Orden ECI/2211/2007, de 12 de julio, por la que se establece el currículo y se regula la ordenación de la Educación primaria

Rango Orden
Publicación 2007-07-20
Última actualización 2014-05-02
Estado Vigente
Departamento Ministerio de Educación y Ciencia
Fuente BOE
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Interacción oral en situaciones reales o simuladas dando respuestas verbales y no verbales que exijan elección entre un repertorio limitado de posibilidades, en contextos progresivamente menos dirigidos.

Desarrollo de estrategias básicas para apoyar la comprensión y expresión oral: uso del contexto visual y no verbal y de los conocimientos previos sobre el tema o la situación transferidos desde las lenguas que conoce a la lengua extranjera.

Actitud favorable para superar las dificultades que surgen habitualmente en la comunicación, en parte debido al conocimiento limitado de la lengua extranjera, utilizando recursos lingüísticos y no lingüísticos y estrategias de comunicación de las lenguas que conoce.

Creación de textos orales sencillos, con carácter lúdico o literario (poemas, canciones, cuentos...), reutilizando fórmulas y expresiones de dichos textos.

Valoración de la lengua extranjera como instrumento para comunicarse.

Desarrollo estrategias de cooperación y respeto que faciliten interacciones orales en grupo, siguiendo modelos pautados, para la realización de tareas en el aula.

Actitud de valoración y respeto de las normas que rigen la interacción oral (turnos de palabra, volumen de voz y ritmo adecuado).

Bloque 2. Leer y escribir.

Lectura y comprensión de diferentes textos en soporte papel y digital, adaptados a la competencia lingüística del alumnado, para utilizar información global y alguna información específica, en el desarrollo de una tarea o para disfrutar de la lectura.

Uso guiado de estrategias de lectura (utilización de los elementos del contexto visual y de los conocimientos previos sobre el tema o la situación transferidos desde las lenguas que conoce), identificando la información más importante, deduciendo el significado de palabras y expresiones no conocidas.

Lectura y escritura de textos propios de situaciones cotidianas próximas a la experiencia como invitaciones, felicitaciones, notas, avisos, folletos...

Composición a partir de modelos, de diferentes textos sencillos, utilizando expresiones y frases conocidas oralmente, para transmitir información, o con diversas intenciones comunicativas

Producción de textos escritos sencillos, con carácter lúdico o literario (poemas, canciones, cuentos...) y reutilizando fórmulas y expresiones contenidas en textos modelo.

Iniciación en el uso de estrategias básicas de producción de textos: a quién va dirigido, qué se quiere decir y cómo se va a organizar la información. Elaboración del borrador, revisión del texto para su corrección.

Utilización de las tecnologías de la información y la comunicación para leer, escribir, recopilar y transmitir información.

Interés por la corrección y la presentación de los textos escritos.

Interés por los textos escritos como medio de expresión y comunicación de experiencias, de organización de la convivencia y como instrumento de aprendizaje.

Bloque 3. Conocimiento de la lengua.

Conocimientos lingüísticos:

Uso e identificación de aspectos fonéticos, de ritmo, de acentuación y entonación para la comprensión y producción de breves textos orales.

Reconocimiento y uso de léxico, formas y estructuras básicas propias de la lengua extranjera, previamente utilizadas: disculparse y ofrecer ayuda; expresar necesidades inmediatas, pedir repeticiones o aclaraciones; hablar y conversar sobre sí mimo; expresar y preguntar sobre estados de ánimo; hablar de lo que se hace y aprende en el colegio).

Conocimiento de léxico, formas y estructuras estableciendo similitudes y diferencias con los equivalentes de otras lenguas presentes en el entorno para mejorar la comprensión y la expresión.

Asociación de grafía, pronunciación y significado a partir de modelos escritos, expresiones orales conocidas y establecimiento de relaciones analíticas grafía-sonido.

Iniciación al conocimiento y uso de las estrategias básicas de la producción de textos (elección del destinatario, propósito, planificación, redacción del borrador, revisión del texto y versión final) a partir de modelos muy estructurados.

Reflexión sobre el aprendizaje:

Uso de habilidades y procedimientos como repetición, memorización, asociación de palabras y expresiones con elementos gestuales y visuales, observación de modelos, lectura de textos, utilización de soportes multimedia, para la adquisición de nuevo léxico, formas, estructuras y usos de la lengua.

Reflexión sobre el propio aprendizaje y aceptación del error como parte del proceso.

Utilización progresiva de medios gráficos de consulta e información y de las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la comunicación y la información.

Confianza en la propia capacidad para aprender una lengua extranjera y valoración del trabajo cooperativo.

Bloque 4. Aspectos socio-culturales y consciencia intercultural.

Interés por conocer información sobre las personas y la cultura de los países donde se habla la lengua extranjera.

Conocimiento de algunas similitudes y diferencias en las costumbres cotidianas y uso de las formas básicas de relación social entre los países donde se habla la lengua extranjera y el nuestro.

Actitud receptiva hacia las personas que hablan otra lengua y tienen una cultura diferente a la propia.

Uso de la lengua extranjera como medio de relación social, desarrollando estrategias de colaboración y respeto.

Valoración de la propia cultura por medio del conocimiento y valoración de otras culturas, respeto y aceptación de ideas y costumbres distintas, siempre que sean respetuosas con los derechos individuales y colectivos.

Criterios de evaluación

1. Participar en interacciones orales dirigidas sobre temas conocidos en situaciones de comunicación predecibles, con valoración y respeto de las normas que rigen la interacción.

Con este criterio se evalúa la capacidad de expresar necesidades inmediatas como pedir permiso, pedir en préstamo objetos cotidianos, localizar objetos o personas, hablar sobre el tiempo atmosférico o sobre gustos o habilidades. Se valorará su participación en situaciones cotidianas como rutinas, hábitos, lenguaje de aula o en simulaciones, representaciones, canciones o recitaciones. También se evalúa con este criterio la actitud con la que participa en los intercambios y si manifiesta interés por las intervenciones de las demás personas. Se valorará también la capacidad de participación activa en las actividades de aula y el respeto a las normas fundamentales que rigen la interacción oral: escuchar y mirar a quien habla, esperar turno de palabra, ajustar el volumen de voz y utilizar un ritmo adecuado.

El respeto de los turnos de palabra y la adaptación del volumen, tono y ritmo de palabra a las características específicas de cada situación de comunicación.

2. Captar el sentido global, e identificar información específica en textos orales sobre temas familiares y de interés.

Este criterio quiere evaluar si son capaces de captar el sentido global de un mensaje oral apoyándose en elementos lingüísticos y no lingüísticos presentes en la situación de comunicación. También se refiere a la capacidad de reconocer y extraer palabras y expresiones conocidas que aparecen en expresiones más extensas aunque el texto no se comprenda en su totalidad.

3. Leer y captar el sentido global y algunas informaciones específicas de textos sencillos sobre temas conocidos y con una finalidad concreta.

Este criterio evalúa si son capaces de leer, también en voz alta, diferentes textos, adecuados a su competencia comunicativa como notas, normas de aula, postales, carteles o cuentos, cuentos y rimas sencillas, instrucciones que contengan vocabulario y expresiones conocidas, para extraer información global y específica, con ayuda de estrategias fundamentales de comprensión escrita como usar elementos del contexto lingüístico y no lingüístico, y transferir conocimientos de las lenguas que conoce.

4. Escribir frases y textos cortos significativos en situaciones cotidianas y escolares a partir de modelos con una finalidad determinada y con un formato establecido, tanto en soporte papel como digital.

Este criterio intenta valorar la capacidad para escribir textos diversos como notas y avisos, instrucciones o normas, cartas, felicitaciones, carteles, folletos, cómics o descripciones de lugares, gustos o aficiones. Se evaluará la capacidad de utilizar el modelo para producir un texto con cierto grado de autonomía, se evaluará la corrección ortográfica adquirida a partir de la observación de modelos y del conocimiento de las relaciones entre sonido y grafía.

5. Usar formas y estructuras propias de la lengua extranjera incluyendo aspectos sonoros, de ritmo, acentuación y entonación en diferentes contextos comunicativos de forma significativa.

Con este criterio se trata de evaluar la capacidad de los niños y niñas de reconocer y reproducir aspectos sonoros, de ritmo, acentuación y entonación cuando participan activamente escuchando, repitiendo y anticipando expresiones en actividades de lectura en voz alta y siempre a partir de modelos. También se evalúa si han comenzado el proceso de interiorización de ciertas formas y estructuras, su significado y su valor comunicativo.

6. Usar algunas estrategias para aprender a aprender, como pedir aclaraciones, acompañar la comunicación con gestos, utilizar diccionarios visuales y bilingües, recuperar, buscar y recopilar información sobre temas conocidos en diferentes soportes e identificar algunos aspectos personales que le ayudan a aprender mejor.

Este criterio pretende evaluar la utilización de estrategias básicas que favorecen el proceso de aprendizaje como la utilización de recursos visuales y gestuales, la petición de ayuda y aclaraciones, el uso cada vez más autónomo de diccionarios bilingües y de algunos medios tecnológicos básicos. También se evaluará la capacidad de ir valorando sus progresos, de poner ejemplos sobre estrategias que usa para aprender mejor y la adquisición de cierta autonomía en el uso espontáneo de formas y estructuras sencillas y cotidianas.

7. Usar las tecnologías de la comunicación y la información para aprender a aprender.

Con este criterio se pretende evaluar el uso de las tecnologías de la información y la comunicación tanto como medio de acceso a contenidos lingüísticos e información en general en formato multimedia, como medio de expresión oral y escrita con interlocutores cercanos o lejanos.

8. Valorar la lengua extranjera como instrumento de comunicación con otras personas y mostrar curiosidad e interés hacia las personas que hablan la lengua extranjera.

Con este criterio se evalúa si tienen una actitud de curiosidad hacia quienes hablan la lengua extranjera u otras lenguas diferentes a la propia, también se observará la capacidad de valorar la diversidad lingüística como elemento enriquecedor de la sociedad y de apreciar las particularidades socioculturales de los hablantes de otras lenguas.

9. Identificar algunos aspectos de la vida cotidiana de los países donde se habla la lengua extranjera y compararlos con los propios.

Se evalúa con este criterio la capacidad de observar e identificar algunas diferencias y similitudes sobre aspectos de la vida cotidiana de los países dónde se habla la lengua extranjera en lo referido a horarios, comidas, tradiciones, festividades y formas de relacionarse de las personas y formas de relacionarse de las personas.

Tercer ciclo

Contenidos

Bloque 1. Escuchar hablar y conversar.

Escucha y comprensión de mensajes orales de progresiva complejidad, como instrucciones o explicaciones, interacciones orales, narraciones breves o grabaciones en soporte audiovisual e informático para extraer información global y específica

Producción de textos orales con progresiva autonomía, eficacia y complejidad basados en modelos y estructuras lingüísticas conocidas, mostrando interés por expresarse oralmente en actividades individuales o de grupo.

Interacción oral en situaciones reales o simuladas con progresiva autonomía, eficacia y complejidad de las expresiones utilizadas.

Desarrollo de estrategias básicas para apoyar la comprensión y expresión oral: uso del contexto visual y no verbal y de los conocimientos previos sobre el tema o la situación transferidos desde las lenguas que conoce a la lengua extranjera.

Disposición para superar las dificultades que surgen habitualmente en la comunicación, utilizando recursos lingüísticos y no lingüísticos y estrategias de comunicación de las lenguas que conoce.

Creación de textos orales sencillos, con carácter lúdico o literario (poemas, refranes, canciones, narraciones...), reutilizando fórmulas y expresiones de dichos textos.

Valoración de la lengua extranjera como instrumento para comunicarse

Desarrollo estrategias de cooperación y respeto que faciliten interacciones orales en grupo, progresivamente autónomas para la realización de tareas en el aula.

Actitud de valoración y respeto de las normas que rigen la interacción oral (turnos de palabra, volumen de voz y ritmo adecuado).

Bloque 2. Leer y escribir.

Lectura y comprensión de diferentes textos, en soporte papel y digital, adaptados a la competencia lingüística del alumnado, para utilizar información global y específica, en el desarrollo de una tarea o proyecto o para disfrutar de la lectura.

Uso progresivamente autónomo de estrategias de lectura: (utilización de los elementos del contexto visual y de los conocimientos previos sobre el tema o la situación transferidos desde las lenguas que conoce), identificando la información más importante, deduciendo el significado de palabras y expresiones no conocidas, releyendo, consultando diccionarios u otros medios en soporte papel o digital.

Lectura y escritura de textos propios de situaciones cotidianas de relación social, de medios de comunicación y de textos para aprender y para informarse.

Composición de textos propios de distintas situaciones de comunicación, progresivamente más extensos y ricos en léxico y estructuras, para transmitir información o con diversas intenciones comunicativas.

Producción de textos escritos sencillos, con carácter lúdico o literario (poemas, refranes, canciones, narraciones...), reutilizando fórmulas y expresiones de dichos textos.

Uso de estrategias básicas de producción de textos: a quién va dirigido, qué se quiere decir y cómo se va a organizar el texto, elaboración del borrador, revisión del texto para su corrección y adecuación progresiva.

Utilización de las tecnologías de la información y la comunicación para producir textos y presentaciones, recopilar y transmitir información

Interés por la corrección y la presentación de los textos escritos.

Interés por los textos escritos como medio de expresión y comunicación de experiencias, de organización de la convivencia y como instrumento de aprendizaje.

Bloque 3. Conocimiento de la lengua.

Conocimientos lingüísticos:

Pronunciación cuidada, ritmo, entonación y acentuación adecuados, tanto en la interacción y expresión oral como en la recitación, dramatización o lectura en voz alta.

Uso funcional progresivamente autónomo de algunas formas y estructuras básicas propias de la lengua extranjera, previamente utilizadas: pedir aclaraciones y explicaciones; hablar y conversar sobre temas familiares; hacer descripciones sencillas de objetos, lugares y personas y estados de ánimo; componer diálogos; realizar exposiciones sencillas sobre conocimientos diversos; narrar historias y sucesos familiares, preparar y realizar entrevistas y cuestionarios siguiendo modelos.

Ampliación de léxico, formas y estructuras estableciendo similitudes y diferencias con los equivalentes de otras lenguas presentes en el entorno, reflexionando sobre el funcionamiento de la lengua extranjera.

Asociación de grafía, pronunciación y significado a partir de modelos escritos, expresiones orales conocidas, establecimiento de las relaciones analíticas grafía-sonido y conocimiento de algunas irregularidades relevantes.

Utilización de las estrategias básicas de la producción de textos que utilicen y complementen los contenidos lingüísticos aprendidos en el trabajo en el aula (elección del destinatario, propósito, planificación, redacción del borrador, revisión del texto y versión final) a partir de modelos.

Interés por utilizar la lengua extranjera de forma correcta en situaciones variadas de progresiva extensión atendiendo a la corrección y a la adecuación de las expresiones.

Reflexión sobre el aprendizaje:

Uso de habilidades y procedimientos como repetición, memorización, asociación de palabras y expresiones con elementos gestuales y visuales, observación de modelos, lectura de textos, utilización de soportes multimedia y de las tecnologías de la información y la comunicación, para la adquisición de nuevo léxico, formas y estructuras de la lengua.

Reflexión sobre el propio aprendizaje, organización del trabajo, aceptación del error como parte del proceso de aprendizaje, autocorrección y autoevaluación.

Utilización progresiva de medios gráficos de consulta e información y de las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la comunicación y la información.

Confianza en la propia capacidad para aprender una lengua extranjera y valoración del trabajo cooperativo.

Bloque 4. Aspectos socio-culturales y consciencia intercultural.

Valoración de la lengua extranjera o de otras lenguas como medio para comunicarse y relacionarse con compañeros y compañeras de otros países, como posibilidad de acceso a informaciones nuevas y como instrumento para conocer culturas y modos de vivir diferentes y enriquecedores.

Conocimiento de costumbres cotidianas y uso de las formas de relación social propias de países donde se habla la lengua extranjera

Actitud receptiva y de valoración positiva hacia las personas que hablan otra lengua y tienen una cultura diferente a la propia.

Interés por establecer contactos y comunicarse con hablantes de la lengua extranjera o de otras lenguas a través de los medios que nos proporcionan las tecnologías de la comunicación.

Incremento y extensión del uso de la lengua extranjera como medio de relación social y de intercambios interculturales, desarrollando estrategias de colaboración y respeto.

Valoración de la propia cultura por medio del conocimiento y valoración de otras culturas, respeto y aceptación de ideas y costumbres distintas, siempre que sean respetuosas con los derechos individuales y colectivos.

Criterios de evaluación

1. Mantener conversaciones cotidianas y familiares sobre temas conocidos en situaciones de comunicación predecibles, respetando las normas básicas del intercambio, como escuchar y mirar a quien habla.

Con este criterio se quiere comprobar si son capaces de comunicarse en situaciones habituales sobre temas conocidos o trabajados previamente para expresar necesidades inmediatas como hacer peticiones, organizar la actividad, trabajar en equipo y pedir aclaraciones. Se evalúa la capacidad de utilizar expresiones y frases para hablar en términos sencillos sobre su familia y otras personas, el tiempo atmosférico, la ropa, libros, juegos y sobre contenidos de las diferentes áreas. También se valorará la actitud con la que participa en los intercambios y si manifiesta interés por las intervenciones de los demás. Se valorará además la capacidad de participación activa en las actividades de aula y el respeto a las normas fundamentales que rigen las interacciones orales: disposición abierta a la escucha respeto de los turnos de palabra, la adaptación del volumen, tono y ritmo de palabra a las características específicas de cada situación de comunicación.

2. Captar el sentido global e identificar informaciones específicas en textos orales variados emitidos en diferentes situaciones de comunicación.

Este criterio evalúa si son capaces de comprender las expresiones y el vocabulario más frecuente sobre su entorno, información personal y familiar básica, juegos, deportes, contenidos de otras áreas y otros temas de su interés, así como si pueden comprender mensajes, informaciones y conversaciones claras y sencillas.

3. Leer y localizar información explícita y realizar inferencias directas en comprender textos diversos sobre temas de interés.

Este criterio evalúa la capacidad de leer, también en voz alta, diferentes textos con vocabulario cada vez más extenso y expresiones de mayor complejidad, en cuentos y poemas adaptados o auténticos, menús, folletos, publicidad, normas, cartas, correos electrónicos, instrucciones para realizar un proyecto o pasos de una receta, con ayuda de estrategias básicas de comprensión escrita. Se valorará si son capaces de detectar y entender información o ideas relevantes explícitas en los textos, así como si pueden trascender el significado superficial para extraer inferencias directas basadas en el texto. También se evaluará la utilización con cierta autonomía de estrategias fundamentales de comprensión escrita como usar elementos del contexto lingüístico y no lingüístico, y transferir conocimientos de las lenguas que conoce.

4. Elaborar textos escritos atendiendo al destinatario, al tipo de texto y a la finalidad, tanto en soporte papel como digital.

El criterio evalúa la capacidad para producir, a partir de modelos, textos cortos en función de los integrantes de la situación de comunicación. Se trata de evaluar si son capaces de elaborar con ayuda diferentes textos como postales y cartas, correos electrónicos, peticiones, instrucciones, diarios, descripciones y narraciones breves sobre temas relacionados con sus intereses y sus conocimientos. Se valorará especialmente la atención prestada al proceso de producción del texto: planificación, textualización y revisión.

5. Usar formas y estructuras básicas propias de la lengua extranjera incluyendo aspectos de ritmo, acentuación y entonación en diferentes contextos comunicativos de forma significativa.

Con este criterio se trata de evaluar la capacidad de los niños y niñas de reconocer y reproducir, con mayor corrección, aspectos sonoros, de ritmo, acentuación y entonación cuando participan activamente en actividades diversas como breves exposiciones en público, conversaciones entre iguales o lectura en voz alta, y siempre a partir de modelos. Este criterio pretende también valorar el conocimiento del código gráfico de la lengua y el uso de estrategias para el autoaprendizaje y la corrección.

6. Usar algunas estrategias para aprender a aprender, como hacer preguntas pertinentes para obtener información, pedir aclaraciones, utilizar diccionarios bilingües y monolingües, acompañar la comunicación con gestos, buscar, recopilar y organizar información en diferentes soportes e identificar algunos aspectos que le ayudan a aprender mejor.

Este criterio pretende evaluar la utilización de estrategias básicas que favorecen el proceso de aprendizaje como la utilización de recursos visuales y gestuales, la petición de ayuda y aclaraciones, el uso de diccionarios adaptados monolingües, la búsqueda de información en soporte papel o digital. También se evaluará la capacidad de ir valorando sus progresos, la identificación de recursos y estrategias que le ayudan a aprender mejor y el uso espontáneo de formas y estructuras sencillas y cotidianas.

7. Usar las tecnologías de la comunicación y la información para aprender a aprender y para comunicarse.

Con este criterio se pretende evaluar el uso de las tecnologías de la información y la comunicación tanto como medio de acceso a contenidos lingüísticos e información en general en formato multimedia, como medio de expresión oral y escrita y como medio privilegiado para la comunicación con interlocutores cercanos o lejanos.

8. Valorar la lengua extranjera como instrumento de comunicación con otras personas, como herramienta de aprendizaje y mostrar curiosidad e interés hacia las personas que hablan la lengua extranjera.

Con este criterio se evalúa la capacidad de valorar la lengua extranjera como una herramienta para aprender y para comunicarnos. Asimismo se observará si valoran la diversidad lingüística como elemento enriquecedor de la sociedad. También se valorará el esfuerzo por utilizar la lengua para establecer relaciones personales a través de correspondencia escolar utilizando las nuevas tecnologías, tanto en la interacción oral como en la elaboración de comunicaciones escritas.

9. Identificar algunos rasgos, costumbres y tradiciones de países donde se habla la lengua extranjera.

Este criterio pretende evaluar si son capaces de identificar las peculiaridades, las costumbres y tradiciones más conocidas de países donde se habla la lengua extranjera, y relacionar estos elementos socioculturales foráneos con los propios para avanzar en el desarrollo de una conciencia intercultural.

Orientaciones metodológicas y para la evaluación

El currículo del área de Lengua extranjera, al igual que el de Lengua castellana, tiene como eje el desarrollo de una efectiva competencia comunicativa oral y escrita aplicada a contextos sociales significativos que permita a niños y niñas expresarse con progresiva eficacia y corrección y que abarque todos los usos y registros posibles. La consecución de este objetivo es indisociable de la forma de abordarlo en el aula, porque la metodología es el instrumento clave para el desarrollo del currículo.

Cualquier planteamiento didáctico en esta área ha de tener en cuenta al menos tres factores. En primer lugar, las características personales y sociales del alumnado de Educación primaria y la evolución de sus capacidades e intereses a lo largo de una etapa en la que niños y niñas experimentan importantes cambios madurativos y cognitivos. En segundo lugar, se deberá plantear el proceso de enseñanza y aprendizaje partiendo del grado de conocimiento de la lengua con el que cuenten nuestros alumnos y alumnas al comienzo de la etapa, de la presencia de la lengua en el contexto social y educativo y, por tanto, de las posibilidades de ampliar el aprendizaje a las que tengan acceso fuera del ámbito escolar, debido a la presencia o no en el ambiente de la lengua extranjera. Además, habrá que considerar las características diferenciales de la lengua extranjera que se enseña y se aprende porque ello precisará un ajuste mayor o menor de actividades y planteamientos específicos para esta lengua y unas posibilidades de transferencia y aprovechamiento diferentes en relación con el conocimiento y el trabajo en castellano o, en general, en las lenguas conocidas por el alumno.

Uso real y continuo de la lengua en el aula:

Los niños y niñas de Educación primaria, al principio de la etapa poseen una gran curiosidad y se sienten más desenvueltos que a otras edades para aprender una lengua extranjera, pero no tienen aún desarrollada la capacidad para aprender a partir de formas, significados, estructuras y normas gramaticales. Su capacidad metalingüística es muy limitada y también lo es su capacidad de atención y de comprensión de contenidos abstractos tales como los que conforman la información y reglas gramaticales. Los conocimientos que poseen de las lenguas que conocen los han adquirido fundamentalmente a través de su uso y es así, por tanto, como debe hacerse también en la lengua extranjera. Para ello, el planteamiento didáctico se ha de centrar en el uso en clase de la lengua objeto de aprendizaje.

La condición indispensable para facilitar este proceso es centrar la intervención didáctica en un uso real y continuado de la lengua, lo que adquiere si cabe más importancia si consideramos que, en la gran mayoría de los casos, nuestros niños y niñas no tienen más posibilidad de contacto con la lengua extranjera que el que se da en el marco escolar.

La lengua extranjera no suele estar presente en el contexto social y cultural de la mayoría de los niños y niñas y tampoco tiene una presencia significativa en los medios de comunicación. Esta realidad hace que el tiempo escolar haya de ser especialmente optimizado para lograr, en el margen horario de que se dispone, una competencia aceptable, de ahí que las opciones metodológicas cobren una importancia singular.

El hecho de partir de una competencia lingüística muy limitada de la mayoría del alumnado, precisa al principio orientar la práctica docente más a la creación de esta competencia que a su desarrollo y perfeccionamiento, a diferencia de lo que ocurre con la lengua escolar que es mayoritariamente conocida y usada tanto en el ámbito escolar como en el social y cultural. Así pues, la mayor parte de las actividades o tareas que se planteen durante toda la etapa tendrán como objetivo poner a niños y niñas en contacto con formas y estructuras básicas de la lengua extranjera. Pero ese contacto ha de realizarse en situaciones reales de comunicación que aporten un contexto significativo completo que les ayude a realizar hipótesis sobre el significado, la forma y el funcionamiento de la lengua que están aprendiendo. Al mismo tiempo, este contexto comunicativo ha de servir de soporte para la confirmación de las hipótesis formuladas mediante el uso de las expresiones y la retroalimentación positiva o negativa que el contexto proporcione.

Recreación de contextos de comunicación:

Para suplir la falta de presencia de la lengua extranjera en el ambiente social y cultural hay que recrear en clase, de algún modo, estos ámbitos. La realidad escolar debe recrear los diferentes tipos de situaciones comunicativas que tienen que ver, por ejemplo, con la vida social, familiar y personal de manera amplia, ámbitos básicos para el aprendizaje de la lengua puesto que están en relación directa con el mundo de experiencias e intereses del alumnado de estas edades. Así se ofrecen oportunidades para aprender registros y formatos comunicativos válidos para aquellas situaciones de comunicación más probables, útiles e interesantes para niños y niñas en función de sus necesidades, habilidades e intereses.

Estos contextos comunicativos pueden crearse a partir de recreación de situaciones cotidianas que en los primeros momentos deberán ser similares a las que viven en su propia lengua. Se trata de realizar actividades en un contexto significativo donde cada expresión, incluso la más sencilla y reducida, adquiera sentido. De este modo podrá darse una interacción real utilizando un repertorio de expresiones limitado y sencillo.

Si el contexto comunicativo ha sido correctamente creado, la situación se hará predecible por familiar y, al comprender la situación, se comprenderá la lengua que la transmite. Así el orden de aparición de las expresiones, los apoyos visuales y gestuales, el tono de voz, etc., facilitará la interiorización de la lengua.

La progresión lógica, ya desde la planificación docente, debería partir de contextos comunicativos con gran cantidad de información no verbal para garantizar la comprensión -tanto de la situación como de los contenidos lingüísticos que la vehiculan-, para dar paso progresivamente a contextos menos dependientes de la información no verbal, hasta contextos más apoyados en los diferentes textos presentes en estas situaciones. Es decir, el punto de partida deberían ser situaciones en las que el contexto permita entender y aprender la lengua y evolucionar hacia situaciones de comunicación en las que las expresiones lingüísticas sean comprendidas por ellas mismas y adquieran el peso principal de la carga comunicativa.

En cuanto al contenido o argumento de las diferentes situaciones también es lógico que se establezca una progresión desde los contenidos de orden más personal, familiar y estrictamente escolar a contenidos más generales y centrados en todo tipo de ámbitos adecuados a la edad, madurez e intereses del alumnado de Educación primaria.

Por otro lado, es importante que la lengua extranjera utilice contenidos que se están abordando en las diferentes áreas del currículo; fundamentalmente por dos razones: para crear contextos reales de comunicación y aprendizaje, y para aumentar el tiempo de exposición a la lengua, lo que compensa en parte su escasa presencia en el ambiente.

El conocimiento previo de las realidades o contenidos que se tratan en lengua extranjera permite la comprensión a través de transferencia de experiencias y conceptos desde las lenguas conocidas a la lengua extranjera. Garantizar la comprensión es siempre la premisa básica. Durante el desarrollo de las diferentes actividades de enseñanza y aprendizaje el docente debe ofrecer los recursos textuales y contextuales necesarios para la comprensión, que evolucionarán paralelamente al conocimiento de la lengua. Así, si en un primer momento los gestos y las repeticiones tienen una importancia capital, al final de la etapa un glosario de términos no conocidos o de nuevos significados puede ser suficiente. Al mismo tiempo los diferentes tipos de recursos han de adaptarse a la edad y a las expectativas de los alumnos acompañándoles en su evolución.

Adquisición de los contenidos lingüísticos a través del uso de la lengua oral y escrita:

Otro elemento determinante del modo de abordar la enseñanza y aprendizaje de una lengua extranjera es lo específico de una determinada lengua, sus características diferenciales: sus códigos fonético y gráfico, el léxico, la morfología, la sintaxis e incluso las características culturales que comparte.

La adquisición del código fonético de la lengua extranjera mejora cuando su aprendizaje se inicia en edades tempranas. La infancia es un momento óptimo para acercar a niños y niñas a modelos lingüísticos orales que deberán ser profusos y variados en su procedencia y contenido, abarcando todos los registros expresivos. El hecho de que puedan escuchar los mismos o similares contenidos producidos por diferentes tipos de hablantes, les permitirá distinguir los rasgos fonológicos atribuibles a diferencias de pronunciación, favoreciendo así su capacidad de comprensión. El primer contacto con palabras y expresiones deberá ser siempre oral, puesto que el desconocimiento del código escrito impide la lectura segura de palabras y expresiones. El conocimiento oral previo permite el reconocimiento de las formas escritas y el progresivo análisis de las mismas determina el conocimiento posterior del código escrito. Al final de la etapa los niños y las niñas deberán saber usar los instrumentos que les aseguren las dudas sobre la pronunciación de las palabras, fundamentalmente consultando el diccionario. Se habrá conseguido así cierta independencia de las fuentes orales y de las lagunas de inseguridad del código escrito de la lengua extranjera, factor fundamental en la progresiva autonomía de aprendizaje del alumnado de Educación primaria.

El aprendizaje del código escrito debe realizarse a través de la lectura y de la construcción de textos funcionales en situaciones de comunicación reales o simuladas. Los niños y niñas han de aprender tanto la composición y organización de las diferentes manifestaciones textuales como el uso de los mismas y los diferentes soportes y canales que puede utilizarse para acceder a textos y también para crearlos.

Tal como se ha señalado, el léxico, las expresiones, y el conocimiento gramatical referido a la flexión y funcionamiento de ciertas formas y estructuras, se aprenden mediante el uso de la lengua que se está aprendiendo. Este conocimiento, progresivamente y en conjunción con el desarrollo de los niños y las niñas de Educación primaria, debe convertirse en conocimiento consciente a través de la observación y la reflexión sobre el funcionamiento de la lengua. Al mismo tiempo, habrá que ayudarles a ser progresivamente conscientes de qué saben hacer en la lengua que están aprendiendo, a comparar sus adquisiciones con otras lenguas que conocen, a reflexionar sobre qué estrategias les resultan más útiles para aprender. Conocer las capacidades y limitaciones propias y los posibles medios, recursos o fuentes para superarlas, permite a quien aprende un uso y aprendizaje más autónomo.

Es necesario el acercamiento a todo tipo de fuentes y obras de referencia, preferentemente auténticos, adecuadas a las características de niños y niñas de esta etapa. En este sentido, el conocimiento y el uso de las tecnologías es una fuente de contacto con todo tipo de información y modelos lingüísticos y un medio privilegiado de expresión e interacción con otros hablantes. Las tecnologías constituyen además un acceso rápido, sencillo y gratuito a gran cantidad de obras de referencia y consulta. Por ello, la enseñanza de la Lengua extranjera se beneficia de estas posibilidades al tiempo que contribuye al desarrollo de la competencia en el uso de estas tecnologías.

La dimensión sociocultural de la lengua:

Las lenguas están en relación directa con la cultura de la cual son medio de expresión y transmisión. Al poner a los alumnos y las alumnas en contacto con textos auténticos, al representar situaciones de comunicación, al leer un breve texto literario o al aprender una canción, entran en contacto con celebraciones, festividades, costumbres o tradiciones. Cualquier manifestación en la lengua extranjera nos ofrece información acerca de cómo son sus diferentes hablantes. Los alumnos serán progresivamente conscientes de estas referencias culturales y así podrán conocer y valorar las similitudes y diferencias, en un proceso constante de valoración positiva de la propia cultura y de la extranjera, de los diferentes pueblos y naciones hablantes de la lengua extranjera.

Creación de un clima afectivo y motivador:

El profesorado, pieza clave en la organización y el desarrollo de este complejo proceso, ha de atender todos los aspectos citados y conjugar aspectos materiales y personales para procurar un progreso constante y efectivo. El primer requisito es la consecución de un clima afectivo positivo y motivador que facilite la convivencia y la cooperación en el aula. Un ambiente de trabajo en el que se propicie la participación y en el que la producción lingüística en cualquier sentido sea bien recibida e incentivada.

Las actividades en el aula y los materiales utilizados, deben tener en cuenta las reflexiones anteriores y además, han de resultar atractivos, interesantes y estimulantes cognitivamente, es decir, cualquier actividad ha de suponer un esfuerzo intelectual. Materiales ricos en contenidos y matices, adecuados a las capacidades de los alumnos para que el desarrollo de las actividades exija un esfuerzo proporcionado, ayudarán a los alumnos a confiar en su capacidad para aprender la lengua extranjera y a expresarse utilizándola, desarrollando así el interés por aprenderla y el gusto por utilizarla.

Es importante también adaptarse a las diferencias que se dan en cualquier aula, siempre grandes pero quizá mayores en esta área que en cualquier otra, y crear un ambiente favorable y de respeto a todas ellas: capacidades, gustos, intereses, procedencia social, procedencia nacional. La integración en el trabajo de todos los alumnos y, en cierto sentido, la superación de las diferencias individuales es tarea fundamental del profesor para conseguir ese clima general de satisfacción y confianza.

Orientaciones para la evaluación

La evaluación de este complejo proceso debe abarcar todos sus aspectos y ser realizada por todos los participantes en el mismo. Así pues, el docente evaluará el resultado del trabajo del alumnado, y, fundamentalmente,, su respuesta e interés durante el proceso de aprendizaje, además de los materiales y las actividades. La observación es el instrumento esencial para la evaluación del alumno o alumna. Se trata de realizar un seguimiento de manera continua, donde cada muestra de expresión oral o escrita realizada aporta información del progreso efectuado. Esta observación del proceso permitirá mejorar y adecuar los planteamientos didácticos, las actividades propuestas y los materiales utilizados.

También los niños y las niñas, desde el principio de la etapa, han de participar en la evaluación, pues deben ser conscientes, desde el primer momento, de sus objetivos, de sus progresos y del proceso que han seguido para aprender. El conocimiento de lo que se espera de ellos y la propia estimación del grado de cumplimiento producen un efecto de retroalimentación imprescindible para aprender y para mantener el interés por aprender. Del mismo modo, la utilización de instrumentos y estrategias que le permitan al alumnado reflexionar sobre qué sabe hacer en la lengua que está aprendiendo, qué estrategias le funcionan mejor, de qué se siente más capaz, facilitará sin duda su aprendizaje porque le hará consciente de donde se encuentra y del esfuerzo que debe realizar para intentar alcanzar los objetivos propuestos. En este sentido, puede resultar útil el trabajo sobre el Portfolio Europeo de las Lenguas (PEL), en el que se incluyen actividades de reflexión sobre todos estos aspectos.

La intervención en el aula es decisiva para conseguir que los niños y las niñas sean usuarios cada vez más competentes de la lengua extranjera porque habrán creado un vínculo afectivo positivo al sentirse seguros de su propia capacidad para aprender y para usar la lengua. Una intervención didáctica que fomente el trabajo colectivo y cooperativo les hará más capaces de vivir con los demás. Si tienen la oportunidad de conocer elementos significativos diferenciales de las culturas y pueblos relacionados con la lengua extranjera, probablemente aprenderán a valorar sus propias tradiciones, culturas y lenguas mediante el conocimiento de otras diferentes. Serán alumnos más autónomos y preparados para aprender utilizando todo tipo de obras de referencia y tecnologías a su alcance. Se acercarán un poco más a aquello que están destinados a ser: ciudadanos europeos del siglo XXI.

Matemáticas

Las matemáticas son un conjunto de saberes asociados, en una primera aproximación, a los números y las formas, que se van progresivamente completando hasta constituir un modo valioso de analizar situaciones variadas. Permiten estructurar el conocimiento que se obtiene de la realidad, analizarla y lograr una información nueva para conocerla mejor, valorarla y tomar decisiones. La mayor complejidad de las herramientas matemáticas que se sea capaz de utilizar permite, a su vez, el tratamiento de una gran variedad de situaciones y una información más rica. Por ello, a lo largo de la escolaridad básica, el aprendizaje de las matemáticas ha de ir dirigido a enriquecer sus posibilidades de utilización.

Se entienden así las matemáticas como un conjunto de ideas y formas de actuar que conllevan no sólo utilizar cantidades y formas geométricas, sino, y sobre todo, hacerse preguntas, obtener modelos e identificar relaciones y estructuras, de modo que, al analizar los fenómenos y situaciones que se presentan en la realidad, se puedan obtener informaciones y conclusiones que inicialmente no estaban explícitas. Concebidas de esta forma, las matemáticas incorporan las características que les han sido tradicionalmente asignadas y que se identifican con la deducción, la precisión, el rigor, la seguridad, etc., pero son y aportan mucho más de lo que se deduce de estos términos. También son inducción, estimación, aproximación, probabilidad y tentativa, y mejoran la capacidad de enfrentarse a situaciones abiertas, sin solución única y cerrada.

Todo ello se refleja en la doble función que se viene dando al aprendizaje escolar de las matemáticas y que mantiene su validez, aunque con una interpretación más amplia: se aprende matemáticas porque son útiles en otros ámbitos (en la vida cotidiana, en el mundo laboral, para aprender otras cosas.) y, también, por lo que su aprendizaje aporta a la formación intelectual general, en concreto las destrezas susceptibles de ser utilizadas en una amplia gama de casos particulares, y que contribuyen, por sí mismas, a potenciar capacidades cognitivas de niños y niñas.

En la Educación primaria se busca alcanzar una eficaz alfabetización numérica, entendida como la capacidad para enfrentarse con éxito a situaciones en las que intervengan los números y sus relaciones, permitiendo obtener información efectiva, directamente o a través de la comparación, la estimación y el cálculo mental o escrito. Es importante resaltar que para lograr una verdadera alfabetización numérica no basta con dominar los algoritmos de cálculo escrito, se precisa también, y principalmente, actuar con confianza ante los números y las cantidades, utilizarlos siempre que sea pertinente e identificar las relaciones básicas que se dan entre ellos.

El sentido de esta área en la Educación primaria es eminentemente experiencial; los contenidos de aprendizaje toman como referencia lo que resulta familiar y cercano al alumnado, y se abordan en contextos de resolución de problemas y de contraste de puntos de vista. Los niños y las niñas deben aprender matemáticas utilizándolas en contextos funcionales relacionados con situaciones de la vida diaria, para adquirir progresivamente conocimientos más complejos a partir de las experiencias y los conocimientos previos.

Los procesos de resolución de problemas constituyen uno de los ejes principales de la actividad matemática y deben ser fuente y soporte principal del aprendizaje a lo largo de la etapa, puesto que constituyen la piedra angular de la educación matemática. En la resolución de un problema se requieren y se utilizan muchas de las capacidades básicas: leer comprensivamente, reflexionar, establecer un plan de trabajo que se va revisando durante la resolución, modificar el plan si es necesario, comprobar la solución si se ha encontrado, hasta la comunicación de los resultados.

Los contenidos se han organizado en cuatro bloques que responden al tipo de objetos matemáticos que se manejan en cada uno de ellos: Números y operaciones, Medida, Geometría y Tratamiento de la información, azar y probabilidad. Es preciso advertir que esta agrupación es sólo una forma de organizar los contenidos, que habrán de abordarse de manera relacionada. La enseñanza de las Matemáticas atenderá a la configuración cíclica de los contenidos que están siempre relacionados y se construyen unos sobre otros. La resolución de problemas actúa como eje vertebrador que recorre transversalmente todos los bloques y por ello se incluye con especial relevancia en cada uno de ellos.

El bloque 1, Números y operaciones, pretende esencialmente el desarrollo del sentido numérico, entendido como el dominio reflexivo de las relaciones numéricas que se puede expresar en capacidades como: habilidad para descomponer números de forma natural, comprender y utilizar la estructura del sistema de numeración decimal, utilizar las propiedades de las operaciones y las relaciones entre ellas para realizar mentalmente cálculos. Los números han de ser usados en diferentes contextos, sabiendo que la comprensión de los procesos desarrollados y el significado de los resultados es un contenido previo y prioritario frente a la destreza de cálculo. Interesa principalmente la habilidad para el cálculo con diferentes procedimientos y la decisión en cada caso sobre el que sea más adecuado. A lo largo de la etapa, se pretende que calculen con fluidez y hagan estimaciones razonables, tratando de lograr un equilibrio entre comprensión conceptual y competencia en el cálculo.

El contenido del bloque 2, La medida: estimación y cálculo de magnitudes, busca facilitar la comprensión de los mensajes en los que se cuantifican magnitudes y se informa sobre situaciones reales que niños y niñas deben llegar a interpretar correctamente. A partir del conocimiento de diferentes magnitudes se pasa a la realización de mediciones y a la utilización de un número progresivamente mayor de unidades. Debe considerarse la necesidad de la medición, manejando la medida en situaciones diversas, así como estableciendo los mecanismos para efectuarla: elección de unidad, relaciones entre unidades y grado de fiabilidad. Se puede partir para ello de unidades corporales (palmo, pie.), arbitrarias (cuerdas, varas.) para pasar a las medidas normalizadas, que surgen como superación de las anteriores.

A través del estudio de los contenidos del bloque 3, Geometría, el alumnado aprenderá sobre formas y estructuras geométricas. La geometría es describir, analizar propiedades, clasificar y razonar, y no sólo definir. El aprendizaje de la geometría requiere pensar y hacer, y debe ofrecer continuas oportunidades para clasificar de acuerdo a criterios libremente elegidos, construir, dibujar, modelizar, medir, desarrollando la capacidad para visualizar relaciones geométricas. Todo ello se logra, estableciendo relaciones constantes con el resto de los bloques y con otros ámbitos como el mundo del arte o de la ciencia, pero también asignando un papel relevante a la parte manipulativa a través del uso de materiales (geoplanos y mecanos, tramas de puntos, libros de espejos, material para formar poliedros, etc.) y de la actividad personal realizando plegados, construcciones, etc. para llegar al concepto a través de modelos reales. A este mismo fin puede contribuir el uso de programas informáticos de geometría dinámica.

Los contenidos del bloque 4, Tratamiento de la información, azar y probabilidad, adquieren su pleno significado cuando se presentan en conexión con actividades que implican a otras áreas de conocimiento. Igualmente el trabajo ha de incidir de forma significativa en la comprensión de las informaciones de los medios de comunicación, para suscitar el interés por los temas y ayudar a valorar el beneficio que los conocimientos estadísticos proporcionan ante la toma de decisiones, normalmente sobre cuestiones que estudian otras áreas. Tienen especial importancia en el bloque los contenidos actitudinales, que favorecen la presentación de los datos de forma ordenada y gráfica, y permiten descubrir que las matemáticas facilitan la resolución de problemas de la vida diaria. A su vez, los contenidos de este bloque deben iniciar en el uso crítico de la información recibida por diferentes medios.

Contribución del área al desarrollo de las competencias básicas

Los contenidos del área se orientan de manera prioritaria a garantizar el mejor desarrollo de la competencia matemática en todos y cada uno de sus aspectos, lo que incluye la mayor parte de los conocimientos y de las destrezas imprescindibles para ello. Es necesario remarcar, sin embargo, que la contribución a la competencia matemática se logra en la medida en que el aprendizaje de dichos contenidos va dirigido precisamente a su utilidad para enfrentarse a las múltiples ocasiones en las que niños y niñas emplean las matemáticas fuera del aula.

El desarrollo del pensamiento matemático contribuye a la competencia en el conocimiento e interacción con el mundo físico porque hace posible una mejor comprensión y una descripción más ajustada del entorno. En primer lugar, con el desarrollo de la visualización (concepción espacial), los niños y las niñas mejoran su capacidad para hacer construcciones y manipular mentalmente figuras en el plano y en el espacio, lo que les será de gran utilidad en el empleo de mapas, planificación de rutas, diseño de planos, elaboración de dibujos, etc. En segundo lugar, a través de la medida se logra un mejor conocimiento de la realidad y se aumentan las posibilidades de interactuar con ella y de transmitir informaciones cada vez más precisas sobre aspectos cuantificables del entorno. Por último, la destreza en la utilización de representaciones gráficas para interpretar la información aporta una herramienta muy valiosa para conocer y analizar mejor la realidad.

Las Matemáticas contribuyen a la adquisición de la competencia en tratamiento de la información y competencia digital, en varios sentidos. Por una parte porque proporcionan destrezas asociadas al uso de los números, tales como la comparación, la aproximación o las relaciones entre las diferentes formas de expresarlos, facilitando así la comprensión de informaciones que incorporan cantidades o medidas. Por otra parte, a través de los contenidos del bloque cuyo nombre es precisamente tratamiento de la información se contribuye a la utilización de los lenguajes gráfico y estadístico, esenciales para interpretar la información sobre la realidad. En menor escala, la iniciación al uso de calculadoras y de herramientas tecnológicas para facilitar la comprensión de contenidos matemáticos, está también unida al desarrollo de la competencia digital.

Los contenidos asociados a la resolución de problemas constituyen la principal aportación que desde el área se puede hacer a la autonomía e iniciativa personal. La resolución de problemas tiene, al menos, tres vertientes complementarias asociadas al desarrollo de esta competencia: la planificación, la gestión de los recursos y la valoración de los resultados. La planificación está aquí asociada a la comprensión en detalle de la situación planteada para trazar un plan y buscar estrategias y, en definitiva, para tomar decisiones; la gestión de los recursos incluye la optimización de los procesos de resolución; por su parte, la evaluación periódica del proceso y la valoración de los resultados permite hacer frente a otros problemas o situaciones con mayores posibilidades de éxito. En la medida en que la enseñanza de las matemáticas incida en estos procesos y se planteen situaciones abiertas, verdaderos problemas, se mejorará la contribución del área a esta competencia. Actitudes asociadas con la confianza en la propia capacidad para enfrentarse con éxito a situaciones inciertas, están incorporadas a través de diferentes contenidos del currículo.

El carácter instrumental de una parte importante de los contenidos del área proporciona valor para el desarrollo de la competencia para aprender a aprender. A menudo es un requisito para el aprendizaje la posibilidad de utilizar las herramientas matemáticas básicas o comprender informaciones que utilizan soportes matemáticos. Para el desarrollo de esta competencia es también necesario incidir desde el área en los contenidos relacionados con la autonomía, la perseverancia y el esfuerzo para abordar situaciones de creciente complejidad, la sistematización, la mirada crítica y la habilidad para comunicar con eficacia los resultados del propio trabajo. Por último, la verbalización del proceso seguido en el aprendizaje, contenido que aparece con frecuencia en este currículo, ayuda a la reflexión sobre qué se ha aprendido, qué falta por aprender, cómo y para qué, lo que potencia el desarrollo de estrategias que facilitan el aprender a aprender.

Para fomentar el desarrollo de la competencia en comunicación lingüística desde el área de Matemáticas se debe insistir en dos aspectos. Por una parte la incorporación de lo esencial del lenguaje matemático a la expresión habitual y la adecuada precisión en su uso. Por otra parte, es necesario incidir en los contenidos asociados a la descripción verbal de los razonamientos y de los procesos. Se trata tanto de facilitar la expresión como de propiciar la escucha de las explicaciones de los demás, lo que desarrolla la propia comprensión, el espíritu crítico y la mejora de las destrezas comunicativas.

Las Matemáticas contribuyen a la competencia en expresión cultural y artística desde la consideración del conocimiento matemático como contribución al desarrollo cultural de la humanidad. Asimismo, el reconocimiento de las relaciones y formas geométricas ayuda en el análisis de determinadas producciones artísticas.

La aportación a la competencia social y ciudadana se refiere, como en otras áreas, al trabajo en equipo que en Matemáticas adquiere una dimensión singular si se aprende a aceptar otros puntos de vista distintos al propio, en particular a la hora de utilizar estrategias personales de resolución de problemas.

Objetivos

La enseñanza de las Matemáticas en esta etapa tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capacidades:

1. Utilizar el conocimiento matemático para comprender, valorar y producir informaciones y mensajes sobre hechos y situaciones de la vida cotidiana y reconocer su carácter instrumental para otros campos de conocimiento.

2. Reconocer situaciones de su medio habitual para cuya comprensión o tratamiento se requieran operaciones elementales de cálculo, formularlas mediante formas sencillas de expresión matemática o resolverlas utilizando los algoritmos correspondientes, valorar el sentido de los resultados y explicar oralmente y por escrito los procesos seguidos.

3. Apreciar el papel de las matemáticas en la vida cotidiana, disfrutar con su uso y reconocer el valor de actitudes como la exploración de distintas alternativas, la conveniencia de la precisión o la perseverancia en la búsqueda de soluciones.

4. Conocer, valorar y adquirir seguridad en las propias habilidades matemáticas para afrontar situaciones diversas, que permitan disfrutar de los aspectos creativos, estéticos o utilitarios y confiar en sus posibilidades de uso.

5. Elaborar y utilizar instrumentos y estrategias personales de cálculo mental y medida, así como procedimientos de orientación espacial, en contextos de resolución de problemas, decidiendo, en cada caso, las ventajas de su uso y valorando la coherencia de los resultados.

6. Utilizar de forma adecuada los medios tecnológicos tanto en el cálculo como en la búsqueda, tratamiento y representación de informaciones diversas.

7. Identificar formas geométricas del entorno natural y cultural, utilizando el conocimiento de sus elementos y propiedades para describir la realidad y desarrollar nuevas posibilidades de acción.

8. Utilizar técnicas elementales de recogida de datos para obtener información sobre fenómenos y situaciones de su entorno; representarla de forma gráfica y numérica y formarse un juicio sobre la misma.

Primer ciclo

Contenidos

Bloque 1. Números y operaciones.

Números naturales:

Cuantificación y expresión numérica de cantidades en situaciones de la vida cotidiana: grafía, nombre y valor de posición de números hasta tres cifras.

Ordenación, comparación y representación de cantidades en contextos familiares. Aproximación a las nociones de «mayor que», «menor que», «igual a», y su representación.

Los números ordinales como expresión de cantidades ordenadas, hasta el décimo.

Números pares e impares. Dobles de uso corriente: dobles de los dígitos y de decenas inferiores a 50 y mitades de los dígitos y decenas pares.

Conteo oral hacia delante y hacia atrás, de 10 en 10 y de 100 en 100.

Interés por las informaciones de carácter numérico y por la utilización de los números en situaciones cotidianas.

Operaciones:

Utilización en situaciones familiares de la suma para unir o añadir; de la resta para separar o quitar; y de la multiplicación para calcular número de veces.

Identificación de regularidades y aproximación a las propiedades de la suma y la resta.

Expresión oral elemental del proceso seguido en operaciones y cálculos.

Disposición para utilizar los números, sus relaciones y operaciones para obtener y expresar información, para la interpretación de mensajes y para resolver problemas sencillos, eligiendo la operación y utilizando el algoritmo adecuados.

Estrategias de cálculo:

Cálculo del resultado de sumas o restas en contexto de resolución de problemas, utilizando el algoritmo estándar de la suma o de la resta (sin llevar) con números hasta 1000.

Construcción de las tablas de multiplicar del 2, 5 y 10 apoyándose en número de veces, suma repetida, disposición en cuadrículas.

Desarrollo de estrategias personales de cálculo mental para la búsqueda del complemento de un número a la decena inmediatamente superior, para el cálculo de dobles y mitades de cantidades y para resolver problemas de sumas y restas.

Cálculo aproximado. Estimación y redondeo del resultado de un cálculo hasta la decena más cercana escogiendo entre varias soluciones y valorando las respuestas razonables.

Familiarización con el uso de la calculadora para la generación de series y composición y descomposición de números.

Resolución de problemas que impliquen la realización de cálculos, explicando oralmente el significado de los datos, la situación planteada, el proceso seguido y las soluciones obtenidas.

Confianza en las propias capacidades, y curiosidad, interés y constancia en la búsqueda de soluciones.

Gusto por la presentación ordenada y clara de los cálculos y sus resultados.

Bloque 2. La medida: estimación y cálculo de magnitudes.

Longitud, peso/masa y capacidad:

Aproximación a las magnitudes que definen atributos de los objetos: longitud, peso/masa y capacidad. Comparación entre objetos en función de los valores de dichas magnitudes, de manera directa o indirecta.

Medición con instrumentos y estrategias no convencionales (palmo, paso, cuerdas, palos, botellas.) y unidades (metro, centímetro, litro y kilogramo) e instrumentos convencionales (cinta métrica, regla graduada, balanza de pesas, vasos graduados...).

Utilización de estrategias para estimar resultados de medidas (distancias, tamaños, pesos, capacidades.) en contextos familiares. Explicación oral del proceso seguido y de la estrategia utilizada en la medición.

Resolución de problemas de medida explicando el significado de los datos, la situación planteada, el proceso seguido y las soluciones obtenidas.

Curiosidad e interés por indagar acerca de la medida, el peso o la capacidad de objetos de uso cotidiano.

Utilización del lenguaje adecuado para interpretar y describir mediciones espaciales sencillas.

Medida del tiempo:

Unidades de medida del tiempo: el tiempo cíclico (días, semanas, meses y años, lectura del calendario.) y los intervalos de tiempo (lectura del reloj, las horas enteras, las medias).

Selección y utilización de la unidad apropiada para determinar la duración de un intervalo de tiempo.

Sistema monetario:

Valor de las distintas monedas y billetes. Manejo de precios de artículos cotidianos. Expresión oral de precios que aparecen en la vida cotidiana. Iniciación a la devolución de cambio.

Interés por la interpretación de mensajes que contengan informaciones sobre medidas.

Cuidado y atención en la realización de medidas de objetos y tiempos familiares.

Bloque 3. Geometría.

La situación en el espacio, distancias y giros:

Descripción de posiciones y movimientos, en relación a uno mismo y a otros puntos de referencia (delante-detrás, arriba-abajo, derecha-izquierda, dentro-fuera.

Uso de vocabulario geométrico para describir itinerarios: puntos, líneas abiertas y cerradas; rectas y curvas.

Interpretación y descripción verbal de croquis de itinerarios y elaboración de los mismos. Identificación de sus elementos.

Formas planas y espaciales.

Las figuras y sus elementos. Percepción de formas y tamaños e identificación de figuras planas (círculos, cuadrados, triángulos y rectángulos) en objetos y espacios cotidianos.

Identificación de los cuerpos geométricos en objetos familiares (cubo, cilindro, cono y esfera). Descripción de su forma, utilizando el vocabulario geométrico básico.

Comparación y clasificación de figuras y cuerpos geométricos con criterios elementales.

Formación de figuras planas y cuerpos geométricos a partir de otras por composición y descomposición.

Regularidades y simetrías

Búsqueda de elementos de regularidad en figuras y cuerpos a partir de la manipulación de objetos.

Interpretación de mensajes que contengan informaciones sobre relaciones espaciales.

Resolución de problemas geométricos elementales explicando oralmente el significado de los datos, la situación planteada, el proceso seguido y las soluciones obtenidas.

Interés y curiosidad por la identificación y descripción de formas, orientaciones y relaciones espaciales y sus elementos característicos.

Uso progresivo de los términos que designan los elemento y figuras geométricas más comunes.

Confianza en las propias posibilidades; curiosidad, interés y constancia en la búsqueda de soluciones.

Bloque 4. Tratamiento de la información, azar y probabilidad.

Gráficos estadísticos:

Descripción verbal, obtención de información cualitativa e interpretación de elementos significativos de gráficos sencillos relativos a fenómenos cercanos.

Utilización de técnicas elementales para la recogida, clasificación, ordenación y registro de datos de datos en contextos familiares y cercanos.

La representación gráfica: diagramas de barras.

Disposición favorable para interpretar y producir información que utiliza una forma gráfica de representación.

Carácter aleatorio de algunas experiencias:

Distinción entre lo imposible, lo seguro y aquello que es posible pero no seguro, y utilización en el lenguaje habitual, de expresiones relacionadas con la probabilidad.

Participación y colaboración activa en el trabajo en equipo y el aprendizaje organizado a partir de la investigación sobre situaciones reales. Respeto por el trabajo de los demás.

Criterios de evaluación

1. Formular problemas sencillos en los que se precise contar, leer y escribir números naturales hasta el 999.

Este criterio pretende comprobar la capacidad de aplicar a situaciones inventadas los conocimientos adquiridos sobre el uso de los números. Se evaluará la capacidad para interpretar y emitir informaciones en situaciones familiares empleando números hasta el entorno del millar. Igualmente se pretende valorar el dominio sobre el valor de posición que tienen los números, en el orden de magnitud indicado, en el sistema decimal de numeración y la capacidad de asociar escritura cifrada y denominaciones orales.

2. Comparar cantidades pequeñas de objetos, hechos o situaciones familiares, interpretando y expresando los resultados de la comparación, y ser capaces de redondear hasta la decena más cercana.

Se trata de apreciar la capacidad para estimar cantidades pequeñas de objetos, de forma oral o mediante escritura cifrada, como etapa previa al cálculo exacto. Una vez realizado el conteo o la operación, se debe valorar la capacidad de contraste con la estimación previa. Asimismo, se valorará si saben redondear, escogiendo entre las respuestas razonables, el resultado de un cálculo hasta la decena más cercana.

3. Utilizar estrategias personales de cálculo mental para la búsqueda de regularidades, relaciones entre pares de números, cálculo de dobles y mitades de cantidades y para resolver problemas de sumas y restas.

Se pretende comprobar si han desarrollado y utilizan estrategias básicas de cálculo mental para, por ejemplo, buscar el complemento de un número a su decena superior, calcular dobles y mitades de números pares de números de dos cifras, contar progresiva y regresivamente de 10 en 10 y de 100 en 100, explicando la estrategia personal seguida.

4. Realizar, en situaciones cotidianas, cálculos numéricos básicos con las operaciones de suma, resta y multiplicación, utilizando procedimientos diversos y estrategias personales.

Este criterio trata de comprobar la capacidad de utilizar en los cálculos de sumas, restas y multiplicaciones, la estructura del sistema decimal de numeración, mostrando flexibilidad a la hora de elegir el procedimiento más conveniente. Debe prestarse especial atención a la capacidad para desarrollar estrategias propias de cálculo en contextos habituales. Se valorará también la aplicación intuitiva de las propiedades de las operaciones y la capacidad de explicar oralmente los razonamientos.

5. Utilizar nociones numéricas y geométricas para clasificar conjuntos de números, objetos o figuras según sus atributos o propiedades comunes en contextos y situaciones familiares.

Se trata de comprobar la capacidad de clasificar una serie de números de acuerdo con un criterio propio basado en los conocimientos adquiridos («mayores o menores que», «de una, dos o tres cifras», «pares o impares».). Asimismo se valorará si ordenan objetos en función de su medida, tamaño, peso, forma plana o espacial, explicando el criterio seguido para la clasificación.

6. Medir objetos, espacios y tiempos familiares con unidades de medida no convencionales (palmos, pasos, baldosas.) y convencionales (kilogramo; metro, centímetro; litro; día y hora), utilizando los instrumentos a su alcance más adecuados en cada caso.

Con este criterio se pretende valorar la capacidad para medir objetos y espacios de su entorno, usando unidades de medida, no convencionales y convencionales y ponderando la elección de los diversos instrumentos de medida en función de las características de lo que se mide y teniendo en cuenta la unidad de medida en la que se expresan los resultados.

7. Describir la situación de un objeto del espacio próximo, y de un desplazamiento en relación a sí mismo, utilizando los conceptos de izquierda-derecha, delante-detrás, arriba-abajo, cerca-lejos y próximo-lejano.

Este criterio pretende evaluar las capacidades de orientación y representación espacial, teniendo en cuenta tanto el lenguaje utilizado en la descripción como la representación en el plano de objetos y situaciones.

8. Reconocer en el entorno inmediato objetos y espacios con formas rectangulares, triangulares, circulares, cúbicas y esféricas y clasificarlos según diferentes criterios.

Este criterio pretende valorar la capacidad de reconocer en el entorno las formas geométricas planas o espaciales más elementales. Es importante valorar la capacidad de recibir y emitir informaciones de modo oral o escrito sobre los espacios familiares, utilizando con propiedad los términos geométricos propios del ciclo.

9. Realizar interpretaciones elementales de los datos presentados en gráficos de barras. Formular y resolver sencillos problemas en los que intervenga la lectura de gráficos.

Con este criterio se trata de valorar la capacidad de interpretar gráficos sencillos de situaciones familiares y verificar la habilidad para reconocer gráficamente informaciones cuantificables. También se pretende evaluar si los niños y las niñas están familiarizados con conceptos y términos básicos sobre el azar: seguro, posible, imposible.

10. Mostrar interés y perseverancia en la búsqueda de soluciones a problemas sencillos y expresar de forma clara, limpia y ordenada las actividades realizadas.

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