Real Decreto 1057/2022, de 27 de diciembre, por el que se aprueba el Plan estratégico estatal del patrimonio natural y de la biodiversidad a 2030, en aplicación de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad
Respecto al medio marino, además de una falta generalizada de conocimiento de los hábitats y especies, las principales amenazas que se requiere afrontar son, entre otros, la sobrepesca, el tráfico marítimo, el ruido submarino, las colisiones de embarcaciones con ejemplares de cetáceos y tortugas, las capturas accidentales, las basuras marinas, la contaminación por vertidos tierra-mar y aguas de lastre, los fondeos sobre hábitats protegidos, la construcción de infraestructuras en el litoral la contaminación lumínica procedente de las costas e infraestructuras marítimas y los potenciales impactos de futuras instalaciones de energías renovables, así como la acidificación del medio marino, asociada a una mayor concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera debido a las actividades humanas y a una consecuente mayor absorción de CO2por los océanos.
Escasa integración sectorial y conocimiento y recursos insuficientes.
Otros problemas a solventar son la escasa integración del patrimonio natural y la biodiversidad en los distintos sectores económicos, así como el insuficiente conocimiento y la necesidad de información actualizadas sobre especies y ecosistemas y servicios ecosistémicos, su estado y necesidades de conservación y la falta de recursos financieros suficientes, adecuados y bien priorizados para el desarrollo de acciones para proteger y conservar el patrimonio natural y la biodiversidad. Por ello, se requiere una mejora del conocimiento, comprensión y divulgación de los múltiples factores directos e indirectos para la biodiversidad, incluyendo en el ámbito de la producción y el consumo, a fin de facilitar la comprensión y la adopción de medidas en los aspectos de nuestro estilo de vida que afectan más a la naturaleza.
3. Líneas de actuación prioritarias
Nos encontramos en un estado de emergencia planetaria: las crisis interdependientes de pérdida de patrimonio natural y biodiversidad y de deterioro de los ecosistemas y sus servicios, así como la crisis que implica el cambio climático, estimuladas en gran parte por la producción y el consumo insostenibles, requieren una acción urgente, inmediata y global. La ciencia muestra claramente que la pérdida de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas marinos y terrestres, la contaminación, el agotamiento de los recursos y el cambio climático se están acelerando a un ritmo sin precedentes.
Esta aceleración está causando un daño irreversible a los sistemas que sostienen nuestra vida, comprometiendo su capacidad de proveer de servicios esenciales para el desarrollo, la salud y el bienestar humano, agravando, a nivel mundial, la pobreza y las desigualdades, así como el hambre y la malnutrición.
La biodiversidad es la base fundamental de la prosperidad, el bienestar y la salud humana. Necesitamos comprender y valorar adecuadamente la biodiversidad y los servicios que los ecosistemas nos proveen. Los beneficios de restaurar los recursos naturales, recuperando los servicios que nos proporcionan, sobrepasan en diez veces las inversiones necesarias para emprender dichas restauraciones. Además, la factura de la inacción, permitiendo el continuo deterioro de nuestro patrimonio natural y sus servicios ecosistémicos, resultará mucho mayor.
A pesar de los acuerdos globales y de los objetivos ambiciosos para la protección, el uso sostenible y la restauración del patrimonio natural y la biodiversidad, y aun a pesar de muchos logros locales en todo el mundo, incluidos éxitos y avances notables en España, las tendencias globales continúan siendo negativas en materia medioambiental, y la pérdida de biodiversidad avanza a un ritmo acelerado(58), y nuestro país no es una excepción(59).
(58) Resumen para los encargados de la formulación de políticas de informe de la evaluación mundial de la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas. IPBES 2019.
(59) Informe sobre el estado del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad en España a 2020. Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (2021).
Por ello, se requiere adoptar en todo el mundo acciones de manera decidida y urgente. El presente Plan estratégico a 2030 pretende ser la contribución de España a esa necesidad global. Y más aún en el contexto de la COVID-19 que ha dañado las economías y las sociedades en todo el mundo y ante cuyos efectos se requieren procesos de reconstrucción y recuperación que deben estar ligados indefectiblemente a solventar la crisis de la biodiversidad, para minimizar en lo posible el riesgo de futuras pandemias y para asegurar la prosperidad a las generaciones actuales y venideras.
Nuestro compromiso de adoptar todas las acciones necesarias para alcanzar la Visión para 2050 de «Vivir en armonía con la naturaleza», acordada a nivel global, en el marco del Convenio de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica, requiere que en los próximos diez años elijamos recorrer la senda adecuada hacia este objetivo a largo plazo, para lo que se requerirá una firme voluntad política combinada con los medios legales, humanos y financieros apropiados. Todos los agentes, gobiernos, empresas e individuos, tienen un papel que desempeñar para fortalecer el movimiento hacia el cambio.
Por lo tanto, en este Plan Estratégico se identifican las líneas de actuación prioritarias, objetivos y actuaciones a desarrollar de manera urgente durante los próximos años, para contribuir de forma determinante a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y para poner nuestro patrimonio natural y nuestra biodiversidad en la senda de la recuperación en 2030.
3.1 Conocimiento sobre el patrimonio natural y la biodiversidad
Objetivos generales:
– Alcanzar un conocimiento mucho más amplio y adecuado del patrimonio natural y la biodiversidad y de sus presiones y amenazas para fundamentar la toma de decisiones.
– Alcanzar un conocimiento mucho más amplio y adecuado sobre el impacto de la pérdida de biodiversidad y las especies exóticas invasoras sobre la salud y la aparición de enfermedades emergentes vegetales, animales y humanas.
– Gestionar de forma eficaz y eficiente el conocimiento generado.
– Difundir el conocimiento y hacerlo accesible para todas las administraciones, instituciones, empresas, asociaciones y la sociedad en su conjunto.
Medidas para alcanzar los objetivos:
Para alcanzar estos objetivos generales, se implantará, a partir de 2022, un Sistema nacional de generación, seguimiento y gobernanza del conocimiento sobre el patrimonio natural y la biodiversidad en España que permita la obtención de información y la evaluación continua del estado de conservación de la biodiversidad y la geodiversidad. Incluirá todos los grupos taxonómicos y tipos de hábitat, tanto en el medio terrestre como marino, y en particular: los tipos de hábitat y de especies de interés comunitario; todas las especies incluidas en el listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y el Catálogo Español de Especies Amenazadas, con especial atención a las especies en situación crítica, a las especies indicadoras y a todos los tipos de hábitat en peligro de desaparición. El sistema incluirá además el seguimiento de la tendencia de las especies y los tipos de hábitat comunes, así como el seguimiento específico de los insectos polinizadores, las especies exóticas invasoras y la biodiversidad edáfica. Entre otras cuestiones, se impulsará la mejora del seguimiento y el refuerzo de las fuentes de información y datos oficiales para el seguimiento de la situación poblacional y estado de conservación de la fauna silvestre, incluyendo en particular los grandes carnívoros y las especies amenazadas. El sistema también incluirá la información de seguimiento y tendencias del Inventario Español de Zonas Húmedas, que será finalizado antes de 2025.
Este sistema se nutrirá del seguimiento que desarrolle el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico apoyado en la inversión del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, así como de los distintos programas de seguimientos en materia de biodiversidad que vienen desarrollando las comunidades autónomas, todo ello bajo la coordinación de la Administración General del Estado.
El Sistema también incluirá la información cartográfica sobre las propiedades de los suelos, como soporte y parte integrante de los ecosistemas y la información de seguimiento forestal de fuentes ya establecidas como el Inventario Forestal Nacional, el Mapa Forestal de España, las Redes de Seguimiento de Daños en los Bosques, el Inventario Nacional de Erosión de Suelos, la Estadística General de Incendios Forestales (EGIFweb), las regiones de procedencia de especies y subespecies forestales y otros componentes de la información forestal.
En particular, en el contexto de este sistema se buscarán sinergias para que la información forestal sea útil para la evaluación del estado de conservación de los hábitats, se aumentará el conocimiento de las formaciones forestales desarboladas, se mejorará el conocimiento sobre el estado sanitario de las masas forestales españolas y su adaptación al cambio climático y se incrementará el conocimiento de la capacidad sumidero de carbono de las superficies y productos forestales. A ello se contribuirá, entre otras medidas, mediante el comienzo del quinto ciclo del Inventario Forestal Nacional (IFN), con el impulso de nuevas tecnologías, que permitirán reforzar la evaluación del estado de conservación de los hábitats. Asimismo, en 2022 ha comenzado el tercer ciclo del Inventario Nacional de Erosión de Suelos (INES), con el impulso de información más detallada y actual, y el impulso de nuevas tecnologías.
El Sistema incluirá, además, la información relevante que se genere como resultado del seguimiento y evaluación de la Red de Parques Nacionales previstos en la Ley 30/2014, de 3 de diciembre, de los programas de seguimiento de las estrategias marinas, y la proveniente del desarrollo de la Infraestructura Verde (60).
(60) Orden PCM/735/2021, de 9 de julio, por la que se aprueba la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas.
Así mismo, el Sistema mejorará el conocimiento sobre la vulnerabilidad y resiliencia de las especies silvestres y los hábitats frente al cambio climático, así como la capacidad de los ecosistemas para absorber emisiones. Este conocimiento, se aplicará en la mejora de las políticas de conservación, gestión y uso sostenible del patrimonio natural y de la biodiversidad.
El Sistema incluirá también la obtención y evaluación continua del estado de conservación de los lugares de interés geológico, finalizando el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico (IELIG), que incluye la evaluación del estado de conservación y sus principales amenazas. Entre los lugares de interés geológico, tendrán especial consideración aquellos de relevancia internacional, que son representativos de los contextos geológicos españoles de relevancia mundial, incluidos en el anexo VIII, parte II de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, y su modificación en la Ley 33/2015, de 21 de septiembre, que formarán un catálogo propio y cuya protección será prioritaria. Este Sistema de seguimiento perseguirá asimismo el objetivo de que, en 2025, ningún Lugar de Interés Geológico (LIG) tenga un estado de conservación desconocido. Este sistema de seguimiento permitirá cubrir las lagunas de información y, además de garantizar el cumplimiento de las obligaciones de información derivadas de las Directivas y Convenios internacionales y otras obligaciones legales, servirá como base para la toma de decisiones sólidas basadas en el conocimiento sobre el estado y tendencias de la biodiversidad y la mejora de la comunicación y divulgación de información sobre el patrimonio natural y la biodiversidad. En ese marco, se fortalecerá el intercambio de información de diferentes fuentes, cuando sea posible complementando con el fomento de ciencia ciudadana, y se impulsará el uso de las tecnologías de la información actuales.
Entre los objetivos a alcanzar con la puesta en marcha del Sistema de seguimiento del patrimonio natural y la biodiversidad en España, figura que en 2030 ninguna especie o tipo de hábitat de interés comunitario tendrá un estado de conservación desconocido.
Este Sistema de seguimiento perseguirá asimismo el objetivo de que, en 2030, ningún humedal Red Natura 2000, Ramsar, Espacio Natural Protegido y/o del Inventario Nacional de Zonas Húmedas tenga un estado de conservación desconocido, así como el de mejorar el conocimiento científico disponible sobre los humedales españoles, al menos en los campos en los que mayores carencias de información existen (requerimientos hídricos, funcionamiento hidrológico básico, estado de conservación, restauración, cambio climático y servicios ecosistémicos: parámetros que los definen y metodologías para su determinación, seguimiento y evaluación), tal y como señala el nuevo Plan Estratégico de Humedales a 2030.
Los informes sexenales de 2019 muestran dificultades para extraer conclusiones sobre el estado de conservación en el medio marino debido al gran desconocimiento de tipos de hábitat y especies y de sus tendencias en ese medio. Por ello, el Sistema de seguimiento dispondrá de un programa específico del medio marino, en coordinación con las Estrategias Marinas y teniendo en cuenta la información relevante generada desde el Instituto Español de Oceanografía, que incluirá, entre otros, la fotoidentificación de mamíferos marinos, el seguimiento de mamíferos y tortugas marinas mediante muestreos a distancia, el seguimiento de aves marinas y el refuerzo de actuaciones para el establecimiento de una red coordinada de seguimiento de varamientos que permita la identificación de las causas de mortalidad de las especies marinas protegidas y la toma de medidas en consecuencia. Además, se llevará a cabo el seguimiento de los hábitats marinos, con especial atención a los situados en espacios marinos protegidos. Por otra parte, se seguirá realizando el seguimiento en el ámbito de las Reservas Marinas de interés pesquero, tanto de la evolución de las poblaciones de interés pesquero, como del resto de especies y del conjunto del ecosistema.
Toda la información generada por este sistema de seguimiento se gestionará y se integrará en el Banco de Datos de la Naturaleza, con el objetivo de avanzar hacia la implantación efectiva de todos los componentes del Inventario Español de Patrimonio Natural y Biodiversidad y a la aprobación y aplicación del Sistema Español de Indicadores del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Asimismo, el Banco de Datos de la Naturaleza incorporará una nueva base de datos sobre los hábitats de toda España incluyendo su estado de conservación y cartografía, que deberá estar operativa en 2025.Sin perjuicio del cumplimiento de la periodicidad de actualización de los atlas, establecida en el Real Decreto 556/2011, de 20 de abril, para el desarrollo del Inventario Español del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, en un plazo de cinco años se actualizarán todos los atlas nacionales a los que hace referencia dicho Real Decreto 556/2011, de 20 de abril, en los que incluirá un análisis específico sobre el impacto que tendrá el cambio climático sobre las especies, considerando los principales escenarios climáticos contemplados en ese momento.
Se impulsará la difusión y accesibilidad de los datos e información sobre biodiversidad, que sirva de referencia para la ciudadanía y para el sector privado o el tercer sector, siendo herramienta fundamental para ello los Informes anuales y sexenales del Inventario Español de Patrimonio Natural y Biodiversidad y su sistema de indicadores.
En paralelo, en coordinación con el Sistema de seguimiento, y en consonancia y colaboración con las diferentes iniciativas en el ámbito internacional y en el ámbito de la Unión Europea(61), se avanzará hacia la integración del patrimonio natural y la biodiversidad en las cuentas nacionales, mediante el desarrollo e inclusión de un sistema de contabilidad nacional del capital natural (en la contabilidad medioambiental(62) nacional, que permita integrar el valor de los servicios de los ecosistemas y medir cambios en el stocky en los flujos de capital natural. Para su elaboración, se fomentará la generación y transferencia de conocimiento sobre la valoración económica y estadística del capital natural y de los servicios ecosistémicos en España y se participará activamente en los procesos para la preparación de un nuevo módulo de cuentas ambientales sobre ecosistemas en el marco del Reglamento (UE) 691/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de julio de 2011, relativo a las cuentas económicas europeas medioambientales.
(61) European Union, 2019 Natural Capital Accounting: Overview and Progress in the European Union 6th Report Final – May 2019, 80p.
https://ec.europa.eu/environment/nature/capital_accounting/pdf/MAES_INCA_2019_report_FINAL-fpub.pdf
UN, 2017. System of Environmental - Economic Accounting. Experimental Ecosystem Accounting. Technical Recommendations - Consultation Draft - V4.1: 6 March 2017
(62) INE (2020). Contabilidad Medioambiental. https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/categoria.htm?c=Estadistica_P&cid=1254735976603
Otra línea estratégica de actuación consiste en la adopción, con fecha 20 de diciembre de 2022, de una Estrategia de Biodiversidad y Ciencia, centrada en impulsar, mediante una colaboración estable y continuada con los agentes relevantes en el campo de la ciencia y la investigación, el desarrollo de conocimiento e investigación interdisciplinar aplicada para la gestión y uso sostenible del patrimonio natural y la biodiversidad, y la coordinación con los programas de investigación sobre biodiversidad actualmente en marcha, en particular el Programa de Investigación de la Red de Parques Nacionales, asegurando que los resultados y conocimientos generados estén plenamente disponibles al servicio de la gestión y de otros posibles actores interesados, a través del Banco de Datos de la Naturaleza.
La Estrategia de Biodiversidad y Ciencia permite la identificación de las principales necesidades de generación de conocimiento para la efectiva aplicación y desarrollo de la política de conservación y restauración de la biodiversidad, respondiendo a las prioridades necesarias para la implementación efectiva del presente Plan estratégico y las estrategias e instrumentos para su desarrollo. Promueve la investigación científica en esas áreas prioritarias de conocimiento y velará por mejorar el acceso de este conocimiento y su utilización, especialmente en las políticas y acciones de gestión de la biodiversidad.
El programa Horizonte Europa incluye un plan estratégico de investigación a largo plazo sobre biodiversidad, que cuenta con un mecanismo dirigido a tender puentes entre la comunidad científica y la elaboración de políticas. Se participará en este programa favoreciendo la investigación en materia de biodiversidad y servicios ecosistémicos, así como su aplicación a políticas en desarrollo y uso por parte de actores claves en la sociedad y el sector económico.
En el marco de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas, se realizará hasta 2024 la identificación de los elementos que podrán formar parte de la Infraestructura Verde. La Infraestructura Verde tendrá un carácter dinámico y colaborativo, incorporando los distintos elementos y componentes que las diferentes Administraciones Públicas a escala estatal, regional, provincial, comarcal, metropolitana o municipal, definan oficialmente en sus respectivas estrategias y planes de Infraestructura Verde.
En el marco del recientemente aprobado Plan de Acción de Educación Ambiental para la Sostenibilidad (PAEAS), se promoverá el desarrollo de actuaciones de divulgación, educación y sensibilización ambiental para dar a conocer a la ciudadanía en general, y al profesorado y alumnado en particular, la importancia del patrimonio natural y la biodiversidad y, las amenazas sobre su conservación, los impactos para la salud y bienestar de la población humana, así como sobre los usos y comportamientos que contribuyen a su conservación y restauración, y sobre los valores de los servicios que proporcionan sus componentes y cómo contribuyen al bienestar social. Se profundizará en la mejora del conocimiento sobre la contribución del patrimonio natural y la biodiversidad al bienestar y la salud humana y se promoverá la biodiversidad como herramienta de salud y prevención de las enfermedades en las personas. Se fomentará el enfoque de «Una sola Salud» (One Health) que reconoce la conexión intrínseca entre la salud humana, la salud animal y unos ecosistemas saludables y resilientes y se aplicarán las acciones y actividades propuestas en el futuro Plan de Acción Global sobre Biodiversidad y Salud que se apruebe en el ámbito del Convenio sobre Diversidad Biológica y que resulten convenientes al caso de España.
También se trabajará de manera coordinada con todas las iniciativas relativas a la salud y cambio climático, por ser una línea prioritaria de la Declaración del Gobierno ante la Emergencia Climática y Ambiental y por ser el patrimonio natural y la biodiversidad un nexo común. En este sentido, se contribuirá a la implementación y seguimiento del Plan Estratégico de Salud y Medio Ambiente (PESMA), en especial de las acciones dentro de las distintas áreas temáticas como «Riesgos del clima», «Vectores transmisores de enfermedades» y «Ciudades saludables», en los que la biodiversidad desempeña un papel clave. Así, en el ámbito del PESMA, se impulsarán estudios de investigación y valoración sobre los posibles efectos de la pérdida de la biodiversidad sobre la salud y el bienestar, incluyendo en particular en lo que respecta a la distribución de vectores de transmisibilidad, así como al riesgo de transmisión de enfermedades vectoriales asociadas a la introducción de especies exóticas invasoras.
Asimismo, en el marco del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030 (PNACC) y su línea de acción transversal para la integración del enfoque de género en todos los ámbitos de trabajo sectorial del PNACC, incluido el de patrimonio natural, biodiversidad y áreas protegidas, se avanzará en el análisis de las diferencias de género en el uso, gestión y disfrute sostenible de estos recursos naturales, al menos en cuanto al acceso a la información y formación, la percepción de los riesgos, los comportamientos ambientales y los estilos de vida, así como sobre los impactos diferenciados de los cambios en la biodiversidad y el patrimonio natural, con indicadores específicos que permitan entender la evolución de las desigualdades de género en este campo y favorecer que las medidas de adaptación en el mismo se desarrollen con perspectiva de género.
Finalmente, se continuará profundizando en el conocimiento y divulgación de la biodiversidad agrícola y los conocimientos tradicionales mediante la publicación de los volúmenes restantes de la obra «Inventario de los conocimientos tradicionales relativos a la biodiversidad agrícola» antes de 2025.
3.2 Protección y conservación de la naturaleza
Conservación de especies y de tipos de hábitat.
Objetivos generales:
– Conseguir tendencias poblacionales estables, o en aumento, de las especies autóctonas de flora y fauna silvestres que se encuentran amenazadas, protegidas o han visto reducida su abundancia y distribución geográfica.
– Disponer de planes de recuperación o conservación, aprobados oficialmente y dotados de recursos suficientes, para todas las especies catalogadas como amenazadas para revertir su situación de amenaza. En particular, y en línea con lo establecido en la Estrategia de la UE sobre biodiversidad de aquí a 2030, se velará por que:
• No se produzca ningún deterioro en las tendencias y el estado de conservación de ninguna de las especies y de los hábitats protegidos.
• Al menos el 30 % de las especies y hábitats que en la actualidad no presentan un estado favorable alcancen ese estado o muestren una decidida tendencia positiva.
– Disponer de estrategias de conservación y restauración para todos aquellos hábitats que estén en peligro de desaparición, para revertir su situación de amenaza.
– Mantener unos recursos genéticos silvestres que proporcionan servicios en múltiples ámbitos y cuyo acceso y el reparto de beneficios que generan continúe siendo ágil y bien regulado, contribuyendo así a la conservación de las especies de origen y sus hábitats.
Medidas para alcanzar los objetivos.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en colaboración con las comunidades autónomas, identificará, en 2023, aquellas especies y tipos de hábitats de interés comunitario para las que España asumirá el compromiso de que, en 2030 a más tardar, alcancen un estado favorable de conservación o muestren una decidida tendencia positiva. Esta identificación, que se apoyará también en los objetivos vinculantes de la UE en materia de restauración, deberá cubrir, al menos, el 30 % de las especies y hábitats de interés comunitario que actualmente no presenten un estado de conservación favorable, en línea con los objetivos fijados en la Estrategia de la UE sobre biodiversidad de aquí a 2030. La selección de estas especies se realizará de acuerdo con los principios y criterios identificados en el documento de orientación elaborado por la Comisión Europea para la identificación de las especies y tipos de hábitats para el cumplimiento de estos compromisos.
De igual manera, en coherencia con los objetivos de la Estrategia de la UE, deberán de preverse medidas para garantizar el principio de no pérdida neta de biodiversidad y asegurar que no se produce ningún deterioro en las tendencias y el estado de conservación de ninguna de las especies y de los hábitats protegidos, tanto en el medio terrestre como marino.
Como medida también prioritaria, se continuará trabajando en el desarrollo e implementación de medidas coordinadas para revertir de forma urgente el estado de las especies declaradas en situación crítica en 2018, debido a su riesgo inminente de extinción, aplicando las previsiones de la Orden TEC/1078/2018, consiguiendo que en 2030 ninguna especie de las declaradas como tal en 2018 se encuentre en situación crítica. Para ello, los programas de actuaciones coordinadas a través de sus respectivos grupos de trabajo y las medidas de gestión y conservación al efecto deben contar con una suficiente financiación y priorización.
Igualmente, para recuperar parte de la biodiversidad perdida en el pasado, en 2030 al menos un 40 % de las especies identificadas en el listado de especies extinguidas en todo el medio natural español (63) ya se habrán reintroducido en la naturaleza, de acuerdo con sus correspondientes proyectos o planes de reintroducción de conformidad con las condiciones técnicas fijadas en las directrices técnicas para el desarrollo de programas de traslocación.
(63) Resolución de 1 de agosto de 2018, de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, por la que se publica el Acuerdo de la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente en relación al Listado de especies extinguidas en todo el medio natural español. https://www.boe.es/boe/dias/2018/08/13/pdfs/BOE-A-2018-11522.pdf
También se colaborará y se realizarán labores de coordinación en programas de reintroducción de especies prioritarias y amenazadas en territorios históricos en los que hayan desaparecido, incluyendo el impulso y la adecuada coordinación de programas de conservación ex situ para las especies más amenazadas.
Por otra parte, se promoverá la adopción de medidas para la regulación de las actividades de cría y mantenimiento de cetáceos en cautividad, con la finalidad de limitar estas actividades a aquellas situaciones en que estén vinculadas a finalidades de investigación y conservación de las especies implicadas y de avanzar hacia la mejora de las condiciones mínimas de cautividad en que se ubican.
En relación con estos objetivos, el Real Decreto 159/2022, de 1 de marzo(64), sobre conservación de los recursos genéticos forestales y de la flora silvestre, establece el Banco Nacional de Germoplasma Forestal y de Flora Silvestre, ubicado en el Centro El Serranillo, integrante de la Red de Centros Nacionales de Recursos Genéticos Forestales dependientes de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que, y desde 2022 se desarrollarán las acciones que permitan la conservación efectiva del material de especies forestales de interés respecto a sus recursos genéticos, así como de los taxones de flora incluidos en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, con especial atención a los del Catálogo Español de Especies Amenazadas, para garantizar su disponibilidad y dar respuesta a las necesidades de conservación y reintroducción de estas especies de conformidad con lo previsto en las Estrategias de conservación o en los Planes de recuperación o conservación.
(64) Real Decreto 159/2022, de 1 de marzo, sobre conservación de los recursos genéticos forestales y de la flora silvestre y por el que se modifica el Real Decreto 1424/2008, de 14 de agosto, por el que se determinan la composición y las funciones de la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad, se dictan las normas que regulan su funcionamiento y se establecen los comités especializados adscritos a la misma, y el Real Decreto 1269/2018, de 11 de octubre, por el que se determinan la composición, las funciones y las normas de funcionamiento del Consejo Forestal Nacional.
Asimismo, el Real Decreto 159/2022, de 1 de marzo, constituye el Banco de Germoplasma Forestal y de Flora Silvestre en Red, como herramienta adicional de coordinación y colaboración al servicio de la conservación ex situ, por lo que desde 2022 se realizarán las acciones necesarias para su pleno funcionamiento operativo. Estas acciones se verán complementadas con la adopción en 2023 por parte de la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente de un documento de Directrices para la conservación ex situ de la flora silvestre, que sentará las bases para impulsar el trabajo coordinado y en red entre los bancos de material genético y biológico y las Administraciones públicas.
De forma paralela se llevará a cabo una actualización continuada del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas gracias al incremento de conocimiento del estado de conservación de las especies.
En el medio marino se elaborarán, aprobarán e implementarán las Estrategias de Conservación y Planes de Recuperación y Conservación especialmente para las especies amenazadas marinas por parte de la Administración General del Estado. En este ámbito, en 2022 se han aprobado la Estrategia de conservación de tortugas marinas y la Estrategia de conservación de la nacra; en 2023 y 2024 se iniciará la actualización de la Estrategia de conservación de la lapa ferrugínea, y se elaborarán los Planes de Recuperación de la marsopa y del angelote, así como la Estrategia de Conservación del cormorán moñudo y las Directrices de gestión y conservación de fanerógamas marinas, y se aprobará una Estrategia de conservación conjunta de las pardelas mediterránea, cenicienta y balear, así como de las pardelas chica y pichoneta. A su vez, se desarrollará, antes de finalizar 2023, una normativa nacional para asegurar la conservación de las fanerógamas marinas.
A nivel de especies terrestres, se aprobarán y actualizarán por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente las Estrategias de Conservación de especies amenazadas y a su vez se colaborará con las comunidades autónomas para que la aprobación de Planes de Recuperación y Conservación de las especies catalogadas alcance la totalidad de taxones amenazados presentes en sus respectivos territorios.
En concreto, en cuanto a las especies de flora terrestre, en 2022 se ha aprobado la aprobación de la Estrategia de conservación y lucha contra las amenazas de especies protegidas en ambientes ruderales y antes de 2024, se prevé la aprobación de la Estrategia para la conservación de la jara de Cartagena (Cistus heterophyllus subsp. carthaginensis). Posteriormente, se continuará trabajando para la elaboración y aprobación de nuevas Estrategias de conservación y lucha contra las amenazas de especies protegidas de flora, conforme a las prioridades que se identifiquen en el seno del Grupo de Trabajo de Conservación Vegetal, con el objetivo de que lleguen a integrar, para 2030, al menos el 90 % de los taxones incluidos en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Dando cumplimiento al compromiso de España como miembro de la Coalición internacional para la conservación de los polinizadores y en respuesta a la Iniciativa de la UE sobre polinizadores, se aplicará de forma íntegra la Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores adoptada en 2020, poniendo en marcha las medidas que establece para la promoción de hábitats favorables para estas especies, la reducción de sus principales amenazas y el fomento del conocimiento necesario para su gestión y seguimiento.
Para la protección y conservación de los tipos de hábitat más amenazados, se instrumentará reglamentariamente el Catálogo Español de Hábitats en Peligro de Desaparición previsto en la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, y se aprobarán y desarrollarán las estrategias de conservación y restauración de los hábitats terrestres y marinos en peligro de desaparición.
En lo que respecta a la protección y conservación de los tipos de hábitats y especies de humedal, se regirá por lo previsto en el nuevo Plan Estratégico de Humedales a 2030, cuyo propósito general es evitar, detener e invertir la pérdida y degradación de humedales en España, así como mejorar el conocimiento disponible sobre estos ecosistemas (lagunas de información que dificultan las acciones de conservación).
Respecto a la incidencia del cambio climático en la biodiversidad, se aprobará y aplicará una estrategia específica de conservación y restauración de especies y ecosistemas especialmente sensibles a los efectos del cambio climático entre los que figurarán los ecosistemas de humedal, acuáticos o dependientes del agua, incluidas las zonas de ribera de los ríos, los de alta montaña, y las praderas de Posidonia y otras fanerógamas marinas, así como aquellos que destaquen por su papel en la adaptación al cambio climático. La estrategia incluirá las directrices básicas para la adaptación al cambio climático, conservación y restauración de esos ecosistemas naturales terrestres y marinos y de las especies silvestres españolas, con especial referencia a los ecosistemas acuáticos o dependientes del agua y de alta montaña. En aplicación de esta estrategia, en 2025 ya estarán identificadas las especies y los ecosistemas especialmente sensibles y en 2030 se habrán implantado plenamente las medidas para su conservación y restauración en los casos en que sea posible.
Más allá del ámbito de actuación de las administraciones públicas, se impulsará la custodia del territorio como herramienta de conservación de la biodiversidad y participación ciudadana, prestando atención a la dimensión social de estas iniciativas y su potencial contribución a la lucha contra la despoblación, y se creará un inventario de Iniciativas de Custodia del Territorio.
Conservación del patrimonio geológico y la geodiversidad.
Objetivo general:
– Mejorar el conocimiento y el estado de conservación del patrimonio geológico y la geodiversidad.
Medidas para alcanzar los objetivos:
Conseguir que los lugares de interés geológico tengan, en general, un estado de conservación favorable a través de su conservación y restauración, impulsado la protección de los más significativos y aquellos que estén en riesgo de destrucción.
Alcanzar un buen conocimiento de los lugares de interés geológico mejorando y actualizando su inventario y cartografía a través del Inventario Español de Lugares de Interés Geológico (IELIG), incluyendo el análisis de su estado de conservación. Garantizar prioritariamente la conservación de los lugares de interés geológico de relevancia internacional (Geositios), representativos de los contextos geológicos españoles de relevancia mundial, incluidos en el anexo VIII, parte II, de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, y su modificación en la Ley 33/2015, de 21 de septiembre, e impulsar su protección.
Se elaborará un Plan Nacional para Conservación del Patrimonio Geológico y la Geodiversidad, para alcanzar un adecuado conocimiento del patrimonio geológico en España y garantizar su conservación a corto, medio y largo plazo, impulsando la difusión, puesta en valor y señalética del mismo.
Como medida prioritaria, en este periodo se completará el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico (IELIG), que deberá ser finalizado para todo el territorio nacional, estableciendo los mecanismos necesarios para su revisión periódica. Se analizará el estado de conservación de los lugares de interés geológico en general y en particular, proponiendo medidas de conservación y/o protección para los de mayor valor y los más amenazados, en espacios de relevancia internacional. Se evaluará la estabilidad de rocas o estructuras geológicas singulares que formen parte de los LIG y cuya inestabilidad pueda suponer una pérdida de patrimonio geológico o un riesgo para los visitantes. Precisamente estos lugares de interés geológico de relevancia internacional serán incluidos en un Catálogo de Geositios de relevancia mundial para España y se impulsará su protección y su reconocimiento.
Se desarrollará un sistema de indicadores Estado-Presión-Respuesta para el IELIG que son necesarios para realizar un diagnóstico de la situación y del estado de conservación y grado de amenaza del patrimonio geológico, estableciendo mecanismos para su adecuada conservación.
Se desarrollará el Inventario de Lugares de Interés Geológico de la Red de Parques Nacionales españoles, así como un sistema de indicadores que se integrarán en el Sistema de Indicadores del estado de conservación de la Red, como modelo piloto para ser exportado en el futuro a otros ámbitos como la Red Natura 2000. Dicho inventario tendrá un mayor detalle que el del IELIG y tendrá un objetivo claro de facilitar la gestión de los lugares de interés geológico. El sistema de indicadores se realizará a 3 niveles, analizando el estado de conservación a nivel de LIG, de parque nacional y de Red.
Espacios protegidos: Espacios Naturales Protegidos, espacios protegidos Red Natura 2000 y otros espacios protegidos por instrumentos internacionales.
Objetivo general:
– Disponer de una red completa y ecológicamente representativa de espacios protegidos, eficazmente gestionados y bien conectados en términos ecológicos, a través de la trama territorial, en la que se realizan plenamente los procesos ecológicos naturales y donde los hábitats naturales, el patrimonio geológico y las especies silvestres gozan de un estado favorable de conservación.
Medidas para alcanzar los objetivos:
De acuerdo con los compromisos de la Declaración del Gobierno ante la Emergencia Climática y Ambiental, se designarán nuevos espacios protegidos marinos hasta alcanzar una protección del 30 % de la superficie marina en 2030.
En esta línea y en lo relativo al medio marino, entre finales de 2023 y principios de 2024, se habrán declarado 8 nuevos espacios marinos protegidos Red Natura 2000. Asimismo, se habrá culminado el análisis sobre la suficiencia de la Red Natura 2000 marina, que dará lugar a nuevas propuestas adicionales para la declaración de otros espacios marinos protegidos, permitiendo alcanzar, conjuntamente, la protección de, al menos, el 18 % de las aguas marinas españolas para 2024.
De acuerdo con la Estrategia 2030 de biodiversidad de la Unión Europea, que prevé un 30 % de áreas protegidas en el medio terrestre y un 30 % en el medio marino y que un tercio de las mismas sean de protección estricta, y siguiendo las directrices que se acuerden para el conjunto de Estados miembros de la UE, se identificarán y, en su caso, designarán nuevas áreas de protección estricta, o se promoverá la revisión del régimen de protección en algunas de las áreas protegidas existentes, a fin de contribuir al objetivo de protección estricta de un 10 % de la superficie de la UE, tanto en el medio terrestre como en el medio marino, para 2030.
Entre los ecosistemas prioritarios a considerar para el logro de los citados objetivos, se procederá a identificar hasta 2025 los bosques primarios y maduros, siguiendo las directrices que defina la Comisión Europea para su definición, identificación y cartografiado, así como otros ecosistemas ricos en carbono como los humedales (incluyendo las turberas), los pastizales y las praderas de fanerógamas marinas y hasta 2030 se desarrollará el proceso para su inclusión en espacios de protección estricta. Se procederá asimismo a la designación de nuevas Reservas Hidrológicas (Reservas Naturales Fluviales, Lacustres o Subterráneas).
Concretamente, los rodales o bosques maduros son ecosistemas forestales de gran valor ecológico, cultural y social debido a su rareza y a su biodiversidad única, que se caracterizan por tener muy altos niveles de madurez y naturalidad, lo que los hace especialmente sensibles a las perturbaciones antrópicas. Estos ecosistemas cuentan con una gran variedad de microhábitats que permiten albergar un importante número de taxones que únicamente aquí encuentran refugio. Al no quedar verdaderos bosques primarios en el territorio de nuestro país, los rodales y bosques maduros suponen las representaciones más próximas a la naturalidad de nuestros ecosistemas forestales. Estas particularidades hacen que su identificación y protección resulten vitales y urgentes. La realización de un catálogo nacional de bosques y rodales nativos maduros y singulares supondrá un instrumento crucial en este sentido y la coordinación entre la Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas resultará esencial para lograr que este catálogo sea completo y efectivo. En el catálogo se deberán incluir tanto los rodales y bosques nativos maduros de propiedad pública que queden en el territorio nacional, como otros rodales y bosques singulares que, a pesar de no cumplir con los requisitos necesarios para ser considerados maduros, tengan unas características que hagan que su conservación y protección sean de vital importancia.
En el caso de los bosques y rodales maduros se llevará a cabo su protección estricta para asegurar su evolución natural, entendida la protección estricta como se acuerde en el contexto del desarrollo de la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad para 2030. Respecto a los bosques nativos maduros de propiedad privada, se promoverán los acuerdos que garanticen su conservación. Con el fin de garantizar que en el futuro se cuente con representaciones maduras de todos los ecosistemas forestales españoles, también se protegerán de forma estricta y se garantizará la evolución natural de aquellos bosques y rodales singulares que no reúnan las características necesarias para ser considerados maduros, pero que representen los ejemplos de mayor madurez para aquellos tipos de hábitats forestales de los que no queden verdaderos bosques o rodales maduros en España o cuando estos sean muy escasos. Por otro lado, en el caso de otros bosques o rodales singulares que requieran de una actividad humana constante para su mantenimiento, se garantizará que la gestión que se haga de los mismos asegure el mantenimiento y, en su caso, la mejora de sus valores y estado de conservación. Todas estas acciones deberán llevarse a cabo teniendo en cuenta los desarrollos que vaya acometiendo la Comisión Europea en aplicación de la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad para 2030.
Para asegurar la funcionalidad de la biodiversidad del territorio terrestre y marino a largo plazo, y como parte de las líneas de actuación de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Restauración y Conectividad Ecológicas, las Administraciones Públicas valorarán e identificarán los elementos del territorio que aportan valor actual o potencial desde el punto de vista de la infraestructura verde, es decir, zonas de especial importancia para la provisión de servicios de los ecosistemas, mantenimiento de la biodiversidad y conectividad ecológica. Hasta 2024, fecha prevista de aprobación de las estrategias autonómicas, se identificarán los elementos de infraestructura verde del territorio. De 2023 a 2030 se avanzará en el desarrollo de la infraestructura verde en España y en su integración a nivel europeo, para lograr su plena implantación en el año 2050.
La Orden PCM/735/2021, de 9 de julio, aprobó la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas, al objeto de marcar las directrices para la identificación y conservación de los elementos del territorio que componen la infraestructura verde del territorio español, terrestre y marino. De conformidad con la Orden PCM/735/2021, de 9 de julio, la Administración General del Estado implementará la Estrategia a través de sucesivos programas trianuales de trabajo que establecerán las acciones concretas a llevar a cabo por la AGE, en el marco de sus competencias, para identificar, desarrollar y mantener una Infraestructura Verde para el territorio español. El primer programa de trabajo se habrá aprobado en el momento de adopción de este Plan Estratégico. A su finalización, en el año 2024, se llevará a cabo una revisión de la Estrategia Nacional incorporando las acciones desarrolladas y adaptándola, en su caso, al desarrollo de la Infraestructura Verde europea. Por otro lado, las comunidades autónomas cuentan con un plazo máximo de tres años (2024) para el desarrollo de sus propias estrategias.
España contribuirá a la futura Red Transeuropea de la Naturaleza, tanto en el medio terrestre como en el marino, con sus espacios protegidos Red Natura, sus espacios naturales protegidos, sus áreas protegidas por instrumentos internacionales y sus corredores ecológicos, y parte de ellas contribuirán al objetivo general de la UE un 10 % de áreas de protección estricta.
A fin de contribuir a una mejora de la gestión efectiva de los espacios protegidos, se aprobará, no más tarde de 2023, una revisión de las actuales Directrices de gestión para los espacios de la Red Natura 2000. Mediante estas directrices, se fomentará una mejora en el conocimiento de las especies y los tipos de hábitat de dichos espacios y se impulsará a la aprobación e implantación de instrumentos de gestión eficaces en toda la Red Natura 2000 en España, en los que se definan con claridad sus objetivos y medidas de conservación. Asimismo, se promoverá, a través de estas directrices, la incorporación en los planes de gestión de un apartado sobre adaptación de los mismos al cambio climático con, al menos, un diagnóstico que incluya un listado de especies y hábitats especialmente vulnerables, objetivos, acciones e indicadores de progreso y cumplimiento, así como un plan de conectividad con otros espacios protegidos.
Junto con la aprobación de las Directrices se colaborará activamente con las Comunidades Autónomas para que en 2023 se haya finalizado por completo el proceso de declaración de ZEC terrestres y que en 2028 se hayan revisado los objetivos y medidas del 100 % de estos espacios.
Al objeto de garantizar la idoneidad de las medidas de conservación, se favorecerá que en 2025 el 75 % de los espacios protegidos Red Natura 2000 evalúen regularmente la efectividad de las medidas adoptadas y que en 2030 este porcentaje sea del 100 %.
Igualmente, se efectuará un seguimiento de los trabajos de implementación del Marco de Acción Prioritaria para la financiación de la Red Natura 2000, se promoverá una revisión intermedia en 2024 y se revisará por completo antes de 2030. Este proceso de colaboración se extenderá a otros Estados miembros, con la finalidad de conseguir la gestión coordinada de la red ecológica coherente europea que es Natura 2000.
Por lo que respecta, en particular, a los espacios de Red Natura 2000 marina, se ha aprobado, en 2022, el Plan Director de la Red de Áreas Marinas Protegidas de España que incluye los criterios mínimos comunes de gestión coordinada y coherente, de acuerdo a las previsiones de la Ley 41/2010, de 29 de diciembre, de protección del medio marino y de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre.
Asimismo, en los próximos años se avanzará significativamente en la aprobación y aplicación de instrumentos de gestión de los espacios marinos protegidos de competencia estatal, mediante la aprobación, antes de 2025, de nuevos planes de gestión para 58 espacios marinos de la Red Natura 2000 y para el Área Marina Protegida del Corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo, y la actualización, antes de 2023, de los planes de gestión de 25 espacios marinos de la Red Natura 2000.
Para asegurar la conservación de los espacios marinos protegidos y de las especies marinas, desde el MITECO se pondrá en marcha un sistema de seguimiento y vigilancia en el medio marino, coordinado con las actuaciones que, en el ámbito de sus competencias, desarrollen el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, las Comunidades autónomas y otras administraciones y entidades, utilizando los medios técnicos y humanos necesarios que permitan garantizar dicho seguimiento y vigilancia.
A su vez se aprobarán unas Directrices de coordinación entre la Administración General del Estado y las Comunidades y Ciudades Autónomas para la mejora de la gestión de la biodiversidad marina y se establecerán mecanismos de coordinación con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la Guardia Civil, Salvamento Marítimo y otras entidades en materia de vigilancia de Espacios Marinos Protegidos y especies marinas amenazadas.
Las Reservas de la Biosfera, creadas a través del Programa MaB de la UNESCO, son espacios de gestión integrada, participativa y sostenible del patrimonio y de los recursos naturales, con los objetivos básicos de conjugar la preservación de la diversidad biológica con el desarrollo sostenible. Dado que se trata de una herramienta interesante para remediar los desequilibrios entre la humanidad y la naturaleza, es necesario reforzar su funcionamiento de manera que se favorezca la conectividad con otros espacios de gran valor natural. Así para 2030 las nuevas Reservas de la Biosfera que se creen, deberán contar en sus Planes de Gestión con mecanismos de conectividad con territorios más amplios, y al menos un 50 % de las existentes deberán modificarse para incluir este aspecto.
En lo que respecta a los humedales de Importancia Internacional del Convenio de Ramsar, otra de las figuras de protección por instrumentos internacionales que distingue la legislación, se regirán por lo previsto al respecto en el nuevo Plan Estratégico de Humedales aprobado en 2022 y en las medidas de recuperación paulatina de humedales se contará con la participación de todas las administraciones y agentes implicados.
Los Geoparques Mundiales de la UNESCO son figuras de protección por instrumentos internacionales, siendo España el segundo país del mundo con más geoparques y se prevé un aumento en España para los próximos años de vigencia del presente Plan estratégico. Al no existir aún un desarrollo normativo que regule su funcionamiento ni su coordinación con la Administración General del Estado y las comunidades autónomas, se impulsará la creación de una normativa para el Comité Nacional Español de Geoparques (CNEG) en colaboración con la AECID y con el IGME (CSIC).
Siguiendo los objetivos y aplicando las actuaciones del Plan Director de la Red de Parques Nacionales, en 2030 estarán representados en la Red de Parques Nacionales el 100 % de los sistemas naturales españoles incluidos en la Ley 30/2014, de 3 de diciembre, para lo que se hará un especial esfuerzo en incorporar a la red los sistemas naturales marinos.
De forma complementaria, se presentará a la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, no más tarde de mayo de 2024, una evaluación de la representatividad a medio y largo plazo de las redes de espacios naturales protegidos y espacios de la Red Natura 2000, en los diferentes escenarios climáticos posibles con el fin de que, por parte de las administraciones competentes, se dispongan las medidas oportunas para que dichas redes sigan cumpliendo los objetivos de conservación de hábitats y especies para las que fueron diseñadas(65).
(65) Ley 7/2021, de 20 de mayo, de cambio climático y transición energética.
3.3 Recuperación y restauración de ecosistemas
Objetivos generales:
– Restaurar los ecosistemas para recuperar y conservar el patrimonio natural y la biodiversidad, asegurar la conectividad ecológica y la conservación de los valores paisajísticos y garantizar la provisión de servicios de los ecosistemas, priorizando la utilización de soluciones basadas en la naturaleza(66). En conjunto, hasta 2030, se restaurará un 15 % de los ecosistemas degradados.
(66) Según la Resolución 5/5 «Soluciones basadas en la naturaleza en pro del desarrollo sostenible», aprobada por la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente el 2 de marzo de 2022, las soluciones basadas en la naturaleza consisten en medidas encaminadas a proteger, conservar, restaurar, utilizar de forma sostenible y gestionar los ecosistemas terrestres, de agua dulce, costeros y marinos naturales o modificados que hacen frente a los problemas sociales, económicos y ambientales de manera eficaz y adaptativa, procurando al mismo tiempo bienestar humano, servicios ecosistémicos, resiliencia y beneficios para la biodiversidad.
– Mantener la resiliencia del medio natural en su conjunto, que permita que los distintos ecosistemas sigan proporcionando servicios esenciales a los ciudadanos y a la sociedad facilitando la adaptación al cambio climático y contribuyendo a su mitigación mediante la fijación de carbono y contribuyendo también a la reducción del riesgo de desastres naturales.
Medidas para alcanzar los objetivos:
Para contribuir a una recuperación socioeconómica sostenible en respuesta a la crisis sanitaria del COVID-19, y como parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y en el contexto de la Década de Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas, en el marco del componente «Conservación y restauración de ecosistemas marinos y terrestres y su biodiversidad», se desarrollarán acciones de restauración ecológica, centradas especialmente en la restauración de ecosistemas en general y en especial de ecosistemas de humedal (incluyendo las turberas), bosques maduros, pastizales y praderas de fanerógamas marinas y el fomento de la conectividad y la infraestructura verde.
En línea con la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas, la implementación y mejora de la Infraestructura Verde pasa, por priorizar zonas de actuación donde restaurar los hábitats con el objeto de maximizar tanto las funciones ecosistémicas como la conectividad. Estas actuaciones asimismo contribuirán y darán respuesta al desarrollo de acciones de recuperación de ecosistemas en el medio plazo, de conformidad con lo que disponga el futuro instrumento vinculante de la UE sobre objetivo en materia de restauración ecológica.
Para ello, y en aplicación del futuro Reglamento de la UE sobre restauración de la naturaleza, y una vez se adopte el mismo, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en colaboración con las Comunidades Autónomas, adoptará el Plan nacional de restauración con los objetivos, acciones y calendario para el cumplimiento de los objetivos del Reglamento en el ámbito nacional. Ello conllevará, además, avanzar en 2023, en la cuantificación del estado de degradación de los diferentes ecosistemas y su porcentaje, por categorías, respecto del estado favorable de conservación de los hábitats que los componen, así como en la identificación de áreas prioritarias de mejora.
Se continuará asimismo con el impulso y refuerzo de la restauración de ecosistemas a través de actuaciones de restauración hidrológico-forestal y de restauración de zonas incendiadas, entre otros. Los proyectos de restauración deberán evolucionar hacia una visión holística e integral del sistema que se quiere recuperar, enfocando sus esfuerzos hacia la restauración de sistemas multifuncionales y la optimización de la provisión de servicios ecosistémicos.
Biodiversidad en tierras agrícolas y ganaderas.
La implementación del Plan Estratégico para la Política Agrícola Común en España 2023-2027 (PEPAC), aprobado por la Comisión Europea el 31 de agosto de 2022, deberá contribuir, a través de sus intervenciones, a potenciar los servicios ecosistémicos y a conservar los hábitats y los paisajes en los territorios agrícolas, reduciendo los impactos negativos que determinadas prácticas agrarias intensivas generan en la biodiversidad.
Esta es una exigencia de conformidad con el Reglamento 2021/2015, sobre los Planes Estratégicos de la PAC, que reconoce el papel de la PAC para minorar los impactos sobre el clima y el medio ambiente, y en particular sobre la biodiversidad, así como para aumentar los servicios ecosistémicos y la necesidad de reflejar esa mayor ambición. Establece como uno de los objetivos generales el de apoyar y reforzar la protección del medio ambiente, incluida la biodiversidad, y la acción por el clima y contribuir a alcanzar los objetivos medioambientales y climáticos de la Unión, entre ellos los compromisos contraídos en virtud del Acuerdo de París, exigiendo un riguroso diagnóstico del sector agrario en relación con estos objetivos y la realización de la correspondiente identificación de las necesidades. Además de los objetivos generales, se establecen distintos objetivos específicos, tres de ellos de carácter medioambiental, siendo el OE6 el de «Contribuir a detener y revertir la pérdida de biodiversidad, potenciar los servicios relacionados con los ecosistemas y conservar los hábitats y los paisajes».
Para poder abordar las necesidades identificadas, el Reglamento (UE) 2021/2015 sobre los Planes Estratégicos de la PAC y el Reglamento (UE) 2021/ 2116 sobre financiación, gestión y seguimiento de la PAC, ofrece la arquitectura medioambiental, que se compone de diversos instrumentos y tipos de intervención para alcanzar los objetivos medioambientales. La arquitectura medioambiental de la PAC incluye tres instrumentos que son la condicionalidad reforzada, los eco-regímenes y las varias intervenciones FEADER, incluidas las agroambientales. La condicionalidad reforzada, de obligado cumplimiento, incluye Buenas Condiciones Agrarias y Medioambientales (BCAM) y determinadas obligaciones derivadas de la normativa de la UE, denominados Requisitos Legales de Gestión (RLG).
Los eco-regímenes, de acogida voluntaria, permiten el diseño de medidas para contribuir a una mejora neta de la biodiversidad en el territorio cubierto por las actividades agrícolas y ganaderas. Para el periodo 2023-2027 se destinarán más de 5.500 millones de euros a esta línea de financiación del PEPAC. En el PEPAC se incluyen siete eco-regímenes relacionados con la agricultura baja en carbono y con la agroecología; varios de esos eco-regímenes contienen prácticas como son las de Pastoreo Extensivo (P1), Establecimiento de islas de biodiversidad (P2A), Siega sostenible (P2B), Espacios de biodiversidad en tierras de cultivo y en cultivos permanentes (P5), Cubierta vegetal espontánea o sembrada (P6) y Cubierta Inerte (P7) cuya implementación deberá, en el contexto de los objetivos fijados por el presente Plan Estratégico, contribuir a una mejora de la biodiversidad en el territorio cubierto por las actividades agrícolas y ganaderas. Los agricultores que se acojan a los eco-regímenes recibirán pagos remuneradores por asumir compromisos que van más allá de la línea de base a través de un menú de prácticas que cubre las diferentes condiciones presentes en las explotaciones españolas, generando beneficios medioambientales en materias como la mejora de la estructura de los suelos, la reducción de la erosión y la desertificación, el aumento del contenido de carbono en los suelos y la reducción de emisiones de estos. Algunas de estas prácticas también favorecerán la biodiversidad asociada a espacios agrarios, los paisajes y la conservación de recursos naturales como el agua y el suelo.
Además, se han programado intervenciones cofinanciadas con el FEADER para compromisos ambientales y climáticos voluntarios, distintos de los de los eco-regímenes e inversiones, tanto en explotaciones agrarias como en el ámbito forestal (prevención de incendios forestales, restauración de bosques y otras inversiones no productivas en sistemas forestales), así como pagos compensatorios por restricciones naturales específicas o limitaciones a la actividad económica como consecuencia de la aplicación de la Directiva de Hábitats en Red Natura 2000 y de la Directiva Marco del Agua, dentro de las conocidas como intervenciones para el desarrollo rural.
A través del programa de vigilancia ambiental del PEPAC se deberá evaluar el alcance de los objetivos planificados y de no ser así, se llevará a cabo la revisión o actualización de las estrategias de intervención para alcanzar los objetivos ambientales, incluidos los objetivos y necesidades en materia de biodiversidad. En este sentido, la planificación y la implementación del PEPAC, incluyendo, en caso necesario, su revisión y actualización, deben garantizar una adecuada combinación sinérgica de los diferentes instrumentos disponibles indicados, además de incluir medidas adecuadas de sensibilización y formación ambiental para profesionales del sector agrario y habitantes del medio rural, a fin de dar una respuesta completa y eficaz a los objetivos y necesidades en materia de biodiversidad.
En todo caso, el PEPAC deberá movilizar adecuadamente la financiación de la PAC para la Red Natura 2000, y las Reservas de la Biosfera, tanto a través de los eco-regímenes como mediante la financiación con medidas del segundo pilar para actuaciones contempladas en el Marco de Acción Prioritaria de la Red Natura 2000, incluyendo también las dirigidas a la conectividad e infraestructura verde y a los humedales, así como al mantenimiento de hábitats naturales mediante el pastoreo de sistemas extensivos y silvopastorales.
Por ello, deberá asegurarse que la estrategia de intervención diseñada en el PEPAC para abordar la necesidad de potenciar la asignación de fondos europeos en zonas Red Natura 2000, que incluye en la condicionalidad reforzada el RLG 3, por las obligaciones de cumplir las disposiciones normativas de la directiva de aves (art. 3, apartados 1 y 2 b, y art. 4, apartados 1, 2 y 4); el RLG 4, por las obligaciones de cumplir las disposiciones normativas de la directiva de hábitats (art. 6 apartados 1 y 2); el RLG 8, por las obligaciones de cumplir las disposiciones normativas de la directiva de uso sostenible de plaguicidas (art. 12); la BCAM 2 por su protección de hábitats además de los suelos ricos en carbono y la BCAM 9, por la importancia para la biodiversidad de los pastos permanentes sensibles desde el punto de vista medioambiental, además de una serie de intervenciones de Desarrollo Rural, contribuye adecuadamente a su financiación. Para evaluar su efectividad y garantizar su implementación se efectuará el seguimiento del Marco de Acción Prioritaria, se promoverá una revisión intermedia en 2024 y se revisará por completo antes de 2030.
Asimismo, la implementación del PEPAC debe contribuir, de forma efectiva, a revertir el declive de las aves agrícolas y esteparias y a mejorar el estado de la biodiversidad ligada a los medios agrícolas y de los polinizadores silvestres.
De acuerdo con el Pacto Verde, la implementación del Plan Estratégico de la PAC deberá prestar especial atención, en particular, al desarrollo de medidas encaminadas a promover el consumo de alimentos producidos de manera sostenible y para el cumplimiento de los objetivos establecidos para 2030 en el marco de las Estrategias de la UE de la Granja a la Mesa y de Biodiversidad, como son los relativos a: reducir en un 50 % el riesgo y el uso de pesticidas químicos y reducir en un 50 % el uso de los pesticidas más peligrosos; promover las prácticas agroecológicas sostenibles y la agricultura y ganadería ecológicas, hasta alcanzar un 25 % de superficie de agricultura ecológica; así como contribuir a una reducción significativa de las emisiones de productos fertilizantes al medio ambiente, reduciendo al menos el 20 % en el uso de fertilizantes y mejorando la gestión de nutrientes para prevenir en un 50 % la contaminación por pérdida de nutrientes provenientes de fertilizantes. Estos se deberán abordar mediante una combinación efectiva de intervenciones del PEPAC y medidas fuera de él, mediante las que España habrá de dar una respuesta adecuada y efectiva para garantizar el cumplimiento de dichos objetivos. En concreto:
– Reducción de fertilización nitrogenada y del exceso de nutrientes: se promoverá mediante el refuerzo de la línea de base con la BCAM 10 de fertilización sostenible en el PEPAC y también con carácter general para todo el territorio nacional a través del nuevo Real Decreto por el que se establecen normas para la nutrición sostenible en los suelos agrarios, y para las zonas vulnerables con el nuevo Real Decreto 47/2022, de 18 de enero, sobre protección de las aguas contra la contaminación difusa producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias, así como por la obligatoriedad de ajustar la fertilización a los planes de abonado por las explotaciones de regadío en eco-regímenes, debiendo asegurar ambas normas la adecuada inclusión de disposiciones dirigidas al logro efectivo de los objetivos anteriormente mencionados.
– Reducción del uso y riesgo de fitosanitarios: se afrontará fundamentalmente por la vía regulatoria, a través del Real Decreto de cálculo individualizado de uso de productos fitosanitarios por explotación, que deberá imponer objetivos de reducción específicos a las explotaciones para alcanzar los que se establezcan en la normativa comunitaria.
– Reducción del uso de antibióticos: se afrontará fundamentalmente por la vía regulatoria, a través de la norma de cálculo individualizado de uso de antimicrobianos por explotación, que deberá imponer objetivos de reducción específicos a las explotaciones para alcanzar los que se establezcan en la normativa comunitaria.
– Agricultura ecológica: se continuará promoviendo mediante las intervenciones propuestas en FEADER por las CCAA, que suponen un incremento del 34 % en el presupuesto dedicado en el anterior período de programación para ayudas a la agricultura ecológica, lo que unido a la Hoja de ruta para la agricultura ecológica en España y otras medidas en el ámbito de la promoción, deberá asegurar un impulso a la agricultura ecológica.
– Superficies no productivas para la biodiversidad: se promoverá el incremento de estas superficies mediante la BCAM 8, la práctica 5 de los eco-regímenes, dirigida a remunerar estas superficies, y algunas medidas agroambientales FEADER.
El refuerzo de los sistemas de asesoramiento, formación e innovación en FEADER deberán contribuir a los objetivos del presente Plan Estratégico, en especial a los relacionados con la gestión sostenible de insumos.
En línea con el objetivo de reducir un 50 % el uso de los pesticidas más peligrosos, el presente Plan estratégico plantea que se limite al máximo posible la emisión de autorizaciones excepcionales en situaciones de emergencia fitosanitaria para el uso de insecticidas del grupo de los neonicotinoides que tienen una especial incidencia negativa sobre los polinizadores.
Dada la importancia de la ganadería extensiva y de la presencia de poblaciones sanas de especies de grandes predadores, la implementación del PEPAC no será un impedimento para la coexistencia de grandes carnívoros con la ganadería, y deberá favorecer de forma satisfactoria las interacciones de otras especies silvestres con los aprovechamientos agrícolas, siempre de forma acorde con la normativa de protección de especies.
Además, para contribuir a una adecuada protección de las especies de aves ligadas a medios agrarios, la implementación del PEPAC ha de promover intervenciones para mejorar las posibilidades de alimentación, nidificación y refugio a través de actuaciones proactivas para aumentar la calidad del hábitat en el ámbito de eco-regímenes y medidas agroambientales (por ejemplo, incrementando la superficie de barbecho).
En relación con los sistemas agrarios de alto valor natural (SAVN), que son aquellos cuyas prácticas agrarias originan una importante biodiversidad y se identificarán a partir de una metodología homogénea para España, el PEPAC ha identificado la necesidad de «Conservar y mejorar la biodiversidad característica de los SAVN y la continuidad de las prácticas agro-silvo-pastorales tradicionales que han contribuido a sostenerla por los beneficios y servicios ecosistémicos que proporcionan».
La implementación del PEPAC deberá incentivar el mantenimiento de la gestión agraria que han mantenido y que resulta beneficiosa para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. Por ello, es importante la necesidad de transmitir a los agricultores y ganaderos la importancia de figuras como las Reservas de la Biosfera, cuya razón de ser se basa en el mantenimiento de prácticas sostenibles que conservan tanto su patrimonio natural como los servicios ambientales que proporcionan a las poblaciones.
El PEPAC incorpora un conjunto de indicadores comunes relacionados con la realización, los resultados, el impacto y el contexto con los que se evaluará la consecución de los objetivos económicos, sociales y medioambientales del Plan. El programa de vigilancia ambiental del PEPAC igualmente prevé incorporar indicadores de efectividad ambiental de las intervenciones para poder llevar a cabo una evaluación y seguimiento continuo de las actuaciones y sus resultados, y su impacto en la biodiversidad que permita identificar y promover las oportunas modificaciones del PEPAC, cuando sea necesario, al objeto de asegurar que la PAC no financia medidas contrarias o perjudiciales para la biodiversidad y que contribuye a la protección de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos y a la conservación de los hábitats y paisajes de acuerdo con la exigencia legal. Estos indicadores de evaluación del impacto de las distintas intervenciones en la biodiversidad debe de ser objeto de diseño, en coordinación con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, aprobación y puesta en práctica a la mayor brevedad posible una vez iniciada la aplicación del PEPAC.
En el marco del Plan de medidas ante el Reto Demográfico y de la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico, se impulsarán todas aquellas acciones para impulsar la sostenibilidad y la competitividad de la agricultura y la ganadería.
Bosques.
El objetivo general es aumentar la superficie forestal, restaurando bosques poco representados y mejorar el estado de conservación y la resiliencia de los bosques españoles, mediante una gestión forestal sostenible que garantice la conservación de la biodiversidad y promoviendo la madurez forestal, en equilibrio con el resto de funciones que proveen los bosques y que forman parte esencial de su multifuncionalidad y del desarrollo sostenible. Para ello se adoptarán las siguientes medidas:
Se aprobará la revisión y actualización de la Estrategia Forestal Española, para su posterior desarrollo a través del Plan Forestal Español 2002-2032, que ha sido revisado asimismo en el año 2022, reforzando de forma prioritaria los criterios de conservación y uso sostenible de la biodiversidad en los bosques. Hasta 2030, se crearán 200.000 ha de nuevos bosques, incluyendo la densificación de bosques degradados, lo que conllevará la plantación de al menos 120 millones de árboles, siguiendo las directrices de reforestación con criterios de biodiversidad que se aprueben para toda la Unión Europea. En este sentido, desde España se impulsará que la nueva Estrategia forestal de la UE, así como las directrices de reforestación, integren plenamente los objetivos de conservación y uso sostenible del patrimonio natural y la biodiversidad en los bosques(67).
(67) La Estrategia UE 2030 sobre Biodiversidad prevé el desarrollo de una nueva Estrategia UE Forestal en 2021 dentro del apartado del Plan de restauración de la Naturaleza en la UE.
En línea con la aplicación de la Estrategia de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas, se impulsará la restauración ecológica de bosques, estableciendo objetivos de restauración para 2025 de 100.000 ha de bosques existentes, y de 200.000 ha de bosques existentes para 2030. El éxito de la restauración se valorará en términos de mejora de la composición (biodiversidad), estructura y funcionalidad del ecosistema forestal y de los servicios de los ecosistemas que se derivan. En el desarrollo de estas actuaciones, se prestará especial atención a las medidas que favorezcan la restauración y conservación de bosques primarios y maduros.
Se impulsará la localización, caracterización y fomento de bosques primarios y maduros en la Red de Parques Nacionales que permita la identificación de rodales de referencia en estos espacios de gestión poco intensiva.
Para garantizar la conservación del patrimonio natural y la biodiversidad en la gestión y aprovechamiento de los bosques, se aprobarán, en 2023, las directrices básicas comunes de gestión forestal sostenible para facilitar la planificación de esta gestión en cualquier tipo de monte y los aprovechamientos forestales que en ellos se realicen, incorporando la consideración de la conservación de la biodiversidad, y aplicando siempre que sea posible las nuevas directrices de selvicultura cercana a la naturaleza que apruebe la UE. Por otro lado, se impulsará y promoverá la silvopascicultura y los sistemas agroforestales como modelo favorecedor de una mayor diversidad en el territorio y por ende de una mayor biodiversidad.
Ecosistemas acuáticos (ríos y humedales).
De acuerdo con el Plan estratégico de Humedales a 2030, se establece la meta de que en 2030 ningún humedal protegido (RN2000/Ramsar/ENP) haya empeorado su estado de conservación, y que al menos el 50 % lo haya mejorado o, al menos, muestre una decidida tendencia positiva.
En el marco de la aplicación de la Directiva Marco de Agua y de la Directiva relativa a la evaluación y gestión de los riesgos de inundación, se intensificarán los esfuerzos para garantizar la plena integración de las necesidades de conservación de la biodiversidad (tipos de hábitat y especies dependientes del agua) en la planificación y en la implementación de los planes hidrológicos de cuenca y de los planes de gestión del riesgo de inundación desarrollados en el tercer ciclo de planificación.
Así, los planes hidrológicos deberán incluir las medidas necesarias para contribuir de manera eficaz a avanzar hacia un estado de conservación favorable de los tipos de hábitat y especies ligados al agua, atendiendo a los requerimientos hídricos de los humedales y de los espacios de la Red Natura 2000 ligados al agua, en los términos previstos en Plan estratégico de Humedales a 2030, y contribuyendo a apoyar la lucha contra las especies exóticas invasoras en entornos acuáticos y a promover la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza siempre que sea posible. Asimismo, en todo caso, se velará por que las medidas previstas en la planificación hidrológica no impliquen un deterioro de la biodiversidad, promoviendo siempre que sea posible la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza.
De este modo, la nueva planificación hidrológica debe contribuir al objetivo de que en 2030 no se haya producido ningún deterioro en las tendencias y el estado de conservación de ninguna de las especies/tipos de hábitats de interés comunitario de humedal o ligadas al medio acuático, y que los humedales contribuyan a que al menos el 30 % de las especies y tipos de hábitats de interés comunitario que en el momento actual no presentan un estado de conservación favorable hayan alcanzado dicho estado o, al menos, muestren una decidida tendencia positiva.
Asimismo, se deberá acelerar y reforzar la implementación de los programas de medidas y de los planes hidrológicos, a fin de avanzar hacia un incremento sustancial del número y porcentaje de las masas de agua, tanto superficiales como subterráneas, que presentan un buen estado, especialmente en lo que se refiere al estado ecológico de las masas de agua superficiales y al estado químico y cuantitativo de las masas de agua subterránea.
En particular, a fin de avanzar hacia el buen estado de las aguas subterráneas, se reforzará la aplicación de medidas en el ámbito de la planificación hidrológica y de los programas de medidas para la identificación y clausura de las captaciones ilegales de aguas y para la adaptación de las captaciones legales cunado resulte necesario, especialmente en el ámbito de espacios protegidos.
Asimismo, deberá avanzarse en el conocimiento del estado ecológico de todas las masas de agua, en 2027, salvo justificación técnica que lo imposibilite.
En los corredores fluviales, que actúan como importantes conectores de los ecosistemas, y cuya dinámica sedimentaria representa uno de los factores que más inciden en la distribución de hábitats de organismos acuáticos, se aplicarán medidas de restauración ecológica para la eliminación de barreras longitudinales y transversales, la mejora del régimen de caudales líquidos y sólidos de los cauces, la permeabilización funcional para la fauna, la ampliación del espacio de libertad fluvial, y la restauración y regeneración de los ecosistemas ribereños, de forma que en 2030 se alcance la restauración de 3.000 km de corredores fluviales, mejorando la conectividad fluvial y de los bosques de ribera asociados y permitiendo alcanzar el buen estado o el buen potencial de las masas de agua asociadas
Igualmente se trabajará para mantener el buen estado en el resto de las masas de agua y se protegerán especialmente las reservas hidrológicas, esperando alcanzar una red de más de 3.500 km de reservas naturales fluviales, a lo que hay que añadir la declaración y establecimiento de medidas de conservación a través de figuras enmarcadas en la legislación de aguas (como la de Reservas Hidrológicas de las tipologías Reservas Naturales Lacustres y Reservas Naturales Subterráneas) en todas las cuencas hidrográficas intercomunitarias, en las que se hará un seguimiento específico sobre los impactos del cambio climático en los ecosistemas fluviales. Finalmente, se desarrollarán planes de actuación específicos para los sitios Ramsar y los espacios naturales protegidos y la Red Natura 2000 asociados al medio hídrico, poniendo especial énfasis en los espacios naturales protegidos emblemáticos en España.
La restauración de humedales se regirá por lo previsto en el nuevo Plan estratégico de humedales a 2030, entre cuyos objetivos estará alcanzar hasta el 2030 la recuperación de otras 20.000 ha de humedales, que complementarán las 18.000 ya rehabilitadas en las últimas décadas, así como la restauración parcial de tres de los mayores humedales españoles perdidos en el pasado: Laguna de la Janda, Laguna de Antela y Mar de Campos.
Ecosistemas marinos.
Con el objetivo de garantizar el avance hacia una actividad pesquera plenamente sostenible en 2030, se fomentarán los métodos de pesca respetuosos con la biodiversidad, y se continuará trabajando, bajo asesoramiento científico, utilizando la huella pesquera y su impacto sobre los fondos, en la regulación de las distintas artes de pesca para 2025.
En esta línea, como herramienta probada del uso sostenible de la diversidad biológica, se promoverá la declaración de nuevas reservas marinas de interés pesquero, bajo el estricto estudio previo con base científica, con la búsqueda del consenso de los sectores implicados, y con una gestión adaptativa que incluya acciones de control y vigilancia, seguimiento y divulgación.
Otras medidas para reforzar la sostenibilidad de la pesca incluyen: la aplicación del Plan Nacional para la Reducción de las Capturas Accidentales en la Actividad Pesquera(68) ejecutando todas las acciones previstas desde 2022 a 2026, concluyendo con la elaboración de un Real Decreto para dotar al plan de un marco jurídico estable y la elaboración de órdenes ministeriales para aplicar las distintas medidas; la verificación de la obligación de desembarque de todas las capturas sujetas a esta medida; y el mantenimiento de las pesquerías en niveles biológicamente sostenibles, garantizando simultáneamente la conservación de los ecosistemas marinos en su conjunto. En la lucha contra las amenazas a la pesca sostenible, se continuarán y se reforzarán las acciones para perseguir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
(68) Resolución de 10 de febrero de 2022, conjunta de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación y de la Dirección General de Pesca Sostenible, por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Ministros de 11 de enero de 2022, por el que se adopta el Plan Nacional para la reducción de las capturas accidentales en la actividad pesquera. BOE n.º 75 de 29 de marzo de 2022.
Respecto a otras medidas de conservación, en 2023 se finalizarán los estudios sobre colisiones de cetáceos con embarcaciones y antes de 2025 se regularán las medidas para reducir estas colisiones, en colaboración con los órganos competentes en materia de navegación, así como con la Organización Marítima Internacional (OMI).
Asimismo, en 2024 finalizarán los estudios de capacidad de carga en la ZEC Teno-Rasca y el Estrecho de Gibraltar, que permitirán mejorar la sostenibilidad de la actividad recreativa de observación de cetáceos, regulada por el Real Decreto 1727/2007, de 21 de diciembre, por el que se establecen medidas de protección de los cetáceos.
Con el fin de avanzar hacia la restauración de las praderas de fanerógamas marinas, se promoverán los estudios necesarios que permitan la producción a gran escala de la planta necesaria para dichas restauraciones, y antes de 2024 se habrán desarrollado pruebas piloto de restauración de praderas de Posidonia oceanica.
En el desarrollo de los planes de ordenación marítima y las estrategias marinas se integrará el patrimonio natural y la biodiversidad en las actividades humanas en el mar, de forma que se mejore la compatibilidad con los ecosistemas marinos de los principales usos y actividades humanas en el mar, tales como pesca y acuicultura marina, transporte marítimo, vertidos tierra-mar, exploración y explotación del subsuelo marino (minerales, gas y petróleo), navegación de recreo y otras actividades deportivas, energías renovables, infraestructuras en el litoral (puertos, diques, paseos marítimos etc.), extracción de materiales del fondo marino, vertidos de material dragado, infraestructuras en el fondo marino (arrecifes, cables, tuberías, etc.), desalación de agua de mar, utilización de recursos genéticos (bioprospección marina) o defensa nacional, entre otros.
Finalmente, está previsto desarrollar proyectos piloto para abordar algunas de las amenazas sobre las especies y hábitats marinos: basuras marinas, colisiones de embarcaciones con cetáceos, actividades recreativas, fondeos sobre hábitats, impactos de la pesca, o ruido, entre otros.
Recuperación de suelos y ecosistemas edáficos.
Para hacer frente a los graves procesos de degradación de los suelos, relacionados, entre otros aspectos, con supuestos de ocupación y sellado del suelo, la explotación insostenible de los suelos agrícolas, la erosión o la desertificación, que se dan con diferente intensidad y frecuencia según las zonas y a fin de promover la recuperación de los ecosistemas edáficos y la protección de la fertilidad y de los suelos de alta capacidad, se elaborará antes de 2024, para su tramitación, una nueva Ley de protección y uso sostenible de los suelos por los Departamentos competentes.
Esta nueva legislación contribuirá a avanzar hacia la protección de la biodiversidad edáfica y el buen estado ecológico de los suelos, mediante el fomento de prácticas sostenibles de gestión del suelo y la recuperación de suelos degradados, así como el desarrollo de medidas para luchar contra la erosión de los suelos y la desertificación; todo ello, en línea con la actualización de la Estrategia temática de la UE para la protección del suelo.
En este marco se promoverá un plan de restauración de los suelos degradados a través de la restauración de las comunidades vegetales arbóreas y arbustivas adecuadas, especialmente en las cabeceras de las cuencas hidrográficas alimentadoras de cursos de agua, permanentes o temporales, y en áreas de especial interés botánico por su escasez o representatividad de la flora española.
Se reforzará el programa actual de restauración de los suelos y la vegetación en áreas afectadas por incendios forestales y otras catástrofes naturales, como temporales, inundaciones, etc.
Recuperación de ecosistemas en la planificación territorial.
Se realizará el desarrollo normativo para integrar de forma efectiva la infraestructura verde, la mejora de la conectividad ecológica y las prácticas de restauración ecológica en los procedimientos de planificación y evaluación ambiental, asegurando la coordinación con otras administraciones de la AGE con competencias en restauración de ecosistemas. Asimismo, se promoverá la integración de la infraestructura verde y la consideración de la cartografía de la infraestructura verde en la ordenación municipal.
A su vez se aplicará de forma efectiva la Estrategia nacional de infraestructura verde y de la conectividad y la restauración ecológicas mediante Programas de Trabajo trienales de la AGE con la participación de los distintos departamentos ministeriales implicados, siendo el primero de ellos aprobado en 2023.
En el ámbito de las actuaciones encaminadas al desarrollo de la infraestructura verde, otra línea estratégica de actuación consistirá en la adopción, en 2024, de una Estrategia de permeabilización y desfragmentación de infraestructuras de transporte que permita avanzar en la mejora de la conectividad territorial y en una mejor integración de la biodiversidad en el desarrollo de infraestructuras de transporte en España. Asimismo, se avanzará en la identificación de los tramos de vías de transporte y otras infraestructuras en las que se registran o se pueden registrar los mayores conflictos con la conservación de especies y hábitats, así como aquellas áreas que presenten las mejores oportunidades para mantener o restaurar la conectividad ecológica.
Para incrementar la seguridad vial y la protección de especies, en especial de las más amenazadas, se aplicarán las prescripciones técnicas para la reducción de la fragmentación de hábitats causada por infraestructuras lineales en todas las declaraciones de impacto ambiental. De acuerdo con ello, todos los nuevos proyectos incorporarán las necesarias medidas para la permeabilización de las infraestructuras, la reducción de los efectos que estas provocan, de borde y en los márgenes, y la reducción de la mortalidad de fauna.
Asimismo, para contribuir a este objetivo, se continuará desarrollando el proyecto SAFE, un proyecto específico para evaluar la mortalidad de fauna por atropellos, basado en la realización de prospecciones estandarizadas, utilizando ciencia ciudadana y muestreos profesionales para obtener resultados con buena fiabilidad.
Gracias a ese proyecto y a otra información disponible, en 2024 se habrán identificado los tramos de las infraestructuras en los que se registran los mayores conflictos con la conservación de especies y tipos de hábitat y, especialmente, entre las infraestructuras verde y gris, así como aquellos que presenten las mejores oportunidades para la desfragmentación. Se incluirán los proyectos de desfragmentación en la planificación que se realice en materia de conservación de las infraestructuras lineales.
Hasta 2030 se desfragmentarán distintas vías de comunicación, reduciendo los porcentajes de atropellos y eliminando los puntos negros identificados en las redes de carreteras y ferrocarriles, de modo que se incremente de forma significativa la conectividad ecológica del territorio y se reduzca la mortalidad directa de fauna en estas infraestructuras.
En el marco de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas se continuará trabajando en avanzar en la generación de conocimiento integral y adopción de medidas preventivas y correctoras para la desfragmentación de los principales factores antrópicos del territorio que interrumpen los flujos ecológicos.
Se impulsará una mayor sostenibilidad de las energías renovables para garantizar que su desarrollo sea completamente respetuoso con el patrimonio natural y la diversidad biológica. Para ello, se elaborarán y se mantendrán permanentemente actualizadas las directrices y criterios para la planificación ambiental de la implantación de energías renovables. Estas directrices, y criterios abordarán parámetros estratégicos sobre biodiversidad, así como previsiones más específicas que se aplicarán en el desarrollo de los proyectos que, en su caso, se propongan. De esta manera se incluirán criterios relativos a la ubicación de los proyectos en relación con los potenciales impactos sobre los elementos de la biodiversidad y del paisaje más vulnerables a este tipo de instalaciones, así como la consideración del ciclo de vida de las tecnologías a implantar y sus impactos en el patrimonio natural y el cultural, tanto en proyectos de generación de energía de nueva construcción, como para proyectos de repotenciación de parques eólicos, el desarrollo de las instalaciones de almacenamiento de energía y la extensión y renovación de la red de transporte y distribución de energía.
A su vez, se promoverán nuevos métodos para minimizar los impactos de las energías renovables sobre el patrimonio natural, el patrimonio cultural, el paisaje y la biodiversidad terrestre y marina atendiendo a los avances tecnológicos disponibles. Estos métodos se incluirán en el condicionado de las declaraciones de evaluación ambiental. También se desarrollará antes de 2023, una estrategia coordinada de seguimiento de la incidencia de parques eólicos e instalaciones solares sobre la fauna y la flora, los lugares de interés geológico y los hábitats, mediante el desarrollo de sistemas y metodologías comunes y estandarizados de seguimiento, de obligado cumplimiento en las Declaraciones e Informes de Impacto Ambiental correspondientes.
Se desarrollarán antes de 2023 unas buenas prácticas ambientales para la consideración del patrimonio natural y la biodiversidad, así como su impacto sobre el paisaje y el patrimonio cultural, en las instalaciones fotovoltaicas y termosolares, abordando entre otros, la prevención de colisiones en el vallado perimetral y su permeabilidad para la fauna, la minimización de la contaminación lumínica y el fomento de la biodiversidad en el interior de los recintos, suprimiendo la aplicación de herbicidas o la limpieza de las placas con productos potencialmente contaminantes.
Estas buenas prácticas podrán establecer también criterios para el diseño de medidas de compensación específicas frente a las pérdidas de hábitats por la instalación de plantas de generación de energía renovable, así como cualquier otro impacto residual que haya sido identificado en el correspondiente procedimiento de evaluación de impacto ambiental. Se fomentará que los proyectos de I+D+I de otras tecnologías de energías renovables, incluyendo las diferentes energías marinas, promuevan igualmente el desarrollo de buenas prácticas ambientales para esas otras nuevas tecnologías.
Se verificará la sostenibilidad de las materias primas utilizadas como biomasa y el impacto por el cambio indirecto del uso del suelo que pueden provocar y se estudiará su incidencia en el patrimonio natural y la biodiversidad. Del mismo modo, se impulsará una mayor sostenibilidad de los biocarburantes, como alternativa creciente a los carburantes fósiles, incluyendo a través de la verificación de su sostenibilidad y el estudio de su incidencia sobre la biodiversidad. Para ello, se desarrollará una estrategia de salida que permita el abandono paulatino de la producción y uso de los biocarburantes convencionales producidos a partir de cultivos y que tiene una mayor incidencia negativa sobre la biodiversidad, y se fomentarán en su lugar los biocarburantes avanzados. Todos estos aspectos se llevarán a cabo en línea con lo indicado en la Directiva 2018/2001 relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables y normativa que la desarrolle y de acuerdo con su correspondiente transposición al ordenamiento jurídico español mediante el Real Decreto 376/2022, de 17 de mayo, por el que se regulan los criterios de sostenibilidad y de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de los biocarburantes, biolíquidos y combustibles de biomasa, así como el sistema de garantías de origen de los gases renovables.
En la línea de las medidas para fomentar una mayor sensibilidad de las energías renovables, se promoverá el desarrollo de mapas de sensibilidad ambiental para otras actividades con importante incidencia territorial como el desarrollo de infraestructuras lineales o el urbanismo.
Se potenciará la evaluación ambiental estratégica (EAE) y la evaluación de impacto ambiental de proyectos (EIA) como herramientas clave para la integración del patrimonio natural y la biodiversidad en los distintos sectores. En este sentido, se promoverá la cuantificación del impacto residual del proyecto durante el procedimiento de evaluación de impacto ambiental y esta previsión deberá ser contrarrestada con medidas compensatorias específicas y validadas a lo largo del proceso de seguimiento, el cual debe durar toda la vida útil de la infraestructura.
Se implantará la neutralidad de todos los proyectos en el cambio de uso del suelo, estableciendo la obligación de compensar en igual extensión o superior, toda superficie con vegetación natural que sea eliminada para la ejecución del proyecto. Esta medida de neutralidad no será de aplicación, con carácter general, en zonas que incluyan o constituyan en sí mismos ecosistemas de humedal, cuya integridad, en el caso de destrucción/desecación por cambios de uso del suelo, resulta de difícil compensación en cuanto a sus funciones y sus servicios ecosistémicos. Esta medida deberá contribuir igualmente a asegurar que no existe un deterioro en el estado de conservación y tendencias de las especies y hábitats de interés comunitario. En las zonas de compensación, se aplicarán medidas de restauración ecológica. Adicionalmente, se velará por la aplicación de la denominada jerarquía de mitigación como directriz básica para la reducción de las pérdidas de biodiversidad producidas por las actividades humanas en el medio natural.
Recuperación de espacios degradados por actividades extractivas e industriales.
Para una mejor recuperación e integración ambiental de los espacios afectados por actividades extractivas se introducirá el concepto y la praxis de restauración ecológica en los Planes de restauración de espacios afectados por actividades de investigación y aprovechamiento de yacimientos minerales y demás recursos geológicos. Para ello, se establecerán medidas que impulsen la gestión de la biodiversidad a lo largo de todo el ciclo de vida de las explotaciones mineras, con soluciones basadas en la naturaleza y otras medidas que favorezcan la conectividad ecológica. Por un lado, se revisará el marco normativo de la rehabilitación del espacio afectado por actividades mineras y, por otro, se desarrollarán buenas prácticas o estándares de restauración minera, incluyendo, especialmente, los huecos mineros para la recuperación de hábitats que actualmente son escasos y vitales para algunas especies vulnerables y/o el refugio de fauna (polinizadores) y la experimentación con nuevas técnicas de restauración ecológica, junto con las oportunidades de educación ambiental asociadas.
Del mismo modo, se actualizará el inventario de las instalaciones de residuos mineros clausuradas, y se impulsará la restauración ecológica urgente de estas instalaciones, completando, para 2026, la restauración ecológica de al menos 30 instalaciones mineras cerradas que pueden suponer una amenaza grave para la salud y el medio ambiente. Siempre que se garantice la integridad de la biodiversidad en las zonas a restaurar, se promoverá la protección y conservación del patrimonio geológico e histórico resultante de la actividad minera.
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