BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO

Rango Ley
Publicación 1996-03-27
Última actualización 1900-01-01
Estado Vigente
Departamento HONORABLE CONGRESO DE LA NACION ARGENTINA
Fuente InfoLEG
artículos 14
Historial de reformas JSON API

2.25 En el sector salud se pondrá énfasis en las medidas preventivas y en la atención primaria. Se otorgará prioridad a la lucha contra las enfermedades infecciosas y contagiosas, así como a la reducción de la mortalidad infantil. En ese sentido, y trabajando en colaboración con organismos especializados, uno de los objetivos principales del Banco será colaborar para lograr la inoculación de toda la población, asistir en campañas de vacunación masiva de los niños en la primera infancia y los de edad escolar, y respaldar la ejecución de proyectos de salubridad ambiental, especialmente en los subsectores de suministro de agua y saneamiento. Asimismo, el Banco continuará apoyando programas orientados a mejorar la prestación de servicios en el sector y su modernización y reforma incluida la atención hospitalaria.

Formación de capital humano

2.26 El mejoramiento de la educación es de particular importancia para consolidar el desarrollo económico y social. La inversión en educación tiene un efecto directo sobre la productividad de la mano de obra y, por ende, sobre sus posibilidades de empleo, siendo un complemento necesario a la inversión en capital físico. La transmisión y asimilación de conocimientos científicos y de nuevas tecnologías requiere una población con alto nivel de educación. Desde el punto de vista político, la democracia exige un electorado preparado e informado. La educación también contribuirá a reducir las desigualdades en la distribución del ingreso y a facilitar movilidad social, y es especialmente importante para la mujer, dados los beneficios que tiene en el mejoramiento del bienestar familiar y de la condición de la mujer. El apoyo del Banco se dirigirá a programas destinados a:

i)

Enseñanza preescolar, primaria y secundaria, vinculada, en los casos que sea factible, a la prestación de servicios de salud y nutrición.

ii) Capacitación, educación técnica, formación profesional y superior y su reforma y modernización para formar una fuerza de trabajo que se adapte a las necesidades del próximo siglo.

Los grupos indígenas

2.27 Los grupos indígenas, que comprenden un sector específico e importante de la población de la región, están dotados de un rico patrimonio cultural y lingístico y han desarrollado prácticas económicas y sociales bien adaptadas a los frágiles ecosistemas en los que habitan. Los grupos indígenas pertenecen, típicamente, a los estratos económicos más pobres. Por lo tanto, los mecanismos de diseño y ejecución de proyectos deben tratar de fortalecer la capacidad de los grupos indígenas para emprender y ejecutar proyectos de desarrollo. El Banco, reconociendo el importante papel que pueden desempeñar los grupos indígenas como contribuyentes y beneficiarios de los futuros esfuerzos de desarrollo que se realicen en la región, ha cumplido una función catalizadora en la reciente creación del fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe. Esta iniciativa será esencial para definir las estrategias del Banco para aliviar la pobreza y sus acciones en favor del desarrollo indígena. El Banco intensificará sus esfuerzos a fin de obtener financiamiento adicional para los programas que beneficien a los mencionados grupos con el objeto de atender adecuadamente sus necesidades.

Las metas indicativas

2.28 El Banco, en el período 1979-1992, contribuyó significativamente al financiamiento de proyectos sociales y otros tendientes a reducir la pobreza en la región. El apoyo que ha dado el Banco a los países más pobres de la región ha sido especialmente importante. Esta cuantiosa contribución pone en evidencia el énfasis que históricamente ha puesto el BID en los proyectos sociales y su reconocido liderazgo en esta área. El volumen de préstamos del Banco en el sector social ha crecido sostenidamente durante el último decenio, y representará aproximadamente el 25 por ciento del total de préstamos correspondiente al Séptimo Aumento General de Recursos.

2.29 Para el período del octavo Aumento General de Recursos, el Banco proyecta lograr un incremento aún mayor en el monto de préstamos orientados a atender las necesidades sociales y de equidad, y reducir los niveles de pobreza. El objetivo que el Banco se propone alcanzar durante el Octavo Aumento General es lograr que sus operaciones en los ámbitos de actividad descritos en el párrafo 2.13 representen el 40 por ciento del volumen total y el 50 por ciento del número total de operaciones del Banco. Este aumento se logrará en forma paulatina, teniendo en cuenta otras consideraciones, especialmente la calidad de los proyectos.

B. Modernización e integración

2.30 Para poder alcanzar competitividad internacional y atender las necesidades sociales, a los países de la región les resulta indispensable modernizar sus estructuras de producción y su sector público; también deben contar con instituciones financieras y jurídicas adecuadas. Un ingrediente importante de este proceso de modernización es su inserción en los mercados mundiales.

2.31 La integración económica en mercados subregionales y regionales es un camino para alcanzar el objetivo final de una apertura multilateral no discriminatoria ante el resto del mundo. Los acuerdos de comercio e integración económica sirven de base para la ampliación del mercado interno, y constituyen un incentivo para que las empresas nacionales produzcan bienes y servicios en mayores cantidades, de mejor calidad y a menores costos. Más aún, los acuerdos de integración contribuyen a consolidar las importantes reformas estructurales ya emprendidas.

2.32 Una mayor integración de la región ha resultado ser una meta difícil de lograr. Aunque los planes de los últimos 30 años eran integracionistas desde el punto de vista interno, eran proteccionistas frente al exterior. Los esfuerzos actuales son diferentes porque se estarán realizando en torno a reformas económicas y a una liberalización comercial, con el objetivo de generar un comercio regional eficiente que sirva de instrumento para mejorar la capacidad de la región para competir en los mercados internacionales. En gran medida, estos esfuerzos resultan del reconocimiento de que el potencial de un crecimiento impulsado por las exportaciones sólo puede alcanzarse mediante el acceso a mercados de países fuera de América Latina y el Caribe. Como lo ha demostrado la experiencia en otras partes del mundo, la ampliación de los mercados por medio de la integración regional puede resultar en mayor competitividad de las empresas, mediante el aprovechamiento de economías de escala, la compra de insumos de las fuentes regionales más baratas, y el acceso a una mayor variedad de factores de producción. Adicionalmente, una mayor integración a nivel de los empresarios también puede contribuir considerablemente a la modernización de las estructuras institucionales en el sector privado, y así fortalecer su capacidad de competir.

2.33 Sin embargo, crear las condiciones para el desarrollo del sector privado, cuando simultáneamente se están abriendo las economías, es una tarea compleja. Las presiones que un mercado más competitivo ejerce sobre los sectores productivos se trasladan como presiones de los distintos grupos económicos sobre el sector público. Los gobiernos democráticos deben conciliar estas presiones, al tiempo que atienden las demandas de una sociedad que exige mayor eficiencia de las instituciones públicas, mayor responsabilidad y transparencia en los actos de gobierno, y la atención de las necesidades más urgentes de los sectores más pobres. Estas metas requieren la institucionalizaciónde sistemas de administración gubernamental más flexibles, competentes y confiables, basados en reglas claras aplicadas en forma equitativa, y en el respeto por los derechos humanos y civiles.

2.34 Modernización de las estructuras de producción. La capacidad de los países para competir internacionalmente no sólo depende del aprovechamiento de las ventajas comparativas que se derivan de los menores costos de los factores de producción y del acceso a los mercados, sino también de un aumento en la productividad de la inversión, y de la existencia de organizaciones más dinámicas y flexibles en la agricultura, manufactura y servicios. La competencia en los mercados nacionales y regionales ayuda a crear la adaptabilidad necesaria para competir a nivel internacional, y a establecer organizaciones dinámicas y flexibles que estén en condiciones de responder con prontitud a las distintas necesidades de los consumidores y a las condiciones cambiantes de la demanda.

2.35 En ese sentido, el Banco puede prestar asistencia técnica y conceder préstamos para apoyar los esfuerzos nacionales y regionales encaminados a:

a)

Promover la inversión privada nacional y extranjera. A medida que los países dependen cada vez más del sector privado como fuerza motriz del crecimiento, deben crear un entorno que sea propicio para la inversión nacional y extranjera. Ello requiere de los gobiernos políticas macroeconómicas apropiadas y el logro de la estabilidad social y política. Al mismo tiempo, se debe encarar cuestiones tales como derechos de propiedad, reforma del sector financiero, determinación de precios, privatización, tributación, legislación laboral, desregulación, tratamiento de los capitales extranjeros y formación de una fuerza laboral más capacitada. La atracción de inversión extranjera directa, tanto de dentro como de fuera de la región, puede producir beneficios secundarios importantes para la modernización, especialmente por su efecto sobre las prácticas empresariales, el conocimiento de los mercados extranjeros, el desarrollo de una fuerza laboral calificada y la transferencia de tecnología. Los esfuerzos del banco en este ámbito se concentrarán en programas de reformas financieras y del sector público, préstamos sectoriales de inversión (que apoyen la desregulación y otras medidas que estimulen la inversión privada), y cooperación técnica. Finalmente, el banco deberá, asimismo, contribuir al establecimiento de vínculos más estrechos entre el sector privado de la región y aquellos de sus países miembros no prestatarios, especialmente en el ámbito de las inversiones.

b)

Fortalecer las instituciones y desarrollar la infraestructura necesaria para la capacitación de mano de obra especializada y la generación y difusión de tecnología. Un factor cada vez más importante del progreso económico es el cambio tecnológico. Para estar a la altura de las exigencias del mercado internacional, los países tendrán que incorporar tecnología moderna, lo cual implica que deberán desarrollar el capital humano y la infraestructura tecnológica necesarios. Tal como lo demuestran diversas experiencias exitosas, la eficacia en la generación y difusión de nuevas tecnologías depende fundamentalmente de un sólido sistema de educación primaria y secundaria, que permita la existencia de una fuerza laboral capaz y adaptable. Así mismo, es esencial ofrecer más capacitación técnica y de mejor calidad, vinculada a los requerimientos del trabajo concreto. Además, la modernización y el fortalecimiento de la educación superior, así como la equidad en la asignación de recursos públicos para ese fin, permitirán contar con el capital humano altamente especializado y la infraestructura de investigación que se requieren para adaptar, absorber y difundir las constantemente cambiantes tecnologías. Como lo demuestra la experiencia en otras regiones, los programas tendientes a mejorar las empresas pequeñas y medianas desde el punto de vista tecnológico, pueden ser de especial provecho. Finalmente, el desarrollo de nexos entre las instituciones de la región y la vinculación de estas instituciones con la red tecnológica internacional servirá para elevar la competitividad regional. En todos estos aspectos, es necesario contar con una estrecha cooperación entre los sectores público y privado de la región. El Banco apoyará las iniciativas de sus países prestatarios en los campos mencionados, a fin de impulsar el desarrollo tecnológico de la región.

c)

Asegurar un entorno propicio para las empresas pequeñas y medianas. Un aspecto importante en el proceso de modernización e integración social es la creación de un entorno en el que puedan prosperar las empresas pequeñas y medianas. La experiencia adquirida en otras partes del mundo ha demostrado que este es un sector apto para el encauzamiento de la creatividad empresarial, eficaz en el aprovechamiento de nuevas tecnologías, y formalmente el más dinámico en la creación de nuevas oportunidades de empleo. Son dos los objetivos: crear condiciones para que las empresas ya existentes crezcan y prosperen, promoviendo así un sector dinámico de empresas pequeñas y medianas, y ampliar estas condiciones a fin de asegurar que las microempresas tengan también campo para crecer, de modo que la actividad económica de los sectores informales vaya asimilándose gradualmente. El elemento fundamental para una ampliación de la base empresarial es un sector financiero moderno que apoye la creatividad empresarial facilitando a las empresas medianas y pequeñas acceso a financiamiento ade- cuado.

d)

Reformar y modernizar el sector financiero. Aunque los préstamos e inversiones extranjeros desempeñarán un papel importante en el crecimiento y desarrollo del sector privado, estas corrientes no son suficientes; tampoco son siempre estables o predecibles. Por lo tanto, el crecimiento económico exige una movilización eficiente de recursos financieros nacionales. El Banco tiene como objetivo promover nuevas y diversas fuentes de ahorro a largo lazo en los mercados internos; desarrollar los instrumentos e infraestructura necesarios para movilizar el ahorro interno; garantizar el acceso a servicios financieros por parte de todos los sectores, sobre todo de la microempresa y de la empresa mediana y pequeña; alcanzar un máximo de eficiencia a fin de reducir el diferencial entre el tipo de interés pasivo y activo, mediante una política macroeconómica apropiada y la promoción de la competencia; y garantizar adecuados sistemas regulatorios y de supervisión.

e)

Emprender programas destinados a crear la infraestructura necesaria en sectores tales como energía y transporte. Un sector productivo y competitivo a nivel internacional requiere un suministro garantizado de energía y otros insumos a precios competitivos. Igual importancia tiene el acceso a sistemas eficientes y confiables de transporte y comunicaciones que faciliten el comercio nacional, regional e internacional. Dado que una gran parte de esta infraestructura sufrió las consecuencias de la crisis fiscal del último decenio, se requiere una inversión considerable para ampliar, modernizar y mantener las instalaciones existentes, y permitir la integración de sistemas a nivel regional. En muchos países el Estado está traspasando al sector privado la responsabilidad principal de la prestación de estos servicios. Cuando sea el caso, el banco continuará buscando mecanismos innovadores dentro de su marco de políticas que permitan asegurar la disponibilidad de financiamiento a largo plazo para la inversión privada en infraestructura.

f)

Fortalecer y modernizar el sector agrícola. La agricultura de la región tiene dos segmentos diferenciados: uno orientado a la producción de alimentos básicos que normalmente se destinan al mercado interno, y otro dirigido a la exportación. El segmento de alimentos básicos atraviesa por un proceso de ajuste tendiente a revertir los bajos niveles de producción, baja competitividad y, en general, el deterioro del nivel de vida de los campesinos, generados en los últimos años. El sector de alimentos básicos, estrechamente relacionado con los grupos de bajos ingresos, tendrá necesariamente que modernizarse para lograr reducir sus costos y mejorar su nivel de competitividad. La agricultura de exportación tendrá que adaptarse a la nueva realidad que surja de la ronda Uruguay del GATT. Los esfuerzos deberán dirigirse hacia el aumento de la competitividad a nivel regional e internacional, y la sustitución de cultivos cuyo potencial comercial ha disminuido. En este sentido, habrá que prestar especial atención a los programas que benefician la capacidad productiva y la comercialización de la producción de pequeños agricultores. Por ello, es de fundamental importancia que los esfuerzos del Banco y de sus países miembros se orienten al apoyo de programas destinados a aumentar el acceso a nuevas tecnologías mediante actividades de investigación aplicada y de extensión, ampliar el acceso al crédito (sobre todo en el caso de los pequeños productores) y aumentar la eficiencia tanto en la etapa de producción como de comercialización. Dentro de esta estrategia, se considera necesario apoyar la eliminación de distorsiones en los precios; el acceso a la propiedad de la tierra y la seguridad de este derecho; las actividades de capacitación y extensión; el fortalecimiento institucional y el desarrollo de la infraestructura necesaria para la generación y difusión de tecnologías agrícolas; los esfuerzos de estandarización y gradación de los productos; las inversiones en riego, transporte rural, comunicaciones y la infraestructura de almacenamiento y comercialización.

2.36 Modernización y reforma del sector público. aunque el sector privado se está convirtiendo en la principal fuerza motriz del crecimiento de la región, para que este modelo rinda resultado a largo plazo es necesario contar con un sector público eficiente. Lo que se necesita es continuar la construcción de un Estado más moderno, eficaz y responsable, que conduce sus actividades en forma transparente. En el ámbito económico, los países están concentrando el papel del Estado, en forma creciente, en lo siguiente:

a)

el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica conservando la equidad social;

b)

la prestación eficiente de servicios sociales, así como la creación y el mantenimiento de sistemas de seguro social solventes y de redes de protección social;

c)

el desarrollo de la infraestructura, y del marco jurídico y normativo apropiados para el crecimiento de los sectores productivos; y

d)

la creación de un ámbito apropiado para el desarrollo del sector financiero, incluido el aparato regulador.

Se reconoce, asimismo, que la democracia y el respeto a los derechos humanos han ayudado a crear condiciones apropiadas para el desarrollo.

2.37 El Banco puede ayudar a los gobiernos que así lo soliciten a llevar a cabo estas tareas brindando su apoyo a los esfuerzos destinados a:

a)

Alcanzar y mantener la estabilidad macroeconómica. Por su gravitación fundamental, la estabilidad macroeconómica continuará siendo parte importante del diálogo con los países. Aunque el enfoque se concentrará en la consolidación y mantenimiento de la estabilidad macroeconómica en los países que ya han emprendido programas de ajuste, el Banco apoyará con préstamos sectoriales los procesos de ajuste de otros países.

b)

Establecer políticas y programas para el sector social. A fin de abordar sus problemas sociales, los países de la región deben enfrentar el reto de mejorar los mecanismos y la eficacia de los programas sociales, incluida la reforma de los sistemas de previsión social en un marco de fuertes restricciones presupuestarias.

c)

Reformar los sistemas impositivos y presupuestarios. El perfeccionamiento de los sistemas tributarios y el aumento de las recaudaciones impositivas son elementos críticos para el desarrollo de un sector público eficaz, que sea capaz de hacer frente a las necesidades de las sociedades modernas, especialmente en los sectores sociales. Es necesario fortalecer el sistema impositivo y tornarlo más equitativo mediante la ampliación de la base tributaria y el mejoramiento de la administración tributaria, incluyendo el cumplimiento de obligaciones fiscales. Es necesario que los sistemas de gastos estén dirigidos a lograr una mejor distribución del ingreso y una racionalización del gasto público, incluyendo los gastos militares.

d)

Modernizar al sector público y avanzar en el proceso de privatización. El aumento de la eficiencia de las economías de la región requiere la reestructuración del sector público y la redefinición del papel del estado y de su participación en los diversos sectores de la economía. Los países de la región deberán continuar avanzando con los procesos de reestructuración del sector público y de privatización. El banco seguirá apoyando estos procesos a través de programas que faciliten la transferencia de empleados al sector privado. También podrá incluir asistencia en otras áreas tales como el fortalecimiento de la capacidad de aplicación de las leyes, los reglamentos, y los contratos, así como la modernización y simplificación de los procedimientos que rigen las adquisiciones del Estado.

e)

Fortalecer las instituciones públicas. El establecimiento de un gobierno eficaz y eficiente requiere un fortalecimiento institucional de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial y de otras entidades del Estado. El éxito de este esfuerzo dependerá en gran medida de la disponibilidad en todos los niveles de las instituciones de personal gerencial y técnico, formado adecuadamente y que reciba los estímulos apropiados. El mejoramiento de los controles presupuestarios y regulatorios es igualmente fundamental en este proceso. Si bien los países de la región han avanzado considerablemente en materia de reforma institucional, se trata de un proceso complejo y de largo plazo que suele contemplar la descentralización de funciones. Por ello, cuando corresponde, el Banco deberá apoyar los procesos de descentralización, canalizando recursos y asistencia técnica a programas orientados a:

i)

fortalecer la capacidad local en las áreas de planificación, formulación, ejecución y evaluación de proyectos de desarrollo, y

ii) apoyar al gobierno central en sus esfuerzos de transferir funciones a las instancias locales y fortalecer su carácter de ente rector en los distintos sectores.

f)

Fortalecer la capacidad de preparación y ejecución de programas y proyectos de desarrollo. El proceso de modernización del sector público exige la capacidad de transformar planes y propuestas en inversiones concretas. La crisis financiera de la región redujo sensiblemente la capacidad del sector público para elaborar y ejecutar proyectos. Por consiguiente, el Banco deberá prestar especial atención a este importante aspecto por medio de préstamos y asistencia técnica que tengan por objeto aumentar la capacidad del sector público para:

i)

efectuar el diseño, la ejecución, el seguimiento y la evaluación de los programas de inversión pública;

ii) fortalecer el marco legal necesario para la eficiente aprobación y ejecución de los programas de inversión, y

iii) formular y poner en marcha programas de capacitación para funcionarios públicos en materia de diseño y ejecución de proyectos.

g)

Establecer adecuadas funciones reguladoras y de supervisión. Para asegurar un funcionamiento apropiado de los mercados, es preciso contar con nuevos marcos regulatorios, especialmente en casos de transferencia de monopolios del sector público al privado. En algunos países, las condiciones del mercado exigen desarrollar políticas adecuadas y mecanismos capaces de corregir las imperfecciones del propio mercado. En otros, será necesario establecer el marco regulatorio requerido por las exigencias del comercio internacional. Reviste especial importancia el desarrollo de marcos regulatorios apropiados en las áreas de finanzas, comercio, prestación de servicios públicos, relaciones laborales y el medio ambiente.

h)

Promover el fortalecimiento y la modernización del sistema judicial. Al igual que los sectores sociales, los sistemas judiciales sufrieron las restricciones impuestas por la falta de recursos derivada de la crisis fiscal en América Latina. El fortalecimiento del sistema judicial requiere una acción simultánea en varios frentes: es necesario descongestionar la carga de trabajo de los tribunales, simplificar los procedimientos, aumentar recursos para la administración de justicia y manejar más eficientemente los disponibles, así como desarrollar métodos de evaluación y seguimiento. El apoyo del Banco debe estar dirigido a lograr un sistema judicial independiente y efectivo, que garantice los derechos de los ciudadanos y contribuya a una solución efectiva y rápida de los conflictos.

i)

Apoyo a los parlamentos. La buena marcha de los parlamentos es condición esencial para el fortalecimiento del sistema democrático y para asegurar la calidad de las leyes. El Banco colaborará con las políticas y programas encaminados hacia la modernización y eficacia de los parlamentos.

C. El medio ambiente

2.38 Durante los últimos 10 años ha aumentado sustancialmente el reconocimiento del alcance y gravedad de los problemas ambientales que enfrenta la región. Igual ha ocurrido con la noción de que la pobreza contribuye a agravar muchos de esos problemas, tanto en el ámbito urbano como en el medio rural. En toda la región es evidente que la reducción de los niveles de pobreza y el mejoramiento del medio ambiente son acciones que se reforzarán recíprocamente.

2.39 Durante los decenios recientes el entorno urbano de América Latina cambió radicalmente y actualmente casi el 75 por ciento de los habitantes de la región vive en ciudades. Las proyecciones actuales señalan que en el último decenio del siglo la población urbana tendrá un aumento de aproximadamente 100 millones de personas, lo que significa que llegará a más de 400 millones para el año 2000. Al mismo tiempo, las zonas urbanas han evolucionado, transformándose en centros industriales. Esta concentración de personas y de actividad industrial ha provocado serios problemas ambientales y de salud pública. Son bien conocidas las enormes dificultades que representa absorber semejante crecimiento, y la demanda de servicios públicos en las ciudades de la región es abrumadora, por ejemplo en materia de agua potable, recolección y tratamiento de aguas residuales industriales y domésticas, control de la contaminación atmosférica, mantenimiento de parques y otros espacios verdes, y recolección, reciclaje y eliminación de residuos sólidos, incluidos los tóxicos. Además, la calidad de vida en las ciudades latinoamericanas se ve afectada por la escasez de vivienda, falta de servicios públicos y explotación excesiva de los recursos naturales en las ciudades y sus alrededores.

2.40 Las zonas rurales de la región también enfrentan desafíos ambientales, tales como: impedir o detener la erosión del suelo causada por el agua y el viento, la salinización y otras formas de degradación de la tierra; asegurar que se haga un uso sustentable de la tierra y el agua; detener la expansión urbana hacia tierras de cultivo fértiles; prevenir la contaminación provocada por actividades agrícolas, mineras e industriales de otra índole, e impedir la desertificación, la deforestación y la consiguiente pérdida de diversidad biológica. El mejoramiento de las condiciones de vida y la apertura de oportunidades económicas sustentables para la población rural también son elementos cruciales para detener la migración hacia las urbes y las zonas silvestres restantes.

2.41 Idealmente, la protección del medio ambiente en los países de la región reflejará un criterio global que destaque los beneficios universales que rinde un manejo apropiado del medio ambiente a todos los habitantes de nuestro planeta. Por una parte, la Declaración de Río de 1992 reconoce que, "en vista de que han contribuido en distinta medida a la degradación del medio ambiente mundial, los Estados tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas. Los países desarrollados reconocen la responsabilidad que les cabe en la búsqueda internacional del desarrollo sostenible, en vista de las presiones que sus sociedades ejercen en el medio ambiente mundial y de las tecnologías y los recursos financieros de que disponen". Por otra parte, cabe tener en cuenta los considerables costos económicos que deben asumir los países en desarrollo para reorientar rápidamente sus estructuras hacia la meta del desarrollo sustentable. Por consiguiente, las soluciones que se den a los problemas ambientales, especialmente los de dimensión global, deben usar enfoques novedosos y prever la disponibilidad de financiamiento, en condiciones concesionales, para proyectos y componentes ambientales cuyos beneficios sean de magnitud netamente global - como por ejemplo los proyectos relacionados con la aplicación de las Convenciones sobre Diversidad Biológica y sobre Cambio Climático.

2.42 Además de colaborar con los países miembros prestatarios en programas ambientales propiamente dichos, el Banco mantendrá su firme compromiso de trabajar con ellos para asegurar que todas las operaciones que financie sean sustentables desde el punto de vista ambiental. Asimismo, continuará sus esfuerzos para incluir en los proyectos que financie, en los casos en que se justifique, componentes que beneficien directamente al medio ambiente. En todos los proyectos, el enfoque apoyado por el Banco será el más eficiente posible desde el punto de vista económico, buscando al mismo tiempo minimizar los impactos ambientales negativos.

2.43 Durante el período de la Octava Reposición, el Banco asegurará que sus lineamientos en materia de medio ambiente se extiendan a fin de abarcar los posibles efectos ambientales en otras actividades, tales como agricultura, transporte, manejo de cuencas hídrográficas, actividades extractivas y minería. También continuará actualizando sus directrices internas y fortalecerá los programas de capacitación de su personal para asegurar una aplicación eficaz de las normas ambientales. El Banco elaborará y actualizará directrices de carácter ambiental basadas en consultas y diálogos con los segmentos pertinentes de la opinión pública.

2.44 El Banco viene fortaleciendo su capacidad de asistencia a los países en manejar los problemas ambientales más significativos que enfrenta la región. Mediante el proceso de programación, el Banco mantendrá un diálogo respecto a los temas, necesidades y soluciones que guardan relación con el manejo ambiental. En este contexto, el Banco prestará apoyo a los países miembros prestatarios en los siguientes aspectos:

a)

Fortalecimientos del marco legal y reglamentario del medio ambiente, en el que se incluirán los Planes de Acción Ambiental, cuando los soliciten los prestatarios. El Banco proseguirá trabajando con los países miembros a fin de fortalecer la legislación ambiental, establecer reglamentos y sistemas concretos de incentivos y sanciones para promover la conservación ambiental, y mejorar la gestión de las instituciones con responsabilidades por el medio ambiente y los recursos naturales, incluida la capacitación del personal, establecimiento de sistemas de control y bases de datos ambientales y la identificación de proyectos ambientales. Los esfuerzos para proteger el medio ambiente no deben centrarse exclusivamente en el marco regulatorio, sino que también han de tomar en cuenta consideraciones económicas a largo plazo y la búsqueda de soluciones eficaces en función de su costo. El empleo de instrumentos impulsados por el mercado, concebidos con el objeto de ofrecer incentivos eficaces para la conservación ambiental y de distribuir los costos según criterios de equidad y eficiencia económica, ofrece las mejores garantías de lograr un alto nivel de cumplimiento de las políticas ambientales.

b)

Fortalecimiento de las instituciones ambientales. A fin de revertir la tendencia hacia la degradación ambiental, es preciso superar, en toda la región, las insuficiencias de las legislaciones vigentes y la debilidad de las instituciones encargadas del medio ambiente y de los recursos naturales. Por ende, es necesario realizar un esfuerzo importante a fin de establecer mecanismos institucionales eficientes para hacer frente a las cuestiones ambientales, que requieren coordinación del proceso de toma de decisiones, y la promoción de procesos de participación a través de las organizaciones locales, públicas y privadas. La gestión ambiental a nivel local puede ser decisiva en cuanto a permiter que la población participe en el proceso de mejora del medio ambiente.

c)

Mejoramiento de la calidad ambiental de las operaciones financiadas por el Banco. El proceso de evaluación ambiental usado en el BID define los efectos y consecuencias ambientales de todas las operaciones propuestas para su financiamiento. Las operaciones financiadas por el Banco contarán con el apoyo de una evaluación ambiental de alta calidad, patrocinada por las autoridades nacionales, que refleje, entre otras cosas, la consideración de alternativas para los proyectos, los resultados de las consultas oportunas con las poblaciones afectadas de acuerdo con las prácticas vigentes y los costos y beneficios económicos de los efectos ambientales y/o medidas de protección derivados de los proyectos en el área de influencia de éstos. Cuando se trate de proyectos cuyos efectos sea posible detectar y controlar fácilmente, el diseño respectivo incluirá medidas encaminadas a aliviar y controlar los daños ambientales. En cuanto a las operaciones sectoriales o de otro tipo, como créditos multisectoriales, programas de obras múltiples y operaciones plurianuales de inversión, cuyas repercusiones no sean fácilmente previsibles, la atención se volcará hacia la capacidad institucional de respuesta que posea el país prestatario para hacer frente a las posibles consecuencias ambientales de esas acciones. El Banco alentará a sus miembros prestatarios a tomar en cuenta los efectos ambientales globales de las operaciones financiadas por el BID. Asimismo, continuará haciendo hincapié en la prestación de apoyo y asesoramiento a los países prestatarios, en relación con los esfuerzos que hagan para asegurar la mejor calidad posible desde el punto de vista ambiental, en sus inversiones en desarrollo. El Banco continuará fomentando este aspecto vital por medio de sus operaciones de préstamo y cooperación técnica y sus programas de capacitación.

d)

Promoción de la conservación y uso eficiente de la energía en los proyectos del Banco. El Banco continuará ayudando a los países prestatarios para que adopten estrategias de desarrollo energético sustentables desde el punto de vista ambiental, por medio de:

i)

La elaboración de planes de desarrollo energético integrado de mínimo costo que, teniendo en cuenta la realidad económica de cada país, incluyan medidas factibles y disponibles de manejo de la oferta y la demanda. Los préstamos del Banco a un país deberán basarse en dichos planes, si éstos existen. Cuando un país no cuente con un plan actualizado para el sector energético, el Banco apoyará la elaboración o actualización de dicho plan. Estos planes deberán incluir el análisis de posibles medidas que promuevan el empleo eficiente de la energía por los usuarios finales y el uso de opciones no convencionales de energía renovable. Dichos planes deberán reflejar, en la medida que sea factible, el costo y los beneficios ambientales de las propuestas de desarrollo energético en las áreas de influencia de los proyectos.

ii) La promoción del uso eficiente de la energía en los sectores energético, industrial y del transporte y, cuando sea práctico y adecuado hacerlo, en las áreas de renovación urbana, desarrollo rural y microempresas, mediante la inclusión de medidas apropiadas en los proyectos financiados por el Banco, tomando en cuenta la realidad económica de cada país prestatario.

iii) La formulación y ejecución de programas regionales de integración energética.

e)

Mejoramiento del medio ambiente urbano. El Banco intensificará sus esfuerzos en contribuir al mejoramiento del medio ambiente urbano y las condiciones de vida de los habitantes de las ciudades. Se coordinará las operaciones en subsectores como saneamiento, transporte, vivienda y desarrollo urbano con estrategias ambientales en los ámbitos urbano y regional. Se prestará especial atención al control de la contaminación por las actividades industriales, emisiones de los vehículos y desechos sólidos, y al fortalecimiento de las instituciones reguladoras correspondientes.

f)

Administración de los recursos naturales. No obstante que varios países de la región han emprendido algunos programas auspiciosos de conservación y manejo del medio ambiente, persiste la degradación de los recursos hídricos y de suelos, la deforestación, la desertificación y las pérdidas de diversidad biológica. Los programas emprendidos hasta la fecha han resultado en logros en varios frentes: conservación de suelos; ordenación de cuencas hídricas; rehabilitación de tierras mediante la reforestación; manejo de bosques naturales; conservación de ecosistemas y diversidad biológica mediante el establecimiento y manejo efectivo de zonas de protección; conservación y manejo de recursos costeros e isleños, incluido el ecoturismo; y conservación y administración de recursos pesqueros. Las medidas correctivas que se aplican actualmente constituirán ayudas valiosas en el corto plazo, pero la solución de estos problemas requiere, en el largo plazo, un enfoque integrado de planificación, conservación y administración que exige la convergencia de políticas adecuadas, capacidad institucional y recursos de planificación. Los aspectos clave y áreas prioritarias en cuanto a apoyo del Banco son:

i)

La definición y adopción de prácticas agrícolas sustentables adaptadas a la realidad de la región y, específicamente, a las necesidades de los agricultores de bajos ingresos, prestando atención a las cuestiones relativas a la tenencia de la tierra. Se hará hincapié en la conservación del suelo en las tierras de labrantío y en las cuencas hidrográficas críticas.

ii) La asistencia a los países prestatarios para el desarrollo de fuentes y sistemas viables de agua dulce, mediante varias iniciativas, tales como: la formulación e implantación de directrices; la elaboración y aplicación de criterios integrados que converjan en el tiempo en soluciones de mínimo costo para las inversiones en el desarrollo de recursos hídricos; la identificación y preparación de proyectos y componentes, incluidos los programas de conservación de agua; y la promoción de mejorías en el uso y en la tecnología de los recursos hídricos. El Banco desarrollará e implantará directrices sobre el manejo de recursos hídricos, que sirvan de base a un enfoque integrado para el ordenamiento de las cuencas hidrográficas, basado en la consideración de todas las fuentes y usos del agua de una cuenca fluvial determinada.

iii) Manejo sustentable de los recursos forestales. El Banco continuará apoyando la conservación, repoblación y rehabilitación de bosques, así como la agrosilvicultura. Para colaborar con los países prestatarios en el cumplimiento de esas actividades, también prestará asistencia para el fortalecimiento de las instituciones pertinentes, la capacitación de personal y la realización de investigaciones. El BID financiará actividades que aseguren la participación de los residentes locales en los beneficios de la explotación forestal sustentable. El manejo sustentable y orientado a la conservación de los recursos forestales es imposible sin un firme compromiso de los gobiernos de los países prestatarios. El Banco procurará activamente ese compromiso y solamente cuando éste exista apoyará las operaciones forestales, valoradas conforme a sus méritos individuales. El Banco también apoyará las operaciones que estimulen ese compromiso. En los bosques tropicales húmedos primarios, el Banco podrá apoyar operaciones encaminadas a aumentar la capacidad de las instituciones responsables para administrar los recursos forestales en forma sustentable. Sin embargo, el Banco no financia la explotación comercial de esos bosques ni la compra de equipos con tal finalidad.

iv) La continuación de la búsqueda de oportunidades para apoyar la conservación de la diversidad biológica, involucrando a las comunidades locales.

v)

El apoyo a la conservación y administración de los recursos marinos de la región.

vi) La continuación de la atención prestada a las consecuencias ambientales de las actividades extractivas, en especial al control de la contaminación y la restauración de las zonas degradadas.

g)

Reasentamiento. El Banco continuará aplicando las estrategias y procedimientos elaborados para los proyectos que requieren el traslado de poblaciones. Esto incluirá la consulta con los afectados durante la etapa inicial y en el transcurso de la ejecución del proyecto, la incorporación de los problemas de reasentamiento en las evaluaciones del impacto ambiental, y la preparación de planes detallados de reasentamiento y su ejecución como parte integral del proyecto. Cuando un proyecto contenga un componente de reasentamiento se preparará el plan de reasentamiento en las primeras etapas de diseño del proyecto y estará disponible cuando éste sea presentado al Directorio. Dicho plan se incluye en los resúmenes ambientales y en las evaluaciones de impacto ambiental. Además, el Banco mantendrá una lista de todos los proyectos en curso que incluyan el reasentamiento de comunidades, y continuará actualizando sus procedimientos y normas en esta materia.

h)

Información. Un aumento en la transparencia en las operaciones del Banco, por medio de un mayor acceso a la información ambiental, permitirá fomentar el interés de la comunidad y su participación en los aspectos ambientales de los programas y proyectos del Banco, con lo cual se espera lograr mayores éxitos en términos de calidad ambiental y apoyo comunitario. A esos efectos, el Banco continuará trabajando con los países prestatarios mediante las siguientes acciones:

i)

Durante las etapas de preparación y ejecución de todos los proyectos, tendrá disponible en la Sede y en todas las Representaciones la información factual y técnica sobre su repercusión ambiental. Dicha información consistirá en fichas y resúmenes ambientales preparados por el personal del Banco.

ii) El Banco espera que al preparar la evaluación ambiental de proyectos cuya repercusión en este aspecto sea importante, los prestatarios establezcan un proceso de consulta con respecto a los proyectos que puedan perjudicar considerablemente el medio ambiente, a fin de obtener opiniones informadas de las comunidades afectadas y otras colectividades locales que tengan un interés directo y legítimo en una operación dada. El Banco fortalecerá sus actuales directrices en esta materia.

iii) Antes de que el Banco proceda a la misión de análisis de una operación que requiere una evaluación del impacto ambiental, el prestatario deberá hacerla accesible en algún lugar público a los grupos afectados y a las ONG locales. Una vez que la evaluación del impacto ambiental haya sido liberada localmente y enviada oficialmente al Banco, quedará a disposición del público en la Sede, en las Representaciones y en la Oficina Especial en Europa. En el caso de que el Prestatario no esté de acuerdo en que se dé un acceso más amplio a dicha evaluación fuera del país prestatario, esta situación se presentará a la consideración del Directorio Ejecutivo que decidirá cómo proceder.

i)

Educación y capacitación ambientales. La educación ambiental y los esfuerzos para fomentar la concientización sobre temas y repercusiones ambientales contribuirán a la preservación del medio ambiente y permitirán una mayor participación de las comunidades en los aspectos ambientales. Por consiguiente, en los proyectos que financie, el Banco promoverá la conciencia ambiental entre los grupos locales públicos y privados. Los programas de educación financiados por el Banco continuarán incluyendo, cuando sea necesario o aconsejable, componentes de estudio y educación ambientales. Se ensayará y fomentará una amplia variedad de iniciativas, entre ellas: prácticas simples y cotidianas de conservación; educación de la mujer en temas relacionados con el medio ambiente, e información accesible respecto de las posibles consecuencias de ciertas actividades sobre el medio ambiente, a nivel local, regional y global. Además, el Banco continuará poniendo énfasis en la capacitación de su personal en todos los sectores, a fin de difundir información y ampliar la responsabilidad de sus funcionarios por los aspectos ambientales de sus operaciones.

3.

Modalidades e instrumentos del Banco

2.45 Para cumplir con los objetivos y prioridades arriba descritas, el Banco no solamente seguirá utilizando sus herramientas y modalidades tradicionales, sino que también se empeñará en hallar nuevas formas de acelerar el continuo proceso de reestructuración y renovación en la región. El Banco seguirá siendo una institución que financia proyectos en infraestructura, en la esfera de la producción y en los sectores sociales por medio de préstamos para proyectos, créditos globales, financiación de pequeñas empresas, pequeños proyectos y asistencia técnica. Al mismo tiempo, colaborará con aquellos países que todavía están realizando cambios de políticas con los préstamos sectoriales en apoyo de esas reformas. En particular, el Banco utilizará los préstamos sectoriales para coadyuvar a las reformas en los sectores sociales, donde los problemas no siempre están relacionados con la financiación, sino que a menudo tienen que ver con los sistemas de prestación de servicios.

2.46 El Banco cuenta con un activo excepcional, sus Representaciones, para llevar a cabo este esfuerzo global y a ese efecto se las fortalecerá para que puedan contribuir en todas las áreas de actividad del Banco, especialmente en la formulación de programas y administración de la cartera.

A. La programación como instrumento

2.47 El Banco atenderá la necesidad de fortalecer su proceso general de programación mediante: 1) el desarrollo de su propia función de planificación estratégica; y 2) el perfeccionamiento del propio ejercicio de programación por país. Se hará lo posible por simplificar los esfuerzos analíticos con otras organizaciones a fin de reducir redundancias y duplicaciones.

2.48 Durante el transcurso del Octavo Aumento General de Recursos, el proceso de programación por país seguirá afianzándose en un diálogo intenso y continuo con los países prestatarios, con el objeto de identificar un programa mutuamente convenido para el financiamiento y la cooperación técnica que otorgue el Banco. Cada año, la Administración presentará al Directorio Ejecutivo una versión nueva o revisada del documento de país (CP) para cada país prestatario, que servirá de base para las deliberaciones que sostendrán el Directorio y la Administración acerca del estado de la cartera del país y de la áreas previstas para la cooperación del Grupo del Banco.

2.49 Cada nuevo CP proveerá una evaluación de las políticas económicas del país y su desempeño en relación con los objetivos de la Octava Reposición y de sus logros. Además, el CP evaluará la influencia del entorno internacional, tratará los niveles generales de apoyo previstos para una hipótesis determinada y examinará el estado de ejecución de los proyectos aprobados, teniendo en cuenta las dificultades que hayan surgido en su ejecución, según se haya indicado en la evaluación anual de la cartera de cada país.

2.50 Cada año se someterá a consideración del Directorio Ejecutivo un documento conciso y orientado hacia temas específicos sobre el marco de planificación estratégica a mediano plazo, derivado del proceso de programación de país, que abarque un período de tres a cuatro años. Este documento incluirá un revisión de los planes y actividades propuestos por el Banco, conforme a las prioridades del acuerdo del Octavo Aumento General. La Administración también preparará un plan operativo anual que establecerá el programa de préstamos del Banco, junto con una distribución indicativa de todos los recursos del programa (préstamos y cooperación técnica), por sectores y por grupos de países. Este documento proveerá las bases del Presupuesto Administrativo, a fin de asegurar que haya recursos disponibles para alcanzar las metas fijadas del programa. Estos documentos permitirán que el Directorio y la Administración realicen un examen anual de los objetivos del Banco, de sus políticas, prioridades y programas, y que el Banco se ajuste a los cambios relevantes de política y a los resultados obtenidos con la aplicación de programas y la ejecución de proyectos. Esta revisión anual se complementará con los informes sobre administración de la cartera suministrados al Directorio Ejecutivo.

B. Préstamos en apoyo de reformas de políticas

2.51 Mediante los préstamos en apoyo de reformas de políticas, el Banco se ha convertido en un elemento importante de la reestructuración de las economías de la región, orientando dichos préstamos hacia el apoyo de programas de ajuste macroeconómico. La meta es alcanzar un crecimiento sustentable mediante reformas de política en los sectores productivos, en la política fiscal y monetaria, y en los mercados financieros. Casi todos estos préstamos están compuestos de recursos fungibles destinados a apoyar la balanza de pagos y los acuerdos de reducción de la deuda, aunque algunos préstamos híbridos combinan los créditos multisectoriales con los programas de inversión.

2.52 Durante el Octavo Aumento General de Recursos, los préstamos en apoyo de reformas de políticas continuarán respaldando los programas de ajuste económico en aquellos países que todavía necesiten financiamiento de dicha naturaleza, pero se hará mayor hincapié en las reformas del sector público (impuestos, políticas presupuestarias y de gastos, fortalecimiento institucional y apoyo a gobiernos estatales, provinciales o departamentales), y en la promoción de reformas en los sectores excluidos del proceso general de ajuste, en particular la rehabilitación y modernización de la infraestructura y sistemas de prestación de servicios de los sectores sociales. El Banco continuará utilizando los préstamos para el sector de inversiones como parte de su apoyo a la evolución y el crecimiento del sector privado.

2.53 En la actualidad, los préstamos en apoyo de reformas de políticas son adecuados para enfrentar los problemas especiales de los sectores sociales. Sin embargo, será necesario realizar algunos ajustes que tomen en cuenta la índole diferente de estos préstamos (en comparación con los destinados a programas de ajuste económico) y el hecho de que una reforma efectiva de las políticas del sector social requiere más tiempo.

2.54 El financiamiento de las reformas del sector social exige distintos tipos de préstamos en apoyo de reformas de políticas. Dichos préstamos son necesarios cuando los costos no se relacionan directamente con las inversiones; por ejemplo, para financiar la reforma de la atención de salud y su sistema de prestación, para el fortalecimiento institucional, y para la elaboración y ejecución de planes de recuperación de costos. Sin embargo, ya que los préstamos en apoyo de reformas de políticas tendrían que asociarse a los recursos internos que suministra el país para ciertos programas, los desembolsos crediticios se realizarían a la misma tasa que los costos en los que se está incurriendo. Como consecuencia, una operación de esta naturaleza probablemente duraría de tres a cuatro años. Los costos vinculados directamente con los desembolsos asociados a obras físicas serían financiados por préstamos normales de inversión. El perfil de los costos de inversión y de otros desembolsos financieros de los programas de reforma determinará la estructura y el diseño de los préstamos basados en políticas que ofrece el Banco.

2.55 Dado el tipo de préstamos en apoyo de reformas de políticas que se contempla durante el Octavo Aumento General, el volumen de estas operaciones será más pequeño, en términos relativos, que el del Séptimo Aumento, el cual incluía un número considerable de préstamos importantes destinados a apoyar los programas de ajuste macroeconómico y de reducción de la deuda. Los préstamos basados en políticas no superarán por lo wtanto el 15 por ciento del monto acumulado del programa de préstamos durante el período de la Octava Reposición.

C. Cooperación técnica

2.56 Una de las funciones principales del Banco, para cumplir con su cometido, consiste en prestar asistencia técnica de acuerdo con lo dispuesto en su Convenio Constitutivo. La cooperación técnica siempre ha sido importante para el éxito de los esfuerzos de desarrollo de los países miembros, y para el programa global de préstamos del Banco. La cooperación técnica se ha convertido en un elemento indispensable para el diseño y ejecución eficaces de los programas de reformas y para las nuevas estrategias de desarrollo, y desempeñará una función importante en lo que respecta a cuestiones de índole regional tales como el medio ambiente y la integración. Además, la cooperación técnica es una parte vital y creciente de los esfuerzos del Banco destinados a apoyar las reformas de políticas, el fortalecimiento institucional y el desarrollo de la capacidad, especialmente en sectores tales como recursos humanos y el medio ambiente, y las iniciativas regionales de comercio e integración. Las operaciones de cooperación técnica y su secuencia adecuada son parte integral del proceso de programación, sobre todo teniendo presente la medida en que los esfuerzos mencionados pueden contribuir a aumentar la capacidad que tiene un país de absorber los préstamos del Banco, a fin de lograr los objetivos de desarrollo a largo plazo. La cooperación técnica es esencial para identificar, preparar y ejecutar los proyectos y programas. De especial importancia para las operaciones del Banco es la Facilidad para la Preparación de Proyectos.

2.57 El programa regional de cooperación técnica ha sido un instrumento importante para la adopción por parte del Banco de un papel de apoyo más activo en la elaboración de enfoques nuevos e innovadores respecto de las prioridades cambiantes de la región. Por medio de este programa, el Banco ha realizado importantes contribuciones al proceso de desarrollo institucional al respaldar la capacitación y la asistencia en esferas tales como investigación agrícola, evaluación de proyectos, análisis de política sectorial y macroeconómica, planificación de energía, desarrollo urbano, distribución del ingreso, tecnología, administración y evaluación del impacto sobre el medio ambiente. Durante el período de la Octava Reposición, el Banco examinará la eficacia de las operaciones de cooperación técnica y los métodos analíticos utilizados en éstas; asimismo, la Administración presentará periódicamente a consideración del Directorio un marco programático de prioridades claras para la cooperación técnica a fin de satisfacer la demanda cada vez mayor.

2.58 En vista del refuerzo del proceso de integración en la región y la cantidad cada vez mayor de iniciativas conjuntas de los gobiernos de los países miembros, se espera que la demanda de cooperación técnica regional siga creciendo en el futuro. Para responder a esta creciente necesidad, el Banco tiene que diversificar las fuentes actuales de financiación de operaciones regionales, yendo más allá de la cooperación técnica no reembolsable, mediante la elaboración de mecanismos que den a todos los países miembros prestatarios acceso a fondos reembolsables de cooperación técnica y de préstamos para iniciativas regionales de alta prioridad.

2.59 Durante el período de la Octava Reposición, los recursos para operaciones regionales de cooperación técnica se canalizarán hacia actividades que requieran o puedan operar mejor mediante un enfoque regional, tales como iniciativas multinacionales clave y programas de capacitación especializados en los cuales tanto las economías de escala como el compartir las experiencias nacionales son vitales. Las prioridades sectoriales serán las mismas de la reposición.

2.60 Aunque no será difícil financiar las operaciones de cooperación técnica reembolsable, lo que sí es problemático es conseguir suficiente financiamiento para la cooperación técnica no reembolsable. La cooperación técnica no reembolsable en monedas convertibles financiada por el FOE, es indispensable para poder llevar a cabo esfuerzos tendientes a propiciar el fortalecimiento institucional, el desarrollo de la capacidad y la preparación de proyectos especialmente en los países del Grupo D, dándole prioridad a los países en relación inversa a su ingreso per cápita. Además, se podría utilizar esos recursos para financiar operaciones de cooperación técnica que sea preferible llevar a cabo a escala regional en apoyo de las prioridades de la Octava Reposición. Estos recursos limitados serán asignados mediante los procesos de programación regional y de país según las prioridades del acuerdo del Octavo Aumento General de Recursos del BID.

2.61 En el pasado, el Banco ha financiado la cooperación técnica no reembolsable con fondos bilaterales y de los ingresos netos del FOE. Sin embargo, los fondos bilaterales se dirigen a países y a actividades especificadas por el país donante; y el ingreso neto disponible del FOE no ha sido suficiente para atender las necesidades crecientes de cooperación técnica y para financiar programas de pequeños proyectos.

2.62 Recursos para cooperación técnica. Durante 1990-1993, el Banco aprobó un total de 1.051 operaciones de cooperación técnica no reembolsable (incluyendo misiones de corta duración; operaciones de la Facilidad de Preparación de Proyectos, de CT/INTRA y de CT/FONDOS; y operaciones regulares de cooperación técnica y paralelas a pequeños proyectos), por un monto de alrededor de U$S 362,8 millones. De ese monto total, 48,8 por ciento (U$S 176,0 millones) fue destinado a financiar 558 operaciones (53,1 por ciento del número de operaciones aprobadas en el período) para la preparación de proyectos y esfuerzos de fortalecimiento institucional en los países de los Grupos C y D; 16,8 por ciento (U$S 60,8 millones) apoyaron esfuerzos similares en los países de los Grupos A y B; y 34,7 por ciento (U$S 126,0 millones) fueron destinados a los esfuerzos del Banco en los campos de cooperación e integración regional. Cabe destacar que del monto total de aprobaciones, un 31 por ciento de los recursos fueron a apoyar actividades en los sectores sociales.

2.63 Los recursos de cooperación técnica no reembolsable del Banco han provenido principalmente de los ingresos netos del FOE. Sin embargo, como se indicó anteriormente (párrafo 2.61), dichos recursos han decrecido en forma significativa en años recientes. Después de un nivel récord de aprobaciones de U$S 140,0 millones en 1991, las aprobaciones cayeron a U$S 65,4 millones en 1992, y experimentaron cierta recuperación en 1993 a U$S 100,6 millones, gracias a una mayor utilización de fondos en fideicomiso (CT/FONDOS) y recursos en moneda local.

2.64 Por lo tanto, sería conveniente diseñar un instrumento financiero que a) facilite los esfuerzos para captar recursos adicionales, y que consolide el financiamiento y la programación de las operaciones de cooperación técnica, y b) armonice la utilización de las distintas fuentes de cooperación técnica.

2.65 El vehículo idóneo para lograr lo anterior sería un Fondo de Cooperación Técnica (FONTEC), que permitiría:

a)

Proveer un foco estratégico para las actividades de cooperación técnica del Banco en un marco plurianual.

b)

Proveer un mecanismo conveniente y transparente, a través del cual los donantes interesados que lo deseen puedan canalizar todos o parte de sus recursos de asistencia técnica para la región.

c)

Mejorar los procedimientos internos del Banco para obtener ganancias de eficiencia en el procesamiento y administración de las operaciones de cooperación técnica.

2.66 El FONTEC desempeñaría un papel valioso en el proceso de programación por país. Sus operaciones serían programadas en base a las áreas prioritarias y a los objetivos y metas específicas del programa de préstamos de la Octava Reposición. El Directorio Ejecutivo aprobaría las políticas y procedimientos bajo los cuales operaría el FONTEC.

D. Programa de desarrollo del sector privado

Introducción

2.67 Las estrategias de desarrollo económico y social que actualmente se siguen en los diferentes países de la región asignan una mayor relevancia a la participación del sector privado. En la esfera de la producción de bienes y servicios, los procesos de reforma económica van acompañados de una menor intervención del sector público, el cual concentra sus acciones en el establecimiento de un marco macroeconómico y jurídico estable, propicio para la inversión privada.

2.68 Por su parte, al sector privado le corresponde llevar a cabo las transformaciones microeconómicas para aumentar la eficiencia al nivel de la empresa. En este contexto, el fomento de la pequeña y mediana empresa es un elemento que contribuirá a la expansión de la base empresarial y, en consecuencia, al éxito de la estrategia de desarrollo de los países de la región. La experiencia de diversos países demuestra que las empresas pequeñas y medianas son propicias para motivar la creatividad empresarial y las más activas en la creación de nuevos empleos.

2.69 No obstante estos esfuerzos, es evidente que el logro de los objetivos planteados no será posible si no se desarrollan mecanismos financieros que le permitan al sector privado tener acceso a financiamiento a mediano y largo plazo.

2.70 Para responder de manera adecuada a la importancia cada vez mayor que se le otorga a las estrategias de desarrollo basadas en el liderazgo del sector privado, el Banco deberá ajustar y ampliar sus actividades. En particular, el Banco deberá explorar las posibilidades de contribuir al establecimiento de vínculos más estrechos y crecientes entre las economías de la región y de éstas con el resto del mundo, especialmente en el ámbito de las inversiones y la transferencia y adopción de nuevas tecnologías. De esa manera, apoyará a los países miembros a promover la participación privada en los sectores que éstos definan, ofreciendo además recursos financieros que permitan facilitar este proceso.

Instrumentos existentes

2.71 En los últimos años el Banco ha apoyado los esfuerzos de los países de la región para establecer un marco jurídico y económico que incentive la inversión privada. El Banco continuará apoyando la conformación de un entorno propicio para la inversión privada y, en general, contribuyendo directa o indirectamente al desarrollo de las actividades de este sector, utilizando para ello los instrumentos ya existentes que se mencionan a continuación.

2.72 Préstamos sectoriales. Uno de los instrumentos del Banco para apoyar el desarrollo basado en la participación privada es el programa de préstamos sectoriales en apoyo de reformas de políticas. Este programa le permite al Banco apoyar técnica y financieramente a aquellos gobiernos que encaran reformas destinadas a que el sector privado pueda desempeñar una función más amplia en el proceso de desarrollo. Los préstamos sectoriales de inversión ayudan a identificar y corregir elementos que obstaculizan la inversión. Estos préstamos contribuyen a que los países superen las trabas económicas, jurídicas y burocráticas que restringen las oportunidades de negocios, limitan la competencia y causan graves distorsiones en la asignación de recursos. Los préstamos que respaldan las reformas del sistema financiero y el desarrollo de mercados de capital deben contribuir a mejorar la capacidad de la economía para movilizar y asignar en forma eficiente el gran volumen de financiamiento que se necesita para la participación del sector privado en el desarrollo y a multiplicar las posibilidades de acceso a los servicios financieros.

2.73 Programas para la reestructuración del sector público. El éxito de las reformas de la política económica en curso depende de la capacidad institucional del sector público para administrar el proceso de reforma y proporcionar un marco regulador moderno y eficiente. El Banco deberá continuar su apoyo a los países en este contexto, teniendo presente que se trata de un elemento esencial para respaldar la actividad económica privada.

2.74 Financiamiento de infraestructura y servicios públicos. La existencia de la infraestructura adecuada y la suficiente dotación de servicios públicos son elementos esenciales para el desarrollo. De ellos dependerán no solamente el aumento en la eficiencia y en la competitividad de las economías de los países de la región, sino también la mayor participación del sector privado en el proceso de desarrollo. Por tanto, es fundamental que el Banco continúe apoyando la ejecución de obras de infraestructura y la ampliación y mejoramiento de los servicios públicos.

2.75 Financiamiento de programas de capacitación y adiestramiento. La posibilidad de que el sector privado pueda ampliar su papel en el proceso de desarrollo va a depender, a mediano y largo plazo, de la capacitación de sus recursos humanos, del mejoramiento de sus aptitudes gerenciales y de gestión, y de sus posibilidades de crear y adaptar nuevas tecnologías. En consecuencia, el Banco deberá respaldar, en estrecha colaboración con el FOMIN, la realización de mejoras innovadoras en materia de educación y de capacitación a todos los niveles.

2.76 Programas globales de crédito. El Banco deberá continuar proporcionando apoyo para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas por medio de préstamos globales, prestando especial atención a las necesidades de las microempresas. En tal sentido, deberá aprovechar la capacidad y experiencia de la CII, en su trabajo de diseño y, cuando convenga, de ejecución de líneas de crédito global. La CII ha agregado una nueva dimensión al financiamiento de la empresa privada: las inversiones en el capital accionario de empresas individuales. Por otra parte, el FOMIN a través de su Facilidad de Promoción de la Pequeña Empresa y el correspondiente Fondo de Inversiones para la Pequeña Empresa ha expandido los instrumentos y recursos disponibles para tales propósitos.

2.77 Cooperación técnica y servicios de asesoría. Para fortalecer los logros obtenidos con las reformas iniciales, se dependerá cada vez más de la asistencia técnica. El Banco debe apoyar a los países de la región otorgándoles asesoría continua en lo que se refiere a regímenes de inversión, reestructuración del sector público, privatización, reformas del sistema financiero y desarrollo de mercados de capital.

Nuevas modalidades

2.78 La creciente importancia que se le asigna al sector privado en las estrategias de desarrollo de los países de la región implica nuevas demandas de financiamiento, entre otras, las que se derivan de los procesos de privatización de empresas productoras de bienes o servicios, así como de las actividades anteriormente reservadas al sector público, que los mercados de capitales no están en condiciones de satisfacer. A fin de responder de manera adecuada a estas nuevas demandas, es necesario que el Banco apoye el desarrollo de estos mercados y diseñe nuevos mecanismos de financiamiento, además de mantener los instrumentos ya existentes. En este sentido, además de continuar con los programas globales de crédito, el Banco debería llevar a cabo, con la anuencia del gobierno de cada país, las siguientes acciones:

i)

Destinar un porcentaje limitado de recursos para préstamos directos al sector privado sin garantía gubernamental. Estos fondos se canalizarían fundamentalmente para financiar actividades tradicionalmente realizadas por el sector público, tales como proyectos de infraestructura.

ii) Actuar como agente movilizador de corrientes de capital privado a mediano y largo plazo para financiar proyectos de desarrollo, a través de operaciones de cofinanciamiento, instrumentos de garantías, y otras.

2.79 Programa de préstamos directos al sector privado. La mayor participación de la inversión privada en la región no atenúa la necesidad de movilizar un gran volumen de recursos, especialmente para financiar proyectos de gran escala y a largo plazo en infraestructura y en los sectores de servicios públicos. En momentos en que el sector público de una gran cantidad de países de la región ha adoptado como política el traspasarle la prestación de estos servicios al sector privado, ignorar las necesidades de financiamiento de largo plazo de estos proyectos es poner en riesgo los procesos de privatización en marcha. En este sentido, la Octava Reposición se presenta como una excelente oportunidad para que el Banco otorgue créditos directos al sector privado sin garantía gubernamental, siempre con la anuencia del gobierno del país. Este financiamiento estará limitado a una porción de la cartera total del Banco, a fin de no poner en peligro su calificación crediticia, y en una primera etapa se dirigiría exclusivamente al financiamiento de inversión en proyectos de infraestructura y de servicios básicos ofrecidos generalmente por el sector público.

2.80 Los préstamos que se otorguen en el marco de este programa deberán estar incorporados en la programación del país y se concederían de acuerdo con los siguientes principios básicos:

i)

El Banco iniciaría gradualmente esta modalidad de préstamos que en ningún momento deberá exceder el 5 por ciento de los compromisos hechos con cargo al programa de préstamos del Octavo Aumento General de Recursos. Para cualquier proyecto individual, la participación del BID no debería superar, normalmente, el 25 por ciento del costo total o superar U$S 75 millones, de éstas la cifra menor. La administración y el Directorio Ejecutivo se asegurarán de que todos los países tengan acceso a este mecanismo de conformidad con la distribución general de recursos.

ii) Los países deberían tener y mantener normas que garanticen la permanencia y estabilidad de un régimen de inversión privada y un adecuado sistema regulatorio para el sector donde se financiaría el proyecto, cuyas disposiciones legales y financieras no comprometieran la factibilidad del mismo.

iii) A los efectos estadísticos, los recursos propios del Banco se imputarían al país o países donde se financie el proyecto.

iv) En cada caso se determinaría la garantía no gubernamental para asegurar el cumplimiento de las obligaciones financieras del préstamo.

v)

El mayor riesgo que el Banco asume cuando las obligaciones financieras del préstamo no estén cubiertas con la garantía gubernamental, sería calculado y reflejado en los cargos de los préstamos y en el posible impacto en la política de provisiones para éstos.

vi) El Directorio Ejecutivo considerará criterios adicionales.

2.81 Adicionalmente, se deberá revisar la actual política de atrasos del Banco, desligando este tipo de operaciones de todos los demás proyectos financiados por el Banco en el país, a fin de evitar que los gobiernos deban hacerse cargo de las obligaciones de deudores privados morosos. Por otra parte, a partir de la terminación del segundo año de ejecución de este programa, se realizarán evaluaciones a fin de conocer sus progresos y eventualmente sugerir a la Asamblea de Gobernadores medidas para mejorarlo, entre otras los límites establecidos en el párrafo precedente. Después de cuatro años, la Asamblea de Gobernadores reexaminará la posible continuación de este programa.

2.82 Movilización de recursos adicionales. Como parte de sus actividades de cofinanciamiento, el Banco realizará mayores esfuerzos para tratar de movilizar recursos adicionales, especialmente de fuentes privadas, hacia iniciativas de desarrollo prioritarias, particularmente hacia los proyectos de infraestructura y de servicios públicos que realice el sector privado.

2.83 A fin de estimular la inversión y movilizar más eficazmente el financiamiento procedente de bancos comerciales, inversionistas privados y, en general, de los mercados de capital internos y externos, destinados a proyectos de desarrollo de alta prioridad, el Banco deberá prestar una mayor atención a los aspectos relativos a la infraestructuración financiera de los proyectos, incrementando la utilización de diversas técnicas de cofinanciamiento y de movilización de recursos.

Aspectos institucionales

2.84 A fin de asegurar la ejecución adecuada de los diferentes programas y operaciones en apoyo del sector privado, es necesario que el Banco, la CII y el FOMIN diseñen nuevos mecanismos de coordinación, y procedimientos, para garantizar el uso de los instrumentos de que cada uno dispone a fin de evitar la duplicación de funciones y aumentar la efectividad de las acciones de los miembros del Grupo del BID.

E. Cofinanciamiento

2.85 El Banco siempre ha otorgado alta prioridad a las operaciones de cofinanciamiento para sus proyectos, mecanismo que permite complementar los recursos de la institución. A partir de 1990 se notó un aumento apreciable en las operaciones de cofinanciamiento como resultado de los acuerdos con el Banco Mundial para las operaciones de préstamos sectoriales, y con el Gobierno del Japón, como parte de su Programa de Reciclaje de Capital anunciado en junio de 1987, programa que ofrece recursos no condicionados a través del OECF y del EXIMBANK del Japón. Los recursos combinados de estas fuentes constituyen aproximadamente el 95 por ciento del total de las operaciones de cofinanciamiento del Banco y el financiamiento del Japón representa más del 90 por ciento de los fondos bilaterales.

2.86 Durante el período del Octavo Aumento General, el Banco deberá captar fondos adicionales de cofinanciamiento en condiciones concesionales a fin de complementar de esa manera los recursos disponibles de la FFI y del FOE y continuará gestionando cofinanciamientos de carácter concesional en áreas prioritarias tales como el medio ambiente y los programas sociales. Por lo tanto, el Banco estructurará un esfuerzo para diversificar las fuentes de cofinanciamiento oficial y para fortalecer los mecanismos de colaboración con los cofinanciadores actuales; y, además, explorará activamente las posibilidades de obtener recursos adicionales en condiciones concesionales de instituciones bilaterales y de gobiernos no prestatarios con los cuales actualmente no tiene programas. Por otro lado, el Banco enfocará su relación con los cofinanciadores oficiales de manera más sistemática y homogénea, mediante contactos directos periódicos y la actualización regular de los proyectos que ofrecen posibilidades para operaciones de cofinanciamiento.

2.87 Además de los recursos oficiales, el Banco procurará captar en los mercados externos un monto sustancial de financiamiento para atender las necesidades de todos los países miembros prestatarios. En este último caso, el Banco debe desempeñar una función catalizadora ayudando a preparar proyectos bien diseñados, adaptando las solicitudes de préstamo a las necesidades de los mercados específicos (oportunidad, determinación de los costos, vencimiento, selección de la moneda) y ofreciendo técnicas de financiación específicas para disminuir el riesgo directo de país que afrontan los prestamistas comerciales. El Banco también promoverá, en cuanto sea factible, la aplicación de procedimientos de licitación pública internacional para las adquisiciones y en estos casos hará lo necesario para promover la plena compatibilidad del financiamiento paralelo con la financiación del Banco.

2.88 Para poder llevar a cabo esta función con eficacia, el Banco elaborará en el contexto de una estrategia global, y presentará al Directorio Ejecutivo para su consideración, un menú de instrumentos de cofinanciamiento, que podrá incluir cofinanciamiento paralelo con cláusulas recíprocas en caso de incumplimiento, de carácter opcional y plazos de amortización más prolongados y garantías.

F. Promoción de las exportaciones

2.89 El Banco siempre ha demostrado interés en el fortalecimiento de los sectores de exportación de los países, pero los cambios de política económica que se han generalizado en la región y las iniciativas hacia la liberalización del comercio, requieren que el Banco adopte un enfoque más concentrado en las actividades de promoción de las exportaciones.

2.90 Durante el período del Octavo Aumento General, el Banco ofrecerá asistencia a los países en la preparación de estrategias y el fortalecimiento de los esfuerzos conducentes a la promoción de las exportaciones que incluirá el apoyo a las reformas de política para desarrollar oportunidades de mercado y fortalecer la infraestructura y programas de asistencia técnica para mejorar los servicios relacionados con el sector (por ejemplo, las comunicaciones, sistemas de información sobre los mercados, capacitación y programas educativos). Además, el Banco colaborará con los países miembros prestatarios para elaborar un mecanismo basado en el mercado, adaptado a las necesidades específicas de cada uno de los países miembros para financiar el comercio tanto dentro como fuera de la región.

G. Matriz

2.91 Con respecto al porcentaje del financiamiento en divisas en comparación con el costo total, se aplicará la siguiente matriz:

Grupo de países

Porcentaje máximo

A

50

B

60

C

70

D

80

2.92 Los porcentajes de financiamiento en divisas con respecto al costo total indicado anteriormente serán los que aplicará el Banco regularmente y en forma constante. A solicitud del prestatario, el financiamiento en divisas podrá exceder dichos porcentajes en el caso de que el costo de los bienes y servicios que haya que importar para un proyecto específico exceda el nivel aplicable siempre y cuando esto no represente una disminución sustancial en la contribución local y que se haya demostrado que no existe una fuente de financiamiento alternativa en condiciones razonables.

2.93 Los niveles de financiamiento con arreglo a los distintos grupos de países se complementarán con un aumento de diez puntos porcentuales para los proyectos esbozados en el párrafo 2.15.

2.94 En el caso de los préstamos híbridos que tienen un componente de rápido desembolso y un componente de inversión de largo plazo, los porcentajes de la matriz a que se ha hecho referencia, se aplicarán al componente de inversión. En cambio el componente de rápido desembolso se financiará en su totalidad y en divisas.

H. Política sobre acceso a la información

2.95 El Banco es responsable directo ante sus gobiernos miembros e indirecto frente a sus parlamentos y ciudadanos; el acceso a la información y la transparencia de las operaciones constituyen elementos importantes para asegurar la efectividad de dicha responsabilidad. Además, se percibe cada vez con mayor claridad que es posible reforzar el trabajo del Banco mediante el acceso del público a la información, lo cual garantizaría el interés y la participación de las poblaciones afectadas y de las ONG locales, cuyos aportes pueden contribuir a asegurar que los proyectos del Banco sean mejor diseñados. El acceso a la información ayudaría a aumentar la comprensión pública de los problemas del desarrollo, lo cual conducirá a incrementar el apoyo al Banco y a sus operaciones.

2.96 El Banco posee un conjunto de normas y reglas que rigen el acceso a la información, pero carece de una política única y exhaustiva sobre esta materia. La Administración propondrá la adopción de una política integral que sea análoga a las adoptadas por otros bancos multilaterales de desarrollo y que supone que, en ausencia de una razón para la confidencialidad, se debe dar acceso a la información. Esta política, que será sometida al Directorio para su consideración a principios de 1994, incluirá principios orientados a fomentar la responsabilidad y mejorar el diseño y la ejecución de los proyectos, usando el acceso a la información como instrumento. Al mismo tiempo, en ciertos aspectos definidos se protegerá las necesidades que en materia de confidencialidad tengan la institución, sus empleados, los países prestatarios y las instituciones de cofinanciamiento.

I. Función de inspección

2.97 Para incrementar la transparencia, responsabilidad institucional y efectividad del Banco, la Administración está estudiando opciones para establecer una función de inspección, que se llevará a cabo en forma independiente de la Administración, y cuyo objeto será investigar los reclamos de partes afectadas que consideren que el Banco no ha aplicado correctamente sus propias políticas operativas. Entre las opciones que se consideran figura el establecimiento de un panel de especialistas independientes nombrado por el Directorio Ejecutivo. El panel sería convocado únicamente cuando fuera necesario conforme a procedimientos de activación claros, dictados por el Directorio. Las comprobaciones de cualquier investigación del panel serían sometidas a la decisión del Directorio.

2.98 La Administración presentará al Directorio Ejecutivo una propuesta definitiva con respecto a la función de inspección en el primer semestre de 1994.

J. Función de auditoría interna

2.99 La Administración y el Directorio Ejecutivo asegurarán que el Banco continúe manteniendo una eficaz y eficiente función de auditoría interna, a fin de garantizar un manejo administrativo, financiero y operativo responsable, incluidos los problemas que puedan surgir.

K. Evaluación de operaciones

2.100 El Directorio y la Administración se encuentran en el proceso de reformular la función de evaluación dentro del Banco. El nuevo Sistema de Evaluación del Banco intentará utilizar la evaluación como herramienta de aprendizaje institucional y como instrumento para realizar evaluaciones sistemáticas de la eficacia de las políticas de desarrollo que aplica el Banco, de los resultados de las actividades financiadas por el Banco y procedimientos afines. El Sistema de Evaluación extraerá lecciones de la experiencia de evaluación adquirida por los países prestatarios y no prestatarios y de las propias actividades del Banco para usarlas en el diseño de nuevas operaciones, así como en el perfeccionamiento de actividades en marcha. El Banco tratará de promover y apoyar la formación de capacidad de trabajo en el país y facilitar la cooperación con otros organismos de desarrollo en las labores de evaluación.

2.101 La nueva Oficina de Evaluación (EVO) estará dotada de un alto grado de independencia, según lo dispuesto recientemente por el Directorio Ejecutivo. EVO contribuirá a la transparencia del Banco emprendiendo evaluaciones independientes y sistemáticas de las estrategias, políticas, programas, actividades y funciones y sistemas de prestación de apoyo que utiliza el Banco. EVO también será responsable de la difusión de los resultados de los ejercicios de evaluación y prestará servicios de supervisión y apoyo para incrementar la eficacia del Sistema de Evaluación del Banco.

L. Préstamos en condiciones concesionales

2.102 Desde 1983, las fuentes de los recursos concesionales del Banco han sido el Fondo para Operaciones Especiales (FOE) y la Facilidad de Financiamiento Intermedio (FFI). El FOE proporciona recursos para préstamos directos, mientras que la FFI los proporciona para el pago parcial de los intereses sobre préstamos otorgados con recursos del capital ordinario. Con el tiempo, estos recursos se han ido concentrando, cada vez más, en los países miembros prestatarios más pobres y de menor desarrollo relativo, a medida que fue disminuyendo el monto de fondos concesionales de que ha podido disponer el Banco. La asignación de recursos concesionales que prevé el Octavo Aumento General de Recursos se trata en el Capítulo IV.

M. Revisión por parte de los Gobernadores

2.103 A más tardar en abril de 1998 la Administración informará a los Gobernadores, a través del Directorio Ejecutivo, sobre la situación en materia de préstamos y el cumplimiento de los objetivos de la Octava Reposición. Esta revisión incluirá un informe sobre la adecuación de los recursos para préstamos futuros y la disponibilidad de recursos concesionales, así como recomendaciones sobre nuevas orientaciones, modalidades o instrumentos.

CAPITULO III

EJECUCION DEL PROGRAMA DEL SEPTIMO AUMENTO GENERAL DE RECURSOS DURANTE EL PERIODO DE 1990 A 1993

1.

Introducción

3.1 El acuerdo sobre el Séptimo Aumento General de Recursos definió un programa de préstamos fundado en dos metas principales: 1) el financiamiento de inversiones para contribuir al progreso económico y social de los países miembros prestatarios, y 2) la ayuda a los países miembros a reanudar un crecimiento económico sustentable mediante el mejoramiento de las estrategias y políticas aplicables a los sectores básicos de sus economías. El acuerdo definió mecanismos institucionales nuevos destinados a alcanzar dichas metas, buscando al mismo tiempo el fortalecimiento de otros.

3.2 También estableció una serie de prioridades programáticas, entre ellas, instar al Banco a hacer todo lo posible por garantizar que el 50 por ciento de su programa de préstamos se orientara a los grupos de menores ingresos. Por lo tanto, como incentivo económico directo, el BID aportó una proporción adicional de financiamiento para proyectos en los que por lo menos 50 por ciento de los beneficios netos se orientaran a beneficiarios de bajos ingresos. Otras prioridades incluían el apoyo al medio ambiente, a las mujeres, a los microempresarios, a la integración regional, al crecimiento y diversificación de las exportaciones, a la ciencia y tecnología, y a la modernización y racionalización de las instituciones del sector público. Se hizo hincapié en el mejoramiento del diálogo con los países y de la planificación de los programas, así como en el fortalecimiento de la función de evaluación.

3.3 Se definió un programa global de préstamos de U$S 22.500 millones para el período de 1990 a 1993, incluidos U$S 1.860 millones del Fondo para Operaciones Especiales y U$S 1.136 millones para préstamos con recursos del capital ordinario con respaldo de la Facilidad de Financiamiento Intermedio. Se convino en un nuevo instrumento crediticio, los préstamos sectoriales de rápido desembolso destinados a apoyar las reformas de política, disponiéndose que se concedería un máximo de hasta 25 por ciento del programa global de los préstamos del Banco por medio de este mecanismo. Inicialmente esas operaciones habrían de ejecutarse conjuntamente con el Banco Mundial. El 75 por ciento restante serían los préstamos tradicionales de inversión, y la cooperación técnica.

3.4 Durante el período de 1990 a 1993, el Banco adoptó medidas importantes destinadas a crear la capacidad necesaria para responder a las exigencias programáticas definidas por el acuerdo sobre la Séptima Reposición. Se puede decir que, en general, el Banco cumplió sustancialmente las metas y prioridades definidas en ese acuerdo. Según un estudio del programa de préstamos del BID, realizado en 1992 por el Instituto de Estudios de Desarrollo de la Universidad de Sussex, "de manera global, el programa de préstamos del BID alcanzó resultados muy favorables durante el período de 1979 a 1992" 2/. El estudio llegó a la conclusión de que la participación del BID en los préstamos sectoriales fue positiva. Mediante su respaldo al mejoramiento del marco de políticas económicas de sus países miembros prestatarios, el Banco contribuyó a reducir los puntos de atascamiento y las distorsiones que limitan el crecimiento económico de algunos de estos países y, en algunos casos, la eficacia de los préstamos para la inversión que obtienen del BID. Asimismo, llegó a la conclusión de que el proceso de ajuste apuntalado por los préstamos sectoriales del BID también había desempeñado un papel muy importante en el restablecimiento de la confianza del sector privado y de los bancos comerciales en la región; esto a su vez contribuyó a aumentar las corrientes de capital de inversión hacia la región.

2/Evaluación del Programa de Préstamos del BID, 1979-92. The Institute of Development Studies, Universidad de Sussex, agosto de 1993. Página vii.

3.5 En 1993 el Presidente del Banco encomendó a un grupo de expertos externos que realizara un análisis de la cartera del BID. En el mes de octubre de 1993, el grupo publicó el "Informe del Grupo de Estudio sobre Administración de la Cartera" que llegó a la conclusión de que "la cartera del Banco es en general adecuada y cumple con los objetivos de desarrollo programados" 3/. El grupo de expertos recomendó que para hacer frente a las exigencias que están surgiendo en la región, el Banco se concentrara de una manera más amplia en la calidad y repercusiones de sus préstamos, prestara mayor apoyo a las actividades de ejecución, volviera a examinar sus disposiciones institucionales, y fortaleciera las actividades de generación de informes y de evaluación.

3/Gestión para un desarrollo eficaz, Informe del Grupo de Estudio sobre Administración de la Cartera preparado para el Banco Interamericano de Desarrollo. Octubre de 1993. Página 1.

2.

Programa de préstamos para el período de 1990 a 1993

A. Parámetros del programa de préstamos

3.6 El documento AB-1378 estableció un programa global de préstamos de U$S 22.500 millones para el período del Séptimo Aumento General de Recursos (que abarca los años 1990 a 1993), y definió la magnitud y composición de ese programa por fondo y por grupo de países. El documento plantea los criterios relativos al uso de los recursos concesionales, y reafirma una de las metas del Quinto y Sexto Aumentos Generales de Recursos, a saber, la asignación de 50 por ciento del programa de préstamos para beneficiar a los grupos de ingresos más bajos. El documento también señala la importancia de contar con una gestión ambiental sólida en las actividades de desarrollo, e hizo hincapié en el papel que desempeña la mujer en el proceso de desarrollo. Asimismo, el acuerdo exhorta al Banco a que desempeñe una función más activa en sus actividades con los países miembros prestatarios relativas a la formulación y ejecución de las políticas que se requieren para la reestructuración y modernización de sus economías. En ese sentido, determinó que, para respaldar dichos cambios en las políticas, hasta el 25 por ciento del total del programa de préstamos podría destinarse a préstamos sectoriales, vale decir, préstamos que se desembolsarían contra importaciones y no contra costos relacionados específicamente con los proyectos.

B. Préstamos por grupo de países

3.7 El documento AB-1378 determinó la asignación de un máximo de 65 por ciento del total de los recursos, equivalente a U$S 14.625 millones en recursos de libre convertibilidad, a préstamos para países de los Grupos A y B, y la asignación de un mínimo de 35 por ciento, o sea U$S 7.875 millones en recursos convertibles, a países de los Grupos C y D. El siguiente cuadro resume la ejecución del Séptimo Aumento General de Recursos por grupo de países.

CUADRO III-1

Programa de préstamos en divisas bajo el

Séptimo Aumento General de Recursos, por grupo de países

(En millones U$S)

A

B

A&B

(65 %)

C

D

C&D

(35 %)

Total

Metas de AB-1378

14.625

7.875

22.500

Aprobaciones reales

CO

FFI

FOE

10.651

3.514

14.165

2.033

634

2.051

211

1.554

4.084

845

1.554

18.249

845

1.554

Total de aprobaciones

10.651

3.514

14.165

2.667

3.816

6.483

20.649

Distribución del programa

68,6 %

31,4 %

100 %

Ejecución del programa como porcentaje de los fondos asignados

97 %

82 %

92 %

C. Préstamos sectoriales relacionados con las reformas de política

3.8 Según se indica más arriba, en el acuerdo del Séptimo Aumento General de Recursos se determinó que el Banco otorgaría préstamos sectoriales destinados a apoyar políticas y/o cambios institucionales sectoriales o subsectoriales. Un máximo de 25 por ciento del total de préstamos se asignaría a este tipo de financiamiento durante el período de 1990 a 1993. En 1992, los Gobernadores autorizaron recursos adicionales para este programa para operaciones de reducción de la deuda y del servicio de la deuda. Como consecuencia, el Banco pudo aprobar una operación de reestructuración de la deuda de US$ 400 millones para Argentina a finales de 1992. El siguiente cuadro resume la distribución de los compromisos para préstamos sectoriales por grupo de países durante el período de 1990-1993.

Cuadro III-2

Préstamos sectoriales en monedas convertibles aprobadas en 1990-1993

(en millones de U$S)

GRUPO

1990

1991

1992

1993

TOTAL

%

A

900

775

1.150

-

2.825

50

B

300

775

200

-

1.275

22

C

50

225

185

260

720

13

D

60

275

260

234

829

15

TOTAL

1.310

2.050

1.795

494

5.649

100

Porcentaje del total de préstamos

23

36

32

9

100

Números de proyectos

7

14

13

8

42

3.9 Como se observa en el Cuadro III-2, el volumen total de préstamos sectoriales aprobado durante el período del Séptimo Aumento General de Recursos fue de US$ 5.649 millones, equivalente a un 27 por ciento del volumen total de préstamos aprobados, cifra sólo un poco mayor que el tope determinado originalmente para los préstamos sectoriales, de US$ 5.625 millones. Una gran proporción de los recursos de rápido desembolso (más de 70 por ciento) se destinó a países de los Grupos A y B, por un total de aproximadamente US$ 4.000 millones que se concentraron en los tres primeros años del período. Para los países de los Grupos C y D, el volumen de los préstamos sectoriales aprobados fue algo menor y se distribuyó de manera más pareja durante el período de 1990 y 1993. Ello se debe a factores tales como la magnitud de los programas de estabilización y ajuste de estos países, así como a la etapa en la que se encuentran dichos programas. Además, el Banco aprobó 12 operaciones de cooperación técnica paralela no reembolsables, por un valor de US$ 76 millones, destinadas a apoyar la ejecución de los préstamos sectoriales.

Cuadro III-3

Préstamos sectoriales en monedas convertibles aprobados, por área, 1990-1993

(en millones de U$S)

Energía

Comercio y Finanzas

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