Acta de la Séptima Reunión de la Comisión Mixta Hispano-Filipina de Cooperación, hecha en Manila el 25 de noviembre de 2024

Rango Acuerdo Internacional
Publicación 2025-02-22
Estado Vigente
Texto Tal como se publicó
Departamento Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación
Fuente BOE
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ACTA DE LA SÉPTIMA REUNIÓN DE LA COMISIÓN MIXTA HISPANO-FILIPINA DE COOPERACIÓN

Manila (Filipinas), 25 de noviembre de 2024.

En el marco del Tratado General de Amistad y Cooperación entre el Reino de España y la República de Filipinas, firmado en Manila el 30 de junio de 2000, así como del Convenio Básico de Cooperación Técnica firmado por ambos Estados el 20 de febrero de 1974, se celebró el 25 de noviembre de 2024, en la ciudad de Manila (Filipinas), la VII Reunión de la Comisión Mixta de Cooperación entre España y Filipinas.

La Delegación del Reino de España estuvo presidida por el Excmo. Sr. Antón Leis García, Director de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

La Delegación de la República de Filipinas estuvo presidida por el Excmo. Sr. Arsenio Balisacan, Secretario de la Autoridad Nacional Económica y de Desarrollo.

La relación de integrantes de las dos delegaciones figura en el anexo 1 de la presente acta.

Las partes manifestaron su acuerdo sobre los asuntos que habían de tratarse y la estructura del acta, compuesta por tres capítulos principales y dos anexos:

I. Aspectos generales de la cooperación para el desarrollo sostenible entre la República de Filipinas y el Reino de España.

II. Marco de actuación.

III. Consideraciones finales.

Anexos:

Anexo 1. Relación de integrantes de las Delegaciones Oficiales de España y de Filipinas.

Anexo 2. Marco de Asociación País España-Filipinas 2025-2028.

I. Aspectos generales de la cooperación para el desarrollo sostenible entre la República de Filipinas y el Reino de España

Las Delegaciones resaltaron las excelentes relaciones de amistad y de cooperación entre los pueblos y gobiernos de España y Filipinas, señalando especialmente los resultados notables obtenidos en más de treinta años de cooperación para el desarrollo, periodo en el que han contribuido a la promoción del desarrollo humano en Filipinas, prestando especial atención en el último decenio al fin común de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por la comunidad internacional.

Ambas partes reconocieron igualmente los importantes progresos realizados en el cumplimiento de los objetivos fijados en las intervenciones respaldadas por la Cooperación Española en Filipinas. Se destacó en particular el impacto del apoyo que ha prestado España a las políticas públicas filipinas, dedicando sus esfuerzos principalmente a la consolidación de la paz, la defensa de los derechos humanos, la gestión de riesgos y la adaptación al cambio climático, con un claro enfoque de género. En el periodo 2014-2023, el importe de la ayuda oficial de España al desarrollo de Filipinas ascendió a 60 millones de euros, con una media anual aproximada de 6 millones.

Se puso igualmente de relieve el papel decisivo desempeñado por España en el diálogo sobre políticas y como impulsora de las relaciones entre el Gobierno de Filipinas y otros actores de desarrollo. Más allá de inversiones y presupuestos, los dos países se han esforzado por afianzar su colaboración diplomática y económica, cooperando en materias de interés común como el buen gobierno, la igualdad de género, la cohesión social y la consolidación de la paz, lo que refleja el valor añadido aportado por España en sectores de actividad clave para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 en Filipinas.

Asimismo, las Delegaciones manifestaron la voluntad de ambos Gobiernos de seguir colaborando estrechamente para afrontar retos de alcance mundial como el cambio climático y los conflictos.

En este aspecto, ambas Delegaciones acordaron trabajar conjuntamente en el desarrollo del programa de cooperación para el periodo 2025-2028, descrito en el documento Marco de Asociación País (MAP) Filipinas-España.

II. Marco de actuación

La Delegación filipina expuso el Plan de Desarrollo de Filipinas 2023-2028 (PDF 23-28), que busca potenciar la creación de empleo y acelerar la reducción de la pobreza devolviendo la economía filipina a una senda de fuerte crecimiento, así como operar transformaciones económicas y sociales, construyendo así una sociedad próspera, inclusiva y resistente.

En relación con este marco estratégico, la parte española reiteró su conformidad con esta y otras políticas, estrategias y planes de acción del Gobierno de Filipinas.

Por lo demás, la parte española señaló que el Plan Director de la Cooperación Española para 2024-2027, aprobado por el Consejo de Ministros el 23 de julio de 2024, confirma la importancia estratégica de Filipinas: este país, considerado prioritario, ocupa un lugar destacado en la definición y priorización de los sectores y zonas geográficas de intervención, lo que pone de manifiesto la importancia decisiva que se le atribuye.

La Delegación española también destacó que el presente Marco de Asociación País 2025-2028 sienta las bases de una asociación reforzada en materia de cooperación técnica entre Filipinas y España. Basándose en sus lazos históricos y reconociendo sus intereses comunes, ambos países pueden forjar una colaboración sólida y fructífera que favorezca el desarrollo sostenible, la innovación y el progreso en los años venideros. En este marco, la cooperación bilateral con la Administración Pública y con ONGD españolas (que operan a través de sus socios locales) desempeña un papel fundamental. Además, la contribución de España a la aplicación de un enfoque feminista a la cooperación, su compromiso de hacer frente al cambio climático y su experiencia en el desarrollo de sistemas productivos resilientes, destacan como ventajas específicas de la Cooperación Española para la elaboración de la estrategia de desarrollo de Filipinas.

Ambas Delegaciones señalaron la importancia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030, así como la conveniencia de incorporar las actuaciones bilaterales al marco de metas y objetivos de estos instrumentos. Además indicaron la necesidad de consolidar los buenos resultados ya obtenidos a fin de imprimir un alto nivel de eficacia y calidad a la ayuda a través de los instrumentos disponibles de financiación para el desarrollo sostenible, acordes con la Agenda de Acción de Addis Abeba, contribuyendo así a erradicar la pobreza en sus múltiples dimensiones, aumentar la resiliencia de las personas y las comunidades, reducir las desigualdades y todas las formas de discriminación, y defender y promover los derechos humanos y las libertades fundamentales.

La Delegación española procedió seguidamente a exponer los tres resultados de desarrollo en los que se centra su estrategia de cooperación para el desarrollo sostenible para el periodo 2025-2028, y que se hallan en consonancia con el Plan de Desarrollo Filipino 2023-2028, así como con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y en particular los ODS 5, 6, 7, 13 y 16.

En primer lugar, la Cooperación entre España y Filipinas perseguirá la «mejora de la convivencia, un mayor respeto a los derechos humanos y la mejora del acceso a la justicia por parte de las poblaciones vulnerables en los territorios filipinos objeto de intervención». (resultado de desarrollo 1 – RD1). Para ello se apoyará (RI 1.1) la aplicación de estrategias tendentes a mejorar la convivencia y prevenir actos de violencia (RI 1.2), se impulsarán iniciativas dirigidas a potenciar las capacidades de las instituciones filipinas en la protección de los derechos humanos, la armonización de los diferentes sistemas judiciales y la consolidación de mecanismos alternativos de resolución de conflictos. Además se esforzará por (RI 1.3) mejorar el acceso a la justicia ampliando los servicios de asistencia jurídica e incrementando la eficiencia de los procesos judiciales en beneficio de las poblaciones vulnerables.

En segundo lugar, la Cooperación Española contribuirá a «fomentar una economía verde, inclusiva, eficiente, sostenible y resiliente frente al cambio climático con políticas participativas de ámbito nacional y local que tengan por objeto la reducción de la pobreza» (resultado de desarrollo 2 – RD2). Dentro de este componente, se promoverá (RI 2.1) la mejora del acceso a las energías limpias y renovables, (RI 2.2) al agua potable a un precio asequible y a servicios de saneamiento adecuados, en el marco de una gestión sostenible de los recursos hídricos. Además se impulsará (RI 2.3) el crecimiento económico y el desarrollo sostenible en las comunidades objeto de intervención mediante el apoyo al emprendimiento verde, a la innovación y a las iniciativas de turismo sostenible y se aumentará (RI 2.4) la capacidad de las autoridades locales y nacionales para proteger el medio ambiente de manera eficaz y potenciar la resiliencia frente a los efectos del clima.

En tercer lugar, la Cooperación Española contribuirá a «Impulsar la participación de mujeres y jóvenes en la vida política y económica, así como el fortalecimiento de las estructuras de gobierno, prestando especial atención al empoderamiento de mujeres y jóvenes indígenas en las regiones más marginales». (RD 3). Para ello se elaborarán estrategias tendentes a (RI 3.1) la mejora del acceso de las mujeres indígenas a los recursos económicos y a la propiedad de la tierra. Además se trabajará (RI 3.2) en favor de la adopción de políticas inclusivas en materia de género y de participación de los jóvenes por parte de las instituciones y organizaciones públicas, (RI 3.3) se fortalecerán los mecanismos de lucha contra la violencia de género, con un enfoque específico dirigido al empoderamiento de mujeres y jóvenes en las regiones más marginales y (RI 3.4) se promoverá el acceso de los jóvenes a la formación profesional y el empleo.

Por lo demás, y dando por sentada la imposibilidad de incorporar la acción humanitaria a los ejercicios de planificación, se procurará integrar el enfoque basado en el triple nexo acción humanitaria-desarrollo-paz, así como los planteamientos transversales: la igualdad de género y la integración de las cuestiones de género, la sostenibilidad medioambiental y la acción en materia de cambio climático, el enfoque basado en derechos, y los planteamientos de investigación, digitalización y ética basados en la igualdad de género, la cooperación feminista, la diversidad cultural y la gobernanza democrática desempeñarán un papel clave en la estrategia. La Cooperación Española incorporará acciones de investigación, desarrollo e innovación, así como actividades vinculadas con la transición digital, promoviendo soluciones innovadoras a los retos de desarrollo.

En relación con el ámbito geográfico, las dos partes convinieron en priorizar la isla de Mindanao, Región Autónoma de Bangsamoro en Mindanao Musulmán y la Región V de Bicol, zonas objeto de atención permanente por parte de la Cooperación Española. Los dos países coinciden igualmente en la necesidad de impulsar el progreso de varias regiones modelo, entre ellas la provincia de Cebú, en la Región VII (Bisayas Centrales), principalmente en materia de desarrollo sostenible y turismo ecológico. De acuerdo con esta visión común se ha invitado a la Cooperación Española a contribuir al desarrollo de las regiones mencionadas. Además proseguirá su labor en la Región de la Capital Nacional y sus alrededores.

En cuanto a las modalidades de cooperación, las dos partes acordaron conservar los instrumentos que se vienen aplicando desde hace mucho tiempo en el país (cooperación bilateral, cooperación multilateral o con ONGD españolas, cooperación delegada, etc.), además de reconocer el importante valor potencial de las nuevas estrategias de cooperación financiera. La Cooperación Española, en cuanto institución responsable, continuará generando sinergias entre todos los instrumentos de intervención aplicados con el auspicio de esta Comisión Mixta.

Las dos partes manifestaron su voluntad de continuar apoyando la labor de los actores de la Cooperación Española en Filipinas en los sectores designados como prioritarios por ambos gobiernos, subrayando la importancia de la coordinación entre los participantes para el cumplimiento de los objetivos del MAP. La Cooperación Española procurará para ello fomentar la creación de alianzas con instituciones públicas, actores de la sociedad civil, el sector privado, agrupaciones comunitarias, donantes y otros socios de desarrollo, aumentando así la eficacia y calidad de las iniciativas que respalda.

Además, las dos partes confirmaron la necesidad de una gestión de riesgos adecuada y conducente a la creación de un entorno seguro y propicio para la cooperación bilateral. La estrategia se someterá a seguimiento y evaluación: esta doble tarea se desarrollará en estrecha colaboración con la Autoridad Nacional de Economía y Desarrollo (NEDA, por sus siglas en inglés), que actuará como interlocutor principal a nivel estratégico y político.

Finalmente conviene señalar que el acuerdo no implica compromisos financieros. No obstante se prevé que el MAP cuente con un presupuesto aproximado de 27 millones de euros.

III. Consideraciones finales

El MAP es una estrategia acordada por ambos países en su afán por crear un instrumento eficaz para lograr objetivos y visiones comunes de desarrollo humano y crecimiento sostenible e inclusivo. Con esta estrategia se pretende, además, proseguir la extraordinaria labor de cooperación que España y Filipinas vienen desarrollando desde hace más de 30 años, así como fortalecer las relaciones bilaterales en un contexto de retos mundiales que exigen respuestas efectivas.

En consecuencia, los compromisos y responsabilidades comunes de España y Filipinas se concretan en una serie de resultados de desarrollo fijados de común acuerdo y adaptados a las circunstancias particulares de Filipinas.

La elaboración de este MAP es por tanto el resultado de un proceso fuertemente participativo, basado en el diálogo y la coordinación entre instituciones públicas y actores de la sociedad civil, así como otros socios bilaterales y multilaterales.

La Cooperación Española reiteró su firme voluntad de mantener una cooperación impulsora de la convivencia, la igualdad de género y la respuesta al cambio climático y acorde con el PDF 2023-2028 y la Agenda 2030, contribuyendo así a un desarrollo sostenible que no deje a nadie atrás.

Por su parte, el Gobierno de Filipinas se comprometió a promover el establecimiento de marcos reguladores que faciliten el diálogo sobre políticas con los socios de desarrollo, creando así un entorno propicio para los actores de la cooperación. El Gobierno se esforzará en particular por facilitar el registro y la actividad de las ONGD españolas, así como por establecer un marco de trabajo para los cooperantes españoles, garantizando su seguridad física y jurídica.

Las dos partes están satisfechas con el ambiente cordial y constructivo en que se han desarrollado las negociaciones, y que pone de manifiesto la excelente cooperación y la amistad existentes entre los dos países. Además expresaron su confianza en que el Acuerdo contribuya al desarrollo de Filipinas y al fortalecimiento de los vínculos entre los gobiernos y pueblos de los dos países.

En fe de lo cual, las partes firman la presente declaración en dos ejemplares, uno en español y uno en inglés, siendo todos igualmente válidos.

Manila (Filipinas), 25 de noviembre de 2024.

Por el Gobierno del Reino de España Por la República de Filipinas
Excmo. Sr. Antón Leis García Director de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo Arsenio M. Balisacan Secretario de la Autoridad Nacional de Economía y Desarrollo (NEDA) de Filipinas

La presente Acta entró en vigor el 25 de noviembre de 2024, fecha de su firma.

Madrid, 17 de febrero de 2025.–La Secretaria General Técnica, Rosa Velázquez Álvarez.

ÍNDICE DE ANEXOS

1. Relación de integrantes de las Delegaciones oficiales de España y de Filipinas.

2. Marco de Asociación España-Filipinas 2025-2028.

ANEXO. Relación de integrantes de las Delegaciones Oficiales de España y de Filipinas

Delegación Española

Excmo. Antón Leis García, Subsecretario. Director de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

Excmo. Miguel Utray Delgado, Embajador de España en Filipinas.

Doña Cecilia García Gasalla, Directora de Cooperación con África y Asia (AECID).

Doña Violeta Domínguez Acosta, Coordinadora General de la Cooperación Española en Filipinas.

Delegación Filipina

Excmo. Arsenio Balisacan, S. E. Secretario de la Autoridad Nacional de Economía y Desarrollo (NEDA) de Filipinas.

Mr. Joseph J. Capuno, Subsecretario de la NEDA-Grupo de Programación de Inversiones.

Mr. Joseph Norley Y. Capistrano, Director del personal de Inversión Pública de NEDA.

Mr. Calixto M. Mangilin Jr., Subdirector de la NEDA-Inversión Pública.

Sra. Generose B. Malagit, Subdirectora de la NEDA-Planificación y Política Nacional.

Mr. John Adrian Narag, Director del Departamento de Finanzas-Grupo Financiero Internacional (DOF-IFG).

ANEXO. Marco de Asociación España-Filipinas 2025-2028

MARCO DE ASOCIACIÓN PAÍS DE ESPAÑA-FILIPINAS (2025-2028)

Lista de acrónimos.

Resumen ejecutivo.

Fundamentos de la asociación.

1.1 Antecedentes de la cooperación entre España y Filipinas.

1.2 Contexto del país.

Organismos nacionales.

Gobiernos locales.

Educación.

Mujeres e igualdad de género.

Pueblos indígenas.

Jóvenes.

Derechos humanos.

Análisis de conflictos y consolidación de la paz.

Cambio climático.

1.3 Situación de la Cooperación Española en Filipinas.

El papel de la cooperación internacional en Filipinas.

La cooperación europea en Filipinas.

La Cooperación Española en Filipinas.

1.4 Análisis de la estrategia nacional.

1.5 Asociaciones inclusivas.

1.6 Conclusiones.

Resultados en materia de desarrollo sostenible.

2.1 Contribución a la aplicación de la Agenda 2030 y del Plan de Desarrollo de Filipinas.

2.2 Ámbito territorial.

2.3 Contribución al cumplimiento de los ODS, marco de resultados.

Tabla 1: Marco de resultados.

Resultado de desarrollo 1 del MAP: Mejora de la convivencia, mayor respeto a los derechos humanos y mejora del acceso a la justicia por parte de las poblaciones vulnerables en los territorios filipinos objeto de intervención.

Resultado de desarrollo 2 del MAP Fomentar una economía verde, inclusiva, eficiente, sostenible y resiliente frente al cambio climático con políticas participativas de ámbito nacional y local que tengan por objeto la reducción de la pobreza.

Resultado de desarrollo 3 del MAP: Aumento de la participación de mujeres y jóvenes en la vida política y económica, así como el fortalecimiento de las estructuras de gobierno, prestando especial atención al empoderamiento de mujeres y jóvenes indígenas en las regiones más marginales.

Principios transversales de la cooperación española.

Alianzas estratégicas.

4.1 Actores de la cooperación española.

Administración General del Estado y otras entidades públicas.

Agencias regionales españolas, asociación con ministerios y gobierno local.

Organizaciones no gubernamentales para el desarrollo españolas.

Universidades y centros de educación e investigación.

Empresas, sector privado y sindicatos.

4.2 Actores filipinos.

Órganos centrales del Estado filipino.

Autoridades públicas de ámbito local y regional en Filipinas.

Organizaciones de la sociedad civil filipina.

Universidades filipinas.

Sociedad civil de Filipinas.

4.3 Unión Europea.

4.4 Actores multilaterales.

Naciones Unidas.

Banco Mundial y Banco Asiático de Desarrollo.

Modalidades, instrumentos y recursos.

5.1 Subvenciones no rembolsables.

5.2 Cooperación realizada a través de ONG españolas.

5.3 Cooperación bilateral directa.

5.4 Cooperación multilateral.

5.5 Cooperación delegada de la UE.

5.6 Cooperación reembolsable.

Acción humanitaria.

Riesgos y oportunidades.

8.1 Seguimiento.

8.2 Evaluación.

8.3 Rendición de cuentas mutua y transparencia.

Anexo I. Marco de resultados.

Objetivo general del MAP de Filipinas 2023-2028.

Contribuir a la consolidación de un Estado democrático más eficiente y que garantice la paz, la justicia y la equidad, así como a la construcción de una sociedad resiliente frente a los efectos del cambio climático y los riesgos naturales.

Anexo II. Red de alianzas.

Anexo III. Matriz de riesgos.

Lista de acrónimos

ACCME. Adaptación al Cambio Climático y Mitigación de sus Efectos.
AECID. Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
AESIA. Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial.
AOD. Ayuda Oficial al Desarrollo.
BAD. Banco Asiático de Desarrollo.
BM. Banco Mundial.
CGL. Código de Gobierno Local.
CILB. Combatientes Islámicos de Liberación de Bangsamoro.
COA. Comisión de Auditoría (Commission on Audit).
CHR. Comisión de Derechos Humanos (Commission on Human Rights).
DBM. Departamento de Presupuesto y Gestión (Department of Budget and Management).
DGPOLDES. Dirección General de Políticas de Desarrollo Sostenible.
DHSUD. Departamento de Asentamientos Humanos y Desarrollo Urbano (Department of Human Settlements and Urban Development).
DILG. Departamento de Interior y Gobiernos Locales (Department of the Interior and Local Government).
DoE. Departamento de Energía (Department of Energy).
DoF. Departamento de Finanzas (Department of Finance).
DoH. Departamento de Sanidad (Department of Health).
ENDS. Encuesta Nacional de Demografía y Salud.
EPA. Encuesta de Población Activa.
EPH. Equipo de País para Asuntos Humanitarios.
FDN. Frente Democrático Nacional.
FMLI. Frente Moro de Liberación Islámica.
FMLN. Frente Moro de Liberación Nacional.
FONPRODE. Fondo para la Promoción del Desarrollo.
GC. Grupo de Coordinación.
GYD. Género y Desarrollo.
ISF. Informe Socioeconómico de Filipinas.
MAP. Marco de Asociación País.
NEDA. Autoridad Nacional de Economía y Desarrollo (National Economic and Development Authority).
NEP. Nuevo Ejército del Pueblo.
NHA. Autoridad Nacional para la Vivienda (National Housing Authority).
OCHA. Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.
ODS. Objetivos de Desarrollo Sostenible.
OPAPRU. Oficina del Asesor Presidencial para la Paz, la Reconciliación y la Unidad (Office of the Presidential Adviser on Peace, Reconciliation and Unity).
OCE. Oficina de la Cooperación Española.
PAN-MPS. Plan de Acción Nacional sobre la Mujer, la Paz y la Seguridad.
PAN-PCEV. Plan de Acción Nacional para Prevenir y Combatir el Extremismo Violento.
PCF. Partido Comunista de Filipinas.
PDF. Plan de Desarrollo de Filipinas.
PIB. Producto Interior Bruto.
PSA. Oficina Nacional de Estadística de Filipinas (Philippines Statistics Authority).
PSF. Plan de Salud de Filipinas.
RABMM. Región Autónoma de Bangsamoro en Mindanao Musulmán.
RGRD. Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres.
RNB. Renta Nacional Bruta.
SECI. Secretaría de Estado de Cooperación Internacional.
SUBATRA. Apoyo a la Transición de Bangsamoro (Support to Bangsamoro Transition).
UE. Unión Europea.
UGL. Unidades de Gobierno Local.

Resumen ejecutivo

El Marco de Asociación País (MAP) de Filipinas es un planteamiento estratégico y colaborativo que sirve de orientación a la Cooperación Española en el país. Elaborado en consulta con las autoridades filipinas, los actores de la Cooperación Española y los socios, este marco establece los objetivos prioritarios y principios rectores de la cooperación para los próximos años y refleja el compromiso común de fomentar el desarrollo sostenible, fortalecer las instituciones democráticas y potenciar la resiliencia frente a los efectos del cambio climático y los desastres y riesgos naturales.

La relación entre España y la República de Filipinas tiene raíces profundas, fundándose en siglos de historia común y fuertes lazos culturales. En el curso de los años, los dos países se han esforzado por consolidar la colaboración diplomática y económica. España ha reconocido la importancia de Filipinas como socio en el Sudeste Asiático, en tanto que Filipinas valora el saber, la experiencia y el apoyo de España en diversos sectores. En el curso de los años, los gobiernos de España y de Filipinas han buscado con creciente empeño fórmulas para reforzar su cooperación en materias de interés común, entre ellas, la gobernanza, la igualdad de género, la cohesión social y la consolidación de la paz.

En un histórico encuentro bilateral celebrado con ocasión de la Cumbre Conmemorativa entre la Unión Europea y la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (EU-ASEAN), que tuvo lugar en Bruselas (Bélgica) en diciembre de 2022, el Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, y el Presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, se comprometieron a afianzar las relaciones entre los dos países. Señalado como país prioritario, Filipinas desempeña un papel decisivo en la definición y priorización de los sectores y de las zonas geográficas de intervención.

En el periodo 2025-2028, la Cooperación Española orientará sus esfuerzos al logro de tres resultados de desarrollo acordes con el Plan de Desarrollo de Filipinas 2023-2028, así como con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular, los ODS 1, 5, 6, 7, 8, 10, 13 y 16.

El MAP de Filipinas 2025-2028 tiene por objeto contribuir a la consolidación de un Estado democrático más eficiente garantizando la paz, la justicia, la equidad y la resiliencia frente a los problemas ambientales. Esta iniciativa aspira a un futuro caracterizado por una gobernanza transparente en el gobierno y la fortaleza de las instituciones, y en el que las comunidades se vean dotadas de la capacidad para prosperar a pesar de las adversidades. Las acciones de la Cooperación Española se encaminarán por ello a la obtención de los siguientes resultados de desarrollo:

Fomento de la coexistencia pacífica y de los derechos humanos: El MAP prioriza los esfuerzos dirigidos a mejorar la convivencia, promover el respeto de los derechos humanos y facilitar el acceso a la justicia para las poblaciones vulnerables en todo el territorio de Filipinas. Así, fortaleciendo las instituciones e impulsando la cohesión social, se pretende paliar los conflictos, proteger los derechos fundamentales y crear un entorno inclusivo y favorecedor del respeto mutuo.

Fomento de un desarrollo económico inclusivo y sostenible: Impulsar un crecimiento inclusivo, sostenible y resiliente frente al clima es otro de los objetivos prioritarios del MAP. A través de estrategias participativas dirigidas a la reducción de la pobreza en los ámbitos nacional y local se pretende empoderar a las comunidades, fomentar el crecimiento económico y potenciar la resiliencia frente a los efectos del cambio climático. Con el MAP se busca incorporar los principios de sostenibilidad a las políticas y prácticas económicas, y de este modo crear oportunidades para todos los sectores sociales: se trata de evitar que nadie se quede atrás.

Empoderamiento de las mujeres, los jóvenes y las comunidades indígenas: Con el MAP se pretende asimismo impulsar la participación de las mujeres, los jóvenes y las comunidades indígenas en los ámbitos político y económico. Este resultado conducirá al empoderamiento de grupos desfavorecidos y, en particular, el de las mujeres y los jóvenes indígenas en las regiones más pobres, fortaleciendo las estructuras de gobernanza y fomentando los procesos de toma de decisiones inclusivos. El MAP persigue la creación de fórmulas para fomentar la participación, la representación y el liderazgo por parte de estos grupos, impulsando intervenciones específicas e iniciativas creadoras de capacidad. El fin último es la construcción de una sociedad más inclusiva, justa y equitativa.

El MAP sienta las bases para reforzar la asociación entre España y Filipinas a través de la cooperación técnica. La afirmación de sus lazos históricos y el reconocimiento de sus intereses comunes permitirá a los dos países establecer una colaboración sólida y fructífera que favorecerá el desarrollo sostenible, la innovación y el progreso en los años venideros. En un mundo cada vez más interconectado, la alianza estratégica entre España y Filipinas comporta extraordinarios beneficios potenciales para los dos países y el mundo en general.

Fundamentos de la asociación

1.1 Antecedentes de la Cooperación entre España y Filipinas

El MAP lleva a la práctica la misión de la Cooperación Española: apoyar e impulsar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con los instrumentos de financiación del desarrollo sostenible previstos en la Agenda de Acción de Addis Abeba(1)y, de este modo, contribuir a la erradicación de la pobreza en sus múltiples dimensiones, potenciando la resiliencia de las personas y las comunidades, reduciendo las desigualdades y todas las formas de discriminación y defendiendo y protegiendo los derechos humanos y las libertades fundamentales, prestando especial atención a la igualdad de género y a las iniciativas dirigidas a afrontar el cambio climático como elementos transversales de la Cooperación Española y de los proyectos del país socio.

(1) La Agenda de Acción de Addis Abeba establece un nuevo marco mundial para financiar el desarrollo sostenible armonizando todos los flujos y las políticas de financiación con los objetivos prioritarios de carácter económico, social y medioambiental. Este acuerdo, que es parte integrante de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, apoya y complementa los esfuerzos dirigidos a alcanzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y contribuye a la concreción de los medios de ejecución de este programa con iniciativas y acciones específicas. Consúltese en https://sdgs.un.org/publications/3rd-international-conference-financing-development-18042.

El MAP está sustentado por la firma del acta de la VII Reunión de la Comisión Mixta, que le presta respaldo normativo además de político. Las reuniones de la Comisión Mixta tienen su fundamento en el Convenio Básico de Cooperación Técnica entre España y Filipinas, de 20 de febrero de 1974. La primera reunión de la Comisión Mixta se celebró el 23 de noviembre de 1990, y la sexta y última, el 24 de marzo de 2014. En esta última reunión se incorporó el Marco de Asociación País (MAP) para el periodo 2014-2017, que se prorrogaría mediante nota verbal.

En el MAP 2014-2022, anterior al presente, los fondos no reembolsables asignados al país ascendieron a unos 54 millones de euros (con un promedio anual de 6 millones de euros) y se destinaron principalmente a la consolidación de la paz, la defensa de los derechos humanos, la gestión de riesgos y la adaptación al cambio climático, con una clara orientación a las cuestiones de género.

La de Filipinas es una de las economías emergentes que están creciendo con mayor rapidez: en 2024, y según las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), se convertirá en la 32.ª más importante del mundo en cuanto al PIB nominal, que se calcula que alcance los 471, 5 mil millones de dólares. El país ha mantenido un ritmo de crecimiento extraordinario, registrándose una media anual del 6 % desde 2010 y a pesar del revés ocasionado por la pandemia de la COVID-19.

La pandemia afectó considerablemente al crecimiento de la economía, que en 2020, y según el Banco Mundial, se contrajo en un 9,5 %. Sin embargo, Filipinas experimentó una fuerte recuperación: en el primer trimestre de 2024, y según la Oficina Nacional de Estadística de Filipinas, el PIB creció en un 5,7 %. Este repunte indica que el país ha recuperado el ritmo de crecimiento anterior a la pandemia y tiene posibilidades de acceder a la categoría de país de renta media-alta en un futuro próximo. La agencia internacional de calificación crediticia Fitch Ratings prevé que la economía filipina crezca en un 6,4 % en 2024.

Estos recientes datos económicos ponen de manifiesto la resiliencia y el dinamismo de la economía filipina, así como su condición de actor clave en el mercado mundial. Para mantener este crecimiento acelerado y afrontar las desigualdades entre regiones y clases socieconómicas existentes en el país será fundamental continuar priorizando las reformas estructurales, la inversión en infraestructuras y el fomento de un entorno económico inclusivo.

Plan de Desarrollo de Filipinas 2023-2028

En diciembre de 2022, el gobierno filipino aprobó y publicó el Plan de Desarrollo de Filipinas 2023-2028 (PDF 23-28), que tiene por objeto transformar diversos sectores e instituciones económicos y sociales para construir una sociedad próspera, inclusiva y resiliente. En este programa se exponen a grandes rasgos las acciones prioritarias que debe llevar al cabo el gobierno nacional para impulsar el desarrollo económico y social y que permitirán a Filipinas «reconstruir para mejorar». Existen similitudes importantes entre estas estrategias y la actividad desarrollada por la Cooperación Española en los últimos años.

Los mecanismos de coordinación del seguimiento del PDF y de las políticas de desarrollo económico y social se han definido tradicionalmente en el marco del Foro de Desarrollo Filipino (FDF). En enero de 2023, el gobierno actual organizó el Foro del PDF 2023-2028, en el que presentó su esquema operativo para afrontar los factores que dificultan o limitan el crecimiento a medio y largo plazo a través de iniciativas y programas factibles, así como con acciones legislativas de carácter prioritario.

El país continúa aplicando una serie de planes, estrategias y marcos de actuación sectoriales e intersectoriales que facilitan el cumplimiento de los objetivos prioritarios del PDF. Así, Filipinas cuenta con la Estrategia para el Sector de la Salud, el Plan de Desarrollo de la Educación Básica, el Plan de Protección Social, la Estrategia Nacional de Empleo y Recuperación, el Plan de Actuación de Filipinas para el Consumo y la Producción Sostenibles, el Programa y Documento de Estrategia para la Innovación Nacional y los planes de actuación nacionales para la Generalización de la Contratación Equitativa y Ética y en materia de Retorno y Reintegración Sostenibles y Sensibles a las Cuestiones de Género, entre otros.

Filipinas y los ODS

Filipinas viene trabajando con empeño para poner en práctica la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible desde su adopción en 2015. El gobierno ha introducido, en colaboración con diversos actores, una serie de estrategias y programas para acelerar el avance hacia la consecución de diferentes ODS. En este aspecto se han constatado importantes avances, produciéndose mejoras notables en cuanto al acceso a la educación, la reducción de la pobreza, la igualdad de género y la introducción de energías renovables, entre otras materias.

El 12 de julio de 2022, en el curso del Foro Político de Alto Nivel del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, Filipinas presentó su tercer Examen Nacional Voluntario (ENV), que subrayó los avances logrados en lo que respecta a cinco ODS específicos, a saber, el 4 (Educación de calidad), el 5 (Igualdad de género), el 14 (Vida submarina), el 15 (Vida de ecosistemas terrestres) y el 17 (Alianzas para lograr los objetivos): avances que indican el firme propósito de Filipinas de alcanzar estos objetivos clave y los progresos realizados.

El gobierno sostiene que el proyecto a largo plazo para Filipinas, AmBisyon Natin 2040, fundado en la equidad intergeneracional, concuerda con los principios fundamentales de los ODS, a saber, el desarrollo sostenible y el compromiso de no dejar a nadie atrás. En todos sus aspectos, desde las estrategias hasta las acciones concretas, el PDF refleja la voluntad de alcanzar los 17 ODS. La incorporación de los ODS al PDF se considera esencial, ya que este documento dirige la planificación del presupuesto nacional y las asignaciones presupuestarias (debatidas en sesiones parlamentarias). Las estrategias de aplicación requeridas para cumplir los ODS aparecen descritas en el PDF, y los subsiguientes planes sectoriales se incorporan y concretan en los ámbitos regional y local a través de los Planes de Desarrollo Regionales (PDR) y los Planes de Desarrollo Integrales (PDI). El Departamento de Interior y Gobiernos Locales (DILG) desempeña el papel principal en la concreción local de los ODS. El 26 de noviembre de 2018, el DILG y la NEDA suscribieron el Memorando Conjunto 1 s. 2018, titulado «Directrices para la concreción local del Plan de Desarrollo de Filipinas (PDF) 2017-2022: Matrices de resultados y Objetivos de Desarrollo Sostenible».

En el nuevo MAP se siguen destacando los principios de apropiación, alineamiento y armonización. Partiendo de la experiencia de la COVID-19, el MAP incorpora mejoras en cuanto a las políticas esenciales para el desarrollo humano, la reducción de la pobreza, la gobernanza y la sostenibilidad. Se dará prioridad a la transmisión de conocimientos y al refuerzo del gobierno local fomentando su participación y, en particular, la de las mujeres, los jóvenes y los pueblos indígenas, en las diferentes fases de los proyectos y en los procesos que impulsan. En el ámbito sectorial se reforzará la gobernanza nacional y local aplicando un enfoque integral basado en los derechos, prestando especial atención al acceso a la justicia, a la gestión de los riesgos de desastres naturales y de origen humano y a las cuestiones de género y desarrollo.

1.2 Contexto del país

Filipinas es un archipiélago situado en el Sudeste Asiático y formado por más de 7.600 islas, de las cuales apenas 2.000 están habitadas. El país tiene una gran diversidad étnica y una población joven y en rápido proceso de urbanización. Más de la mitad de sus 110 millones de habitantes tiene menos de 25 años. Por lo demás, el país tiene una gran densidad poblacional (363 habitantes/km2), una considerable diversidad cultural y disparidades importantes en cuanto a población y distribución de la renta (3.460,5 dólares per cápita en 2021). Existen fuertes diferencias religiosas y etnoreligiosas en cuanto a renta per cápita. El 54 por ciento de la población se concentra en grandes ciudades costeras.

Filipinas es uno de los países del mundo más propensos a los desastres naturales: está situado en el cinturón de fuego del Pacífico, y por ello altamente expuesto a peligros sísmicos y volcánicos. En el país, además, se produce cada año el récord mundial de tifones. El cambio climático y las pandemias están acrecentando estos riesgos.

El Informe sobre el Desarrollo Sostenible de 2023(2) sitúa a Filipinas en el 98.º puesto, con una calificación del 67,14 % en cuanto al cumplimiento de los ODS. Se han introducido mejoras en la sanidad y la educación, si bien persisten deficiencias en lo que respecta al agua y el saneamiento, así como en el control de enfermedades prevenibles, entre ellas la tuberculosis, el sarampión y la poliomelitis. Estas deficiencias se han hecho aún más evidentes y graves con la pandemia. Filipinas es, además, antiguo escenario de conflictos: desde hace mucho tiempo se vienen produciendo dos insurgencias, así como otras formas de enfrentamiento armado.

(2) https://dashboards.sdgindex.org/profiles/philippines

En el último decenio, y gracias al estímulo considerable que le imprimen el sector servicios (las empresas filipinas están entre las principales subcontratistas de procesos de negocio) y el de la construcción, el crecimiento económico se ha mantenido en un 6 % aproximado. Las remesas de los trabajadores filipinos residentes en el extranjero constituyen el 9,3 % del PIB. La economía filipina se ha visto gravemente perjudicada por la pandemia de la COVID-19, que afectará negativamente a las expectativas de reducción de la pobreza, así como a las de acceso a la categoría de país de renta media-alta. En marzo de 2024, y según la Oficina Nacional de Estadística de Filipinas, el número de desempleados de quince años o más alcanzó los dos millones. En el mismo mes se calculó que la tasa de desempleo era del 3,9 %, inferior al 4,7 % registrado en marzo de 2023.

Esta disminución paulatina de la tasa de desempleo se ha visto complementada por la reducción del subempleo, que ha descendido igualmente en varios puntos porcentuales. Estas mejoras indican la existencia de una tendencia positiva en el mercado de trabajo, que a su vez refleja la recuperación y el crecimiento que está experimentando la economía.

Según la Oficina del Tesoro, la deuda pendiente de Filipinas alcanzó la cifra récord de 15,18 billones de pesos en febrero de 2024. Este incremento se debió a las emisiones de deuda pública y a la depreciación del peso respecto al dólar, puesto que el Estado pidió dinero prestado para financiar el déficit presupuestario. Además, Filipinas descendió al puesto 59 entre las 64 economías que figuran en el Ranking Mundial de Competitividad Digital 2023 del IMD (International Institute for Management Development), recibiendo una calificación de 48,31: el puesto más bajo obtenido por el país desde que empezó a publicarse el índice, en 2017.

En lo que respecta a la conectividad, la pandemia puso igualmente de manifiesto la existencia de deficiencias importantes que dificultan el desarrollo del aprendizaje electrónico y la transición a una economía digital similar a las de los países vecinos.

En este aspecto, Filipinas sufrió un retroceso considerable en el ranking mencionado: con la pérdida de tres posiciones pasó a ocupar el 59.º lugar entre 64 países, el puesto más bajo desde que empezó a publicarse el índice, en 2017. Este descenso se debe principalmente a las deficiencias de las que adolece el país en cuanto al desarrollo del talento, la educación y formación y el marco normativo, entre otras materias. La caída de Filipinas en el ranking indica, por lo demás, sus dificultades para seguir el ritmo a otros miembros de la ASEAN: el país se está quedando rezagado respecto de líderes regionales como Singapur, Corea del Sur y Taiwán. Filipinas ocupaba un puesto especialmente bajo en cuanto al factor conocimiento, señal de que padece hándicaps importantes en materia de desarrollo del capital humano y preparación tecnológica.

Para subsanar estas deficiencias debe centrarse en mejorar su entorno normativo de manera que favorezca la innovación, invertir en educación y formación y reforzar su infraestructura tecnológica. Afrontar estos retos será clave para potenciar la competitividad digital del país y utilizar la tecnología como fuerza impulsora del crecimiento económico y de la transformación social.

En abril de 2024, la tasa de inflación de Filipinas era del 3,8 %, superior al 3,7 % registrado en marzo: por tercer mes consecutivo se produjo un aumento, ocasionado principalmente por los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, que se incrementaron en un 6,0 % en abril, y los del transporte, que experimentaron una subida del 2,6 %, cinco décimas por encima de la registrada en marzo.

El 26 de mayo de 2023, el presidente Ferdinand R. Marcos dictó el Decreto n.º 28, por el que se creó el Comité Interinstitucional sobre Inflación y Perspectivas de Mercado (IAC-IMO, en sus siglas inglesas), que servirá de órgano consultivo al Grupo para el Desarrollo Económico (EDG, en sus siglas inglesas) en lo relativo a las medidas necesarias para mantener la inflación en el rango fijado como meta por el gobierno. El IAC-IMO cumple su mandato observando de cerca los principales factores determinantes de la inflación, analizando ex ante la oferta y la demanda de artículos de primera necesidad y ofreciendo recomendaciones oportunas en relación con las intervenciones necesarias para frenar las escaladas de precios y fomentar la seguridad alimentaria, entre otras materias.

La fuerte exposición a desastres naturales y los conflictos armados de carácter político o religioso que se libran en diferentes partes del territorio filipino hacen más frágiles los avances logrados por el país. A Filipinas se le reconoce como uno de los lugares más importantes del mundo desde el punto de vista de la biodiversidad por la singularidad de sus ecosistemas y la variedad de su vida marina. El cambio climático pone en peligro estos ecosistemas degradando los hábitats, acidificando los mares y blanqueando los corales. La pérdida de biodiversidad afecta a la capacidad de subsistencia de las comunidades dependientes de los servicios relacionados con los ecosistemas. Filipinas es altamente dependiente de la agricultura, actividad muy sensible al cambio de las condiciones climáticas. Los pequeños agricultores, que constituyen una fracción importante de la población, son especialmente vulnerables.

Además, la pobreza, la desigualdad, la vulnerabilidad y los conflictos armados afectan particularmente a las comunidades indígenas, tan numerosas como diversas, y a sus mujeres. Para combatir las causas de la vulnerabilidad de Filipinas al cambio climático hacen falta estrategias integrales que comprendan la reducción del riesgo de desastres, el fomento del desarrollo sostenible, la mitigación de la pobreza, la generalización de la perspectiva de género y el apoyo a los esfuerzos de consolidación de la paz.

Se espera que la solidez macroeconómica permita al país reanudar a corto plazo la trayectoria de crecimiento económico que presentaba antes de la COVID-19. Existe, sin embargo, el peligro de que se produzcan nuevos reveses en la lucha contra el deterioro medioambiental, los conflictos, la economía sumergida, el tráfico de personas y la desnutrición, entre otros ámbitos.

En las dificultades para garantizar la seguridad y prestar servicios básicos se reconoce un factor de riesgo que contribuye a la persistencia de la pobreza, la violencia y la inestabilidad. Se aconseja, por tanto, reforzar la transversalidad en la gestión de los proyectos.

Dada la situación del país es importante hacer esfuerzos en todos los ámbitos para potenciar la resiliencia del país y asistirle en la reducción del riesgo de desastres: la Cooperación Española tiene una larga experiencia en estas materias.

Organismos nacionales

El buen gobierno en el ámbito nacional y la participación activa de los organismos nacionales competentes son fundamentales para ejecutar con éxito el MAP de Filipinas. La eficacia en el gobierno garantiza la conformidad de las estrategias y los objetivos expuestos en el convenio con el plan general de desarrollo del país. Los organismos nacionales desempeñan un papel importante en la ejecución, el seguimiento y la coordinación de los proyectos e iniciativas en sus respectivos ámbitos. Su experiencia y conocimiento de los entornos locales, así como las redes que tienen establecidas, son indispensables para garantizar la eficiencia en la gestión de los fondos, lo que permite llevar a cabo intervenciones específicas y asignar recursos con precisión. La colaboración y coordinación entre estos organismos son, por lo demás, fundamentales para evitar esfuerzos redundantes, potenciar las sinergias y maximizar los efectos de la asociación. El refuerzo de los organismos nacionales y el fomento de sólidos mecanismos favorecedores del buen gobierno permitirá traducir eficazmente el acuerdo en medidas concretas, impulsando el desarrollo sostenible y actuando en beneficio del pueblo filipino.

Gobiernos locales

En el contexto de las relaciones entre España y Filipinas, las unidades de gobierno local tienen una importancia decisiva para el desarrollo de este país, siendo España financiadora de las capacidades locales. La eficacia y el alcance de las acciones de los gobiernos locales, impulsores clave de las transformaciones en las comunidades de base, se ven aumentados por el apoyo de España, que contribuye decisivamente al desarrollo de Filipinas con inversiones estratégicas, la creación de capacidades y la cooperación, al tiempo que fortalece los lazos entre los dos países. Esta asociación pone de manifiesto la importancia de la cooperación internacional para el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible e inclusivo.

En Filipinas, las unidades de gobierno local son indispensables para el desarrollo nacional, en la medida en que ejercen funciones esenciales relacionadas con la prestación de servicios, la gestión de recursos y el crecimiento económico. Además, sus relaciones con los socios internacionales favorecen la cooperación a escala mundial, garantizan la disponibilidad de recursos y permiten afrontar problemas apremiantes de alcance global. Estas interacciones que se desarrollan en el ámbito local contribuyen decisivamente al progreso general y a la capacidad de conexión global de Filipinas y reflejan el afán descentralizador y el enfoque inclusivo en cuanto a la gobernanza.

Las dificultades que comportan su condición de archipiélago y el hecho de que las zonas montañosas constituyan más del 60 por ciento de su territorio indican la importancia de fortalecer los gobiernos locales. Las unidades de gobierno local (UGL) gestionan recursos cuantiosos (y lo seguirán haciendo en el futuro), lo que les confiere un papel clave en el fomento del desarrollo local. España reconoce la importancia decisiva de la eficacia en el gobierno local para el desarrollo sostenible, por lo que contribuye a la consolidación de los procesos de toma de decisiones locales destinando fondos y prestando asistencia técnica a las UGL: esta ayuda les confiere la capacidad para satisfacer con mayor eficacia las necesidades peculiares de las comunidades que gobiernan y garantiza así la pertinencia y efectividad de las iniciativas de desarrollo. El apoyo que viene prestando España durante años comprende programas de creación de capacidades destinados a las UGL y a organismos conexos existentes en Filipinas, y que ofrecen formación y asistencia técnica para potenciar su capacidad de planificación de proyectos, gestión financiera y aplicación de políticas: las UGL se hacen así más aptas para gestionar fondos de manera eficiente y ejecutar con eficacia los proyectos de desarrollo. En Filipinas, por lo demás, la Cooperación Española prioriza la reducción de la pobreza y el crecimiento inclusivo. La cooperación técnica implica colaborar con las UGL en la elaboración y ejecución de programas destinados a poblaciones vulnerables, ofreciéndoles oportunidades de acceso a medios de subsistencia, así como formación y acceso a servicios sociales. Estos esfuerzos contribuyen directamente a la mitigación de la pobreza y al empoderamiento económico en el ámbito local.

Dada la vulnerabilidad de Filipinas a los desastres naturales, España apoya igualmente programas dirigidos a la reducción del riesgo de desastres y al desarrollo de la resiliencia. Los gobiernos locales desempeñan un papel decisivo en la preparación para casos de desastre y en la respuesta a las situaciones de emergencia y la prestación de ayuda humanitaria. El apoyo de España contribuye a la elaboración de planes de gestión de desastres, así como a la formación y la obtención de los equipos necesarios para salvar vidas y reducir daños.

Educación

Si bien se han dado pasos encomiables para mejorar el acceso a la educación, Filipinas tiene dificultades para garantizar la calidad de su sistema educativo. El país tiene una tasa de pobreza de aprendizaje elevada (un 90.9 %: la más baja, sin embargo, entre los países de la ASEAN) y viene obteniendo malos resultados en los estudios de evaluación educativa, entre ellos PISA 2018 y TIMSS 2019, situándose en el último lugar en cuanto a competencia lectora y en un puesto muy bajo en ciencias y matemáticas. En el estudio SEA-PLM 2019, centrado en los países del Sudeste Asiático, Filipinas figuraba en la mitad inferior de los seis países del ASEAN objeto de evaluación.

En las zonas de desastre o conflicto, las escuelas se ven especialmente afectadas. Las deficiencias educativas se hicieron aún más patentes con la pandemia. Más de un millón de estudiantes abandonaron la escuela.(3) Dados las considerables limitaciones de conectividad, los efectos que el cierre de las escuelas en el año académico 2020-2021 ha tenido y tendrá en la educación condicionan sin duda el desarrollo del aprendizaje electrónico en las zonas rurales. La desnutrición dificulta igualmente el aprendizaje: uno de cada tres niños filipinos menores de cinco años la padece.(4)

(3) Informe del Departamento de Educación (2021).

(4) Informe del Instituto de Investigación sobre Alimentación y Nutrición (2019), Departamento de Ciencia y Tecnología, República de Filipinas.

A abordar las deficiencias educativas se dedica la Segunda Comisión Parlamentaria sobre Educación (EDCOM II). Creada en virtud de la Ley de la República 11899, esta Comisión de ámbito nacional tiene por cometido llevar a cabo un análisis y una evaluación exhaustivos del rendimiento del sector educativo de Filipinas. La comisión, integrada por miembros del Senado y de la Cámara de Representantes, recibe orientación de un Consejo Consultivo y apoyo de la Secretaría Técnica.

Filipinas reconoce estos problemas clave y los está afrontando, dando así pasos importantes para mejorar su ecosistema educativo y desarrollar el potencial de la generación más joven.

Mujeres e igualdad de género

Filipinas ha hecho progresos notables en materia de igualdad de género. El país obtuvo el puesto 16 en el Informe Global sobre la Brecha de Género 2023 del Foro Económico Mundial (FEM), recibiendo su mejor calificación en logros educativos (0,999), y la peor en empoderamiento político (0,409). En salud y supervivencia obtuvo un 0,968, y en participación y oportunidades económicas, un 0,789. El aumento de la presencia de mujeres en el gobierno es un hecho positivo que contrasta con la infrarrepresentación femenina en las asambleas legislativas, motivo importante de preocupación. Además, y a pesar de constatar la mayor paridad de género entre los funcionarios de alto nivel y los empleados técnicos, el FEM concluyó que las mujeres ganan apenas el 71,6 por ciento de lo que perciben los hombres, lo que indica la existencia de una brecha salarial considerable.

El Estado filipino ha promulgado varias leyes y puesto en marcha diversas iniciativas estratégicas para fomentar la igualdad de género, entre ellas la Carta Magna de las Mujeres (CMM) y la Ley de la República 9710, que tiene por objeto erradicar la discriminación contra la mujer y garantizar su empoderamiento. Además, la política presupuestaria en materia de Género y Desarrollo (GYD) permite destinar fondos a programas y proyectos sensibles a las cuestiones de género.

Pueblos indígenas

En Filipinas, país culturalmente diverso, se calcula que viven entre 14 y 17 millones de indígenas, pertenecientes a un total de 110 grupos etnolingüísticos. La Constitución filipina reconoce esta diversidad y, en el marco de la unidad y el desarrollo nacionales, exige el reconocimiento, la protección y la promoción de los derechos de los pueblos indígenas (PI) por parte del Estado, así como la adopción de medidas para hacerlos valer. Además, la Ley de la República 8371, también denominada «Ley sobre Derechos de los Pueblos Indígenas», de 1997, reconoce el derecho de los PI a gobernar sus territorios ancestrales. Esta norma se ha convertido en la piedra angular de la actual política nacional respecto a los PI. La CMM exige el reconocimiento y la preservación de la identidad y la integridad culturales de los pueblos indígenas, así como la consideración de estos derechos en la elaboración y ejecución de las políticas nacionales, puesto que los sistemas y las prácticas culturales de dichos pueblos no se consideran discriminatorios contra las mujeres.

La pobreza, la desigualdad, la vulnerabilidad y los conflictos armados afectan particularmente a las comunidades indígenas, tan numerosas como diversas, y a sus mujeres. Si bien se han dado pasos para afrontar estos problemas, la región necesita mejores estructuras sociales e institucionales para prevenirlos y resolverlos.

Jóvenes

Filipinas cuenta con 30 millones de personas de entre 10 y 24 años de edad, que constituyen el 28 por ciento de la población. Priorizar políticas e inversiones que atiendan al futuro de los jóvenes permitiría a Filipinas aprovechar el potencial de crecimiento económico asociado a este grupo de población.

Según la Oficina Nacional de Estadística de Filipinas, había en 2022 un total de 31.407.109 filipinos de entre 15 y 30 años de edad. El 51,25 % eran hombres y el 48,75 %, mujeres. Haciendo un nuevo desglose por edad se obtiene la siguiente distribución: - 20,07 % de niños; 44,20 % de adolescentes; 35,74 % de adultos jóvenes.

El Índice de Desarrollo de la Juventud de 2023, presentado por la organización Social Progress Imperative y el Foro Europeo de la Juventud, atribuyó a Filipinas el puesto 77 entre 153 países. Este estudio valora los países por la calidad de vida de los jóvenes, analizando tres aspectos clave, a saber, necesidades humanas básicas, fundamentos del bienestar y oportunidades para los jóvenes.

Según una encuesta de ámbito nacional llevada a cabo en 2021 por las organizaciones Youth Leadership for Democracy (YouthLed) y Social Weather Stations (SWS), tres de cada cuatro filipinos de edades comprendidas entre los 15 y los 30 años creían que, a pesar de la pandemia, su calidad de vida mejoraría en los cinco años siguientes.

La Comisión Nacional sobre la Juventud impulsó los esfuerzos en favor de los jóvenes elaborando el Marco Nacional para el Desarrollo de la Juventud (conocido hoy como Plan de Desarrollo para los Jóvenes Filipinos 2023-2028), basado en el Plan de Desarrollo de Filipinas (PDF), el AmBisyon Natin 2040 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 2030, y que establece directrices exhaustivas para fomentar la participación activa de los jóvenes filipinos en el desarrollo social, económico y político del país.

Los problemas de los jóvenes filipinos, entre ellos los embarazos de adolescentes, el VIH, los matrimonios prematuros y la violencia de género, que les afectan especialmente en las situaciones de crisis humanitaria, ponen de manifiesto la urgente necesidad de abordar específicamente las cuestiones peculiares de aquel grupo de población: de ahí que los jóvenes sean objeto de atención prioritaria en el Marco de Asociación País de Filipinas. El reconocimiento de su potencial y de sus factores de vulnerabilidad peculiares y la priorización de sus necesidades y derechos pueden llevar a la mejora de las comunidades. Afrontar con decisión los problemas mencionados permite no solo salvaguardar su bienestar y sus derechos, sino también desarrollar el potencial que tienen como impulsores del desarrollo social, económico y cultural. La incorporación de estrategias centradas en los jóvenes al marco de asociación puede por tanto, con el apoyo de España, contribuir decisivamente al cumplimiento de los objetivos fijados para Filipinas.

Derechos humanos

Decidido a mejorar la situación general de los derechos humanos, el gobierno filipino ha adoptado, según un informe de la ONU(5), una serie de medidas para promover la rendición de cuentas por violaciones de estos derechos. El informe pone de relieve la cooperación del gobierno con los mecanismos de derechos humanos de la ONU, desarrollada a través de un programa conjunto de carácter innovador que comprende la prestación de asistencia técnica y la creación de capacidades en varios aspectos clave, entre ellos las medidas internas de investigación y la colaboración con la sociedad civil. Si bien subsisten ciertas dificultades, especialmente en lo que respecta al acceso a la justicia por parte de las víctimas, las perspectivas son esperanzadoras: las iniciativas mencionadas suponen un avance hacia la introducción de reformas más amplias y la mejora de la situación de los derechos humanos.

(5) Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. (2022). «Implementation of Human Rights Council Resolution 45/33 and Progress in Technical Cooperation and Capacity-building» (A/HRC/51/58).

El gobierno filipino ha asumido el reto planteado por la Resolución 45/33 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU (aprobada el 7 de octubre de 2020), que señalaba seis aspectos clave para la prestación de asistencia técnica por parte de la ONU, en una asociación de carácter consultivo: 1) refuerzo de los mecanismos internos de investigación y rendición de cuentas, 2) mejora de la recogida de datos sobre presuntas violaciones policiales de los derechos humanos; 3) ampliación del espacio cívico y de la colaboración con la sociedad civil y las organizaciones nacionales de derechos humanos; 4) refuerzo del mecanismo nacional de presentación de informes y seguimiento en materia de derechos humanos; 5) aplicación de un enfoque basado en los derechos humanos a la fiscalización de estupefacientes; y 6) aplicación de un enfoque basado en los derechos humanos a la legislación contra el terrorismo. En estos aspectos, el Gobierno de Filipinas y las Naciones Unidas se han comprometido a ejecutar el primer programa conjunto de ámbito nacional de la ONU en materia de derechos humanos dirigido a la prestación de asistencia técnica y a la creación de capacidad.

Filipinas cuenta con una institución nacional de derechos humanos (INDH) de carácter independiente, a saber, la Comisión de Derechos Humanos (CHR, en sus siglas inglesas), creada en virtud de la Constitución filipina de 1987 y establecida el 5 de mayo de 1987 y mediante el Decreto n.º 163. La comisión tiene por función investigar violaciones de los derechos humanos, y en particular los de carácter civil y político, de los sectores marginados y vulnerables de la sociedad.

Además ha sido designada como Observatorio de Género y Desarrollo, y como tal, participa regularmente en la presentación y el seguimiento sectoriales de recomendaciones dirigidas a los principales organismos públicos competentes para afrontar con la máxima eficacia los problemas peculiares de los pueblos indígenas, y en particular los de sus mujeres y niños.

El apoyo de la Cooperación Española ha tenido por objeto afianzar el Estado de derecho, fomentar el respeto de los derechos humanos y potenciar la capacidad de las instituciones filipinas para afrontar problemas jurídicos y relacionados con los derechos humanos. Los fondos españoles se han destinado igualmente a apoyar a las organizaciones de la sociedad civil filipina dedicadas a la defensa de los derechos humanos, a la protección de las poblaciones vulnerables y al desarrollo de iniciativas en favor del acceso a la justicia.

La AECID ha apoyado el fortalecimiento de la CHR y de la Comisión Regional de Derechos Humanos de la Región Autónoma de Mindanao Musulmán (RHRC, en sus siglas inglesas), así como de múltiples organizaciones de la sociedad civil que asisten a ambas comisiones en el cumplimiento de su mandato.

Análisis de conflictos y consolidación de la paz

En diferentes zonas del territorio filipino se libran conflictos armados de origen político o religioso. En Mindanao combate el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI), y en todo el país, los insurgentes comunistas del Frente Democrático Nacional (FDN).

Los acuerdos de paz con organizaciones musulmanas han llevado a la aprobación de la Ley Orgánica de Bangsamoro y a la creación de la Región Autónoma de Bangsamoro en Mindanao Musulmán. La fundación de esta región autónoma, establecida con la ratificación de la Ley de la República 11054 o Ley Orgánica de Bangsamoro, supuso un hito en la colaboración entre el Estado y el FMLI. La RABMM ha extendido su territorio incorporando la ciudad de Cotabato, 63 barangayes situados en Cotabato del Norte y las provincias de Maguindanao, Lanao del Sur, Basilán, Sulu y Tawi-Tawi, que antes formaban parte de la Región Autónoma en Mindanao Musulmán, hoy extinta. En el acuerdo mencionado también figuran la justicia de transición y la reconciliación como elementos integrantes del anexo relativo a la normalización, así como los compromisos de retirar a los 40.000 combatientes del FMLI, transformar los seis campos de esta organización en comunidades y disolver los grupos armados privados.

El conflicto entre el Estado filipino y el FDN se inició en 1968 y desde entonces ha desatado enormes tensiones civiles y se ha cobrado más de 40.000 vidas. Además cabe mencionar la proliferación de conflictos locales y guerras entre clanes, que tienen carácter esporádico pero duran varias generaciones y en muchos casos pueden desembocar en enfrentamientos entre el Estado y grupos revolucionarios armados. En 2019, Filipinas ratificó oficialmente el Plan de Acción Nacional para Prevenir y Combatir el Extremismo Violento (NAP PCVE, en sus siglas inglesas), que tiene por objeto aplicar un enfoque integral a la lucha contra el terrorismo y el extremismo violento en el país. Este plan, dirigido por el DILG y otros organismos estatales, entraña la colaboración con una amplia pluralidad de actores interesados, entre ellos las comunidades, las escuelas y los grupos formados en las redes sociales.

Filipinas cuenta con el Plan de Acción Nacional sobre la Mujer, la Paz y la Seguridad (NAPWPS, en sus siglas inglesas), que tiene alcance nacional, y con el que se pretende reforzar la colaboración entre el Estado y organizaciones de la sociedad civil, garantizando así la aplicación efectiva del programa, de manera que reporte beneficios reales a las mujeres en todas sus identidades, tan diversas como interconectadas, y en especial a las residentes en zonas vulnerables y afectadas por conflictos.

Para abordar los conflictos y las insurgencias que se producen en Filipinas es necesario, en efecto, un planteamiento integral y polifacético que tenga en cuenta tanto sus dimensiones políticas como las socioeconómicas. La potenciación de la capacidad del sistema judicial y del órgano encargado de velar por los derechos humanos, que contribuirá al aumento de la confianza en la voluntad del Estado de promover la justicia y la rendición de cuentas, es una de las materias en las que la Cooperación Técnica Española ha prestado asistencia a Filipinas en el pasado. Además es importante mantener el apoyo a las comunidades locales en las zonas afectadas por los conflictos y fomentar su empoderamiento, participando en iniciativas de consolidación de la paz. Los esfuerzos dirigidos por las comunidades, entre ellos las iniciativas emprendidas por ONG españolas y la sociedad civil de ámbito local, pueden contribuir a abordar las causas profundas del descontento social e impulsar la reconciliación.

Avanzar hacia la solución de los conflictos y la pacificación del país es tarea compleja que requiere un esfuerzo permanente y conjunto por parte de todos los actores interesados. Los conflictos y otros problemas conexos tardarán en resolverse, por lo que hace falta perseverancia. En todo caso, la firme voluntad de promover la paz y la reconciliación es fundamental para lograr una estabilidad duradera en Filipinas.

La Cooperación Española está cumpliendo su compromiso de apoyar los procesos de paz en las comunidades afectadas por los conflictos armados. Este compromiso implica la incorporación de un planteamiento orientado a la pacificación y al desarrollo a las competencias de los gobiernos locales, atendiendo a la paz y a los conflictos en la mejora de la planificación, del seguimiento y de la evaluación. La AECID está colaborando con la Oficina del Asesor Presidencial para la Paz, la Reconciliación y la Unidad (OPAPRU, en sus siglas inglesas) para mejorar el acceso a servicios sanitarios y educativos esenciales, construir carreteras y almacenes, entre otras infraestructuras básicas, e impulsar proyectos dirigidos a ofrecer medios de subsistencia. Además, la AECID se está esforzando por crear sociedades abiertas e inclusivas colaborando con organizaciones civiles de ámbito local y organizaciones no gubernamentales para el desarrollo (ONGD) españolas. Esta colaboración tiene por objeto ofrecer actividades educativas y culturales que favorezcan el diálogo entre grupos diversos desde el punto de vista lingüístico y cultural, además de proporcionar formación dirigida a la adquisición de habilidades y técnicas de negociación y mediación, empoderando así a los líderes comunitarios e impulsando el proceso de consolidación de la paz.

Cambio climático

Como archipiélago, Filipinas está altamente expuesto al aumento del nivel del mar y a la inundación de las zonas costeras que ello conlleva. Las de baja altitud, densamente pobladas y de importancia decisiva para la economía, son especialmente vulnerables. Las frecuentes mareas de tempestad y tifones causan grandes daños a las infraestructuras y el desplazamiento de comunidades enteras. El Estado filipino está ejecutando varios programas encaminados a potenciar la resiliencia frente al cambio climático en el sector agrícola, fomentar la ordenación sostenible de las tierras y construir infraestructuras resilientes frente a los desastres naturales. Con estas acciones se pretende minimizar los riesgos relacionados con el clima y desarrollar capacidades adaptativas en los ámbitos nacional y local.

El cambio climático es la causa de la frecuencia e intensidad crecientes de los tifones, las inundaciones, los corrimientos de tierras y las sequías que sufre el país. Estos desastres condicionan la subsistencia de las personas afectadas, dañan infraestructuras estratégicas y ponen en peligro la seguridad alimentaria e hídrica. Las comunidades vulnerables, habitantes de las zonas de peligro en muchos casos, son las más afectadas.

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