Orden ECI/2220/2007, de 12 de julio, por la que se establece el currículo y se regula la ordenación de la Educación secundaria obligatoria
Este criterio evalúa el manejo correcto de los instrumentos gráficos y cartográficos, así como la lectura e interpretación de gráficos y mapas temáticos, de una dificultad similar o inferior a la habitual en los medios de comunicación. Se trata igualmente de comprobar si se utiliza en la presentación de las conclusiones las posibilidades que proporciona un procesador de textos o una presentación, por ejemplo.
Utilizar con rigor la información obtenida de fuentes diversas y exponer opiniones razonadas al participar en debates sobre cuestiones de actualidad cercanas a la vida del alumno, manifestando actitudes de solidaridad.
Este criterio permite comprobar la sensibilidad ante problemas del mundo actual, tales como la existencia de colectivos desfavorecidos, situaciones de discriminación, deterioro ambiental, mercado de trabajo, pautas del consumo, etc., que se abordan con rigor y con actitud solidaria. Por otra parte, permite evaluar el uso adecuado del lenguaje oral y de la argumentación, así como la aceptación de las normas que rigen el dialogo y la intervención en grupo.
Cuarto curso
Contenidos
Bloque 1. Contenidos comunes.
Localización en el tiempo y en el espacio de los acontecimientos y procesos históricos más relevantes. Identificación de los factores que intervienen en los procesos de cambio histórico, diferenciación de causas y consecuencias. Valoración del papel de los hombres y las mujeres, individual y colectivamente, como sujetos de la historia.
Identificación de los componentes económicos, sociales, políticos y culturales que intervienen en los procesos históricos y comprensión de las interrelaciones que se dan entre ellos.
Búsqueda, selección y obtención de información de fuentes documentales, obtenida según criterios de objetividad y pertinencia, diferenciando los hechos de las opiniones y las fuentes primarias de las secundarias. Contraste de informaciones contradictorias o complementarias a propósito de un mismo hecho o situación. Análisis y trabajo con textos históricos de especial relevancia.
Ejercitación de la empatía histórica y establecimiento de relaciones entre el pasado y el presente. Análisis de hechos o situaciones relevantes de la actualidad con indagación de sus antecedentes históricos y de las circunstancias que los condicionan.
Reconocimiento de los derechos individuales y colectivos. Asunción de una visión critica y rechazo de cualquier forma de injusticia, discriminación, dominio o genocidio. Valoración del diálogo y la búsqueda de la paz en la resolución de los conflictos.
Reconocimiento de los elementos básicos que configuran los principales estilos o artistas relevantes de la época contemporánea, contextualizándolos en su época. Aplicación de este conocimiento al análisis de algunas obras significativas.
Bloque 2. Bases históricas de la sociedad actual.
Rasgos políticos, económicos y sociales del Antiguo Régimen y factores de cambio y continuidad en sus fases finales. El Estado absoluto. Ilustración. Reformismo borbónico en España.
Transformaciones políticas y socioeconómicas en el siglo XIX. Revoluciones políticas y cambios sociales. Liberalismo y nacionalismo Valoración de los cambios económicos y sociales que implica la Revolución industrial. Formas de vida en la ciudad industrial. Proletariado y movimiento obrero.
Imperialismo y expansión colonial en los finales del siglo XIX.
Crisis del Antiguo Régimen. Los peculiares procesos de industrialización y de construcción del Estado liberal y los conflictos y cambios sociales en la España del siglo XIX. Análisis de la evolución española en el contexto internacional.
El orden político y social en la primera mitad del XX: cambios y conflictos. Primera guerra mundial y nuevo mapa de Europa. Revolución rusa. Gran depresión. Fascismos. Segunda Guerra Mundial. El Holocausto judío: singularidad y ejemplaridad.
Transformaciones en la España del siglo XX: crisis del Estado liberal; la II República; Guerra civil y Franquismo.
Arte y cultura en la época contemporánea: rupturas y nuevas formas y funciones del arte. Análisis de obras de algunos artistas representativos.
Bloque 3. El mundo actual.
El orden político y económico mundial en la segunda mitad del siglo XX: bloques de poder, modelos socioeconómicos y relaciones entre países. El papel de los organismos internacionales.
El proceso de descolonización y sus consecuencias en la configuración del mundo actual.
El proceso de construcción de la Unión Europea hasta la actualidad. España en el proceso de integración europea y en el contexto mundial.
Transición política y configuración del Estado democrático en España. La constitución de 1978.
Cambios en las sociedades actuales. Ideologías y conflictos. Los nuevos movimientos sociales y culturales. Los medios de comunicación y su influencia. La cultura de masas.
Globalización y nuevos centros de poder.
Focos de tensión y perspectivas en el mundo actual. Valoración del diálogo y la cooperación como forma pacífica de resolver los conflictos.
Criterios de evaluación
Situar en el tiempo y en el espacio los periodos y hechos trascendentes y procesos históricos relevantes que se estudian en este curso, identificando el tiempo histórico en la caracterización del mundo, Europa y España en esta época, aplicando las convenciones y conceptos habituales en el estudio de la Historia.
Se trata de evaluar que se conocen las principales etapas y periodos cronológicos y se es capaz de comprender las nociones de simultaneidad y cambio y los momentos y procesos que caracterizan el tránsito de unas etapas a otras, aplicando estas nociones a la evolución histórica desde el siglo XVIII hasta el mundo actual.
Identificar las causas y consecuencias de hechos y procesos históricos significativos estableciendo conexiones entre ellas, reconociendo la causalidad múltiple que comportan los hechos sociales.
Con este criterio se trata de comprobar que se es capaz de explicar los factores que influyen en un hecho o proceso histórico significativo, reconociendo la naturaleza, jerarquización e interrelación de las causas así como sus consecuencias a corto y largo plazo.
Enumerar las transformaciones que se producen en Europa en el siglo XVIII, tomando como referencia las características sociales, económicas y políticas del Antiguo Régimen, y explicar los rasgos propios del reformismo borbónico en España.
Con este criterio se trata de comprobar, partiendo del conocimiento de los rasgos generales de la sociedad en el Antiguo Régimen, que se reconocen los cambios que se producen en el siglo XVIII y que desembocaron en las transformaciones del siglo XIX. Igualmente se trata de que identifiquen y describan el carácter centralizador y reformista propio del despotismo ilustrado en España.
Identificar los rasgos fundamentales de los procesos de industrialización y modernización económica que comporta la Revolución industrial identificando las causas, valorando los cambios que supone y considerando las consecuencias que tiene, reconociendo las peculiaridades de este proceso en España.
Este criterio pretende evaluar que se conocen los cambios que la revolución industrial introdujo en la producción y en la economía en general, los diferentes ritmos de implantación en el territorio europeo y sus consecuencias, así como las transformaciones sociales que de ella se derivan, estableciendo conexiones entre procesos de naturaleza económica y social. Igualmente se trata de comprobar si se identifican la peculiaridad de este proceso en España y las razones de ésta.
Identificar los rasgos fundamentales del proceso de cambio producido por las revoluciones liberales y nacionalistas en Europa, valorando las transformaciones políticas y sociales que supusieron, identificando en ese contexto las peculiaridades de este proceso en España.
Este criterio pretende evaluar que se conocen los factores que originaron las revoluciones liberales burguesas y nacionalistas, sus bases políticas, la localización en el tiempo y en espacio y se comprenden las consecuencias políticas y sociales que supusieron. Deben saber explicar también los rasgos propios de estos procesos en España.
Explicar las razones del poder político y económico de los países europeos en la segunda mitad del siglo XIX, identificando los conflictos y problemas que caracterizan estos años, tanto a nivel internacional como en el interior de los estados, especialmente los relacionados con la expansión colonial y con las tensiones sociales y políticas.
Se trata de evaluar que se conocen los acontecimientos más relevantes que explican el protagonismo de Europa durante la época del Imperialismo, pero también las consecuencias de esta expansión colonial en el ámbito de las relaciones internacionales y en los propios países.
Identificar y caracterizar las distintas etapas de la evolución política y económica de España durante el siglo XX y los avances y retrocesos hasta lograr la modernización económica, la consolidación del sistema democrático y la pertenencia a la Unión Europea.
Este criterio trata de evaluar si se reconoce la crisis de la monarquía parlamentaria, las políticas reformistas emprendidas durante la Segunda República, el Franquismo, el desarrollo económico y la transición política hasta la Constitución de 1978 y la consolidación del Estado democrático, en el marco de la pertenencia de España a la Unión Europea.
Caracterizar y situar en el tiempo y en el espacio las grandes transformaciones y conflictos mundiales que han tenido lugar en el siglo XX y aplicar este conocimiento a la comprensión de algunos de los problemas internacionales de la actualidad.
Mediante este criterio se pretende valorar que se identifican los principales acontecimientos en el panorama internacional del siglo XX, como son las Revoluciones socialistas, las Guerras Mundiales o la independencia de las colonias, por ejemplo, a fin de comprender mejor la realidad presente. Será de interés comprobar la capacidad de aplicar sus conocimientos históricos al análisis, comprensión e interpretación de algún problema internacional destacado de la actualidad.
Explicar las transformaciones que han tenido lugar en el mundo en la segunda mitad del siglo XX, tanto en el contexto internacional como en el interior de las sociedades, analizando sus orígenes y comprendiendo las tensiones existentes en el mundo actual.
Este criterio permite comprobar si se identifican, a nivel internacional y a nivel social y político, las transformaciones que han conducido de un mundo configurado en bloques a un mundo globalizado comprendiendo los factores que han influido en estos cambios y las consecuencias que han tenido. Debe tratarse también de comprobar que el alumno es capaz de analizar algunas situaciones actuales, de un ámbito cercano o lejano, a la luz de las transformaciones citadas.
Realizar trabajos individuales y en grupo sobre algún foco de tensión política o social en el mundo actual, indagando sus antecedentes históricos, analizando las causas y planteando posibles desenlaces, utilizando fuentes de información, pertinentes, incluidas algunas que ofrezcan interpretaciones diferentes o complementarias de un mismo hecho.
Con este criterio se trata de evaluar la capacidad del alumno para abordar, asesorado por el profesor, el estudio de una situación del mundo en que vive, buscando los antecedentes y causas que la originan y aplicando sus conocimientos para plantear con lógica sus posibles consecuencias. Se trata también de comprobar la iniciativa para planificar el trabajo, acceder con cierta autonomía a diversas fuentes de información, analizar y organizar ésta y presentar las conclusiones de manera clara utilizando para ello, en su caso, las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación.
Reconocer algunos elementos culturales y artísticos del mundo contemporáneo, interpretando su significado y su función, valorando sus componentes estéticos y comprendiendo el papel que los nuevos medios de comunicación tienen en su configuración.
Se trata de comprobar, analizando alguna obra concreta por ejemplo, que se conocen formas artísticas relevantes en la actualidad, se reconoce su lenguaje y sus valores estéticos, contextualizados en el tiempo en que surgen y se relacionan con el desarrollo de nuevas formas culturales y nuevos medios de comunicación.
Orientaciones metodológicas y para la evaluación
El método de enseñanza que se utilice en el aula influye en los procesos mediante los que el alumnado se apropia de los contenidos de la materia y los integra en sus esquemas de conocimiento, a la vez que lo hace en el tipo de ejercicios y actividades de aprendizaje que se planifiquen, en la gestión del aula o en las actividades de evaluación que se propongan.
La concepción que tenga el docente sobre las disciplinas que integran la materia, sobre el aprendizaje, o sobre otros aspectos como, por ejemplo, la complejidad de las tareas o el número de estudiantes a los que va dirigida la intervención educativa, inciden sin duda en las decisiones metodológicas. No obstante, la concepción del currículo de Ciencias sociales, geografía e historia, su papel en la formación del alumnado de estas edades y la contribución a la adquisición de las competencias básicas en esta etapa, permite hacer, más allá de opciones personales, algunas consideraciones que colaboren en favorecer que se alcance lo que se pretende.
Orientaciones metodológicas
Las estrategias de enseñanza deben contribuir a proporcionar al alumnado no sólo conocimientos sobre geografía e historia sino a saber cómo utilizarlos para explicar fenómenos, resolver problemas o plantear nuevas cuestiones. Se busca con ello dotarles de estrategias que les sirvan para afrontar y resolver situaciones diversas de manera progresivamente autónoma, a la vez que se contribuye a presentar el contenido de la materia como una construcción no acabada, sujeta a enfoques diferentes y abierta a la aparición de temas o interpretaciones nuevas.
Esta pretensión puede facilitarse si habitualmente se liga el pasado y el presente, se comparan fenómenos, hechos o situaciones contextualizados en la sociedad que los ha generado o en el marco territorial en que se producen, si se resaltan las interrelaciones, se analizan sociedades cercanas y alejadas en el espacio o en el tiempo, se interpretan fuentes o se pone el acento en el descubrimiento de las razones que están detrás de los fenómenos, hechos y procesos.
La pluralidad de capacidades propias de pensamiento social y del pensamiento crítico, asociadas a los objetivos de la materia, hace conveniente que para desarrollarlas se utilice un método de trabajo que, al menos, combine estrategias interactivas y de participación con otras de tipo expositivo.
Las explicaciones del profesor pueden resultar útiles para presentar informaciones, panoramas generales y síntesis sobre un determinado aspecto o tema pero un uso generalizado fomenta el pensamiento rutinario y comportamientos pasivos. Con todo, adquieren mayor significado para el alumno si éste dispone de conocimientos previos, si se logra su atención, retiene lo más importante y posteriormente sistematiza la información como paso para la asimilación y la memorización. Pero así y todo, el desarrollo de aquellas capacidades que implican usar información, aplicar técnicas, afrontar y resolver problemas reales, formular hipótesis, valorar distintos puntos de vista, producir ideas o trabajar en equipo, por ejemplo, hace imprescindible que se utilicen otros métodos cuyo uso debería asegurarse en todos los cursos.
Las actividades basadas en el análisis, interpretación o resolución de casos, situaciones o problemas, la realización de trabajos de indagación sobre cuestiones históricas o geográficas, convenientemente acotados y pautados en función del curso, utilizando textos, imágenes, mapas, croquis o datos estadísticos, o los trabajos de campo utilizados como estrategia didáctica, contribuyen más fácilmente a desarrollar esas capacidades plurales ya que requieren ejercitar estrategias de procesamiento de información, obligan a analizar e interpretar, exigen una organización del trabajo y la presentación de los resultados mediante diferentes tipos de textos o expresados en croquis, mapas o gráficas. Todo ello favorece la aplicabilidad y significatividad de los contenidos y facilita el desarrollo de las capacidades mencionadas.
El aprendizaje de conocimientos temporales resulta imprescindible en esta materia. El tiempo es un componente sin el cual no existe la historia; los fenómenos y los cambios que estudia se han producido en una situación y a un ritmo determinado y han tenido una determinada duración. Partiendo de lo realizado en la Educación primaria, en esta etapa debiera asegurarse el aprendizaje de categorías y conceptos temporales aplicables y aplicados a diferentes situaciones.
La enseñanza de la cronología es un soporte previo para la construcción del tiempo histórico. El manejo del sistema de medición histórico habitual y de la periodización básica común en nuestro ámbito cultural, mediante la ordenación de fechas y hechos, realización y comparación de cronologías, líneas o frisos de tiempo, etc. proporcionan el armazón necesario que sirve al alumnado de marco de referencia para situarse en la evolución histórica y aprender historia. Sin embargo, el conocimiento de fechas, la sucesión de hechos o incluso la duración, entendida como tiempo transcurrido, no es por sí solo un indicador válido de la comprensión del tiempo histórico. Ésta exige que se complete con las categorías especificas del mismo, las que se refieren a la sucesión, la duración cualitativa (corta, media y larga), la simultaneidad, los ritmos, el cambio o la permanencia, diacronía y sincronía, con el fin de que se adquiera un sentido de la continuidad y del cambio social, asociado, por otra parte, al concepto de causalidad.
Ser consciente de las dificultades del alumnado para ubicarse y comprender el tiempo histórico, en parte debido al modo en que los adolescentes construyen la temporalidad, demanda un entrenamiento sistemático con actividades intencionadamente planificadas. Pensar el tiempo es una operación compleja y las capacidades intelectuales necesarias para hacerlo se desarrollan muy lentamente; de ahí que sea necesario trabajarlo reiteradamente y aplicarlo a distintos contenidos y situaciones.
Uno de los ejes esenciales de la materia es también la dimensión espacial. Su aprendizaje implica enseñar a usar procedimientos relacionados con la orientación, interpretación y representación del espacio en el que tienen lugar los fenómenos sociales.
Como todos los procedimientos, su enseñanza requiere un tratamiento recurrente. El manejo de mapas demanda dedicar tiempo a trabajar procedimientos de interpretación que son muy específicos, dado el carácter simbólico y conciso que tiene la información que incluyen. No debe darse por sabido. El alumno tiende a leer los mapas de forma muy superficial y la acción didáctica debe ayudar a ir dando significado a los componentes espaciales y a sus relaciones. Puede resultar adecuado insistir en los diferentes niveles de lectura de un mapa: la información explicita (nombres, por ejemplo), la información implícita (escalas, símbolos, coordenadas, curvas de nivel, etc.) para pasar después a desentrañar las relaciones entre los componentes espaciales a partir del análisis global de la estructura del mapa. Es necesario enseñar a establecer inferencias tales como la relación entre los aspectos físicos y humanos, entre altitud y clima, entre densidad de población y vías de comunicación, etc., de tal manera que se vaya dando significado a los mismos y lleguen a dar sentido al espacio representado por el mapa. En esta progresión en el aprendizaje, en los cursos inferiores de la etapa podría insistirse en la obtención de información y en los siguientes en su interpretación.
Pero no sólo es este aspecto el que ha de tenerse en cuenta en relación con el espacio. El currículo incluye referencias al territorio en que se vive, a España, la Unión Europea y el mundo, es decir, al espacio considerado en diferentes escalas, lo que comporta un análisis geográfico también a distintas escalas.
Lo local y lo global son dos aspectos inseparables de la realidad actual y, por otra parte, lo cercano y lo lejano forman una sola realidad en la mente de los estudiantes. Por ello, el espacio geográfico sobre el que en cada caso se trabaje no debe entenderse ni como unidades territoriales aisladas ni como unidades de análisis geográfico independientes. De hacerlo de forma aislada, aunque pudiera llegarse incluso a describir dichos espacios, se dificultaría su explicación. La interrelación entre países, territorios y culturas, las características de la organización de la producción mundial o de las comunicaciones, por ejemplo, los cambios que se han producido en las sociedades tienen su reflejo en una nueva organización espacial que debe tenerse en cuenta. Para establecer un discurso explicativo es necesario referirse a diferentes escalas y a las relaciones que se establecen entre ellas.
Estos planteamientos metodológicos favorecen el desarrollo de la competencia en el Conocimiento y la interacción con el mundo físico y la Competencia social y ciudadana. Pero además, si se pretende propiciar la propia construcción del conocimiento, es oportuno considerar que éste tiene su punto de partida, en gran medida, en habilidades que son fundamentales en el aprendizaje de las Ciencias sociales, vinculadas estrechamente a la competencia en el Tratamiento de la información.
Los asuntos sociales se caracterizan porque muchos de sus datos y conocimientos se obtienen a partir de fuentes diversas, con formatos plurales y lenguajes distintos. Buscar y seleccionar información, comprenderla, organizarla, relacionarla, compararla, integrarla o enjuiciarla obliga a enseñar y ejercitar esas destrezas para poder usarla y esto debe hacerse progresivamente. En otro orden de cosas, las ciencias sociales, la geografía y la historia son ricas en información y su aprendizaje comporta memorización de hechos y conceptos. El desarrollo de esta capacidad intelectual hace necesaria, no obstante, una rigurosa selección de lo que ha de recordarse; a la vez exige al profesorado enseñar al alumno a memorizar comprensivamente, a discriminar datos informativos esenciales que deben ser recordados de los que sólo tienen un interés coyuntural y no lo exigen. También hay que favorecer el uso de técnicas de recuperación de la información como asociaciones, resúmenes, analogías, esquemas, etc. que contribuyen a que se vaya más allá del hábito de repetir, técnica insuficiente a medida que aumenta la complejidad de lo que se va aprendiendo.
Por otra parte, el uso a lo largo de la etapa de un trabajo orientado a que sea el alumno quien busque posibles soluciones, exponga y argumente sus opiniones sobre hechos o ideas, formule explicaciones, tome decisiones, planifique, etc. facilita el desarrollo progresivo de su autonomía y fomenta su capacidad de iniciativa. De igual manera, si determinadas actividades de aprendizaje se hacen en grupo se favorece no sólo un aprendizaje cooperativo sino la adquisición de habilidades interpersonales y sociales aplicables a otros ámbitos de su vida.
Al planificar la actividad en el aula habrá que tener en cuenta las características de cada grupo y de cada alumno para adoptar medidas que por un lado atiendan a las diferencias más frecuentes en el aprendizaje de esta materia, como la variedad en la formalización del pensamiento abstracto, la capacidad para generalizar, la percepción espacial y su representación o el diferente dominio de un lenguaje adecuado que permita expresarse y por otro permitan ajustar la intervención educativa a los estilos y ritmos de aprendizaje del alumno.
La variedad en las actividades de aprendizaje, una planificación de éstas que incorpore sobre un mismo aspecto distintos niveles de tratamiento -profundización o refuerzo- o que deje cierto margen de elección al alumno, la utilización de recursos expresivos diferentes en la presentación de información o la combinación de trabajo en gran y pequeño grupo y de trabajo individual proporcionan algunos instrumentos y referencias para intervenir educativamente desde la diversidad.
Orientaciones para la evaluación
El proceso de evaluación es inseparable de los procesos de enseñanza y aprendizaje de cualquier materia y en el marco de cualquier metodología didáctica. Este proceso implica tanto al profesorado como al alumnado. Permite al primero identificar si se han logrado los aprendizajes esperados y con ello la idoneidad o no del currículo y de su intervención educativa y al alumnado comprobar los éxitos y obstáculos en su aprendizaje y la construcción de estrategias de superación.
En el proceso de evaluación es importante comprobar el estado inicial de los conocimientos de los alumnos y las alumnas, el proceso de aprendizaje seguido y los resultados del mismo. Esta última función, asociada habitualmente a una función calificadora, se sitúa en el final del proceso o en un determinado momento del mismo. Pero la evaluación considerada como instrumento del aprendizaje debe poner el acento, de ahí su importancia, en el seguimiento de la evolución del aprendizaje del alumno ya que permite tomar medidas inmediatas para intervenir en él ajustando la ayuda educativa para su mejora. En este sentido, resulta importante para la implicación del propio alumno que éste la perciba como una ayuda real en su aprendizaje siendo conveniente lograr trasmitir el interés del profesor por su progreso.
La evaluación debe extenderse a todos los aspectos de la materia -conceptos, procedimientos y actitudes- y de manera particular a aquellos que contribuyen en mayor medida al desarrollo y adquisición de las competencias básicas de la etapa. Se debe hacer un esfuerzo por no centrar la atención en la importancia de contenidos por sí mismos evitándose evaluar únicamente la restitución de los mismos o incluso la mera aplicación de procedimientos, sino que es fundamental que se realice una verdadera movilización de capacidades y saberes. Lo central no es asegurar que los estudiantes reproduzcan información sobre etapas, personajes o hechos más significativos de un determinado proceso histórico o una determinada realidad geográfica o social, lo que se busca es garantizar que sepan qué hacer con esa información para comprender el mundo social pasado o presente. Por ello parece conveniente que los instrumentos de evaluación que se utilicen pongan al estudiante habitualmente frente a situaciones que permitan observar la calidad de las acciones que éste realiza para resolverlas. Una actividad de evaluación que incluya el uso y análisis de conceptos en función de la tarea de elaborar un texto interpretativo, a partir de información dada y algunas preguntas formuladas, podría ser un ejemplo en este sentido.
En cualquiera de los casos, toda evaluación ha de tener características coherentes con el modelo de aprendizaje y la metodología seleccionada y por consiguiente las actividades de evaluación, diseñadas como tales, deben de ser similares a las actividades de aprendizaje utilizadas.
Para la verificación del grado y tipo de adquisición de los aprendizajes previstos, un elemento fundamental en la evaluación lo constituyen los criterios de evaluación. Son el referente más directo para evaluar los aprendizajes del alumnado porque presentan integradas diferentes capacidades referidas a contenidos concretos. Los criterios son además el elemento que aúna objetivos y contenidos y en donde se observa con mayor claridad la contribución de la materia al logro de las competencias básicas, ya que se refieren a conductas observables que permiten comprobar si se han adquirido los aprendizajes que se consideran imprescindibles, y en qué grado. Su enunciado no debe transformarse mecánicamente en una única actividad de evaluación ya que ofrecen posibilidades variadas de tareas especificas.
Debe considerarse que con un único tipo de instrumento es difícil poder medir adecuadamente aprendizajes muy diferentes o complejos. Para comprobar la memorización de información o la identificación de conceptos pueden utilizarse pruebas objetivas o ampliarlas incluyendo la justificación de la respuesta; la exposición de un tema permite valorar los conocimientos que se tiene sobre el mismo, la capacidad de organización y la expresión; las pruebas con material en las que a partir de una información, datos o imágenes se plantean preguntas abiertas favorecen la aplicación de saberes, etc.
Por otra parte, el seguimiento del trabajo, la participación en las actividades habituales del aula y todas las actividades que realicen los alumnos y alumnas deben ser tenidas en cuenta ya que proporcionan información valiosa sobre el seguimiento del proceso de aprendizaje, además de que al hacerlo se contribuye a que el alumnado valore la importancia que tiene la continuidad en el aprendizaje.
En este sentido la propia actividad del alumno en el aula es adecuada no sólo para comprobar su trabajo escolar, el interés, la curiosidad o la participación en las tareas colectivas sino que dicha observación adquiere especial significado cuando ha de valorarse el desarrollo de actitudes relativas a la sensibilización hacia los problemas de la sociedad, la tolerancia, etc. En la realización de debates, por ejemplo, se facilita la comprobación de la utilización de la argumentación en las intervenciones, el respeto a las opiniones de los demás o la propia expresión oral.
Las actividades diarias recogidas en los cuadernos de clase, los dosieres u otro tipo de trabajos de mayor envergadura proporcionan igualmente información sobre la manera de hacer, la organización e incluso la presentación de lo que se hace.
Educación física
El cuerpo y el movimiento son los ejes básicos en los que se debe centrar la acción educativa de la educación física. Por un lado, constituyen la especificidad del área que irá dirigida hacia la mejora de las cualidades físicas y motrices. Por otro lado, la educación a través del cuerpo y el movimiento resultará esencial para adquirir competencias de carácter afectivo y relacional, necesarias para la vida en sociedad.
El desarrollo armónico e integral del ser humano conlleva ineludiblemente la inclusión en la formación de los jóvenes de aquellas enseñanzas que van a potenciar el desarrollo de sus capacidades y habilidades motrices, profundizando en el conocimiento de esta conducta como organización significante del comportamiento humano, y asumiendo actitudes, valores y normas con referencia al cuerpo y al movimiento.
En una sociedad que progresa hacia la economía máxima del esfuerzo intelectual y físico, se hace imprescindible la práctica y sobre todo el aprendizaje y la valoración de la actividad física como medio de equilibrio psicofísico y también como alternativa de ocupación del tiempo libre. El sedentarismo, consecuencia de este ahorro del esfuerzo, es una de las causas principales del creciente incremento de los índices de sobrepeso en la población infantil y juvenil. La materia de Educación física actúa en este sentido como factor de prevención de primer orden.
En la Educación secundaria obligatoria la materia de Educación física debe contribuir al logro de los objetivos generales de la etapa y a la adquisición de las competencias básicas. No basta con desarrollar las capacidades instrumentales y habituarse a la práctica continuada de actividad física, sino que además hay que vincular esa práctica al conocimiento de los efectos que ésta tiene sobre el desarrollo personal y social.
La educación física que se propone tiene un carácter integrador en el sentido que reconoce su multiplicidad de funciones, como son la función de conocimiento, en la medida en que el movimiento es uno de los instrumentos cognitivos fundamentales de la persona tanto para conocerse a sí misma como para explorar y estructurar su entorno inmediato; la función anatómico-funcional, mejorando e incrementando, mediante el movimiento, la propia capacidad motriz en diferentes situaciones y para distintos fines y actividades; la estética y expresiva, a través de manifestaciones artísticas; la comunicativa y de relación, en tanto que la persona utiliza su cuerpo y su movimiento para relacionarse con otras personas compensando así las restricciones del medio y el sedentarismo habitual de la sociedad actual; la higiénica, relativa a la conservación y mejora de la salud y el estado físico, la agonística, en tanto que la persona puede demostrar su destreza, competir y superar dificultades a través del movimiento corporal, la catártica y hedonista, en la medida en que las personas, a través del ejercicio físico, se liberan de tensiones, restablecen su equilibrio psíquico, etc.
La Educación física debe contribuir por lo tanto a la consolidación de hábitos saludables para la mejora de la calidad de vida, sobre todo de aquellos que hacen referencia a actividad física y que acompañarán al ciudadano a lo largo de su vida.
Los contenidos se organizan alrededor de cuatro grandes bloques: Condición física y salud, Juegos y deportes, Expresión corporal y Actividades en el medio natural. Esta división facilita la organización del amplio abanico de medios de que dispone la materia para conseguir los objetivos que pretende y debe ser entendida como bloques relacionados entre sí, que no pueden trabajarse aisladamente. En cada uno de los bloques están presentes, de forma integrada, los contenidos de conceptos, procedimientos y actitudes; se entiende así que los tres tipos de contenidos son importantes y deben formar parte del desarrollo de la programación de esta materia. Además, en todos los bloques existe una progresión en la aplicación de los diferentes contenidos a lo largo de la etapa.
El bloque de condición física y salud agrupo contenidos referidos a la salud física, hábitos de ejercicio físico y de práctica deportiva como medio de adaptación a la vida social y al empleo constructivo del tiempo libre que inciden en la mejora y desarrollo de las capacidades físicas del individuo para la mejora de su calidad de vida.
Los juegos y deportes en Educación física tendrán un carácter abierto, flexibilizando sus reglas para adaptarlas a las características del grupo (edad, nivel, etc.), a las instalaciones y al material disponible. Además, deben fomentar la máxima participación de todo el alumnado, sin que nadie pueda verse discriminado por razón de sexo, nivel de habilidad, origen cultural u otros criterios y deben, asimismo, realizarse con fines educativos, centrados en la mejora de las capacidades que son objetivo de la educación y acompañados de prácticas que fomenten la colaboración.
Mediante las actividades de expresión corporal, el alumnado aprenderá a expresar y a comunicar, mediante el cuerpo, emociones, sentimientos e ideas a través de diferentes técnicas. La orientación lúdica y emocional facilita su utilización como fuente de disfrute y enriquecimiento personal.
Las actividades realizadas en el medio natural son una oportunidad única para que el alumnado interaccione directamente con un entorno que le es familiar y valore su conservación mediante actividades sencillas y seguras.
Contribución de la materia a la adquisición de las competencias básicas
La materia de Educación física contribuye de manera directa y clara en la consecución de dos competencias básicas: la competencia en el Conocimiento y la interacción con el mundo físico y la Competencia social y ciudadana. El cuerpo humano constituye una pieza clave en la interrelación de la persona con el entorno, y la educación física está directamente comprometida con la adquisición del máximo estado de bienestar físico, mental y social posible en un entorno saludable.
Respecto a la competencia en el Conocimiento y la interacción con el mundo físico, a través de la educación física el alumnado conoce, practica y valora la actividad física como elemento indispensable para mantener su cuerpo en un estado saludable a lo largo de su vida. Esta materia proporciona conocimientos y destrezas sobre determinados hábitos saludables que acompañarán al alumnado más allá de la etapa obligatoria. Además, aporta al futuro ciudadano criterios para el mantenimiento y mejora de la condición física, sobre todo de aquellas cualidades físicas asociadas a la salud: resistencia cardiovascular, fuerza-resistencia y flexibilidad. Las actividades físicas realizadas en la naturaleza a hacer un uso responsable del medio natural, realizando tan sólo aquellas que suponen un bajo impacto ambiental y practicándolas en condiciones de máxima seguridad.
La Educación física plantea situaciones especialmente favorables a la adquisición de la Competencia social y ciudadana. Las características propias de esta materia la hacen propicia para la educación de habilidades sociales, cuando la intervención educativa hace incidencia en este aspecto. Las actividades físicas son un medio eficaz para facilitar la integración y fomentar el respeto, a la vez que contribuyen al desarrollo de la cooperación, la igualdad y el trabajo en equipo. La práctica y la organización de las actividades deportivas colectivas requieren la integración en un proyecto común, la aceptación de las diferencias y limitaciones de los participantes, siguiendo normas democráticas en la organización del grupo y asumiendo cada integrante sus propios derechos y deberes. El cumplimiento de las normas y reglamentos que rigen las actividades deportivas colaboran en la aceptación de los códigos de conducta propios de una sociedad.
Esta materia contribuye de forma relevante a la adquisición de la Competencia cultural y artística en diferentes aspectos. A la apreciación y comprensión del hecho cultural lo hace mediante el reconocimiento y la valoración de las manifestaciones culturales de la motricidad humana, tales como los deportes, los juegos tradicionales, las actividades expresivas o la danza y su consideración como parte del patrimonio cultural de los pueblos. A la expresión de ideas o sentimientos de forma creativa contribuye mediante la exploración y utilización de las posibilidades y recursos expresivos del cuerpo y el movimiento. Asimismo, mostrarse corporalmente ante los demás proporciona experiencias en torno a las propias posibilidades expresivas. A la adquisición de habilidades perceptivas, esta materia colabora especialmente desde las experiencias sensoriales y emocionales propias de las actividades de la expresión corporal. Por otro lado, el conocimiento de las manifestaciones lúdicas, deportivas y de expresión corporal propias de otras culturas ayuda a la adquisición de una actitud abierta hacia la diversidad cultural.
En otro sentido, esta materia está comprometida con la adquisición de una actitud abierta y respetuosa ante el fenómeno deportivo como espectáculo, mediante el análisis y la reflexión crítica ante la violencia en el deporte u otras situaciones contrarias a la dignidad humana que en él se producen.
La educación física ayuda de forma destacable a la consecución de Autonomía e iniciativa personal fundamentalmente en dos sentidos. Por un lado, dando protagonismo al alumnado en aspectos de organización individual y colectiva de jornadas y actividades físicas y deportivas o de ritmo, y en aspectos de planificación de calentamientos y de actividades para la mejora de su condición física. Por otro lado, la educación física colabora en la consolidación de esta competencia en la medida en que enfrenta al alumnado a situaciones en las que debe manifestar habilidades personales de autosuperación, perseverancia y actitud positiva como en el aprendizaje de habilidades de cierta dificultad técnica o en la mejora del propio nivel de condición física en relación con la salud. Esta materia sitúa también al alumnado ante situaciones en las que debe manifestar iniciativa ante actitudes y habilidades sociales como la responsabilidad individual, la honestidad en la aplicación de las reglas básicas de las diferentes actividades físicas y deportes y la aceptación de los diferentes niveles de condición física y de ejecución motriz dentro del grupo.
La educación física colabora en la consecución de la competencia para Aprender a aprender en la adquisición de habilidades para el trabajo en equipo en las diferentes actividades deportivas colectivas y en las actividades expresivas en grupo. Asimismo, contribuye porque en la resolución de situaciones reducidas de juego se obtienen aprendizajes técnicos, estratégicos y tácticos que son generalizables para varias actividades deportivas. De la misma manera, esta materia ofrece recursos para la planificación de calentamientos y determinadas actividades físicas a partir de un proceso de experimentación. Todo ello permite que el alumnado sea capaz de regular su propio aprendizaje y práctica de actividad física en su tiempo libre, de una forma organizada y estructurada.
Teniendo en cuenta que la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación no puede sustituir la actividad física en el horario asignado a la materia, se contribuye al Tratamiento de la información y la competencia digital mediante la búsqueda, selección y valoración de la información que permita una cierta autonomía en la planificación y organización de la propia actividad física. Además, la utilización de recursos gráficos y audiovisuales para el reconocimiento de movimientos y toma de conciencia corporal contribuye a la interpretación de la información, en especial de lenguajes no verbales.
Por otro lado, esta materia colabora a la adquisición de una actitud crítica y reflexiva en la valoración de los mensajes referidos al cuerpo procedentes de los medios de información y comunicación, que pueden dañar la propia imagen corporal. Asimismo, la valoración de la actividad física para el tiempo libre contribuye al reconocimiento de los inconvenientes del excesivo ocio sedentario derivado del uso de las tecnologías de la información y comunicación para el entretenimiento.
A la adquisición de la competencia en Comunicación lingüística se contribuye ofreciendo gran variedad de situaciones en las que la interacción entre iguales se produce a través del lenguaje verbal y no verbal. Resulta fundamental en la transmisión de ideas para la resolución de problemas motores, la construcción de juicios con relación a los códigos de conducta y en la expresión de sentimientos y emociones.
De alguna manera la educación física contribuye a la adquisición de la Competencia matemática sobre todo en cuanto a aspectos cuantitativos se refiere. Esta materia facilita la estimación en la medida de magnitudes, la aplicación de algoritmos que intervienen en el cálculo de porcentajes y el uso de fórmulas sencillas para calcular el índice de masa corporal o el umbral aeróbico, la elaboración e interpretación de gráficos relacionados con el cuidado de la salud y el uso de escalas numéricas y gráficas en las actividades de orientación en el medio.
Objetivos
La enseñanza de la Educación física en esta etapa tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
Conocer los rasgos que definen una actividad física saludable y los efectos beneficiosos que esta tiene para la salud individual y colectiva.
Valorar la práctica habitual y sistemática de actividades físicas como medio para mejorar las condiciones de salud y calidad de vida.
Realizar tareas dirigidas al incremento de las posibilidades de rendimiento motor, a la mejora de la condición física para la salud y al perfeccionamiento de las funciones de ajuste, dominio y control corporal, adoptando una actitud de autoexigencia en su ejecución.
Conocer y consolidar hábitos saludables, técnicas básicas de respiración y relajación como medio para reducir desequilibrios y aliviar tensiones producidas en la vida cotidiana y en la práctica físico-deportiva.
Planificar actividades que permitan satisfacer las necesidades en relación a las capacidades físicas y habilidades específicas a partir de la valoración del nivel inicial.
Realizar actividades físico-deportivas en el medio natural que tengan bajo impacto ambiental, contribuyendo a su conservación.
Conocer y realizar actividades deportivas y recreativas individuales, colectivas y de adversario, aplicando los fundamentos reglamentarios técnicos y tácticos en situaciones de juego, con progresiva autonomía en su ejecución.
Mostrar habilidades y actitudes sociales de respeto, trabajo en equipo y deportividad en la participación en actividades, juegos y deportes, independientemente de las diferencias culturales, sociales y de habilidad.
Practicar y diseñar actividades expresivas con o sin base musical, utilizando el cuerpo como medio de comunicación y expresión creativa.
Adoptar una actitud crítica ante el tratamiento del cuerpo, la actividad física y el deporte en el contexto social.
Primer curso
Contenidos
Bloque 1. Condición física y salud.
El calentamiento y su significado en la práctica de la actividad física.
Ejecución de juegos y ejercicios apropiados para el calentamiento: desplazamientos, movilizaciones articulares, estiramientos y juegos motores.
Valoración del calentamiento como hábito saludable al inicio de una actividad física.
Realización de actividades de baja intensidad en la finalización de la actividad física.
Condición física. Cualidades físicas relacionadas con la salud: resistencia aeróbica, fuerza resistencia y flexibilidad.
Acondicionamiento físico a través del desarrollo de las cualidades físicas relacionadas con la salud.
Realización de ejercicios individuales y colectivos para la mejora de la propia condición física.
Análisis de posiciones corporales susceptibles de riesgo postural y ejercitación de aquéllas adecuadas en la práctica de actividades físicas y en la vida cotidiana.
Fortalecimiento de la musculatura de sostén mediante ejercicios de movilidad articular y de relajación.
Atención a la higiene corporal después de la práctica de actividad física.
Bloque 2. Juegos y deportes.
El deporte individual y colectivo como fenómeno social y cultural.
Ejercitación de habilidades motrices vinculadas a acciones deportivas: desplazamientos con o sin balón, manipulación de móviles.
Práctica de actividades de agilidad como medio para desarrollar las capacidades coordinativas.
Realización de gestos técnicos básicos e identificación de elementos reglamentarios de un deporte individual.
Las fases del juego en los deportes colectivos: concepto y objetivos.
Ejercitación de los aspectos técnicos, tácticos y reglamentarios comunes de los deportes colectivos.
Control en el manejo de diferentes móviles en las actividades deportivas colectivas.
Interpretación de los roles que exigen las diferentes situaciones de juego.
Aceptación del propio nivel de ejecución y disposición a su mejora.
Valoración de las actividades deportivas como una forma de mejorar la salud.
Respeto y aceptación de las reglas de las actividades, juegos y deportes practicados.
Bloque 3. Expresión corporal.
El cuerpo expresivo: postura, gesto y movimiento.
Aplicación de la conciencia corporal a las actividades expresivas.
Utilización de técnicas expresivas básicas: mímica, sombras, máscaras, etc.
Utilización de la respiración y la relajación como medios para la mejora de la expresión corporal.
Experimentación de actividades expresivas orientadas a favorecer una dinámica positiva del grupo.
Combinación de distintos ritmos y manejo de diversos objetos en la realización de actividades expresivas.
Disposición favorable a la desinhibición en las actividades de expresión corporal.
Participación y respeto en actividades artístico-expresivas y comunicativas.
Bloque 4. Actividades en el medio natural.
Las actividades físico-deportivas en el medio natural: tierra, aire y agua.
Realización de recorridos a partir de la identificación de señales de rastreo.
Apreciación de distancias, conciencia de la direccionalidad y proyección de la lateralidad en pequeños recorridos de orientación.
Conocimiento de las actividades en espacios abiertos que pueden desarrollarse en el entorno próximo.
Aceptación y respeto de las normas para la conservación del medio urbano y natural.
Criterios de evaluación
Recopilar actividades, juegos, estiramientos y ejercicios de movilidad articular apropiados para el calentamiento y realizados en clase.
Se comprobará que el alumnado, una vez ha realizado en clase juegos y ejercicios diversos para calentar, propuestos por el profesorado, recoge en soporte escrito o digital ejercicios que pueden ser utilizados en el calentamiento de cualquier actividad física.
Identificar los hábitos higiénicos y posturales saludables relacionados con la actividad física y con la vida cotidiana.
Se pretende analizar si, durante la práctica de actividad física, se identifican y llevan a cabo determinados hábitos, como por ejemplo usar la indumentaria adecuada, hidratarse durante la actividad o atender a su higiene personal después de las sesiones. Igualmente, se deberán reconocer las posturas adecuadas en las actividades físicas que se realicen y en acciones de la vida cotidiana como estar sentado, levantar cargas o transportar mochilas.
Incrementar las cualidades físicas relacionadas con la salud trabajadas durante el curso respecto a su nivel inicial.
Con este criterio se pretende que el alumnado se muestre autoexigente en su esfuerzo para mejorar los niveles de las cualidades físicas relacionadas con la salud. Para la evaluación se deberá tener en cuenta, sobre todo, la mejora respecto a sus propios niveles iniciales en las capacidades de resistencia aeróbica, fuerza resistencia y flexibilidad, y no sólo el resultado obtenido.
Mejorar la ejecución de los aspectos técnicos fundamentales de un deporte individual, aceptando el nivel alcanzado.
Mediante este criterio se evaluará la progresión de las capacidades coordinativas en las habilidades específicas de un deporte individual. Además se observará si hace una autoevaluación ajustada de su nivel de ejecución, y si es capaz de resolver con eficacia los problemas motores planteados.
Realizar la acción motriz oportuna en función de la fase de juego que se desarrolle, ataque o defensa, en el juego o deporte colectivo propuesto.
Se deberá demostrar que, en situaciones de ataque, se intenta conservar el balón, avanzar y conseguir la marca, seleccionando las acciones técnicas adecuadas; y, en situaciones de defensa, se intenta recuperar la pelota, frenar el avance y evitar que los oponentes consigan la marca. Dentro de este criterio también se tendrán en cuenta los aspectos actitudinales relacionados con el trabajo en equipo y la cooperación.
Mejorar el nivel de agilidad en un circuito en el que se combinen diferentes habilidades con o sin móvil respecto a su nivel inicial.
El alumnado deberá demostrar la mejora en su nivel de agilidad; es decir, en aquellas actividades en las que se combinan por un lado, habilidades básicas como desplazamientos, saltos o giros y por otro, habilidades con móvil como conducciones, pases y recepciones, lanzamientos y golpeos. Estas habilidades se realizarán en diferentes direcciones y sentidos y a la máxima velocidad posible. Para la evaluación se deberá tener en cuenta la mejora respecto a su propio nivel inicial en la ejecución de las diferentes habilidades propuestas.
Elaborar un mensaje de forma colectiva, mediante técnicas como el mimo, el gesto, la dramatización o la danza y comunicarlo al resto de grupos.
Se pretende evaluar la capacidad de elaborar colectivamente un mensaje y comunicarlo, escogiendo alguna de las técnicas de expresión corporal trabajadas. Se analizará la capacidad creativa, así como la adecuación y la puesta en práctica de la técnica expresiva escogida. También se podrán evaluar todos aquellos aspectos relacionados con el trabajo en equipo en la preparación de la actividad final.
Seguir las indicaciones de las señales de rastreo en un recorrido por el centro o sus inmediaciones.
Se deberá identificar el significado de las señales necesarias para completar el recorrido y, a partir de su lectura, seguirlas para realizarlo en el orden establecido y lo más rápido posible. También se valorará en este criterio la capacidad de desenvolverse respetuosamente con el entorno físico y social en el que se desarrolle la actividad.
Identificar las actividades que pueden realizarse en espacios abiertos cercanos al centro, así como el material y las condiciones necesarias para practicarlas con seguridad.
El alumnado deberá conocer las actividades que pueden desarrollarse en las proximidades del centro educativo, así como las características de cada una de ellas. También identificará el material que se requiere para practicarlas y las medidas de seguridad, tanto propias como del entorno natural, para poder desarrollarlas con garantías.
Segundo curso
Contenidos
Bloque 1. Condición física y salud.
Objetivos del calentamiento.
Calentamiento general y específico.
Identificación y realización de juegos y ejercicios dirigidos al calentamiento general y específico.
Cualidades físicas relacionadas con la salud: resistencia aeróbica y flexibilidad.
Control de la intensidad del esfuerzo: toma de la frecuencia cardiaca y cálculo de la zona de actividad.
Acondicionamiento físico general con especial incidencia en la resistencia aeróbica y en la flexibilidad.
Ejercitación de la resistencia aeróbica mediante actividades continuas armónicas y variables.
Ejercitación de la flexibilidad activa y pasiva mediante ejercicios estáticos y dinámicos.
Reconocimiento y valoración de la relación existente entre una buena condición física y la mejora de las condiciones de salud.
Reconocimiento y valoración de la importancia de la adopción de una postura correcta en actividades cotidianas.
Relación entre hidratación y práctica de actividad física.
Efectos que tienen sobre la salud determinados hábitos como el consumo de tabaco y alcohol.
Bloque 2. Juegos y deportes.
Realización de gestos técnicos básicos e identificación de elementos reglamentarios de un deporte individual diferente al realizado en el curso anterior.
Los deportes de adversario como fenómeno social y cultural.
Los juegos populares y tradicionales. Valoración de la práctica de juegos populares y tradicionales como hechos culturales.
Identificación y práctica de juegos populares y tradicionales de las culturas presentes en el entorno.
Realización de juegos y actividades con elementos técnicos, tácticos y reglamentarios de los deportes de adversario.
Adquisición de los fundamentos técnicos, tácticos y reglamentarios de las actividades de lucha.
Respeto y aceptación de las normas de los deportes de adversario y de las establecidas por el grupo.
Práctica de los fundamentos técnicos, tácticos y reglamentarios de un deporte colectivo.
Autocontrol ante las situaciones de contacto físico que se dan en los juegos y el deporte.
Cooperación en las funciones atribuidas dentro de una labor de equipo para la consecución de objetivos comunes.
Tolerancia y deportividad por encima de la búsqueda desmedida de los resultados.
Bloque 3. Expresión corporal.
El lenguaje corporal y la comunicación no verbal.
Los gestos y las posturas. Experimentación de actividades encaminadas al dominio, al control corporal y a la comunicación con los demás.
Control de la respiración y la relajación en las actividades expresivas.
Práctica de equilibrios estáticos y dinámicos de forma individual y colectiva con una finalidad estética.
Realización de movimientos corporales globales y segmentarios con una base rítmica, combinando las variables de espacio, tiempo e intensidad, destacando su valor expresivo.
Realización de improvisaciones colectivas e individuales como medio de comunicación espontánea.
Aplicación de técnicas expresivas básicas en las improvisaciones: mímica, sombras, máscaras, etc.
Aceptación de las diferencias individuales en la expresión corporal.
Participación y respeto en actividades artístico-expresivas y comunicativas.
Bloque 4. Actividades en el medio natural.
Recorridos en espacios abiertos: señalización, material y vestimenta necesarios.
Realización de recorridos preferentemente en espacios abiertos.
Aplicación práctica de la apreciación de distancias, de la conciencia de la direccionalidad y la proyección de la lateralidad en recorridos de orientación.
Toma de conciencia de los usos adecuados del medio urbano y natural.
Respeto del medio ambiente y valoración del mismo como lugar rico en recursos para la realización de actividades recreativas.
Criterios de evaluación
Incrementar la resistencia aeróbica y la flexibilidad respecto a su nivel inicial.
Se pretende comprobar que el alumnado es autoexigente en su esfuerzo para mejorar los niveles de resistencia y flexibilidad, mediante la participación activa en las sesiones. Se deberá tener en cuenta la mejora respecto a su propio nivel inicial, y no sólo respecto al resultado obtenido.
Reconocer a través de la práctica, las actividades físicas que se desarrollan en una franja de la frecuencia cardiaca beneficiosa para la salud.
En relación a los conceptos, se evaluará si el alumnado calcula su zona de trabajo óptima a partir de un cálculo porcentual de su frecuencia cardiaca máxima teórica. Posteriormente, en cuanto a los procedimientos, analizará si diferentes actividades físicas se encuentran dentro del intervalo de lo que se considera una actividad aeróbica.
Mostrar autocontrol en la aplicación de la fuerza y en la relación con el adversario, ante situaciones de contacto físico en juegos y actividades de lucha.
Este criterio servirá para comprobar si se aplica la fuerza de forma proporcionada atendiendo a la variabilidad de la situación y aplicando de forma correcta las técnicas enseñadas. También se valorará la capacidad de mostrarse respetuoso con el oponente, realizando la actividad de lucha dentro de las normas establecidas.
Manifestar actitudes de cooperación, tolerancia y deportividad tanto cuando se adopta el papel de participante como el de espectador en la práctica de un deporte colectivo.
El alumnado participará en situaciones competitivas del deporte colectivo escogido. Se valorará su capacidad de implicarse y esforzarse en cumplir las responsabilidades que le asigna su propio equipo. También se valorará el respeto a las normas, al árbitro, a los propios compañeros y a los oponentes, así como la aceptación del resultado. Cuando actúe como espectador, se valorará la capacidad de mostrarse participativo y motivado por la competición y el respeto a jugadores, al árbitro y sus decisiones.
Proponer y participar activamente en juegos o deportes populares y tradicionales de las culturas presentes en el entorno.
El alumnado, de forma individual o colectiva, deberá buscar juegos o deportes tradicionales propios de la cultura de la zona, o de su lugar de origen, que puedan ser practicados por la mayoría de sus compañeros. Deberá explicar la actividad, contextualizándola dentro de la cultura en la que se desarrolla. Posteriormente, se evaluará la capacidad de participar activamente en todas las actividades, mostrando una actitud de respeto al material utilizado.
Crear y poner en práctica una secuencia armónica de movimientos corporales a partir de un ritmo escogido.
El alumnado deberá escoger un ritmo y seleccionar una secuencia de movimientos para desarrollarlos armónicamente. Se valorará la adecuación de la secuencia al ritmo, así como la capacidad creativa y la desinhibición personal en la preparación y ejecución de la actividad.
Construir una composición corporal colectiva con sentido estético, basada en el equilibrio, a partir de una serie de indicaciones previas.
Mediante este criterio se evaluará la capacidad creativa, el trabajo en equipo y el sentido del equilibrio del alumnado para realizar una figura o pirámide en grupo. En el momento de la evaluación el alumnado deberá ser informado del número de apoyos a realizar, las zonas de contacto con el suelo y el tiempo que dispone para crear la figura o pirámide. Se deberán comprobar que en la ejecución, se atiende a todas las medidas de seguridad propuestas a lo largo del proceso de aprendizaje.
Realizar de forma autónoma un recorrido de sendero, cumpliendo normas de seguridad básicas y mostrando una actitud de respeto hacia la conservación del entorno en el que se lleva a cabo la actividad.
El alumnado será capaz de realizar el recorrido de forma autónoma cumpliendo unas normas de seguridad básicas como llevar una indumentaria adecuada, seguir el sendero y contar con todo el material necesario para completar el recorrido. También se evaluará la capacidad de usar recipientes donde depositar los residuos producidos durante la marcha, o cómo evolucionar por terrenos sin perjudicar la flora y la fauna del entorno.
Tercer curso
Contenidos
Bloque 1. Condición física y salud.
El calentamiento. Efectos. Pautas para su elaboración.
Identificación, en la realización de calentamientos dirigidos por el profesorado, de criterios básicos para su elaboración como la duración, la intensidad y el tipo de actividades.
Elaboración y puesta en práctica de calentamientos, previo análisis de la actividad física que se realiza.
Relación entre la mejora de las cualidades físicas relacionadas con la salud y la adaptación de los aparatos y sistemas del cuerpo humano.
Acondicionamiento de las cualidades relacionadas con la salud: resistencia aeróbica, flexibilidad y fuerza resistencia general, mediante la puesta en práctica de sistemas y métodos de entrenamiento.
Desarrollo de sistemas y métodos continuos para la mejora de la resistencia aeróbica.
Puesta en práctica del método de repeticiones mediante actividades de baja carga para el desarrollo de la fuerza resistencia.
Ejecución de métodos pasivos y activos para el desarrollo de la flexibilidad.
Diseño y realización de actividades de condición física de las cualidades trabajadas.
Reconocimiento del efecto positivo que la práctica de actividad física produce en los aparatos y sistemas del cuerpo humano.
Adopción de posturas correctas en las actividades físicas y deportivas realizadas.
Análisis de las posiciones del raquis en las diferentes actividades deportivas y de la vida cotidiana.
Alimentación y actividad física: equilibrio entre la ingesta y el gasto calórico.
Cálculo de la ingesta y el gasto calórico diario en un periodo de tiempo concreto.
Valoración de la alimentación como factor decisivo en la salud personal.
Ejecución de métodos de relajación como medio para liberar tensiones.
Realización de métodos de relajación: Jacobson, Schultz, Alexander, etc.
Bloque 2. Juegos y deportes.
Las fases del juego en los deportes colectivos: organización del ataque y de la defensa.
Práctica de los fundamentos técnicos, tácticos y reglamentarios de un deporte colectivo diferente al realizado. Realización de juegos y actividades cooperativas dirigidas al aprendizaje de los fundamentos técnicos y tácticos del deporte colectivo escogido.
Participación activa en las actividades y juegos y en el deporte colectivo escogido.
Asunción de la responsabilidad individual en una actividad colectiva, como condición indispensable para la consecución de un objetivo común.
Propuestas y elección democrática de normas que favorezcan la participación de todos los jugadores.
Respeto y aceptación de las decisiones arbitrales y del resultado deportivo.
Valoración de las actividades deportivas como medio para la mejora de la condición física y la salud.
Bloque 3. Expresión corporal.
Bailes y danzas: aspectos culturales en relación a la expresión corporal.
Ejecución de bailes de práctica individual, por parejas o colectiva.
Manejo armónico y coordinado de objetos y materiales, como por ejemplo telas, en actividades expresivas.
Aplicación de técnicas como la mímica, las sombras o las máscaras en actividades expresivas.
Realización de bailes propios de las culturas presentes en el entorno.
Predisposición a realizar los bailes y danzas con cualquier compañero y compañera.
Contribución activa y respeto en actividades artístico-expresivas y comunicativas.
Bloque 4. Actividades en el medio natural.
Normas de seguridad para la realización de recorridos de orientación en el medio urbano y natural.
Aplicación de la apreciación de distancias, de la conciencia de la direccionalidad y de la proyección de la lateralidad en recorridos de orientación de cierta complejidad.
Utilización de planos o mapas en la realización de recorridos de orientación.
Aceptación de las normas de seguridad y protección en la realización de actividades de orientación.
Criterios de evaluación
Relacionar las actividades físicas con los efectos que producen en los diferentes aparatos y sistemas del cuerpo humano, especialmente con aquellos que son más relevantes para la salud.
Se pretende saber si se conocen los aparatos y sistemas sobre los que incide la práctica de ejercicio físico, así como las adaptaciones que ésta produce. Se hará hincapié en aquellos aparatos y sistemas más directamente relacionados con la salud, es decir, básicamente al aparato cardiovascular y el aparato locomotor. Asimismo, se deberá mostrar la repercusión que dichos cambios tienen en la calidad de vida y en la autonomía de las personas en el curso de su vida.
Incrementar los niveles de resistencia aeróbica, flexibilidad y fuerza resistencia a partir del nivel inicial, participando en la selección de las actividades y ejercicios en función de los métodos de entrenamiento propios de cada capacidad.
El alumnado conocerá un abanico de actividades y ejercicios que deberá combinar para, a partir de los métodos de entrenamiento establecidos por el profesorado, incrementar el nivel de las capacidades físicas citadas. Por lo tanto, deberá desarrollar un trabajo regular, autónomo y responsable encaminado al incremento de las cualidades físicas relacionadas con la salud, de acuerdo a sus posibilidades y basado en el esfuerzo diario.
Realizar ejercicios de acondicionamiento físico atendiendo a criterios de higiene postural como estrategia para la prevención de lesiones.
Este criterio evalúa las ejecuciones correctas de muchos ejercicios, sobre todo de fuerza muscular y de flexibilidad que, realizadas incorrectamente, pueden resultar potencialmente peligrosos para la salud. Además deberá aplicar las pautas de movimiento facilitadas para transferirlas a las posiciones corporales de las actividades cotidianas.
Diseñar y llevar a la práctica un calentamiento orientado a cualquier actividad física y deportiva respetando sus características básicas.
Con este criterio se pretende dotar al alumnado de herramientas suficientes para preparar un calentamiento para cualquier actividad física y deportiva. Se valorará la adecuación de los ejercicios y los estiramientos a la actividad posterior, su duración proporcional al tiempo de práctica de la actividad y realizados a una intensidad moderada.
Reflexionar sobre la importancia que tiene para la salud una alimentación equilibrada a partir del cálculo de la ingesta y el gasto calórico, teniendo en cuenta las raciones diarias de cada grupo de alimentos y de las actividades diarias realizadas.
El alumnado calculará el aporte calórico de la ingesta y el consumo, reflexionando posteriormente sobre la importancia de mantener un equilibrio diario entre ambos aspectos. Asimismo, deberá ser consciente de los riesgos para la salud y las enfermedades que se derivan de los desequilibrios que se puedan producir entre la ingesta y el gasto calórico.
Resolver situaciones de juego reducido de uno o varios deportes colectivos, aplicando los conocimientos técnicos, tácticos y reglamentarios adquiridos.
Se deberá valorar prioritariamente la toma de decisiones necesaria para la resolución de situaciones de juego reducido más que la ejecución técnica de las habilidades que se desarrollan. Las situaciones escogidas serán aplicables a la mayoría de los deportes colectivos trabajados, fomentarán la participación y simplificarán los mecanismos de decisión.
Realizar labores arbitrales en el deporte colectivo elegido, aplicando las normas pactadas por el grupo.
El alumnado deberá arbitrar las situaciones de juego del deporte elegido. Se valorará el conocimiento de las normas, la capacidad en la toma de decisiones, la seguridad en su actuación y la capacidad de diálogo con sus compañeros para solucionar posibles conflictos derivados del juego.
Realizar bailes por parejas o en grupo, indistintamente con cualquier miembro del mismo, mostrando respeto y desinhibición.
El alumnado deberá interaccionar directamente con sus compañeros y compañeras, respetándose y adaptándose a cada uno de ellos. En la propuesta de formas jugadas o bailes se plantearán actividades donde la distancia y el contacto directo entre los integrantes sea variable, de menor a mayor proximidad entre los participantes, y serán seleccionadas en función de las características del grupo.
Completar una actividad de orientación, preferentemente en el medio natural, con la ayuda de un mapa y respetando las normas de seguridad.
Se pondrá en juego la capacidad para completar una actividad en la que deberá orientarse con la ayuda de un mapa y si se considera pertinente, con la ayuda de otros métodos de orientación, atendiendo a las medidas de seguridad en relación sobre todo a la ropa y calzado adecuado, a la hidratación, al uso de mapas, etc.
Cada centro elegirá el espacio para realizar la actividad en función de sus instalaciones y su entorno, priorizando el hecho de llevar acabo dicha actividad en un entorno natural.
Cuarto curso
Contenidos
Bloque 1. Condición física y salud.
Realización y práctica de calentamientos autónomos previo análisis de la actividad física que se realiza.
El calentamiento como medio de prevención de lesiones.
Sistemas y métodos de entrenamiento de las cualidades físicas relacionadas con la salud: resistencia aeróbica, flexibilidad y fuerza resistencia.
Efectos del trabajo de resistencia aeróbica, de flexibilidad y de fuerza resistencia sobre el estado de salud: efectos beneficiosos, riesgos y prevención.
Los métodos de entrenamiento de la resistencia aeróbica, de la flexibilidad y de la fuerza resistencia.
Los principios básicos del entrenamiento deportivo que hacen referencia a los componentes de la carga en un programa orientado a la salud: volumen, intensidad y recuperación.
Elaboración y puesta en práctica de un plan de trabajo de una de las cualidades físicas relacionadas con la salud, siguiendo los principios básicos del entrenamiento así como los métodos trabajados de cada capacidad.
Toma de conciencia de la propia condición física y predisposición a mejorarla.
Relajación y respiración. Aplicación de técnicas y métodos de relajación de forma autónoma y valoración de dichos métodos para aliviar tensiones de la vida cotidiana.
Valoración de los efectos negativos de determinados hábitos (fumar, beber, sedentarismo.) sobre la condición física y la salud.
Actitud crítica ante dichos hábitos y frente al tratamiento de determinadas prácticas corporales por los medios de comunicación.
Toma de conciencia de la importancia de la consolidación de hábitos saludables para una vida sana.
Primeras actuaciones ante las lesiones más comunes que pueden manifestarse en la práctica deportiva.
Bloque 2. Juegos y deportes.
Realización de juegos y deportes individuales, de adversario y colectivos de ocio y recreación.
Realización de juegos con material alternativo.
Práctica de los fundamentos técnicos, tácticos y reglamentarios de deportes de adversario que precisen la utilización de un implemento.
Planificación y organización de torneos en los que se utilicen sistemas de puntuación que potencien las actitudes, los valores y el respeto de las normas.
Valoración de los juegos y deportes como actividades físicas de ocio y tiempo libre y de sus diferencias respecto al deporte profesional.
Aceptación de las normas sociales y democráticas que rigen en un trabajo en equipo.
Búsqueda de soluciones dialogadas y consensuadas en conflictos derivados del juego.
Participación activa en los torneos de los diferentes deportes que hayan organizado.
Bloque 3. Expresión corporal.
Adquisición de directrices para el diseño de composiciones coreográficas.
Utilización de técnicas expresivas básicas: mímica, máscaras. en el diseño de composiciones coreográficas.
La estructura musical y su aplicación en las composiciones coreográficas: frases y bloques musicales.
Identificación y ejecución de los pasos básicos de cualquier actividad física expresiva colectiva con soporte musical.
Creación de composiciones coreográficas colectivas con apoyo de una estructura musical incluyendo los diferentes elementos: espacio, tiempo e intensidad.
Participación y aportación al trabajo en grupo en las actividades rítmicas.
Cooperación y respeto en actividades artístico-expresivas y comunicativas.
Bloque 4. Actividades en el medio natural.
Relación entre la actividad física, la salud y el medio natural.
Las actividades realizadas en espacios abiertos y en contacto directo con la naturaleza como forma saludable de ocupación del tiempo de ocio.
Participación en la organización de actividades de bajo impacto ambiental, en el medio urbano, terrestre o acuático.
Realización de las actividades organizadas en el medio natural.
Toma de conciencia del impacto que tienen algunas actividades físico-deportivas en el medio natural.
Criterios de evaluación
Planificar y poner en práctica calentamientos autónomos, respetando pautas básicas para su elaboración y atendiendo a las características de la actividad física que se realizará.
Se trata de comprobar si el alumnado ha adquirido una relativa autonomía en la planificación y puesta en práctica de calentamientos adecuados a las pautas y características requeridas para que sean eficaces. Se observará también que sean adecuados a la actividad física que se realizará.
Analizar los efectos beneficiosos y de prevención que el trabajo regular de resistencia aeróbica, de flexibilidad y de fuerza resistencia suponen para el estado de salud.
Con este criterio de evaluación se pretende que el alumnado conozca los efectos y las adaptaciones generales que el trabajo continuado de cada cualidad física relacionada con la salud supone para el organismo y para la mejora del estado del mismo. También deberá reconocer los riesgos que comporta el déficit de actividad física diaria para la salud y la calidad de vida.
Diseñar y llevar a cabo un plan de trabajo de una cualidad física relacionada con la salud, incrementando el propio nivel inicial, a partir del conocimiento de sistemas y métodos de entrenamiento.
A partir de la práctica y desarrollo de los sistemas y métodos de entrenamiento de las cualidades relacionadas con la salud, el alumnado elaborará un plan de trabajo de una de esas cualidades, con el objetivo de mejorar su nivel inicial. Se hará necesario guiar al alumnado en todo el proceso y proporcionar unas pautas básicas para el desarrollo del plan y recursos materiales que le permitan compilar ejercicios y actividades para el trabajo de la cualidad que ha decidido mejorar.
Analizar críticamente el propio estilo de vida, añadiendo cambios que impliquen una mejora de su salud y su calidad de vida.
El alumnado deberá analizar sus hábitos diarios, tanto los que son beneficiosos para su salud como los que no, y hacer diferentes propuestas que le conllevarían una mejora de su salud. Se evaluará la capacidad para reconocer conductas de riesgo para su salud, la capacidad de autoevaluación del tipo de vida que desarrolla y la adecuación de las propuestas a sus necesidades e inquietudes.
Resolver supuestos prácticos sobre las lesiones que se pueden producir en la vida cotidiana, en la práctica de actividad física y en el deporte, aplicando unas primeras atenciones.
El alumnado demostrará tener un conocimiento teórico-práctico básico de las actuaciones que deben llevarse a cabo ante lesiones que puedan producirse en su entorno habitual y, concretamente, en la práctica de actividad física. Se incidirá muy especialmente en los aspectos preventivos y en aquellos que evitan la progresión de la lesión. El alumnado aprenderá por ejemplo a limpiar una herida o aplicar frío ante un traumatismo músculo-esquelético.
Manifestar una actitud crítica ante las prácticas y valoraciones que se hacen del deporte y del cuerpo a través de los diferentes medios de comunicación.
Con este criterio se pretende que el alumnado, a partir del análisis de la información que ofrecen los medios de comunicación: prensa, revistas para adolescentes, Internet, radio, TV, aborde temáticas vinculadas al deporte y al cuerpo, vigentes en la sociedad y analice de forma crítica temas como la imagen corporal, los estilos de vida en la sociedad actual, los valores de las diferentes vertientes del deporte o la violencia y la competitividad.
Participar en la organización y puesta en práctica de torneos en los que se practicarán deportes y actividades físicas realizadas a lo largo de la etapa.
El alumnado colaborará en la organización de situaciones deportivas competitivas de los diferentes deportes realizados a lo largo de la etapa, además de participar activamente en las mismas. En estos encuentros, autogestionados por el propio alumnado, se valorará, en relación con la organización, aspectos como la iniciativa, la previsión y la anticipación ante posibles desajustes; y en cuanto a la práctica, aspectos como la participación activa, la colaboración con los miembros de un mismo equipo y el respeto por las normas y por los adversarios.
Participar de forma desinhibida y constructiva en la creación y realización de actividades expresivas colectivas con soporte musical.
El alumnado deberá participar activamente en el diseño y ejecución de coreografías sencillas con soporte musical en pequeños grupos, en las que se valorará la capacidad de seguir el ritmo de la música, la expresividad del cuerpo, la originalidad de la coreografía, así como el seguimiento del trabajo de cada grupo a lo largo del proceso de creación de la coreografía.
Utilizar los tipos de respiración y las técnicas y métodos de relajación como medio para la reducción de desequilibrios y el alivio de tensiones producidas en la vida cotidiana.
Con este criterio de evaluación se pretende que el alumnado sea capaz de aplicar autónomamente tipos de respiración y las técnicas y los métodos de relajación aprendidos a lo largo de la etapa. Se tendrán en cuenta indicadores tales como la localización y control de la respiración, la concentración, la disociación de sensaciones de tensión-relajación o frío-calor y las sensaciones corporales después de su uso.
Orientaciones metodológicas y para la evaluación
Orientaciones metodológicas
La Educación física lleva asociada, en el propio título de la denominación de la materia, los dos conceptos que articulan y orientan las decisiones metodológicas de este currículo en la Educación secundaria obligatoria: «educación» y «física». La primera es la gran finalidad: educar al alumnado. La segunda es la herramienta, el medio para educar utilizando el cuerpo y sus posibilidades de movimiento. Esa dualidad debe acompañar al profesorado en todas las decisiones que tome cuando aplique el currículo a lo largo de la etapa.
Por primera vez en el currículo de las diferentes materias se incorporan las competencias básicas. La Educación secundaria es una etapa obligatoria y es necesario asegurarse de que el alumnado adquiere una serie de aprendizajes clave para vivir en sociedad y para seguir aprendiendo a lo largo de toda su vida. Estos aprendizajes deben ir más allá de los objetivos específicos de cada materia. De esta concepción globalizadora e interdisciplinar nace el concepto de «competencias básicas».
Este enfoque sitúa a la educación física en una posición privilegiada en tanto que colabora a la adquisición de una serie de competencias que abarcan conocimientos, procedimientos y actitudes, mediante una potente y singular herramienta que acompañará al alumnado a lo largo de toda su vida: el cuerpo humano.
Es también este enfoque el que explica la importante aportación de la educación física en la consecución de la competencia en el Conocimiento y la interacción con el mundo físico. Si en el currículo existe un bloque de contenidos vertebrador, éste es sin lugar a dudas el bloque que hace referencia a la condición física y la salud. El alumnado debe acabar su escolaridad obligatoria conociendo cómo funciona su cuerpo y qué hacer para mantenerlo en forma, no para rendir en el mundo del deporte de competición y superar a otros, sino para consolidar toda una serie de hábitos saludables que le acompañen a lo largo de su vida y para superarse a sí mismo. Así, podrá utilizar aprendizajes asimilados en la educación física de forma responsable y autónoma: calentar antes de cualquier actividad física, estirar al acabar, hidratarse durante la práctica de ejercicio físico, adoptar posturas adecuadas en actividades deportivas y de la vida cotidiana, etc.
Los bloques de contenidos están interrelacionados de tal manera que hacen que la práctica de cualquier deporte, de actividades expresivas o de aquéllas realizadas en el medio natural sean oportunidades para el trabajo de la condición física orientada a la salud, actuando como medios y no como finalidad en sí mismas. Por esta razón, las cualidades físicas que desarrolla el currículo son únicamente aquéllas que hacen referencia a la salud.
Las estrategias didácticas utilizadas para la consecución de esta competencia, o de otras posibles intervenciones educativas, deben empezar al principio de la etapa con la utilización preferente de estilos de enseñanza donde el profesorado tome la mayor parte de las decisiones del proceso de enseñanza-aprendizaje. Poco a poco, de manera progresiva, el profesorado dotará al alumnado de las herramientas necesarias para que, cuando acabe la etapa obligatoria, adquiera ciertas cotas de autonomía que le permitan tomar decisiones y gestionar su propia condición física. En los últimos cursos de la etapa utilizará estilos de enseñanza en los cuales el profesor cederá el protagonismo que había adquirido en una primera fase y su papel será de guía, asesor del proceso. En el momento en que el alumnado se siente partícipe de su propio proceso de aprendizaje, aumenta su motivación y permite que mejore el clima de clase. Así, por ejemplo, en el primer curso el alumnado recopila ejercicios adecuados para la parte general de un calentamiento de los propuestos por el profesorado; en segundo diferencia lo que es un calentamiento general de uno específico; en tercero se le dan pautas para su elaboración y diseño y puede prepararlos para un pequeño grupo de compañeros o por parejas; y finalmente en cuarto, acabar orientando su propio calentamiento en función de la actividad posterior a realizar. El alumnado pues, estará en condiciones de aprender y consolidar una amplia gama de habilidades humanas en las cuales relacionarse con entornos artificiales y naturales y con diferentes instrumentos técnicos.
Las actividades deportivas, sobre todo las colectivas, son una excelente oportunidad de reproducir un escenario donde se manifiestan actitudes y valores de la vida en sociedad: la integración, el respeto a unas normas, a compañeros, a adversarios y al árbitro, a las diferencias, la solidaridad, el trabajo en equipo, la cooperación, la aceptación de las propias limitaciones individuales, la asunción de responsabilidades dentro del grupo, etc. Se contribuirá de esta manera al desarrollo e interiorización de la Competencia social y ciudadana, sin olvidar que, desde un punto de vista metodológico, las actividades que se propongan para el desarrollo de estos contenidos deben tener un marcado acento dirigido a la consecución de la competencia. Así, si lo que pretendemos es fomentar el respeto al adversario, propondremos situaciones en las que se manifiesten este tipo de actitudes.
Que la educación física colabora en la competencia Autonomía e iniciativa personal lo demuestra el hecho que al alumnado se le va ofreciendo, conforme avanza en la etapa, oportunidades para que consiga gestionar su propia actividad física en función de sus intereses. La enseñanza en esta etapa debe tender a la consecución de una creciente autonomía por parte del alumnado, que en la práctica se debe traducir en una disminución en la toma de decisiones por parte del profesorado y un aumento de éstas por el alumnado, de forma progresiva conforme avanza la etapa. La culminación de este proceso es la participación del alumnado de forma reflexiva y responsable en numerosos aspectos de la programación como selección de tareas y medios a utilizar, organización de actividades, hasta llegar a planificar su propia actividad física. Así, será capaz por ejemplo, de organizar un pequeño torneo de cualquier disciplina deportiva, de elaborar una coreografía musical o de realizar un plan de mejora de una de las cualidades físicas relacionadas con la salud.
El potencial cultural que llevan asociadas las diferentes manifestaciones de la motricidad humana los deportes, las danzas, los juegos populares y tradicionales, las actividades expresivas, etc.contribuyen al desarrollo de la Competencia cultural y artística. Desde este punto de vista, sería conveniente introducir desde actividades físicas y deportivas conocidas, hasta aquellas más alternativas o poco practicadas. La incorporación en el currículo de educación física de esta competencia brinda la posibilidad de mostrar al alumnado no solamente aquellas actividades tradicionales arraigadas al propio territorio que han ido pasando de abuelos a padres y de padres a hijos, sino también aquellas que forman parte de la cultura de alumnos y alumnas que proceden de otros países de origen diferentes al nuestro. La aceptación, el respeto, la tolerancia y la solidaridad frente al fenómeno de la diversidad cultural favorecerá, sin duda, la convivencia en los centros educativos.
Uno de los retos más importantes a los cuales debe hacer frente la educación física del futuro es colaborar en la competencia para Aprender a aprender con el objetivo de que, cuando acabe la etapa obligatoria, el alumnado tenga una base sólida a partir de la cual articular nuevos aprendizajes que le acompañen el resto de su vida. Por esta razón, debe darse prioridad a la práctica de actividades globales que combinen la ejecución técnica de ciertas habilidades con la toma de decisiones y que sean transferibles a la resolución de otras situaciones parecidas. La dos horas semanales de educación física pueden no ser suficientes para consolidar y perfeccionar gestos técnicos, pero sí para sentar las bases de futuros aprendizajes fuera del horario lectivo, dentro o fuera del centro escolar.
Estas consideraciones justifican la importancia de definir la intencionalidad a la hora de seleccionar y diseñar los contenidos. Así, una vez realizado un diagnóstico del grupo para identificar las necesidades y traducirlas a objetivos didácticos, es decir a aquello que el alumnado deberá conseguir a lo largo del proceso de aprendizaje, entonces y sólo entonces, el profesorado seleccionará los contenidos que mejor encajen en su planteamiento. A lo largo de la etapa, las unidades didácticas sobre los diferentes deportes (individuales, colectivos o de adversario) considerados con una finalidad en sí mismos, deberían ir dejando paso a planteamiento de unidades cuya orientación dé prioridad a aquellos aprendizajes que el alumnado deberá conseguir utilizando el deporte como herramienta.
Programar unidades didácticas pensando en el alumnado supone tener en cuenta la diversidad del grupo, respetando la individualidad de cada uno de sus miembros. Puede haber una parte del alumnado que necesite una atención más personalizada que se ajuste mejor a sus necesidades. Será el momento de anticiparse a problemas derivados de esta falta de atención y diseñar una adaptación curricular modificando aquellos elementos que permitan al alumnado conseguir el éxito en el proceso de enseñanza-aprendizaje iniciado.
Por último, las orientaciones que aquí se han expresado son igualmente idóneas para ayudar a superar las dificultades de aquellos alumnos y alumnas que requieren medidas específicas de atención a la diversidad. Estas pueden abarcar un amplio repertorio, desde los programas de diversificación curricular hasta las adaptaciones curriculares para estudiantes con mayores dificultades, ya sean permanentes o transitorias. De hecho, la opción metodológica por la que optemos, la organización y selección de contenidos, así como la concreción de los criterios de evaluación habrán de tener como referencia la diversidad del grupo, respetando la individualidad de cada uno de sus miembros.
Orientaciones para la evaluación
Tradicionalmente el concepto de evaluación en educación física ha venido asociado a la cuantificación de resultados y más concretamente a la medición del rendimiento del alumnado en pruebas de condición física. Actualmente, la evaluación es entendida desde una perspectiva pedagógica, integrada en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Sólo de esta manera el profesorado conocerá el progreso individual del alumnado cuando éste compite consigo mismo y mejora a partir de sus niveles iniciales. La función social de la evaluación que selecciona, clasifica y orienta al aprendiz se complementará con la función formativa de todo el proceso. La evaluación es pues, la herramienta educativa que permite conocer si se han conseguido y en qué medida, los objetivos que persigue la educación física, a la vez que informa del grado de contribución a la consecución de las competencias básicas.
Los criterios de evaluación del currículo son una excelente referencia para determinar la consecución de los aprendizajes en cada curso de la etapa a través de claras referencias para su valoración, para saber en qué medida se han producido aquellos aprendizajes que se consideran especialmente relevantes para la adquisición de las capacidades recogidas en los objetivos. Los criterios son además el elemento que aúna objetivos y contenidos y en donde se observa con mayor claridad la contribución de la materia al logro de las competencias básicas, ya que se refieren a conductas observables que permiten comprobar si se han adquirido los aprendizajes que se consideran imprescindibles, y en qué grado. A partir de éstos, el profesor deberá ajustarlos a las necesidades de sus alumnos y del contexto en el que se encuentra.
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