Orden ECI/2220/2007, de 12 de julio, por la que se establece el currículo y se regula la ordenación de la Educación secundaria obligatoria
Ser competente en la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación como instrumento de trabajo intelectual incluye utilizarlas en su doble función de transmisoras y generadoras de información y conocimiento. Se utilizarán en su función generadora al emplearlas, por ejemplo, como herramienta en el uso de modelos de procesos matemáticos, físicos, sociales, económicos o artísticos. Asimismo, esta competencia permite procesar y gestionar adecuadamente información abundante y compleja, resolver problemas reales, tomar decisiones, trabajar en entornos colaborativos ampliando los entornos de comunicación para participar en comunidades de aprendizaje formales e informales, y generar producciones responsables y creativas.
La competencia digital incluye utilizar las tecnologías de la información y la comunicación extrayendo su máximo rendimiento a partir de la comprensión de la naturaleza y modo de operar de los sistemas tecnológicos, y del efecto que esos cambios tienen en el mundo personal y sociolaboral. Asimismo supone manejar estrategias para identificar y resolver los problemas habituales de software y hardware que vayan surgiendo. Igualmente permite aprovechar la información que proporcionan y analizarla de forma crítica mediante el trabajo personal autónomo y el trabajo colaborativo, tanto en su vertiente sincrónica como diacrónica, conociendo y relacionándose con entornos físicos y sociales cada vez más amplios. Además de utilizarlas como herramienta para organizar la información, procesarla y orientarla para conseguir objetivos y fines de aprendizaje, trabajo y ocio previamente establecidos.
En definitiva, la competencia digital comporta hacer uso habitual de los recursos tecnológicos disponibles para resolver problemas reales de modo eficiente. Al mismo tiempo, posibilita evaluar y seleccionar nuevas fuentes de información e innovaciones tecnológicas a medida que van apareciendo, en función de su utilidad para acometer tareas u objetivos específicos.
En síntesis, el tratamiento de la información y la competencia digital implican ser una persona autónoma, eficaz, responsable, crítica y reflexiva al seleccionar, tratar y utilizar la información y sus fuentes, así como las distintas herramientas tecnológicas; también tener una actitud critica y reflexiva en la valoración de la información disponible, contrastándola cuando es necesario, y respetar las normas de conducta acordadas socialmente para regular el uso de la información y sus fuentes en los distintos soportes.
5. Competencia social y ciudadana
Esta competencia hace posible comprender la realidad social en que se vive, cooperar, convivir y ejercer la ciudadanía democrática en una sociedad plural, así como comprometerse a contribuir a su mejora. En ella están integrados conocimientos diversos y habilidades complejas que permiten participar, tomar decisiones, elegir cómo comportarse en determinadas situaciones y responsabilizarse de las elecciones y decisiones adoptadas.
Globalmente supone utilizar, para desenvolverse socialmente, el conocimiento sobre la evolución y organización de las sociedades y sobre los rasgos y valores del sistema democrático, así como utilizar el juicio moral para elegir y tomar decisiones, y ejercer activa y responsablemente los derechos y deberes de la ciudadanía.
Esta competencia favorece la comprensión de la realidad histórica y social del mundo, su evolución, sus logros y sus problemas. La comprensión crítica de la realidad exige experiencia, conocimientos y conciencia de la existencia de distintas perspectivas al analizar esa realidad. Conlleva recurrir al análisis multicausal y sistémico para enjuiciar los hechos y problemas sociales e históricos y para reflexionar sobre ellos de forma global y crítica, así como realizar razonamientos críticos y lógicamente válidos sobre situaciones reales, y dialogar para mejorar colectivamente la comprensión de la realidad.
Significa también entender los rasgos de las sociedades actuales, su creciente pluralidad y su carácter evolutivo, además de demostrar comprensión de la aportación que las diferentes culturas han hecho a la evolución y progreso de la humanidad, y disponer de un sentimiento común de pertenencia a la sociedad en que se vive. En definitiva, mostrar un sentimiento de ciudadanía global compatible con la identidad local.
Asimismo, forman parte fundamental de esta competencia aquellas habilidades sociales que permiten saber que los conflictos de valores e intereses forman parte de la convivencia, resolverlos con actitud constructiva y tomar decisiones con autonomía empleando, tanto los conocimientos sobre la sociedad como una escala de valores construida mediante la reflexión crítica y el diálogo en el marco de los patrones culturales básicos de cada región, país o comunidad.
La dimensión ética de la competencia social y ciudadana entraña ser consciente de los valores del entorno, evaluarlos y reconstruirlos afectiva y racionalmente para crear progresivamente un sistema de valores propio y comportarse en coherencia con ellos al afrontar una decisión o un conflicto. Ello supone entender que no toda posición personal es ética si no está basada en el respeto a principios o valores universales como los que encierra la Declaración de los Derechos Humanos.
En consecuencia, entre las habilidades de esta competencia destacan conocerse y valorarse, saber comunicarse en distintos contextos, expresar las propias ideas y escuchar las ajenas, ser capaz de ponerse en el lugar del otro y comprender su punto de vista aunque sea diferente del propio, y tomar decisiones en los distintos niveles de la vida comunitaria, valorando conjuntamente los intereses individuales y los del grupo. Además implica, la valoración de las diferencias a la vez que el reconocimiento de la igualdad de derechos entre los diferentes colectivos, en particular, entre hombres y mujeres. Igualmente la práctica del diálogo y de la negociación para llegar a acuerdos como forma de resolver los conflictos, tanto en el ámbito personal como en el social.
Por último, forma parte de esta competencia el ejercicio de una ciudadanía activa e integradora que exige el conocimiento y comprensión de los valores en que se asientan los estados y sociedades democráticas, de sus fundamentos, modos de organización y funcionamiento. Esta competencia permite reflexionar críticamente sobre los conceptos de democracia, libertad, igualdad, solidaridad, corresponsabilidad, participación y ciudadanía, con particular atención a los derechos y deberes reconocidos en las declaraciones internacionales, en la Constitución española y en la legislación autonómica, así como a su aplicación por parte de diversas instituciones; y mostrar un comportamiento coherente con los valores democráticos, que a su vez conlleva disponer de habilidades como la toma de conciencia de los propios pensamientos, valores, sentimientos y acciones, y el control y autorregulación de los mismos.
En definitiva, el ejercicio de la ciudadanía implica disponer de habilidades para participar activa y plenamente en la vida cívica. Significa construir, aceptar y practicar normas de convivencia acordes con los valores democráticos, ejercitar los derechos, libertades, responsabilidades y deberes cívicos, y defender los derechos de los demás.
En síntesis, esta competencia supone comprender la realidad social en que se vive, afrontar la convivencia y los conflictos empleando el juicio ético basado en los valores y prácticas democráticas, y ejercer la ciudadanía, actuando con criterio propio, contribuyendo a la construcción de la paz y la democracia, y manteniendo una actitud constructiva, solidaria y responsable ante el cumplimiento de los derechos y obligaciones cívicas.
6. Competencia cultural y artística
Esta competencia supone conocer, comprender, apreciar y valorar críticamente diferentes manifestaciones culturales y artísticas, utilizarlas como fuente de enriquecimiento y disfrute y considerarlas como parte del patrimonio de los pueblos.
Apreciar el hecho cultural en general, y el hecho artístico en particular, lleva implícito disponer de aquellas habilidades y actitudes que permiten acceder a sus distintas manifestaciones, así como habilidades de pensamiento, perceptivas y comunicativas, sensibilidad y sentido estético para poder comprenderlas, valorarlas, emocionarse y disfrutarlas.
Esta competencia implica poner en juego habilidades de pensamiento divergente y convergente, puesto que comporta reelaborar ideas y sentimientos propios y ajenos; encontrar fuentes, formas y cauces de comprensión y expresión; planificar, evaluar y ajustar los procesos necesarios para alcanzar unos resultados, ya sea en el ámbito personal o académico. Se trata, por tanto, de una competencia que facilita tanto expresarse y comunicarse como percibir, comprender y enriquecerse con diferentes realidades y producciones del mundo del arte y de la cultura.
Requiere poner en funcionamiento la iniciativa, la imaginación y la creatividad para expresarse mediante códigos artísticos y, en la medida en que las actividades culturales y artísticas suponen en muchas ocasiones un trabajo colectivo, es preciso disponer de habilidades de cooperación para contribuir a la consecución de un resultado final, y tener conciencia de la importancia de apoyar y apreciar las iniciativas y contribuciones ajenas.
La competencia artística incorpora asimismo el conocimiento básico de las principales técnicas, recursos y convenciones de los diferentes lenguajes artísticos, así como de las obras y manifestaciones más destacadas del patrimonio cultural. Además supone identificar las relaciones existentes entre esas manifestaciones y la sociedad -la mentalidad y las posibilidades técnicas de la época en que se crean-, o con la persona o colectividad que las crea. Esto significa también tener conciencia de la evolución del pensamiento, de las corrientes estéticas, las modas y los gustos, así como de la importancia representativa, expresiva y comunicativa que los factores estéticos han desempeñado y desempeñan en la vida cotidiana de la persona y de las sociedades.
Supone igualmente una actitud de aprecio de la creatividad implícita en la expresión de ideas, experiencias o sentimientos a través de diferentes medios artísticos, como la música, la literatura, las artes visuales y escénicas, o de las diferentes formas que adquieren las llamadas artes populares. Exige asimismo valorar la libertad de expresión, el derecho a la diversidad cultural, la importancia del diálogo intercultural y la realización de experiencias artísticas compartidas.
En síntesis, el conjunto de destrezas que configuran esta competencia se refiere tanto a la habilidad para apreciar y disfrutar con el arte y otras manifestaciones culturales, como a aquellas relacionadas con el empleo de algunos recursos de la expresión artística para realizar creaciones propias; implica un conocimiento básico de las distintas manifestaciones culturales y artísticas, la aplicación de habilidades de pensamiento divergente y de trabajo colaborativo, una actitud abierta, respetuosa y crítica hacia la diversidad de expresiones artísticas y culturales, el deseo y voluntad de cultivar la propia capacidad estética y creadora, y un interés por participar en la vida cultural y por contribuir a la conservación del patrimonio cultural y artístico, tanto de la propia comunidad, como de otras comunidades.
7. Competencia para aprender a aprender
Aprender a aprender supone disponer de habilidades para iniciarse en el aprendizaje y ser capaz de continuar aprendiendo de manera cada vez más eficaz y autónoma de acuerdo a los propios objetivos y necesidades.
Esta competencia tiene dos dimensiones fundamentales. Por un lado, la adquisición de la conciencia de las propias capacidades (intelectuales, emocionales, físicas), del proceso y las estrategias necesarias para desarrollarlas, así como de lo que se puede hacer por uno mismo y de lo que se puede hacer con ayuda de otras personas o recursos. Por otro lado, disponer de un sentimiento de competencia personal, que redunda en la motivación, la confianza en uno mismo y el gusto por aprender.
Significa ser consciente de lo que se sabe y de lo que es necesario aprender, de cómo se aprende, y de cómo se gestionan y controlan de forma eficaz los procesos de aprendizaje, optimizándolos y orientándolos a satisfacer objetivos personales. Requiere conocer las propias potencialidades y carencias, sacando provecho de las primeras y teniendo motivación y voluntad para superar las segundas desde una expectativa de éxito, aumentando progresivamente la seguridad para afrontar nuevos retos de aprendizaje.
Por ello, comporta tener conciencia de aquellas capacidades que entran en juego en el aprendizaje, como la atención, la concentración, la memoria, la comprensión y la expresión lingüística o la motivación de logro, entre otras, y obtener un rendimiento máximo y personalizado de las mismas con la ayuda de distintas estrategias y técnicas: de estudio, de observación y registro sistemático de hechos y relaciones, de trabajo cooperativo y por proyectos, de resolución de problemas, de planificación y organización de actividades y tiempos de forma efectiva, o del conocimiento sobre los diferentes recursos y fuentes para la recogida, selección y tratamiento de la información, incluidos los recursos tecnológicos.
Implica asimismo la curiosidad de plantearse preguntas, identificar y manejar la diversidad de respuestas posibles ante una misma situación o problema utilizando diversas estrategias y metodologías que permitan afrontar la toma de decisiones, racional y críticamente, con la información disponible.
Incluye, además, habilidades para obtener información -ya sea individualmente o en colaboración- y, muy especialmente, para transformarla en conocimiento propio, relacionando e integrando la nueva información con los conocimientos previos y con la propia experiencia personal y sabiendo aplicar los nuevos conocimientos y capacidades en situaciones parecidas y contextos diversos.
Por otra parte, esta competencia requiere plantearse metas alcanzables a corto, medio y largo plazo y cumplirlas, elevando los objetivos de aprendizaje de forma progresiva y realista.
Hace necesaria también la perseverancia en el aprendizaje, desde su valoración como un elemento que enriquece la vida personal y social y que es, por tanto, merecedor del esfuerzo que requiere. Conlleva ser capaz de autoevaluarse y autorregularse, responsabilidad y compromiso personal, saber administrar el esfuerzo, aceptar los errores y aprender de y con los demás.
En síntesis, aprender a aprender implica la conciencia, gestión y control de las propias capacidades y conocimientos desde un sentimiento de competencia o eficacia personal, e incluye tanto el pensamiento estratégico, como la capacidad de cooperar, de autoevaluarse, y el manejo eficiente de un conjunto de recursos y técnicas de trabajo intelectual, todo lo cual se desarrolla a través de experiencias de aprendizaje conscientes y gratificantes, tanto individuales como colectivas.
8. Autonomía e iniciativa personal
Esta competencia se refiere, por una parte, a la adquisición de la conciencia y aplicación de un conjunto de valores y actitudes personales interrelacionadas, como la responsabilidad, la perseverancia, el conocimiento de sí mismo y la autoestima, la creatividad, la autocrítica, el control emocional, la capacidad de elegir, de calcular riesgos y de afrontar los problemas, así como la capacidad de demorar la necesidad de satisfacción inmediata, de aprender de los errores y de asumir riesgos.
Por otra parte, remite a la capacidad de elegir con criterio propio, de imaginar proyectos, y de llevar adelante las acciones necesarias para desarrollar las opciones y planes personales -en el marco de proyectos individuales o colectivos- responsabilizándose de ellos, tanto en el ámbito personal, como social y laboral.
Supone poder transformar las ideas en acciones; es decir, proponerse objetivos y planificar y llevar a cabo proyectos. Requiere, por tanto, poder reelaborar los planteamientos previos o elaborar nuevas ideas, buscar soluciones y llevarlas a la práctica. Además, analizar posibilidades y limitaciones, conocer las fases de desarrollo de un proyecto, planificar, tomar decisiones, actuar, evaluar lo hecho y autoevaluarse, extraer conclusiones y valorar las posibilidades de mejora.
Exige, por todo ello, tener una visión estratégica de los retos y oportunidades que ayude a identificar y cumplir objetivos y a mantener la motivación para lograr el éxito en las tareas emprendidas, con una sana ambición personal, académica y profesional. Igualmente ser capaz de poner en relación la oferta académica, laboral o de ocio disponible, con las capacidades, deseos y proyectos personales.
Además, comporta una actitud positiva hacia el cambio y la innovación que presupone flexibilidad de planteamientos, pudiendo comprender dichos cambios como oportunidades, adaptarse crítica y constructivamente a ellos, afrontar los problemas y encontrar soluciones en cada uno de los proyectos vitales que se emprenden.
En la medida en que la autonomía e iniciativa personal involucran a menudo a otras personas, esta competencia obliga a disponer de habilidades sociales para relacionarse, cooperar y trabajar en equipo: ponerse en el lugar del otro, valorar las ideas de los demás, dialogar y negociar, la asertividad para hacer saber adecuadamente a los demás las propias decisiones, y trabajar de forma cooperativa y flexible.
Otra dimensión importante de esta competencia, muy relacionada con esta vertiente más social, está constituida por aquellas habilidades y actitudes relacionadas con el liderazgo de proyectos, que incluyen la confianza en uno mismo, la empatía, el espíritu de superación, las habilidades para el diálogo y la cooperación, la organización de tiempos y tareas, la capacidad de afirmar y defender derechos o la asunción de riesgos.
En síntesis, la autonomía y la iniciativa personal suponen ser capaz de imaginar, emprender, desarrollar y evaluar acciones o proyectos individuales o colectivos con creatividad, confianza, responsabilidad y sentido crítico.
ANEXO II. MATERIAS DE EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA
Ciencias de la naturaleza
Las Ciencias de la naturaleza constituyen la sistematización y formalización del conocimiento sobre el mundo natural, a través de la construcción de conceptos y la búsqueda de relaciones entre ellos, de forma que permite generar modelos que ayudan a comprenderlo mejor, predecir el comportamiento de los fenómenos naturales y actuar sobre ellos, en caso necesario, para mejorar las condiciones de vida. La construcción de estos modelos explicativos y predictivos se lleva a cabo a través de procedimientos de búsqueda, observación directa o experimentación, y de la formulación de hipótesis que después han de ser contrastadas. Estos procedimientos han permitido la construcción del saber científico y se han extendido también a otros campos del saber por su capacidad de generar conocimiento.
El desarrollo científico ha dado lugar a apasionantes conocimientos que han ampliado la visión de nosotros mismos y del universo, así como de su pasado y evolución, e incluso de su posible futuro. Por todo ello, los conocimientos científicos se integran hoy en el saber humanístico que debe formar parte de la cultura básica de todos para una adecuada inserción en la sociedad, con la capacidad de disfrutar solidariamente de los logros de la humanidad y de participar en la toma de decisiones fundamentadas en torno a los problemas locales y globales a los que se ha de hacer frente.
La Educación secundaria obligatoria ha de facilitar a todas las personas una alfabetización científica que haga posible la familiarización con la naturaleza y las ideas básicas de la ciencia y que ayude a la comprensión de los problemas a cuya solución puede contribuir el desarrollo tecnocientífico, facilitando actitudes responsables dirigidas a sentar las bases de un desarrollo sostenible. Y debe hacer posible, además, valorar e incorporar en forma de conocimiento válido el resultado de la experiencia y la información sobre la naturaleza que se recibe a lo largo de la vida.
En síntesis, la ciencia en esta etapa debe estar próxima al alumnado y favorecer su familiarización progresiva con la cultura científica, llevándole a enfrentarse a problemas abiertos y a participar en la construcción y puesta a prueba de soluciones tentativas fundamentadas. Ésta es la alfabetización científica que requiere la formación ciudadana, pero es también la mejor formación científica inicial que puede recibir un futuro científico, pues permite salir al paso de visiones deformadas y empobrecidas, puramente operativas de la ciencia, que generan un rechazo hacia la misma que es necesario superar.
En esta materia se manejan ideas y procedimientos propios de varias disciplinas científicas. En particular, el cuerpo conceptual básico proviene de la Física, la Química, la Biología y la Geología. Se incorporan además, en conexión con ellas, otras ciencias de naturaleza interdisciplinar como la Astronomía, la Meteorología o la Ecología.
Partiendo del tratamiento integrado de los conocimientos científicos en la etapa anterior, en la que se relacionan también con la experiencia social, en la Educación secundaria obligatoria se van diferenciando, en la medida en que exigen un mayor grado de profundidad en las ideas y en las relaciones que se ponen de manifiesto. Esta diferenciación progresiva no debe ocultar la importancia que tiene resaltar lo común y lo global en el aprendizaje científico; y ello por varias razones: porque la experiencia con el medio natural suele ser global e integra casi siempre aspectos variados, porque la actuación sobre dicho medio no distingue entre las ciencias particulares y porque los procedimientos para la construcción del conocimiento son básicamente comunes. En la búsqueda del equilibrio entre globalidad y especialización parece necesario inclinarse al comienzo de la etapa por la primera para ir progresivamente diferenciando cada una de las ciencias.
Esta diferenciación progresiva se refleja en la presentación unificada de los contenidos en los dos primeros cursos, marcando en el tercer curso la diferencia entre los contenidos que corresponden a Biología o Geología y a Física o Química. En el último curso de la etapa se diferencian nítidamente, ya que se han de impartir necesariamente de manera separada y con carácter opcional. En cada curso, los bloques de contenidos se entienden como un conjunto de saberes relacionados, que permiten la organización en torno a problemas estructurantes de interés que sirven de hilo conductor para su secuenciación e interrelación, lo que facilita un aprendizaje integrador.
Los conceptos de materia, energía, unidad y diversidad son el hilo conductor en un primer momento, para pasar más tarde, por su mayor complejidad, a los de interacción y cambio. Otros criterios que se han tenido en cuenta al seleccionar y secuenciar los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales han sido el carácter obligatorio de los tres primeros cursos, el diferente nivel de desarrollo cognitivo del alumnado y el objetivo de favorecer una progresiva familiarización con la cultura científica, así como desarrollar actitudes positivas hacia la ciencia y el trabajo científico.
El estudio de la Tierra en el Universo configura el primer curso. Tras comenzar con una visión general del Universo, se sitúa en él a la Tierra como planeta y se estudian las características de la materia que la constituye para seguir con la introducción al conocimiento de la geosfera e iniciar el estudio de la diversidad de los seres vivos que en ella habitan.
En el segundo curso el núcleo central es la Energía, sus diversas formas de transferencia, estudiando el calor, la luz y el sonido, así como los problemas asociados a la obtención y uso de los recursos energéticos. También se aborda la transferencia de energía interna que se produce en la Tierra, para estudiar a continuación las características funcionales de los seres vivos y las relaciones entre ellos y con el medio físico que conducen a la iniciación en la ciencia de la Ecología.
La unidad y diversidad de la materia es el eje central de los contenidos de Física y química en el tercer curso. Se estudian sus propiedades, desde una perspectiva macroscópica e introduciendo los primeros modelos interpretativos y predictivos de su comportamiento a nivel microscópico, llegando hasta los primeros modelos atómicos. En este mismo curso, los contenidos de Biología y geología parten del estudio de la estructura y función del cuerpo humano que, desde la perspectiva de la educación para la salud, establece la importancia de las conductas saludables y señala la relación de cada sistema orgánico con la higiene y prevención de sus principales enfermedades. Asimismo, se propone una visión integradora del ser humano con su entorno, mediante el estudio de las interacciones e interdependencias entre las personas y el medio ambiente. Por último, se aborda la actividad geológica debida a la energía externa al planeta, cuya importancia en la superficie terrestre la convierte en el marco de referencia fundamental y dinámico donde tienen lugar aquellas interacciones.
La Física y química del cuarto curso incluye, por una parte, el estudio del movimiento, las fuerzas y la energía desde el punto de vista mecánico, lo que permite mostrar el difícil surgimiento de la ciencia moderna y su ruptura con visiones simplistas de sentido común. Por otra parte, se inicia el estudio de la Química orgánica, como nuevo nivel de organización de la materia, fundamental en los procesos vitales. Por último, los contenidos que se presentan en Un desarrollo tecnocientífico para la sostenibilidad, del bloque 5, permiten analizar algunos de los grandes problemas globales con los que se enfrenta la humanidad, incidiendo en la necesidad de actuar para avanzar hacia el logro de un desarrollo sostenible.
La Biología y geología del último curso plantea la introducción de las grandes teorías biológicas y geológicas que determinan las perspectivas actuales de ambas disciplinas. El conocimiento de la historia de la Tierra y su actividad permite dar cuenta de los grandes cambios producidos en la interpretación de los fenómenos geológicos bajo el paradigma de la tectónica de placas. Por su parte, el tratamiento de la Biología se centra en la teoría celular, cuyo papel unificador alcanza a toda la disciplina; el conocimiento de la herencia biológica y la transmisión de la información genética, con aplicaciones e implicaciones de gran alcance social y la Teoría de la evolución, que da sentido a toda la Biología. Finalmente, se vuelve a retomar el estudio de los ecosistemas desde un enfoque dinámico, analizando las necesidades energéticas de los seres vivos y la interdependencia entre los organismos y el medio fisicoquímico, relacionándolo con la comprensión de los problemas medioambientales.
En todos los cursos se recogen conjuntamente los contenidos que tienen que ver con las formas de construir la ciencia y de transmitir la experiencia y el conocimiento científico. Se remarca así su papel transversal, en la medida en que son contenidos que se relacionan igualmente con todos los bloques y que habrán de desarrollarse de la forma más integrada posible con el conjunto de los contenidos del curso.
En aquellos aspectos en los que esta materia proporciona una visión integradora del ser humano con su entorno, mediante el estudio de las interacciones e interdependencias entre personas y medio ambiente, la interpretación de informaciones sobre la naturaleza o el desarrollo de actitudes de cuidado del medio ambiente y de todas las formas de vida, el propio entorno, sea el de las Ciudades de Ceuta o Melilla o el de los países donde se ubica el centro escolar, se ha de convertir en una referencia obligada. Se trata no sólo de acercar al alumnado a las peculiaridades de la realidad en que vive sino también de ayudarle a trascenderla al facilitársele una comprensión contextualizada en un mundo global.
Contribución de la materia a la adquisición de las competencias básicas
La mayor parte de los contenidos de Ciencias de la naturaleza tiene una incidencia directa en la adquisición de la competencia en el Conocimiento y la interacción con el mundo físico. Precisamente el mejor conocimiento del mundo físico requiere el aprendizaje de los conceptos y procedimientos esenciales de cada una de las ciencias de la naturaleza y el manejo de las relaciones entre ellos: de causalidad o de influencia, cualitativas o cuantitativas, y requiere asimismo la habilidad para analizar sistemas complejos, en los que intervienen varios factores. Pero esta competencia también requiere los aprendizajes relativos al modo de generar el conocimiento sobre los fenómenos naturales. Es necesario para ello lograr la familiarización con el trabajo científico, para el tratamiento de situaciones de interés, y con su carácter tentativo y creativo: desde la discusión acerca del interés de las situaciones propuestas y el análisis cualitativo y significativo de las mismas, que ayude a comprender y a acotar las situaciones planteadas, pasando por el planteamiento de conjeturas e inferencias fundamentadas y la elaboración de estrategias para obtener conclusiones, incluyendo, en su caso, diseños experimentales, hasta el análisis de los resultados.
Algunos aspectos de esta competencia requieren, además, una atención precisa. Es el caso, por ejemplo, del conocimiento del propio cuerpo y las relaciones entre los hábitos y las formas de vida y la salud. También lo son las implicaciones que la actividad humana y, en particular, determinados hábitos sociales y la actividad científica y tecnológica tienen en el medio ambiente. En este sentido es necesario evitar caer en actitudes simplistas de exaltación o de rechazo del papel de la tecnociencia, favoreciendo el conocimiento de los grandes problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad, la búsqueda de soluciones para avanzar hacia el logro de un desarrollo sostenible y la formación básica para participar, fundamentadamente, en la necesaria toma de decisiones en torno a los problemas locales y globales planteados.
La Competencia matemática está íntimamente asociada a los aprendizajes de las Ciencias de la naturaleza. La utilización del lenguaje matemático para cuantificar los fenómenos naturales, para analizar causas y consecuencias y para expresar datos e ideas sobre la naturaleza proporciona contextos numerosos y variados para poner en juego los contenidos asociados a esta competencia y, con ello, da sentido a esos aprendizajes. Pero se contribuye desde las Ciencias de la naturaleza a la Competencia matemática en la medida en que se insista en la utilización adecuada de las herramientas matemáticas y en su utilidad, en la oportunidad de su uso y en la elección precisa de los procedimientos y formas de expresión acordes con el contexto, con la precisión requerida y con la finalidad que se persiga. Por otra parte, en el trabajo científico se presentan a menudo situaciones de resolución de problemas de formulación y solución más o menos abiertas, que exigen poner en juego estrategias asociadas a esta competencia.
El trabajo científico tiene también formas específicas para la búsqueda, recogida, selección, procesamiento y presentación de la información que se utiliza además en muy diferentes formas: verbal, numérica, simbólica o gráfica. La incorporación de contenidos relacionados con todo ello hace posible la contribución de estas materias al desarrollo de la competencia en el Tratamiento de la información y competencia digital. Así, favorece la adquisición de esta competencia la mejora en las destrezas asociadas a la utilización de recursos frecuentes en las materias como son los esquemas, mapas conceptuales, etc., así como la producción y presentación de memorias, textos, etc. Por otra parte, en la faceta de competencia digital, también se contribuye a través de la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación en el aprendizaje de las ciencias para comunicarse, recabar información, retroalimentarla, simular y visualizar situaciones, para la obtención y el tratamiento de datos, etc. Se trata de un recurso útil en el campo de las ciencias de la naturaleza y que contribuye a mostrar una visión actualizada de la actividad científica.
La contribución de las Ciencias de la naturaleza a la Competencia social y ciudadana está ligada, en primer lugar, al papel de la ciencia en la preparación de futuros ciudadanos de una sociedad democrática para su participación activa en la toma fundamentada de decisiones; y ello por el papel que juega la naturaleza social del conocimiento científico. La alfabetización científica permite la concepción y tratamiento de problemas de interés, la consideración de las implicaciones y perspectivas abiertas por las investigaciones realizadas y la toma fundamentada de decisiones colectivas en un ámbito de creciente importancia en el debate social.
En segundo lugar, el conocimiento de cómo se han producido determinados debates que han sido esenciales para el avance de la ciencia, contribuye a entender mejor cuestiones que son importantes para comprender la evolución de la sociedad en épocas pasadas y analizar la sociedad actual. Si bien la historia de la ciencia presenta sombras que no deben ser ignoradas, lo mejor de la misma ha contribuido a la libertad del pensamiento y a la extensión de los derechos humanos. La alfabetización científica constituye una dimensión fundamental de la cultura ciudadana, garantía, a su vez, de aplicación del principio de precaución, que se apoya en una creciente sensibilidad social frente a las implicaciones del desarrollo tecnocientífico que puedan comportar riesgos para las personas o el medio ambiente.
La contribución de esta materia a la competencia en Comunicación lingüística se realiza a través de dos vías. Por una parte, la configuración y la transmisión de las ideas e informaciones sobre la naturaleza pone en juego un modo específico de construcción del discurso, dirigido a argumentar o a hacer explícitas las relaciones, que sólo se logrará adquirir desde los aprendizajes de estas materias. El cuidado en la precisión de los términos utilizados, en el encadenamiento adecuado de las ideas o en la expresión verbal de las relaciones hará efectiva esta contribución. Por otra parte, la adquisición de la terminología específica sobre los seres vivos, los objetos y los fenómenos naturales hace posible comunicar adecuadamente una parte muy relevante de las experiencia humana y comprender suficientemente lo que otros expresan sobre ella.
Los contenidos asociados a la forma de construir y transmitir el conocimiento científico constituyen una oportunidad para el desarrollo de la competencia para Aprender a aprender. El aprendizaje a lo largo de la vida, en el caso del conocimiento de la naturaleza, se va produciendo por la incorporación de informaciones provenientes en unas ocasiones de la propia experiencia y en otras de medios escritos o audiovisuales. La integración de esta información en la estructura de conocimiento de cada persona se produce si se tienen adquiridos en primer lugar los conceptos esenciales ligados a nuestro conocimiento del mundo natural y, en segundo lugar, los procedimientos de análisis de causas y consecuencias que son habituales en las ciencias de la naturaleza, así como las destrezas ligadas al desarrollo del carácter tentativo y creativo del trabajo científico, la integración de conocimientos y búsqueda de coherencia global, y la auto e interregulación de los procesos mentales.
El énfasis en la formación de un espíritu crítico, capaz de cuestionar dogmas y desafiar prejuicios, permite contribuir al desarrollo de la Autonomía e iniciativa personal. Es importante, en este sentido, señalar el papel de la ciencia como potenciadora del espíritu crítico en un sentido más profundo: la aventura que supone enfrentarse a problemas abiertos y participar en la construcción tentativa de soluciones; en definitiva, la aventura de hacer ciencia. En cuanto a la faceta de esta competencia relacionada con la habilidad para iniciar y llevar a cabo proyectos, se podrá contribuir a través del desarrollo de la capacidad de analizar situaciones valorando los factores que han incidido en ellas y las consecuencias que pueden tener. El pensamiento hipotético propio del quehacer científico se puede, así, transferir a otras situaciones.
Objetivos
La enseñanza de las Ciencias de la naturaleza en esta etapa tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Comprender y utilizar las estrategias y los conceptos básicos de las ciencias de la naturaleza para interpretar los fenómenos naturales, así como para analizar y valorar las repercusiones de desarrollos tecnocientíficos y sus aplicaciones.
2. Aplicar, en la resolución de problemas, estrategias coherentes con los procedimientos de las ciencias, tales como la discusión del interés de los problemas planteados, la formulación de hipótesis, la elaboración de estrategias de resolución y de diseños experimentales, el análisis de resultados, la consideración de aplicaciones y repercusiones del estudio realizado y la búsqueda de coherencia global.
3. Comprender y expresar mensajes con contenido científico utilizando el lenguaje oral y escrito con propiedad, interpretar diagramas, gráficas, tablas y expresiones matemáticas elementales, así como comunicar a otros argumentaciones y explicaciones en el ámbito de la ciencia.
4. Obtener información sobre temas científicos utilizando distintas fuentes, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, y emplearla, valorando su contenido, para fundamentar y orientar trabajos sobre temas científicos.
5. Adoptar actitudes críticas fundamentadas en el conocimiento para analizar, individualmente o en grupo, cuestiones científicas y tecnológicas.
6. Desarrollar actitudes y hábitos favorables a la promoción de la salud personal y comunitaria, facilitando estrategias que permitan hacer frente a los riesgos de la sociedad actual en aspectos relacionados con la alimentación, el consumo, las drogodependencias y la sexualidad.
7. Comprender la importancia de utilizar los conocimientos de las ciencias de la naturaleza para satisfacer las necesidades humanas y participar en la necesaria toma de decisiones en torno a problemas locales y globales a los que nos enfrentamos.
8. Conocer y valorar las interacciones de la ciencia y la tecnología con la sociedad y el medio ambiente, con atención particular a los problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad y la necesidad de búsqueda y aplicación de soluciones, sujetas al principio de precaución, para avanzar hacia un futuro sostenible.
9. Reconocer el carácter tentativo y creativo de las ciencias de la naturaleza, así como sus aportaciones al pensamiento humano a lo largo de la historia, apreciando los grandes debates superadores de dogmatismos y las revoluciones científicas que han marcado la evolución cultural de la humanidad y sus condiciones de vida.
Primer curso
Contenidos
Bloque 1. Contenidos comunes.
Familiarización con las características básicas del trabajo científico, por medio de: planteamiento de problemas, discusión de su interés, formulación de conjeturas, experimentación, etc., para comprender mejor los fenómenos naturales y resolver los problemas que su estudio plantea.
Utilización de los medios de comunicación y las tecnologías de la información para seleccionar información sobre el medio natural.
Interpretación de datos e informaciones sobre la naturaleza en general y sobre el propio y sobre el propio entorno, en particular; y utilización de dicha información para conocerla.
Reconocimiento del papel del conocimiento científico en el desarrollo tecnológico y en la vida de las personas.
Utilización cuidadosa de los materiales e instrumentos básicos de un laboratorio respetando las normas de seguridad y de protección ambiental.
Bloque 2. La Tierra en el Universo.
El Universo y el Sistema Solar.
El Universo, las estrellas y las galaxias, la Vía Láctea. El Sistema Solar.
Las distancias en el Universo. La Tierra en el Sistema Solar.
La Tierra como planeta. Fenómenos naturales relacionados con el movimiento de los astros: años, estaciones, día y noche, eclipses. Las fases de la Luna.
Utilización de técnicas de orientación. Observación del cielo diurno y nocturno.
El lugar de la Tierra en el Universo: el paso del geocentrismo al heliocentrismo. Visión actual del Universo.
La materia en el Universo.
Propiedades generales de la materia.
Estados en los que se presenta la materia en el Universo y sus principales características. Cambios de estado.
Reconocimiento de situaciones y realización de experiencias sencillas en las que se manifiesten las propiedades generales de sólidos, líquidos y gases.
Identificación de mezclas y sustancias. Ejemplos de materiales de interés y su utilización en la vida cotidiana.
Utilización de técnicas básicas para la separación de sustancias de una mezcla.
Diversidad y unidad de los materiales en el Universo.
Bloque 3. Materiales terrestres.
La atmósfera.
Composición y propiedades de la atmósfera. Importancia del debate que llevó a establecer su existencia contra las apariencias y la creencia en el «horror al vacío».
Estructura en capas de la atmósfera.
Fenómenos atmosféricos. Variables que condicionan el tiempo atmosférico. Distinción entre tiempo y clima.
Características de los principales climas del planeta Tierra con atención especial a las diferencias climáticas más notables del país.
Manejo de instrumentos para medir la temperatura, la presión, la velocidad y la humedad del aire y las precipitaciones. Realización e interpretación de gráficos sencillos de variables atmosféricas.
Reconocimiento del papel protector de la atmósfera, de la importancia del aire para los seres vivos y para la salud humana, y de la necesidad de contribuir a su cuidado.
La hidrosfera.
La importancia del agua en el clima, en la configuración del paisaje y en los seres vivos.
Estudio experimental de las propiedades del agua.
El agua en la Tierra en sus formas líquida, sólida y gaseosa.
El ciclo del agua en la Tierra y su relación con el Sol como fuente de energía.
Distribución del agua en el planeta. El agua en el entorno próximo. Reservas de agua dulce: importancia de su conservación. Desalinización del agua del mar.
Agua y salud. La contaminación, depuración y cuidado del agua.
Obtención y consumo de agua en las principales actividades humanas: industriales, agrícolas y domésticas. Sistemas de ahorro.
La geosfera.
Las rocas y los minerales. Características que permiten su identificación.
Tipos de rocas: magmáticas, sedimentarias y metamórficas.
Observación y descripción de las rocas más frecuentes.
Utilización de claves sencillas para identificar los minerales y las rocas más comunes, haciendo especial hincapié en las más abundantes de la zona.
Importancia y utilidad de minerales y rocas. Su reconocimiento en los objetos y materiales de la vida cotidiana. Su explotación.
El carbón y el petróleo. Yacimientos de nuestro entorno. Agotamiento de yacimientos minerales y recursos fósiles.
Introducción a la composición y estructura interna de la Tierra.
Bloque 4. La vida en la Tierra.
La Biosfera.
Factores que hacen posible la vida en la Tierra.
Situación, dimensiones y características de la biosfera. Influencia de los seres vivos sobre el medio ambiente físico. Su importancia en la configuración actual del planeta.
Características de los seres vivos que los diferencian de la materia inerte. Interpretación de sus funciones vitales.
La historia de la vida a través de los fósiles y su registro. El proceso de fosilización.
La diversidad de los seres vivos.
La célula como unidad de vida. Organismos unicelulares y pluricelulares.
Utilización de la lupa y el microscopio óptico para la observación y descripción de organismos unicelulares y pluricelulares pequeños.
Introducción al estudio de la biodiversidad. La clasificación de los seres vivos: los cinco reinos (moneras, protoctistas, hongos, plantas y animales). Características principales.
Principales troncos de plantas y animales. La especie humana. Utilización de claves sencillas de identificación de seres vivos.
Los fósiles y la historia de la vida.
La biodiversidad en España.
Análisis de los problemas asociados a la pérdida de diversidad biológica en especies en peligro de extinción más cercanas.
Valoración de la importancia de mantener la diversidad de los seres vivos. Desarrollo de actitudes de respeto y cuidado de todas las formas de vida.
Criterios de evaluación
1. Interpretar algunos fenómenos naturales mediante la elaboración de modelos sencillos y representaciones a escala del Sistema Solar y de los movimientos relativos entre la Luna, la Tierra y el Sol.
Se trata de comprobar que el alumnado es capaz de justificar razonadamente algunos fenómenos naturales, como la duración de los años, el día y la noche, los eclipses, las fases de la Luna, las mareas o las estaciones a través de la interpretación de los movimientos relativos de la Tierra en el Sistema Solar. Se valorará la capacidad de interpretar y llevar a cabo modelos gráficos sencillos (como el planetario o las representaciones esquemáticas a escala) que expliquen los fenómenos descritos. Por otra parte, se evaluará si comprenden la situación de la Tierra dentro del Sistema Solar, de la Vía Láctea y del Universo y son conscientes de los tamaños de los astros y de las grandes distancias entre ellos.
2. Describir razonadamente algunas de las observaciones y procedimientos científicos que han permitido avanzar en el conocimiento de nuestro planeta y del lugar que ocupa en el Universo.
Se trata de evaluar si se comprenden los principales argumentos que justifican el desarrollo de las teorías astronómicas y su evolución histórica (sobre la esfericidad de la Tierra y los movimientos terrestres, sistemas geocéntricos vs. sistemas heliocéntricos, etc.), haciendo hincapié en las repercusiones sociales de las mismas (influencia de la religión en la historia de la Ciencia, astrología y conjeturas pseudo-científicas) y en la visión que se tiene actualmente del Universo.
3. Establecer procedimientos para describir las propiedades de materiales que nos rodean, tales como la masa, el volumen, los estados en los que se presentan y sus cambios.
Se pretende comprobar que se es capaz de interpretar cuantitativa y cualitativamente algunas propiedades de la materia, utilizando experiencias sencillas que permitan investigar sus características e identificar los cambios de estado que experimenta, a la vez que se valora el manejo del instrumental científico y las habilidades adquiridas en la interpretación y representación de los datos obtenidos y muy en particular de los gases (por su contribución al establecimiento de la estructura corpuscular de la materia), utilizando experiencias sencillas que permitan comprender que tienen masa, ocupan volumen, se comprimen, se dilatan y se difunden, saliendo al paso de las ideas alternativas que suelen tener sobre los mismos y sus propiedades.
4. Relacionar propiedades de los materiales con el uso que se hace de ellos y diferenciar entre mezclas y sustancias, gracias a las propiedades características de estas últimas, así como aplicar algunas técnicas de separación.
Se trata de relacionar el uso de los materiales en la construcción de objetos con sus propiedades y diferenciar las mezclas de las sustancias por la posibilidad de separar aquéllas por procesos físicos como la filtración, decantación, cristalización, etc., aprovechando las propiedades que diferencian a cada sustancia de las demás, iniciando así, a la vez, la familiarización con algunas técnicas básicas de laboratorio.
5. Conocer la existencia de la atmósfera y las propiedades del aire, llegar a interpretar cualitativamente fenómenos atmosféricos y valorar la importancia del papel protector de la atmósfera para los seres vivos, considerando las repercusiones de la actividad humana en la misma.
El alumnado ha de ser capaz de obtener y analizar datos de distintas variables meteorológicas, utilizando instrumentos de medición que le permitan familiarizarse con estos conceptos hasta llegar a interpretar algunos fenómenos meteorológicos sencillos y mapas del tiempo (con isobaras o isotermas). Se valorará también el conocimiento de los graves problemas de contaminación ambiental actuales, de carácter global, y sus repercusiones, así como su actitud positiva frente a la necesidad de contribuir a su solución.
6. Explicar, a partir del conocimiento de las propiedades del agua, el ciclo del agua en la naturaleza y su importancia para los seres vivos, considerando las repercusiones de las actividades humanas en relación con su utilización.
Se trata de evaluar la capacidad de interpretar y elaborar esquemas sobre el ciclo del agua y valorar su importancia teniendo en cuenta los problemas que las actividades humanas han generado en cuanto a la gestión de los recursos de agua dulce y a su contaminación, analizando en particular los problemas del agua en su entorno. De este modo, se valorará también la actitud positiva frente a la necesidad de una gestión sostenible del agua, haciendo hincapié en las actuaciones personales que potencien la reducción en el consumo y su reutilización.
7. Conocer las rocas y los minerales más frecuentes, en especial los que se encuentran en el entorno próximo, utilizando claves sencillas; y reconocer sus principales aplicaciones.
El alumnado ha de distinguir los diferentes tipos de rocas (magmáticas, metamórficas y sedimentarias) y los minerales más comunes a partir de sus propiedades características, tales como, en el caso de las rocas, la homogeneidad, el aspecto, la densidad y las reacciones ante determinados reactivos y, en el caso de los minerales, el brillo, la dureza, o la densidad. Se valorará asimismo la necesidad de reducir y gestionar de forma más sostenible la explotación de los yacimientos minerales para evitar su agotamiento. Se hará énfasis en las rocas que se encuentran en el entorno más cercano, identificando sus aplicaciones más frecuentes.
8. Reconocer que los seres vivos están constituidos por células y que llevan a cabo funciones vitales que les diferencian de la materia inerte. Identificar y reconocer las peculiaridades de los grupos más importantes, utilizando claves dicotómicas para su identificación.
Se trata de comprobar que el alumnado es capaz de reconocer y describir las características de estructura, organización y función de los seres vivos, a partir de muestras, fotografías, dibujos u otros medios. Asimismo, ha de adquirir los criterios que permiten clasificar los seres vivos, utilizando claves sencillas y técnicas de observación, como el uso de la lupa binocular y el microscopio, para identificar células de organismos unicelulares y pluricelulares, y los rasgos más relevantes de un ser vivo que explican su pertenencia a un grupo taxonómico determinado.
9. Valorar la importancia de la diversidad de los seres vivos y de la necesidad de contribuir a su conservación.
Se trata de comprobar que el alumnado es consciente de la importancia de la diversidad biológica y de la existencia de numerosas especies vegetales y animales en peligro de extinción, debido fundamentalmente a las actividades humanas que provocan la degradación de los ecosistemas, así como de las graves consecuencias de su pérdida para la vida en el planeta y la necesidad por tanto de contribuir a su protección.
Segundo curso
Contenidos
Bloque 1. Contenidos comunes.
Familiarización con las características básicas del trabajo científico, por medio de: planteamiento de problemas, discusión de su interés, formulación de conjeturas, diseños experimentales, etc., para comprender mejor los fenómenos naturales y resolver los problemas que su estudio plantea.
Utilización de los medios de comunicación y las tecnologías de la información y la comunicación para obtener información sobre los fenómenos naturales.
Expresión verbal o gráfica (por medio de dibujos, diagramas, gráficos, etc.) del desarrollo y resultado de las actividades realizadas.
Interpretación de información de carácter científico y utilización de dicha información para formarse una opinión propia y expresarse adecuadamente.
Reconocimiento de la importancia del conocimiento científico para tomar decisiones sobre los objetos y sobre uno mismo.
Utilización correcta de los materiales e instrumentos básicos de un laboratorio respetando las normas de seguridad y de protección ambiental.
Bloque 2. Materia y energía.
La energía en los sistemas materiales.
La energía como concepto fundamental para el estudio de los cambios que se producen en la materia. Importancia de la energía en nuestro planeta.
Análisis y valoración de las diferentes fuentes de energía, renovables y no renovables.
Problemas asociados a la obtención, transporte y utilización de la energía. El hiperconsumo de materia y energía.
Soluciones a los problemas energéticos. Tecnologías limpias y consumo responsable. Toma de conciencia de la importancia del ahorro energético.
Energía y desarrollo sostenible.
Bloque 3. Transferencia de energía.
Calor y temperatura.
Importancia del calor como agente productor de cambios en la materia.
Distinción entre calor y temperatura.
Reconocimiento de situaciones y realización de experiencias sencillas en las que se manifiesten los efectos del calor sobre los cuerpos. Dilatación, cambios de estado y equilibrio térmico.
Interpretación cualitativa del calor como forma de transferencia de energía.
Valoración de la utilización práctica del calor. Las máquinas térmicas y la revolución industrial. Sus repercusiones en el desarrollo humano. Las pérdidas energéticas en forma de calor.
Luz y sonido.
Luz y visión: los objetos como fuentes secundarias de luz visible.
Propagación rectilínea de la luz en todas direcciones. Reconocimiento de situaciones y realización de experiencias sencillas para ponerlas de manifiesto.
Sombras y eclipses.
Estudio cualitativo de la reflexión y de la refracción. Realización de experiencias con espejos y lentes para ponerlas de manifiesto.
Descomposición de la luz: interpretación de los colores.
Sonido y audición. Propagación y reflexión del sonido. Cualidades del sonido (intensidad, tono y timbre).
Valoración del problema de la contaminación acústica y lumínica.
Bloque 4. Transformaciones geológicas debidas a la transferencia de energía en la geosfera.
Transferencia de energía en el interior de la Tierra.
Las manifestaciones de la energía interna de la Tierra: volcanes y terremotos.
Vulcanismo: tipos de volcanes y fenómenos asociados. Productos volcánicos. Vulcanismo en Canarias y en la Península Ibérica. Volcanes del mundo. Algunas erupciones volcánicas históricas.
Sismología: descripción sencilla de un terremoto. Su registro: los sismógrafos. Algunos terremotos históricos. Los tsunamis. Consecuencias geológicas.
Valoración de los riesgos volcánicos y sísmicos e importancia de su predicción y prevención.
Rocas originadas por los procesos geológicos internos: magmáticas y metamórficas. Características y procesos de formación. Relación entre su textura y origen.
Identificación de las principales rocas magmáticas y metamórficas y relación entre su textura y su origen.
Modificaciones del relieve como consecuencia de la actividad geológica interna: montañas, pliegues y fallas.
Bloque 5. La vida en acción.
Las funciones vitales.
La nutrición: obtención y uso de materia y energía por los seres vivos. Nutrición autótrofa y heterótrofa. La importancia de la fotosíntesis en la vida de la Tierra.
La respiración en los seres vivos.
Las funciones de relación: percepción, coordinación y movimiento. Los sentidos y el sistema nervioso en los animales. La locomoción en los grupos más representativos de seres vivos. Las nastias.
Características de la reproducción sexual y asexual. Reproducción asexual en organismos unicelulares, plantas y animales. Órganos reproductores y tipos de reproducción sexual en plantas y en animales.
Observación y descripción de ciclos vitales en animales y plantas.
Realización de experiencias sobre problemas relacionados con las funciones vitales, utilizando diversas fuentes documentales.
Valoración de la intervención humana en la reproducción y nutrición animal y vegetal, así como su importancia ecológica y económica.
La vida y su medio natural.
Biosfera, ecosfera y ecosistema. Identificación de los componentes de un ecosistema: biotopo y biocenosis.
Componentes del medio ambiente físico.
Influencia de los componentes abióticos en los ecosistemas. Adaptaciones de animales y plantas al medio físico.
Componente biótico de los ecosistemas. El papel que en ellos desempeñan los organismos productores, consumidores y descomponedores. Ejemplos de cadenas y redes tróficas sencillas.
Los ecosistemas acuáticos de agua dulce y marinos: su caracterización.
Ecosistemas terrestres: los principales biomas. Distribución y características.
Realización de indagaciones sencillas sobre algún ecosistema del entorno próximo.
Interpretación de gráficas elementales sobre datos físicos y químicos del medio natural.
El problema de la degradación de los ecosistemas y la necesidad de su preservación. Rechazo de las acciones humanas responsables de su contaminación y degradación.
Desarrollo de actitudes de respeto y sensibilidad hacia el medio ambiente.
Criterios de evaluación
1. Utilizar el concepto cualitativo de energía para explicar su papel en las transformaciones que tienen lugar en nuestro entorno y reconocer la importancia y repercusiones para la sociedad y el medio ambiente de las diferentes fuentes de energía renovables y no renovables.
Se pretende evaluar si se relaciona el concepto de energía con la capacidad de realizar cambios, si se conocen diferentes fuentes de energía, renovables y no renovables, sus ventajas e inconvenientes y algunos de los principales problemas asociados a su obtención, transporte y utilización. Se valorará si se es consciente del hiperconsumo de las sociedades desarrolladas y de las carencias de millones de personas y comprende la importancia del ahorro energético y el uso de energías limpias para contribuir a un futuro sostenible.
2. Analizar las posibles soluciones de los problemas materiales y energéticos en el avance hacia la sostenibilidad, valorando la importancia de las acciones individuales y colectivas.
Se comprobará si el alumnado es consciente no sólo del papel de las tecnologías sostenibles, sino también de la importancia de lo que cada uno de nosotros puede hacer, individual y colectivamente, para contribuir a resolver los graves problemas de gestión de los recursos materiales y energéticos a los que la humanidad ha de hacer frente y conoce y valora la necesidad de reducir, reutilizar y reciclar; y de la solidaridad en la vida diaria.
3. Resolver problemas aplicando los conocimientos sobre el concepto de temperatura y su medida, el equilibrio y desequilibrio térmico, los efectos del calor sobre los cuerpos y su forma de propagación.
Se pretende comprobar si el alumnado comprende la importancia que el calor y sus aplicaciones han tenido a lo largo de la historia de la humanidad, así como la distinción entre calor y temperatura en el estudio de los fenómenos térmicos y es capaz de realizar experiencias sencillas relacionadas con los mismos. Se valorará si sabe utilizar termómetros y conoce su fundamento, identifica el equilibrio térmico con la igualación de temperaturas, comprende la transmisión del calor asociada al desequilibrio térmico y sabe aplicar estos conocimientos a la resolución de problemas sencillos y de interés, como el aislamiento térmico de una zona.
4. Explicar fenómenos naturales referidos a la transmisión de la luz y del sonido y reproducir algunos de ellos teniendo en cuenta sus propiedades.
Este criterio intenta evaluar la capacidad de utilizar sus conocimientos sobre las propiedades de la luz y el sonido, como la reflexión y la refracción, en la explicación de fenómenos naturales, aplicarlos en la utilización de espejos o lentes, justificar el fundamento físico de aparatos ópticos sencillos y montar algunos de ellos como la cámara oscura. Se valorará, asimismo, si se comprenden las repercusiones de la contaminación acústica y lumínica y la necesidad de contribuir a su solución.
5. Identificar las acciones de los agentes geológicos internos en el origen del relieve terrestre, así como en el proceso de formación de las rocas magmáticas y metamórficas.
Se busca comprobar que el alumnado tiene una concepción dinámica de la naturaleza y que es capaz de reconocer e interpretar en el campo o en imágenes algunas manifestaciones de la dinámica interna en el relieve, como la presencia de pliegues, fallas, cordilleras y volcanes. Se pretende también evaluar si entiende las transformaciones que pueden existir entre los distintos tipos de rocas endógenas en función de las características del ambiente geológico en el que se encuentran e identifica y asocia las características de las rocas endógenas más comunes con su proceso de formación.
6. Reconocer los riesgos asociados a fenómenos producidos por los procesos geológicos internos y valorar la importancia de su prevención y predicción.
Se valora la capacidad de interpretar en el campo, en fotografías o ilustraciones e imágenes de Internet, o a través de noticias, algunas manifestaciones de la dinámica interna como volcanes, terremotos, tsunamis, etc., relacionándolos con la energía de la Tierra. Asimismo, se han de conocer los principales riesgos geológicos asociados a estos fenómenos, las pautas de conducta que se deben seguir para minimizar las pérdidas de vidas humanas y las repercusiones en el medio natural y social, valorando la importancia de tener en cuenta estos fenómenos para disminuir el efecto de las catástrofes.
7. Interpretar los aspectos relacionados con las funciones vitales de los seres vivos a partir de distintas observaciones y experiencias realizadas con organismos sencillos, comprobando el efecto que tienen determinadas variables en los procesos de nutrición, relación y reproducción.
Este criterio trata de comprobar el avance de los alumnos en la comprensión de que la célula es la unidad de estructura y función de los seres vivos y que conocen las funciones vitales a partir de la teoría celular. Han de ser capaces de establecer diferencias entre la nutrición de seres autótrofos y heterótrofos, comprender las características de la función reproductora y los tipos de reproducción de animales y plantas, analizando ciclos vitales de diferentes organismos. También han de reconocer los órganos que intervienen en la función de relación de los seres vivos y en los principales sistemas de locomoción de los animales.
8. Interpretar los aspectos relacionados con las funciones vitales de los seres vivos a partir de distintas observaciones y experiencias realizadas con organismos sencillos, comprobando el efecto que tienen determinadas variables en los procesos de nutrición, relación y reproducción.
Se evalúa la capacidad de realizar experiencias sencillas con plantas y animales (tropismos, fotosíntesis, fermentaciones) para ver la incidencia que tienen variables como la luz, el oxígeno, la clorofila, el alimento, la temperatura, etc. en los procesos de fotosíntesis y de respiración, y obtener conclusiones sobre la gran importancia de ambos procesos para la vida. Han de saber enumerar los beneficios que aportan las plantas verdes al resto de los seres vivos y la relevancia del proceso de respiración como procedimiento para la obtención de energía.
9. Identificar los componentes de un ecosistema cercano, bióticos y abióticos, valorar su diversidad y representar las relaciones tróficas establecidas entre los seres vivos del mismo, así como conocer las principales características de los grandes biomas de la Tierra.
Se trata de conocer el nivel de comprensión del concepto de ecosistema a través del estudio de ecosistemas concretos, sabiendo determinar algunos rasgos abióticos (luz, humedad, temperatura, pH, rocas, topografía) y bióticos (animales y plantas más abundantes). Igualmente han de ser capaces de establecer algunos tipos de interacciones como son las relaciones alimenticias y valorar la diversidad del ecosistema y la importancia de su preservación.
10. Reconocer las diferentes adaptaciones de los seres vivos al medio ambiente, necesarias para sobrevivir y reproducirse.
Se debe saber identificar las adaptaciones específicas de los seres vivos tanto a los factores físico-químicos del medio ambiente (luz, temperatura, humedad, presión, corrientes, etc.) como a los biológicos (huída, ataque, defensa, reproducción, alimentación, etc.). También se deben conocer las diversas formas que adoptan las estructuras que conforman los organismos que los hacen eficaces en un determinado medio (situación de los órganos de los sentidos, estructura del sistema circulatorio, morfología de la hoja vegetal, etc.).
Tercer curso
Contenidos
Física y química
Bloque 1. Contenidos comunes.
Utilización de estrategias propias del trabajo científico, como el planteamiento de problemas y discusión de su interés, la formulación y puesta a prueba de hipótesis y la interpretación de los resultados.
Búsqueda y selección de información de carácter científico, utilizando las tecnologías de la información y comunicación y otras fuentes.
Interpretación de información de carácter científico y utilización de dicha información para formarse una opinión propia, expresarse con precisión y argumentar sobre problemas relacionados con la naturaleza.
Utilización correcta del lenguaje propio de las ciencias de la naturaleza en sus aplicaciones a la vida cotidiana.
Valoración de las aportaciones de las ciencias de la naturaleza para dar respuesta a las necesidades de los seres humanos y mejorar las condiciones de su existencia, así como para apreciar y disfrutar de la diversidad natural y cultural, participando en su conservación, protección y mejora.
Manejo correcto de los materiales, sustancias e instrumentos básicos de un laboratorio respetando las normas de seguridad y de protección ambiental.
Utilización de fuentes secundarias de información (libros, periódicos, revistas, videos.) para la realización de pequeñas investigaciones.
Bloque 2. Diversidad y estructura de la materia.
Los gases y la naturaleza corpuscular de la materia.
Contribución del estudio de los gases al conocimiento de la estructura de la materia. Revisión de las propiedades de los gases.
La presión atmosférica: diseño y realización de experiencias para ponerla de manifiesto.
Construcción del modelo cinético para explicar las propiedades de los gases.
Utilización del modelo para la interpretación y estudio experimental de las leyes de los gases: Boyle-Mariotte y Gay-Lussac. Aplicaciones.
Extrapolación del modelo cinético de los gases a otros estados de la materia.
Los materiales y la hipótesis atómico-molecular.
Revisión del concepto macroscópico de sustancia y su diferenciación del de mezcla.
Procedimientos experimentales para determinar si un material es una mezcla o una sustancia. Expresión de la composición de una mezcla de sustancias.
Mezclas en la vida cotidiana. Composición del aire y problemas de contaminación atmosférica.
Sustancias simples y compuestas. Distinción entre mezcla y sustancia compuesta.
Procedimientos experimentales para indagar si una sustancia es compuesta. Composición del agua y problemas de contaminación. Papel de algunas sustancias en el organismo humano.
La hipótesis atómico-molecular para explicar la diversidad de materiales (mezclas, sustancias simples y compuestas): introducción del concepto de elemento químico. Representación simbólica de los elementos y de las sustancias.
Abundancia de los elementos en la naturaleza. Importancia de alguno de ellos en el organismo humano.
Bloque 3. Estructura interna de las sustancias.
Propiedades eléctricas de la materia.
Importancia de la contribución del estudio de la electricidad al conocimiento de la estructura de la materia.
Interpretación de fenómenos eléctricos. Electrización por frotamiento. Carga eléctrica. Transmisión de la propiedad eléctrica. Diseño y construcción de instrumentos sencillos para el estudio de la interacción eléctrica.
Estudio de la corriente eléctrica: conceptos de intensidad y diferencia de potencial. Ley de Ohm. Análisis de los efectos de la corriente eléctrica. Manejo de aparatos que los pongan de manifiesto.
Valoración de las repercusiones de la electricidad en el desarrollo científico y tecnológico y en las condiciones de vida de los seres humanos.
Estructura del átomo.
Problemas que condujeron a concebir la existencia de una estructura interna en los átomos. Justificación y descripción de los primeros modelos atómicos. Modelos atómicos de Thomson y de Rutherford.
Caracterización de los isótopos. Importancia de las aplicaciones de las sustancias radiactivas y valoración de las repercusiones de su uso para los seres vivos y el medio ambiente.
Bloque 4. Cambios químicos y sus repercusiones.
Reacciones químicas y su importancia.
Importancia del estudio de las reacciones químicas. Conceptualización macroscópica de la reacción química como proceso de transformación de unas sustancias en otras. Realización experimental de algunos cambios químicos.
Explicación de las reacciones químicas mediante el modelo atómico-molecular. Interpretación de la conservación de la masa (ley de Lavoisier) y de la constancia de las proporciones en masa con que se combinan las sustancias en una reacción química (ley de Proust). Representación simbólica de una reacción química. Análisis del papel de las reacciones químicas en la evolución y desarrollo de la vida.
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