mecanismos y espacios. El PND 2030 marca las prioridades de las políticas públicas de desarrollo a través de cuatro ejes relacionados con el desarrollo social, el crecimiento económico inclusivo, la proyección de Paraguay en el mundo y el refuerzo político institucional, articulados alrededor a 16 objetivos, en torno a los cuáles se han alineado los resultados de desarrollo que se han previsto en el MAP 2020-2023.
Para coordinar las intervenciones en cooperación, la CE mantiene una fluida relación con el Comité Técnico Interinstitucional del Gobierno del Paraguay, compuesto por el Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Secretaría Técnica de Planificación del Desarrollo Económico y Social, como instituciones rectoras de la cooperación en el país; así como con la Comisión ODS Paraguay 2030. Estos dos espacios han permitido un diálogo más estratégico entre la Cooperación Española y el Gobierno paraguayo sobre objetivos, lineamientos, formas de implementación de la cooperación y alineamiento a las estrategias de desarrollo transversales y sectoriales, por ello, estos espacios de coordinación se seguirán consolidando y fortaleciendo en el marco del MAP.
Para la implementación del MAP, la CE pretende promover la construcción y fortalecimiento de alianzas estratégicas con diferentes actores (públicos, privados y agentes sociales) comprometidos con los ODS de forma que se puedan coordinar y armonizar las diferentes intervenciones. En este sentido, el MAP constituirá el marco de referencia para impulsar relaciones horizontales entre organismos homólogos de España y Paraguay, así como para el establecimiento de alianzas a diferentes niveles entre actores de la CE con instituciones públicas y agentes sociales de Paraguay.
Tendrán especial incidencia en la implementación del Marco de Asociación: la Administración General del Estado y otras entidades que integran el sector público institucional estatal, las Comunidades Autónomas y Entidades Locales, las Organizaciones no Gubernamentales de Desarrollo, las universidades, el sector privado, los Organismos Multilaterales, la Cooperación Iberoamericana, la Unión Europea y el Programa Iberoamericano de Cooperación Sur-Sur y Triangular.
En cuanto a los actores de la Cooperación Española presentes en el país, se destaca: la Oficina Técnica de Cooperación (OTC) de la AECID, el Centro Cultural Español Juan de Salazar (CCEJS) en Asunción y varias ONGD españolas agrupadas en la Coordinadora de ONG españolas en Paraguay (COEPY). También, tiene notable presencia en el país el sector empresarial representado por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España (OFECOMES), cuya participación activa en la implementación del MAP representa una propuesta novedosa en el marco del presente MAP. En concreto, se buscará profundizar en la interlocución con este sector e impulsar programas y alianzas multi-actores que propicien la integración efectiva del sector privado en las intervenciones de desarrollo, en línea con las recomendaciones de la Agenda 2030.
Para el logro de los resultados propuestos, este MAP prevé seguir utilizando los instrumentos de financiamiento actualmente en uso: programas y proyectos de cooperación bilateral, convenios, proyectos y acciones de innovación con Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo (ONGD). También se trabajará con cooperación delegada de la Unión Europea, así como las subvenciones de Cooperación Cultural. Se contará también con instrumentos con fuerte componente de financiación como la cooperación reembolsable, el Fondo para la Promoción del Desarrollo (FONPRODE), el Fondo Español de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS), la Facilidad de Inversión en América Latina (LAIF) y otros mecanismos diferenciados y modalidades de cooperación más ajustados a los Países de Renta Media (PRM), tales como alianzas público- privadas para el desarrollo, asistencias técnicas para el desarrollo de capacidades y la cooperación sur-sur y triangular. Asimismo, se promoverán en todo momento las alianzas multiactor, para lo cual se buscará la incorporación de actores del sector privado, organismos internacionales y locales, para lograr el máximo impacto. También, se promoverán instrumentos de cooperación regionales, multilaterales y multi-bilaterales.
El MAP Paraguay-España cuenta con una estimación presupuestaria para el periodo 2020-2023 de aproximadamente 142 millones de euros, para ser ejecutados en intervenciones enmarcadas en los 8 Objetivos de Desarrollo Sostenible priorizados. Sin embargo, su asignación definitiva se realizará en los procedimientos anuales correspondientes y estará sujeta a la disponibilidad presupuestaria.
Se establecerá un sistema de seguimiento que permitirá contar con una actualización anual del avance de los indicadores del nivel de resultados intermedios definidos en la Matriz de Resultados (ver Anexo 1). Como resultado del mecanismo de seguimiento, se generará un Informe Anual de Seguimiento que contemplará el avance en su consecución y la contribución de la CE a los resultados de desarrollo del país.
El Informe Anual de Seguimiento será coordinado por la OTC y para su elaboración se activarán un conjunto de reuniones con instituciones contrapartes, ONGD españolas y sus socias locales y actores estratégicos que realizarán sus aportes sobre los avances conseguidos y elaborarán recomendaciones que orienten los esfuerzos de la CE en función de los objetivos definidos en el MAP.
Se realizará, además, una evaluación final externa del MAP 2020-2023, ejercicio que se llevará a cabo bajo el liderazgo y acompañamiento de la Dirección General de Políticas de Desarrollo Sostenible (DGPOLDES).
Con respecto a la transparencia y la rendición de cuentas, se destaca, por un lado, el rol de la Comisión de Seguimiento y Evaluación (CSE) de la Comisión Mixta Hispano-Paraguaya, que en el marco del MAP se constituirá como el espacio de coordinación de más alto nivel de la Cooperación Española con el Gobierno de Paraguay; y por el otro, el papel del Grupo Estable de Coordinación en el Terreno (GEC) conformado por los actores de la CE con presencia en Paraguay.
También, actuarán en función de la rendición de cuentas los Comités de Seguimiento bilaterales de los diferentes proyectos en los que la AECID participa junto a otros actores de la cooperación.
Análogamente, cabe poner de relieve otros espacios específicos de rendición de cuentas, tales como la Mesa de Cooperantes y las Mesas Sectoriales de Donantes convocadas y lideradas por el gobierno paraguayo, en las que la OTC participará activamente junto con los diferentes actores de la cooperación presentes en el país. En la misma línea, los Encuentros de Jefes de Cooperación de los países miembros de la UE, lideradas por el jefe de la sección de cooperación de la Delegación de la UE (DUE), servirán de mecanismos de comunicación, transparencia y articulación de las respectivas intervenciones.
Por último, cabe mencionar que la OTC implementará una estrategia de comunicación para garantizar la oportuna información sobre los desafíos, oportunidades y resultados de la cooperación española en Paraguay. Dicha estrategia tomará en cuenta tanto los grupos receptores de la cooperación, como los donantes y otros actores involucrados, para asegurar la rendición de cuentas multinivel (vertical y horizontal).
2. Situación inicial
2.1 Contexto del país.
Incorporación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.
Dentro de los cambios sustanciales acontecidos en el contexto de Paraguay desde la elaboración del último Marco de Asociación País (MAP), sin duda, destacan los compromisos asumidos por Paraguay con el mundo, como signatario de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. A este respecto, el país ha dado pasos importantes para la incorporación de esta Agenda en sus políticas públicas y estrategias de desarrollo y para la aceleración en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
En primer lugar, ha construido un marco institucional de coordinación e implementación de los ODS, con la creación en septiembre de 2016 de la «Comisión Interinstitucional de Coordinación para la implementación, seguimiento y monitoreo de los compromisos internacionales asumidos por el país en el marco de los ODS» -Comisión ODS Paraguay 2030. Esta Comisión, que tiene como principal función impulsar el cumplimiento de los ODS, está integrada por representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE), Ministerio de Hacienda (MH), Secretaría Técnica de Planificación del Desarrollo Económico y Social (STP) y el Gabinete Social de la Presidencia (GSP). A través de la Comisión se ha llevado cabo la apropiación de la Agenda 2030 en las políticas institucionales y el establecimiento de alianzas estratégicas con el sector privado y la sociedad civil para mejorar el cumplimiento de las metas para el año 2030.
En segundo lugar, el Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2030 (PND 2030), que se aprobó en diciembre de 2014, por tanto, de manera previa a la publicación de la Agenda de Desarrollo 2030, se ha actualizado en el transcurso del año 2019 para alinearse a los ODS y a sus metas. De esta forma, en la actualización del PND 2030 se puede comprobar como cada uno de los ODS está cubierto por al menos un Eje Estratégico o una Línea Transversal del PND, tal como se visualiza en el siguiente gráfico:
Gráfico I. Alineamiento de PND 2030 con los ODS
En tercer lugar, el Gobierno de Paraguay emitió en junio de 2018 el «Informe Nacional Voluntario sobre la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible». En este primer Informe Nacional se abordan, en enfoque de procesos, los avances, desde el inicio de las actividades hasta la fecha, en la organización del país con miras a la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, especialmente en lo relativo al marco de políticas vigentes y a los arreglos institucionales para la implementación, seguimiento y cumplimiento. En los próximos informes, se proyecta enfocar de manera más específica cada uno de los ODS, reportando los avances en el desarrollo y cumplimiento individual, con base a sus respectivos indicadores.
En cuarto lugar, se ha avanzado en la construcción de los indicadores de las metas ODS para el seguimiento del cumplimiento de los ODS. La Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC) es el ente encargado de coordinar esta acción a través del Comité Técnico de Monitoreo Estadístico de la Comisión ODS Paraguay. Al finales de 2018, de los 241 indicadores asociados a las 169 metas de los ODS, se han logrado producir un total de 77 indicadores, entre globales, alternativos y complementarios, para dar respuesta parcial a 12 ODS y 38 metas.
A continuación se realiza un análisis de contexto, que contribuye a identificar algunos de los principales ámbitos y desafíos que afronta el país para lograr alcanzar los compromisos asumidos en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y dar cumplimiento a los ODS.
Contexto Social.
Según el último Censo Nacional de Población y Viviendas de 2012, Paraguay tiene 6.78 millones de habitantes(1) (49.6% mujeres). Su población es joven (50% menor de 26 años) y presenta una alta concentración de población en el Departamento Central (37% de población total), uno de los 17 departamentos del país. Un 1.7% de la población se autoidentifica como indígena y un 0.2% como afrodescendiente. En el Censo Nacional de 2012 se refleja que las personas con discapacidad representan estimativamente un 10.7% de la población total.
(1) DGEEC – Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos 2018.
Según el índice de Desarrollo Humano (IDH), hasta el año 2015, Paraguay estaba en el grupo de Desarrollo Humano Medio. Sin embargo, en el año 2017, el IDH alcanzó el 0,702, lo que ha situado al país dentro de la categoría de Desarrollo Humano Alto, ocupando el puesto 110 de 189 países acorde al nivel de desarrollo.
La situación ventajosa de Paraguay en el desarrollo humano, sin embargo, se reduce al considerar las desigualdades, ubicándose entre los países más desiguales del mundo, en relación con la distribución del ingreso y de la tierra. El coeficiente Gini, indicador que se usa para medir el nivel de desigualdad existente, según datos del Banco Mundial para el año 2017, alcanza el 48.8. Con este resultado, Paraguay mantiene un nivel de desigualdad sobre el promedio de las naciones de América Latina, que es de 0,469 puntos, y significativamente más elevado que los 0,317 puntos de desigualdad que tienen los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Concretamente, persisten importantes desigualdades, relacionadas no solo con los ingresos sino también con diferentes dimensiones del bienestar social, y que afectan sobre todo a colectivos vulnerables, siendo el lugar de nacimiento, el origen étnico o el género, determinantes para el ejercicio de derechos, el acceso a los servicios básicos, la participación en las políticas públicas y oportunidades de desarrollo.
En el ámbito de la salud, se puede afirmar que Paraguay ha mostrado avances hacia el aumento del acceso y la cobertura universal, mediante la conformación y puesta en marcha de las Unidades de Salud de la Familia (USF), incrementándose la cobertura de la atención de la población, principalmente de aquella que vive en zonas distantes y vulnerables. No obstante, a pesar de los mencionados avances, el Sistema de Salud está poco organizado, con fragmentación institucional, servicios dispersos y con débil coordinación, insuficiente cobertura sobre todo en el nivel primario, y deficiencias en las capacidades de muchos hospitales regionales.
Los programas y servicios de salud están muy centralizados, lo que resta capacidad de gestión a nivel departamental. La descentralización del sistema, como sucede en otros sectores, no ha avanzado mucho. Una prueba de ello es que las Gobernaciones y Municipalidades participan apenas en un 3% del gasto público en salud.
Existe una percepción generalizada de la población sobre el Sistema de Salud que es considerado como insatisfactorio, poco dinámico e ineficaz. Uno de los elementos de mayor disconformidad es el alto «gasto de bolsillo» (elevados pagos directos por los usuarios, que llegaron a representar un 49% en 2018(2), que dificultan el uso efectivo de los servicios de salud y refuerzan las desigualdades). A estas deficiencias, se suman la ineficacia en la gestión sanitaria en general y, especialmente, en la gestión de recursos humanos, detectándose de manera persistente falta de personal sanitario en los establecimientos de las comunidades de mediana y baja población. Toda esta situación genera que el acceso y la cobertura de la salud sean limitados, especialmente para las poblaciones de las zonas rurales, que no tienen derecho a un conjunto de prestaciones específicas y garantizadas.
(2) Estudio multidimensional de Paraguay: Volumen I. Evaluación inicial © OCDE 2018.
En lo que a educación se refiere, en los últimos años el progreso ha sido notable. Según datos de la DGEEC (2018), la tasa de alfabetización es de 94.65%. La asistencia escolar supera el 90% entre los menores de edad (5 a 14 años) y declina significativamente a partir de los 15 años. En otros términos, aunque en educación secundaria (y sobre todo en educación terciaria) el acceso ha aumentado rápidamente, las tasas brutas de matrícula, del 35%, siguen siendo bajas comparadas con las que registran los países de la región(3). Las brechas en el acceso a la escuela aún son importantes en educación primaria y secundaria; y, en ambos casos, las diferencias entre las áreas rurales y urbanas son significativa.
(3) Estudio multidimensional de Paraguay: Volumen I. Evaluación inicial © OCDE 2018.
Entre los principales retos que afronta el sector educativo se cuentan las carencias de capacitación del personal docente y las insuficiencias en infraestructuras adecuadas. Además, pese a las mejoras registradas en materia de cobertura en el acceso a la educación, hay déficits en la efectiva inclusión de niños/as con discapacidad en el sistema educativo. Otro importante desafío es la mejora de la calidad de la enseñanza. Los resultados del aprendizaje no están a la altura de las competencias esperadas, según se refieren en el Plan Nacional de Educación (tal es el caso para casi tres cuartas partes de los alumnos de tercer grado). Una importante deficiencia del sistema educativo se encuentra en el sistema de formación profesional que no cuenta con una adecuada malla curricular orientada a la profesionalización de los jóvenes.
En el ámbito de la protección social se percibe un aumento de acceso a programas, así como un esfuerzo hacia la creación de un Sistema de Protección Social Nacional único. Se debe destacar que en el año 2018 la Secretaría de Acción Social (SAS) ha elevado su rango y se ha convertido en Ministerio de Desarrollo Social (MDS), lo que demuestra el interés del gobierno en impulsar políticas y planes en materia de desarrollo y equidad social. Sin embargo, aún se deben mejorar y ampliar sustancialmente las iniciativas que contribuyan a mejorar el acceso a los servicios sociales de las familias que viven en situación de vulnerabilidad.
En lo que respecta al desarrollo territorial, Paraguay sufre un proceso de concentración urbana, deterioro ambiental y desequilibrios, producto de su modelo de desarrollo histórico. Debido a la falta de una planificación y normativa adecuadas en materia territorial, el país sufre una urbanización escasamente regulada que ha generado la proliferación de asentamientos informales, el acceso irregular a servicios públicos, la extensión de la informalidad y la ausencia de gobernanza urbana. A esta situación, se suma que los municipios tienen muy escasa capacidad recaudatoria y de generación de ingresos, más aún por el incipiente ordenamiento territorial y la falta de un soporte catastral para apoyar sistemas impositivos municipales. La falta de un adecuado marco normativo e institucional para la gestión de los residuos sólidos es una importante dificultad que se enfrenta en el ámbito de la gestión territorial.
En relación al ámbito de cultura y patrimonio, se han logrado importantes avances, entre los que destaca la aprobación de la reciente Ley N° 5621/2017 de Protección del Patrimonio Cultural, que establece el marco para la protección, la preservación y el rescate de los bienes culturales del país; así como el Plan Nacional de Cultura 2018-2023, que trata de promover las diversas actividades y manifestaciones culturales y artísticas del país, acercándolas a la ciudadanía. Desde la Secretaria Nacional de Cultura (SNC) se han realizado esfuerzos para la protección del Patrimonio Cultural Material e Inmaterial y para garantizar el acceso a los bienes y servicios culturales para todos los ciudadanos del país.
Sin embargo, al margen de estos avances, hay que destacar que el presupuesto asignado a la SNC representa tan sólo el 0,04% del Presupuesto General de la Nación. La baja inversión institucional en esta instancia no ofrece una base presupuestaria suficiente para promocionar y aprovechar el patrimonio e identidad cultural de Paraguay en todas sus potencialidades y para poder poner en valor el patrimonio artístico del interior del país ya que la institucionalidad cultural está centralizada en la capital, Asunción.
Contexto económico.
En los últimos años, Paraguay ha presentado un sólido crecimiento económico y una fuerte reducción de la pobreza. Este crecimiento económico ha sido significativo en los 5 últimos años, dado el comportamiento del resto de países de la región y, especialmente, de sus principales socios comerciales, Brasil y Argentina. Así, se han alcanzado tasas del 4,9% en 2014, 3,1% en 2015, 4,3% en 2016, 4,8% en 2017 y 3,7% en 2018(4). Según el Banco Central de Paraguay, el PIB per cápita en 2018 se situó en 5.869 USD, lo que enmarca al país en el grupo de Países de Renta Media Alta.
(4) Informe País. Fondo Monetario Internacional. Abril 2019.
Este crecimiento económico ha sido acompañado por una importante disminución de la pobreza. Concretamente, desde 2003, la pobreza total y la extrema disminuyeron en 49 y 65 por ciento, respectivamente. Asimismo, uno de los efectos de esta importante prosperidad económica es que la clase media del país casi se ha duplicado desde 2003, alcanzando a un 38% de la población total y convirtiéndose así en el segundo grupo más grande, justo por debajo de la población vulnerable(5). No obstante, si bien los datos macroeconómicos son buenos, persisten importantes bolsas de pobreza con datos que indican que en 2017 la pobreza extrema alcanzó a un 4.41% de la población y la pobreza moderada a un 22.0%, sobre un total del 26.4% de pobreza total(6).
(5) Paraguay. Diagnóstico Sistémico del País. Grupo Banco Mundial. Junio 2018.
(6) Paraguay. Diagnóstico Sistémico del País. Grupo Banco Mundial. Junio 2018.
En lo que respecta al modelo económico y productivo de Paraguay, el mismo se ha caracterizado por ser una economía pequeña, abierta y altamente dependiente del sector agropecuario (principalmente la soja y la carne bovina). Este sector ha sido el principal motor del crecimiento económico durante las décadas pasadas gracias al auge de las exportaciones, que ha generado gran parte del superávit macroeconómico. Las importantes inversiones extranjeras, la mejora en la calidad de los productos y los precios favorables del mercado internacional han hecho que Paraguay sea el tercer exportador de soja del mundo, el séptimo de maíz, el sexto de carne y el décimo de trigo.
A la vez, cabe destacar que el crecimiento económico del país ha estado basado en otro recurso del enorme patrimonio natural del país, en relación al potencial hidroeléctrico, que constituye un elemento fundamental de su economía. Las dos centrales binacionales, compartidas respectivamente con Brasil (Itaipú) y Argentina (Yacyretá), suman una capacidad de 17.200 megavatios (MW) que comparten Paraguay y sus vecinos. Dado que Paraguay solo utiliza una fracción de su cuota de electricidad y exporta el resto, el país se ha convertido en el mayor exportador de electricidad limpia del mundo. Las dos centrales binacionales aportan alrededor del 10% del PIB. La capacidad de generación de Paraguay también dota al país de un excedente de electricidad a bajo costo, un activo importante para atraer inversión extranjera(7).
(7) Estudio multidimensional de Paraguay: Volumen I. Evaluación inicial © OCDE 201.
En relación al mercado laboral, se presenta un índice de desempleo relativamente bajo, alrededor del 5.9% de la población activa en 2018; siendo uno de los más bajos de la región. En este ámbito, se ha registrado una transformación dinámica en las últimas décadas, con una migración progresivamente creciente del sector de la agricultura hacia el de los servicios, la creación de empleo en el sector formal, un incremento general de la productividad y el aumento de los ingresos. A raíz de esta transición, la agricultura registró un crecimiento negativo del empleo, por lo que su contribución relativa al empleo total disminuyó del 25% en 2008 al 22% en 2016. Esta tendencia visibiliza el hecho que, aunque el modelo de desarrollo está basado principalmente en la agricultura y la ganadería, sin embargo, la economía está pasando por una transformación estructural, migrando de la agricultura hacia los servicios y, en menor medida, hacia la industria(8).
(8) Paraguay. Diagnóstico Sistémico del País. Junio 2018. Grupo Banco Mundial.
Sin embargo, a pesar de los aspectos positivos mencionados, el sistema económico y productivo de Paraguay sigue presentando debilidades estructurales que, por una parte, cimientan y propician la transmisión generacional de la pobreza y, por otra parte, comprometen un desarrollo sostenido a medio y largo plazo.
Por un lado, el modelo de desarrollo rural, altamente dependiente de la ganadería extensiva y de una agricultura mecanizada altamente productiva, se basa en un contexto de elevada concentración de la propiedad de los factores de producción, sobre todo de la tierra (aproximadamente el 90% de la tierra pertenece al 5% de los propietarios); ubicando a Paraguay como el país con el mayor nivel de desigualdad de tierras en el mundo, con un coeficiente de GINI de 0.93(9). Este modelo ha priorizado la producción en fincas de medio y gran tamaño, orientada principalmente a la generación de materias primas para el mercado internacional y apoyada por medio de ingentes inversiones públicas, especialmente en infraestructura de transporte a lo largo de los corredores de la carne y la soja; sectores éstos que, sin embargo, contribuyen proporcionalmente poco a los ingresos públicos, debido a la presión fiscal diferencial.
(9) Paraguay. Diagnóstico Sistémico del País. Junio 2018. Grupo Banco Mundial.
Consecuentemente, la productividad de la mayoría de los cultivos de las huertas familiares se ha estancado y en algunos casos se ha deteriorado, debido a que los productores de pequeña escala, mayormente campesinos e indígenas cuentan con acceso limitado a los recursos productivos fundamentales como tierra, capital, infraestructura, asistencia técnica y mecanismos adecuados de comercialización. Así, paradójicamente, en Paraguay se registra una tendencia al aumento de las importaciones de productos agrícolas de consumo desde otros países (Brasil, Argentina, Chile, entre otros). Como consecuencia de este modelo productivo, la alimentación en Paraguay actualmente no está garantizada para toda la población, ni en calidad ni en cantidad suficiente. Según el informe «El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo» de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, 2018), en Paraguay viven unas 800.000 personas subalimentadas, lo que equivale al 11% de su población.
Por el otro lado, al igual que el sector primario, los sectores secundario y terciario se encuentran escasamente diversificados. El sector industrial cuenta con pocas infraestructuras y baja tecnificación, lo cual reduce drásticamente su capacidad de aportar valor en la cadena productiva. Asimismo, el sector de los servicios está en fase de desarrollo (en algunos casos, en etapa incipiente, como en el ámbito tecnológico, la economía verde y la economía naranja), con un sector público poco eficiente que sigue representando, al día de hoy, uno de los mayores empleadores a nivel nacional. Además de la escasez de infraestructuras que constituye un desafío significativo que afecta la productividad en todos los sectores de la economía, el déficit de capital humano cualificado y capacitado, como resultado de las deficiencias del sistema educativo (educación y formación profesional), representan un importante escollo para la generación de trabajo decente.
Como resultado de las problemáticas descritas, el tejido productivo se caracteriza por un número altísimo de pequeñas empresas, (concretamente las micro y pequeñas empresas representan el 97,1 por ciento del total de empresas en Paraguay y son responsables del 65,2 por ciento del empleo(10)), escasamente profesionalizadas y con aporte muy limitado en la cadena de valor. Asimismo, buena parte de las empresas existentes en Paraguay -y en particular en zonas rurales o alejadas del área de influencia de las capitales departamentales más importantes- no son capaces de absorber a la población activa existente en la actualidad, o bien no cumplen con los requisitos para generar trabajo decente.
(10) Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2030.
Otro aspecto problemático del contexto es el alto índice de informalidad laboral y subempleo, a lo largo de toda la cadena de suministros. En el periodo 2012-2017, la tasa de informalidad se mantuvo entre el 65% y el 70%, es decir, entre 6 y 7 de cada 10 personas de más de 15 años ocupadas están trabajando en situación de informalidad. En términos absolutos, en el año 2017, 1 millón 681 mil personas estuvieron ocupadas de manera informal.
La población ocupada que vive en áreas rurales fue la más afectada por la informalidad, llegando en el año 2017 a 74,8% de los ocupados ante el 62,4% en áreas urbanas(11). La informalidad, de hecho, representa un problema estructural, que explica por qué el 44.5% de los trabajadores no gana el salario mínimo y también la baja cobertura de seguridad social, que redunda en una tasa elevada de desprotección social (la mayoría de la población se encuentra desprotegida ante enfermedades, vejez, invalidez, infortunios, maternidad y desempleo, entre otros)(12).
(11) DGEEC. 2018.
(12) Estudio multidimensional de Paraguay: Volumen I. Evaluación inicial © OCDE 2018.
En este contexto, uno de los principales desafíos que enfrenta el país es la diversificación de la base productiva y la multiplicación de oportunidades de trabajo decente, buscando una participación más amplia de la fuerza laboral en empleo productivo y formalizado; todo esto, tanto en el ámbito del emprendedurismo agrario y no agrario (cuentapropistas, micro, pequeñas y medianas empresas-MIPYMES, cooperativas agrarias y de servicios), como en el segmento del empleo por cuenta ajena, reforzando la capacidad del tejido empresarial ya existente para absorber a la población activa, cumpliendo con la normativa vigente y respetando los derechos para generar trabajo decente.
Entre las potencialidades del contexto, cabe resaltar el factor del bono demográfico, fenómeno por el cual el porcentaje de la población en edad de trabajar en Paraguay es mayor que la dependiente (niños, ancianos y personas enfermas). Un importante reto de esta coyuntura es que esta masa de población joven contribuya sustancialmente al crecimiento económico y la reducción de la pobreza a través de su inserción laboral. La participación productiva de los jóvenes en el mercado laboral representa, a la vez, una oportunidad y un desafío. Por un lado, se prevé la afluencia al mercado laboral de un boom de mano de obra. Por el otro, se calcula que para el aprovechamiento de esta inyección de fuerza laboral se requerirá ampliar la demanda en aproximadamente 65.000 nuevos empleos cada año hasta 2030, para lo cual se necesitan una economía dinámica y políticas públicas eficientes que promuevan la creación de empleo decente.
Contexto medioambiental: clima, energía y recursos hídricos.
Paraguay cuenta con unos ecosistemas diversos y abundantes recursos para la producción primaria. El país se halla ubicado en la Cuenca del Río de la Plata y cuenta con una densa red hídrica que constituye uno de los sistemas hidrográficos internacionales más importantes. Específicamente, el acuífero Guaraní, se considera uno de los más grandes reservorios subterráneos de agua dulce del planeta, se extiende sobre 71.700 km2 bajo los suelos de Paraguay. También, cabe mencionar que la formación Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA) constituye uno de los hábitats más diversos del mundo y el Gran Chaco es la región más extensa de bosques en América del Sur, después de la Amazonía.
La matriz energética del Paraguay es una de las más limpias de la región, lo que ha permitido al país mantener una baja intensidad en emisiones de dióxido de carbono. En este contexto, el país tiene un alto potencial de crecimiento verde, dada la riqueza de su patrimonio natural y de biodiversidad, así como la disponibilidad de energía limpia, lo cual es muy relevante para estimular innovación y creación de valor agregado en nuevos rubros económicos.
A nivel internacional, hay que destacar que Paraguay, signatario del Acuerdo de París sobre Cambio Climático, ha asumido el compromiso de reducción del 20% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), proyectadas al año 2030, en la Contribución Nacional Determinada (CND)(13) presentada ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). Asimismo, se han generado varias políticas y planes para enfrentar la lucha contra el cambio climático, entre las que destacan la Ley Nacional de Cambio Climático (2017), el Plan Nacional de Adaptación (2016) y el Plan Nacional de Mitigación y Programas de Acción (2017). También, se ha creado la Comisión Nacional de Cambio Climático (CNCC), instancia en la que se toman decisiones sobre la política climática del país.
(13) https://www4.unfccc.int/sites/ndcstaging/PublishedDocuments/Paraguay%20First/Documento%20INDC%20Paraguay%2001-10-15.pdf.
Aunque son relevantes los avances señalados, sin embargo, los temas ambientales todavía ocupan un espacio limitado en la agenda nacional a pesar de la reconocida vulnerabilidad del país a los impactos del cambio climático y la alta dependencia de su economía a las condiciones climáticas que hacen necesario que el enfoque de resiliencia se deba incorporar plenamente en todas las actuaciones. Sin embargo, las instituciones a cargo del sector ambiental son aún jóvenes, con un Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) creado en el año 2018 (fruto de la reconversión de la preexistente Secretaría Nacional del Ambiente) con una asignación presupuestaria del 0,05% del Presupuesto Nacional, lo que reduce significativamente su capacidad operativa y una Política Ambiental Nacional adoptada en el 2005, que no ha sido sometida a las necesarias actualizaciones.
Uno de los problemas ambientales más acuciantes a destacar es la deforestación, ocasionada principalmente por el aumento del uso del suelo con fines agrícolas y ganaderos, lo que ha intensificado la presión sobre el rico patrimonio ambiental. A pesar de la producción sustancial de hidroelectricidad en Paraguay, casi la mitad (45%) del consumo nacional de energía proviene de los biocombustibles. La frontera agrícola en expansión de Paraguay y su fuerte dependencia de los biocombustibles han contribuido a tasas de deforestación globalmente elevadas, reduciendo los bosques nativos atlánticos en aproximadamente un 95%.
La débil institucionalidad y la escasa eficiencia de las políticas públicas en el ámbito de la protección ambiental se reflejan también en el ámbito de la gestión de los recursos hídricos, que representa otro desafío crucial para la sostenibilidad ambiental del país. Las aguas de superficie y subterráneas registran a menudo niveles significativos de contaminación, vinculables a las áreas geográficas donde se concentran las actividades productivas y a los propios ciclos productivos agrícolas e/o industriales (aguas residuales sin tratamiento, etc.).
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