Real Decreto 1057/2022, de 27 de diciembre, por el que se aprueba el Plan estratégico estatal del patrimonio natural y de la biodiversidad a 2030, en aplicación de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad
España contribuirá a la futura Red Transeuropea de la Naturaleza, tanto en el medio terrestre como en el marino, con sus espacios protegidos Red Natura, sus espacios naturales protegidos, sus áreas protegidas por instrumentos internacionales y sus corredores ecológicos, y parte de ellas contribuirán al objetivo general de la UE un 10 % de áreas de protección estricta.
A fin de contribuir a una mejora de la gestión efectiva de los espacios protegidos, se aprobará, no más tarde de 2023, una revisión de las actuales Directrices de gestión para los espacios de la Red Natura 2000. Mediante estas directrices, se fomentará una mejora en el conocimiento de las especies y los tipos de hábitat de dichos espacios y se impulsará a la aprobación e implantación de instrumentos de gestión eficaces en toda la Red Natura 2000 en España, en los que se definan con claridad sus objetivos y medidas de conservación. Asimismo, se promoverá, a través de estas directrices, la incorporación en los planes de gestión de un apartado sobre adaptación de los mismos al cambio climático con, al menos, un diagnóstico que incluya un listado de especies y hábitats especialmente vulnerables, objetivos, acciones e indicadores de progreso y cumplimiento, así como un plan de conectividad con otros espacios protegidos.
Junto con la aprobación de las Directrices se colaborará activamente con las Comunidades Autónomas para que en 2023 se haya finalizado por completo el proceso de declaración de ZEC terrestres y que en 2028 se hayan revisado los objetivos y medidas del 100 % de estos espacios.
Al objeto de garantizar la idoneidad de las medidas de conservación, se favorecerá que en 2025 el 75 % de los espacios protegidos Red Natura 2000 evalúen regularmente la efectividad de las medidas adoptadas y que en 2030 este porcentaje sea del 100 %.
Igualmente, se efectuará un seguimiento de los trabajos de implementación del Marco de Acción Prioritaria para la financiación de la Red Natura 2000, se promoverá una revisión intermedia en 2024 y se revisará por completo antes de 2030. Este proceso de colaboración se extenderá a otros Estados miembros, con la finalidad de conseguir la gestión coordinada de la red ecológica coherente europea que es Natura 2000.
Por lo que respecta, en particular, a los espacios de Red Natura 2000 marina, se ha aprobado, en 2022, el Plan Director de la Red de Áreas Marinas Protegidas de España que incluye los criterios mínimos comunes de gestión coordinada y coherente, de acuerdo a las previsiones de la Ley 41/2010, de 29 de diciembre, de protección del medio marino y de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre.
Asimismo, en los próximos años se avanzará significativamente en la aprobación y aplicación de instrumentos de gestión de los espacios marinos protegidos de competencia estatal, mediante la aprobación, antes de 2025, de nuevos planes de gestión para 58 espacios marinos de la Red Natura 2000 y para el Área Marina Protegida del Corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo, y la actualización, antes de 2023, de los planes de gestión de 25 espacios marinos de la Red Natura 2000.
Para asegurar la conservación de los espacios marinos protegidos y de las especies marinas, desde el MITECO se pondrá en marcha un sistema de seguimiento y vigilancia en el medio marino, coordinado con las actuaciones que, en el ámbito de sus competencias, desarrollen el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, las Comunidades autónomas y otras administraciones y entidades, utilizando los medios técnicos y humanos necesarios que permitan garantizar dicho seguimiento y vigilancia.
A su vez se aprobarán unas Directrices de coordinación entre la Administración General del Estado y las Comunidades y Ciudades Autónomas para la mejora de la gestión de la biodiversidad marina y se establecerán mecanismos de coordinación con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la Guardia Civil, Salvamento Marítimo y otras entidades en materia de vigilancia de Espacios Marinos Protegidos y especies marinas amenazadas.
Las Reservas de la Biosfera, creadas a través del Programa MaB de la UNESCO, son espacios de gestión integrada, participativa y sostenible del patrimonio y de los recursos naturales, con los objetivos básicos de conjugar la preservación de la diversidad biológica con el desarrollo sostenible. Dado que se trata de una herramienta interesante para remediar los desequilibrios entre la humanidad y la naturaleza, es necesario reforzar su funcionamiento de manera que se favorezca la conectividad con otros espacios de gran valor natural. Así para 2030 las nuevas Reservas de la Biosfera que se creen, deberán contar en sus Planes de Gestión con mecanismos de conectividad con territorios más amplios, y al menos un 50 % de las existentes deberán modificarse para incluir este aspecto.
En lo que respecta a los humedales de Importancia Internacional del Convenio de Ramsar, otra de las figuras de protección por instrumentos internacionales que distingue la legislación, se regirán por lo previsto al respecto en el nuevo Plan Estratégico de Humedales aprobado en 2022 y en las medidas de recuperación paulatina de humedales se contará con la participación de todas las administraciones y agentes implicados.
Los Geoparques Mundiales de la UNESCO son figuras de protección por instrumentos internacionales, siendo España el segundo país del mundo con más geoparques y se prevé un aumento en España para los próximos años de vigencia del presente Plan estratégico. Al no existir aún un desarrollo normativo que regule su funcionamiento ni su coordinación con la Administración General del Estado y las comunidades autónomas, se impulsará la creación de una normativa para el Comité Nacional Español de Geoparques (CNEG) en colaboración con la AECID y con el IGME (CSIC).
Siguiendo los objetivos y aplicando las actuaciones del Plan Director de la Red de Parques Nacionales, en 2030 estarán representados en la Red de Parques Nacionales el 100 % de los sistemas naturales españoles incluidos en la Ley 30/2014, de 3 de diciembre, para lo que se hará un especial esfuerzo en incorporar a la red los sistemas naturales marinos.
De forma complementaria, se presentará a la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, no más tarde de mayo de 2024, una evaluación de la representatividad a medio y largo plazo de las redes de espacios naturales protegidos y espacios de la Red Natura 2000, en los diferentes escenarios climáticos posibles con el fin de que, por parte de las administraciones competentes, se dispongan las medidas oportunas para que dichas redes sigan cumpliendo los objetivos de conservación de hábitats y especies para las que fueron diseñadas(65).
(65) Ley 7/2021, de 20 de mayo, de cambio climático y transición energética.
3.3 Recuperación y restauración de ecosistemas
Objetivos generales:
– Restaurar los ecosistemas para recuperar y conservar el patrimonio natural y la biodiversidad, asegurar la conectividad ecológica y la conservación de los valores paisajísticos y garantizar la provisión de servicios de los ecosistemas, priorizando la utilización de soluciones basadas en la naturaleza(66). En conjunto, hasta 2030, se restaurará un 15 % de los ecosistemas degradados.
(66) Según la Resolución 5/5 «Soluciones basadas en la naturaleza en pro del desarrollo sostenible», aprobada por la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente el 2 de marzo de 2022, las soluciones basadas en la naturaleza consisten en medidas encaminadas a proteger, conservar, restaurar, utilizar de forma sostenible y gestionar los ecosistemas terrestres, de agua dulce, costeros y marinos naturales o modificados que hacen frente a los problemas sociales, económicos y ambientales de manera eficaz y adaptativa, procurando al mismo tiempo bienestar humano, servicios ecosistémicos, resiliencia y beneficios para la biodiversidad.
– Mantener la resiliencia del medio natural en su conjunto, que permita que los distintos ecosistemas sigan proporcionando servicios esenciales a los ciudadanos y a la sociedad facilitando la adaptación al cambio climático y contribuyendo a su mitigación mediante la fijación de carbono y contribuyendo también a la reducción del riesgo de desastres naturales.
Medidas para alcanzar los objetivos:
Para contribuir a una recuperación socioeconómica sostenible en respuesta a la crisis sanitaria del COVID-19, y como parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y en el contexto de la Década de Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas, en el marco del componente «Conservación y restauración de ecosistemas marinos y terrestres y su biodiversidad», se desarrollarán acciones de restauración ecológica, centradas especialmente en la restauración de ecosistemas en general y en especial de ecosistemas de humedal (incluyendo las turberas), bosques maduros, pastizales y praderas de fanerógamas marinas y el fomento de la conectividad y la infraestructura verde.
En línea con la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas, la implementación y mejora de la Infraestructura Verde pasa, por priorizar zonas de actuación donde restaurar los hábitats con el objeto de maximizar tanto las funciones ecosistémicas como la conectividad. Estas actuaciones asimismo contribuirán y darán respuesta al desarrollo de acciones de recuperación de ecosistemas en el medio plazo, de conformidad con lo que disponga el futuro instrumento vinculante de la UE sobre objetivo en materia de restauración ecológica.
Para ello, y en aplicación del futuro Reglamento de la UE sobre restauración de la naturaleza, y una vez se adopte el mismo, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en colaboración con las Comunidades Autónomas, adoptará el Plan nacional de restauración con los objetivos, acciones y calendario para el cumplimiento de los objetivos del Reglamento en el ámbito nacional. Ello conllevará, además, avanzar en 2023, en la cuantificación del estado de degradación de los diferentes ecosistemas y su porcentaje, por categorías, respecto del estado favorable de conservación de los hábitats que los componen, así como en la identificación de áreas prioritarias de mejora.
Se continuará asimismo con el impulso y refuerzo de la restauración de ecosistemas a través de actuaciones de restauración hidrológico-forestal y de restauración de zonas incendiadas, entre otros. Los proyectos de restauración deberán evolucionar hacia una visión holística e integral del sistema que se quiere recuperar, enfocando sus esfuerzos hacia la restauración de sistemas multifuncionales y la optimización de la provisión de servicios ecosistémicos.
Biodiversidad en tierras agrícolas y ganaderas.
La implementación del Plan Estratégico para la Política Agrícola Común en España 2023-2027 (PEPAC), aprobado por la Comisión Europea el 31 de agosto de 2022, deberá contribuir, a través de sus intervenciones, a potenciar los servicios ecosistémicos y a conservar los hábitats y los paisajes en los territorios agrícolas, reduciendo los impactos negativos que determinadas prácticas agrarias intensivas generan en la biodiversidad.
Esta es una exigencia de conformidad con el Reglamento 2021/2015, sobre los Planes Estratégicos de la PAC, que reconoce el papel de la PAC para minorar los impactos sobre el clima y el medio ambiente, y en particular sobre la biodiversidad, así como para aumentar los servicios ecosistémicos y la necesidad de reflejar esa mayor ambición. Establece como uno de los objetivos generales el de apoyar y reforzar la protección del medio ambiente, incluida la biodiversidad, y la acción por el clima y contribuir a alcanzar los objetivos medioambientales y climáticos de la Unión, entre ellos los compromisos contraídos en virtud del Acuerdo de París, exigiendo un riguroso diagnóstico del sector agrario en relación con estos objetivos y la realización de la correspondiente identificación de las necesidades. Además de los objetivos generales, se establecen distintos objetivos específicos, tres de ellos de carácter medioambiental, siendo el OE6 el de «Contribuir a detener y revertir la pérdida de biodiversidad, potenciar los servicios relacionados con los ecosistemas y conservar los hábitats y los paisajes».
Para poder abordar las necesidades identificadas, el Reglamento (UE) 2021/2015 sobre los Planes Estratégicos de la PAC y el Reglamento (UE) 2021/ 2116 sobre financiación, gestión y seguimiento de la PAC, ofrece la arquitectura medioambiental, que se compone de diversos instrumentos y tipos de intervención para alcanzar los objetivos medioambientales. La arquitectura medioambiental de la PAC incluye tres instrumentos que son la condicionalidad reforzada, los eco-regímenes y las varias intervenciones FEADER, incluidas las agroambientales. La condicionalidad reforzada, de obligado cumplimiento, incluye Buenas Condiciones Agrarias y Medioambientales (BCAM) y determinadas obligaciones derivadas de la normativa de la UE, denominados Requisitos Legales de Gestión (RLG).
Los eco-regímenes, de acogida voluntaria, permiten el diseño de medidas para contribuir a una mejora neta de la biodiversidad en el territorio cubierto por las actividades agrícolas y ganaderas. Para el periodo 2023-2027 se destinarán más de 5.500 millones de euros a esta línea de financiación del PEPAC. En el PEPAC se incluyen siete eco-regímenes relacionados con la agricultura baja en carbono y con la agroecología; varios de esos eco-regímenes contienen prácticas como son las de Pastoreo Extensivo (P1), Establecimiento de islas de biodiversidad (P2A), Siega sostenible (P2B), Espacios de biodiversidad en tierras de cultivo y en cultivos permanentes (P5), Cubierta vegetal espontánea o sembrada (P6) y Cubierta Inerte (P7) cuya implementación deberá, en el contexto de los objetivos fijados por el presente Plan Estratégico, contribuir a una mejora de la biodiversidad en el territorio cubierto por las actividades agrícolas y ganaderas. Los agricultores que se acojan a los eco-regímenes recibirán pagos remuneradores por asumir compromisos que van más allá de la línea de base a través de un menú de prácticas que cubre las diferentes condiciones presentes en las explotaciones españolas, generando beneficios medioambientales en materias como la mejora de la estructura de los suelos, la reducción de la erosión y la desertificación, el aumento del contenido de carbono en los suelos y la reducción de emisiones de estos. Algunas de estas prácticas también favorecerán la biodiversidad asociada a espacios agrarios, los paisajes y la conservación de recursos naturales como el agua y el suelo.
Además, se han programado intervenciones cofinanciadas con el FEADER para compromisos ambientales y climáticos voluntarios, distintos de los de los eco-regímenes e inversiones, tanto en explotaciones agrarias como en el ámbito forestal (prevención de incendios forestales, restauración de bosques y otras inversiones no productivas en sistemas forestales), así como pagos compensatorios por restricciones naturales específicas o limitaciones a la actividad económica como consecuencia de la aplicación de la Directiva de Hábitats en Red Natura 2000 y de la Directiva Marco del Agua, dentro de las conocidas como intervenciones para el desarrollo rural.
A través del programa de vigilancia ambiental del PEPAC se deberá evaluar el alcance de los objetivos planificados y de no ser así, se llevará a cabo la revisión o actualización de las estrategias de intervención para alcanzar los objetivos ambientales, incluidos los objetivos y necesidades en materia de biodiversidad. En este sentido, la planificación y la implementación del PEPAC, incluyendo, en caso necesario, su revisión y actualización, deben garantizar una adecuada combinación sinérgica de los diferentes instrumentos disponibles indicados, además de incluir medidas adecuadas de sensibilización y formación ambiental para profesionales del sector agrario y habitantes del medio rural, a fin de dar una respuesta completa y eficaz a los objetivos y necesidades en materia de biodiversidad.
En todo caso, el PEPAC deberá movilizar adecuadamente la financiación de la PAC para la Red Natura 2000, y las Reservas de la Biosfera, tanto a través de los eco-regímenes como mediante la financiación con medidas del segundo pilar para actuaciones contempladas en el Marco de Acción Prioritaria de la Red Natura 2000, incluyendo también las dirigidas a la conectividad e infraestructura verde y a los humedales, así como al mantenimiento de hábitats naturales mediante el pastoreo de sistemas extensivos y silvopastorales.
Por ello, deberá asegurarse que la estrategia de intervención diseñada en el PEPAC para abordar la necesidad de potenciar la asignación de fondos europeos en zonas Red Natura 2000, que incluye en la condicionalidad reforzada el RLG 3, por las obligaciones de cumplir las disposiciones normativas de la directiva de aves (art. 3, apartados 1 y 2 b, y art. 4, apartados 1, 2 y 4); el RLG 4, por las obligaciones de cumplir las disposiciones normativas de la directiva de hábitats (art. 6 apartados 1 y 2); el RLG 8, por las obligaciones de cumplir las disposiciones normativas de la directiva de uso sostenible de plaguicidas (art. 12); la BCAM 2 por su protección de hábitats además de los suelos ricos en carbono y la BCAM 9, por la importancia para la biodiversidad de los pastos permanentes sensibles desde el punto de vista medioambiental, además de una serie de intervenciones de Desarrollo Rural, contribuye adecuadamente a su financiación. Para evaluar su efectividad y garantizar su implementación se efectuará el seguimiento del Marco de Acción Prioritaria, se promoverá una revisión intermedia en 2024 y se revisará por completo antes de 2030.
Asimismo, la implementación del PEPAC debe contribuir, de forma efectiva, a revertir el declive de las aves agrícolas y esteparias y a mejorar el estado de la biodiversidad ligada a los medios agrícolas y de los polinizadores silvestres.
De acuerdo con el Pacto Verde, la implementación del Plan Estratégico de la PAC deberá prestar especial atención, en particular, al desarrollo de medidas encaminadas a promover el consumo de alimentos producidos de manera sostenible y para el cumplimiento de los objetivos establecidos para 2030 en el marco de las Estrategias de la UE de la Granja a la Mesa y de Biodiversidad, como son los relativos a: reducir en un 50 % el riesgo y el uso de pesticidas químicos y reducir en un 50 % el uso de los pesticidas más peligrosos; promover las prácticas agroecológicas sostenibles y la agricultura y ganadería ecológicas, hasta alcanzar un 25 % de superficie de agricultura ecológica; así como contribuir a una reducción significativa de las emisiones de productos fertilizantes al medio ambiente, reduciendo al menos el 20 % en el uso de fertilizantes y mejorando la gestión de nutrientes para prevenir en un 50 % la contaminación por pérdida de nutrientes provenientes de fertilizantes. Estos se deberán abordar mediante una combinación efectiva de intervenciones del PEPAC y medidas fuera de él, mediante las que España habrá de dar una respuesta adecuada y efectiva para garantizar el cumplimiento de dichos objetivos. En concreto:
– Reducción de fertilización nitrogenada y del exceso de nutrientes: se promoverá mediante el refuerzo de la línea de base con la BCAM 10 de fertilización sostenible en el PEPAC y también con carácter general para todo el territorio nacional a través del nuevo Real Decreto por el que se establecen normas para la nutrición sostenible en los suelos agrarios, y para las zonas vulnerables con el nuevo Real Decreto 47/2022, de 18 de enero, sobre protección de las aguas contra la contaminación difusa producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias, así como por la obligatoriedad de ajustar la fertilización a los planes de abonado por las explotaciones de regadío en eco-regímenes, debiendo asegurar ambas normas la adecuada inclusión de disposiciones dirigidas al logro efectivo de los objetivos anteriormente mencionados.
– Reducción del uso y riesgo de fitosanitarios: se afrontará fundamentalmente por la vía regulatoria, a través del Real Decreto de cálculo individualizado de uso de productos fitosanitarios por explotación, que deberá imponer objetivos de reducción específicos a las explotaciones para alcanzar los que se establezcan en la normativa comunitaria.
– Reducción del uso de antibióticos: se afrontará fundamentalmente por la vía regulatoria, a través de la norma de cálculo individualizado de uso de antimicrobianos por explotación, que deberá imponer objetivos de reducción específicos a las explotaciones para alcanzar los que se establezcan en la normativa comunitaria.
– Agricultura ecológica: se continuará promoviendo mediante las intervenciones propuestas en FEADER por las CCAA, que suponen un incremento del 34 % en el presupuesto dedicado en el anterior período de programación para ayudas a la agricultura ecológica, lo que unido a la Hoja de ruta para la agricultura ecológica en España y otras medidas en el ámbito de la promoción, deberá asegurar un impulso a la agricultura ecológica.
– Superficies no productivas para la biodiversidad: se promoverá el incremento de estas superficies mediante la BCAM 8, la práctica 5 de los eco-regímenes, dirigida a remunerar estas superficies, y algunas medidas agroambientales FEADER.
El refuerzo de los sistemas de asesoramiento, formación e innovación en FEADER deberán contribuir a los objetivos del presente Plan Estratégico, en especial a los relacionados con la gestión sostenible de insumos.
En línea con el objetivo de reducir un 50 % el uso de los pesticidas más peligrosos, el presente Plan estratégico plantea que se limite al máximo posible la emisión de autorizaciones excepcionales en situaciones de emergencia fitosanitaria para el uso de insecticidas del grupo de los neonicotinoides que tienen una especial incidencia negativa sobre los polinizadores.
Dada la importancia de la ganadería extensiva y de la presencia de poblaciones sanas de especies de grandes predadores, la implementación del PEPAC no será un impedimento para la coexistencia de grandes carnívoros con la ganadería, y deberá favorecer de forma satisfactoria las interacciones de otras especies silvestres con los aprovechamientos agrícolas, siempre de forma acorde con la normativa de protección de especies.
Además, para contribuir a una adecuada protección de las especies de aves ligadas a medios agrarios, la implementación del PEPAC ha de promover intervenciones para mejorar las posibilidades de alimentación, nidificación y refugio a través de actuaciones proactivas para aumentar la calidad del hábitat en el ámbito de eco-regímenes y medidas agroambientales (por ejemplo, incrementando la superficie de barbecho).
En relación con los sistemas agrarios de alto valor natural (SAVN), que son aquellos cuyas prácticas agrarias originan una importante biodiversidad y se identificarán a partir de una metodología homogénea para España, el PEPAC ha identificado la necesidad de «Conservar y mejorar la biodiversidad característica de los SAVN y la continuidad de las prácticas agro-silvo-pastorales tradicionales que han contribuido a sostenerla por los beneficios y servicios ecosistémicos que proporcionan».
La implementación del PEPAC deberá incentivar el mantenimiento de la gestión agraria que han mantenido y que resulta beneficiosa para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. Por ello, es importante la necesidad de transmitir a los agricultores y ganaderos la importancia de figuras como las Reservas de la Biosfera, cuya razón de ser se basa en el mantenimiento de prácticas sostenibles que conservan tanto su patrimonio natural como los servicios ambientales que proporcionan a las poblaciones.
El PEPAC incorpora un conjunto de indicadores comunes relacionados con la realización, los resultados, el impacto y el contexto con los que se evaluará la consecución de los objetivos económicos, sociales y medioambientales del Plan. El programa de vigilancia ambiental del PEPAC igualmente prevé incorporar indicadores de efectividad ambiental de las intervenciones para poder llevar a cabo una evaluación y seguimiento continuo de las actuaciones y sus resultados, y su impacto en la biodiversidad que permita identificar y promover las oportunas modificaciones del PEPAC, cuando sea necesario, al objeto de asegurar que la PAC no financia medidas contrarias o perjudiciales para la biodiversidad y que contribuye a la protección de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos y a la conservación de los hábitats y paisajes de acuerdo con la exigencia legal. Estos indicadores de evaluación del impacto de las distintas intervenciones en la biodiversidad debe de ser objeto de diseño, en coordinación con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, aprobación y puesta en práctica a la mayor brevedad posible una vez iniciada la aplicación del PEPAC.
En el marco del Plan de medidas ante el Reto Demográfico y de la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico, se impulsarán todas aquellas acciones para impulsar la sostenibilidad y la competitividad de la agricultura y la ganadería.
Bosques.
El objetivo general es aumentar la superficie forestal, restaurando bosques poco representados y mejorar el estado de conservación y la resiliencia de los bosques españoles, mediante una gestión forestal sostenible que garantice la conservación de la biodiversidad y promoviendo la madurez forestal, en equilibrio con el resto de funciones que proveen los bosques y que forman parte esencial de su multifuncionalidad y del desarrollo sostenible. Para ello se adoptarán las siguientes medidas:
Se aprobará la revisión y actualización de la Estrategia Forestal Española, para su posterior desarrollo a través del Plan Forestal Español 2002-2032, que ha sido revisado asimismo en el año 2022, reforzando de forma prioritaria los criterios de conservación y uso sostenible de la biodiversidad en los bosques. Hasta 2030, se crearán 200.000 ha de nuevos bosques, incluyendo la densificación de bosques degradados, lo que conllevará la plantación de al menos 120 millones de árboles, siguiendo las directrices de reforestación con criterios de biodiversidad que se aprueben para toda la Unión Europea. En este sentido, desde España se impulsará que la nueva Estrategia forestal de la UE, así como las directrices de reforestación, integren plenamente los objetivos de conservación y uso sostenible del patrimonio natural y la biodiversidad en los bosques(67).
(67) La Estrategia UE 2030 sobre Biodiversidad prevé el desarrollo de una nueva Estrategia UE Forestal en 2021 dentro del apartado del Plan de restauración de la Naturaleza en la UE.
En línea con la aplicación de la Estrategia de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas, se impulsará la restauración ecológica de bosques, estableciendo objetivos de restauración para 2025 de 100.000 ha de bosques existentes, y de 200.000 ha de bosques existentes para 2030. El éxito de la restauración se valorará en términos de mejora de la composición (biodiversidad), estructura y funcionalidad del ecosistema forestal y de los servicios de los ecosistemas que se derivan. En el desarrollo de estas actuaciones, se prestará especial atención a las medidas que favorezcan la restauración y conservación de bosques primarios y maduros.
Se impulsará la localización, caracterización y fomento de bosques primarios y maduros en la Red de Parques Nacionales que permita la identificación de rodales de referencia en estos espacios de gestión poco intensiva.
Para garantizar la conservación del patrimonio natural y la biodiversidad en la gestión y aprovechamiento de los bosques, se aprobarán, en 2023, las directrices básicas comunes de gestión forestal sostenible para facilitar la planificación de esta gestión en cualquier tipo de monte y los aprovechamientos forestales que en ellos se realicen, incorporando la consideración de la conservación de la biodiversidad, y aplicando siempre que sea posible las nuevas directrices de selvicultura cercana a la naturaleza que apruebe la UE. Por otro lado, se impulsará y promoverá la silvopascicultura y los sistemas agroforestales como modelo favorecedor de una mayor diversidad en el territorio y por ende de una mayor biodiversidad.
Ecosistemas acuáticos (ríos y humedales).
De acuerdo con el Plan estratégico de Humedales a 2030, se establece la meta de que en 2030 ningún humedal protegido (RN2000/Ramsar/ENP) haya empeorado su estado de conservación, y que al menos el 50 % lo haya mejorado o, al menos, muestre una decidida tendencia positiva.
En el marco de la aplicación de la Directiva Marco de Agua y de la Directiva relativa a la evaluación y gestión de los riesgos de inundación, se intensificarán los esfuerzos para garantizar la plena integración de las necesidades de conservación de la biodiversidad (tipos de hábitat y especies dependientes del agua) en la planificación y en la implementación de los planes hidrológicos de cuenca y de los planes de gestión del riesgo de inundación desarrollados en el tercer ciclo de planificación.
Así, los planes hidrológicos deberán incluir las medidas necesarias para contribuir de manera eficaz a avanzar hacia un estado de conservación favorable de los tipos de hábitat y especies ligados al agua, atendiendo a los requerimientos hídricos de los humedales y de los espacios de la Red Natura 2000 ligados al agua, en los términos previstos en Plan estratégico de Humedales a 2030, y contribuyendo a apoyar la lucha contra las especies exóticas invasoras en entornos acuáticos y a promover la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza siempre que sea posible. Asimismo, en todo caso, se velará por que las medidas previstas en la planificación hidrológica no impliquen un deterioro de la biodiversidad, promoviendo siempre que sea posible la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza.
De este modo, la nueva planificación hidrológica debe contribuir al objetivo de que en 2030 no se haya producido ningún deterioro en las tendencias y el estado de conservación de ninguna de las especies/tipos de hábitats de interés comunitario de humedal o ligadas al medio acuático, y que los humedales contribuyan a que al menos el 30 % de las especies y tipos de hábitats de interés comunitario que en el momento actual no presentan un estado de conservación favorable hayan alcanzado dicho estado o, al menos, muestren una decidida tendencia positiva.
Asimismo, se deberá acelerar y reforzar la implementación de los programas de medidas y de los planes hidrológicos, a fin de avanzar hacia un incremento sustancial del número y porcentaje de las masas de agua, tanto superficiales como subterráneas, que presentan un buen estado, especialmente en lo que se refiere al estado ecológico de las masas de agua superficiales y al estado químico y cuantitativo de las masas de agua subterránea.
En particular, a fin de avanzar hacia el buen estado de las aguas subterráneas, se reforzará la aplicación de medidas en el ámbito de la planificación hidrológica y de los programas de medidas para la identificación y clausura de las captaciones ilegales de aguas y para la adaptación de las captaciones legales cunado resulte necesario, especialmente en el ámbito de espacios protegidos.
Asimismo, deberá avanzarse en el conocimiento del estado ecológico de todas las masas de agua, en 2027, salvo justificación técnica que lo imposibilite.
En los corredores fluviales, que actúan como importantes conectores de los ecosistemas, y cuya dinámica sedimentaria representa uno de los factores que más inciden en la distribución de hábitats de organismos acuáticos, se aplicarán medidas de restauración ecológica para la eliminación de barreras longitudinales y transversales, la mejora del régimen de caudales líquidos y sólidos de los cauces, la permeabilización funcional para la fauna, la ampliación del espacio de libertad fluvial, y la restauración y regeneración de los ecosistemas ribereños, de forma que en 2030 se alcance la restauración de 3.000 km de corredores fluviales, mejorando la conectividad fluvial y de los bosques de ribera asociados y permitiendo alcanzar el buen estado o el buen potencial de las masas de agua asociadas
Igualmente se trabajará para mantener el buen estado en el resto de las masas de agua y se protegerán especialmente las reservas hidrológicas, esperando alcanzar una red de más de 3.500 km de reservas naturales fluviales, a lo que hay que añadir la declaración y establecimiento de medidas de conservación a través de figuras enmarcadas en la legislación de aguas (como la de Reservas Hidrológicas de las tipologías Reservas Naturales Lacustres y Reservas Naturales Subterráneas) en todas las cuencas hidrográficas intercomunitarias, en las que se hará un seguimiento específico sobre los impactos del cambio climático en los ecosistemas fluviales. Finalmente, se desarrollarán planes de actuación específicos para los sitios Ramsar y los espacios naturales protegidos y la Red Natura 2000 asociados al medio hídrico, poniendo especial énfasis en los espacios naturales protegidos emblemáticos en España.
La restauración de humedales se regirá por lo previsto en el nuevo Plan estratégico de humedales a 2030, entre cuyos objetivos estará alcanzar hasta el 2030 la recuperación de otras 20.000 ha de humedales, que complementarán las 18.000 ya rehabilitadas en las últimas décadas, así como la restauración parcial de tres de los mayores humedales españoles perdidos en el pasado: Laguna de la Janda, Laguna de Antela y Mar de Campos.
Ecosistemas marinos.
Con el objetivo de garantizar el avance hacia una actividad pesquera plenamente sostenible en 2030, se fomentarán los métodos de pesca respetuosos con la biodiversidad, y se continuará trabajando, bajo asesoramiento científico, utilizando la huella pesquera y su impacto sobre los fondos, en la regulación de las distintas artes de pesca para 2025.
En esta línea, como herramienta probada del uso sostenible de la diversidad biológica, se promoverá la declaración de nuevas reservas marinas de interés pesquero, bajo el estricto estudio previo con base científica, con la búsqueda del consenso de los sectores implicados, y con una gestión adaptativa que incluya acciones de control y vigilancia, seguimiento y divulgación.
Otras medidas para reforzar la sostenibilidad de la pesca incluyen: la aplicación del Plan Nacional para la Reducción de las Capturas Accidentales en la Actividad Pesquera(68) ejecutando todas las acciones previstas desde 2022 a 2026, concluyendo con la elaboración de un Real Decreto para dotar al plan de un marco jurídico estable y la elaboración de órdenes ministeriales para aplicar las distintas medidas; la verificación de la obligación de desembarque de todas las capturas sujetas a esta medida; y el mantenimiento de las pesquerías en niveles biológicamente sostenibles, garantizando simultáneamente la conservación de los ecosistemas marinos en su conjunto. En la lucha contra las amenazas a la pesca sostenible, se continuarán y se reforzarán las acciones para perseguir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
(68) Resolución de 10 de febrero de 2022, conjunta de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación y de la Dirección General de Pesca Sostenible, por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Ministros de 11 de enero de 2022, por el que se adopta el Plan Nacional para la reducción de las capturas accidentales en la actividad pesquera. BOE n.º 75 de 29 de marzo de 2022.
Respecto a otras medidas de conservación, en 2023 se finalizarán los estudios sobre colisiones de cetáceos con embarcaciones y antes de 2025 se regularán las medidas para reducir estas colisiones, en colaboración con los órganos competentes en materia de navegación, así como con la Organización Marítima Internacional (OMI).
Asimismo, en 2024 finalizarán los estudios de capacidad de carga en la ZEC Teno-Rasca y el Estrecho de Gibraltar, que permitirán mejorar la sostenibilidad de la actividad recreativa de observación de cetáceos, regulada por el Real Decreto 1727/2007, de 21 de diciembre, por el que se establecen medidas de protección de los cetáceos.
Con el fin de avanzar hacia la restauración de las praderas de fanerógamas marinas, se promoverán los estudios necesarios que permitan la producción a gran escala de la planta necesaria para dichas restauraciones, y antes de 2024 se habrán desarrollado pruebas piloto de restauración de praderas de Posidonia oceanica.
En el desarrollo de los planes de ordenación marítima y las estrategias marinas se integrará el patrimonio natural y la biodiversidad en las actividades humanas en el mar, de forma que se mejore la compatibilidad con los ecosistemas marinos de los principales usos y actividades humanas en el mar, tales como pesca y acuicultura marina, transporte marítimo, vertidos tierra-mar, exploración y explotación del subsuelo marino (minerales, gas y petróleo), navegación de recreo y otras actividades deportivas, energías renovables, infraestructuras en el litoral (puertos, diques, paseos marítimos etc.), extracción de materiales del fondo marino, vertidos de material dragado, infraestructuras en el fondo marino (arrecifes, cables, tuberías, etc.), desalación de agua de mar, utilización de recursos genéticos (bioprospección marina) o defensa nacional, entre otros.
Finalmente, está previsto desarrollar proyectos piloto para abordar algunas de las amenazas sobre las especies y hábitats marinos: basuras marinas, colisiones de embarcaciones con cetáceos, actividades recreativas, fondeos sobre hábitats, impactos de la pesca, o ruido, entre otros.
Recuperación de suelos y ecosistemas edáficos.
Para hacer frente a los graves procesos de degradación de los suelos, relacionados, entre otros aspectos, con supuestos de ocupación y sellado del suelo, la explotación insostenible de los suelos agrícolas, la erosión o la desertificación, que se dan con diferente intensidad y frecuencia según las zonas y a fin de promover la recuperación de los ecosistemas edáficos y la protección de la fertilidad y de los suelos de alta capacidad, se elaborará antes de 2024, para su tramitación, una nueva Ley de protección y uso sostenible de los suelos por los Departamentos competentes.
Esta nueva legislación contribuirá a avanzar hacia la protección de la biodiversidad edáfica y el buen estado ecológico de los suelos, mediante el fomento de prácticas sostenibles de gestión del suelo y la recuperación de suelos degradados, así como el desarrollo de medidas para luchar contra la erosión de los suelos y la desertificación; todo ello, en línea con la actualización de la Estrategia temática de la UE para la protección del suelo.
En este marco se promoverá un plan de restauración de los suelos degradados a través de la restauración de las comunidades vegetales arbóreas y arbustivas adecuadas, especialmente en las cabeceras de las cuencas hidrográficas alimentadoras de cursos de agua, permanentes o temporales, y en áreas de especial interés botánico por su escasez o representatividad de la flora española.
Se reforzará el programa actual de restauración de los suelos y la vegetación en áreas afectadas por incendios forestales y otras catástrofes naturales, como temporales, inundaciones, etc.
Recuperación de ecosistemas en la planificación territorial.
Se realizará el desarrollo normativo para integrar de forma efectiva la infraestructura verde, la mejora de la conectividad ecológica y las prácticas de restauración ecológica en los procedimientos de planificación y evaluación ambiental, asegurando la coordinación con otras administraciones de la AGE con competencias en restauración de ecosistemas. Asimismo, se promoverá la integración de la infraestructura verde y la consideración de la cartografía de la infraestructura verde en la ordenación municipal.
A su vez se aplicará de forma efectiva la Estrategia nacional de infraestructura verde y de la conectividad y la restauración ecológicas mediante Programas de Trabajo trienales de la AGE con la participación de los distintos departamentos ministeriales implicados, siendo el primero de ellos aprobado en 2023.
En el ámbito de las actuaciones encaminadas al desarrollo de la infraestructura verde, otra línea estratégica de actuación consistirá en la adopción, en 2024, de una Estrategia de permeabilización y desfragmentación de infraestructuras de transporte que permita avanzar en la mejora de la conectividad territorial y en una mejor integración de la biodiversidad en el desarrollo de infraestructuras de transporte en España. Asimismo, se avanzará en la identificación de los tramos de vías de transporte y otras infraestructuras en las que se registran o se pueden registrar los mayores conflictos con la conservación de especies y hábitats, así como aquellas áreas que presenten las mejores oportunidades para mantener o restaurar la conectividad ecológica.
Para incrementar la seguridad vial y la protección de especies, en especial de las más amenazadas, se aplicarán las prescripciones técnicas para la reducción de la fragmentación de hábitats causada por infraestructuras lineales en todas las declaraciones de impacto ambiental. De acuerdo con ello, todos los nuevos proyectos incorporarán las necesarias medidas para la permeabilización de las infraestructuras, la reducción de los efectos que estas provocan, de borde y en los márgenes, y la reducción de la mortalidad de fauna.
Asimismo, para contribuir a este objetivo, se continuará desarrollando el proyecto SAFE, un proyecto específico para evaluar la mortalidad de fauna por atropellos, basado en la realización de prospecciones estandarizadas, utilizando ciencia ciudadana y muestreos profesionales para obtener resultados con buena fiabilidad.
Gracias a ese proyecto y a otra información disponible, en 2024 se habrán identificado los tramos de las infraestructuras en los que se registran los mayores conflictos con la conservación de especies y tipos de hábitat y, especialmente, entre las infraestructuras verde y gris, así como aquellos que presenten las mejores oportunidades para la desfragmentación. Se incluirán los proyectos de desfragmentación en la planificación que se realice en materia de conservación de las infraestructuras lineales.
Hasta 2030 se desfragmentarán distintas vías de comunicación, reduciendo los porcentajes de atropellos y eliminando los puntos negros identificados en las redes de carreteras y ferrocarriles, de modo que se incremente de forma significativa la conectividad ecológica del territorio y se reduzca la mortalidad directa de fauna en estas infraestructuras.
En el marco de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas se continuará trabajando en avanzar en la generación de conocimiento integral y adopción de medidas preventivas y correctoras para la desfragmentación de los principales factores antrópicos del territorio que interrumpen los flujos ecológicos.
Se impulsará una mayor sostenibilidad de las energías renovables para garantizar que su desarrollo sea completamente respetuoso con el patrimonio natural y la diversidad biológica. Para ello, se elaborarán y se mantendrán permanentemente actualizadas las directrices y criterios para la planificación ambiental de la implantación de energías renovables. Estas directrices, y criterios abordarán parámetros estratégicos sobre biodiversidad, así como previsiones más específicas que se aplicarán en el desarrollo de los proyectos que, en su caso, se propongan. De esta manera se incluirán criterios relativos a la ubicación de los proyectos en relación con los potenciales impactos sobre los elementos de la biodiversidad y del paisaje más vulnerables a este tipo de instalaciones, así como la consideración del ciclo de vida de las tecnologías a implantar y sus impactos en el patrimonio natural y el cultural, tanto en proyectos de generación de energía de nueva construcción, como para proyectos de repotenciación de parques eólicos, el desarrollo de las instalaciones de almacenamiento de energía y la extensión y renovación de la red de transporte y distribución de energía.
A su vez, se promoverán nuevos métodos para minimizar los impactos de las energías renovables sobre el patrimonio natural, el patrimonio cultural, el paisaje y la biodiversidad terrestre y marina atendiendo a los avances tecnológicos disponibles. Estos métodos se incluirán en el condicionado de las declaraciones de evaluación ambiental. También se desarrollará antes de 2023, una estrategia coordinada de seguimiento de la incidencia de parques eólicos e instalaciones solares sobre la fauna y la flora, los lugares de interés geológico y los hábitats, mediante el desarrollo de sistemas y metodologías comunes y estandarizados de seguimiento, de obligado cumplimiento en las Declaraciones e Informes de Impacto Ambiental correspondientes.
Se desarrollarán antes de 2023 unas buenas prácticas ambientales para la consideración del patrimonio natural y la biodiversidad, así como su impacto sobre el paisaje y el patrimonio cultural, en las instalaciones fotovoltaicas y termosolares, abordando entre otros, la prevención de colisiones en el vallado perimetral y su permeabilidad para la fauna, la minimización de la contaminación lumínica y el fomento de la biodiversidad en el interior de los recintos, suprimiendo la aplicación de herbicidas o la limpieza de las placas con productos potencialmente contaminantes.
Estas buenas prácticas podrán establecer también criterios para el diseño de medidas de compensación específicas frente a las pérdidas de hábitats por la instalación de plantas de generación de energía renovable, así como cualquier otro impacto residual que haya sido identificado en el correspondiente procedimiento de evaluación de impacto ambiental. Se fomentará que los proyectos de I+D+I de otras tecnologías de energías renovables, incluyendo las diferentes energías marinas, promuevan igualmente el desarrollo de buenas prácticas ambientales para esas otras nuevas tecnologías.
Se verificará la sostenibilidad de las materias primas utilizadas como biomasa y el impacto por el cambio indirecto del uso del suelo que pueden provocar y se estudiará su incidencia en el patrimonio natural y la biodiversidad. Del mismo modo, se impulsará una mayor sostenibilidad de los biocarburantes, como alternativa creciente a los carburantes fósiles, incluyendo a través de la verificación de su sostenibilidad y el estudio de su incidencia sobre la biodiversidad. Para ello, se desarrollará una estrategia de salida que permita el abandono paulatino de la producción y uso de los biocarburantes convencionales producidos a partir de cultivos y que tiene una mayor incidencia negativa sobre la biodiversidad, y se fomentarán en su lugar los biocarburantes avanzados. Todos estos aspectos se llevarán a cabo en línea con lo indicado en la Directiva 2018/2001 relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables y normativa que la desarrolle y de acuerdo con su correspondiente transposición al ordenamiento jurídico español mediante el Real Decreto 376/2022, de 17 de mayo, por el que se regulan los criterios de sostenibilidad y de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de los biocarburantes, biolíquidos y combustibles de biomasa, así como el sistema de garantías de origen de los gases renovables.
En la línea de las medidas para fomentar una mayor sensibilidad de las energías renovables, se promoverá el desarrollo de mapas de sensibilidad ambiental para otras actividades con importante incidencia territorial como el desarrollo de infraestructuras lineales o el urbanismo.
Se potenciará la evaluación ambiental estratégica (EAE) y la evaluación de impacto ambiental de proyectos (EIA) como herramientas clave para la integración del patrimonio natural y la biodiversidad en los distintos sectores. En este sentido, se promoverá la cuantificación del impacto residual del proyecto durante el procedimiento de evaluación de impacto ambiental y esta previsión deberá ser contrarrestada con medidas compensatorias específicas y validadas a lo largo del proceso de seguimiento, el cual debe durar toda la vida útil de la infraestructura.
Se implantará la neutralidad de todos los proyectos en el cambio de uso del suelo, estableciendo la obligación de compensar en igual extensión o superior, toda superficie con vegetación natural que sea eliminada para la ejecución del proyecto. Esta medida de neutralidad no será de aplicación, con carácter general, en zonas que incluyan o constituyan en sí mismos ecosistemas de humedal, cuya integridad, en el caso de destrucción/desecación por cambios de uso del suelo, resulta de difícil compensación en cuanto a sus funciones y sus servicios ecosistémicos. Esta medida deberá contribuir igualmente a asegurar que no existe un deterioro en el estado de conservación y tendencias de las especies y hábitats de interés comunitario. En las zonas de compensación, se aplicarán medidas de restauración ecológica. Adicionalmente, se velará por la aplicación de la denominada jerarquía de mitigación como directriz básica para la reducción de las pérdidas de biodiversidad producidas por las actividades humanas en el medio natural.
Recuperación de espacios degradados por actividades extractivas e industriales.
Para una mejor recuperación e integración ambiental de los espacios afectados por actividades extractivas se introducirá el concepto y la praxis de restauración ecológica en los Planes de restauración de espacios afectados por actividades de investigación y aprovechamiento de yacimientos minerales y demás recursos geológicos. Para ello, se establecerán medidas que impulsen la gestión de la biodiversidad a lo largo de todo el ciclo de vida de las explotaciones mineras, con soluciones basadas en la naturaleza y otras medidas que favorezcan la conectividad ecológica. Por un lado, se revisará el marco normativo de la rehabilitación del espacio afectado por actividades mineras y, por otro, se desarrollarán buenas prácticas o estándares de restauración minera, incluyendo, especialmente, los huecos mineros para la recuperación de hábitats que actualmente son escasos y vitales para algunas especies vulnerables y/o el refugio de fauna (polinizadores) y la experimentación con nuevas técnicas de restauración ecológica, junto con las oportunidades de educación ambiental asociadas.
Del mismo modo, se actualizará el inventario de las instalaciones de residuos mineros clausuradas, y se impulsará la restauración ecológica urgente de estas instalaciones, completando, para 2026, la restauración ecológica de al menos 30 instalaciones mineras cerradas que pueden suponer una amenaza grave para la salud y el medio ambiente. Siempre que se garantice la integridad de la biodiversidad en las zonas a restaurar, se promoverá la protección y conservación del patrimonio geológico e histórico resultante de la actividad minera.
Asimismo, se impulsará un aumento significativo de la limpieza y recuperación de suelos contaminados y degradados. Se impulsará la restauración ambiental y ecológica de antiguas instalaciones industriales que hayan finalizado su fase de funcionamiento, armonizándola con la conservación de aquellos elementos del patrimonio histórico que pudieran existir.
En este sentido, en el marco de la Orden IET/594/2014, de 10 de abril, se continuarán promoviendo actuaciones de reparación de los daños provocados por la actividad minera, integrando la consideración de la biodiversidad en estas actuaciones. Asimismo, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y del Real Decreto 341/2021, de 18 de mayo(69), se promoverá la restauración ambiental de al menos 2.000 ha de terrenos degradados por la minería del carbón o por el desmantelamiento de centrales térmicas, para el segundo trimestre de 2026. Estas actuaciones, que incluirán procesos de rehabilitación de suelos y de reforestación y revegetación, entre otros, deberán contribuir a la restauración de la biodiversidad.
(69) Real Decreto 341/2021, de 18 de mayo, por el que se regula la concesión directa de ayudas para la restauración ambiental de zonas afectadas por la transición energética en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia correspondiente a proyectos de zonas degradadas a causa de la minería del carbón.
La revegetación de estos espacios se promoverá utilizando, al menos parcialmente, mezclas de conservación consistentes en especies forrajeras y silvestres establecidas para cada zona geográfica determinada. El establecimiento de las especies susceptibles de formar parte de cada mezcla y la determinación de las zonas de aplicación se establecerá normativamente.
Ecosistemas urbanos.
Las ciudades desempeñan un importante papel en el proceso de transición ecológica, tanto por concentrar una gran parte de la población como por sus efectos sobre el patrimonio natural y la biodiversidad en su entorno, pero también a muchos kilómetros de distancia de las mismas. Es por ello que, de acuerdo con los objetivos estratégicos 1, 2 y 3 de la Agenda Urbana Española y de los objetivos y líneas de actuación de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y Conectividad y Restauración Ecológicas (líneas 1.06, 2.06, 4.05 o 6.10), es preciso fomentar las infraestructuras verdes y azules que garantizan el patrimonio natural y la biodiversidad y que conecten las tradicionales zonas verdes urbanas con la propia naturaleza.
Con este objetivo, en el marco de la Agenda Urbana y de la Estrategia de Infraestructura Verde, se adoptarán medidas de conservación, mejora y protección del patrimonio natural, entre las que se incluyan medidas destinadas a fomentar los espacios verdes urbanos y conectarlos con el ámbito periurbano, reducir el empleo de herbicidas químicos, la mejora de los hábitats de flora y fauna silvestres y de los polinizadores en las áreas urbanas y periurbanas, así como aplicar metodologías y programas de seguimiento de la biodiversidad y geodiversidad urbana. En el ámbito urbano se potenciarán las especies autóctonas con alta resiliencia y pocos requerimientos hídricos, en detrimento de especies alóctonas.
Para dar cumplimiento a los compromisos la Estrategia de la UE sobre biodiversidad para 2030, en concreto a los objetivos de recuperación de grandes superficies de ecosistemas degradados del Plan de Recuperación de la Naturaleza de la UE, se pondrá en marcha una línea de ayudas para el reverdecimiento urbano para restaurar ecosistemas y reducir la fragmentación de hábitats y fomentar la conectividad, con la idea de incrementar áreas verdes ricas en biodiversidad y de bajo coste de mantenimiento por su alta naturalidad y adaptación al medio, frente al modelo tradicional de jardinería más intensiva, y mejorar el bienestar y la salud de los ciudadanos. Dichas ayudas también favorecerán los espacios agrícolas urbanos y periurbanos, que contribuyan a los mismos fines. En el mismo contexto se apoyará el desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación y mitigación del cambio climático y para abordar otras necesidades y desafíos en el espacio urbano. En la rehabilitación de edificios se fomentará la aplicación de criterios que salvaguarden los espacios de refugio y nidificación de la fauna urbana, en especial de aves y quirópteros, y se promoverá que dichos criterios se incluyan en las convocatorias de ayudas a la rehabilitación.
Para alcanzar estos objetivos, la Fundación Biodiversidad del MITECO, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia(70) pondrá en marcha convocatorias específicas para la renaturalización de entornos urbanos. Dichas convocatorias irán dirigidas, por un lado, a reforzar el marco estratégico de los proyectos transformadores, a través del apoyo a programas de renaturalización y planes urbanísticos sostenibles, como garantía de que las actividades planteadas en el marco de la convocatoria se integran en una planificación concreta, y por otro, a realizar intervenciones que repercutan directamente en el entorno urbano, a través de acciones de infraestructura verde y soluciones basadas en la naturaleza, que permitan a la ciudadanía percibir los beneficios que se derivan de la implementación de estas actuaciones. Con la experiencia adquirida de su aplicación, en 2025 se elaborarán recomendaciones para la mejora de la integración de la biodiversidad en entornos urbanos y para la renaturalización de zonas urbanas.
(70) https://www.lamoncloa.gob.es/temas/fondos-recuperacion/Documents/30042021-Plan_Recuperacion_%20Transformacion_%20Resiliencia.pdf
Soluciones basadas en la naturaleza (SbN) para la mitigación y adaptación al cambio climático y la prevención de riesgos de desastres naturales.
Se promoverán las soluciones basadas en la naturaleza(71)con beneficios para la biodiversidad como instrumento para responder a múltiples retos de la sociedad a partir de un enfoque basado en la protección, gestión sostenible y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas.
(71) Según la Resolución 5/5 «Soluciones basadas en la naturaleza en pro del desarrollo sostenible», aprobada por por la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente el 2 de marzo de 2022, las soluciones basadas en la naturaleza consisten en medidas encaminadas a proteger, conservar, restaurar, utilizar de forma sostenible y gestionar los ecosistemas terrestres, de agua dulce, costeros y marinos naturales o modificados que hacen frente a los problemas sociales, económicos y ambientales de manera eficaz y adaptativa, procurando al mismo tiempo bienestar humano, servicios ecosistémicos, resiliencia y beneficios para la biodiversidad.
En particular, se identificarán y promoverán las soluciones basadas en la naturaleza como una parte importante de las medidas de adaptación y mitigación frente al cambio climático.
Se trabajará en el desarrollo de propuestas metodológicas que contribuyan a la identificación, promoción y seguimiento de soluciones basadas en la naturaleza para la mitigación del cambio climático(72).
(72) Según la evaluación global de IPBES las soluciones basadas en la naturaleza pueden proporcionar hasta un 37 % de la mitigación frente al cambio climático para mantener el incremento de temperatura por debajo de los 2 ºC. https://ipbes.net/global-assessment
En el ámbito de la adaptación al cambio climático se trabajará en la identificación de soluciones basadas en la naturaleza, como referente de buenas prácticas para la adaptación al cambio climático.
Se promoverá la restauración de áreas degradadas y áreas con alto valor para la biodiversidad, con especial atención a los ecosistemas ricos en carbono, en el ámbito del futuro instrumento jurídicamente vinculante con objetivos de restauración previsto en el marco de la Estrategia de la UE sobre biodiversidad para 2030.
En el ámbito de la gestión del riesgo de desastres, se impulsará una estrategia de restauración de ecosistemas que favorezcan su resiliencia y la prevención, reducción y mitigación de desastres por eventos naturales extremos que puedan afectar a las personas, el patrimonio natural y la biodiversidad. En este sentido, se valorará la prioridad de las actuaciones de restauración fluvial, ya que son capaces de dar respuesta a varias cuestiones relevantes en la gestión del riesgo asociado a desastres naturales, dado que, en general, aumentan la resiliencia de los territorios ante fenómenos extremos (inundaciones y sequías), a la vez que permiten mantener y conservar la biodiversidad asociada a los ecosistemas acuáticos y de ribera.
Restauración ecológica en el ámbito de la Defensa.
El Ministerio de Defensa es titular de una amplia superficie de terrenos que albergan una gran biodiversidad y geodiversidad. Para impulsar un mejor conocimiento de la misma se completará una relación de las especies de flora y fauna, lugares de interés geológico y hábitats presentes en estos. Con base a esta mejora del conocimiento, se determinarán las medidas de conservación compatibles con la actividad militar y que sean aplicables a los terrenos del Ministerio de Defensa y se redactarán y ejecutarán planes de conservación, restauración ecológica y del patrimonio natural en los terrenos de Defensa cuyos valores de conservación sean mayores, en especial los incluidos en la Red Natura 2000. Se incorporarán nuevos objetivos de conservación y uso sostenible del patrimonio natural y la biodiversidad cuando se revise el actual Plan General de Medio Ambiente del Ministerio de Defensa (2007-2021).
Herramientas de apoyo a la recuperación de ecosistemas.
Como instrumentos de referencia y apoyo a las medidas previstas de recuperación de ecosistemas terrestres y marinos en toda España, se desarrollarán las líneas de actuación y orientaciones de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas aplicándose el Primer Programa de Trabajo de la AGE en desarrollo de dicha Estrategia. Estos instrumentos servirán para identificar las necesidades de restauración ecológica para la recuperación de los valores de biodiversidad y la mejora de la conectividad del territorio.
Asimismo, se promoverán las iniciativas de custodia del territorio terrestre y costero, enfocadas a la restauración ecológica y como complemento a las acciones que se realicen por las Administraciones Públicas.
En este sentido cabe resaltar la vocación demostrativa en red de las Reservas de la Biosfera, que además de contar con el compromiso de sus habitantes y las administraciones hacia la sostenibilidad, destacan en su papel de laboratorios en los que ensayar proyectos piloto a favor de la conservación de los ecosistemas y del desarrollo sostenible, para su posterior replicación en otros territorios. De este modo, la gestión integrada, participativa y sostenible del patrimonio y de los recursos naturales de las Reservas de la Biosfera contribuye a la lucha contra la despoblación en sus territorios.
Asimismo, se desarrollará un listado de principios orientadores para maximizar los efectos positivos para la biodiversidad de las actuaciones de restauración ecológica que se emprendan, especialmente, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, entre los que se priorizará el uso en las restauraciones de variedades vegetales autóctonas adaptadas a las condiciones locales y a los escenarios futuros de cambio climático. A fin de favorecer la aplicación de este principio, antes de 2024, se desarrollarán las medidas necesarias para la producción, certificación y fomento del uso de mezclas de conservación de semillas de especies herbáceas nativas. En este sentido, para la identificación y selección de especies en el caso de la vegetación de ribera, se tendrá en cuenta el mapa de sectorización ribereña del CEDEX (2013), la guía visual de vegetación de ribera del CEDEX, y la «Guía técnica para la gestión de materiales forestales de reproducción en la revegetación de riberas» (MAGRAMA 2012).
3.4 Reducción de amenazas para el patrimonio natural y la biodiversidad
Especies exóticas invasoras.
Objetivo general:
– Establecimiento y aplicación de mecanismos de prevención eficaces frente a la entrada de especies exóticas invasoras (EEI), mediante la colaboración de todas las administraciones, así como avanzar en las propuestas para su aplicación en el contexto comunitario.
– Establecimiento y mantenimiento de mecanismos ágiles para la inclusión de las especies exóticas que se demuestren invasoras en el Catálogo Español de Especies Exóticas invasoras y elaboración de propuestas para la inclusión de taxones en el Listado de especies exóticas invasoras preocupantes para la Unión Europea.
– Para las EEI establecidas, se desarrollarán estrategias que engloben grupos de taxones afines, que incluyan protocolos de actuación con las mejores técnicas disponibles y planes de erradicación y control eficaces, que permitan su aplicación inmediata para evitar pérdidas significativas de biodiversidad y del patrimonio natural, y otros daños causados por las especies invasoras. Todo ello, aplicado juntamente con una red de alerta temprana que permita detectar las especies exóticas invasoras con rapidez para erradicarlas con prontitud y al menor coste posible.
Medidas para alcanzar los objetivos:
Medidas preventivas.
Se garantizará la plena aplicación de las disposiciones preventivas previstas en el Real Decreto 570/2020, de 16 de junio(73), por el que se regula el procedimiento administrativo para la autorización previa de importación en el territorio nacional de especies alóctonas con el fin de preservar la biodiversidad autóctona española, en relación a la autorización previa por parte del MITECO de la primera importación de especies alóctonas condicionada a la evaluación favorable de un análisis de riesgo elaborado por el operador o promotor. Se fomentará la aplicación de medidas preventivas similares consensuadas e incluidas en el contexto normativo comunitario-entre todos los Estados Miembros de la UE.
(73) Real Decreto 570/2020, de 16 de junio, por el que se regula el procedimiento administrativo para la autorización previa de importación en el territorio nacional de especies alóctonas con el fin de preservar la biodiversidad autóctona española.
Asimismo, en 2023 se aprobará mediante una ley el Listado Positivo de animales de compañía, para limitar la tenencia de animales de compañía solo a aquellas especies de probada inocuidad medioambiental y seguridad sanitaria.
Se ejecutará plenamente antes de 2024 el plan de acción relativo a las vías de introducción prioritarias de especies exóticas invasoras, de acuerdo con lo establecido en el Reglamento (UE) n.º 1143/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de octubre de 2014, sobre la prevención y la gestión de la introducción y propagación de especies exóticas invasoras.
Refuerzo de los instrumentos de planificación y gestión.
Antes de 2025 se elaborarán y aprobarán nuevas estrategias de gestión, control y posible erradicación de todas las especies incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Estas nuevas estrategias se configurarán de manera que se dirijan preferentemente hacia grupos de especies presentes en ambientes afines o similares, y que contengan protocolos con medidas de gestión específicas, cuya eficacia haya sido demostrada a través del conocimiento científico y técnico disponible. La estrategia de control del alga de origen asiático Rugulopteryx okamurae, será la primera de estas estrategias que se elabore para el medio marino.
Se mantendrá actualizado el Catálogo español de especies exóticas invasoras atendiendo las solicitudes que se reciban y mediante la inclusión «de oficio» de aquellas especies alóctonas cuyo análisis de riesgo se considere desfavorable, tras solicitud de autorización para su primera importación, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 3.4 del Real Decreto 570/2020, de 16 de junio, por el que se regula el procedimiento administrativo para la autorización previa de importación en el territorio nacional de especies alóctonas con el fin de preservar la biodiversidad autóctona española.
Por otra parte, se debe mantener y reforzar el papel activo que hasta ahora ha tenido España en el marco de la propuesta y actualización de la Lista de especies exóticas invasoras preocupantes para la Unión. Para ello, se deberán realizar propuestas para aquellas especies exóticas que se considere que pueden suponer mayor riesgo en el contexto comunitario y español.
Antes de finalizar 2022, se mejorará la coordinación y comunicación entre las administraciones competentes que integran la Red de Alerta para la vigilancia de especies exóticas invasoras a través de la implementación de una herramienta informática en línea que simplifique y facilite la comunicación entre todas las administraciones y el acceso a la documentación generada en el marco de las alertas transmitidas.
Asimismo, se reforzará la formación en especies exóticas invasoras, incluyendo su identificación, del personal dedicado a la vigilancia y gestión del medio natural, particularmente de los agentes medioambientales.
Además, las administraciones públicas fomentarán las actuaciones de formación e información de los pescadores deportivos acerca de los impactos de dichas especies en los ecosistemas, sus vías de introducción y expansión, y buenas prácticas en la materia.
Nuevas herramientas de lucha contra las EEI.
Se elaborará y aprobará en 2023 una normativa de criadores de especies de fauna silvestre, para revisar, ordenar y mejorar el control sanitario y ambiental de los particulares que poseen instalaciones o se dedican a la cría en cautividad y el mantenimiento de animales de especies silvestres, fundamentalmente alóctonos.
Se programará el cierre progresivo de las granjas de visón americano, que deberá culminar como máximo en 2030 y se mantendrán y reforzarán las campañas de control de las poblaciones asilvestradas de esta especie. Este cierre progresivo se programará contando con la participación del sector y las autoridades competentes en materia de gestión ganadera, y se acompañará de medidas de impulso al desarrollo socioeconómico sostenible y/o ayudas indemnizatorias y económicas para posibilitar la reconversión de las granjas.
La consulta de este documento no sustituye la lectura del Boletín Oficial del Estado correspondiente. No nos responsabilizamos de posibles incorrecciones producidas en la transcripción del original a este formato.
Este texto se publica bajo las condiciones de reutilización propias de BOE, no bajo una licencia de Legalize ni de dominio público.
BOE
Condiciones de reutilización del BOE — cita obligatoria de la fuente
Fuente de los datos: Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado (https://www.boe.es). Datos reutilizados conforme a las condiciones de reutilización del BOE (Resolución de 27 de junio de 2024). Este repositorio es una obra derivada basada en datos de la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado.