Real Decreto 531/2025, de 24 de junio, por el que se declaran diez zonas especiales de conservación, se aprueban sus medidas de conservación y las de siete zonas de especial protección para las aves, y se propone la modificación de los límites geográficos de doce espacios protegidos de la Red Natura 2000 en la Región Marina Mediterránea

Rango Real Decreto
Publicación 2025-07-25
Última actualización 2025-07-26
Estado Vigente
Departamento Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes
Fuente BOE
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La cuenca del Mediterráneo occidental, en la que se encuadra la zona de estudio, posee su propia climatología con sus propios vientos característicos. Está rodeada de un relieve montañoso y salpicado de islas de tamaño considerable. Se encuentra en el límite entre el clima oceánico templado y las regiones tropicales, lo que favorece las incursiones de aire frio provenientes de las latitudes medias (mistral y tramontana), así como de aire cálido provenientes de los desiertos subtropicales (siroco).

El litoral del espacio protegido queda enmarcado dentro de la zona denominada Clima de la fachada lluviosa del macizo de Alcoy, según la clasificación desarrollada por Clavero Paricio, P.L. (Atlas Climático de la Comunidad Valenciana, 1994), mientras que de acuerdo con Köppen y Geiger se clasifica como clima Csa, mediterráneo, con lluvias estacionales y temperaturas cálidas en verano, registrando escasas precipitaciones, cuyos valores medios se encuentran entorno a los 572 mm anuales en Teulada y 526 mm anuales en Calpe, siendo el mes más seco es julio, mientras que el de mayor precipitación es diciembre.

Las temperaturas medias varían desde los 10.5° C en enero hasta las temperaturas medias estivales, meses de julio y agosto, que no suelen descender de los 26° C, alcanzando valores más elevados según nos acercamos a la costa. La temperatura media anual de la zona litoral se establece entorno a los 17-18° C (18.3°C en Calpe y 17.4°C en Teulada).

Se caracteriza por presentar una elevada humedad relativa en el periodo estival y la existencia frecuente de regímenes de brisas marinas que durante todo el año provocan este aumento de la humedad, determinando un efecto amortiguador de las temperaturas.

En relación al régimen de vientos, presentan una clara alternancia estacional. Se observa un predominio del flujo del oeste durante el otoño y el invierno, así como un descenso de las brisas en las zonas litorales debido a la amortiguación generada por las bajas temperaturas interiores. En primavera y verano, el desplazamiento del anticiclón de las Azores contribuye al descenso de las corrientes del oeste, al tiempo que las mayores temperaturas de tierra adentro, en relación a los niveles térmicos marinos, dispara el régimen de brisas de componente sureste, e incrementa los flujos del este.

4.1.2 Geología y geomorfología.

El espacio marino protegido se enmarca dentro de la cuenca mediterránea occidental, en el mar Surbalear, concretamente en el sector septentrional del margen continental Bético. Se extiende desde el Cabo de la Nao hasta el Cabo de Gata. La influencia de las direcciones estructurales béticas es muy fuerte, con una orientación predominante NE-SO que condiciona casi todos sus rasgos morfológicos.

La formación de la cuenca mediterránea occidental es relativamente reciente. A partir del Oligoceno, coincidiendo con las dos últimas fases de la orogenia alpina, se produjo la expansión de esta área mediante «rifting continental», rotación hacia el este del bloque corso-sardo y la existencia de un punto triple tipo «r» al sureste de Menorca, una de cuyas ramas producirá la apertura de la cuenca surbalear en el Burdigaliense. Esta apertura se produjo a favor de fracturas de dirección noreste-suroeste y noroeste-sureste, las cuales conforman y condicionan en la actualidad los márgenes de la cuenca debido a procesos posteriores de extensión y subsidencia.

Los márgenes de la cuenca occidental del Mediterráneo se encuentran en fase juvenil, evolucionando por mecanismos de subsidencia tectono-térmica, fracturación y desarrollo de prismas sedimentarios. Según la clasificación morfo-tectónica de Heezen (1974), son de tipo pasivo o atlántico.

Como corresponde a un margen de tipo intermedio, al sur del Cabo de San Antonio las unidades deposicionales cuaternarias aparecen con un desarrollo muy desigual, tanto en lo que se refiere a su potencia como a su trazado horizontal, no sólo debido al comportamiento diferencial de la sedimentación, sino también a la fracturación que afecta a los niveles cuaternarios, incluso a los holocenos recientes.

En el infralitoral se identifican prismas sedimentarios, abanicos fluviales, rasas rocosas (en zonas acantiladas) y lentejones arenosos. La plataforma oceánica tiene una anchura que varía entre 30 km al norte y un mínimo de 13 km en el sur. En la plataforma interna predominan formas deposicionales (barras y dorsales de arena de dirección N-S) y en la plataforma media y externa se observan depresiones relacionadas con procesos erosivos y relieves heredados de dirección E-O. La ruptura de pendiente se produce a unos 130 m de profundidad, el talud es suave y relativamente ancho (50 km), con algunas plataformas marginales e incisión de algunos cañones.

El basamento del margen continental está constituido por las unidades externas del orógeno bético, representado por un conjunto de escamas y cabalgamientos que afectan a formaciones mesozoicas y terciarias pertenecientes a las unidades externas.

Situado enfrente de Altea aparece un delta marginal del Pleistoceno superior, con 8 km de longitud y una anchura máxima de 9 km. Se extiende hasta la plataforma continental y su origen puede estar relacionado con antiguas redes fluviales del sector, que actualmente sólo presentan un conjunto de ramblas y barrancos con flujos de aguas estacionales.

Toda la superficie marina del espacio se sitúa sobre la plataforma continental. Respecto a los rasgos morfológicos, se corresponde con una plataforma interna y media muy regular y plana, interrumpida por prismas sedimentarios potentes, que ve progresivamente reducida su amplitud desde el Cabo de San Antonio a medida que alcanza posiciones más meridionales. Adaptados a un relieve relativamente suave, pueden encontrarse materiales constituidos por arenas terrígenas localizadas frente a las desembocaduras de los cauces fluviales, mientras que fuera de la influencia de estos elementos de descarga aparecen sedimentos terrígenos finos y bioclásticos.

4.1.3 Dinámica marina.

Este sector costero de Alicante forma parte del dominio más árido y seco de las costas españolas, lo que se traduce también en las condiciones oceanográficas, cuyas aguas presentan unos valores de temperatura y salinidad algo superiores a los de las masas de aguas circundantes. La falta de aportes fluviales importantes también determina una gran trasparencia del agua y un escaso contenido en nutrientes.

Las masas de agua que bañan el LIC son aguas de origen atlántico transformadas por procesos de evaporación, mezcla y convección.

Las Aguas Superficiales Atlánticas (AW: Atlantic Water) entran en el mar Mediterráneo por el estrecho de Gibraltar, situándose encima del agua mediterránea al tener menor densidad que ésta. Esta agua más fría y menos salina, y por tanto, menos densa, da lugar a una corriente superficial que tras atravesar los giros del mar de Alborán y el semipermanente frente Almería-Orán, se extienden desde la costa española y africana iniciando la corriente Argelina y la corriente Septentrional, que entra a formar parte de la circulación ciclónica del Mediterráneo Occidental (MEDOC) y alcanzando la costa norte del MEDOC.

Estas aguas superficiales muy mezcladas y que pasan a la circulación general ciclónica alrededor del MEDOC, son relativamente más frías y salinas y fluyen desde el Golfo de León hacia el sur a lo largo del talud peninsular, paralelamente a la costa, formando parte de la corriente del norte (NC: Northern Current) o Septentrional.

Es frecuente además la aparición de eddies o remolinos en el Golfo de Valencia, generalmente anticiclónicos, que pueden llegar a alcanzar Kilómetros de diámetro, que ocupan el Canal de Ibiza y que, cuando aparecen, obligan a la corriente del norte a retornar hacia el norte por la costa norte de Mallorca dando lugar a la llamada Corriente Balear. Además, estos eddies pueden hacer también que las aguas atlánticas que fluyen hacia el norte impulsadas por los giros de la corriente de entrada procedente de Gibraltar retornen hacia el sur por el canal de Mallorca.

Figura 1. Circulación general superficial del Mediterráneo Occidental

Las aguas intermedias de la zona de estudio forman parte de la masa de agua denominada Agua Intermedia Levantina (LIW: Levantine Intermediate Water), formadas por un incremento de salinidad, y por tanto de densidad, que sufren las AW debido a procesos de evaporación sufridos en su recorrido por el Mediterráneo Oriental (MEDOR), que retornan al MEDOC y siguen su camino hacia el Estrecho de Gibraltar, con una velocidad promedio de 5 cm/s.

Finalmente, en los fondos del MEDOC, se encuentra el agua profunda del mar Mediterráneo (WMDW: Western Mediterranean Deep Water), formada por procesos invernales de convección en el área del Golfo de León.

– Corrientes y Mareas:

Las corrientes son el desplazamiento de las masas de agua. Pueden ser debidas a la acción del viento (corrientes de arrastre), a la acción de las mareas (corrientes de marea) o a las diferencias de temperatura y salinidad entre dos profundidades por la variación de sus densidades (corrientes de densidad).

Entre el cabo Palos y el cabo San Antonio, la corriente se divide en dos ramas, una que se dirige a ESE, hacia el sur de las Baleares, y otra que sigue al NE, entrando en el Golfo de Valencia. En el Golfo de Valencia los vientos frescos del NE producen una corriente hacia tierra, haciendo elevar las aguas en los puertos y que, al ser desviada por el Cabo San Antonio, se dirigen hacia el Sur o SE a reunirse con la principal entrante de componente E. La dirección de la corriente general mediterránea Norte-Sur, se curva al llegar al Cabo de San Antonio siguiendo el óvalo costero, para enlazar con la corriente procedente del Suroeste que actúa en el sector inmediato meridional. Cuando hay vientos fuertes del NW en el Golfo de Valencia se origina una corriente de dirección SE que también se une a la corriente principal entrante de dirección E.

De forma general las corrientes en Alicante son corrientes que fluyen siguiendo el litoral cambiando de dirección según la marea, pero predomina la corriente en dirección sur siendo de mayor intensidad siempre que se dirige en esa dirección.

En cuanto a las mareas, en el Mediterráneo en general son muy leves debido fundamentalmente a que la marea oceánica apenas penetra al estar limitada por la reducida extensión de la cuenca. Por lo que respecta al nivel medio del mar, éste se ve sometido en esta área a oscilaciones, cuyo periodo medio se aproxima a los 10 días. Las fluctuaciones máximas del nivel medio del mar suponen unos 65 cm.

– Oleaje y viento:

El oleaje es una alteración de la superficie del mar causado por el viento. Es un factor determinante en la dinámica litoral muy importante para el desarrollo de especies y hábitats marinos debido a que favorece el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono entre la atmósfera y las capas superficiales del mar. Así mismo, puede desgarrar o destruir hábitats marinos sensibles, como las praderas de fanerógamas, cuando se trate de olaje de gran altura y fuerza.

Para hablar de la altura del oleaje, se suele promediar el del tercio de las olas más altas, denominada altura significativa. En el Mediterráneo, la distancia que recorre la ola sobre el mar no es muy grande debido al tamaño de la cuenca mediterránea y ser una cuenca cerrada, lo que impide que las olas alcancen alturas elevadas. En la zona de la Comunidad Valenciana, los valores generales de altura significativa del oleaje se encuentran en torno a 1 m de altura de ola, aunque en momentos puntuales se han registrado alturas significativas máximas de oleaje entre los 4 y los 5 m de altura. Los meses en donde la probabilidad de encontrar alturas de ola mayores son los meses de octubre a diciembre, mientras que los meses con menor altura de ola son los meses estivales.

El periodo medio del oleaje es el tiempo (medido en segundos) que transcurre entre la llegada de una cresta de la ola y la siguiente. En la Comunidad Valenciana, el periodo medio del oleaje ronda los 4-5 segundos aproximadamente, aunque se han registrado valores puntuales entorno a los 7 segundos. Se observa una clara estacionalidad, con periodos más largos en la época fría del año, que se acortan en los meses de verano (al tiempo que las olas disminuyen de tamaño).

Los oleajes más importantes son los procedentes del E, dado que la costa está protegida de los provenientes del NE-NNE por la alineación general del litoral y por la isla de Ibiza. También son importantes los oleajes procedentes del S, aunque de menor intensidad que los del sector E.

El oleaje es producido por el viento, que se mide como velocidad media del viento, en nudos (millas náuticas por hora; mn/h), metros por segundo (m/s) o a través de la escala Beaufort. En la Comunidad Valenciana, la velocidad media del viento oscila en torno a los 4-5 m/s, considerándose por tanto vientos flojos o moderados.

El régimen de vientos presenta una clara alternancia estacional. Según datos procedentes del Atlas de Clima Mediterráneoi para el período 1981-2010, se observa vientos del este dominantes entre los meses de abril a septiembre, siendo claramente de componente sureste en los meses estivales, mientras que en los meses entre noviembre y marzo predominan los vientos del oeste. También son reseñables los periodos de calma, que suponen casi un tercio del total.

– Temperatura superficial del mar:

La temperatura superficial del mar Mediterráneo sufre amplias variaciones estacionales, incrementándose notablemente a lo largo del verano debido a su condición de mar cerrado.

En las costas de la Comunidad Valenciana, la temperatura superficial del mar oscila entre los 13 °C en los meses invernales y los 25 °C en los meses de verano, aunque han llegado a registrarse valores entorno a los 28 °C.

4.2 Caracterización ecológica

Las praderas de Posidonia oceanica están incluidas en el anexo I de la Directiva de Hábitats 92/43/CE como hábitat prioritario. En las aguas infralitorales del espacio marino de Ifac destacan las praderas de Posidonia oceanica formando praderas mono específicas paralelas a la costa a lo largo de todo el espacio protegido.

Las praderas de posidonia son el ecosistema marino más importante, complejo y extendido del Mediterráneo, con numerosas interacciones tróficas que proporcionan una elevadísima riqueza biológica, albergando distintas especies y comunidades en sus hojas y rizomas. Entre las especies más representativas que habitan las praderas de fanerógamas, se encuentra la nacra (Pinna nobilis), incluida en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas como «vulnerable».

Dentro del espacio protegido también se encuentra una pequeña pradera de Cymodocea nodosa. Son capaces de crecer sobre sustratos inestables, compactando y estabilizando el sedimento, amortiguando el efecto de corrientes y oleajes. Además, al igual que Posidonia oceanica, es capaz de captar materia orgánica e inorgánica del medio y servir como refugio para un gran número de especies.

En el infralitoral rocoso, en los ambientes más batidos por las olas, la comunidad dominante es la Cystoseiretum mediterranae, siendo Cystoseira mediterranea la especie más representativa. Esta especie puede formar cinturones bastante desarrollados en la zona donde las aguas son más limpias, pudiendo ser indicada como bioindicadora de aguas de buena calidad. El desarrollo de C. mediterranea favorece la aparición de numerosas especies epífitas sobre los tallos caracterizado por especies como Corallina mediterranea.

La comunidad más representativa de ambientes fotófilos abrigados del oleaje es Cystoseiretum crinitae, siendo Cystoseira crinita su máxima representante. Esta formación es dominante en plataformas de abrasión, ambientes bien iluminados y oleaje de escasa fuerza. También se encuentran especies de mayor valencia ecológica y, por tanto, menores requerimientos de calidad, capaces de ascender a pisos superiores como son Padina pavonica, la rodofita Jania rubens.

A partir de los 15 metros de profundidad, se desarrollan las algas esciáfilas en régimen calmo sobre substratos rocosos o sobre algas rodofitas incrustantes, principalmente coralináceas como Pseudolithophylum expansum y Peyssonnelia squamaria. La actividad de estas algas proporciona una capa de carbonato cálcico sobre el sustrato rocoso, generando una elevada complejidad estructural, donde pueden apreciarse varios estratos.

En el medio pelágico destaca la presencia de ejemplares de cetáceos. Entre las especies más comúnmente avistadas, se encuentra el rorcual común (Balaenoptera physalus), mostrando comportamientos de viaje hacia el sur con trayectoria rectilínea y velocidad y patrones de respiración constantes. También se tiene constancia de avistamientos de otras especies de cetáceos, como el delfín mular (Tursiops truncatus), el delfín listado (Stenella coeruleoalba) o el calderón común (Globicephala melas) en zonas muy próximas a la costa. De igual modo, se ha registrado la presencia de la tortuga boba (Caretta caretta) en las aguas del espacio protegido. Precisamente, y con el objetivo de proteger a la gran diversidad de especies de cetáceos y tortugas marinas que usan la zona como paso migratorio hacia sus áreas de cría y alimentación, se ha aprobado el Real Decreto 699/2018, de 29 de junio, por el que se declara Área Marina Protegida el Corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo, se aprueba un régimen de protección preventiva y se propone su inclusión en la Lista de Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo (Lista ZEPIM) en el marco del Convenio de Barcelona1. Esta Área Marina Protegida Corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo se localiza en las inmediaciones de este espacio marino protegido de la Red Natura 2000 denominado Espacio marino de Ifac, con el que comparte valores naturales a proteger, como son esas poblaciones de cetáceos y tortugas marinas

1 www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2018-9034.

Entre la fauna bentónica destacan Echinaster sepositus, Halocynthia papillosa, Holothuria tubulosa, Myriapora truncata, Paracentus lividus y Parazoanthus axinellae. De las especies nectónicas, destacan Chromis chromis, Coris julis, Diplodus puntazzo, Diplodus vulgaris, Sarpa salpa y Serranus scriba.

Los hábitats del Espacio marino de Ifac se muestran a continuación referenciados según la nomenclatura expuesta en el Inventario Español de Hábitats y Especies Marinos:

Tabla 2. Hábitats marinos incluidos en la Lista Patrón Española presentes en la zona de estudio

Código del Hábitat Nombre del Hábitat
03 Pisos Infralitoral y circalitoral.
0301 Piso infralitoral rocoso y otros sustratos duros.
030101 Roca infralitoral superior expuesta.
03010117 Roca infralitoral superior expuesta con fucales.
0301011701 Roca infralitoral superior expuesta con Cystoseira spp.
030102 Roca infralitoral superior moderadamente expuesta.
03010221 Roca infralitoral superficial de modo batido, bien iluminada, con fucales.
0301022101 Roca infralitoral superficial de modo batido, bien iluminada, con Cystoseira mediterranea.
0301022302 Roca infralitoral superficial de modo batido, escasamente iluminada con Corallina elongata.
030103 Roca infralitoral superior protegida.
03010305 Roca infralitoral de modo calmo, bien iluminada, con fucales.
0301030501 Roca infralitoral de modo calmo, bien iluminada, con Cystoseira crinita.
03010307 Roca infralitoral de modo calmo, bien iluminada, sin fucales.
0301030701 Roca infralitoral de modo calmo, bien iluminada, sin fucales con Padina pavonica.
0301030705 Roca infralitoral de modo calmo, bien iluminada, sin fucales con Halopteris scoparia/Cladostephus spongiosus.
030104 Roca infralitoral inferior.
03010413 Roca infralitoral medianamente iluminada, con fucales.
0301041301 Roca infralitoral medianamente iluminada con Cystoseira spinosa.
03010414 Roca infralitoral medianamente iluminada, sin fucales.
0302 Piso circalitoral rocoso y otros sustratos duros.
03020101 Roca circalitoral dominada por fucales.
0302010101 Roca circalitoral dominada por fucales con Cystoseira zosteroides/Cystoseira spinosa v. compressa.
03020103 Roca circalitoral no concrecionada dominada por algas, sin fucales ni laminariales.
0304 Pisos Infralitoral y circalitoral sedimentarios.
030402 Arenas y arenas fangosas infralitorales y circalitorales.
0305 Praderas de fanerógamas.
030510 Praderas de Cymodocea nodosa de zonas abiertas someras, sobre arena fangosa o mata muerta de Posidonia oceanica.
030512 Praderas de Posidonia oceanica.

4.3 Caracterización del medio socioeconómico

El espacio protegido denominado Espacio marino de Ifac comprende una franja marina limitada al norte por el Cap Blanc, sito en el término municipal de Teulada y al sur por el saliente costero denominado Morro de Toix, ubicado en el municipio de Calpe. Se extiende frente a las costas de los municipios de Calpe, Benissa y el extremo meridional de Teulada, pertenecientes a la Comarca de la Marina Alta, en la provincia de Alicante.

El término municipal de Calpe está ubicado en el sector sur del espacio protegido, limita al Norte con Benissa y al sur con Altea. Según datos del año 2017, alberga una población de 20.804 habitantes, de los cuales el 44 % son de nacionalidad extranjera. Presenta una extensión de 23,51 km2 y una densidad poblacional de 884,90 hab/km2. En su costa se alza majestuosamente el peñón de Ifac, una mole rocosa de 332 m de altura. Dicho peñón es uno de los símbolos de la Costa Blanca. Otro lugar reseñable lo constituye el parque natural de las salinas, de las que antiguamente se ha extraído sal desde la época romana.

Tradicionalmente, fue una población agrícola que producía almendras, pasas y algarrobas; su economía también se apoyaba en la pesca y la extracción de sal de sus salinas, hoy en día protegidas con una figura de protección de Parque natural. Sin embargo, desde el siglo pasado, sobre todo a partir de los años 60, se ha convertido en un municipio turístico, transformando su economía, su urbanismo y, en gran medida, su propia población.

Calpe es una de las ciudades más indicadas para hacer turismo en la Comunitat Valenciana, puesto que desde los años 30 esta ciudad conserva la calidad de sus playas de arena fina y la limpieza de sus aguas.

Al norte de Calpe se localiza el término municipal de Benissa, que limita al Norte con el municipio de Teulada y al Sur con el de Calpe; según datos del año 2017, alberga una población de 10.879 habitantes, de los cuales casi el 33 % son de nacionalidad extranjera. Presenta una extensión de 69,71 km2 y una densidad poblacional de 156,06 habitantes por km2.

El término municipal no ha sufrido una gran especulación urbanística a lo largo de sus 4 km de costa, que tiene pequeñas y recoletas playas como la Fustera o la Cala Pinets, L’Advocat o La Cala Baladrar. También posee el pequeño puerto deportivo de Les Basetes.

El término municipal de Teulada limita al Norte con el municipio de Benitachell y al Sur con el de Benissa, según datos del año 2017, alberga una población de 10.097 habitantes, de los cuales más del 49 % son de nacionalidad extranjera. Presenta una extensión de 32,24 km2 y una densidad poblacional de 313,18 hab/km2.

El envejecimiento poblacional en estos municipios es superior a la media nacional en el interior por el éxodo rural y en el litoral por las residencias de jubilados europeos.

El Ayuntamiento de Teulada tiene implantada sistemas de calidad y gestión medioambiental en sus playas (IS0 14001, 9001, Marca Q…). Este producto está vinculado al uso estacional de las viviendas vacacionales y se caracteriza por estancias relativamente prolongadas y alta fidelidad al destino.

El turismo residencial es el producto más consolidado de este espacio, predominando los complejos residenciales en vivienda unifamiliar.

El turismo náutico goza de un atractivo global elevado y se ha intentado estructurar como producto náutico a través de la creación de la Estación Náutica de la Marina Alta, que engloba las ofertas náuticas y turísticas de los municipios de Benissa, Calpe, Denia y Jávea. Por otro lado, la apuesta por la celebración de grandes eventos náuticos constituye un factor clave para garantizar la competitividad del producto. Eventos como el Trofeo Peñón de Ifach de Vela en Calpe o Trofeo Grefusa en Teulada, tienen una gran repercusión promocional y contribuyen a potenciar la práctica de deportes acuáticos.

En el producto denominado sol y playa organizado, este espacio cuenta con una capacidad hotelera del 11 % de la oferta de alojamiento, pero cuenta con una cuantiosa oferta de plazas de alojamiento reglado (es el segundo espacio de la Comunitat Valenciana con mayor oferta de alojamiento).

Actualmente está tomando forma la iniciativa de fomentar la creación de rutas submarinas introduciendo componentes que amplíen sus posibilidades turísticas.

Respecto a puertos, solo el puerto de Les Basetes (superficie: 0,003 km2) está ubicado dentro de los límites del área de estudio, si bien el puerto de Calpe (superficie: 0,06 km2) y Puerto Blanco (superficie: 0,01 km2) son adyacentes.

Sobre la actividad náutica recreativa, cabe mencionar el número de amarres de los puertos anteriormente mencionados: puerto Blanco (122 amarres), puerto de Les Basetes (80 amarres) y puerto de Calpe (264 amarres).

Según datos de 2019, de la Subdirección General de Pesca de la Generalitat Valenciana, la flota pesquera con base en el puerto de Calpe está compuesta por 19 buques de distinto porte, de los cuales 13 se dedican a la pesca de arrastre (faenando fuera del espacio) y 6 a las artes menores (faenando en zonas costeras, incluyendo el interior del espacio protegido). La producción pesquera de esta flota, según datos de 2016, ronda las 735,3 toneladas lo que supone un ingreso de unos 3.669,4 miles de euros. Las principales especies capturadas son pescadilla, salmonete, pulpo, sepia, gamba roja, cigala, quisquilla, rape, cangrejo.

En cuanto a la actividad marisquera, dentro del área de estudio se localiza la zona de producción de moluscos «Denia-Alicante» (CVA-13), cuyas especies de referencia son los equinodermos. Está declarada como zona de marisqueo tipo A, es decir, apta para la recolección de moluscos vivos para consumo humano directo.

Existe un arrecife artificial ubicado frente al término municipal de Calpe, que limita al sur con el espacio protegido; consiste en una zona poligonal compuesta por dos rectángulos a una profundidad mínima de 20 m; en esta zona está prohibida toda actividad pesquera.

En relación a la navegación y transporte marítimo, dentro del área de estudio se encuentra el fondeadero del Poniente de Calpe.

Respecto a la zonificación eólica de este tramo litoral, todo el espacio marino protegido forma parte de una zona de exclusión para la instalación de parques eólicos marinos off-shore.

Finalmente, en el ámbito del Espacio Marino de Ifac existen 18 playas de las cuales cuatro contaron en 2017 con el reconocimiento de Bandera Azul: La Fustera, Arenal-Bol, Cantal Roig y Playa de La Fossa.

5. Inventario de presiones

5.1 Presiones y amenazas sobre la ZEC

Para el análisis de las presiones en el espacio se ha partido de la caracterización de actividades y presiones realizada por el CEDEX (2013), en base a la información disponible en la base de datos de presiones de dicho organismo, en los documentos de planificación hidrológica de la Demarcación hidrográfica del Júcar, la información suministrada por el servicio provincial de Costas, y la información recopilada en el marco de la Evaluación Inicial de la Estrategia Marina de la Demarcación marina levantino-balear.

Posteriormente se ha enriquecido este análisis general con nueva información bibliográfica de presiones y amenazas, su afección específica sobre los valores del espacio, así como la información recogida en el proceso participativo.

En el apartado 6, dentro de la evaluación de los valores de la ZEC se realiza un inventario específico donde se describen detalladamente las presiones y amenazas presentes que afectan a cada uno de estos valores y se incluye una valoración de la importancia que tienen sobre los mismos.

Asimismo, en el apartado 8 y en la matriz DPSIR (incluida en el apéndice 2) se parte de estas presiones y amenazas y su impacto sobre los valores del espacio para establecer medidas de conservación.

A modo de resumen de lo indicado en los diferentes apartados del plan de gestión, cabe mencionar que las principales presiones y amenazas detectadas en el espacio son el efecto del cambio climático (N01 y N04), las alteraciones morfológicas (F08), la aportación de arena en playas (F06), las actividades náutico recreativas (F07) y la acumulación de basuras marinas (F22).

A continuación, se muestra una tabla general con las presiones y amenazas identificadas en la ZEC y su importancia específica para los valores que alberga (excepto para el hábitat 1170, para el que como se indica en el apartado 6.2, no hay suficiente información sobre sus presiones y amenazas). Para la codificación de presiones y amenazas se utiliza el listado estandarizado de la Comisión Europea sobre presiones y amenazas relativas a los espacios de Red Natura 2000, correspondiente al periodo 2013-20182:

2 http://cdr.eionet.europa.eu/help/habitats_art17.

Tabla 3. Inventario de presiones de la ZEC

Código Descripción 1110 1120 1170 1349 (T. truncatus)
Código Descripción Importancia Importancia Importancia Importancia
A28 Actividades agrícolas que generan contaminación marina. Muy baja Muy baja
F06 Construcción y mantenimiento de playas para turismo y recreación, incluida la reconstrucción y la limpieza de playas. Media Media
F07 Deporte, turismo y actividades de ocio. Media Media Media Media
F08 Modificación de la línea de costa, de los estuarios y de las condiciones costeras para la construcción, el uso y la protección de infraestructuras y áreas residenciales, comerciales, industriales y recreativas (incluidas las defensas contra el mar o los trabajos e infraestructuras de protección costera). Media
F20 Actividades y estructuras residenciales o recreativas que generan contaminación marina (excepto contaminación marina macro y micro particular). Muy baja Baja
F22 Actividades y estructuras residenciales o recreativas que generan contaminación marina de macro y micropartículas (por ejemplo, bolsas de plástico, espuma de poliestireno). Media Media Media Media
G03 Pesca y marisqueo en el mar (comercial, recreativo) que generan pérdida física y perturbaciones de los hábitats del suelo marino. Baja Baja Media
G12 Capturas y muertes accidentales (debido a actividades de pesca y caza). Media
H02 Ejercicios y operaciones militares, paramilitares o de la policía en el medio ambiente marino y de agua dulce. Muy baja Muy baja Muy baja Muy baja
I01 Especies exóticas invasoras de preocupación para la Unión. Media
I02 Otras especies exóticas invasoras (distintas de las especies de preocupación para la Unión). Baja
J02 Fuente mixta de contaminación marina (marina y costera). Baja Baja
N01 Cambios de temperatura y acidificación debido al cambio climático. Media Media Alta Media
N04 Cambios en la exposición al oleaje y en el nivel del mar debido al cambio climático. Muy alta Media Alta
N07 Disminución o extinción de especies relacionadas (por ejemplo, fuente de alimento/presa, depredador/parásito, simbionte, etc.) debido al cambio climático. Media

5.2 Presiones y amenazas sobre la ZEPA

A continuación, se hace una valoración de presiones detectadas, que se han considerado susceptibles de producir impactos negativos sobre las poblaciones de aves marinas:

Al margen de las presiones identificadas previamente para cada una de las especies de aves por las que fue declarado este espacio ZEPA, a continuación, se identifican las presiones y amenazas susceptibles de afectar a las poblaciones, identificadas por el CEDEX (2013). También se han considerado aquellas amenazas derivadas de las presiones detectadas que tienen una incidencia especialmente relevante sobre las aves marinas. Los códigos de presión entre corchetes se corresponden con los del listado estandarizado de presiones y amenazas establecido por la Comisión Europea.

Del conjunto de presiones y amenazas detectadas analizadas por el CEDEX en el Espacio Marino de Ifac, al menos siete son susceptibles de producir impactos con efectos negativos sobre las aves marinas designadas como taxones clave; estas siete presiones son las siguientes:

– [D03.01] Zonas portuarias: puertos de Les Basetes (0,003 km2), Calpe (0,06 km2) y Puerto Blanco (0,01 km2).

– [D03.02] Navegación/tráfico marítimo: fondeadero de Poniente de Calpe.

– [F01] Acuicultura: instalación acuícola de la Sociedad Europea de Acuicultura.

– [F02.02] Pesca profesional: Según datos de 2019, de la Subdirección General de Pesca de la Generalitat Valenciana, la flota pesquera con base en el puerto de Calpe (adyacente al espacio) está compuesta por 19 buques de distinto porte, de los cuales 13 se dedican a la pesca de arrastre (faenando fuera del espacio) y 6 a las artes menores (faenando en zonas costeras, incluyendo el interior del espacio protegido). Hay registro de datos VMS de cerco, arrastre de fondo y artes menores.

– [G01.01] Náutica recreativa: puerto Blanco (122 amarres), puerto de Les Basetes (80 amarres) y puerto de Calpe (264 amarres).

– [H01] Contaminación de las aguas superficiales. Aguas residuales urbanas: el punto de descarga del emisario submarino de Calpe está ubicado al sur del área de Ifac, fuera de sus límites, si bien la zona de mezcla del mismo puede suponer una amenaza.

– [J02.12.01] Regeneración de playas: aportaciones de arena en la playa de l’Arenal.

En cuanto a la calidad de las masas de agua, estas poseen un Estado Ecológico bueno y un Estado Químico bueno. Existe una zona declarada de cría de moluscos, con clasificación A. Asimismo, existen 6 zonas de baño, todas Aptas.

En la siguiente tabla se indica la intensidad de la presión y su impacto potencial sobre las distintas especies, con la siguiente clave de valoración: (o): impacto leve o nulo; (X): impacto relevante; (XX): impacto grave.

Tabla 4. Presiones detectadas susceptibles de producir impactos negativos sobre las poblaciones de aves marinas. PMAU: Puffinus mauretanicus; PARI: Gulosus aristotelis; (Códigos según el listado estandarizado de la Comisión Europea)

Código Intensidad PMAU PARI
Presión Presión Especies Especies
D03.01 Zonas Portuarias. Baja. X X
D03.02 Tráfico marítimo. Muy baja. X X
F01 Acuicultura. Baja. o o
F02.02 Pesca profesional. Baja. XX XX
G01.01 Deportes náuticos. Media. X X
H01 Contaminación del agua. Baja. o X
J02.12.01 Regeneración de playas. Media. o X

Según este análisis, las únicas presiones que se presentan con cierta intensidad en el Espacio marino de Ifac son los deportes náuticos y la regeneración de playas, ambas con intensidad media. El resto de presiones detectadas por el CEDEX y que son susceptibles de producir impactos negativos de consideración sobre las poblaciones de aves marinas, tienen una intensidad baja o muy baja en este espacio.

Los deportes náuticos y las actividades recreativas en el mar generan una serie de impactos con efectos adversos de distinta índole sobre las aves marinas como la contaminación (hidrocarburos, macroplásticos, basura), la ocupación del espacio marítimo, la degradación de los fondos marinos debida al fondeo y las molestias producidas por el tráfico de embarcaciones. Este último impacto es el más preocupante ya que, a partir de cierto umbral, el trasiego de embarcaciones acaba por expulsar a las aves de sus zonas de alimentación, agregación o descanso en el mar, con lo que la capacidad de este espacio para albergar poblaciones de aves marinas se vería muy comprometida.

La regeneración de playas puede afectar a las especies más costeras, como el cormorán moñudo, por vías indirectas, en el caso de se produzcan alteraciones en los hábitats submareales que afecten a las redes tróficas. También son previsibles impactos durante la fase de ejecución de los proyectos de regeneración, por lo que estos deberán ejecutarse únicamente fuera del periodo reproductor y hasta la emancipación de los jóvenes, es decir, de abril a septiembre.

6. Inventario y evaluación global los hábitats y especies de interés comunitario

Se consideran hábitats y especies de interés los tipos de hábitats naturales y especies incluidos en los anexos I y II de la Ley 42/2007 y las especies Red Natura 2000 con presencia significativa en el espacio marino protegido. Concretamente, en el espacio marino de Ifac, los hábitats naturales 1110-Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda y 1120 – Praderas de Posidonia y 1170 – Arrecifes, así como las especies de cetáceos, entre ellas Tursiops truncatus*.

Respecto al inventario de especies de aves, se consideran de interés aquellas incluidas en el anexo IV de la Ley 42/2007, por las que fue declarado este espacio Zona de Especial Protección para la Aves, con el fin de asegurar su supervivencia y su reproducción en su área de distribución.

6.1 Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina poco profunda (1110)

Según la cartografía más actual, realizada en el año 2015, el espacio marino protegido alberga pequeñas praderas de Cymodocea nodosa, como especie representativa del hábitat 1110 – Bancos de arena cubiertos permanentemente de agua marina, poco profunda, en cotas que van desde los 5 y 18 metros de profundidad.

Cymodocea nodosa es capaz de crecer sobre sustratos inestables, compactando y estabilizando el sedimento, amortiguando el efecto de corrientes y oleajes. Además, al igual que Posidonia oceanica, con la que aparece asociada constituyendo praderas mixtas, que se han considerado dentro del tipo de hábitat *1120, y es capaz de captar materia orgánica e inorgánica del medio y servir como refugio para un gran número de especies.

6.1.1 Valoración del tipo de hábitat.

En el ámbito del Espacio marino de Ifac, los Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda, ocupan una superficie de 47,73 hectáreas, lo que supone un 3,46 % de la superficie total del espacio protegido, y un 0,00060 % de la distribución total de este hábitat a nivel estatal de la región marina mediterránea (MMED)3.

3 Basado en las estimas de superficie realizadas en el informe de aplicación de la Directiva Hábitat en España correspondiente al periodo 2007-2012, con una superficie total estimada para este tipo de hábitat de 788.893 ha.

6.1.2 Presiones y amenazas.

Entre las actividades antrópicas con un potencial impactante medio sobre el medio marino y que pueden afectar al hábitat 1110 se encuentran los efectos debidos a las infraestructuras marítimas (diques) y la regeneración de playas, las actividades náutico recreativas, la acumulación de basuras marinas o el cambio climático. Los resultados del análisis de las presiones y amenazas indican que se espera que ninguna de estas actividades produzca afecciones graves al hábitat en el área de estudio.

Contaminación marina (A28, F20, J02):

Según el informe de la Demarcación Hidrográfica del Júcar, las aguas del espacio protegido gozan de un buen estado ecológico y un buen estado químico, por lo que se cuantifica como una presión muy baja. Aun así, toda la zona está declarada como zona sensible por contaminación de nitratos de origen urbano.

En la zona del espacio protegido se encuentra el vertido de dos emisarios: uno situado al norte del espacio (fuera de él) y el otro situado al sur del mismo, en zonas adyacentes l arrecife artificial que dispone el espacio. Ambos emisarios se encuentran en zonas muy alejadas de las praderas de C. nodosa, por lo que se asume como una presión muy baja para el hábitat.

El puerto de Les Basetes y Puerto Blanco, de dimensiones muy pequeñas, están ubicados dentro del área de la ZEC/ZEPA, y en el litoral lindante, se encuentra el puerto de Calpe. El vertido accidental, derrames, fugas o descargas de combustible que se producen como resultado de la actividad portuaria, suponen una amenaza muy baja sobre las praderas de Posidonia.

Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático (N04), Modificación del litoral (F08) y Regeneración y limpieza de playas (F06):

El litoral español sufre desde las primeras décadas del siglo XX un fuerte proceso erosivo, con regresiones zonales de decenas de metros, que ha modificado de un modo muy notable y muy rápido la morfología costera.

Es más, la erosión se une a los efectos del cambio climático generando un efecto combinado que supone una amenaza que debe calificarse como muy alta.

Mitigar la erosión forma parte pues del conjunto de acciones que es necesario acometer para conseguir los objetivos de conservación protegiendo a las especies amenazadas. Por ello, la defensa de la costa, en tanto que instrumento para la mitigación de la erosión y para la adaptación al cambio climático, ha de ser contemplada en los planes de gestión de las ZEC, de tal modo que los objetivos de protección de especies amenazadas y los objetivos de mitigación de la erosión, no sólo no interfieran sino que operen uno como refuerzo del otro.

En todo caso, para que las obras de defensa costera no supongan una amenaza en sí mismas hay que tomar una serie de precauciones.

La construcción de toda obra que avanza en el mar (puerto, dique perpendicular a la línea de costa, espigón, etc…) determina un desplazamiento de corriente a lo largo de la dinámica litoral, lo que supone una hipersedimentación aguas arriba (deposición de sedimento en tránsito) y una erosión (déficit de sedimento) aguas abajo. Estas modificaciones alteran el equilibrio entre la tasa de sedimentación y el crecimiento vertical de los rizomas de las praderas de Cymodocea nodosa. Obviamente, los efectos una construcción litoral son más importantes cuanto mayor es la dimensión de la obra, y más cercana a la pradera, siendo común el enterramiento de una zona de la pradera bajo sedimentos finos.

Debido a la proximidad de los espigones de la Playa de L’Arenal-Bol a la pradera y la poca profundidad a la que ésta se encuentra, se supone una hipersedimentación de la pradera en su cota batimétrica más alta, por debajo de los 2 metros de profundidad, por lo que se supone una presión media sobre el hábitat.

En cuanto a la costa, los resultados del proyecto Eurosion no identifica problemas de erosión en la costa. Aun así, se tiene constancia de la realización de actuaciones de regeneración y consolidación de la playa Arenal-Bol, situada en el litoral del espacio protegido, que a pesar de situarse a resguardo de los temporales de levante, su orientación, al oeste del Peñón de Ifac, sufre los efectos de los temporales de poniente, menos frecuentes pero que provocan graves pérdidas de arenas en esta playa de intensa ocupación. Estas actuaciones conllevan un grado de afección medio sobre las praderas de C. nodosa debido a fenómenos de aumento de turbidez (disminución de la irradiancia) por la dispersión de las fracciones más finas y el posible enterramiento/erosión del límite superior de las praderas de fanerógamas, en su límite más somero.

Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas (F07) y Basuras marinas (F22):

Dentro del espacio protegido se encuentra el Puerto de Les Basetes, en la que amarran embarcaciones recreativas de poca envergadura que navegan por la zona y fondean al abrigo de diques y espigones en las zonas protegidas de corrientes y mareas. Una zona propicia para este fin es entre el puerto de Les Basetes y la playa de L’Arenal y alrededor del Peñón, en la Cala de la Fossa y frente a la Playa del Cantal Roig; estos fondeos ejercen una presión media sobre la pradera Cymodocea nodosa, debido al garreo del ancla, que puede ocasionar el arrancamiento de los haces y la rotura de las hojas, además de la puesta en suspensión de partículas sedimentarias de pequeño tamaño que anegarían las hojas de las fanerógamas, impidiéndoles la realización de sus actividades fotosintéticas.

La concentración de embarcaciones de recreo en las áreas de fondeo se deduce teniendo en cuenta el número de amarres de puerto Blanco (122 amarres) y puerto de Les Basetes (80 amarres), dentro del espacio protegido y el puerto de Calpe (264 amarres), lindante al espacio protegido; además, supone otro tipo de impactos, como la acumulación de basura, pinturas y anti-óxidos, y vertidos de aguas residuales, combustibles y aceites, actuando como elementos degradativos del medio. Por todo ello se configura como una presión media sobre el hábitat.

Por otro lado, se tiene constancia de una presión elevada en épocas estivales respecto al buceo alrededor del peñón y motos náuticas en La Fossa, confiriéndoles una presión media.

Prácticas de pesca marina (profesional y recreativa) (G03):

Todo el litoral del espacio protegido es una zona de producción de moluscos bivalvos vivos (CVA 1/05) para la recolección de la ostra japonesa y el mejillón. Las CCAA realizan un seguimiento de la calidad de las aguas que aseguren el buen estado ecológico de las mismas. Según el informe de la Demarcación Hidrográfica del Júcar, las aguas del espacio protegido gozan de un buen estado ecológico y un buen estado químico, por lo que se cuantifica como una presión baja.

En cuanto al desarrollo de la actividad pesquera adyacente al espacio protegido se ubica el puerto pesquero de Calpe con registros SLB (Sistema de Localización de Buques) o sus siglas en inglés VMS (Vessel Monitoring System) de 19 buques de las modalidades de cerco, arrastre de fondo y artes menores, si bien son escasas y se concentran en las zonas circundantes a los puertos.

Dentro del espacio marino protegido sólo se practican artes menores, concretamente artes de parada (trasmallo). La pesca de arrastre, una de las principales causantes de la regresión de las praderas de fanerógamas, actualmente está regulada y prohibida sobre las praderas de angiospermas por la legislación vigente. Además, limitando al sur el área de Ifac entre los límites del espacio protegido, se encuentran arrecifes artificiales de carácter extensivo que impide el arrastre y, por tanto, la degradación de las praderas de estas fanerógamas. Por todo ello, la presión de la pesca dentro del espacio marino protegido se considera baja.

Ejercicios y operaciones militares (H02):

Todo el espacio está dentro de una zona de ejercicios militares. Sin embargo, se considera que el riesgo de interacción de estas actividades con las praderas de C. nodosa es muy baja.

Cambio climático (N01 y N04):

Una de las mayores amenazas a las que se encuentran sometidas las praderas de fanerógamas marinas es el efecto del cambio climático, como son el aumento de las temperaturas, acidificación y eutrofización local debido al aumento en las concentraciones de amonio, sobre un amplio abanico de propiedades de las hojas de la angiosperma marina Cymodocea nodosa, que incluyen rasgos estructurales, nutricionales, biomecánicos y químicos. El cambio climático incrementa las tasas de consumo de las plantas marinas por la modificación de las propiedades de sus hojas y disminuye su resiliencia frente a otras presiones.

Las praderas de Cymodocea nodosa se ven afectadas de forma cíclica por los temporales, que en playas abiertas y cuando se producen alturas de ola superiores a 3’9 metros, pueden provocar el desenraizamiento de gran parte de sus poblamientos. Esta situación tiene un periodo de probabilidad de unos 10 años, plazo en el cual se recupera la mayor parte de sus poblamientos. Sin embargo, en los últimos años, esta situación se ha dado en intervalos de tiempo menores (marzo de 2011, abril de 2013, etc., alcanzando alturas de ola de 3’98 y 3’96 metros respectivamente), por lo que las praderas de C. nodosa no han podido recuperar sus habituales niveles de cobertura y densidad, sobre todo en fondos menores de 15 m, donde la energía del oleaje afecta a su sistema de raíces. Por tanto, una mayor frecuentación de los temporales en el Mediterráneo, a consecuencia del cambio climático, podría afectar muy negativamente a las praderas de esta angiosperma.

Modelos desarrollados sobre las consecuencias del cambio climático muestran cambios en la circulación oceanográfica del Mediterráneo que dará lugar a alteraciones en la frecuencia e intensidad del olaje y un aumento del nivel del mar, a la vez que se acusará una disminución en la formación de agua profunda en el Golfo de León. Como consecuencia, se espera un retroceso de las praderas de fanerógamas marinas en muchos puntos del Mediterráneo. Por todo ello, el cambio climático se considera una amenaza grave para las praderas de Cymodocea nodosa.

Es importante destacar que las fanerógamas marinas son, a escala mundial, uno de los grupos de ecosistemas cuyo valor económico, estimado en 14.500 euros anuales por hectárea4, es de los más elevados. El valor económico se estima según el beneficio que generan las praderas de fanerógamas para la pesca, el turismo, el litoral y la mitigación del Cambio Climático. Siguiendo este mismo criterio, el capital natural del LIC Espacio marino de Ifac superaría los 107 millones de euros/año.

4 Costanza R., Arge R., De Groot R., Farber S., Grasso M, Hannon B., Limburg K., Naeem S.,O’Neill R. V., Paruelo J., Raskin R. G., Sut ton P. & M. Van Den Be (1997). The value of the world’s ecosystem services and natural capital. Nature 387: 253-260.

A continuación se detallan las presiones y amenazas sobre el tipo de hábitat 1110 de acuerdo al listado estandarizado de la Comisión Europea sobre presiones y amenazas relativas a los espacios de Red Natura 2000, correspondientes al periodo 2013-20185:

5 http://cdr.eionet.europa.eu/help/habitats_art17.

Tabla 5. Tabla resumen del análisis de las presiones identificadas para el hábitat 1110

Código Descripción Importancia
Presión/Amenaza Presión/Amenaza Presión/Amenaza
A28 Actividades agrícolas que generan contaminación marina. MUY BAJA
F06 Desarrollo y mantenimiento de las áreas de playa para el turismo y las actividades recreativas, incluidas la regeneración y limpieza de playas. MEDIA
F07 Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas. MEDIA
F08 Modificación del litoral, estuario y condiciones costeras para el desarrollo, uso y protección de complejos residenciales, comerciales, industriales y recreativos. MEDIA
F20 Actividades e instalaciones recreativas y residenciales que generan contaminación marítima (excluida la contaminación marina de macro y microparticulas). MUY BAJA
F22 Actividades e instalaciones residenciales o recreativas que generan contaminación marina de macro y microparticulas (por ejemplo, bolsas de plástico, espuma de poliestireno). MEDIA
G03 Prácticas de pesca marina y recolección de moluscos y crustáceos (profesional y recreativa) que alteran y causan daños físicos sobre el hábitat bentónico. BAJA
H02 Ejercicios y operaciones militares, paramilitares o de la policía en el medio marino y de agua dulce. MUY BAJA
J02 Contaminación marina de origen mixto (marina y costera). BAJA
N01 Cambios de temperatura y acidificación debido al cambio climático. MEDIA
N04 Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático. MUY ALTA

6.1.3 Estado de conservación:

La Directiva Hábitats define el «Estado de conservación de un hábitat» como el conjunto de las influencias que actúan sobre un hábitat natural y sobre las especies típicas asentadas en el mismo y que pueden afectar a largo plazo a su distribución natural, su estructura y funciones, así como a la supervivencia de sus especies típicas.

Con el fin de valorar el estado de conservación de los valores naturales anteriormente mencionados, se ha tomado como referencia los parámetros empleados para el seguimiento de la Red Natura 2000 de acuerdo con el artículo 17 de la Directiva Hábitats. En el apéndice 1 a este plan de gestión, puede consultarse la metodología empleada para la evaluación del estado de conservación.

De acuerdo con la evaluación individual de cada uno de los parámetros, se considera que el estado de conservación del hábitat 1110 en el Espacio marino de Ifac, es desconocido (D), según se muestra en la tabla adjunta:

Tabla 6. Evaluación del estado de conservación del hábitat 1110

Hábitats de interés comunitario Rango Área ocupada por el hábitat Estructura y funciones específicas Perspectivas futuras
Hábitats de interés comunitario Indicadores del estado de conservación Indicadores del estado de conservación Indicadores del estado de conservación Indicadores del estado de conservación
1110-Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda. F F D D

– Rango: los límites del hábitat vienen marcados por los límites tanto superior como inferior de las praderas de Cymodocea nodosa que representan el hábitat 1110. Cymodocea nodosa se asienta principalmente en profundidades entre los 5 y los 25 metros de profundidad, aunque en ambientes calmos y reguardados, puede encontrarse en aguas someras en rangos superiores a 1 metro de profundidad, e incluso llegar en rangos inferiores hasta los 30 metros de profundidad, dependiendo de la naturaleza del sedimento sobre el que se asiente.

En el espacio marino de Ifac existen varias praderas de Cymodocea nodosa claramente definidas frente al litoral del municipio de Calpe, dos de ellas en aguas someras a las profundidades de 5 y 12 metros, respectivamente, y una pradera más profunda en la zona norte del peñón de Ifac, a la profundidad de 20 metros. Por ello, se considera el estado de conservación del rango como favorable (F) atendiendo a la profundidad en la que C. nodosa es capaz de desarrollarse.

– Área ocupada por el hábitat: dentro del espacio marino protegido, el tipo de hábitat 1110, en base a la presencia de las praderas de la fanerógama marina Cymodocea nodosa, ocupa una superficie de 47,73 ha, lo que representa un 3,46 % de la superficie total del LIC.

El Formulario Normalizado de Datos para la designación del LIC Espacio marino de Ifac presenta para este tipo de hábitat datos relativos a la superficie de 99,36 hectáreas. A partir del dato más actual de superficie cartografiada y junto con la ampliación del espacio, se considera este nuevo valor como el Rango Favorable de Referencia, y al área del hábitat, como favorable (F).

– Estructura y funciones específicas: los parámetros de abundancia (biomasa, cobertura y densidad) de las fanerógamas, como especie constitutiva del hábitat, son buenos descriptores locales e indicadores de su estado de salud, ya que son sensibles a los cambios ambientales que afectan a la pradera. Dentro de los factores funcionales, la densidad de haces permite obtener una imagen indicativa de si la pradera se encuentra en declive (pérdida de densidad o cobertura), en progresión (aumento) o estable.

Diversos estudios muestran que las praderas de fanerógamas marinas son esenciales en el funcionamiento de las cadenas tróficas litorales, formando zonas aptas para la reproducción y guardería de juveniles.

Así mismo, el hábitat 1110 tiene un papel clave en los procesos sedimentarios costeros, principalmente en la dinámica litoral de las playas, ya que actúa como sumidero hacia zonas de la costa. Su alteración puede provocar cambios bruscos en la dinámica sedimentaria y la aparición o desaparición de sedimento en la costa, modificando la ecología del litoral.

Las praderas de Cymodocea nodosa son objeto de seguimiento como indicadoras a instancias de la Directiva Marco del Agua, aunque no se tienen series de datos sobre la densidad, cobertura o especies características de la pradera, por lo que se considera el estado de conservación en cuanto a la estructura y función del hábitat como desconocido (D) al no contar con series de datos anteriores de detalle que nos permitan realizar una evaluación sobre este parámetro.

– Perspectivas futuras: de acuerdo a las recomendaciones basadas en la opinión de expertos, en ausencia de presiones y amenazas significativas en el ámbito del espacio marino protegido para este tipo de hábitat y teniendo en cuenta la adopción de medidas encaminadas a garantizar su estado de conservación favorable en el plan de gestión, las perspectivas de futuro del rango y superficie ocupada pueden ser asumidas como buenas y con suficiente relevancia como para otorgar a las perfectivas futuras globales el valor de favorable (F).

6.2 *Praderas de posidonia (1120)

Las praderas de Posidonia oceanica, fanerógama marina endémica del Mediterráneo, están incluidas en el anexo I de la Directiva de Hábitats 92/43/CE como hábitat prioritario y en el anexo IV del Convenio de Berna. Del mismo modo, está incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial6.

6 Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas.

Además, las fanerógamas marinas están protegidas en la Comunidad Valenciana mediante la Orden de 23 de enero de 1992, para la regulación de las actividades sobre las praderas de fanerógamas marinas. De manera complementaria, la Ley 5/2017, de 10 de febrero, de pesca marítima y acuicultura de la Comunitat Valenciana, declara los fondos de fanerógamas marinas zonas protegidas de interés pesquero, limitando en ellas las actividades extractivas de fauna y flora marinas y en general las perturbadoras del medio (art. 35). Finalmente, prohíbe la autorización de establecimientos de acuicultura en fondos de fanerógamas marinas (art. 25).

6.2.1 Valoración del tipo de hábitat.

En cuanto a la representatividad de las praderas de Posidonia, hábitat de interés comunitario protegido por la Directiva 92/43/CEE, en el ámbito de la ZEC/ZEPA Espacio marino de Ifac, éste alberga extensas praderas de P. oceanica, ocupando una superficie de 792,87 hectáreas, lo que representa un 57,57 % de la superficie total del espacio protegido y un 0,68 % de la distribución total de este hábitat a nivel estatal en el ámbito de la región marina mediterránea (MMED)7, otorgándole una representatividad significativa respecto a la superficie que ocupa.

7 Basado en las estimas de superficie realizadas en la primera edición del Atlas de las praderas marinas de España de 2015, con una superficie total estimada para este tipo de hábitat de 115.904 ha.

6.2.2 Presiones y amenazas.

Entre las actividades antrópicas con un potencial impactante medio sobre el medio marino y que pueden afectar a los hábitats y especies de interés comunitario, como es el caso de las praderas de Posidonia oceanica, se encuentran los efectos debidos a las infraestructuras marítimas (diques) y la regeneración de playas, las actividades náutico recreativas, la acumulación de basuras marinas o el cambio climático. Los resultados del análisis de las presiones y amenazas indican que no hay actividades que produzcan afecciones graves en el área de estudio.

Contaminación marina (A28, F20, J02):

Según el informe de la Demarcación Hidrográfica del Júcar, las aguas del espacio protegido gozan de un buen estado ecológico y un buen estado químico, por lo que se cuantifica como una presión baja. Aun así, toda la zona está declarada como zona sensible por contaminación de nitratos de origen urbano.

Pese a que el vertido de aguas residuales urbanas puede conllevar una eutrofización del medio y una menor penetración de la luz disponible para la fotosíntesis, pudiendo conllevar drásticas disminuciones en la biomasa fotosintética de las praderas de P. oceanica, el punto de descarga del emisario submarino de Calpe está ubicado al sur del área de Ifac, en los límites de la ZEC/ZEPA y a una distancia de 490 metros de las praderas más próximas, siendo bajo el potencial de impacto sobre las praderas de P. oceanica de acuerdo al estado de conservación favorable de la pradera de posidonia en los seguimiento realizados en el proyecto POSIMED.

El puerto de Les Basetes y Puerto Blanco, de dimensiones muy pequeñas, están ubicados dentro del área del LIC, y en el litoral lindante, se encuentra el puerto de Calpe (0,06 km2). El vertido accidental, derrames, fugas o descargas de combustible que se producen como resultado de la actividad portuaria, suponen una amenaza muy baja sobre las praderas de Posidonia.

Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático (N04), Modificación del litoral (F08) y Regeneración y limpieza de playas (F06):

El litoral español sufre desde las primeras décadas del siglo XX un fuerte proceso erosivo, con regresiones zonales de decenas de metros, que ha modificado de un modo muy notable y muy rápido la morfología costera.

Es más, la erosión se une a los efectos del cambio climático generando un efecto combinado que supone una amenaza que debe calificarse como muy alta.

Mitigar la erosión forma parte pues del conjunto de acciones que es necesario acometer para conseguir los objetivos de conservación protegiendo a las especies amenazadas. Por ello, la defensa de la costa, en tanto que instrumento para la mitigación de la erosión y para la adaptación al cambio climático, ha de ser contemplada en los planes de gestión de las ZEC, de tal modo que los objetivos de protección de especies amenazadas y los objetivos de mitigación de la erosión, no sólo no interfieran, sino que operen uno como refuerzo del otro.

En todo caso, para que las obras de defensa costera no supongan una amenaza en sí mismas hay que tomar una serie de precauciones.

Dentro del área del espacio protegido existen alteraciones hidromorfológicas susceptibles de interactuar con el hábitat. Los dos espigones que se encuentran en la playa de l’Arenal y el espigón en Cala Abogat, suponen una amenaza baja sobre la dinámica marina y la dinámica de deposición de sedimentos en el entorno de las praderas de fanerógamas P. oceanica.

Los resultados del proyecto Eurosion no identifica problemas de erosión en la costa; aun así, se tiene constancia de la realización de actuaciones de regeneración y consolidación de la playa Arenal-Bol, situada en el litoral del espacio protegido que, a pesar de situarse a resguardo de los temporales de levante, por su orientación, al oeste del Peñón de Ifac, sufre los efectos de los temporales de poniente, menos frecuentes pero que provocan graves pérdidas de arenas en esta playa de intensa ocupación. Estas actuaciones conllevan un grado de afección media sobre las praderas de P. oceanica debido a fenómenos de aumento de turbidez (disminución de la irradiancia) por la dispersión de las fracciones más finas y el posible enterramiento/erosión del límite superior de las praderas de fanerógamas (límite más somero).

El Ayuntamiento de Teulada ha decidido no retirar los arribazones de P. oceanica en época invernal de las playas de l'Ampolla y Platgetes, para amortiguar los efectos erosivos del oleaje sobre la costa. Este criterio es una acción ambiental reconocida y bien valorada que se recomienda incluso desde el protocolo de Banderas Azules.

Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas (F07) y Basuras marinas (F22):

Por otro lado, el fondeo de embarcaciones de recreo se deduce teniendo en cuenta el número de amarres de los puertos de Calpe (264 amarres), puerto Blanco (122 amarres) y puerto de Les Basetes (80 amarres). El fondeo se produce en el entorno del fondeadero de Poniente, sobre unos 5 metros de arena, aunque también se concentra alrededor del Peñón de Ifac, frente a la Cala de la Fossa y frente a la Playa del Cantal Roig. De acuerdo a la información cartográfica, en la zona se dan amplias praderas de P. oceanica, por lo que cabe destacar como impacto derivado del fondeo de embarcaciones de recreo, la acción física de los elementos de anclaje, además de los derivados de las pinturas y anti-óxidos, la acumulación de basura y los vertidos de las aguas residuales, combustibles y aceites, actuando como elementos degradativos del medio. El anclaje produce una erosión de la pradera que se manifiesta en una pérdida de densidad y cobertura, así como un aumento de la mata muerta y del índice de alteración, con una afección de grado medio sobre las praderas de Posidonia oceanica.

Prácticas de pesca marina (profesional y recreativa) (G03):

En cuanto al desarrollo de la actividad pesquera adyacente al espacio protegido se ubica el puerto pesquero de Calpe con registros SLB (Sistema de Localización de Buques) o sus siglas en inglés VMS (Vessel Monitoring System) de 19 buques de las modalidades de cerco, arrastre de fondo y artes menores, si bien son escasas y se concentran en las zonas circundantes a los puertos.

Dentro del espacio marino protegido sólo se practican artes menores, concretamente artes de parada (trasmallo). La pesca de arrastre, una de las principales causantes de la regresión de las praderas de P. oceanica, actualmente está regulada y prohibida sobre las praderas de angiospermas por la legislación vigente. Además, al sur de los límites del espacio protegido podemos encontrar arrecifes artificiales de carácter extensivo, que impide el arrastre y, por tanto, la degradación de las praderas de Posidonia. Por todo ello, la presión de la pesca sobre el hábitat *1120 dentro del espacio marino protegido se considera baja.

Ejercicios y operaciones militares (H02):

Todo el espacio está dentro de una zona de ejercicios militares. Sin embargo, se considera que el riesgo de interacción de estas actividades con las praderas de P. oceanica es muy bajo.

Especies invasoras (I01):

En relación a las especies invasoras, se da un impacto medio sobre las praderas de P. oceanica. Las especies invasoras están consideradas una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en el Mediterráneo ya que suponen una seria amenaza para la biodiversidad, estructura y función de los ecosistemas al desplazar a las especies nativas, reducir la biodiversidad de las comunidades, cambiar la composición de las especies y su abundancia, pudiendo modificar la estructura del hábitat y producir cambios en cascada en la red trófica que podrían resultar en graves impactos negativos sobre el ecosistema.

Según la información disponible como parte del programa de seguimiento de las praderas de Posidonia oceanica POSIMED 2016, se ha confirmado la presencia del alga invasora Caulerpa cylindracea, en las praderas muestreadas dentro del área protegida. Los cascos de los buques, redes, anclas y aguas de lastre entre otros factores parecen haber favorecido su dispersión, ya que un análisis anterior de su dispersión en 2008 llevado a cabo en la Comunidad Valenciana, no documentó su presencia en el entorno marino de Ifac. El análisis detallado de diversas praderas en contacto con poblaciones de C. racemosa ha puesto de manifiesto la incapacidad del alga para desarrollar crecimientos y biomasas importantes en el interior de la pradera y alterar la estructura de la misma, detectándose fundamentalmente en zonas con mata muerta, rocas o claros de arena.

Cambio climático (N01):

Una de las mayores amenazas a las que se encuentran sometidas las praderas de fanerógamas marinas es el efecto del cambio climático, que incluye el aumento de las temperaturas y acidificación, y local eutrofización debido al aumento en las concentraciones de amonio sobre un amplio abanico de propiedades de las hojas de las plantas, incluyendo rasgos estructurales, nutricionales, biomecánicos y químicos. Concretamente P. oceanica es especialmente vulnerable al aumento de la temperatura del agua, lo que ocasiona un aumento en la tasa de mortalidad de los individuos que conforman las praderas afectadas, por encima del reclutamiento. Observaciones de campo demuestran que cuando la temperatura del agua marina excede los 27,5-28°C la tasa de mortalidad de haces de Posidonia se triplica, incluso en zonas protegidas. El aumento de la temperatura se relaciona se relaciona a su vez con ciertos procesos fisiológicos de la planta que alteran su crecimiento poblacional, siendo especialmente sensible a la producción de sulfuro en el sedimento, proceso que se acelera con la temperatura. El resto de las presiones antrópicas a las que se ve sometida la planta, debilitan su resiliencia frente a los efectos del cambio climático.

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