Real Decreto 531/2025, de 24 de junio, por el que se declaran diez zonas especiales de conservación, se aprueban sus medidas de conservación y las de siete zonas de especial protección para las aves, y se propone la modificación de los límites geográficos de doce espacios protegidos de la Red Natura 2000 en la Región Marina Mediterránea

Rango Real Decreto
Publicación 2025-07-25
Última actualización 2025-07-26
Estado Vigente
Departamento Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes
Fuente BOE
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– [G01.01] Náutica recreativa: El litoral adyacente al Espacio Marino de Tabarca protegida alberga una elevada densidad de puntos de atraque de carácter recreativo y deportivo, sumando casi 3000 amarres en las cercanías del espacio, según datos de la Subdirección General de Puertos de la Generalitat Valenciana: en el municipio de Santa Pola se ubican el puerto de Santa Pola (434 amarres) y el Club Náutico de Santa Pola (494 amarres), en el municipio de Alicante la Marina de Alicante (755 amarres), Club Náutico Costa Blanca (230 amarres) y el RCR Alicante (541 amarres), por último en Guardamar del Segura se encuentra la Marina de las Dunas (490 amarres).

– [H01] Contaminación de las aguas superficiales. Aguas residuales urbanas: EDAR de Tabarca (vertido de aguas residuales a través de emisario submarino); Aliviadero submarino de Urbanova (Alicante) y Emisario submarino de EDAR Rincón de León (Alicante) que depura los municipios de Alicante y Sant Vicent del Raspeig. Otras fuentes de contaminación puntuales dentro de este espacio o próximas a sus límites son: Vertido de residuales del matadero (Alicante); Desembocadura del rio Vinalopó (Santa Pola); Canal de drenaje en la avenida Virgen del Pilar (Santa Pola); Conductos del acuario de Santa Pola; Playa de Babel (Alicante) y Rambla de San Gabriel.

– [J02.12.01] Regeneración de playas: se han contabilizado 4 playas próximas que han recibido aportaciones de arena (Varador, Calas Santiago Bernabeu, la Gran Playa, playa Lisa y Tamarit).

En cuanto a la calidad de las masas de agua, dos de ellas se encuentran por debajo del Buen Estado Ecológico, mientras que las aguas del puerto de Alicante han sido declaradas como Muy Modificadas. Existe una zona declarada de cría de moluscos, con clasificación B (esto es, donde el marisco recolectado no es apto para el consumo humano directo, sino que requiere un tratamiento de depuración o su reinstalación), lo cual denota que la calidad del agua no es óptima. Por otro lado, existen 14 zonas de baño calificadas como Aptas en las proximidades.

En la siguiente tabla se indica la intensidad de la presión y su impacto potencial sobre las distintas especies, con la siguiente clave de valoración: (o): impacto leve o nulo; (X): impacto relevante; (XX): impacto grave.

Tabla 4. Presiones detectada en el Espacio Marino de Tabarca que son susceptibles de producir impactos negativos sobre las poblaciones de aves marinas. PMAU: Puffinus mauretanicus; HPEL: Hydrobates pelagicus; PARI: Gulosus aristotelis; LAUD: Larus audouinii; CGEN: Croicocephalus genei;; SHIR: Sterna hirundo; SALB: Sternula albifrons. Los códigos se corresponden con los del listado estandarizado de la Comisión Europea

Código Intensidad PMAU HPEL PARI LAUD CGEN SHIR SALB
Presión Especies Especies Especies Especies Especies Especies Especies
A01 Agricultura. Media. o o o o X X X
D03.01 Zonas Portuarias. Media. X X X X X X X
D03.02 Tráfico marítimo. Media. X X X X X X X
F01 Acuicultura. Muy baja. o X o X o o o
F02.02 Pesca profesional. Alta. XX o XX XX X X X
G01.01 Deportes náuticos. Baja. X o X X X X X
H01 Contaminación del agua. Media. o o X X X X X
J02.12.01 Regeneración de playas. Muy baja. o o X o o o X

Según este análisis, cinco presiones se presentan con cierta intensidad en Tabarca: agricultura, zonas portuarias, tráfico marítimo y contaminación del agua, con intensidad media, y la pesca profesional con intensidad alta. El resto de presiones detectadas por el CEDEX y que son susceptibles de producir impactos negativos de consideración sobre las poblaciones de aves marinas, tienen una intensidad baja o muy baja en este espacio.

La contaminación del medio marino (agua y redes tróficas) derivada de la intensificación agrícola, de las aguas residuales y del resto de focos de contaminación puntual detectados, afectan, principalmente, a las especies más costeras (cormorán moñudo y láridos pequeños y medianos). Las zonas portuarias, junto con el tráfico marítimo asociado, son fuente de una serie de impactos con efectos adversos de distinta índole sobre toda la comunidad de aves marinas, como son la contaminación (vertidos de sustancias tóxicas o peligrosas, vertidos de hidrocarburos, macroplásticos, basura), la ocupación del espacio marítimo y las molestias producidas por el tráfico de buques.

De las presiones detectadas la de mayor intensidad y la más preocupante es la pesca profesional, ya que puede provocar la muerte de aves adultas por captura accidental (F03.02.05). Las aves marinas son especies longevas cuyas estrategias vitales como individuos y cuyas estrategias de persistencia como población se basan en mantener tasas de supervivencia muy altas en la edad adulta. Esto hace que variaciones incluso pequeñas en este parámetro demográfico tengan un efecto desproporcionado en la viabilidad de las poblaciones. De ahí que el aumento de la tasa de mortalidad de los adultos causado por la captura accidental en artes de pesca, aunque sea muy pequeño, pueda dar al traste con las poblaciones afectadas. Además, bajo condiciones de sobrepesca, las pesquerías pueden reducir la oferta y disponibilidad de presas importantes para varias aves marinas, fundamentalmente los pequeños peces pelágicos de interés comercial. A diferencia de la captura accidental, que tiene efectos drásticos y a corto plazo sobre la viabilidad de las poblaciones, los efectos de la competencia por los recursos suelen presentarse a medio plazo y no provocan declives tan acusados en las poblaciones ya que no afectan tanto a la supervivencia de los adultos como a su éxito reproductor. En este espacio hay registros de cerco, arrastre de fondo y artes menores. La actividad del cerco puede dar lugar a situaciones de competencia por los pequeños peces pelágicos. Las aves marinas buceadoras, como el cormorán moñudo, pueden quedar atrapadas y morir ahogadas en las artes menores de enmalle. La captura accidental en artes menores de palangre y en el cerco puede tener un efecto significativo sobre las tres especies de pardela y sobre la gaviota de Audouin.

6. Inventario y evaluación global los hábitats y especies de interés comunitario

Se consideran hábitats y especies de interés los tipos de hábitats naturales incluidos en el anexo I de la Ley 42/2007 y las especies Red Natura 2000 incluidas en el anexo II de la Ley 42/2007 con presencia significativa en el espacio marino protegido. Concretamente, en el espacio marino de Tabarca, los hábitats naturales 1110 -Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda y 1120-Praderas de Posidonia y la especie Tursiops truncatus*, y tras su ampliación, el hábitat 1170 arrecifes.

De igual modo, también es un valor a conservar el tipo de hábitat natural 1170 Arrecifes (incluido en el anexo I de la Ley 42/2007) que, aunque no motivara la declaración del espacio como LIC, se considera como relevante en el espacio protegido; además, con la ampliación propuesta, cobra una mayor relevancia, por lo que se procederá a su futura incorporación en el formulario normalizado de datos del espacio protegido.

6.1 Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina poco profunda (1110)

En el espacio marino protegido destaca la presencia de praderas de Cymodocea nodosa como indicativas de la existencia del hábitat 1110, sobre sustrato sedimentario fino y muy fino. Las praderas se distribuyen de manera irregular en todo el espacio, en cotas que van desde costa hasta los 27 metros de profundidad.

Cymodocea nodosa también aparece asociada a otra fanerógama marina, Posidonia oceanica, siempre en mosaico, pero nunca mezcladas, considerando estas praderas mixtas incluidas dentro del tipo de hábitat *1120; estas praderas se encuentran situadas a la salida del puerto de Santa Pola, en cotas someras muy cercanas al litoral y a cotas de 4 metros de profundidad, frente al municipio de Elche.

Cymodocea nodosa es capaz de crecer sobre sustratos inestables, compactando y estabilizando el sedimento, amortiguando el efecto de corrientes y oleajes. Además, al igual que Posidonia oceanica, es capaz de captar materia orgánica e inorgánica del medio y servir como refugio para un gran número de especies.

6.1.1 Valoración del tipo de hábitat.

En el ámbito del espacio protegido, la representatividad del hábitat de interés comunitario Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda, ocupa una superficie de 350,50 ha, lo que supone un 6,08 % de la superficie total del espacio protegido y un 0,044 % de la distribución total de este hábitat a nivel estatal en el ámbito de la región marina mediterránea (MMED)3. La falta de información impide la valoración de la importancia del hábitat a nivel comunitario en dicho ámbito.

3 Basado en las estimas de superficie realizadas en el informe de aplicación de la Directiva Hábitat en España correspondiente al periodo 2007-2012, con una superficie total estimada para este tipo de hábitat de 788.893 ha.

6.1.2 Presiones y amenazas.

Cymodocea nodosa es sensible a las alteraciones ambientales, en especial a la presencia de contaminantes, pérdida de transparencia del agua, erosión y enterramiento. Se ve por tanto afectada, por la regeneración de playas y obras costeras e infraestructuras marítimas (diques) y portuarias (puertos comerciales, pesqueros y deportivos), la náutica recreativa o el vertido de nutrientes y aguas residuales urbanas a través del emisario submarino de Tabarca.

Contaminación marina (A28, E02, F20, J02).

La bahía de Santa Pola está declarada como zona sensible por contaminación de nitratos de origen urbano, y el frente costero del espacio protegido en el municipio de Elche está declarado zona vulnerable por contaminación de nitratos de origen agrícola (productos fitosanitarios y nutrientes) procedentes de las aguas de escorrentía y subterráneas próximas al área protegida, con un grado de afección medio sobre el hábitat.

Por otro lado, y según la cuenca hidrográfica del Júcar, la calidad de las masas de aguas en las que está ubicado el espacio marino de Tabarca, no alcanza el buen estado ecológico. Además, parte del espacio marino protegido que solapa con el dominio público portuario adscrito a la Autoridad Portuaria de Alicante, ubicada en la masa «puerto de Alicante», está declarada como muy modificada. La influencia del puerto y el tráfico de mercancías peligrosas puede ser objeto de vertidos accidentales en dicho puerto. El puerto de Tabarca, de dimensiones muy pequeñas (0,01 km2), está ubicado dentro del área de estudio, y otros puertos circundantes (Santa Pola y Santa Pola-Varadero) limitan con el área del espacio protegido. Además, existen 8 fondeaderos dentro del área de estudio (Tamarit, Santa Pola Interior, Santa Pola Exterior, Placer del Freu de Tabarca, Cabo de Santa Pola, la Rada de Alicante y frente a la nueva dársena pesquera de la ampliación del puerto de Alicante). Por tanto, dado el número de fondeaderos ubicados en el espacio marino protegido, la proximidad de la bocana del puerto de Alicante y Santa Pola a las zonas de praderas, la contaminación resultante de la actividad portuaria, la presencia de Caulerpa en las zonas de anclaje de buques de carga y buques de pasajes y la circulación oceánica de la zona, representan una amenaza alta sobre las praderas de C. nodosa. Además, el continuo dragado de los puertos para mantener el calado del paso al puerto, producen un aumento de sedimentos en suspensión en el agua que evita que C. nodosa realice sus funciones fotosintéticas.

Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático (N04), Modificación del litoral (F08) y Regeneración y limpieza de playas (F06).

El litoral español sufre desde las primeras décadas del siglo XX un fuerte proceso erosivo, con regresiones zonales de decenas de metros, que ha modificado de un modo muy notable y rápido la morfología costera.

Es más, la erosión se une a los efectos del cambio climático generando un efecto combinado que supone una amenaza que debe calificarse como muy alta.

Mitigar la erosión forma parte pues del conjunto de acciones que es necesario acometer para conseguir los objetivos de conservación protegiendo a las especies amenazadas. Por ello, la defensa de la costa, en tanto que instrumento para la mitigación de la erosión y para la adaptación al cambio climático, ha de ser contemplada en los planes de gestión de las ZEC, de tal modo que los objetivos de protección de especies amenazadas y los objetivos de mitigación de la erosión, no sólo no interfieran, sino que operen uno como refuerzo del otro.

En todo caso, para que las obras de defensa costera no supongan una amenaza en sí mismas hay que tomar una serie de precauciones.

La construcción de toda obra que avanza en el mar (puerto, dique perpendicular a la línea de costa, espigón, etc.) determina un desplazamiento de corriente a lo largo de la dinámica litoral, con hiper sedimentación aguas arriba (deposición de sedimento en tránsito) y erosión (déficit de sedimento) aguas abajo. Estas modificaciones alteran el equilibrio entre la tasa de sedimentación y el crecimiento vertical de los rizomas de las praderas de Cymodocea nodosa. Obviamente, los efectos son más importantes cuanto mayor sea la dimensión de la obra, siendo común el enterramiento de una zona de la pradera bajo sedimentos finos en relación con una construcción litoral.

Dentro del espacio protegido existen 5 infraestructuras susceptibles de alterar el hábitat 1110 (2 espigones y 1 estructura longitudinal de defensa en la costa del municipio de Alicante, 2 diques de encauzamiento en la playa del Pinet y 1 fortificación en la isla de Tabarca). Además, varias alteraciones hidromorfológicas en las calas Santiago Bernabéu y las playas de Varador y Tamarit, junto con las aportaciones de arena realizadas en dichas playas, suponen una amenaza alta sobre el hábitat debido a la cercanía a que se encuentran de las praderas de Cymodocea nodosa.

Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas (F07) y Basuras marinas (F22).

Además de los puertos mencionados, el puerto de Tabarca y el de Marina de las Dunas albergan embarcaciones náuticas que navegan por la zona y fondean al abrigo de diques y espigones en las zonas protegidas de corrientes y mareas.

Una zona propicia para este fin se encuentra frente a la costa de Alicante y en la zona sur del municipio de Santa Pola en la zona más próxima al puerto, ejerciendo una presión media sobre la pradera debido al garreo del ancla, que puede ocasionar el arrancamiento de los haces y la rotura de las hojas, además de la puesta en suspensión de partículas sedimentarias de pequeño tamaño que anegarían las hojas de las fanerógamas, impidiéndoles la realización de sus actividades fotosintéticas.

Además, la elevada concentración de embarcaciones en las áreas de fondeo supone otro tipo de impactos, como la acumulación de basura y el aumento de la concentración de vertidos que pueden contener sustancias contaminantes, provenientes de las embarcaciones de recreo. Esta presión se reduce a la época estival, aunque su perturbación dura todo el año, por lo que se configura como una presión media en el hábitat.

Actividades e instalaciones que generan contaminación marina (F20).

En cuanto a presiones por posible contaminación, dentro del espacio protegido se vierten las aguas del EDAR de Tabarca a través de un emisario submarino, que realiza un filtrado por tamizado y un tratamiento secundario de depuración biológica por fangos activos. En las proximidades del punto de vertido se encuentra una pequeña pradera de Cymodocea nodosa, situada a 1 km y a una profundidad de 14 metros, que puede verse afectada por el aumento de la turbidez del medio mediante la suspensión de materia orgánica procedente de la pluma del vertido, por lo que se considera una presión media para el hábitat.

De igual modo, al noroeste del espacio protegido se encuentra el aliviadero submarino de Urbanova, que desemboca a una profundidad de unos 15 metros. Aunque no se dispone de datos sobre el vertido, éste se encuentra sobre praderas de P. oceanica en regresión y a una distancia de 800 metros de las praderas de Cymodocea nodosa, situadas más al sur del aliviadero y a una profundidad de 15 metros, por lo que se considera que el impacto puede generar una presión media sobre el hábitat.

Otras formas de contaminación (F24).

Al norte del espacio protegido en el litoral del municipio de Alicante, se produce el vertido de salmuera de la desaladora de Agua Amarga. Aunque no se tienen datos precisos sobre la concentración salina del vertido, se trata de un vertido caudaloso. Cymodocea nodosa habita en amplios rangos de salinidad (entre 37,5 psu a 43 psu) aunque su rango óptimo en la zona de Alicante se encuentra en los 37’5 psu, consiguiendo máximo crecimiento en los brotes y mínima mortalidad.

La tolerancia de esta fanerógama depende de la salinidad natural del medio en que se desarrolla. En cualquier caso, se estima que C. nodosa puede adaptarse a un aumento de 3 psu de salinidad sin grandes cambios de crecimiento o mortalidad, mientras que a partir de un aumento de 6’8 psu se observa una importante reducción de la tasa de crecimiento y aumento de la tasa de mortalidad.

En base a lo descrito anteriormente, y dado que la pradera de C. nodosa se encuentra a 3.500 metros de las proximidades del vertido de salmuera, se considera como una presión muy baja sobre el hábitat.

Ejercicios y operaciones militares (H02).

Todo el espacio está dentro de una zona de ejercicios militares y existen varios puntos de munición de vertido dentro del espacio protegido. Sin embargo, se considera que el riesgo de interacción de estas actividades con las praderas de C. nodosa es muy baja.

Cambio climático (N01).

Una de las mayores amenazas a las que se encuentran sometidas las praderas de fanerógamas marinas es el efecto del cambio climático, como son el aumento de las temperaturas y acidificación, y eutrofización local debido al aumento en las concentraciones de amonio, influyendo sobre un amplio abanico de propiedades de las hojas de la angiosperma marina Cymodocea nodosa, que incluyen rasgos estructurales, nutricionales, biomecánicos y químicos. El cambio climático incrementa las tasas de consumo de las plantas marinas por la modificación de las propiedades de sus hojas y disminuye su resilencia frente a otras presiones.

Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático (N04).

De igual manera, las praderas de Cymodocea nodosa se ven afectadas de forma cíclica por los temporales, que en playas abiertas y cuando se producen alturas de ola superiores a 3’9 metros, pueden provocar el desenraizamiento de gran parte de sus poblamientos. Esta situación tiene un periodo de probabilidad de unos 10 años, plazo en el cual se recupera la mayor parte de sus poblamientos. Sin embargo, en los últimos años esta situación se ha dado en intervalos de tiempo menores (marzo de 2011, abril de 2013, etc., alcanzando alturas de ola de 3’98 y 3’96 metros respectivamente), por lo que las praderas de C. nodosa no han podido recuperar sus habituales niveles de cobertura y densidad, sobre todo en fondos menores de 15 m, donde la energía del oleaje afecta a su sistema de raíces. Por tanto, una mayor frecuentación de los temporales en el Mediterráneo, a consecuencia del cambio climático, podría afectar muy negativamente a las praderas de esta angiosperma4.

4 Ruiz, J.M., Guillén, J.E., Ramos Segura, A. & Otero, M.M. (Eds.). 2015. Atlas de las praderas marinas de España. IEO/IEL/ UICN, Murcia-Alicante-Málaga, 681 pp.

Modelos desarrollados sobre las consecuencias del cambio climático muestran cambios en la circulación oceanográfica del Mediterráneo que dará lugar a alteraciones en la frecuencia e intensidad del olaje y un aumento del nivel del mar, a la vez que se acusará una disminución en la formación de agua profunda en el Golfo de León. Como consecuencia, se espera un retroceso de las praderas de fanerógamas marinas en muchos puntos del Mediterráneo. Por todo ello, el cambio climático se considera una amenaza media para las praderas de Cymodocea nodosa.

Es importante destacar que las fanerógamas marinas son, a escala mundial, uno de los grupos de ecosistemas cuyo valor económico, estimado en 14.500 euros anuales por hectárea5, es de los más elevados. El valor económico se estima según el beneficio que generan las praderas de fanerógamas para la pesca, el turismo, el litoral y la mitigación del Cambio Climático. Siguiendo este mismo criterio, el capital natural del hábitat 1110 en el espacio marino de Tabarca estaría en torno a 1,6 millones de euros/año.

5 Costanza R., Arge R., De Groot R., Farber S., Grasso M, Hannon B., Limburg K., Naeem S.,O’Neill R. V., Paruelo J., Raskin R. G., Sut ton P. & M. Van Den Be (1997). The value of the world’s ecosystem services and natural capital. Nature 387: 253-260.

A continuación, se detallan las presiones y amenazas sobre el tipo de hábitat 1110 de acuerdo al listado estandarizado de la Comisión Europea sobre presiones y amenazas relativas a los espacios de Red Natura 2000, correspondientes al periodo 2013-20186:

6 http://cdr.eionet.europa.eu/help/habitats_art17.

Tabla 5. Inventario de presiones para el hábitat 1110

Código Descripción Importancia
Presión/Amenaza Presión/Amenaza Presión/Amenaza
A28 Actividades agrícolas que generan contaminación marina. MEDIA.
E02 Operaciones de transporte en las vías de navegación de buques de carga y de buques de pasaje. MEDIA.
F06 Desarrollo y mantenimiento de las áreas de playa para el turismo y las actividades recreativas, incluidas la regeneración y limpieza de playas. ALTA.
F07 Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas. MEDIA.
F08 Modificación del litoral, estuario y condiciones costeras para el desarrollo, uso y protección de complejos residenciales, comerciales, industriales y recreativos. ALTA.
F20 Actividades e instalaciones recreativas y residenciales que generan contaminación marítima (excluida la contaminación marina de macro y microparticulas). MEDIA.
F22 Actividades e instalaciones residenciales o recreativas que generan contaminación marina de macro y microparticulas (por ejemplo, bolsas de plástico, espuma de poliestireno). MEDIA.
F24 Actividades y estructuras residenciales o recreativas que generan ruido, luz, calor u otras formas de contaminación (desaladoras). MUY BAJA.
H02 Ejercicios y operaciones militares, paramilitares o de la policía en el medio marino. MUY BAJA.
J02 Contaminación marina de origen mixto marina y costera (vertidos accidentales puertos). MEDIA.
N01 Cambios de temperatura y acidificación debido al cambio climático. MEDIA.
N04 Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático. MUY ALTA.

6.1.3 Estado de conservación.

La Directiva Hábitats define el «Estado de conservación de un hábitat» como el conjunto de las influencias que actúan sobre un hábitat natural y sobre las especies típicas asentadas en el mismo y que pueden afectar a largo plazo a su distribución natural, su estructura y funciones, así como a la supervivencia de sus especies típicas.

Con el fin de valorar el estado de conservación de los valores naturales anteriormente mencionados, se ha tomado como referencia los parámetros empleados para el seguimiento de la Red Natura 2000 de acuerdo con el artículo 17 de la Directiva Hábitats. En el apéndice 1 a este plan de gestión, puede consultarse la metodología empleada para la evaluación del estado de conservación.

En base a los criterios de la Directiva Hábitats y de acuerdo con la evaluación individual de cada uno de los parámetros, se considera que el estado de conservación del hábitat 1110 Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda, en el espacio protegido, es desconocido (D), según se muestra en la tabla adjunta:

Tabla 6. Evaluación del estado de conservación del hábitat 1110

Hábitats de interés comunitario Rango Área ocupada por el hábitat Estructura y funciones específicas Perspectivas futuras
Hábitats de interés comunitario Indicadores del estado de conservación Indicadores del estado de conservación Indicadores del estado de conservación Indicadores del estado de conservación
1110-Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda. F F D D

– Rango: En el Mediterráneo español, Cymodocea nodosa se asienta principalmente en profundidades entre los 5 y los 25 metros de profundidad, aunque en ambientes calmos y reguardados puede encontrarse en aguas someras en rangos superiores a 1 metro de profundidad, e incluso llegar en rangos inferiores hasta los 30 metros de profundidad, dependiendo de la naturaleza del sedimento sobre el que se asiente. En presencia de Posidonia oceanica, suele crear una banda continua previa a las praderas de posidonia, no sobrepasando los 10 metros de profundidad, o superando el rango de Posidonia oceanica, entre los 25 y los 40 metros. En ausencia de P. oceanica, Cymodocea nodosa presenta una distribución batimétrica continua, pudiendo ocupar extensiones relativamente amplias.

El espacio marino de Tabarca alberga praderas distribuidas a lo largo de todo el espacio, desde línea de costa hasta los 40 metros de profundidad, por lo que se considera el estado de conservación del hábitat como favorable (F) atendiéndose a la profundidad a la que Cymodocea nodosa tiene capacidad de desarrollo.

– Área ocupada por el hábitat: dentro del espacio marino protegido el tipo de hábitat 1110, en base a la presencia de las praderas de la fanerógama marina Cymodocea nodosa, ocupa una superficie de 350,50 hectáreas, lo que representa un 1,68 % de la superficie total del espacio marino protegido.

El Formulario Normalizado de Datos para la designación del LIC Espacio marino de Tabarca presenta para este tipo de hábitat datos relativos a la superficie de 285,232 ha. A partir del dato más actual de superficie cartografiada y junto con la ampliación del espacio, se considera este nuevo valor como el Rango Favorable de Referencia, y al área del hábitat, como favorable (F).

– Estructura y funciones específicas: los parámetros de abundancia (biomasa, cobertura y densidad) de las fanerógamas, como especie constitutiva del hábitat, son buenos descriptores locales e indicadores de su estado de salud, ya que son sensibles a los cambios ambientales que afectan a la pradera. Dentro de los factores funcionales, la densidad de haces permite obtener una imagen indicativa de si la pradera se encuentra en declive (pérdida de densidad o cobertura), en progresión (aumento) o estable.

Diversos estudios muestran que las praderas de fanerógamas marinas son esenciales en el funcionamiento de las cadenas tróficas litorales, formando zonas aptas para la reproducción y guardería de juveniles.

Así mismo, el hábitat 1110 tiene un papel clave en los procesos sedimentarios costeros, principalmente en la dinámica litoral de las playas, ya que actúa como sumidero hacia zonas de la costa. Su alteración puede provocar cambios bruscos en la dinámica sedimentaria y la aparición o desaparición de sedimento en la costa, modificando la ecología del litoral.

Las praderas de Cymodocea nodosa son objeto de seguimiento como indicadoras a instancias de la Directiva Marco del Agua, aunque no se tienen series de datos sobre la densidad, cobertura o especies características de la pradera, por lo que se considera el estado de conservación en cuanto a la estructura y función del hábitat como desconocido (D) al no contar con series de datos anteriores de detalle que nos permitan realizar una evaluación sobre este parámetro.

– Perspectivas futuras: en base a las presiones y amenazas detectadas en el ámbito del espacio marino protegido para este tipo de hábitat, y aun teniendo en cuenta la adopción de medidas encaminadas a garantizar su estado de conservación favorable propuestas en este plan de gestión, la falta de información que permita evaluar superficie y estructura y función específicas, les otorga un valor de desconocido (D) y con suficiente relevancia como para otorgar a las perspectivas futuras el mismo valor.

6.2 *Praderas de posidonia (1120)

Las praderas de Posidonia oceanica, fanerógama marina endémica del Mediterráneo, están incluidas en el anexo I de la Directiva de Hábitats 92/43/CE como hábitat prioritario y en el anexo IV del Convenio de Berna. Del mismo modo, está incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.

Además, las fanerógamas marinas están protegidas en la Comunidad Valenciana mediante la Orden de 23 de enero de 1992, para la regulación de las actividades sobre las praderas de fanerógamas marinas. De manera complementaria, la Ley 5/2017, de 10 de febrero, de pesca marítima y acuicultura de la Comunitat Valenciana, declara los fondos de fanerógamas marinas zonas protegidas de interés pesquero, limitando en ellas las actividades extractivas de fauna y flora marinas y en general las perturbadoras del medio (art. 35). Finalmente, prohíbe la autorización de establecimientos de acuicultura en fondos de fanerógamas marinas (art. 25).

6.2.1 Valoración del tipo de hábitat.

En el ámbito del Espacio marino de Tabarca, la representatividad de las praderas de Posidonia, hábitat de interés comunitario protegido por la Directiva 92/43/CEE, ocupa una superficie de 11.242,58 hectáreas, lo que representa un 54 % de la superficie total del espacio protegido y un 1,13 % de la distribución total de este hábitat a nivel estatal en el ámbito de la región marina mediterránea (MMED)7.

7 Basado en las estimas de superficie realizadas en la primera edición del Atlas de las praderas marinas de España de 2015, con una superficie total estimada para este tipo de hábitat de 115.904 ha.

Por otro lado, el Espacio marino de Tabarca alberga un gran arrecife-barrera de Posidonia, único en el Mediterráneo por sus dimensiones, y que se encuentra en muy buen estado de conservación.

6.2.2 Presiones y amenazas.

Entre las actividades antrópicas causantes de la degradación de las praderas de Posidonia oceanica, se encuentran las siguientes: el fondeo de buques, tanto buques de carga y buques de pasaje, como embarcaciones deportivas, y el vertido de aguas residuales e industriales, procedentes de puertos, emisarios y aliviaderos. Todas estas actividades pueden afectar a los hábitats y especies que motivaron la declaración del espacio protegido. De hecho, ya hay afección probada sobre la calidad del agua.

Contaminación marina (A28, E02, F20, J02).

Según la cuenca hidrográfica del Júcar, la calidad de las masas de aguas en las que está ubicada el espacio marino de Tabarca no alcanza el buen estado ecológico. Además, parte del área de estudio que se solapa con el dominio público portuario adscrito a la Autoridad Portuaria de Alicante, ubicada en la masa «puerto de Alicante», está declarada como muy modificada. La influencia del puerto y el tráfico de mercancías peligrosas puede ser objeto de vertidos accidentales en dicho puerto. El puerto de Tabarca, de dimensiones muy pequeñas (0,01 km2), está ubicado dentro del área de estudio, y otros puertos circundantes (Santa Pola y Santa Pola-Varadero) limitan con el área del espacio protegido. Cabe mencionar, que el dragado de los puertos para mantener el calado del paso al puerto, producen un aumento de sedimentos en suspensión en el agua que puede evitar que P. oceanica realice sus funciones fotosintéticas. Además, existen 8 fondeaderos dentro del área de estudio (Tamarit, Santa Pola Interior, Santa Pola Exterior, Placer del Freu de Tabarca, Cabo de Santa Pola, la Rada de Alicante y frente a la nueva dársena pesquera de la ampliación del puerto de Alicante). A pesar del número de fondeaderos ubicados en el espacio marino protegido, la proximidad de la bocana del puerto de Alicante y Santa Pola a las zonas de praderas, la presencia de mata muerta en las zonas de anclaje de buques de carga y buques de pasaje y la circulación oceánica de la zona, debido al efecto local que tiene esta contaminación, al buen estado de conservación de la pradera en el resto del espacio (datos de la red de seguimiento POSIMED) y a que el puerto de Alicante dispone de planes anticontaminación, que evitarían en gran medida la fuga de contaminantes, se considera que los puertos representan una amenaza media sobre las praderas de Posidonia.

Por otro lado, la bahía de Santa Pola está declarada como zona sensible por contaminación de nitratos de origen urbano, y el frente costero del espacio protegido en el municipio de Elche está declarado zona vulnerable por contaminación de nitratos de origen agrícola (productos fitosanitarios y nutrientes) procedentes de las aguas de escorrentía y subterráneas próximas al área protegida, con un grado de afección medio sobre el hábitat.

A todo ello, hay que añadir el efecto de los vertidos de aguas residuales. Los vertidos del EDAR de Tabarca desembocan directamente al mar a través de un emisario submarino de 400 m. La actual depuradora de la isla realiza un filtrado por tamizado y un tratamiento secundario de depuración biológica por fangos activos. Como consecuencia del aumento de la turbidez por la puesta en suspensión de materia orgánica, sustancias químicas y sedimentos, la pradera, que se encuentra relativamente próxima del vertido a 200 m puede verse afectada, dado que la pluma del vertido puede desplazarse largas distancias, según las corrientes predominantes y el tamaño de los sedimentos más finos. Para paliar la situación, recientemente los técnicos municipales han aprobado el expediente de reforma de la EDAR de la isla y la ejecución de un colector subterráneo que lleve estas aguas a la estación de bombeo de Martínez Valero, en la localidad de Santa Pola, a través de una tubería submarina de 5 Km. A pesar de ello, se considera que los vertidos generan una presión alta sobre las praderas de Posidonia.

Por el contrario, no se dispone de información sobre el aliviadero submarino de Urbanova, aunque el punto de vertido se encuentra sobre praderas de P. oceanica en regresión. Cabe decir que, en el norte de la bahía de Alicante, las praderas de P. oceanica que se encuentran entre el puerto de Alicante y las playas de Arenales del Sol están considerablemente degradadas, con bajas coberturas y densidades, así como elevados porcentajes de mata muerta y haces plagiotropos.

Las aguas residuales que se vierten en la playa de Agua Amarga por la tubería del matadero, situado al otro lado de la carretera nacional 332, pueden afectar puntualmente a las praderas. Los resultados de los análisis indican que las aguas vertidas en este punto son de muy baja calidad.

Todo ello se traduce en la eutrofización del medio, que favorece la proliferación del fitoplancton y desarrollos masivos de algas (macroalgas, epífitas, diatomeas, ectocarpales, etc.) sobre las hojas de las angiospermas, causando una menor penetración de la luz disponible para la fotosíntesis, y un aumento de la actividad de los herbívoros. En este sentido se pueden llegar a causar drásticas disminuciones en la biomasa fotosintética, comprometiendo el crecimiento y la supervivencia de la planta, por lo que se considera una presión alta sobre el hábitat.

Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático (N04), Modificación del litoral (F08) y Regeneración y limpieza de playas (F06).

El litoral español sufre desde las primeras décadas del siglo XX un fuerte proceso erosivo, con regresiones zonales de decenas de metros, que ha modificado de un modo muy notable y rápido la morfología costera.

Es más, la erosión se une a los efectos del cambio climático generando un efecto combinado que supone una amenaza que debe calificarse como muy alta.

Mitigar la erosión forma parte pues del conjunto de acciones que es necesario acometer para conseguir los objetivos de conservación protegiendo a las especies amenazadas. Por ello, la defensa de la costa, en tanto que instrumento para la mitigación de la erosión y para la adaptación al cambio climático, ha de ser contemplada en los planes de gestión de las ZEC, de tal modo que los objetivos de protección de especies amenazadas y los objetivos de mitigación de la erosión, no sólo no interfieran, sino que operen uno como refuerzo del otro.

En todo caso, para que las obras de defensa costera no supongan una amenaza en sí mismas hay que tomar una serie de precauciones.

Por su parte la alteración de la línea de costa mediante la construcción de obras marítimas (en el ámbito del espacio protegido hay 2 espigones y 1 estructura longitudinal de defensa en la costa del municipio de Alicante, 2 diques de encauzamiento en la playa del Pinet y 1 fortificación en la isla de Tabarca) así como las 6 tuberías y el cable submarino presentes dentro de los límites del espacio protegido suponen un grado de afección bajo.

Los resultados del proyecto Eurosion no identifica problemas de erosión en la costa. Aun así, se tiene constancia de la realización de aportaciones de arena en las playas de Varador, Calas Santiago Bernabeu, la Gran Playa, playa Lisa y Tamarit situada en el litoral adyacente del espacio protegido. De acuerdo a la información disponible, la intensidad de dicha presión sobre el espacio protegido y sobre la pradera de Posidonia oceanica se considera baja.

Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas (F07) y Basuras marinas (F22).

Respecto al fondeo de embarcaciones de recreo, el grado de afección sobre las praderas de angiospermas marinas se deduce teniendo en cuenta el número de amarres de los puertos de Santa Pola (650 amarres), Alicante (400 amarres) y Marina de las Dunas (490 amarres). Estudios previos demuestran que el entorno de Tabarca es un lugar con un alto número de fondeos diarios en época estival (se han llegado a contabilizar una media de 46 embarcaciones fondeadas simultáneamente por día). Cercano a la costa, el punto de mayor acumulación de fondeo recreativo se da frente a la playa de Santa Pola, en zonas cercanas al puerto. El anclaje produce una erosión de la pradera que se manifiesta en una pérdida de densidad y cobertura, así como un aumento de la mata muerta y del índice de alteración, por lo que se considera una presión alta sobre el hábitat.

Entre los impactos derivados del fondeo de embarcaciones de recreo, se encuentra la acción física de los elementos de anclaje, las pinturas y anti-óxidos, así como los vertidos de las aguas residuales, combustibles y aceites, que actúan como elementos degradativos del medio.

Por todo ello, medidas como la limitación del fondeo o el uso de trenes de fondeo especiales para no dañar las praderas y así evitar el uso de anclas, ya se está llevando a cabo en el entorno de Tabarca.

Otras formas de contaminación (F24).

Fruto de la investigación coordinada por el CEDEX sobre umbrales de tolerancia al incremento de salinidad de diversas especies marinas, se ha podido confirmar la elevada sensibilidad de P. oceanica a incrementos moderados de salinidad del medio. Para establecer los límites de salinidad que garantizan la no afección a la pradera de Posidonia oceanica, no se deben superar las 38,5 unidades prácticas de salinidad (psu) en el 25 % de las observaciones o 40 psu el 5 %.

Dentro de los límites del espacio marino, el agua de rechazo producida por las desalinizadoras de Alicante I y Alicante II es diluida antes de ser vertida al mar en una proporción mínima de 2 partes de agua por una de agua de rechazo, nivel que puede incrementarse hasta una proporción de 6/1, a fin de garantizar la no afección a la pradera de Posidonia oceanica. Como resultado, la salinidad en el punto de vertido es de 48 psu aproximadamente y se alcanza la línea de 38,5 psu a 429,6 m de la costa, a más de 500 m de las primeras manchas de pradera degradada, con una franja de seguridad suficientemente extensa para asumir cualquier desviación en los cálculos, por lo que el grado de afección se considera bajo.

Prácticas de pesca marina (profesional y recreativa) (G03).

En relación al desarrollo de la actividad pesquera y dada que dentro del espacio protegido se dispone únicamente de señales SLB (Sistema de Localización de Buques), o sus siglas en inglés VMS (Vessel Monitoring System) de los buques con esloras superiores a 15 metros, sólo se analizan aquí los efectos derivados del posible desarrollo de la pesca profesional sobre este tipo de hábitat natural. En este sentido, sólo se ubica el puerto pesquero de Tabarca y adyacentes al área de estudio se encuentran los puertos pesqueros de Santa Pola (71 buques), Alicante (5 buques) y Guardamar del Segura (8 buques) con registros VMS de pesca de cerco, arrastre de fondo y artes menores. Las señales detectadas se concentran en la zona occidental de la isla de Tabarca y en la zona próxima al puerto pesquero de Santa Pola.

Para evitar el desarrollo de esta actividad sobre las praderas de P. oceanica, actualmente regulada y prohibida por la legislación europea, nacional y autonómica, se instalaron en la zona polígonos de arrecifes artificiales anti-arrastre, de forma extensiva y realizando una malla de bloques en las zonas donde se conocía que la pesca de arrastre había causado mayor impacto sobre el hábitat, ubicados en la zona norte del área de estudio. La ubicación de los arrecifes artificiales guardando el arrecife-barrera de Posidonia del entorno de la isla de Tabarca, ha propiciado la recuperación de las praderas de posidonia del entorno de la RRMM. Por todo ello, la presión que la pesca puede ejercer sobre el hábitat, se considera baja.

Acuicultura (G16).

Otro factor de degradación en las praderas de P. oceanica se puede achacar al establecimiento de instalaciones de cultivos marinos sobre las propias praderas o muy próximas a éstas, que puede producir presiones y efectos análogos a los indicados para el caso de la eutrofización. Dentro del espacio protegido se localizan dos zonas de producción de moluscos denominadas «Alicante-límite con la Comunidad de Murcia» (CVA-14) y «Santa Pola» (CVA-15)8, cuyas especies de referencia son coquina (Donax trunculus), chirla (Chamelea gallina) y equinodermos (Echinoidea), y ostión u ostra japonesa (Ostrea edulis), zamburiña, (Mimachlamys varia) y ostra u ostra plana (Ostrea edulis), respectivamente. Ambas zonas están declaradas como zonas de marisqueo tipo A, es decir, aptas para la recolección de moluscos vivos para consumo humano directo y debido al tipo de cultivo realizado, ocasionan una presión muy baja sobre la pradera de P. oceanica.

8 Orden APM/392/2017, de 21 de abril, por la que se publican las nuevas relaciones de zonas de producción de moluscos y otros invertebrados marinos en el litoral español.

Ejercicios y operaciones militares (H02).

Todo el espacio está dentro de una zona de ejercicios militares y existen varios puntos de munición de vertido en las proximidades del LIC. Sin embargo, se considera que el riesgo de interacción de estas actividades con las praderas de P. oceanica es muy bajo.

Especies invasoras (I01).

En relación a las especies invasoras, el impacto sobre las praderas de P. oceanica se considera medio. Las especies invasoras están consideradas una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en el Mediterráneo; suponen una seria amenaza para la biodiversidad, estructura y función de los ecosistemas ya que desplazan a las especies nativas, reduciendo la biodiversidad de las comunidades, cambiando la composición de las especies y su abundancia, llegando a modificar la estructura del hábitat y produciendo cambios en cascada en la red trófica que podrían resultar en graves impactos negativos sobre el ecosistema.

Según la información disponible como parte del programa de seguimiento de las praderas de Posidonia oceanica POSIMED 2016, y las llevado a cabo por el Instituto de Ecología Litoral, se ha confirmado la presencia del alga invasora Caulerpa cylindracea (antes C. racemosa var. cylindracea), en las praderas muestreadas dentro del área protegida. A principios de 2000, se identificaron las primeras colonias alrededor de la terminal de gas al sur del puerto de Alicante, a profundidades de 10 a 12 metros, por lo que su origen más probable está relacionado con los puntos de amarre de los buques de carga en la bahía. Todo parece indicar que los cascos de los buques, redes, anclas y aguas de lastre entre otros factores, favorecieron su dispersión hasta la Reserva Marina de Tabarca en 2006. Las algas han colonizado tanto las praderas degradadas de Posidonia con una baja densidad de brotes, como los fondos detríticos fangosos, con una profundidad que varía de 15 a 34 metros. El análisis detallado de diversas praderas en contacto con poblaciones de C. cylindracea ha puesto de manifiesto la incapacidad del alga para desarrollar crecimientos y biomasas importantes en el interior de la pradera y alterar la estructura de la misma, detectándose fundamentalmente en zonas con mata muerta, rocas o claros de arena.

Entre 2005 y 2007 se tomaron medidas para controlar y erradicar las colonias más superficiales y más pequeñas de C. cylindracea, entre ellas las colonias ubicadas en Tabarca. El método utilizado consiste en diluir el sulfato de cobre a una concentración de cobre de > 10 ppm aplicada durante 30 minutos, causando una mortalidad completa. En este caso, se usaron una solución de 1 a 5 mg/L de cobre, suficientemente saturada en cloruro de sodio (70 ‰) para garantizar que su mayor densidad significara que permanecía en el fondo marino a la misma profundidad que la colonia tratada. Las colonias, que previamente habían sido cubiertas con una lámina de plástico y sujeta al fondo a lo largo de los bordes mediante peso, estaban equipadas con válvulas para poder inyectar la solución que había sido previamente preparada. Las algas permanecieron en contacto con la solución durante 45 minutos antes de que se retirara el plástico. El proceso se repitió sobre las partes de la colonia que habían sobrevivido al tratamiento y tras evaluarse su eficacia transcurridos cuatro días, se constató la eliminación total sin más efectos, de las colonias de C. cylindracea 9.

9 Guillen et al.-Thalassas, 26 (2): 135-149 -An International Journal of Marine Sciences.

Cambio climático (N01).

Una de las mayores amenazas a las que se encuentran sometidas las praderas de fanerógamas marinas es al efecto del cambio climático. Concretamente Posidonia oceanica es especialmente vulnerable al aumento de la temperatura del agua, lo que ocasiona un aumento en la tasa de mortalidad de los individuos que conforman las praderas afectadas, por encima del reclutamiento. Observaciones de campo demuestran que cuando la temperatura del agua marina excede los 27,5-28°C la tasa de mortalidad de haces de Posidonia se triplica, incluso en zonas protegidas. El aumento de la temperatura se relaciona se relaciona a su vez con ciertos procesos fisiológicos de la planta que alteran su crecimiento poblacional, siendo especialmente sensible a la producción de sulfuro en el sedimento, proceso que se acelera con la temperatura. El resto de las presiones antrópicas a las que se ve sometida la planta (vertidos, dragados, arrastre, etc.) debilitan a P. oceanica disminuyendo así su resiliencia frente a los efectos del cambio climático.

Modelos desarrollados sobre las consecuencias del cambio climático muestran cambios en la circulación oceanográfica del Mediterráneo que dará lugar a alteraciones en la frecuencia e intensidad del olaje y un aumento del nivel del mar, a la vez que se acusará una disminución en la formación de agua profunda en el Golfo de León. Como consecuencia, se espera un retroceso de las praderas de fanerógamas marinas en muchos puntos del Mediterráneo. Por todo ello, el cambio climático se considera una amenaza grave para las praderas de P. oceanica.

Cabe destacar el coste económico y social que entraña la degradación de las Praderas de Posidonia. De acuerdo al proyecto LIFE Posidonia Andalucía de 2011, se estima en 43.688 euros/ha./año los beneficios que generan las praderas de Posidonia para la pesca, turismo, el litoral y la mitigación del Cambio Climático. Siguiendo este mismo criterio, el capital natural del Espacio marino de Tabarca superaría los 502 millones de euros/año.

A continuación se detallan las presiones y amenazas sobre el tipo de hábitat *1120 de acuerdo al listado estandarizado de la Comisión Europea sobre presiones y amenazas relativas a los espacios de Red Natura 2000, correspondientes al periodo 2013-2018:

Tabla 7. Tabla resumen del análisis de presiones y amenazas identificadas para el hábitat 1120

Código Descripción Importancia
Presión/Amenaza Presión/Amenaza Presión/Amenaza
A28 Actividades agrícolas que generan contaminación marina. MEDIA.
E02 Operaciones de transporte en las vías de navegación de buques de carga y de buques de pasaje (derrames, fugas o descargas de combustible, anclaje de buques de carga y buques de pasaje). MEDIA.
F06 Desarrollo y mantenimiento de las áreas de playa para el turismo y las actividades recreativas, incluidas la regeneración y limpieza de playas. BAJA.
F07 Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas. ALTA.
F08 Modificación del litoral, estuario y condiciones costeras para el desarrollo, uso y protección de complejos residenciales, comerciales, industriales y recreativos. BAJA.
F20 Actividades e instalaciones recreativas y residenciales que generan contaminación marítima (excluida la contaminación marina de macro y microparticulas). ALTA.
F22 Actividades e instalaciones residenciales o recreativas que generan contaminación marina de macro y microparticulas (por ejemplo, bolsas de plástico, espuma de poliestireno). MEDIA.
F24 Actividades y estructuras residenciales o recreativas que generan ruido, luz, calor u otras formas de contaminación (desaladoras). BAJA.
G03 Prácticas de pesca marina y recolección de moluscos y crustáceos (profesional y recreativa) que alteran y causan daños físicos sobre el hábitat bentónico. BAJA.
G16 Contaminación marina procedente de las instalaciones de acuicultura marina. MUY BAJA.
H02 Ejercicios y operaciones militares, paramilitares o de la policía en el medio marino. MUY BAJA.
I01 Especies invasoras incluidas en el Reglamento (UE) N.º 1143/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo. MEDIA.
J02 Contaminación marina de origen mixto marina y costera (vertidos accidentales en puertos). ALTA.
N01 Cambios de temperatura y acidificación debido al cambio climático. MEDIA.
N04 Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático. MEDIA.

6.2.3 Estado de conservación.

La Directiva Hábitats define el «Estado de conservación de un hábitat» como el conjunto de las influencias que actúan sobre un hábitat natural y sobre las especies típicas asentadas en el mismo y que pueden afectar a largo plazo a su distribución natural, su estructura y funciones, así como a la supervivencia de sus especies típicas.

Con el fin de valorar el estado de conservación de los valores naturales anteriormente mencionados, se ha tomado como referencia los parámetros empleados para el seguimiento de la Red Natura 2000 de acuerdo con el artículo 17 de la Directiva Hábitats. En el apéndice 1 a este plan de gestión, puede consultarse la metodología empleada para la evaluación del estado de conservación.

En base a los criterios de la Directiva Hábitats y de acuerdo con la evaluación individual de cada uno de los parámetros, se considera que el estado de conservación del hábitat *1120 en el ámbito del espacio protegido, es desfavorable-inadecuado (DI), según se muestra en la tabla adjunta:

Tabla 8. Evaluación del estado de conservación del hábitat 1120

Hábitats de interés comunitario Rango Área ocupada por el hábitat Estructura y funciones específicas Perspectivas futuras
Hábitats de interés comunitario Indicadores del estado de conservación Indicadores del estado de conservación Indicadores del estado de conservación Indicadores del estado de conservación
1120-Praderas de Posidonia (Posidonion oceanicae*) F F DI DI

– Rango: En el Mediterráneo español, esta especie se distribuye en fondos arenosos y rocosos entre 0,5 m y una profundidad máxima que depende de la transparencia de las aguas costeras, lo cual varía entre las diferentes regiones. Es de reseñar que la pradera de P. oceanica de Tabarca es una de las mayores praderas de esta especie del litoral valenciano, formando un arrecife barrera con haces sueltos protegidos por rocas que alcanzan una profundidad máxima en torno a los 35 metros de profundidad.

En el Mediterráneo español, esta especie se distribuye en fondos arenosos y rocosos entre 0,5 m y una profundidad máxima que depende de la transparencia de las aguas costeras, lo cual varía entre las diferentes regiones. De acuerdo con el Atlas de las praderas marinas de España, los rangos batimétricos de P. oceanica en el litoral de la provincia de Alicante abarcan desde aguas someras, inferiores a 1 metro de profundidad hasta los 28 m. de profundidad. Dado que son aguas en general más transparentes y oligotróficas, el rango de hábitat se considera como favorable (F), atendiéndose a la profundidad a la que la que Posidonia oceanica tendría capacidad de desarrollo.

– Área ocupada por el hábitat: las praderas de Posidonia oceanica realizan una serie de funciones ecológicas y servicios ambientales a gran escala que son directamente proporcionales a la superficie que ocupan. No es posible establecer en estos momentos qué umbral de pérdida de praderas reduce sensiblemente su viabilidad y servicios ecológicos, pero probablemente esta reducción sea proporcional a la pérdida de hábitat. Sería importante por tanto que las praderas ocupasen vastos cinturones de costa, ajustándose lo más posible a su área potencial.

Dentro del espacio marino protegido, el tipo de hábitat *1120 ocupa una superficie de 11.242,58 Ha, lo que representa un 54 % de la superficie total del espacio protegido.

El Formulario Normalizado de Datos para la designación del Espacio marino de Tabarca (año 1997) presenta para este tipo de hábitat datos relativos a la superficie de 9.983,119 ha. A partir del dato más actual de superficie cartografiada y junto con la ampliación del espacio, se considera este nuevo valor como el Rango Favorable de Referencia, y al área del hábitat, como favorable (F).

– Estructura y funciones específicas: dentro de los factores estructurales, los límites de las praderas son descriptores sencillos de su distribución y a la vez indicadores robustos de su estado, ya que a menudo, los factores de estrés que afectan a las praderas se manifiestan primero en sus límites. Por ejemplo, la reducción de la transparencia del agua retrae el límite inferior de las praderas hacia zonas más someras, mientras que los procesos de erosión o regeneración de playas, suelen primero afectar al límite superior de la pradera. Por otra parte, los parámetros de abundancia (biomasa, cobertura y densidad) de la fanerógama Posidonia oceanica, como especie constitutiva de la pradera, son buenos descriptores locales de la estructura de este tipo de hábitat e indicadores de su estado de salud, ya que son muy sensibles a los cambios ambientales que afectan a la pradera.

Dentro de los factores funcionales, la dinámica de la población de haces de Posidonia oceanica (crecimiento neto de la población, natalidad y mortalidad) permiten obtener una imagen indicativa de si la pradera se encuentra en declive (pérdida de densidad o cobertura), en progresión (aumento) o estable. Asimismo, la producción de la pradera, medida a través del crecimiento vertical de los rizomas, es un indicador temprano de su salud, ya que este crecimiento se ve afectado por factores como el estrés térmico, episodios de enterramientos/erosión y por la contaminación orgánica antes de que se detecte efecto alguno en la densidad o mortalidad de haces.

El análisis anual de los datos obtenidos en las campañas de seguimiento de las estaciones de Posidonia oceanica de la Red de vigilancia POSIMED para el periodo 2002-2016 dentro de los límites del espacio protegido, arrojan valores de cobertura estables y una evolución altamente significativa de la densidad, mostrando una tendencia positiva en el aumento de los haces de P. oceanica en las praderas próximas a la reserva marina de Tabarca. Se trata de una formación biológica única en el Mediterráneo por sus grandes dimensiones y sus formaciones singulares, tales como el arrecife barrera del islote de la Cantera, alternadas con presencia de pequeñas praderas de Cymodocea nodosa, biocenosis fotófila de roca infralitoral, y facies de sustitución de Caulerpa prolifera y Caulerpa cylindracea.

Por el contrario, los resultados de la caracterización de las praderas de P. oceanica llevada a cabo en 2016 por la Universidad de Alicante, junto a la información cartográfica, arrojan bajas coberturas y densidades en la zona norte de la Bahía de Alicante próximo al puerto, con amplias praderas en regresión al norte de la playa de los Arenales del Sol, así como elevados porcentajes de mata muerta y haces plagiotropos.

Otros descriptores, como la presencia de nacras (Pinna nobilis) dejan de ser indicadores de la calidad de las aguas tras haber sufrido una mortalidad masiva en nuestras costas provocada por un protozoo que ha afectado a casi toda la población. Ante la reciente mortalidad masiva de nacras, la presencia ocasional del bioindicador Pinna rudis refleja también el buen estado ambiental de las aguas de la zona, mientras que la expansión de especies invasoras en las praderas muestreadas como pueden ser Caulerpa cylindracea, puede ser indicativo de su degradación.

Atendiendo a los parámetros analizados y la información cartográfica disponible para el espacio marino protegido, se considera que el valor del indicador es Desfavorable-Inadecuado (DI) al observarse un deterioro importante aunque inferior al 25 % de la superficie del hábitat en la estructura y funciones de las praderas de Posidonia.

– Perspectivas futuras: dentro del espacio marino hay grandes diferencias de conservación del hábitat entre las distintas zonas en las que se asientan las praderas de P. oceanica, coexistiendo dentro del espacio protegido tanto praderas en expansión como praderas en regresión. Aun teniendo en cuenta la adopción de medidas encaminadas a garantizar un estado de conservación favorable, en el área de influencia de la zona del puerto de Alicante las perspectivas de futuro pueden ser consideradas como desfavorables-inadecuadas (DI), y de suficiente relevancia como para otorgar a las perfectivas futuras globales el mismo valor.

6.3 Arrecifes (1170)

Según la cartografía más actual, proveniente del Atlas de fanerógamas marinas (año 2015), el espacio marino protegido alberga biocenosis de coralígeno, conformando el hábitat 1170-Arrecifes.

Los arrecifes son hábitats que dan soporte, cobijo y alimento a innumerables especies vegetales y animales, cuya composición, estructura y riqueza es enormemente diversa y varía en función de múltiples factores. Se distribuyen en todas las cotas de profundidad, desde el nivel del mar hasta profundidades abisales.

El hábitat Arrecifes tiene una enorme importancia ecológica, con una elevada complejidad estructural y funcional, entre las que destaca el ser un almacén de carbono, debido a la acción de muchos de sus organismos asociados (corales, ciertos briozoos o gasterópodos), que fijan el dióxido de carbono (CO2) y lo transforman en arrecifes biogénicos.

Entre los vertebrados destaca la presencia de góbidos, blénidos, tripterígidos (Gobius cruentatus, Parablennius gattorugine, P. pilicornis, P. rouxi ouxi y Trypterigion melanarus) y escorpénidos (Scorpaena notata y Scorpaena scrofa) que permanecen sobre el sustrato calcáreo. También se encuentran otras especies que, aun no teniendo una relación directa con el sustrato, deambulan entre las formaciones de coralígeno manteniéndolos como una referencia espacial, como Serranus cabrilla, Mycteroperca rubra y Sciaena umbra, o aquellas especies que utilizan como hábitat o resguardo oquedades del substrato como Palinurus elephas (la langosta), Scyllarides latus (cigarra de mar), Ephinephelus marginatus (el mero), Anthias anthias, Apogon imberis, Muraena helena y Conger conger.

Asimismo, cabe resaltar dentro del hábitat las formaciones de vermétidos, moluscos gasterópodos que se alimentan por filtración, entre los que se encuentran la especie Dendropoma lebeche10, especie endémica mediterránea, y con menor relevancia, la especie Vermetus triquetrus. Se trata de especies bioconstructoras que generan importantes formaciones y que tienen en este espacio, uno de los mejores ejemplos de la península ibérica.

10 Especie descubierta en el año 2016, antes se consideraba como Dendropoma petraeum. https://www.mncn.csic.es/es/Comunicaci%C3 %B3n/describen-una-nueva-especie-de-molusco-que-crea-microarrecifes-en-el-mediterraneo.

Estas formaciones creadas por vermétidos y algas calcáreas generan barreras protectoras naturales a la erosión que conforman también un nuevo hábitat propicio para el desarrollo de multitud de especies.

6.3.1 Valoración del hábitat.

El espacio marino protegido alberga el tipo de hábitat de interés comunitario 1170 Arrecifes con una superficie estimada de 387,95 hectáreas, lo que representa un 1,86 % de la superficie total del espacio protegido y un 0,022 % de la distribución total de este hábitat a nivel estatal en el ámbito de la región marina mediterránea (MMED)11.

11 Superficie total estimada: 1.732.405 ha, en base a las estimas de superficie realizadas en el informe nacional de aplicación de la Directiva Hábitat en España correspondiente al período 2007-2012.

El entorno del espacio, son destacables los arrecifes de vermétidos situados en la Isla de Tabarca, con un excelente estado de conservación12. Asimismo, se encuentran formaciones de vermétidos en la costa de Santa Pola (Cabo de Santa Pola y Cala de la Hermita)13.

12 Ramos, A. et al. 2008, Cartografía de las formaciones de vermétidos: Dendropoma Petraeum en la Comunidad Valenciana y evaluación de su estado de conservación.

13 http://www.ecologialitoral.com/_movil/nuestro-trabajo/proyectos/nacionales/arrecifes.html.

Cabe mencionar que se incluyen en el espacio únicamente las formaciones de vermétidos sumergidas (incluidas en el piso infralitoral), quedando por cuestiones competenciales las formaciones intermareales o emergidas fuera del alcance de este plan de gestión.

La especie Dendropoma petraeum se encuentra incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA) bajo la categoría de «Vulnerable». Está incluida también en el anexo II del Convenio de Barcelona y en el anexo II del Convenio de Berna como especie en peligro o amenazada.

6.3.2 Presiones y amenazas.

Entre las presiones que puedan afectar al hábitat, se destacan las producidas por las actividades náuticas y deportivas, tales como abrasión del sustrato por anclajes, posibles introducciones de especies alóctonas invasoras, y pérdida o degradación del hábitat por contacto con buceadores, que además, recirculan el sedimento que puede llegar a impedir la realización de las funciones biológicas básicas de las especies que habitan en el substrato. Como presión asociada al buceo recreativo y a la pesca submarina, se encuentra la disminución de ejemplares de especies marinas protegidas (esponjas, gorgonias, etc.) y el aumento de basuras marinas.

Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas (F07) y Basuras marinas (F22).

Respecto al fondeo de embarcaciones de recreo, el grado de afección sobre el hábitat se deduce teniendo en cuenta el número de amarres de los puertos de Santa Pola (650 amarres), Alicante (400 amarres) y Marina de las Dunas (490 amarres). Estudios previos demuestran que el entorno de Tabarca es un lugar con un alto número de fondeos diarios en época estival (se han llegado a contabilizar una media de 46 embarcaciones fondeadas simultáneamente por día). Cercano a la costa, el punto de mayor acumulación de fondeo recreativo se da frente a la playa de Santa Pola, en zonas cercanas al puerto. El anclaje produce una erosión del sustrato que se manifiesta en una pérdida de densidad y cobertura de las especies sésiles que lo habitan.

Entre los impactos derivados del fondeo de embarcaciones de recreo, se encuentra la acción física de los elementos de anclaje, las pinturas y anti-óxidos, así como los vertidos de las aguas residuales, combustibles y aceites, que actúan como elementos degradativos del medio.

Por todo ello, se considera como una presión media sobre el hábitat.

En relación a las tipologías más costeras de este hábitat, como las formaciones de vermétidos, a pesar de que, en base al régimen de competencias indicado, las formaciones intermareales o emergidas queda fuera del alcance de este plan de gestión. Cabe mencionar a modo informativo el impacto del pisoteo de las plataformas donde se ubica este hábitat por parte de los ciudadanos puede constituir una amenaza en periodos y/o localidades donde puedan darse masificaciones16. En un estudio experimental (Milazo et al., 2002) se demostró que las especies generadoras del dosel son claramente afectadas por el pisoteo.

Contaminación marina (F20).

La bahía de Santa Pola está declarada como zona sensible por contaminación de nitratos de origen urbano que pueden afectar a las especies fijas al substrato, por lo que se considera una presión media sobre el hábitat.

Ejercicios militares (H02).

Todo el espacio está dentro de una zona de ejercicios militares. Sin embargo, se considera que el riesgo de interacción de estas actividades con el hábitat 1170 es muy bajo.

Especies invasoras (I02).

Oculina patagonica (coral zooxantelado con algas simbiontes) es una especie nativa del Mediterráneo que, debido a los cambios climáticos que se están produciendo a nivel global, parece estar propagándose por la cuenca Mediterránea, creciendo sobre otros organismos calcáreos y fondos rocosos de algas y cambiando la estructura original. Puede formar muros de uno o dos metros en los que no dejan crecer otras especies en sus paredes pudiendo ocasionar cambios en las comunidades litorales rocosas. A pesar de no ser una especie alóctona, y por tanto tampoco invasora, en este plan de gestión se considera como invasora por su rápida expansión y alto poder colonizador, otorgándole una importancia baja a la afección que puede provocar sobre el hábitat.

Cambio climático (N01).

Está plenamente documentado que el mar Mediterráneo está calentándose, alterando y transformando la biodiversidad marina, siendo las especies más afectadas son las especies sésiles (fijadas al sustrato) que experimentan mortalidades elevadas durante las subidas de temperaturas. Además, el aumento de temperatura facilita la introducción y asentamiento de especies invasoras y el aumento de mortandad de las especies autóctonas. En un estudio que el Instituto de Ecología Litoral lleva a cabo con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, se han revelado datos preliminares de una afección por incremento de temperaturas en las formaciones del pólipo madreporario Cladocora caespitosa en el Espacio Marino de Tabarca, el 37 % de las colonias presentaba síntomas de blanqueamiento o necrosis, y con un porcentaje de superficie promedio del 23 %, por lo que la presión se considera como alta.

Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático (N04).

De acuerdo a las proyecciones, como consecuencia del cambio climático se prevén cambios en la exposición al oleaje y del nivel del mar que parece llevar a un escenario de aceleración de la erosión en las costas en general y rocosas en particular. Esta presión será especialmente relevante para las formaciones de vermétidos.

A continuación, se detallan las presiones y amenazas sobre el tipo de hábitat 1170 de acuerdo al listado estandarizado de la Comisión Europea sobre presiones y amenazas relativas a los espacios de Red Natura 2000, correspondientes al periodo 2013-20185:

Tabla 9. Resumen del análisis de presiones y amenazas identificadas para el hábitat 1170

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