Orden ECI/2220/2007, de 12 de julio, por la que se establece el currículo y se regula la ordenación de la Educación secundaria obligatoria
Para poder evaluar el grado de consecución de los objetivos es necesario conocer el punto de partida. La evaluación inicial permitirá al profesorado construir nuevos conocimientos sobre los esquemas previos del alumnado. Dicha evaluación se puede efectuar aplicando diversos recursos, mediante actividades globalizadoras o individuales que permitan ajustar la programación y las estrategias didácticas más adecuadas. Es aconsejable este tipo de prospecciones al inicio de una unidad conceptual concreta. El profesor o profesora utilizará diversas técnicas de evaluación para apreciar el rendimiento de la actividad y del proceso seguido.
Una vez empezado el desarrollo de actividades, la observación sistemática de los procesos de trabajo y de investigación constituye la mejor fuente de información para la evaluación formativa. Esta evaluación continuada tiene que ser interactiva, es decir, el alumnado debe ser capaz de analizar su propia obra partiendo de los objetivos enunciados. Partiendo de dichos análisis será plenamente consciente de sus errores y aciertos y podrá mejorar su práctica. Al utilizar métodos auto-regulativos de evaluación se proporciona al alumnado herramientas para ser autónomo y tener iniciativa. Al mismo tiempo proporciona información al profesorado del desarrollo del proceso de aprendizaje permitiendo plantear las adecuaciones pertinentes.
Las estimaciones realizadas en la evaluación formativa pueden ser cuantitativas o cualitativas dependiendo del tipo de actividad. Estas estimaciones se recogerán en hojas de datos, matrices o registros correspondientes. En la concreción de esta evaluación formativa es útil la utilización de pautas y hojas de observación.
La observación continuada permite detectar las dificultades en el momento en que surgen para realizar las adecuaciones y adaptaciones oportunas, evitar dificultades y mejorar el aprendizaje.
Dentro de esta dinámica, consistente en integrar la evaluación formativa en las actividades de aprendizaje, es necesario crear registros que reflejen el trabajo del alumnado como miembro de un equipo cooperativo, valorando actitudes de cooperación, interés, responsabilidad, etc.
A su vez, será necesario fomentar la evaluación utilizando expresiones orales y escritas realizando análisis e interpretación de imágenes, opiniones personales respecto obras de arte, de diseño, televisivas, telemáticas, etc.
Para conseguir una dinámica que fomente los hábitos de evaluación continua del propio trabajo es necesario que el profesorado fije los criterios de evaluación y los niveles, escala o valores a tener en cuenta, siempre de acuerdo con los objetivos didácticos establecidos. El alumnado aprende a mirar, ver, observar y percibir apreciando los valores estéticos y culturales de las producciones artísticas contribuyendo especialmente a adquirir la competencia cultural y artística.
Informática
Durante las últimas décadas, se viene produciendo en la sociedad un profundo proceso de transformación caracterizado por la presencia de las tecnologías de la información y de la comunicación en la vida cotidiana. Estas tecnologías abarcan todo tipo de medios electrónicos que crean, almacenan, procesan y transmiten información en tiempo y cantidad hace unos años insospechados y que, además de expandir las posibilidades de comunicación, generan una nueva cultura y permiten el desarrollo de nuevas destrezas y formas de construcción del conocimiento que están en constante evolución en cuanto a técnicas y medios a su alcance se refiere.
La necesidad de educar en el uso de las tecnologías de la información durante la educación obligatoria incluye una doble vertiente. Por una parte, se trata de que los jóvenes adquieran los conocimientos básicos sobre las herramientas que facilitan su interacción con el entorno, así como los límites morales y legales que implica su utilización, y, por otra parte, que sean capaces de integrar los aprendizajes tecnológicos con los aprendizajes adquiridos en otras áreas del currículo, dándoles coherencia y mejorando la calidad de los mismos.
La informática puede ser entendida como el uso y aprovechamiento de las tecnologías de la información y la comunicación en cualquiera de las formas en que éstas se nos presentan. En este sentido, preparar a los alumnos para desenvolverse en un marco cambiante va más allá de una simple alfabetización digital centrada en el manejo de herramientas que previsiblemente quedarán obsoletas en corto plazo. Se hace imprescindible propiciar la adquisición de un conjunto imbricado de conocimientos, destrezas y aptitudes que permitan al sujeto utilizar las citadas tecnologías para continuar su aprendizaje a lo largo de la vida, adaptándose a las demandas de un mundo en permanente cambio. En este contexto, complementando la utilización instrumental de las aplicaciones informáticas en las diferentes materias curriculares, se ha considerado necesario que el alumnado de Educación secundaria obligatoria disponga en los tres primeros cursos de un tronco común de contenidos específicos, dentro de la materia de Tecnologías, que le permitan adquirir las competencias básicas y le aporten una visión global del estado actual y evolución previsible de estas tecnologías. En cuarto curso, aquéllos que lo deseen podrán cursar, con carácter opcional, esta materia que viene a complementar los conocimientos técnicos adquiridos previamente.
Las tecnologías de la información y la comunicación influyen positivamente en el rendimiento escolar si se hace un adecuado uso de ellas, porque proporcionan al alumnado una herramienta que le permite explorar todas las materias del currículo, consolidar sus conocimientos y simular fenómenos y situaciones nuevas que les ayudan a aprender a aprender. Su valor educativo está asociado no sólo a la posibilidad de almacenar y gestionar la información de maneras diversas y en diferentes soportes, sino también a la toma de decisiones que su uso acarrea, a la elaboración de proyectos y a la calidad de los aprendizajes; en resumen, a la producción de conocimiento.
Las utilidades de la informática requieren una mayor profundización en los aspectos técnicos y de interrelación entre herramientas que permitan la creación de contenidos complejos para su difusión, desde dispositivos diversos, en las denominadas comunidades virtuales. La adscripción a comunidades virtuales incluye la participación de los servicios referidos a administración electrónica, salud, formación, ocio y comercio electrónico.
Los contenidos de la materia se estructuran en bloques: un primer bloque, dedicado a los sistemas operativos y la seguridad informática, introduce al alumnado en el amplio campo de posibilidades que permiten los sistemas operativos que no necesitan instalación en el disco duro y la necesidad de adoptar medidas de seguridad activa y pasiva en Internet; un segundo bloque que abarca las herramientas para la elaboración de documentos; en el bloque Multimedia, se abordan los contenidos relacionados con el tratamiento de imagen, vídeo y sonido a partir de diferentes fuentes; el cuarto bloque se aproxima a la publicación y difusión de contenidos en la Web, incluyendo el diseño de presentaciones y un último bloque que profundiza en Internet y las redes sociales virtuales, los tipos de software y sus licencias y el acceso a los servicios electrónicos. Esta clasificación no debe entenderse como elementos separados, por lo que no implica necesariamente una forma de abordar los contenidos en el aula, sino como una disposición que ayuda a la comprensión del conjunto de conocimientos que se pretende conseguir desde un determinado enfoque pedagógico. En este sentido cabe señalar la necesidad de formar a los jóvenes en una actitud crítica ante el uso de las herramientas informáticas, para que distingan en qué nos ayudan y en qué nos limitan y poder, así, obrar en consecuencia.
Contribución de la materia a la adquisición de las competencias básicas
Esta materia contribuye de manera plena a la adquisición de la competencia referida a Tratamiento de la información y competencia digital, imprescindible para desenvolverse en un mundo que cambia, y nos cambia, empujado por el constante flujo de información generado y transmitido mediante unas tecnologías de la información cada vez más potentes y omnipresentes.
En la sociedad de la información, las tecnologías de la información y la comunicación ofrecen al sujeto la posibilidad de convertirse en creador y difusor de conocimiento a través de su comunicación con otros sujetos interconectados por medio de redes de información. La adaptación al ritmo evolutivo de la sociedad del conocimiento requiere que la educación obligatoria dote al alumno de una competencia en la que los conocimientos de índole más tecnológica se pongan al servicio de unas destrezas que le sirvan para acceder a la información allí donde se encuentre, utilizando una multiplicidad de dispositivos y siendo capaz de seleccionar los datos relevantes para ponerlos en relación con sus conocimientos previos, y generar así bloques de conocimiento más complejos. Los contenidos de la materia de Informática contribuyen en alto grado a la consecución de este componente de la competencia.
Sobre esta base se desarrolla la capacidad para integrar las informaciones, reelaborarlas y producir documentos susceptibles de comunicarse con los demás en diversos formatos y por diferentes medios, tanto físicos como telemáticos. Estas actividades implican el progresivo fortalecimiento del pensamiento crítico ante las producciones ajenas y propias, la utilización de la creatividad como ingrediente esencial en la elaboración de nuevos contenidos y el enriquecimiento de las destrezas comunicativas adaptadas a diferentes contextos. Incorporar a los comportamientos cotidianos el intercambio de contenidos será posible gracias a la adopción de una actitud positiva hacia la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación. Esa actitud abierta, favorecida por la adquisición de conductas tendentes a mantener entornos seguros, permitirá proyectar hacia el futuro los conocimientos adquiridos en la fase escolar. Dicha proyección fomentará la adopción crítica de los avances tecnológicos y las modificaciones sociales que éstos produzcan.
Desde este planteamiento, los conocimientos de tipo técnico se deben enfocar al desarrollo de destrezas y actitudes que posibiliten la localización e interpretación de la información para utilizarla y ampliar horizontes comunicándola a los otros y accediendo a la creciente oferta de servicios de la sociedad del conocimiento, de forma que se evite la exclusión de individuos y grupos. De esta forma se contribuirá de forma plena a la adquisición de la competencia, mientras que centrarse en el conocimiento exhaustivo de las herramientas no contribuiría sino a dificultar la adaptación a las innovaciones que dejarían obsoleto en un corto plazo los conocimientos adquiridos.
Además, la materia contribuye de manera parcial a la adquisición de la Competencia cultural y artística en cuanto que ésta incluye el acceso a las manifestaciones culturales y el desarrollo de la capacidad para expresarse mediante algunos códigos artísticos. Los contenidos referidos al acceso a la información, que incluye las manifestaciones de arte digital y la posibilidad de disponer de informaciones sobre obras artísticas no digitales inaccesibles físicamente, la captación de contenidos multimedia y la utilización de aplicaciones para su tratamiento, así como la creación de nuevos contenidos multimedia que integren informaciones manifestadas en diferentes lenguajes colaboran al enriquecimiento de la imaginación, la creatividad y la asunción de reglas no ajenas a convenciones compositivas y expresivas basadas en el conocimiento artístico.
La contribución a la adquisición de la Competencia social y ciudadana se centra en que, en tanto que aporta destrezas necesarias para la búsqueda, obtención, registro, interpretación y análisis requeridos para una correcta interpretación de los fenómenos sociales e históricos, permite acceder en tiempo real a las fuentes de información que conforman la visión de la actualidad. Se posibilita de este modo la adquisición de perspectivas múltiples que favorezcan la adquisición de una conciencia ciudadana comprometida en la mejora de su propia realidad social. La posibilidad de compartir ideas y opiniones a través de la participación en redes sociales, brinda unas posibilidades insospechadas para ampliar la capacidad de intervenir en la vida ciudadana, no siendo ajena a esta participación el acceso a servicios relacionados con la administración digital en sus diversas facetas.
La contribución a la adquisición de la competencia para Aprender a aprender está relacionada con el conocimiento de la forma de acceder e interactuar en entornos virtuales de aprendizaje, que capacita para la continuación autónoma del aprendizaje una vez finalizada la escolaridad obligatoria. En este empeño contribuye decisivamente la capacidad desarrollada por la materia para obtener información, transformarla en conocimiento propio y comunicar lo aprendido poniéndolo en común con los demás.
Contribuye de manera importante en la adquisición de la competencia en Comunicación lingüística, especialmente en los aspectos de la misma relacionados con el lenguaje escrito y las lenguas extranjeras. Desenvolverse ante fuentes de información y situaciones comunicativas diversas permite consolidar las destrezas lectoras, a la vez que la utilización de aplicaciones de procesamiento de texto posibilita la composición de textos con diferentes finalidades comunicativas. La interacción en lenguas extranjeras colaborará a la consecución de un uso funcional de las mismas.
Contribuye de manera parcial a la adquisición de la Competencia matemática, aportando la destreza en el uso de aplicaciones de hoja de cálculo que permiten utilizar técnicas productivas para calcular, representar e interpretar datos matemáticos y su aplicación a la resolución de problemas. Por otra parte, la utilización de aplicaciones interactivas en modo local o remoto, permitirá la formulación y comprobación de hipótesis acerca de las modificaciones producidas por la modificación de datos en escenarios diversos.
A la adquisición de la competencia en el Conocimiento y la interacción con el mundo físico, se contribuye en tanto que proporciona destrezas para la obtención de información cualitativa y cuantitativa que acepte la resolución de problemas sobre el espacio físico. La posibilidad de interactuar con aplicaciones de simulación que permitan observar procesos, cuya reproducción resulte especialmente dificultosa o peligrosa, colabora igualmente a una mejor comprensión de los fenómenos físicos.
Por último, contribuye a la competencia de Autonomía e iniciativa personal en la medida en que un entorno tecnológico cambiante exige una constante adaptación. La aparición de nuevos dispositivos y aplicaciones asociadas, los nuevos campos de conocimiento, la variabilidad de los entornos y oportunidades de comunicación exigen la reformulación de las estrategias y la adopción de nuevos puntos de vista que posibiliten resolución de situaciones progresivamente más complejas y multifacéticas.
Objetivos
La enseñanza de la Informática en esta etapa tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Utilizar los servicios telemáticos adecuados para responder a necesidades relacionadas, entre otros aspectos, con la formación, el ocio, la inserción laboral, la administración, la salud o el comercio, valorando en qué medida cubren dichas necesidades y si lo hacen de forma apropiada.
2. Buscar y seleccionar recursos disponibles en la red para incorporarlos a sus propias producciones, valorando la importancia del respeto de la propiedad intelectual y la conveniencia de recurrir a fuentes que autoricen expresamente su utilización.
3. Conocer y utilizar las herramientas para integrarse en redes sociales, aportando sus competencias al crecimiento de las mismas y adoptando las actitudes de respeto, participación, esfuerzo y colaboración que posibiliten la creación de producciones colectivas.
4. Utilizar periféricos para capturar y digitalizar imágenes, textos y sonidos y manejar las funcionalidades principales de los programas de tratamiento digital de la imagen fija, el sonido y la imagen en movimiento y su integración para crear pequeñas producciones multimedia con finalidad expresiva, comunicativa o ilustrativa.
5. Integrar la información textual, numérica y gráfica para construir y expresar unidades complejas de conocimiento en forma de documentos informáticos y presentaciones electrónicas, aplicándolas en modo local, para apoyar un discurso, o en modo remoto, como síntesis o guión que facilite la difusión de unidades de conocimiento elaboradas.
6. Integrar la información textual, numérica y gráfica obtenida de cualquier fuente para elaborar contenidos propios y publicarlos en la Web, utilizando medios que posibiliten la interacción y formatos que faciliten la inclusión de elementos multimedia decidiendo la forma en la que se ponen a disposición del resto de usuarios.
7. Conocer y valorar el sentido y la repercusión social de las diversas alternativas existentes para compartir los contenidos publicados en la Web con criterios de seguridad que posibiliten la protección de datos y del individuo y aplicarlos cuando se difundan las producciones propias.
8. Conocer los paquetes de aplicaciones en red, los sistemas de almacenamiento remotos y los posibles sistemas operativos en Internet que faciliten su movilidad y la independencia de un equipamiento localizado espacialmente.
Contenidos
Bloque 1. Sistemas operativos y seguridad informática.
Creación de redes locales: configuración de dispositivos físicos para la interconexión de equipos informáticos.
Creación de grupos de usuarios, adjudicación de permisos, y puesta a disposición de contenidos y recursos para su uso en redes locales bajo diferentes sistemas operativos.
Seguridad en Internet. El correo masivo y la protección frente a diferentes tipos de programas, documentos o mensajes susceptibles de causar daños. Medidas de seguridad.
Conexiones inalámbricas e intercambios de información entre dispositivos móviles.
Bloque 2. Herramientas para la elaboración de documentos.
Empleo de las herramientas de procesadores de texto para el diseño de documentos con contenidos textuales, numéricos, gráficos e hipervínculos, dando formato y usando tablas, tabulaciones y resto de herramientas de edición para presentar y maquetar un documento.
Elaboración de presentaciones integrando información escrita, gráfica y empleo de hipervínculos que enlacen las mismas a otros documentos y a la red.
Uso de hojas de cálculo para la elaboración de documentos incluyendo contenidos textuales, numéricos y operaciones con funciones. Representación e interpretación de gráficos. Uso de herramientas de edición y formato para la mejora y presentación de documentos.
Diseño y creación de bases de datos. Relaciones entre tablas, formularios, consultas e informes.
Interacción de la información entre distintos programas: procesador de texto, hoja de cálculo, base de datos y presentaciones. Herramientas de diseño para la creación de documentos web a partir de los mismos.
Bloque 3. Multimedia.
Adquisición de imagen fija mediante periféricos de entrada.
Tratamiento básico de la imagen digital: los formatos básicos y su aplicación, modificación de tamaño de las imágenes y selección de fragmentos, creación de dibujos sencillos, alteración de los parámetros de las fotografías digitales: saturación, luminosidad y brillo.
Captura de sonido y vídeo a partir de diferentes fuentes. Edición y montaje de audio y vídeo para la creación de contenidos multimedia.
Las redes de intercambio como fuente de recursos multimedia. Respeto a los derechos que amparan las producciones ajenas.
Bloque 4. Publicación y difusión de contenidos.
Conocimiento y aplicación de la terminología y procedimientos del manejo de estructuras hipertextuales. Integración y organización de elementos textuales, numéricos, sonoros y gráficos.
Creación y diseño de páginas web. Realización de presentaciones para transmitir información en Internet. Publicación en la Web.
Estándares de publicación.
Criterios de diseño para facilitar la accesibilidad de la información.
Bloque 5. Internet y redes sociales.
Acceso e interpretación de la información. Servicios de administración y comercio electrónico, recursos y plataformas de formación a distancia, canales de distribución de contenidos multimedia.
Influencia del uso de Internet en la transformación del entorno social. Comunidades virtuales, globalización, intercambios económicos, ocio, seguridad, empleo y salud.
Actitud positiva hacia las innovaciones en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación y hacia su aplicación para satisfacer necesidades personales y grupales.
La propiedad y la distribución del software y la información: software libre y software privativo, tipos de licencias de uso y distribución.
La ingeniería social y la seguridad: estrategias para el reconocimiento del fraude, desarrollo de actitudes de protección activa ante los intentos de fraude.
Adquisición de hábitos orientados a la protección de la intimidad y la seguridad personal en la interacción en entornos virtuales: acceso a servicios de ocio.
Acceso, descarga e intercambio de programas e información. Diferentes modalidades de intercambio.
Criterios de evaluación
1. Instalar y configurar aplicaciones y desarrollar técnicas que permitan asegurar sistemas informáticos interconectados.
Se valora con este criterio la capacidad de localizar, descargar e instalar aplicaciones que prevengan el tráfico no autorizado en redes sobre diversos sistemas operativos. A su vez, se trata de identificar elementos o componentes de mensajes que permitan catalogarlos como falsos o fraudulentos, adoptar actitudes de protección pasiva, mediante la instalación y configuración de aplicaciones de filtrado y eliminación de correo basura, y de protección activa, evitando colaborar en la difusión de mensajes de este tipo.
2. Interconectar dispositivos móviles e inalámbricos o cableados para intercambiar información y datos.
Se pretende evaluar la capacidad de crear redes que permitan comunicarse a diferentes dispositivos fijos o móviles, utilizando todas sus funcionalidades e integrándolos en redes ya existentes. También se trata de conocer los distintos protocolos de comunicación y los sistemas de seguridad asociados, aplicando el más adecuado a cada tipo de situación o combinación de dispositivos.
3. Realizar y manejar con soltura documentos de texto, presentaciones, hojas de cálculo y bases de datos.
Con este criterio se pretende valorar el grado de conocimientos que el alumno tiene de estas aplicaciones y su capacidad para interrelacionarlas elaborando documentos de mayor complejidad.
4. Obtener imágenes fotográficas, aplicar técnicas de edición digital a las mismas y diferenciarlas de otras imágenes generadas por ordenador.
Este criterio pretende valorar la capacidad de diferenciar las imágenes vectoriales de las imágenes de mapa de bits. Se centra en la captación de fotografías en formato digital y su almacenamiento y edición para modificar características de las imágenes tales como el formato, resolución, encuadre, luminosidad, equilibrio de color y efectos de composición.
5. Capturar, editar y montar fragmentos de vídeo con audio.
Los alumnos han de ser capaces de instalar y utilizar dispositivos externos que permitan la captura, gestión y almacenamiento de vídeo y audio. Se aplicarán las técnicas básicas para editar cualquier tipo de fuente sonora: locución, sonido ambiental o fragmentos musicales, así como las técnicas básicas de edición no lineal de vídeo para componer mensajes audiovisuales que integren las imágenes capturadas y las fuentes sonoras.
6. Diseñar y elaborar presentaciones destinadas a apoyar el discurso verbal en la exposición de ideas y proyectos.
Se pretende evaluar la capacidad de estructurar mensajes complejos con la finalidad de exponerlos públicamente, utilizando como recurso las presentaciones electrónicas. Se valorará la correcta selección e integración de elementos multimedia en consonancia con el contenido del mensaje, así como la corrección técnica del producto final y su contribución al discurso verbal.
7. Desarrollar contenidos para la red aplicando estándares de accesibilidad en la publicación de la información.
Se pretende que los alumnos utilicen aplicaciones específicas para crear y publicar sitios web, incorporando recursos multimedia, aplicando los estándares establecidos por los organismos internacionales, aplicando a sus producciones las recomendaciones de accesibilidad y valorando la importancia de la presencia en la Web para la difusión de todo tipo de iniciativas personales y grupales.
8. Participar activamente en redes sociales virtuales como emisores y receptores de información e iniciativas comunes.
Este criterio se centra en la localización en Internet de servicios que posibiliten la publicación de contenidos, utilizándolos para la creación de diarios o páginas personales o grupales, la suscripción a grupos relacionados con sus intereses y la participación activa en los mismos. Se valorará la adquisición de hábitos relacionados con el mantenimiento sistemático de la información publicada y la incorporación de nuevos recursos y servicios. En el ámbito de las redes virtuales se ha de ser capaz de acceder y manejar entornos de aprendizaje a distancia y búsqueda de empleo.
9. Identificar los modelos de distribución de software y contenidos. Adoptar actitudes coherentes con los mismos.
Se trata de evaluar la capacidad para optar entre aplicaciones con funcionalidades similares cuando se necesite incorporarlas al sistema, teniendo en cuenta las particularidades de los diferentes modelos de distribución de software. Se incorporará el respeto a dichas particularidades y su actitud a la hora de utilizar y compartir las aplicaciones y los contenidos generados con las mismas. Asimismo, se aplicará también al intercambio de contenidos de producción ajena el respeto a los derechos de terceros.
Orientaciones metodológicas y para la evaluación
Orientaciones metodológicas
Existen diferencias importantes entre enseñar informática preparar al alumnado para la explotación de las herramientas informáticas básicas y los medios electrónicos destinados a crear, almacenar, procesar y transmitir información-e integrar las tecnologías de la información y la comunicación en el aprendizaje curricular de las diferentes materias desarrollar las competencias necesarias para transformar dicha información en conocimiento mediante la valoración critica y reflexiva y el reconocimiento de la importancia del contraste de dicha información en la sociedad actual.
A pesar de ello, concurren puntos de encuentro entre ambos planteamientos, que en buena parte corresponde al profesorado de Informática desarrollarlos. El alumnado debe aprender a utilizar los medios informáticos y sus lenguajes específicos para aplicarlos como instrumento de aprendizaje en problemas propios de las disciplinas escolares, eligiendo en cada caso los adecuados según sus objetivos.
Los alumnos llegan a la Informática con los conocimientos adquiridos en cursos anteriores en la materia de Tecnologías y con los que hayan podido adquirir fuera del contexto escolar, que será necesario sistematizar e incorporar al bagaje escolar, ampliando sus posibilidades de reflexión y análisis acerca de la utilidad de la materia, incrementando la complejidad de los procesos y posibilitando nuevas aplicaciones. Avanzar en el logro de un alto grado de competencia en el uso de los recursos informáticos aplicable a situaciones problemáticas del entorno y al desarrollo de las competencias básicas exige, por otra parte, un sistema de trabajo capaz de combinar los fundamentos teóricos imprescindibles con el necesario tratamiento práctico de los contenidos desarrollados.
Por ello, el profesorado debe realizar una introducción a la materia desde el refuerzo de los contenidos relativos a los diversos sistemas operativos, que amplíe los campos de conocimiento y prepare a los alumnos para la adquisición de nuevas herramientas, a la vez que afianza las trabajadas con anterioridad en otros contextos. En el bloque de herramientas para la elaboración de documentos es donde el alumno debe alcanzar los conocimientos necesarios para realizar de forma autónoma y con estilo propio diferentes documentos empleando procesadores de texto, hojas de cálculo, programas de presentaciones y bases de datos, de forma que sea capaz de integrar toda la información en un único producto final empleando las distintas herramientas y facilitando la presentación de información vinculada a otras materias. Con la realización de actividades elementales y el manejo individual de distintos programas, el alumno podrá elaborar documentos finales complejos integrando los conocimientos adquiridos en las distintas aplicaciones.
Educar en el uso de las tecnologías de la información de forma que los jóvenes no sólo adquieran conocimientos básicos sobre las herramientas de los distintos entornos, sino también capacidad crítica respecto a los límites morales y legales que implica su utilización, exige tener presente este principio en todas y cada una de las actividades de aprendizaje que se propongan al alumnado, ayudando a desarrollar una actitud crítica y responsable sobre el uso de los medios digitales, tanto en el ámbito personal como social.
Para dinamizar el aprendizaje y el uso de herramientas informáticas que permitan alcanzar al alumnado una plena adquisición de la competencia en Tratamiento de la información y competencia digital, más allá de una simple alfabetización digital, conviene simular fenómenos y situaciones nuevas que les ayuden, de una manera guiada, a aprender y desarrollar capacidades de toma de decisiones para seleccionar y mejorar la información de forma que se potencie el conocimiento. Es importante que el alumnado pueda integrar las informaciones, reelaborarlas y producir documentos susceptibles de ser comunicados, con diversos formatos y por diferentes medios tanto físicos como telemáticos. Por ejemplo, el conocimiento de diversas herramientas informáticas, así como distintos tipos de periféricos facilita el proceso de creación y diseño de diversos archivos mediante aplicaciones de tratamiento de imagen, video y sonido a partir de diferentes fuentes, produciendo materiales informáticos cada vez más complejos.
Cuando el alumno ha adquirido los conocimientos anteriores está preparado para comenzar a emplear herramientas que facilitan el diseño de páginas web y difundir contenidos en la Red. En este proceso creativo se debe integrar información textual y multimedia. Es muy importante dotar al alumnado de las normas básicas del diseño aprobadas internacionalmente para facilitar la accesibilidad de la información.
Conviene manejar con soltura servicios de administración y comercio electrónico con capacidad de interpretación a través de Internet, empleando diversas modalidades de intercambio de información. El docente debe fomentar una actitud positiva hacia las innovaciones en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación y hacia las diferentes aplicaciones para satisfacer necesidades personales y grupales. Así, los alumnos y las alumnas adquieren también hábitos orientados a la protección de la intimidad y la seguridad personal.
Conseguir destrezas para la búsqueda, obtención, registro, interpretación y análisis requeridos para una adecuada interpretación de los fenómenos sociales e históricos, accediendo a las fuentes de información que conforman la visión de la actualidad, además de contribuir a la adquisición de la competencia social y ciudadana, posibilitan la localización e interpretación de la información para utilizarla y ampliar horizontes comunicándola a los otros y accediendo a la creciente oferta de servicios de la sociedad. Los conocimientos de tipo técnico se deben enfocar al desarrollo de destrezas y actitudes en esta dirección.
Las dificultades didácticas que aparecen en los procesos de enseñanza de la Informática no surgen de obstáculos sociales, psicológicos o relacionados con destrezas lingüísticas, como pudiese ocurrir con otras materias. Su estudio presenta problemas referidos a la terminología, los conceptos y la habilidad operativa de los alumnos y la solución pasa por adoptar métodos deductivos de enseñanza, que estimulen el razonamiento y preparen al alumnado en el aspecto práctico de la disciplina.
La didáctica de la informática está relacionada con el desarrollo de los procesos de resolución de problemas a través del ordenador. Es conveniente que los alumnos practiquen la exploración, el ensayo-error sistemático o el planteamiento de hipótesis a través de actividades creativas y que despierten su curiosidad, aprendiendo a correr riesgos y desafíos por medio de trabajos que ellos mismos produzcan. Además de fomentar la autonomía e iniciativa personal, al planificar estrategias y asumir retos se contribuye a convivir con la incertidumbre, controlando al mismo tiempo los procesos de toma de decisiones. También, las técnicas heurísticas que se desarrollan constituyen modelos generales de tratamiento de la información y de razonamiento y consolidan la adquisición de destrezas involucradas en la competencia para aprender a aprender tales como la autonomía, la perseverancia, la sistematización, la reflexión crítica y la habilidad para comunicar con eficacia los resultados del propio trabajo.
Existe un cierto consenso social en suponer que el empleo de los recursos tecnológicos deja en los alumnos un residuo cognitivo de conocimiento informático, pero esta hipótesis no está suficientemente evaluada y es difícilmente sustentable desde la práctica docente. En otras materias, son pocas las situaciones escolares que implican conocimientos relevantes para la Informática y tampoco es fácil para un profesor captar los eventuales aprendizajes estrictamente relacionados con su disciplina que puedan producirse por la interacción alumno-ordenador. El profesorado de informática debe ser consciente de que es el responsable de que el alumnado aprenda la disciplina bajo un enfoque no reducido al uso instrumental de las herramientas informáticas, sino desde un punto de vista más amplio que permita una utilización responsable que refuerce su utilidad en otros campos del conocimiento, incrementando las posibilidades comunicativas y de interacción y añadiendo un factor de inmediatez a los intercambios. El trabajo práctico con materiales, posibilita el aprendizaje de técnicas relacionadas con el «saber hacer» y aporta un valor funcional aplicable a los diferentes contenidos curriculares, en especial con lo referido a la calidad de los resultados.
La metodología en el aula de Informáticas es fundamentalmente individualizada pero los trabajos en gran grupo y en pequeño grupo posibilitan puestas en común, reflexiones sobre los procedimientos ajenos y, en consecuencia, el cuestionamiento de los propios métodos de trabajo integrando y trascendiendo diversos aspectos del aprendizaje. El docente debe guiar a los alumnos para que puedan discriminar, en función de sus propios intereses, las posibilidades que ofrece la informática, potenciando su capacidad de adquirir nuevos conocimientos y desarrollar mecanismos para comunicar lo aprendido.
Orientaciones para la evaluación
Evaluar el aprendizaje de los alumnos significa conocer en qué medida, con qué grado de estructuración y elaboración se han adquirido contenidos, destrezas y actitudes, previstas en los objetivos de la materia. Al estar formulados en términos de capacidades, no son directa ni unívocamente evaluables, por lo que tienen que ser transformados en otros referentes de evaluación que den la medida del grado de aprendizaje que se espera conseguir. Los criterios de evaluación sirven de referencia para valorar en qué medida se han producido los aprendizajes que se consideran especialmente relevantes para la adquisición de las capacidades recogidas en los objetivos. Los criterios son además el elemento que aúna objetivos y contenidos y en donde se observa con mayor claridad la contribución de la materia al logro de las competencias básicas, ya que se refieren a conductas observables que permiten comprobar si se han adquirido los aprendizajes que se consideran imprescindibles, y en qué grado.
En este sentido, la evaluación de la materia informática debe valorar la labor de cada alumno en el desarrollo de documentos realizados, el uso de las distintas herramientas, así como la integración de diversos tipos de información dentro de los documentos diseñados.
La observación sistemática por parte del profesor de cómo interacciona el alumno con diversos sistemas informáticos, analizando los materiales creados mediante diversas aplicaciones informáticas, da una medida de lo que debe ser objeto de evaluación. A ello contribuye asimismo el seguimiento directo de la actitud responsable en la selección y elaboración de la información mediante las herramientas informáticas adecuadas a cada finalidad.
En la creación de contenidos que integran información tanto textual como multimedia, incluyendo la utilización de los periféricos necesarios, se evalúa el uso de reglas y convenciones compositivas y expresivas, además de las propias debidas a la imaginación y creatividad del alumnado.
Las actividades de evaluación en las que el alumno desarrolla las destrezas necesarias para interpretar fenómenos sociales mediante los resultados obtenidos en la realización de búsqueda, obtención, registro e interpretación de la información, además de favorecer una conciencia cívica comprometida con la propia sociedad, permiten realizar el seguimiento de los procesos y por lo tanto de los progresos y dificultades del aprendizaje en relación con los objetivos buscados. Para este tipo de actividades es útil explotar las posibilidades que ofrece la red, ya que permiten analizar la forma de acceder a la información y de interactuar en los entornos virtuales de aprendizaje, valorar cómo los alumnos se desenvuelven ante fuentes de información y situaciones comunicativas diversas y manejan diferentes aplicaciones para la realización de sus documentos informáticos.
Las actividades abiertas, que integren el uso de información textual, numérica y gráfica, aplicadas en general a la resolución de una situación concreta, por ejemplo la referida a un problema del entorno físico, permiten evaluar las destrezas adquiridas en la obtención de información cualitativa y cuantitativa, la interpretación de los datos disponibles, la interacción con aplicaciones de simulación, la valoración de la repercusión social de las alternativas existentes y, en general, la adaptación del alumno a nuevos dispositivos y sus aplicaciones asociadas.
Como instrumentos de evaluación se pueden utilizar pruebas objetivas, pero no debe ser ni la única ni la principal herramienta en este proceso. La participación en clase, el trabajo individual y en equipo, las habilidades técnicas empleadas y, sobre todo, las posibilidades que presta al docente la observación sistemática de cómo se enfrentan a las actividades de enseñanza-aprendizaje, son la fuente fundamental de información acerca de la situación en la que se encuentran sus alumnos.
Señalar por último que la evaluación debe permitir al profesor, además de evaluar los aprendizajes de sus alumnos, valorar todos los factores que intervienen en la enseñanza de la Informática, como la adecuación de los objetivos, actividades, tareas, procedimientos y recursos utilizados, las dificultades encontradas, sus posibles causas, de las estrategias que debe desarrollar para superarlas y de los apoyos que necesita. Es decir, evaluar el proceso de enseñanza para ajustarlo en función de los procesos y de los resultados. La evaluación, por tanto, se centrará en estos elementos porque evaluar y enseñar son procesos indisociables.
Latín
La materia de Latín, opcional en cuarto curso, supone un acercamiento específico a la lengua y la cultura de Roma. Su estudio se ofrece a partir de contenidos lingüísticos y culturales, complementarios entre sí y unidos por su carácter de aportaciones sustanciales de lo que se conoce como herencia clásica. Esa cualidad de aportación y pervivencia en la sociedad actual ha de guiar su presentación y dar sentido a su estudio.
La materia persigue dos objetivos primordiales: iniciar un estudio básico de la lengua que está en el origen del amplio grupo de las lenguas romances y conocer los aspectos más relevantes de la sociedad y la cultura romanas para poder relacionarlos con los del mundo actual. El primer objetivo ayuda a mejorar el conocimiento y uso de la propia lengua como instrumento primordial de aprendizaje y comunicación; el segundo aporta una interpretación más ponderada de la sociedad actual. Ambos colaboran eficazmente en la adquisición de capacidades básicas y contribuyen al logro de los objetivos de esta etapa.
Los contenidos propiamente lingüísticos ocupan una gran parte de la materia, por considerar que la lengua latina es la más importante aportación del mundo clásico a la civilización occidental; por evolución o por influencia léxica el latín está presente en las lenguas que utilizamos o en las que son objeto de aprendizaje para los alumnos y alumnas.
El estudio del sistema de la lengua latina como modelo de lengua flexiva permite, a través de la comparación, una reflexión profunda sobre los elementos formales y los mecanismos sintácticos de las lenguas de uso del alumnado. El conocimiento, siquiera básico, del latín hace posible entender las lenguas de origen romance como el resultado concreto de una evolución y apreciar en qué medida su estructura y su léxico están en deuda con la lengua de la que proceden. Por su parte, la práctica de la traducción constituye una experiencia de investigación que utiliza la lógica del pensamiento, favorece la memoria y potencia los hábitos de disciplina en el estudio, con lo que se razona mejor y se aprende a aprender.
El estudio de la historia y evolución de la lengua latina y de la formación de las palabras dota al alumnado de los conocimientos necesarios para entender la evolución lingüística, determinar los procesos de cambio fonético y semántico e ilustrar los procedimientos que actúan en la formación del léxico.
La materia también aborda el conocimiento del marco geográfico e histórico y de los aspectos más relevantes de la sociedad romana, desde la que se han transmitido modos de vida, instituciones o creaciones literarias, técnicas y artísticas que están en la base de la configuración y del progreso de Europa. Ese conocimiento supone un referente necesario en el que rastrear los antecedentes históricos de la organización social o la delimitación de los derechos del individuo. La cultura que ha modelado nuestro presente e impregna buena parte de nuestros cánones estéticos es también transmisora de valores universales, que entroncan nuestra herencia cultural con las raíces del mundo clásico. En este sentido, la lectura de textos literarios ayuda a observar cómo temas y tópicos de la cultura grecolatina se han transmitido hasta hoy y siguen impregnando nuestros escritos.
De acuerdo con este planteamiento, los contenidos de la materia se distribuyen en cuatro bloques. Los tres primeros, El sistema de la lengua latina, La historia y evolución de la lengua latina y La formación de las palabras, ponen el acento en contenidos propiamente lingüísticos y se interrelacionan, contribuyendo no sólo a un conocimiento de la lengua latina sino a un uso más preciso de la propia lengua y al adecuado entendimiento de la terminología culta, científica y técnica. El bloque 4, Otras vías de transmisión del mundo clásico, trata los aspectos más relevantes de la sociedad romana y pone el acento en la pervivencia del mundo clásico que ofrece el mundo contemporáneo, en el análisis comparativo de sus correspondientes antecedentes clásicos y en la valoración crítica de los aspectos de continuidad, evolución y cambio.
La distribución de los contenidos en estos cuatro bloques, a la vez que implica un tratamiento específico de los mismos, obliga a situarlos en un contexto general en el que los diversos elementos encuentren una explicación relacionada y coherente.
En el adecuado tratamiento de los contenidos y en la correcta prelación de los objetivos reside la doble virtualidad de la materia, que ha de aportar aquellos conocimientos básicos sobre la lengua latina y la cultura romana que sean funcionales y útiles en diversos contextos de aprendizaje, desarrollo personal y social, y a la vez ha de sentar las bases suficientes para la continuación, en su caso, de estudios relacionados con las humanidades y las ciencias sociales. Así, a través de sus contenidos y de la consecución de sus propios objetivos, la materia de Latín ha de servir a todos los alumnos que la cursen para conseguir en un grado satisfactorio las capacidades y competencias que en la etapa se proponen.
Contribución de la materia a la adquisición de las competencias básicas
A partir de los elementos más significativos de su currículo, la materia de Latín contribuye de modo directo a la adquisición de la competencia en Comunicación lingüística.
Desde todos sus contenidos se contribuye a la lectura comprensiva de textos diversos y a la expresión oral y escrita como medios indispensables para cualquier aprendizaje de calidad. El conocimiento de la estructura de la lengua latina hace posible una comprensión profunda de la gramática funcional de las lenguas europeas de origen romance y de otras que comparten con el latín el carácter flexivo, o han recibido una aportación léxica importante de la lengua latina. La interpretación de los elementos morfosintácticos y de vocabulario, así como la práctica de la traducción y de la retroversión, suponen la adquisición de la habilidad para recoger y procesar la información dada y utilizarla apropiadamente.
El conocimiento de los procedimientos para la formación de las palabras y los fenómenos de evolución fonética colabora eficazmente a la ampliación del vocabulario básico y potencia la habilidad para utilizar el lenguaje como instrumento de comunicación. El conocimiento de las etimologías grecolatinas proporciona la comprensión e incorporación de un vocabulario culto y explica el vocabulario específico de términos científicos y técnicos.
A partir del conocimiento de la historia y evolución de la lengua latina se fomenta el ser consciente de la variabilidad de las lenguas a través del tiempo y de los diferentes ámbitos geográficos y sociales, así como de la comunicación intercultural que su contacto supone. Ese conocimiento fomenta igualmente el interés y el respeto por todas las lenguas, incluyendo las antiguas y las minoritarias, y el rechazo de los estereotipos basados en diferencias culturales y lingüísticas.
La contribución de la materia a la Competencia cultural y artística se logra mediante el conocimiento del importante patrimonio arqueológico y artístico romano en nuestro país y en Europa, que potencia el aprecio y disfrute del arte como producto de la creación humana y como testimonio de la historia, a la vez que fomenta el interés por la conservación de ese patrimonio. Asimismo, proporciona referencias para hacer una valoración crítica de creaciones artísticas posteriores inspiradas en la cultura y la mitología grecolatinas, o de los mensajes difundidos por los medios de comunicación que, en muchos casos, toman su base icónica del repertorio clásico. A su vez, con el conocimiento del mundo clásico y su pervivencia se favorece la interpretación de la literatura posterior, en la que perduran temas, arquetipos, mitos y tópicos, a la vez que se desarrolla el interés por la lectura, la valoración del carácter estético de los textos y el amor por la literatura.
La contribución a la Competencia social y ciudadana se establece desde el conocimiento de las instituciones y el modo de vida de los romanos como referente histórico de organización social, participación de los ciudadanos en la vida pública y delimitación de los derechos y deberes de los individuos y de las colectividades, en el ámbito y el entorno de una Europa diversa, unida en el pasado por la lengua latina. Paralelamente, el conocimiento de las desigualdades existentes en esa sociedad favorece una reacción crítica ante la discriminación por la pertenencia a un grupo social o étnico determinado, o por la diferencia de sexos. Se fomenta así en el alumnado una actitud de valoración positiva de la participación ciudadana, la negociación y la aplicación de normas iguales para todos como instrumentos válidos en la resolución de conflictos.
Desde esta materia se contribuye a la competencia en el Tratamiento de la información y competencia digital ya que una parte de la materia requiere de la búsqueda, selección y tratamiento de la información. Además, las actividades relativas a la recogida, selección y análisis de la información, la aplicación de técnicas de síntesis, la identificación de palabras clave y la distinción entre ideas principales y secundarias aportan instrumentos básicos para la adquisición de esta competencia, tan relacionada con destrezas para la continua formación personal. Por otra parte, en aquella medida en que se utilicen las tecnologías de la información y la comunicación como un instrumento que universaliza la información y como una herramienta para la comunicación del conocimiento adquirido, se colaborará en la adquisición de la competencia digital.
El estudio de la lengua latina contribuye a la competencia para Aprender a aprender, en la medida en que propicia la disposición y la habilidad para organizar el aprendizaje, favorece las destrezas de autonomía, disciplina y reflexión, ejercita la recuperación de datos mediante la memorización y sitúa el proceso formativo en un contexto de rigor lógico.
La materia contribuye a la Autonomía e iniciativa personal en la medida en que se utilizan procedimientos que exigen planificar, evaluar distintas posibilidades y tomar decisiones. El trabajo cooperativo y la puesta en común de los resultados implica valorar las aportaciones de otros compañeros, aceptar posibles errores, comprender la forma de corregirlos y no rendirse ante un resultado inadecuado. En definitiva, aporta posibilidades de mejora y fomenta el afán de superación.
Objetivos
La enseñanza del Latín en esta etapa tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Identificar y relacionar elementos morfológicos, sintácticos y léxicos de la lengua latina que permitan el análisis y la traducción de textos sencillos.
2. Desarrollar los hábitos de organización, trabajo y disciplina en el estudio, a partir de los mecanismos de estructuración mental que implica el proceso de análisis y traducción de textos latinos.
3. Mejorar la lectura comprensiva y la expresión oral y escrita mediante el conocimiento del vocabulario y las estructuras gramaticales latinas.
4. Conocer el origen y evolución de las lenguas romances para valorar los rasgos comunes y la diversidad lingüística como muestra de la riqueza cultural de los pueblos de Europa.
5. Utilizar las reglas fundamentales de evolución fonética del latín a las lenguas romances e identificar palabras patrimoniales, cultismos y expresiones latinas en diferentes contextos lingüísticos.
6. Entender el significado del léxico común de origen grecolatino de la propia lengua y comprender vocabulario culto, científico y técnico a partir de sus componentes etimológicos.
7. Reflexionar sobre los elementos formales y las estructuras lingüísticas de las lenguas romances conocidas por el alumno, a través de la comparación con el latín, modelo de lengua flexiva.
8. Conocer los aspectos relevantes de la cultura y la civilización romanas, utilizando diversas fuentes de información y diferentes soportes, para identificar y valorar su pervivencia en nuestro patrimonio cultural, artístico e institucional.
Contenidos
Bloque 1. El sistema de la lengua latina.
El abecedario y la pronunciación del latín. Lectura de textos en latín y reconocimiento de términos transparentes. Valoración del alfabeto latino como principal instrumento de creación, comunicación y transmisión de la cultura clásica y occidental.
El latín como lengua flexiva. Los casos y sus principales valores sintácticos. Reconocimiento de las diferencias y similitudes básicas entre la estructura de la lengua latina y la de la lengua castellana y, en su caso, otras lenguas romances. Interés por el latín y aprecio por el enriquecimiento que su estudio supone.
Clases de palabras. La flexión nominal, pronominal y verbal. Reconocimiento de las categorías gramaticales de la flexión latina y comparación con los elementos flexivos de las lenguas actuales. Palabras invariables: preposiciones y adverbios. Léxico latino de frecuencia. Valoración del conocimiento del latín como medio privilegiado para una comprensión profunda del sistema de las lenguas romances.
Las estructuras oracionales básicas. La concordancia y el orden de palabras. Nexos coordinantes. Análisis morfosintáctico, traducción de textos breves y sencillos en lengua latina y retroversión de oraciones simples y compuestas por coordinación.
Confianza ante el texto en una lengua nueva e interés por una correcta traducción de los mensajes que en ella se transmiten. Valoración de la lengua latina como principal vía de transmisión y pervivencia del mundo clásico.
Bloque 2. La historia y evolución de la lengua latina.
El origen y la evolución del latín. Clasificación de las lenguas indoeuropeas. Valoración del origen común de las principales lenguas europeas, respeto por las demás lenguas y aceptación de las diferencias culturales de las gentes que las hablan.
Latín culto y latín vulgar. Diferenciación entre lengua hablada y escrita. La formación de las lenguas romances. Análisis de los procesos de evolución. Comprensión de la importancia de esa evolución para un mejor conocimiento del léxico castellano.
La evolución fonética. Términos patrimoniales y cultismos. Explicación de los cambios fonéticos más frecuentes. Relación semántica entre palabras de una misma raíz latina y evolución fonética diferente. Interés por la adquisición de nuevo vocabulario y curiosidad por los valores polisémicos de los términos ya conocidos.
La aportación léxica del latín a las lenguas modernas no derivadas de él. Lectura de textos en lenguas no romances e identificación en ellos de términos de origen latino. Disposición positiva hacia el aprendizaje de otras lenguas.
Bloque 3. La formación de las palabras.
Componentes grecolatinos en las lenguas romances. Identificación de lexemas, sufijos y prefijos grecolatinos usados en la propia lengua. Definición de palabras a partir de sus étimos. Curiosidad por conocer el significado etimológico de las palabras e interés en la adecuada utilización del vocabulario.
El vocabulario de la ciencia y de la técnica. Reconocimiento de étimos griegos y latinos en las terminologías específicas. Resolución en la utilización precisa del vocabulario científico y técnico.
Latinismos y locuciones latinas. Reconocimiento de las expresiones latinas incorporadas a la lengua hablada y escrita. Valoración de los latinismos en el lenguaje actual como muestra de la herencia cultural de Roma.
Bloque 4. Otras vías de transmisión del mundo clásico.
El marco geográfico e histórico de la sociedad romana. Uso de fuentes primarias y secundarias para conocer el pasado. Valoración del papel de Roma en la historia de Occidente.
Las instituciones y la vida cotidiana. Interpretación de sus referentes desde nuestra perspectiva sociocultural. Comparación y análisis crítico de las estructuras sociales y familiares. Interiorización de los derechos humanos y reacción ante las desigualdades sociales y la marginación.
Las huellas materiales de la romanización. Observación directa e indirecta del patrimonio arqueológico y artístico romano, utilizando diversos recursos, incluidos los que proporcionan las tecnologías de la información y la comunicación, para acceder a las colecciones de museos y a la arquitectura en imágenes reales o virtuales. Aprecio y respeto por el patrimonio arqueológico y artístico heredado de Roma e interés por su conservación.
La mitología en la literatura y en las artes plásticas y visuales. La transmisión literaria de los temas, los tópicos y los arquetipos dramáticos. Búsqueda de elementos de la mitología clásica en manifestaciones artísticas de todo tipo e interpretación de su significado. Sensibilidad ante las creaciones artísticas y literarias, y valoración del mito como fuente de inspiración.
Criterios de evaluación
1. Observar las similitudes y las diferencias entre el sistema fonológico latino y el de la lengua castellana o el de otras lenguas romances.
Este criterio intenta constatar que el alumnado reconoce el origen de los distintos fonemas castellanos o de otras lenguas de origen latino, y es capaz de establecer las diferencias entre los sistemas de las dos lenguas. Con este fin se realizarán actividades de lectura de textos latinos con abundantes términos transparentes que se identificarán por escrito, de manera que pueda apreciarse cómo las lenguas romances son el resultado de la evolución del latín. En la evaluación de estas actividades se tendrá en cuenta la capacidad para relacionar fonemas latinos y romances, así como el interés del alumno por la lengua y la cultura latinas.
2. Reconocer los elementos morfológicos y las estructuras sintácticas elementales de la lengua latina y compararlos con los de la lengua castellana y con los de otras lenguas romances.
Con este criterio se trata de constatar la compresión del funcionamiento básico de la lengua latina y la capacidad de establecer analogías y diferencias con elementos y estructuras de la lengua castellana especialmente; asimismo, el criterio intenta comprobar si el alumno entiende el valor de la lengua latina como instrumento para comprender en profundidad el sistema de la lengua castellana o de la lengua romance comparada. Además de las actividades que ayuden a fijar los paradigmas latinos, el alumnado podrá mostrar su capacidad comprensiva mediante la comparación entre un texto latino y su traducción, de manera que identifique las palabras invariables, los distintos morfemas flexivos y las estructuras sintácticas de las dos lenguas. En la evaluación de estas actividades se valorará si el alumno reconoce las diferentes clases de palabras, las categorías gramaticales y los elementos flexivos de la morfología nominal y verbal latina, los interpreta correctamente, y analiza las diferencias entre las estructuras sintácticas de las lenguas que compara.
3. Traducir textos breves y sencillos, y producir mediante retroversión oraciones simples o compuestas por coordinación, utilizando las estructuras propias de la lengua latina.
Este criterio intenta comprobar si el alumno ha asimilado las estructuras morfológicas y sintácticas elementales de la lengua latina y si es capaz de reconocerlas para realizar traducciones directas o inversas de textos elaborados de escasa dificultad. Para ello se harán prácticas de análisis morfosintáctico, traducción y retroversión en las que se valore la capacidad para relacionar datos morfológicos y sintácticos, organizar los elementos textuales y establecer la correspondencia entre el análisis y la versión realizada. En las prácticas de traducción directa se observará la capacidad para trasladar al castellano los sintagmas de manera coherente, sin alterar por ello la literalidad del texto, y la competencia en el manejo de las estructuras de su propia lengua. En las actividades de retroversión se valorará el grado de asimilación de los contenidos morfológicos y sintácticos, demostrados en la corrección morfológica y en la adecuada ordenación del texto latino.
4. Descubrir, a través de la comparación del léxico, los términos que indican el origen común de lenguas diversas.
Este criterio intenta verificar si el alumno es capaz de identificar y comparar elementos lingüísticos de origen común en diferentes lenguas europeas, romances y no romances, observar los procesos de evolución fonética y apreciar la variabilidad de las lenguas a través del tiempo y de los diferentes ámbitos geográficos, culturales y sociales. Para ello se propondrán actividades en que se relacionen palabras de distintas lenguas indoeuropeas no latinas con otras lenguas romances. Al propio tiempo este criterio pretende detectar el interés por la diversidad lingüística y el respeto por las lenguas y las gentes que las hablan. Se valorará la capacidad para reconocer el origen común indoeuropeo y diferenciar el léxico romance, observando su pertenencia a una misma familia y distinguiendo los diferentes resultados de la evolución lingüística.
5. Aplicar las reglas básicas de evolución fonética a étimos latinos que hayan dado origen a términos romances del vocabulario habitual, deducir estas reglas y establecer la relación semántica entre un término patrimonial y un cultismo.
Con este criterio se pretende evaluar la capacidad para utilizar los mecanismos de evolución fonética y analizar las diferencias de significado entre palabras de un mismo origen; asimismo, se intenta verificar si el alumno sabe aplicar el método comparativo en el estudio de la evolución del léxico. A este fin, además de actividades de aplicación de las reglas evolutivas o deducción de dichas reglas a partir de la comparación con el término heredado, se realizarán prácticas de inserción en un determinado contexto de los términos estudiados, o se redactarán composiciones pautadas en las que se valore la capacidad del alumno para ampliar su vocabulario y la adecuada utilización de términos patrimoniales y cultismos.
6. Identificar componentes de origen grecolatino en palabras del lenguaje cotidiano y en el vocabulario específico de las ciencias y de la técnica, y explicar su sentido etimológico.
Este criterio trata de comprobar la capacidad de reconocer los formantes griegos y latinos en diferentes contextos lingüísticos y producir definiciones etimológicas de términos cotidianos, científicos y técnicos. Para ello, se propondrán actividades en las que se reconozcan las variaciones semánticas que aportan los distintos afijos, valorando la capacidad del alumno para identificar y distinguir el uso correcto de términos especializados del lenguaje habitual, mediante el análisis de fragmentos de guiones cinematográficos, textos teatrales, o intervenciones orales, así como la compresión del vocabulario específico y la destreza para definir el léxico propio de las materias estudiadas.
7. Reconocer latinismos y locuciones usuales de origen latino incorporadas a las lenguas conocidas por el alumno y explicar su significado en expresiones orales y escritas.
Este criterio pretende verificar si el alumno identifica y comprende las expresiones latinas integradas en las lenguas modernas y si es capaz de utilizarlas de manera coherente. Para la consecución de este criterio se manejarán diferentes tipos de textos, literarios, periodísticos o mensajes publicitarios, escritos en las lenguas que son objeto de estudio, rastreando el empleo de expresiones latinas. Se valorará la capacidad de comprensión de las mismas, la propiedad de su empleo en la lengua hablada, la oportunidad de su inserción en alguna composición breve y su interpretación como herencia cultural de la lengua latina.
8. Resumir el contenido de textos traducidos de autores clásicos y modernos e identificar en ellos aspectos históricos o culturales.
Este criterio pretende constatar si el alumnado es capaz de comprender el contenido de un texto, identificar acontecimientos, personajes y aspectos de la civilización romana, ubicarlos espacial y temporalmente, y relacionar los datos del texto con referentes actuales. Con este fin realizará esquemas y resúmenes de textos preferentemente históricos, insertará comentarios en los que utilice los conocimientos adquiridos y hará una valoración de los modos de vida, costumbres y actitudes de la sociedad romana en comparación con los de nuestras sociedades. Se evaluará el grado de asimilación de los conceptos básicos sobre el tema tratado, la organización de las ideas, la claridad en la exposición y la adecuación del vocabulario, así como el rechazo de todo tipo de discriminación y las actitudes positivas de igualdad en el ámbito político, social y familiar.
9. Reconocer en el patrimonio arqueológico las huellas de la romanización y valorar la importancia de la civilización romana en el modo de vida europeo.
Con este criterio se trata de comprobar si se identifican restos significativos del patrimonio arqueológico romano, se reconocen características básicas de su construcción, factura y uso, y se aprecia su influencia en edificaciones análogas posteriores y el valor de su aportación al modo de vida europeo. A este fin los alumnos realizarán actividades de búsqueda en fuentes diversas, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, análisis, descripciones y comentarios comparativos entre imágenes de referencia arqueológica y otras actuales, o trabajo de campo en visitas a conjuntos arqueológicos romanos, estableciendo similitudes y diferencias entre aspectos urbanísticos, domésticos o de ocio, en instalaciones diversas del mundo romano y el actual. En estas actividades se evaluará el grado de aplicación de sus conocimientos históricos y culturales, el empleo de una terminología adecuada, el interés hacia el patrimonio arqueológico y el respeto por su conservación.
10. Distinguir en las diversas manifestaciones literarias y artísticas de todos los tiempos la mitología clásica como fuente de inspiración.
Este criterio trata de comprobar si se identifican los principales elementos de la mitología clásica en diversos contextos expresivos, textos literarios e iconografía de cualquier tipo, se comprende su significado específico y se advierte su valor como fuente de inspiración a lo largo del tiempo. Para ello el alumno realizará actividades de búsqueda en fuentes y soportes diversos, comentará textos literarios, científicos o periodísticos, mensajes publicitarios e imágenes de temática o referencia mitológica, o visitará museos y colecciones. Se valorará la aplicación de los conocimientos básicos adquiridos, la capacidad para reconocer mitos, temas y tópicos, así como la aptitud para hacer valoraciones críticas sobre las obras analizadas.
11. Elaborar, guiado por el profesor, un trabajo temático sencillo sobre cualquier aspecto de la producción artística y técnica, la historia, las instituciones, o la vida cotidiana en Roma en el que se manifieste el aprecio y respeto por el patrimonio heredado de los romanos.
Este criterio intenta constatar la capacidad de buscar información en fuentes diversas, organizarla, situar cronológicamente los datos obtenidos, interpretar los referentes clásicos en comparación con sus correspondientes del mundo actual y exponer el resultado de manera ordenada y coherente, utilizando las tecnologías de la información y la comunicación como instrumento preferente para la presentación de su trabajo. Asimismo, se pretende constatar si el alumno ha interiorizado la necesidad de conservar el patrimonio romano, mediante cuestiones tales como los problemas que surgen ante un hallazgo arqueológico, u otras de índole práctica. Para la evaluación de este trabajo se tendrán en cuenta la diversidad y pertinencia de las fuentes utilizadas, la adecuada prelación expositiva, y la capacidad para establecer conclusiones propias sobre el tema tratado.
Orientaciones metodológicas y para la evaluación
Orientaciones metodológicas
Estas indicaciones metodológicas pretenden aplicar a la materia de Latín los principios de educación común y de atención a la diversidad del alumnado, al tiempo que tratan de aportar referencias para la concreción de los contenidos y del proceso evaluativo en las programaciones didácticas y de aula. En todo caso, sugieren una práctica docente que debe adaptarse al nivel previo de conocimientos y al contexto educativo en que se desarrolla, por lo que, en este sentido es obvio que tales orientaciones no pueden suplir la tarea ineludible del profesorado, el cual ha de definir su propia metodología de forma consciente, organizando la presentación de los contenidos y su evaluación, para propiciar una asimilación funcional en la que alumnos y alumnas sean agentes de su propio aprendizaje. Al establecer la conexión entre los contenidos del Latín y los aportados por otras materias, haremos posible la asimilación de unos conocimientos que a su vez permitirán la adquisición de otros nuevos.
En el contexto general de los fines y objetivos de la Educación secundaria obligatoria, la consecución de las competencias básicas de la etapa ha de presidir el conjunto de las decisiones, acciones didácticas y metodología empleada en la materia de Latín.
Así, desde los contenidos planteados en los tres primeros bloques, la materia debe favorecer la adquisición de la competencia en Comunicación lingüística en tres aspectos fundamentales: el desarrollo en el conocimiento de la gramática funcional de la lengua castellana y otras de origen latino; la ampliación de un vocabulario básico y la comprensión e incorporación efectiva de términos cultos, científicos y técnicos; el perfeccionamiento en la lectura comprensiva y en la expresión oral y escrita.
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